Julio de 1947, algo ocurre en Nuevo Méjico, son muchos los investigadores que lo achacan a una nave proveniente de fuera de la tierra. El ejército reconoce en un principio que han recogido restos de una nave extraterrestre pero después se detracta. Posteriormente, dan una explicación que es rebatida por ellos mismo. Entonces ¿qué es verdad? ¿Qué ocurrió? 
En esta nueva entrega de la Tertulia Samsara intentaremos dar a conocer las investigaciones existentes hasta el momento de manos de José Rafael Gómez, Paco Quevedo y Miguel Ángel Pertierra. 

Interesante debate sobre Roswell en el programa La Rueda del Misterio  con José Rafael Gómez ejerciendo de escéptico pero abierto de mente y Paco Quevedo con retranca conspiranoica. Muy recomendable para los que les apasione este tema.

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egi1Dioses egipcios menos conocidos que eran absolutamente aterradores

La mitología egipcia está llena de dioses. Algunos han sido muy populares en la cultura pop y el imaginario público: Ra, Apofis, Anubis, Isis, Bastet, Osiris… Otros son más desconocidos. Sin embargo, no por eso eran menos terroríficos. Ahí van 10 dioses egipcios de los que tal vez no hayas oído hablar pero cuya historia es fascinante.

1. Mafdet

egi2Mafdet era una diosa, generalmente representada como un gato, que protegía de los animales venenosos como las serpientes y los escorpiones. Representaba también la justicia y las ejecuciones. Cuando no aparecía representada como un gato, era una mujer con cabeza de gato.

La figura de Mafdet estaba ligada directamente a las ejecuciones, por lo que si veías su iconografía probablemente no era porque te iba a salvar de un mordisco de una serpiente venenosa. Otra de sus representaciones era la de un gato subiéndose a un verdugo. Si tenías la mala suerte de ser un enemigo del Faraón, podías ser decapitado en tu otra vida con las “garras de Mafdet”.

Mafdet era también la diosa que surgió al darse cuenta los egipcios que los gatos entregaban animales muertos a los pies de sus amos. Según su razonamiento, esto era porque había una diosa-gato que hacía algo parecido. Por supuesto, Mafdet no depositaba animales muertos al pie del Faraón, sino los corazones de sus enemigos. Un felino muy amigable.

2. Ammyt

egi3“Ammyt (o Ammit), el Devorador de los Muertos” era una de las diosas egipcias que no te querrías encontrar en el más allá. Para ser exactos, no era tan adorada como temida. Ammyt era un demonio compuesto en partes por los depredadores de hombres en el Antiguo Egipto: león, hipopótamo y cocodrilo. Cabeza de cocodrilo, parte superior del cuerpo de león, e inferior de hipopótamo.

egi4En la mitología egipcia, para ganar acceso al inframundo había que extirpar algunos órganos y depositarlos en vasijas. Una vez morías, el dios funerario Anubis pesaba tu corazón respecto a las plumas de la diosa Maat, símbolo de la justicia y la verdad. Si el corazón pesaba más que las plumas, este era “impuro”, y Ammyt se lo comería. Si eso sucedía, acabarías el resto de tus días vagando como un espíritu sin descanso.

3. Shesmu

Shesmu era un dios de la ejecución, la sangre y el vino. ¿Vino? Sí, vino. Shesmu era conocido por cortar la cabeza de los enemigos y pecadores para ponerla en una especie de prensa de uvas y obtener así un líquido que se acababa bebiendo. Servía el “zumo de cabeza” a los muertos como acto de bienvenida al más allá.

4. Babi

Foto: AP /Amy Sancetta

Foto: AP /Amy Sancetta

La deidad Babi estaba dedicada a los monos babuinos y tenía dos características distintivas: un enorme falo, que utilizaba como mástil de un barco que transportaba almas, y una tendencia a alimentarse de las entrañas de personas. Es otro de los dioses egipcios relacionado con el inframundo.

Otra de sus características era la fertilidad, era un babuino-alfa en toda regla, con una erección casi eterna. Por este motivo, los egipcios también invocaban su nombre si querían tener una buena vida sexual en el más allá. Pero lo hacían con cuidado y respeto: podía comer sus entrañas.

5. Ahti

Era una diosa con cabeza de avispa y cuerpo de hipopótamo. No ha sobrevivido mucha información ni iconografía de esta deidad, salvo que era una de las diosas más vengativas del Antiguo Egipto.

6. Satet

Satet era la diosa de las inundaciones del río Nilo. Era representada principalmente de dos formas: como una diosa de la fertilidad ofreciendo jarrones de agua fresca, pero también con arcos y flechas. Además de la fertilidad, su otro dominio era el mundo de la caza y la guerra. Era la guardiana de la frontera Sur de Egipto y disparaba flechas a cualquier enemigo del Faraón.

7. Menhit

Foto: Menhit a la izquierda del dios Khnum (a la derecha), en la pared exterior del templo de Esna, en Egipto. Steve F-E-Cameron (Merlin-UK)/Wikimedia Commons/CC BY-SA 3.0

Foto: Menhit a la izquierda del dios Khnum (a la derecha), en la pared exterior del templo de Esna, en Egipto. Steve F-E-Cameron (Merlin-UK)/Wikimedia Commons/CC BY-SA 3.0

Otra diosa-gato, Menhit era una deidad de la guerra, con tendencias a la agresión y a los asesinatos. Ya se sabe, los dioses egipcios con cabeza de león son bastante peligrosos. Solía representarse como la mujer de otros dioses de la guerra, como Menthu y Anhur, lo que les hacía una pareja a la que era mejor evitar. Su nombre podía significar “la degolladora”, “la que sacrifica” o “la que masacra”.

8. Maahes

Hijo de los conocidos dioses Ra y Bast, Maahes era un dios asociado con el tiempo y la guerra. Estaba relacionado también con las flores de loto y los cuchillos, que aparecen en su iconografía. Se le representaba como un hombre con cabeza de león. Acompañaba en una barca su padre Ra y luchaba contra la serpiente Apofis cada noche.

9. Pakhet

Representado como un león o un caracal (un felino carnívoro), Pakhet era una diosa asociada a la caza y pasaba sus noches deambulando por el desierto en busca de presas. Teniendo en cuenta el significado de su nombre, algo así como “cazadora nocturna con vista aguzada y garras afinadas”, era mejor no cruzarse en su camino. Su vida nocturna también le valió una asociación con las tormentas del desierto.

10. Am-heh

El inframundo egipcio era algo realmente aterrador. Además de Ammyt y Babi, también te podías encontrar con Am-heh. Representado como un hombre con cabeza de perro cazador, este dios completaba su iconografía del terror viviendo en un lago de fuego. ¿El significado de su nombre? “Devorador de millones”. Y solo Atum, padre de los dioses, podía controlarlo. Nadie más era capaz de detenerlo antes de que decidiera comerte.

Foto apertura: Lukiyanova Natalia / frenta – Shutterstock

KATHERINE TRENDACOSTA  y Fuente original aquí

tiempo_reloj_promos_624x351_thinkstockCuando piensas en viajar en el tiempo, ¿qué se te viene a la mente?
¿El doctor Who atravesando los siglos en su Tardis, apretando botones en esa especie de máquina de juegos metafísica?

¿Se te vienen a la cabeza imágenes de los artilugios construidos por victorianos en batas de terciopelo para volar a través de las eras?
¿O más bien algo más parecido al auto deportivo de la serie de películas “Volver al futuro”?
En cualquier caso, la pregunta es: ¿podría lograrse alguna vez?
La probabilidad está siendo estudiada por académicos en la Universidad de Birmingham, Inglaterra. Se ocupan de uno de los aspectos de un programa de investigación sobre la naturaleza del tiempo que involucra a universidades en Australia, Estados Unidos, Alemania, Holanda y Turquía.

El protagonista de "La máquina del tiempo" viaja al futuro lejano. H.G.Wells popularizó la idea de viajar en el tiempo usando un vehículo y acuño el término "máquina del tiempo".

El protagonista de “La máquina del tiempo” viaja al futuro lejano. H.G.Wells popularizó la idea de viajar en el tiempo usando un vehículo y acuño el término “máquina del tiempo”.

Es tiempo

Empecemos por lo desilusionante: el equipo de la Universidad de Birmingham no está construyendo en secreto una máquina del tiempo.
Lo que están haciendo es examinar unas ideas profundas y eternas. Eso porque, cuando uno empieza a reflexionar sobre el tiempo, surgen interrogantes sobre física y filosofía, así como sobre la naturaleza de la realidad.
La máquina del tiempo
El protagonista de “La máquina del tiempo” viaja al futuro lejano. H.G.Wells popularizó la idea de viajar en el tiempo usando un vehículo y acuño el término “máquina del tiempo”.
Nikk Effingham, director del departamento de Filosofía, está liderando el proyecto con Alastair Wilson, quien entre otras cosas se especializa en la filosofía de la física.
Si bien es cierto que la probabilidad de viajar en el tiempo es “infinitesimal”, dice Effingham, no es imposible.
Además, subraya, es inherentemente valioso explorar “preguntas intrínsecamente interesantes”: los resultados pueden ser sorprendentes al embarcarse en investigaciones tan abiertas.

Incluso algunas ideas aparentemente obtusas tienen aplicaciones directas.
Un buen ejemplo es lo que está examinando parte del grupo internacional: cómo perciben el tiempo las moscas de la fruta. Y antes de que lo desestimes, considera que el propósito es comprender mejor la noción del tiempo y la memoria secuencial, un tema relevante para algunos trastornos degenerativos en los humanos.

El proyecto de Birmingham tiene la tarea de abordar algunos de los argumentos clásicos contra el viaje en el tiempo, como “la paradoja del abuelo”, la cual argumenta que si alguien regresa al pasado, podría matar a su abuelo, lo que haría imposible que el turista temporal naciera.
Si no puede nacer, nunca puede retornar, así que el viaje en el tiempo es imposible.

¿Habrá más de un mundo?

¿Habrá más de un mundo?

Había dos veces…

Pero el cuento no termina ahí, pues los filósofos tienen un contraargumento que evaluar.
Dice que para prevenir tal proceso de autoeliminación, cualquier viajero temporal será permanentemente incapaz de matar a su abuelo -la pistola se atascará, la bala alcanzará a otra persona-, de manera que las líneas del tiempo no se modifiquen.

Otra teoría es que los cambios hechos por un turista temporal crearían una cadena de eventos en un universo paralelo, pero no alterarían el mundo original en el que empezó su viaje.
Esto se relaciona con la teoría que sugiere que nosotros vivimos sólo una versión de la realidad y que hay un número infinito de posibilidades que están ocurriendo en universos paralelos.
El viajero en el tiempo podría hacer cambios que provocarían nuevas secuencias de eventos en esos muchos mundos distintos, sin influir su cronología original.

¿Dónde está el portal?

¿Dónde está el portal?

“Curva temporal cerrada”

Para Wilson, examinar el viaje en el tiempo es una manera de abordar preguntas sobre física fundamental.
Implica pensar sobre el tiempo no como una manera de medir el paso de las horas o los días, sino como una dimensión más parecida al espacio.
Si uno pudiera viajar por este concepto de tiempo, señala Wilson, no sería como “entrar en una caja que te llevaría a lugares”.
Sería más bien una especie de portal desde donde se podría partir y regresar, algo que ha sido descrito por los físicos como “curva cerrada de tipo de tiempo” o “curva temporal cerrada”.

Pero, ¿podría alguna vez ocurrir?
“Nuestra mejor física deja la posibilidad abierta”, responde Wilson.
“Si sucediera, podría ser en alguna región exótica del Universo, muy, muy lejos, cerca de un agujero negro con alta concentración de energía”.
Y subraya un detalle importante: en este caso, “no se trata tanto de inventarse una máquina de tiempo, sino de descubrir la ubicación”.

Si en el futuro se podrá viajar por el tiempo, ¿por qué no hemos tenido noticias de nuestros descendientes?

Si en el futuro se podrá viajar por el tiempo, ¿por qué no hemos tenido noticias de nuestros descendientes?

¿Dónde están los nietos de nuestros tataranietos?

La fascinación con el tiempo refleja cuán intrínseco es a la experiencia humana y todas las cosas vivas.
Está ligado a los ritmos naturales del día y la noche, nacimiento y muerte, el latir del corazón, las unidades más minúsculas de la naturaleza y el origen del Universo.

“Nuestros mejores relojes usan la vibración de un átomo para medir el tiempo, átomos que han estado vibrando desde su creación hace miles de millones de años”, apunta Wilson.
Pero hay otro argumento incómodo contra la idea de que viajar en el tiempo podría llegar a ser posible en el futuro distante con los avances de la tecnología.
Si eso fuera a pasar, ¿por qué no hemos conocido a esos humanos del futuro que viajan a visitarnos en lo que es su pasado?
Pero así no nos hayamos encontrado con un turista temporal, Wilson insiste que el viaje intelectual a lo desconocido en sí mismo es valioso.
“La gente se divide entre aquellos que preguntan: ‘¿hay alguna posibilidad práctica de que se logre antes de que yo me muera?’, y cuando les contestas: ‘no’, pierden el interés, y los que están interesados en las preguntas en sí mismas porque están conectadas con cuestiones fundamentales sobre la humanidad”.
¿Podremos devolvernos alguna vez en el tiempo? El tiempo lo dirá.

SEAN COUGHLAN

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Imagen de la extraña bola de metal hallada University of Buckingham

Imagen de la extraña bola de metal hallada University of Buckingham

Científicos creen haber hallado una ‘semilla’ alienígena
Se trata de un minúsculo objeto esférico de metal compuesto de titanio y vanadio que ha sido hallado por investigadores de la Universidad de Buckingham

¿Es posible que alienígenas estén intentando sembrar sus semillas en la Tierra? Y si es así, ¿Para qué? Lo cierto es que científicos de Reino Unido han descrito el hallazgo de una posible semilla extraterrestre tras analizar un minúsculo objeto esférico de metal recogido por un globlo estratosférico. Sugieren que podría tratarse de un microorganismo deliberadamente enviado por alienígenas para sembrar vida extraterrestre en la Tierra.

La Universidad de Buckingham ha informado del hallazgo llevado a cabo por el astrobiólogo Milton Wainwright y un equipo de investigadores que examinaron polvo y escombros del espacio recogidos por un globo en la estratosfera de la Tierra.

La bolita misteriosa está compuesta de titanio y vanadio, tiene materia filamentosa en su superficie y un material biológico viscoso que aflora del centro. Aunque su origen es incierto, los expertos dicen que podría contener material genético.

Es la primera vez que algo como esto se ha visto y apunta no sólo a la posible existencia de vida extraterrestre, sino que, además, éstos seres complejos y civilizados podrían estar observando nuestro planeta.

El director del Centro de Astrobiología de la Universidad de Buckingham, Chandra Wickramasinghe, esgrime que el hallazgo de esta pequeña esfera metálica es una prueba más de la existencia de vida extraterrestre.

LA VANGUARDIA

ri1Cómo guardar tus recuerdos para siempre y ser “inmortal”

La tarde antes de morir, mi abuela –Bobby, como la llamaban sus amigos- le envió una carta a uno de los viejos amigos de su esposo, ya fallecido. En el sobre incluyó algunas fotografías de mi abuelo y su amigo jugando cuando eran niños. “Debes tenerlas”, le escribió. Le pedía, pero quizás también le suplicaba, que no dejara que estas cosas se perdieran u olvidaran cuando, como ocurrió pocas horas después, se quedara dormida para siempre en su sillón favorito.
La esperanza de que nos recuerden después de que nos vayamos es, a la vez, elemental y universal. Desde que hicieron sus primeros rayones en las paredes de las cavernas, los seres humanos han buscado frustrar el desvanecimiento final del recuerdo.
ri0Hoy almacenamos nuestras memorias en los enigmáticos servidores de internet. Hay la cronología de Facebook que registra los momentos más significativos de nuestra vida, la cuenta de Instagram en la que guardamos nuestros retratos, la bandeja de entrada de Gmail que documenta nuestras conversaciones y el canal de YouTube que transmite cómo nos movemos, hablamos o cantamos. Coleccionamos y conservamos nuestros recuerdos en forma mucho más exhaustiva que antes, intentado asir en cada caso una cierta forma de inmortalidad.
¿Es suficiente? ¿Qué pasa si dejamos de guardar algo crucial?
¡Cuánto mejor sería guardarlo todo! No sólo los pensamientos escritos y los momentos de la vida capturados por la cámara, pero la mente entera: las relaciones amorosas y las rupturas y decepciones, los momentos de triunfo y de vergüenza, las mentiras que dijimos y las verdades que aprendimos.

ri2Si pudieras conservar tu mente como guardas información en el disco duro de tu computadora, ¿lo harías?
Ya hay ingenieros trabajando en la tecnología que permitirá crear copias completas de nuestra mente y de los recuerdos que persistan después de nuestros cuerpos sean enterrados o cremados.
Si tienen éxito, esta tecnología promete tener profundas, y quizás inquietantes consecuencias para la forma en que vivimos, las personas que amamos y cómo morimos.

Copia al carbón

La abuela de Aaron Sunshine, de la ciudad de San Francisco (EE.UU.), también murió recientemente.
“Una cosa que me impresionó fue lo poco que quedó de ella”, me dice Sunshine, de 30 años. “Sólo hay unas cuantas posesiones. Tengo una vieja camiseta que me pongo en casa. Está su herencia, pero sólo es dinero sin rostro”.
Su muerte lo inspiró a registrarse con Eterni.me, un servicio de internet que pretende asegurarse de que los recuerdos de una persona se conserven vía online después de su muerte.

ri4Funciona así: en vida, autorizas al servicio a tener acceso a tus cuentas de Twitter, Facebook y correo electrónico; a subir fotos, datos de localización y hasta grabaciones hechas con Google Glass de cosas que has visto.
Los datos son recopilados, filtrados y analizados antes de que ser transferidos a un avatar de inteligencia artificial que trata de emular tu apariencia y personalidad. El avatar aprende más de ti a medida en que interactúas con él, con el objeto de mejorar su reflejo de ti con el tiempo.
“Se trata de crear un legado interactivo, una forma de evitar ser olvidado completamente en el futuro”, dice Marius Ursache, uno de los creadores de Eterni.me.
“Tus tátara nietos usarán esto en vez de un buscador o una cronología para acceder a información acerca de ti, desde fotos de eventos familiares hasta tus opiniones sobre ciertos temas, pasando por canciones que escribiste y nunca diste a conocer”.

ri6Para Sunshine, la idea de que poder interactuar con un avatar-legado de su abuela que refleje su personalidad y sus valores es reconfortante, pero aunque Ursache tiene grandes planes para el servicio de Eterni.me (“podría ser una biblioteca virtual de la humanidad”, dice), la tecnología todavía está en pañales.
El emprendedor ya ha recibido muchos mensajes de pacientes terminales que quieren saber cuándo estará disponible el servicio y si pueden “grabarse” a sí mismos de esta manera antes de morir. “Es difícil responderles, porque podría tomar años lograr que la tecnología llegue a un nivel que la haga utilizable y ofrezca valor verdadero”, dice.
Sin embargo, es optimista. “No me queda duda de que alguien será capaz de crear buenas simulaciones de la personalidad de la gente que sean capaces de mantener una conversación de manera satisfactoria”, dice. “Esto podría cambiar nuestra relación con la muerte, poniendo algo de ruido donde antes había sólo silencio”.
Es posible, supongo. ¿Pero qué pasa si la compañía quiebra? Si los servidores se apagan, la gente que se aloja en ellos sufriría una segunda muerte.

ri7Aún más, cualquier simulación de una persona sólo puede ser aproximada. Y, como todo el que tenga una cuenta en Facebook sabe, el acto de registrar nuestra vida en redes sociales es un proceso selectivo. Los detalles pueden manipularse, los énfasis pueden alterarse, relaciones enteras pueden ser borradas.

Memoria fotográfica

¿Y qué tal si, en vez de elegir y descartar lo que queremos capturar en formato digital, fuera posible registrar la totalidad del contenido de la mente?
Esto no es cosa de ciencia ficción ni la aspiración de un minúsculo grupo de científicos irracionalmente ambiciosos.
Teóricamente, el proceso requeriría de tres avances fundamentales. Primero, los científicos deben descubrir cómo preservar, sin destruir, el cerebro de una persona después de muerta. Luego, el contenido preservado del cerebro debe ser analizado y capturado. Finalmente, esa captura debe ser recreada en un cerebro humano simulado.
El trabajo en la creación de un cerebro artificial en el que se pueda hacer una copia de respaldo de los recuerdos humanos está muy extendido.
El MIT dicta un curso en la ciencia emergente de los “connectomics”, que busca crear un mapa completo de las conexiones del cerebro humano.
El proyecto Brain (“Cerebro”) de Estados Unidos está trabajando en cómo registrar la actividad cerebral generada por millones de neuronas, mientras que el proyecto del mismo nombre de la Unión Europea trata de construir modelos integrados de esa actividad.

ri3El progreso ha sido lento, pero sostenido. “Ahora somos capaces de tomar muestras pequeñas de tejido cerebral y mapearlas en 3D. Podemos hacer simulaciones del tamaño del cerebro de un ratón en supercomputadoras, aunque no hemos logrado la conectividad total todavía”, dice Anders Sandberg, del Future of Humanity Institute de la Universidad de Oxford.
El dinero necesario para el desarrollo del área parece asegurado. Google ha invertido en forma importante en la emulación cerebral, a través de su Google Brain.
En 2011, un empresario ruso, Dmitry Itskov, fundó la “Iniciativa 2045″, así nombrada por la predicción de Kurzweil de que el año 2045 marcaría el punto en el que seríamos capaces de guardar una copia de nuestro cerebro en la nube. Mientras que el resultado de gran parte de este trabajo es, hasta ahora, secreto, está claro que hay un esfuerzo en marcha.
El neurocientífico Randal Koene, director de la Iniciativa 2045, insiste en que la posibilidad de crear una réplica funcional del cerebro humano está al alcance.
“El desarrollo de prótesis neurales demuestra ya que es posible (replicar) las funciones de la mente”, dice.
Ted Berger, profesor del Centro de Neuroingeniería de la Universidad de Southern California logró crear una prótesis funcional del hipocampo.
En 2011, una prueba de viabilidad para una prótesis de hipocampo fue aplicada con éxito en ratas vivas, y en 2012 la prótesis fue probada con el mismo resultado en primates no humanos. Berger y su equipo se proponen probarla en seres humanos este año.

Basurero de la memoria

Emular un cerebro humano es una cosa, pero crear un registro digital de los recuerdos de una persona es un desafío completamente diferente.

Sandberg responde con cinismo al preguntársele si este proceso simplista es viable. “Los recuerdos no se guardan como archivos en una computadora, creando índices en los que se pueden hacer búsquedas”, dice. De hecho, nuestras creencias y prejuicios, que cambian con el tiempo, les dan forma.
También está el pequeño problema de cómo extraer los recuerdos de una persona sin dañar el cerebro. “Todos los métodos que existen para escanear el tejido neural con la resolución requerida son invasivos, y sospecho que será muy difícil lograrlo sin hacerlo pedazos”, dice Sandberg.
Sin embargo, el especialista cree que subir digitalmente un recuerdo específico de una persona podría ser posible, siempre que pudiera hacerse “funcionar” el cerebro simulado en su totalidad.
¿Qué significaría para nuestro modo de vida que se logre preservar la mente humana?
Algunos creen que podría acarrear algunos beneficios imprevistos, como la posibilidad de estudiar cómo pensamos. Y sin embargo, hay una serie de implicaciones morales y éticas muy particulares que debemos considerar.
Definir los límites de la privacidad de una persona ya es un problema en 2015. Para un cerebro emulado, la privacidad y la propiedad de los datos se vuelve aún más complicado.

“Las emulaciones son vulnerables y pueden ser objeto de serias violaciones de la privacidad y la integridad”, dice Sandberg. A manera de ejemplo, sugiere que los legisladores podrían tener que considerar si debería ser posible llamar a “declarar” a los recuerdos ante los tribunales.
¿La posibilidad de guardar secretos es un derecho humano?

Leyes de propiedad

Estas preguntas sin respuesta están comenzando a tocar asuntos más fundamentales sobre lo que significa ser humano.

¿Podría un cerebro emulado considerarse humano? Y si es así, ¿la humanidad reside en los recuerdos o en el equipo –hardware- en el que funciona el cerebro simulado?
Y si la respuesta es lo último, está la cuestión de quién es dueño del equipo: ¿el individuo, una corporación o el Estado? Si una mente creada como respaldo de otra requiere cierto tipo de programas para funcionar (un hipotético Google Brain, por ejemplo), la propiedad del software podría formar parte de la ecuación.
Saber que tu cerebro puede quedar registrado por completo también podría llevarte a comportarte de forma diferente durante tu vida.
“Tendría el mismo efecto que saber que tus acciones van a ser registradas por una cámara de televisión”, dice Sandberg. “A algunas personas esto las lleva a cumplir con las normas sociales, en otras produce el deseo de rebelarse. Pensar que nuestro cerebro puede ser recreado como una emulación es equivalente a esperar una vida extra, post humana”.
Pero más allá de estas implicaciones innegablemente profundas y complicadas, está la cuestión de si se trata de algo que alguno de nosotros quiere en realidad.
Los seremos humanos deseamos conservar nuestros recuerdos (y algunas veces, olvidarlos), porque nos dicen quiénes somos.

Si los perdemos, dejamos de saber quiénes éramos, cuál era el significado de todo. Pero al mismo tiempo, alteramos nuestros recuerdos con el fin de crear una narrativa de nuestra vida que nos funcione en un momento determinado.
Registrarlo todo con igual peso e importancia podría no ser útil, ni para nosotros ni para quienes vengan después de nosotros.
Le pregunto a Sunshine por qué quiere que su vida quede registrada de esta manera. “Para ser honesto, no estoy muy seguro”, dice. “Una parte de mí quiere construir monumentos a mí mismo. Pero otra parte de mí quiere desaparecer completamente”.
Quizás eso sea cierto para todos nosotros: tenemos el deseo de que nos recuerden, pero sólo aquello de nosotros que esperamos sea recordado. El resto puede descartarse.

SIMON PARKIN

Depositphotos_7707958_s-570x379En los últimos siete u ocho meses, me he dado cuenta de la evolución progresiva de algo muy extraño; algo profundamente extraño, y algo francamente perturbador. ¿Y qué podría ser? Bueno, vamos a echar un vistazo. Primero tengo que explicar una cosa antes de que lleguemos al fondo de la cuestión. Como alguien que escribe un montón de libros y artículos, y regularmente participa en programas de radio, es bastante comprensible que yo termino siendo el receptor de una gran cantidad de testimonios del tipo de alta extrañeza.

Por lo general, debido a que la gente tiene conocimiento de la clase de cosas que me interesan, suelo recibir informes de casos sobre cuestiones específicas que me intrigan. Esto es, asuntos relativos a cosas como la criptozoología, y también a ciertos aspectos del fenómeno OVNI, como  los contactados o el misterio de los Hombres de Negro(HdN). Es también por eso que raras veces recibo informes de fantasmas y casas encantadas, porque son temas que en realidad no me interesan.

Todo lo cual me lleva de nuevo a la cuestión de lo que ha estado pasando durante los últimos siete u ocho meses. Ha habido un claro aumento en el número de informes que he recibido de lo que sólo puedo denominar como entidades paranormales depredadoras. Quiero decir algunas de las criaturas más extrañas del tipo HdN, la infame Gente Sombra, así como una subcategoría dentro de éstos   conocido como el Hombre del Sombrero. Personalmente, tengo mis sospechas de que todos ellos son parte de un misterio mucho mayor, combinado y dividido. Eso, sin embargo, es una historia para otro día.

imagesPero, aquí hay algo que es a la vez fascinante e inquietante. No sólo me ha llegad una gran cantidad de informes sobre tales criaturas espeluznantes en los últimos meses, sino que en muchos de los casos los testigos los describen como siendo consumidos por estas misteriosas entidades, en situaciones semejantes al  vampirismo. Pero no me refiero a que la gente haya sido desangrada por monstruos de rostro pálido, capa, colmillos y miedo al ajo. No, es peor que eso.

Literalmente tengo docenas de casos que se remontan al verano pasado, donde gente, -en su mayor parte, pero no exclusivamente-,  de los Estados Unidos me han informado de los encuentros con ese grupo antes mencionado(el Pueblo Sombra, el Hombre del Sombrero, y los HdN), y donde los testigos se han sentido, como una persona me dijo, “psíquicamente drenado” por la entidad que encontraron.

He escuchado otras referencias a esto ,-en este caso, al Hombre del Sombrero-, como “se ha llevado mi energía”. Otros utilizan términos como “paliza” (como un diabético que ha perdido una comida podría explicar),  “fatiga incesante” y “alimentarse de mi alma”.

Todos estos variados informes registrados tienen algo muy significativo que les une a todos. Los testigos creen que las cosas sobrenaturales que encontraron (por lo general, mientras estaban en la cama, y ​​durante las primeras horas de la mañana) estuvieron alimentándose de ellos. Como ya he dicho, no como un típico vampiro tradicional. Sino, tal vez, por lo que podríamos denominador un vampiro succionador de energía.

Es un vampiro que parece no desarrollarse por una buena cantidad de la sustancia roja, sino en nuestra propia fuerza vital, en nuestra esencia, en lo que hace que todos y cada uno de nosotros sea único. Por supuesto, si eso es exactamente lo que está sucediendo entonces se podrían plantear importantes preguntas: ¿Qué parte de nuestra energía, aparentemente no física, puede ser digerida? ¿Cómo puede ser transforomada a una forma de “combustible” para estas entidades? Las respuestas simplemente no las conocemos.

Por supuesto, uno puede encontrar ejemplos de este tipo de comportamiento parasitario en todo el mundo de lo sobrenatural. Sucedió a principios de 1950 con Albert Bender, cuya salud física fue duramente golpeada por ataques de agotamiento, jaquecas y náuseas cuando tuvo la compañía de los HdN. Los casos de ataques psíquicos, -ya sea por demonios, como íncubos y súcubos, entre muchos otros-, también muestran tales efectos en las personas, y lo han hecho durante siglos e incluso más tiempo.

Pero, eso no es el fondo. Lo que estoy señalando es que, -a partir de los informes que estoy recibiendo, y por razones desconocidas-, este tema de “alimentación” sobre la población ha experimentado un auge espectacular en el último año. ¿Es esto indicativo de algo en el horizonte? ¿Está el mundo de lo sobrenatural “subiendo la apuesta” por razones que no puedo entender? ¿Hay otros investigadores recibiendo más y más informes de este tipo de “succión energética” de la misma manera que yo?

Si los hay y están leyendo esto, sin duda me lo harán saber.
Algo se está alimentando de nosotros, y está cada vez más y más hambriento…..

NICK REDFERN

caravaca1Un férreo mutismo rodea a las supuestas diapositivas de Roswell desde sus inicios. Poca o ninguna información ha trascendido sobre la misteriosa criatura retratada en ellas. Los ufólogos implicados en su investigación, conocidos como “Dream Team” (Tom Carey, Anthony Bragalia, Don Schmitt…),  aseguran que se trata de un “ser extraterrestre” y que cuentan con suficientes evidencias a su favor, en forma de análisis científicos y opiniones cualificadas, para aseverar tal arriesgada afirmación. Sin embargo, hasta la fecha, ninguno de los estudiosos que han visto las polémicas imágenes han hablado abiertamente sobre el contenido de las mismas y son recelosos incluso de afirmar que las han contemplando. Pero, recientemente, el autor del presente blog, tras contactar con dos investigadores que han logrado tener acceso a las codiciadas diapositivas de Roswell, ha podido conocer, de primera mano, más detalles sobre la enigmática criatura retratada en las imágenes.
Nuestra intención, desde un primer momento era intentar realizar un dibujo lo más fielmente posible a los datos obtenidos sobre el presunto “extraterrestre”. Tras semanas de arduas gestiones y trabajar sobre decenas de bocetos diferentes, nuestro proyecto ha dado sus frutos. Aunque probablemente el “retrato-robot” que hemos obtenido no sea un fiel reflejo de la realidad, los interesados en este interesante suceso podrán conocer, de forma visual, los detalles generales del rostro del supuesto “alienígena” de Roswell, y, lo más importante, podrán descartar los rasgos faciales que, seguramente, no encontrará en el humanoide de las diapositivas…

En junio de 2014, el investigador Anthony Bragalia, uno de los integrantes del Dream Team, dijo que la morfología del cráneo del humanoide de las diapositivas es muy similar a la mostrada en este boceto.

En junio de 2014, el investigador Anthony Bragalia, uno de los integrantes del Dream Team, dijo que la morfología del cráneo del humanoide de las diapositivas es muy similar a la mostrada en este boceto.

Un investigador que ha visto las imágenes ha señalado al autor del reportaje que, el ser de las diapositivas tiene cierto parecido al supuesto humanoide observado por una enfermera en Roswell en 1947, y que fue dado a conocer por Glen Dennis a través de un dibujo.

Un investigador que ha visto las imágenes ha señalado al autor del reportaje que, el ser de las diapositivas tiene cierto parecido al supuesto humanoide observado por una enfermera en Roswell en 1947, y que fue dado a conocer por Glen Dennis a través de un dibujo.

Así es la descripción que hemos obtenido: Las diapositivas muestran un humanoide de unos 90 cm de altura. La cabeza es un poco alargada, con un gran cráneo y una pequeña mandíbula subdesarrollada. El rostro muestra una apariencia relativamente humana. La nariz es corta, pero dentro de la gama de las proporciones humanas “normales”. Los ojos, que están cerrados, son redondos, quizás un poco almendrados, pero también dentro del rango de las proporciones humanas “normales”. Nuestro informador ha descartado, tal y como afirmaban otros investigadores que habían contemplado las diapositivas que el humanoide tuviese aspecto de “insecto”(aunque otro de los ufólogos insiste, que la parte inferior del rostro, boca y barbilla, tiene aspariencia insectizoide). Las orejas también están ubicadas en su lugar correcto. La boca está formada por labios delgados, parecidos a los humanos pero quizás más finos y planos. La boca está abierta pero los dientes, si los tiene, no son visibles. La piel del humanoide es de color castaño. La piel parecía suave y parecía haberse encogido tensa contra los huesos (costillas, piernas, brazos, cráneo), si esto es debido a los efectos naturales de la muerte (saponificación, desecación, etc.) o es el resultado de algún tratamiento post-mortem (embalsamamiento, congelación, etc.) no queda aclarado en la imagen. La cabeza parece haber sido separada de la parte superior de la columna vertebral y luego colocada en un ángulo antinatural en relación con el torso… Tiene un cuello corto, normal.

Boceto obtenido de la descripción.

Boceto obtenido de la descripción.

Lo más destacado de nuestras pesquisas ha sido confirmar que el presunto “alienígena” presenta muchas características, anatómicas y faciales, idénticas a nuestra especie. Lejos de tener un aspecto bizarro, desconcertante o terrorífico, el humanoide retratado en las controvertidas diapositivas tiene un inquietante “aspecto humano”… detalle muy tener en cuenta en futuras indagaciones…

LA NATURALEZA DEL HUMANOIDE DE LAS DIAPOSITIVAS DE “ROSWELL”

La detallada descripción que hemos obtenido del humanoide retratado en las polémicas diapositivas de Roswell es la más completa y definitoria divulgada hasta la fecha. Lo más sorprendente y sospechoso de esta valiosísima información, ofrecida por un investigador muy cualificado, es que el presunto “alienígena” posee muchos atributos propios de nuestra especie, tanto a nivel anatómico como facial. De hecho, aparte de ser una entidad antropomorfa, su rostro tiene rasgos completamente humanos y dentro de las proporciones consideradas normales, como por ejemplo, nariz, orejas,

Si aplicáramos a nuestro diseño la morfología craneal sugerida por el ufólogo Anthony Bragalia lograríamos un resultado similar al presentado en este boceto.

Si aplicáramos a nuestro diseño la morfología craneal sugerida por el ufólogo Anthony Bragalia lograríamos un resultado similar al presentado en este boceto.

labios y ojos. No obstante estas características humanas son acompañadas, y ahí encontramos la raíz del misterio, con algunas variantes más inusuales, como un enorme y alargado cráneo o una barbilla estrecha que en conjunto con una pequeña estatura dan apariencia de “extraterrestre” a la figura. Pero ¿se trata de un fraude?, ¿un muñeco), ¿un ser humano con alguna deformidad o enfermedad? o por el contrario ¿estamos ante la prueba irrefutable de un habitante de otro planeta en poder del gobierno estadounidense?…

Si es cierto, tal y como se indica por parte de los ufólogos que han participado en la investigación de las imágenes, que los informes técnicos señalan que las diapositivas fueron realizadas y reveladas a finales de la década de los cuarenta, podríamos descartar, en un primer momento, el fraude contemporáneo. En este sentido, uno de los investigadores que nos ha facilitado la información confesaba que: “Para mí, el cuerpo parece tener un alto nivel de detalles, incluyendo pequeños dedos, pliegues en la piel, etc. Por eso, no creo que el cuerpo sea una fabricación, como un dummy, un muñeco, un escenario o un elemento de una película. Mi opinión es que el cuerpo corresponde a los restos físicos de una criatura que una vez estuvo viva”.  Además, nuestro confidente también resaltaba que la imagen no era fruto del retoque fotográfico moderno con técnicas digitales. Pero matizaba que: “Tal vez, este ser vivo era un ser humano con trastornos genéticos, o, tal vez no. No lo sé, pero sí sé, que las diapositivas se ha mostrado a patólogos”.  Por tanto, si las imágenes son autenticas, o sea, que fueron tomadas realmente a finales de los años cuarenta, nos plantea una posibilidad más que razonable, alejada del escenario de un fraude elaborado o intencionado. Que una persona ha encontrado, en tiempos recientes, de forma casual unas antiguas diapositivas donde se observa un extraño humanoide de apariencia desconcertante, difícil de identificar como un ser humano, lo que le ha llevado a pensar que trataba indudablemente de un alienígena. Además se daba la circunstancia añadida, para arrojar mayor credibilidad a todo el asunto, que los legítimos propietarios de las diapositivas, y los autores de las imágenes, eran un matrimonio de alta sociedad y con amplios e importante contactos sociales a mediados del siglo pasado.

Los investigadores que han podido ver las diapositivas destacan que no se trata de un burdo fraude o un montaje elaborado con un simple muñeco. Sea lo que sea, el humanoide que se observa en las imágenes, aseguran, corresponde a un ser real... la duda es averiguar si se trata de un ser humano o una entidad extraterrestre...

Los investigadores que han podido ver las diapositivas destacan que no se trata de un burdo fraude o un montaje elaborado con un simple muñeco. Sea lo que sea, el humanoide que se observa en las imágenes, aseguran, corresponde a un ser real… la duda es averiguar si se trata de un ser humano o una entidad extraterrestre…

Todo esto originó que el actual propietario de las diapositivas se pusiera en contacto con varios ufólogos para estudiar la forma de hacer público lo que consideraba unas imágenes trascendentales para humanidad. Dejando claro que quería obtener una suculenta recompensa económica por su sensacional e histórico descubrimiento.
Para validar su arriesgada tesis, el propietario de las diapositivas ha tenido que recurrir a la participación de médicos, forenses, patólogos y genetistas para descartar el origen humano del ser presentado en las imágenes. Si tenemos que fiarnos de las pocas filtraciones que han llegado hasta nuestros oídos sobre estos estudios y análisis, existen, al parecer unas conclusiones de un reputado y afamado genetista europeo que ha descartado por completo que el humanoide de las diapositivas se corresponda a un ser humano enfermo o deforme. Sin embargo estas mismas premisas parecen ser el mayor hándicap de las diapositivas. Pese a todo lo dicho, resulta muy sospechoso, que el presunto “alienígena” de “Roswell” tenga grandes semejanzas con un ser humano, tantas como para que se hayan tomado infinitas precauciones y molestias, con la consulta a diferentes facultativos y especialistas, para descartar que se tratara de una persona aquejada de cualquier tipo de enfermedad, malformidad congénita, o incluso víctima de un inconfesable experimento genético… Pese a esto, otro de los implicados en la investigación insiste en la extrañeza de las imágenes, en comunicaciones con el autor del reportaje, al afirmar que: “las diapositivas no muestran un humano genéticamente deformado… hay muy buenas razones por las que esto es evidente y cuando usted vea las imágenes sabrá a qué me refiero”…
No obstante, sólo la presentación pública  de las esperadísimas evidencias despejara por fin todas las dudas planteadas.

Hilda Ray, la propietaria original de las diapositivas, tenía gran influencia en Midland (Texas), donde ejercía como una reputada abogada con licencia de piloto. Además, algunos investigadores han descubierto que podría  estar involucrada en algún cuerpo de la inteligencia militar durante la Segunda Guerra Mundial. Por otro lado, su marido, Bernerd Ray, fue un geólogo de campo que trabajo en una compañía petrolera en la zona de Nuevo México y en el área de Roswell.

Hilda Ray, la propietaria original de las diapositivas, tenía gran influencia en Midland (Texas), donde ejercía como una reputada abogada con licencia de piloto. Además, algunos investigadores han descubierto que podría estar involucrada en algún cuerpo de la inteligencia militar durante la Segunda Guerra Mundial. Por otro lado, su marido, Bernerd Ray, fue un geólogo de campo que trabajo en una compañía petrolera en la zona de Nuevo México y en el área de Roswell.

PRESENTACION MUNDIAL DE LAS DIAPOSITIVAS DE ROSWELL… 5 DE MAYO DE 2015

El evento de la presentación mundial de las diapositivas de Roswell contará con los siguientes  ponentes Dr. Edgar Mitchell, el sexto hombre en pisar la Luna, así como los ufólogos y expertos en Roswell Tom Carey y Don Schmitt. Se retransmitirá en directo desde el Auditorio Nacional de Ciudad de México, con una capacidad de 10.000 personas. En dicha presentación se detallara todo el contento histórico de las diapositivas.
Según el ufólogo Anthony Bragalia, las diapositivas muestran un cuerpo extraterrestre, saliendo al paso de todas las interrogantes que han surgido en los últimos tiempos sobre la autenticidad de las controvertidas imágenes: “Este humanoide no es una persona deforme, momia, maniquí, simio o el cuerpo de un militar muerto. No es una criatura cuyo origen este en la Tierra. Y dado que las diapositivas de esta criatura se tomaron el mismo año del accidente OVNI de Roswell; o sea, que la aparición de la criatura coincide con las noticias de los alienígenas recuperados en el accidente de Roswell; y dado que la persona que estaba en posesión originalmente de las diapositivas era un geólogo que había trabajado en el desierto de nuevo México a lo largo de la década de 1940, no es arriesgado concluir que estas diapositivas muestran en efecto el cadáver de una de las criaturas recuperadas en Roswell.”

JOSE ANTONIO CARAV@CA

Prohibido la reproducción total o parcial del material incluido en el presente blog sin previa autorización del autor. Propiedad de José Antonio Caravaca.

En primer lugar, permítanme darles las gracias por haberme invitado a participar en esta importante conferencia. No soy ni profesor ni doctor. De hecho el único título académico que tengo es el SEC (séptimo grado de estudios primarios). Pero, del mismo modo que otros muchos de mi generación, tuve un gran interés por la Arqueología desde mi juventud. Voy a tratar de explicarles por qué.

Cuando me preguntan sobre mi relación con la Arqueología, siempre piensan en Moshe Dayan.

Después de la guerra de junio de 1967, Moshe Dayan era un ídolo nacional, incluso internacional. También era conocido por su obsesión por la Arqueología. En mi revista, Haolam Hazeh, investigamos sus actividades y pudimos comprobar que eran devastadoras. Empezó a excavar solo, recogiendo piezas por todo el país. Dado que el objetivo principal de la Arqueología no es simplemente el descubrimiento de restos materiales, sino también intentar armar con ellos la historia de un determinado lugar, las excavaciones de Moshe Dayan eran incontroladas y sumidas en el caos. Cuando utilizó los recursos del ejército, las cosas empeoraron aún más.

Entonces descubrimos que Moshe Dayan no sólo expoliaba los objetos que encontraba ( que por ley eran del Estado), sino que también se había convertido en un traficante internacional, haciéndose rico con la venta de esos objetos de la “colección personal de Moshe Dayan”.

La publicación de estos hechos y su exposición en la Knéset (Parlamento de Israel), supuso para mí una distinción muy singular. Un instituto de opinión pública identificaba cada año a la persona más odiada de Israel. Ese año yo alcancé esa distinción.

Sin embargo, la pregunta más importante no hace referencia a la conducta moral de Moshe Dayan, sino a una cuestión más profunda. ¿Por qué Dayan y muchos de nosotros nos dedicamos a la Arqueología, una ciencia considerada por muchas personas como una actividad bastante lúgubre?

Sentíamos una verdadera fascinación.

Esa generación sionista era la primera que había nacido en el país (aunque yo había nacido en Alemania). Para sus padres, Palestina era un territorio abstracto, una tierra con la que habían soñado en las sinagogas de Polonia y Ucrania. Para sus hijos nacidos en el país era su patria natural.

Anhelaban descubrir sus raíces, de modo que recorrieron cada uno de sus rincones, pasaron noches alrededor del fuego y llegaron a conocer cada colina y cada valle. Para ellos, el Talmud y todos los textos religiosos eran tediosos. El Talmud y otras escrituras sagradas habían sido mantenidas por los judíos en la diáspora durante siglos, pero ahora no tenían ningún interés por ellos. La nueva generación se abrazaba a la Biblia hebrea, con un entusiasmo desmedido, no como un libro religioso ( casi todos nosotros éramos ateos), sino como una obra maestra sin parangón en la literatura hebrea. Como se trataba también de la primera generación que veía renacer el hebreo como lengua materna, les atrajo el lenguaje más vivo y concreto del hebreo bíblico. El lenguaje muchas más abstracto del Talmud y de otros libros les repelía.

Los acontecimientos bíblicos habían sucedido en el país que conocían. Las batallas bíblicas se habían desarrollado en los valles que habían visto, los reyes habían sido coronados y enterrados en localidades que conocían muy de cerca.

Habían visto durante la noche las estrellas desde Megiddo, donde los egipcios se enfrentaron en la primera batalla registrada de la historia ( y donde, según el Nuevo Testamento cristiano, se dará la última batalla, la batalla de Armagedón). Subieron al monte Carmelo, donde el profeta Elías mató a los sacerdotes de Baal. Visitaron Hebrón, donde Abraham fue enterrado por sus dos hijos, Ismael e Isaac, padres de los árabes y los judíos.

Esta pasión hacia el país no fue algo previsto de antemano. De hecho, Palestina no jugó ningún papel en el nacimiento del sionismo político moderno.

El fundador del sionismo, Teodor Herzl, no pensó en Palestina cuando desarrolló su nueva visión de la cuestión judía. Odiaba Palestina y su clima. Y odiaba sobre todo Jerusalén, una ciudad sucia y degradada. En el primer borrador de su idea, que dirige a la familia Rothschild, su tierra de promisión era la Patagonia, en Argentina. En la Patagonia se había producido un genocidio, y aquellas tierras estaban prácticamente vacías. Fue el sentimiento de la mayoría de los judíos de Europa Oriental lo que obligó a Herzl a redirigir sus esfuerzos hacia Palestina. En su libro fundacional, Der Judenstaat (El Estado Judío), hay un corto capítulo titulado Palestina o Argentina. La población árabe no se menciona en absoluto.

Una vez que el movimiento sionista dirigió su mirada hacia Palestina, la historia antigua de este país se convirtió en un tema candente. Las pretensiones sionistas de ocupar Palestina se basaban únicamente en la historia bíblica del Éxodo, la conquista de Canaán, los reinos de Saúl, David y Salomón y el resto de acontecimientos de aquellos tiempos. Dado que casi todos los fundadores eran ateos declarados, difícilmente podrían haberse basado en el hecho de que Dios les había prometido personalmente aquella tierra para la descendencia de Abraham.

Con la llegada de los sionistas a Palestina, empezó una búsqueda frenética de vestigios arqueológicos. El país fue peinado de arriba abajo buscando las pruebas científicas de que las historias bíblicas no eran sólo un montón de mitos, sino algo real. Los sionistas cristianos habían llegado incluso antes.

Fue el comienzo de verdaderas tropelías a los sitios arqueológicos. Las capas superiores del Imperio Otomano, los mamelucos, árabes y cruzados, los bizantinos, romanos, griegos y persas fueron arrasadas con el fin de poner al descubierto las capas más antiguas de los Hijos de Israel y para demostrar la razón de la Biblia.

Se hicieron esfuerzos enormes. David Ben-Gurion, un autoproclamado erudito bíblico, dirigía aquellos esfuerzos. El Jefe del Estado Mayor del Ejército, Yigael Yadin, el hijo de un arqueólogo, y él mismo arqueólogo profesional, realizaron búsquedas en los lugares más antiguos para demostrar que la conquista de Canaán realmente sucedió. Pero por desgracia, no encontraron ninguna evidencia.

Cuando se descubrieron los restos óseos de los combatientes de Bar Kojba en cuevas del desierto de Judea, fueron enterrados bajo las órdenes de Ben-Gurion en una gran ceremonia militar. El hecho indiscutible de que Bar Kojba había supuesto una de las mayores catástrofes en la historia judía se pasó por alto.

¿Y los resultados?

Por increíble que parezca y a pesar de la dedicación de cuatro generaciones de arqueólogos, empleando una enorme cantidad de recursos, se obtuvo: nada.

Desde el inicio de las excavaciones hasta hoy en día, no se han encontrado evidencias y ni un solo vestigio de esa historia antigua. Ni un solo indicio del éxodo de Egipto, la base de la historia judía, algo que nunca sucedió. Tampoco esos 40 años de peregrinación por el desierto. No hay pruebas de la conquista de Canaán, como se describe con detalle en el libro de Josué. El poderoso rey David, cuyo reino se extendía, de acuerdo con la Biblia, desde la Península del Sinaí hasta el norte de Siria, no dejó ningún rastro. (Hace poco se descubrió una inscripción con el nombre de David, pero sin indicio de que fuera el rey David).

Israel aparece por primera vez en los hallazgos arqueológicos de inscripciones asirias, que describen una coalición de reinos locales que intentó detener el avance asirio en Siria. Entre otros, se menciona al rey Ahab de Israel como jefe de un considerable contingente militar. Ahab, que gobernó Samaria ( en el norte de la Cisjordania ocupada) desde el año 871 a. de C. hasta el 852 a. de C., no era muy querido por Dios, aunque la Biblia lo describe como un héroe de guerra. Marca el comienzo de la entrada de Israel en la historia, como hecho probado.

La falta de evidencias sugiere que la historia bíblica más temprana es algo inventado. Como no se ha encontrado rastro alguna de esa historia bíblica, ¿quiere decir eso que todo es ficción?

Tal vez no, pero no hay pruebas de que fuera así.

La Egiptología es una disciplina científica separada de la arqueología de Palestina. Pero la Egiptología demuestra de manera concluyente que la historia bíblica hasta el rey Ahab es ficción.

Hasta ahora se han descifrado decenas de miles de documentos egipcios, y se sigue haciendo. Después de los hicsos que invadieron Egipto en el año 1730 a. de C., los faraones de Egipto siempre estuvieron al tanto de los acontecimientos en Palestina y Siria. Los espías egipcios, comerciantes y soldados informaron con detalle sobre los acontecimientos en cada pueblo de Canaán. Ni en un solo documento se ha visto que se hable de algo remotamente parecido a los relatos bíblicos. (Se cree que hay una mención a Israel en una estela egipcia para referirse a un pequeño territorio situado al sur de Palestina).

Incluso si pensamos que la Biblia exagera hechos reales, lo cierto es que no hay ni una mínima mención al Éxodo, ni a la conquista de Canaán, ni al rey David.

Así que, esos hechos no han ocurrido.

¿Esto es algo importante? Sí y no.

La biblia no es una historia real, sino un documento religioso y literario de gran importancia, que ha inspirado a millones de personas a lo largo de los siglos. Ha formado las mentes de muchas generaciones de judíos, cristianos y musulmanes.

Pero la Historia es otra cosa. La Historia nos dice lo que sucedió. La Arqueología es una herramienta que utiliza la historia, una valiosa herramienta para comprender qué ocurrió.

Son dos disciplinas diferentes, y nunca las dos serán la misma cosa. Para los religiosos, la Biblia es una cuestión de creencias. Para los no creyentes, la Biblia hebrea es una gran obra de arte, quizás la más grande de todas. La Arqueología es algo completamente diferente: una cuestión de hechos probados.

En las escuelas israelíes se enseña la Biblia como una historia real. Esto significa que los niños israelíes aprenden sus capítulos, sean verdaderos o ficticios. Cuando indiqué esto es un discurso ante la Knéset, exigiendo que se enseñase la historia completa del país a lo largo de los siglos, incluyendo los capítulos de las Cruzadas y los mamelucos, el por entonces Ministro de Educación empezó a llamarme mameluco.

Sigo creyendo que todos los niños de este país, sean israelíes o palestinos, deben aprender su historia, desde el principio hasta hoy, con todas sus etapas. Es la base de la paz, el verdadero aliciente de nuestra existencia.

URI AVNERY (Uri Avnery es un activista por la paz, periodista y escritor. Lea otros artículos de Uri Avnery, o visite su página web.)

(Discurso de apertura de la Conferencia El aliento de nuestra existencia en el Colegio Kinneret, sobre la conexión entre Arqueología e Ideología, por Uri Avnery, 2 de enero de 2015)

Fuente: NOTICIASDEABAJO

Fuente original:DISSIDENTVOICE

ubrana3Abstract  [English version here]

En el reciente artículo “Conflicto entre razonamiento antrópico y observación” (gr-qc/0303070) Ken D. Olum, basándose en algunas ideas sobre la inflación cosmológica y en la premisa antrópica de que tenemos que ser típicos entre los observadores inteligentes del Universo, llega a la sorprendente conclusión de que “deberíamos encontrarnos en una civilización grande (de tamaño galáctico) al igual que la mayoría de los observadores, mientras que de hecho no lo estamos”. En este artículo discutimos la posibilidad de que nuestra civilización esté de hecho inmersa en una civilización grande, sin que seamos conscientes de ello. Nuestra conclusión es que esta posibilidad no puede descartarse si se cumplen dos condiciones, que llamamos el Principio Subantrópico y la Conjetura de Indetectabilidad. El Principio Subantrópico establece que no somos típicos entre los observadores inteligentes del Universo. Las civilizaciones típicas de las galaxias típicas estarían cientos de miles, o millones, de años más evolucionadas que la nuestra y, consecuentemente, los observadores inteligentes típicos serían órdenes de magnitud más inteligentes que nosotros. La Conjetura de Indetectabilidad establece que, genéricamente,todas las civilizaciones avanzadas camuflan sus planetas por razones de seguridad, de manera que los observadores externos no puedan detectar señal alguna de civilización y sólo obtengan datos distorsionados con el propósito de disuasión. Estas condiciones predicen también una baja probabilidad de éxito para el proyecto SETI. También argumentamos que son los universos branas, y no la inflación cosmológica, lo que podría agravar dramáticamente el problema del “alienígena ausente”, señalado por vez primera en los años cincuenta por Enrico Fermi.

A la memoria de Giordano Bruno

“Innumerables soles existen; innumerables tierras giran alrededor de estos soles de manera similar a la forma en que los siete planetas giran alrededor de nuestro sol. Seres vivos habitan estos mundos.”
                                                                                                                                                                   Giordano Bruno, 1584

Preliminares

¿Saben los gorilas de montaña que su “civilización” está inmersa en una “civilización” más grande correspondiente a una especie mucho más evolucionada e inteligente que ellos mismos? ¿Saben que son una especie protegida que habita en una reserva natural en un país dentro del continente africano del planeta Tierra? La respuesta a estas preguntas es ciertamente no, ellos no saben nada sobre nuestra estructura social, nuestros países, fronteras, religiones, política,… ni siquiera sobre nuestros pueblos y ciudades, con la excepción quizás de aquellos individuos que viven en zoos o han sido adoptados como animales de compañía.

De la misma manera, la civilización humana del planeta Tierra podría estar inmersa en una civilización mucho más grande sin saberlo, correspondiente a una especie mucho más evolucionada e inteligente. Al fin y al cabo, el Sol es sólo una estrella joven entre miles de millones de estrellas mucho más antiguas en nuestra galaxia, y la posible existencia de tales civilizaciones avanzadas es sólo cuestión de la evolución biológica haciendo su trabajo, lenta pero implacablemente a través de los milenios  (1). Si éste resultara ser el caso, sería bastante razonable suponer que estos individuos considerarían nuestro planeta como una reserva natural, llena de especies animales y vegetales, siendo el Sistema Solar sólo una pequeña provincia dentro de su vasto territorio.

En esta situación, la respuesta a la observación usual “si hay extraterrestres avanzados cerca de nosotros, ¿por qué no entran en contacto abierta y oficialmente y nos enseñan su ciencia y tecnología?”, parece obvia. ¿Enviaría algún país de este planeta una delegación oficial al territorio del gorila de montaña para presentarse abierta y oficialmente a las “autoridades” de los gorilas? ¿Se estrecharían la mano, llegarían a acuerdos e intercambiarían firmas con los machos dominantes? Respecto a enseñarnos su ciencia y tecnología, ¿quién se presentaría como voluntario para enseñar física, matemáticas e ingeniería a un grupo de gorilas? Además hay que tener en cuenta los límites de las capacidades cerebrales, independientemente de la cultura o la educación. Por ejemplo, vamos a preguntarnos cuantos plátanos serían necesarios para que los gorilas más inteligentes pudieran entender las ecuaciones de Maxwell del electromagnetismo (incluso aunque vieran la televisión o escuchasen la radio). De la misma manera podemos preguntarnos cuantos sandwiches, patatas fritas o cigarrillos serían necesarios para que los más inteligentes de entre nuestros científicos pudieran entender los resultados científicos y tecnológicos clave de una civilización mucho más avanzada. Nuestras facultades y habilidades intelectuales están limitadas por nuestras capacidades cerebrales, que no son en absoluto infinitas. Por lo tanto, es de lo más natural y razonable suponer que puedan existir conceptos y resultados científicos y tecnológicos clave, importantes, cuya comprensión quede totalmente más allá de las capacidades cerebrales de nuestra especie, pero esté al alcance de cerebros mucho más evolucionados y sofisticados correspondientes a civilizaciones mucho más avanzadas.

La motivación que subyace en esta idea ha sido el artículo reciente “Conflicto entre razonamiento antrópico y observación” (2) de Ken D. Olum [1]. En este artículo el autor presenta algunos cálculos respecto a las probabilidades de que los observadores inteligentes típicos de nuestro Universo pertenezcan a civilizaciones grandes (de tamaño galáctico) en el tiempo presente. La idea es que en el Universo observable, debido a la existencia de billones (3) de estrellas mucho más antiguas que el Sol, tienen que existir civilizaciones gigantescas mucho más antiguas que la nuestra, que podrían haberse expandido ampliamente a través del Universo. (Aunque no se menciona en [1], Enrico Fermi fue probablemente el primer científico en considerar argumentos similares, en los años cincuenta, que conducen a lo que podríamos denominar el problema o la paradoja del “alienígena ausente”, conocida en la literatura como “la Paradoja de Fermi” (4). En particular, haciendo la suposición de que el Universo es infinito, como en los modelos de inflación cosmológica perpetua (“eternal inflation”), y haciendo algunos cálculos conservadores, Olum predice que “all but one individual in 10 8 belongs to a large civilization”; es decir, que entre cien millones de individuos, todos excepto uno pertenecen a una civilización grande. Después invoca la premisa antrópica de que somos individuos típicos y, como resultado, predice que hay una probabilidad de 10 8 sobre 1 de que nosotros pertenezcamos a una civilización grande. Prescindiendo de la suposición de que el Universo sea infinito, pero manteniendo aún la inflación, el autor asegura que las predicciones no son muy diferentes de las del caso previo. Después de analizar varias posibilidades de dónde puede estar el problema, el autor concluye: “Una aplicación directa del razonamiento antrópico y suposiciones razonables sobre las capacidades de otras civilizaciones predicen que nosotros deberíamos formar parte de una civilización grande extendida por nuestra galaxia. Aunque la fiabilidad precisa de una predicción como ésta depende de las suposiciones que uno haga, es claramente muy alta. Sin embargo, nosotros no pertenecemos a una tal civilización. Así que algo debe de estar equivocado… pero entonces, ¿qué otros errores estamos cometiendo…?”

En este artículo presentamos lo que, creemos, es la solución más simple posible a los problemas y paradojas de Olum y Fermi sobre los “alienígenas ausentes”. Como discutiremos en detalle, nosotros podríamos muy bien formar parte de una civilización grande extendiéndose por toda nuestra galaxia (o una región amplia de la misma) sin ser conscientes de ello. Por tanto, una solución natural obvia sería que pertenecemos a una civilización grande muy avanzada, pero no somos “ciudadanos” de ésta debido a nuestro bajo nivel primitivo. Los dos errores principales de Olum, pues, habrían sido el suponer: primero, que somos observadores inteligentes típicos, y segundo, que pertenecer a una civilización implica ser ciudadano de la misma.

ubrana1Aparte, los argumentos de Olum respecto a que la inflación tiene necesariamente que agravar el problema (muy serio de por sí) del “alienígena ausente”, no nos parecen muy convincentes, y serían sin embargo algunos modelos de “universos branas” [2] lo que en nuestra opinión podría agravar dramáticamente este problema. La razón es la siguiente. Si existieran miles, o millones, de universos paralelos separados del nuestro a través de dimensiones extra, entonces sería natural esperar que una proporción de esos universos tuviesen las mismas leyes físicas que el nuestro (presumiblemente la mitad serían de materia y la otra mitad de antimateria), y también sería de esperar que muchas de las civilizaciones avanzadas correspondientes dominaran las técnicas de viajar o “saltar” a través de las dimensiones extra, al menos a través de algunas de ellas. En consecuencia se abrirían enormes posibilidades respecto a la expansión de civilizaciones avanzadas simultáneamente a través de varios universos paralelos con las mismas leyes físicas, dando lugar, como resultado, a imperios multidimensionales. Podría incluso suceder que la expansión a otras galaxias paralelas a través de dimensiones extra fuera más fácil, con más bajo costo, que la expansión dentro de la propia galaxia (5).

En muchos otros universos, sin embargo, las leyes físicas serían diferentes, correspondientes quizás a diferentes soluciones de la Teoría de Todo última (si es que esta Teoría existe, independientemente de que nosotros podamos o no llegar a descubrirla). Estas soluciones darían lugar, probablemente, a universos de “materia-sombra” respecto al nuestro, la cual sólo interaccionaría con nuestra materia gravitacionalmente, en el caso en que fuese traída a nuestro Universo mediante una tecnología apropiada. Esto no significa, no obstante, que los universos-sombra estarían necesariamente faltos de seres inteligentes. Si algunos de ellos tuvieran civilizaciones avanzadas, sus individuos podrían quizás “saltar” a nuestro Universo, pero no para colonizarlo, ya que ni siquiera verían nuestros planetas y estrellas, que atravesarían sin darse ni cuenta (únicamente notarían la atracción gravitatoria hacia sus centros). Y a la inversa, nosotros no podríamos ni ver, ni hablar a los visitantes-sombra, aunque ellos quizás podrían intentar comunicarse con los posibles seres inteligentes de nuestro Universo, a través de ondas gravitatorias por ejemplo. Respecto a los universos de antimateria, los antiobservadores inteligentes tampoco enviarían colonizadores (6) .

También tenemos que puntualizar que en [1] se hace uso continuo, repetido del concepto de “observador inteligente” sin dar una definición de su significado, lo cual dificulta seguir los argumentos y cómputos con propiedad. Por ejemplo, ¿los hombres de Cro-Magnon y de Neandertal contarían como civilizaciones de observadores inteligentes? ¿Y los seres humanos muy primitivos que habitan algunas selvas hoy en día? ¿Pertenecen a la civilización del planeta Tierra aunque sepan muy poco de ella?

En la discusión que sigue en las próximas secciones usaremos las siguientes definiciones intuitivas:

Civilizaciones primitivas: Son aquellas civilizaciones que hacen un uso notable de tecnología en la vida diaria, pero no pueden salir de sus planetas para colonizar otros en sistemas estelares diferentes. Su conocimiento científico puede alcanzar muchos niveles diferentes, yendo desde cero hasta niveles notablemente altos. En nuestro planeta parece que sólo entrarían en el cómputo de civilizaciones primitivas los grupos de seres humanos de, aproximadamente, los últimos 20.000 años, correspondientes a lo que los antropólogos denominan el Hombre Moderno, no así los grupos pertenecientes a las versiones varias del Hombre Primitivo, que sólo contarían como civilizaciones muy primitivas. Llamaremos a los individuos de las civilizaciones primitivas observadores inteligentes primitivos.

Civilizaciones avanzadas: Son aquellas civilizaciones tecnológicamente capaces de colonizar otros planetas en sistemas estelares diferentes del suyo, desde unos pocos planetas hasta miles de ellos o más en el caso de civilizaciones muy avanzadas. Dependiendo de su nivel tecnológico, podrían incluso viajar a través de dimensiones extra (si es que existen), por lo que quizás podrían visitar y colonizar planetas situados en algunas galaxias cercanas pertenecientes a posibles universos paralelos. Llamaremos a los individuos de estas civilizaciones observadores inteligentes avanzados y muy avanzados, respectivamente.

Ideas Principales

ubrana2Vamos a discutir en detalle la posibilidad de que nuestra pequeña civilización terrestre esté inmersa en una civilización grande sin saberlo. Esto nos conducirá de forma muy natural a la propuesta de dos ideas principales que llamamos el “Principio Subantrópico” y la “Conjetura de Indetectabilidad”.

Para comenzar volvamos al argumento principal. En nuestra galaxia hay miles de millones de estrellas mucho más antiguas que el Sol, siendo muchas de ellas miles de millones de años más antiguas, de hecho. Así pues, parece de lo más natural esperar, sin necesidad de invocar la inflación cosmológica, que en una cantidad razonable de sistemas estelares deben haber aparecido civilizaciones tecnológicas y una fracción de ellas (aunque sea pequeña) debe haber sobrevivido lo suficiente para extenderse por, al menos, amplias regiones de la galaxia. Es por tanto muy notable el hecho de que el Sistema Solar no haya sido nunca abordado ni colonizado por ninguna civilización avanzada… ¿o lo ha sido?

En nuestra opinión, hay un error importante en las suposiciones (implícitas) de Olum respecto a las relaciones entre las diferentes civilizaciones puestas en contacto en el proceso de expansión. Aunque no menciona este punto tan crucial, da la impresión de que él cree que las civilizaciones más avanzadas “tiran” de las menos avanzadas hasta su propio nivel para integrarlas, o al contrario, las explotan, perjudican o aniquilan para conquistar su planeta, en el caso de colonizadores agresivos. Estamos totalmente de acuerdo en que las civilizaciones avanzadas agresivas explotarían /perjudicarían/ aniquilarían a las menos avanzadas tanto como fuera conveniente para ellas. En el caso de civilizaciones avanzadas no agresivas, sin embargo, la posibilidad de que integraran a las menos avanzadas sólo tendría sentido si éstas no fuesen muy inferiores. Es decir, si el salto o distancia entre las dos civilizaciones no fuera muy grande, entonces sería realista esperar que la civilización superior empujase o tirase de la inferior hacia su propio nivel, al menos en cierta medida. En algunos casos, sin embargo, las civilizaciones avanzadas no agresivas encontrarían planetas con civilizaciones primitivas o muy primitivas, con una enorme distancia (tecnológica, científica y genética) entre ellas. En particular, las diferencias entre sus capacidades cerebrales y las de los individuos primitivos podrían ser patéticas. En estas circunstancias, sería completamente irrealista e ingenuo esperar que los individuos avanzados intentaran integrar a los primitivos en sus propias civilizaciones. Lo que sería de esperar, si acaso, es que se comportasen de forma “ecológica” hacia ellos, tratándolos de manera similar a una especie protegida, sin interferir (o sólo muy discretamente) con su evolución natural.

Con esta percepción es ahora mucho más fácil de aceptar la posibilidad de que el Sistema Solar pudiera haber sido hallado o colonizado hace muchos miles, o incluso millones de años, por al menos una civilización avanzada no agresiva que habría tratado, y pudiera que todavía tratara, a nuestro planeta como una reserva natural protegida. De hecho, incluso podrían haber traído muchas plantas y animales a la Tierra, incluyendo a nuestros ancestros, presumiblemente para mejorar sus condiciones de vida (pudieran haber estado en peligro de extinción en su planeta de origen, por ejemplo). (7) Quizás el Sistema Solar haya sido visitado por colonizadores agresivos, tanto como por no agresivos, habiéndose producido algunas batallas como resultado, o habiéndose llegado simplemente a negociaciones pacíficas entre ellos. Quizás los perdedores agresivos volverán en el futuro, para intentarlo otra vez…

Esta visión sobre nosotros mismos, una pequeña civilización primitiva inmersa en una gran civilización avanzada, nos lleva directamente a hacernos conscientes de que pudiéramos no encontrarnos entre los observadores inteligentes típicos de nuestra galaxia, sino sólo entre una pequeña proporción de observadores inteligentes primitivos, en su lugar, ignorantes por completo de su bajo nivel. Los observadores inteligentes típicos serían los ciudadanos de las civilizaciones avanzadas y muy avanzadas, quienes serían los “dueños” de la galaxia. Pero nuestra galaxia es sólo una galaxia típica de nuestro Universo observable. Esto nos conduce de forma muy natural a nuestra primera propuesta:

El Principio Subantrópico: Nosotros no somos típicos entre los observadores inteligentes del Universo. Las civilizaciones típicas de las galaxias típicas están cientos de miles, o millones, de años más evolucionadas que la nuestra y, consecuentemente, los observadores inteligentes típicos son órdenes de magnitud más inteligentes que nosotros.

Obsérvese que el Principio Subantrópico es casi equivalente a la propuesta de que, en el presente, todas las galaxias típicas del Universo (o vastas regiones de las mismas) están ya colonizadas por civilizaciones avanzadas, o muy avanzadas, en las que una pequeña proporción de sus individuos pertenecen a subcivilizaciones primitivas, como la nuestra. El que las subcivilizaciones primitivas conozcan o ignoren su bajo nivel dependería, muy probablemente, de los estándares éticos de las civilizaciones avanzadas en la que estuvieran inmersas. Si los estándares fuesen bajos, los individuos de las subcivilizaciones primitivas serían maltratados de muchas formas, con toda certeza, de la misma manera que en nuestra civilización grupos numerosos de seres humanos maltratan a otros seres humanos más débiles y/o en inferioridad de condiciones, así como a los animales en general. En este caso, pues, los individuos primitivos serían penosamente conscientes de su bajo nivel. Si, por el contrario, los estándares éticos de los individuos avanzados fueran elevados, entonces muy probablemente respetarían la evolución natural (biológica, social y cultural) de las subcivilizaciones primitivas tratándolas “ecológicamente” de forma similar a cualquier especie protegida. Así que en este caso, que creemos podría muy bien describir la situación de la civilización terrestre, los individuos primitivos serían completamente inconscientes de la existencia de la civilización avanzada grande en la que estarían inmersos.

Ahora viene una observación importante: si el Sistema Solar formara parte del territorio de una civilización avanzada, entonces ¿por qué no se detectan señales de civilización en ninguno de los planetas sólidos y satélites grandes que se hallan en su interior? Sería de lo más natural que se hubiesen construido bases a todo lo largo y ancho del Sistema Solar (incluyendo bases subterráneas y submarinas en el planeta Tierra) y quizás algunas colonias sobre, o debajo de, la superficie de algunos planetas sólidos y de algunos satélites grandes (¡esto es exactamente lo que nosotros planeamos hacer en el futuro!). La respuesta más simple sería que “ellos” no encuentran el Sistema Solar lo suficientemente atractivo como para establecerse en él y, en consecuencia, sólo tienen unas pocas bases diminutas difíciles de detectar. Sin embargo, independientemente de si encuentran el Sistema Solar atractivo o no para establecerse y levantar colonias, creemos que todas las civilizaciones avanzadas tienen que ser conscientes, necesariamente, de la existencia de civilizaciones avanzadas agresivas y, como resultado, deben haber desarrollado sistemas de camuflaje muy sofisticados, de manera que ningún observador externo (ni sus sondas) pueda detectar señal alguna de civilización. Es probable que, en muchos casos, incluso manipulen y distorsionen los datos globales de sus planetas (temperatura, composición del aire, etc.), para confundir a los observadores externos, con el propósito de disuasión (8). Este es el contenido de nuestra segunda propuesta:

La Conjetura de Indetectabilidad: Genéricamente, todas las civilizaciones suficientemente avanzadas camuflan sus planetas por razones de seguridad, de manera que ninguna señal de civilización pueda ser detectada por observadores externos, quienes sólo obtendrían datos distorsionados con el propósito de disuasión.

Obsérvese que si esta conjetura resultara ser cierta, entonces no podríamos estar seguros ni siquiera de que la civilización terrestre sea la única civilización que habita en el Sistema Solar, como creemos firmemente (esto es independiente, de hecho, de si nuestra civilización está o no inmersa en una civilización avanzada grande, sólo es necesario que tengamos “vecinos avanzados”). De hecho, resulta notable la inconsistencia en el razonamiento científico que se usa en las observaciones astronómicas de planetas y satélites. Se utiliza como punto de partida la suposición, no probada, de que en el origen de las observaciones no hay seres inteligentes manipulando los datos que recibimos, y luego se concluye que no hay señales de vida inteligente como prueban los datos. Pero esta suposición podría no ser cierta. Lo correcto en este caso sería concluir que no hay señales de civilizaciones primitivas, como la nuestra, que se dejarían detectar por observadores externos, pero nada puede decirse respecto a la posibilidad de civilizaciones avanzadas, capaces de confundir y despistar a nuestros telescopios, detectores y sondas, y que no se dejarían detectar.

Finalmente, tenemos que mencionar que el primer erudito, al menos en la historia occidental, que sugirió que muchas estrellas ahí fuera podrían tener planetas similares al nuestro: con plantas, animales, gente, etc., fue Giordano Bruno, en el siglo XVI. Afirmaba que el Sol sólo era una estrella entre miríadas, y por lo tanto, como el Sol, muchas otras estrellas tendrían también planetas girando a su alrededor y seres vivos los habitarían [4]. Para apreciar el genio de Giordano Bruno, hay que tener en cuenta que vivió en una época en la que más del 99% de los intelectuales creían que la Tierra era el centro del Universo, y unos pocos, como Copérnico y Galileo, creían que era el Sol el centro del Universo, en su lugar, siendo las estrellas cuerpos celestiales brillantes de naturaleza desconocida (9). Hoy en día sabemos que el Universo no tiene centro y que nuestro planeta es sólo una partícula de polvo diminuta en su inmensidad. A pesar de esto, para muchos seres humanos la Tierra es aún el centro del Universo, el planeta “elegido” habitado por los seres más perfectos e inteligentes de todo el Universo: la Corona de la Creación. (¡Existen incluso científicos e intelectuales “normales” que se preguntan si todo el Universo habrá sido creado sólo para que existamos nosotros, los seres humanos terrestres!).

Conclusiones y Comentarios Finales

Hemos discutido la posibilidad de que nuestra civilización pudiera estar inmersa en una civilización avanzada grande extendiéndose por (al menos) una región amplia de nuestra galaxia. Esto sería de esperar, de hecho, ya que en nuestra galaxia existen muchos miles de millones de estrellas mucho más antiguas que el Sol. Haciendo dos suposiciones simples y naturales vemos que esta posibilidad no puede descartarse.

La primera suposición explicaría por qué los miembros o ciudadanos de la civilización grande no interaccionarían ni socializarían con nosotros (abierta y oficialmente, al menos). La razón sería que nosotros no cumplimos los requisitos mínimos para ser miembros ni asociados, aunque pudiera suceder que nos considerasen como posibles mascotas o “amigos”. Generalizando esta situación, teniendo en cuenta que vivimos en una galaxia típica, llegamos al Principio Subantrópico, que dice que nosotros no somos típicos entre los observadores inteligentes del Universo, sino que nos encontramos muy por debajo de los estándares.

La segunda suposición, que llamamos la Conjetura de la Indetectabilidad, explicaría por qué no detectamos señal alguna de esta civilización grande en la que estaríamos inmersos. La razón sería que, en general, todas las civilizaciones avanzadas serían indetectables por razones de seguridad, debido a la existencia de civilizaciones avanzadas agresivas. En cualquier caso, ¿por qué razón una civilización avanzada permitiría a cualquier civilización alienígena ver sus ciudades, laboratorios, instalaciones militares, etc. cuando, en su lugar, podría confundirla y despistarla muy fácilmente?

El Principio Subantrópico es casi equivalente a la propuesta de que todas las galaxias típicas del Universo están ya colonizadas (o al menos amplias regiones de las mismas) por civilizaciones avanzadas o muy avanzadas, lo cual es una suposición de lo más natural teniendo en cuenta que muchos miles de millones de estrellas que pueblan las galaxias típicas son miles de millones de años más antiguas que el Sol. En estas civilizaciones avanzadas grandes siempre existirían, de forma genérica, un pequeño porcentaje de individuos que pertenecerían a subcivilizaciones primitivas. Si los estándares éticos de los individuos avanzados fuesen bajos, entonces los individuos primitivos serían maltratados de muchas maneras (quizás incluso aniquilados). Si los estándares éticos de los individuos avanzados fueran elevados, en su lugar, entonces probablemente tratarían a los individuos primitivos de una manera ecológica; es decir, como a una especie protegida que vive en una reserva natural. En este caso, que bien pudiera describir la situación de nuestra civilización, la mayoría de los individuos primitivos ignorarían completamente la existencia de la civilización avanzada en la que estarían inmersos.

También hemos argumentado que la idea de universos branas, aunque aún se encuentra en una fase muy prematura, podría de hecho agravar enormemente el problema del “alienígena ausente”, puesto de manifiesto por primera vez por Enrico Fermi, como ya hemos mencionado. La razón es que, si existieran otros universos paralelos con las mismas leyes físicas que el nuestro, podría ocurrir que algunas de sus civilizaciones avanzadas fueran técnicamente capaces de “saltar” a través de las dimensiones extra a nuestra galaxia con el propósito de expansión y colonización. Como resultado, podría incluso suceder que los dueños del Sistema Solar (si es que existen) hubieran venido de otro universo y hubiesen creado un imperio gigantesco multidimensional, con amplias regiones de territorio en varias galaxias “paralelas”. Podría ocurrir también que las civilizaciones avanzadas encontraran más eficiente (más barato y preferible energéticamente) expandirse a través de dimensiones extra que dentro de su propia galaxia.

Finalmente, en el Apéndice tratamos el tema de los posibles contactos e interacciones entre civilizaciones o individuos avanzados y civilizaciones o individuos primitivos. En nuestra opinión, sería altamente improbable que una civilización avanzada no agresiva se presentase abiertamente a alguna civilización primitiva. No obstante, a nivel de los individuos hemos identificado tres causas o razones principales que podrían motivar a individuos de civilizaciones avanzadas a interaccionar o buscar relaciones con individuos primitivos: objetivos/fines científicos, afecto/entretenimiento y propósitos delictivos de todo tipo. También hacemos notar que el Principio Subantrópico y la Conjetura de Indetectabilidad predicen una probabilidad muy baja de éxito para el proyecto SETI, debido al pequeño porcentaje de civilizaciones tecnológicas que serían susceptibles de ser detectadas (el período de detectabilidad de una civilización promedio podría durar menos de 500 años).

Apéndice

En lo que sigue discutiremos las posibles fuentes de contacto e interacciones entre civilizaciones o individuos avanzados y civilizaciones o individuos primitivos. Como argumentamos en los preliminares, creemos muy improbable el que una civilización avanzada no agresiva contactase a alguna civilización primitiva “abierta y oficialmente”, al menos hasta que esta última alcanzase un grado de desarrollo notable que nuestra civilización no ha alcanzado aún. Las civilizaciones avanzadas agresivas, sin embargo, se “presentarían” antes, después o durante el ataque, según su propia conveniencia. (El hecho de que nuestra civilización no haya sido nunca atacada por alienígenas agresivos, hasta lo que la historia conoce, podría ser en efecto un indicio de que pertenecemos a una civilización avanzada no agresiva que protege el planeta Tierra como parte de su territorio).

Si ahora consideramos posibles contactos y relaciones entre individuos de civilizaciones avanzadas e individuos primitivos, en vez de entre sus civilizaciones, se presentan muchas más posibilidades. Con el objeto de identificar qué individuos avanzados podrían estar interesados en interaccionar y relacionarse con individuos primitivos, y por qué razones, llegamos a distinguir tres fuentes principales de contactos:

1) Investigación científica llevada a cabo por científicos oficiales relacionados con las ciencias de la vida, tales como biólogos, médicos, antropólogos, sociólogos, sicólogos, etc. El que las correspondientes actividades de investigación pudieran dañar a los individuos primitivos (física o mentalmente), dependería de las regulaciones legales de las civilizaciones avanzadas con respecto al trato ético hacia individuos de civilizaciones primitivas.

2) Entretenimiento, afecto, etc. Es decir, un individuo de una civilización avanzada podría establecer contacto con individuos primitivos simplemente para entretenerse y relajarse. El individuo avanzado podría tener, con respecto a los individuos primitivos, el tipo de sentimientos que nos empujan a nosotros a interaccionar y jugar con perros y gatos y otras muchas especies. Además, si en nuestro planeta hay millones de amantes de los perros y millones de amantes de los gatos, y hay incluso amantes de las serpientes, de los cerdos,… y de los gorilas, sería de lo más natural esperar que pudieran existir algunos amantes de los individuos primitivos, en particular de los humanos terrestres, entre los alienígenas avanzados. ¿Por qué no? Podría darse el caso, especialmente entre aquellos individuos avanzados que tuvieran que pasar largas temporadas trabajando en planetas primitivos, viviendo en bases aburridas subterráneas o submarinas, que existirían en nuestro planeta con toda seguridad en el caso en que nuestra civilización estuviera inmersa en una civilización grande (los trabajadores de las bases serían los “guardas” o militares que estarían a cargo del planeta).

3) Propósitos delictivos de todo tipo, incluyendo actividades llevadas a cabo por científicos oficiales que estuviesen prohibidas por sus regulaciones éticas legales. Podemos imaginarnos docenas de propósitos delictivos diferentes por los que los individuos primitivos podrían ser secuestrados, torturados e incluso asesinados, incluyendo tópicos abyectos tales como “alta gastronomía” y juegos sádicos. Siendo realistas, sólo hay que pensar en el trato cruel que algunos seres humanos infligen a sus víctimas, ya sean otros seres humanos (a menudo niños) o animales. La cuestión es que el nivel ético de un individuo, o una civilización, no crece necesariamente en paralelo con sus logros científicos y tecnológicos, ni con su nivel de bienestar material. En el caso en que nuestra civilización estuviera inmersa en una civilización grande, una de las tareas de los “guardas” viviendo en las bases sería, sin duda, ahuyentar a los cazadores de humanos y a otros proscritos.

En cuanto al proyecto SETI: search for extraterrestrial intelligence (búsqueda de inteligencia extraterrestre), si la Conjetura de Indetectabilidad resultara ser cierta, entonces SETI pasaría a ser SETPI: search for extraterrestrial primitive intelligence (búsqueda de inteligencia extraterrestre primitiva). La razón sería que, en este caso, sólo las civilizaciones primitivas podrían ser detectadas por observadores externos. Por otro lado, si el Principio Subantrópico es correcto, entonces las civilizaciones primitivas serían muy escasas comparadas con el total de las civilizaciones tecnológicas, y mucho más escasas serían aquellas con un nivel tecnológico apropiado para producir emisiones electromagnéticas que pudieran ser detectadas por civilizaciones distantes. (En nuestra opinión, el período de “detectabilidad” de una civilización promedio podría durar menos de 500 años). Así pues, la probabilidad de que una civilización primitiva detectara otra sería muy pequeña. Por estas razones, el Principio Subantrópico y la Conjetura de Indetectabilidad predicen una baja probabilidad de éxito para el proyecto SETI (10).

Un último comentario es que nunca hemos hecho ningún tipo de investigación en el tema de los contactos declarados como alienígenas. Así pues, no tenemos ninguna opinión sobre la veracidad o falsedad de los supuestos contactos que circulan por los medios de comunicación. No obstante, creemos que debe de ser imposible identificar contactos alienígenas verdaderos (si es que existen) simplemente leyendo los informes dados a, o escritos por, sus contactados. La razón es que, para nuestra intuición, las afirmaciones de civilizaciones mucho más avanzadas que nosotros tienen que sonar necesariamente ridículas, hilarantes, locuras de pura ciencia ficción. Pero lo mismo habría sucedido si nosotros hubiéramos descrito nuestros aparatos de televisión, nuestros aviones, nuestros hornos microondas, nuestros ordenadores, etc…. a la gente de ¡hace sólo 100 años! Queremos hacer notar también que muchas personas, incluyendo muchos científicos, tienen gran reluctancia y aversión, muy profundamente enraizadas, en aceptar la posibilidad de que puedan existir especies extraterrestres mucho más avanzadas e inteligentes que nosotros, que incluso pudieran visitar nuestro planeta. Llamamos a este prejuicio el “Síndrome de la Corona de la Creación” (SCC), por razones obvias. Curiosamente, mientras que muchas personas religiosas no sufren el SCC, muchos ateos lo sufren (una explicación podría ser que crecieron en familias muy religiosas que implantaron en las mentes de sus hijos impresiones muy fuertes sobre la grandeza y lo excepcional de la especie humana) (11).

Para terminar, queremos señalar que la situación actual en cuanto a la búsqueda de inteligencia extraterrestre (Search for ExtraTerrestrial Intelligence) pudiera muy bien venir descrita por la popular canción protesta americana de los años sesenta, que transcribimos a continuación:

Where have all the aliens gone?
Long time passing….
Where have all the aliens gone?
Long time ago….
Where have all the aliens gone?
Could be hidden everywhere!
When will we ever learn?
When will we ever learn?
(Repetir tres veces)

BEATRIZ GATO RIVERA

Notas

(1) Además, a medida que las civilizaciones fueran alcanzando cierta destreza en el campo de la ingeniería genética, la tendencia general sería a “mejorar” la propia especie, entre otras, con lo que se aceleraría la evolución biológica a ritmos inimaginables. Damos las gracias a varios lectores, especialmente Jim Bogan, por esta sugerencia tan importante.

(2) El artículo [1] está escrito en inglés y es nuestra la traducción del título “Conflict between anthropic reasoning and observation”

(3) Aquí nos referimos a billones europeos (1012) que son mil veces más grandes que los billones americanos (109) a que nos referíamos en la versión original de este artículo en inglés. En consecuencia la expresión ‘thousands of billions’ la hemos traducido como ‘billones’

(4) Damos las gracias a Juan Luis Mañes y a Cumrun Vafa por esta información.

(5) Los primeros científicos que consideraron dimensiones extra y universos paralelos fueron, probablemente, Maxwell y Faraday en el siglo XIX. Fuera de la esfera científica esta idea tiene muchos miles de años de antigüedad. En el presente estamos todavía en una fase muy prematura en el estudio de los universos branas y no sabemos si estas ideas son en verdad realistas. Cumrun Vafa, de la Universidad de Harvard, opina que el hecho de que no veamos alienígenas a nuestro alrededor podría ser la primera prueba de la existencia de universos branas: todos los alienígenas avanzados habrían emigrado a universos paralelos mejores que éste (nuestro Universo tendría “medida matemática” cero) [3].

(6) Aunque podrían enviar antiprisioneros, cuya llegada se conocería como explosiones de rayos gamma.

(7) Una de las actividades esperables de las civilizaciones avanzadas sería la diseminación de la vida en planetas “prometedores”, del mismo modo que nosotros plantamos árboles en lugares adecuados. Si el comienzo de la vida sobre la Tierra hubiera sucedido de esta manera, entonces todos los seres vivos terrestres tendríamos bloques o bases de ADN comunes con los seres vivos de miles de otros planetas que hubiesen pasado por el mismo proceso de inseminación con las mismas bacterias. Es por tanto concebible que, bajo estas circunstancias, se pudieran haber traído plantas y animales a la Tierra cuyo origen extraterrestre fuera imposible de detectar por ningún biólogo o genetista.

(8) Puede sonar extraño que las civilizaciones avanzadas necesiten protegerse contra agresores. Sin embargo, no hay una sola prueba o indicación de que el desarrollo ético de una civilización, o un individuo, crezca en paralelo con su nivel de bienestar material o con su desarrollo tecnológico y científico. También puede argumentarse que las civilizaciones avanzadas agresivas tienen que autoaniquilarse, lo que parece una suposición razonable. La cuestión crucial no es, sin embargo, si se autoaniquilarán o no, sino cuanto daño pueden hacer a otras civilizaciones (tanto primitivas como avanzadas) antes de autoaniquilarse.

(9) Por éstas y otras ideas Giordano Bruno fue hecho prisionero durante ocho años y finalmente fue quemado en la hoguera en Roma, en la piazza Campo di Fiori, el 17 de Febrero de 1600. La iglesia católica, que hace algunos años se disculpó por el trato dado a Galileo, nunca se ha disculpado, sin embargo, por el trato que infligió a Giordano Bruno.

(10) Los expertos del proyecto SETI deberían quizás unirse a la competencia para colaborar: las “antenas humanas” o “expertos-SETI-alternativos”, que afirman mantener contactos estables y a largo plazo con “partners” alienígenas, algunos desde su casa; es decir, desde sus propios planetas y otros desde bases subterráneas o submarinas aquí en la Tierra, donde vivirían temporalmente. El récord en tales supuestas relaciones lo ostenta, probablemente, el grupo español Aztlán, quienes llevan alrededor de veinticinco años reuniéndose una noche por semana para establecer (lo que ellos afirman ser) comunicaciones telepáticas con un grupo de sociólogos del planeta Apu, en órbita alrededor de Alfa B Centauro, que se encontrarían en su planeta.

(11) En resumen, los afectados por el SCC parecen creer firmemente, o esperar, que nadie en todo el Universo puede hacer lo que nosotros no podemos hacer, en particular viajes interestelares. Es interesante observar también que entre ellos abundan los que albergan grandes expectativas sobre las capacidades y los logros futuros que nos esperan a nuestra civilización. Sin embargo, en sus razonamientos parecen carecer de la habilidad de intercambiar “nosotros” por “ellos” y el futuro por el pasado, en referencia a posibles civilizaciones millones de años más antiguas que la nuestra. Por ejemplo, muchos de ellos aceptan de buen grado las sugerencias del tipo “llegaremos a otros planetas y estrellas”, “colonizaremos la galaxia”, etc. y sin embargo no pueden ni escuchar las sugerencias de que “ellos pueden haber llegado a otros planetas y estrellas (incluidos el Sistema Solar y la Tierra)”, “ellos pueden haber colonizado la galaxia”, etc., que son recibidas con sarcasmo, desaprobación e incluso agresividad.

Referencias

[1] K. Olum, ‘Conflict between anthropic reasoning and observation’, gr-qc/0303070.
[2] N. Arkani-Hamed, S. Dimopoulos and G.R. Dvali, Phys. Lett. B429, 263, 1998; Phys.
Rev. D 59, 86004, 1999; Phys. Today 55N2, 35, 2002.
L. Randall and R. Sundrum, Phys. Rev. Lett. 83, 4690, 1999.
[3] C. Vafa, private communication.
[4] G. Bruno, Sobre el Infinito Universo y los Mundos, 1584.

Agradecimientos

Doy las gracias a los muchos lectores de este artículo que me han expresado su apreciación por el mismo. Desde que se publicó en los archivos científicos “Popular Physics” y “Space Physics” (physics /0308078) en Agosto de 2003, hace exactamente un año, he recibido una avalancha de cuestiones, comentarios, sugerencias, observaciones,… y también una cantidad apreciable de información en la forma de bibliografía y de páginas web, relacionadas con las materias que se discuten en este artículo. Desafortunadamente no he tenido oportunidad de leer más que una mínima parte de esa información, por falta de tiempo. También estoy muy agradecida a mi amiga María Teresa Fernández Martínez por su ayuda inestimable en la traducción de este artículo al castellano y por muchas conversaciones muy interesantes sobre temas relacionados con el mismo.

LA AUTORA es natural de Madrid. Licenciada y doctora en Ciencias Físicas por la Universidad Complutense de Madrid, es especialista en Física de Partículas Elementales y Física Matemática. Habiendo pasado tres años postdoctorales en el MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts) y otros tres años en el CERN, laboratorio europeo de investigación nuclear, desde 1990 forma parte de la plantilla científica del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas).