ANOMALÍAS HUMANAS

Los gemelos Chan y Eng
Los gemelos Chan y Eng

A mediados del siglo diecinueve era habitual que se exhibieran en los circos a personas que, la mayoría por nacimiento, sufrían algún tipo de malformación física. Aunque en los espectáculos de circos como Barnum, Ringling, etc., se les mostraba como monstruos de feria(sideshows), lo más triste es que muchos de ellos, -a pesar de las condiciones aberrantes en que vivían y de la explotación de que eran objeto-, preferían ese modo de vida a integrarse en una sociedad que les despreciaba, y en la que la mayoría había sufrido infancias terribles. Incluso algunos pocos llegaron a hacer fortuna gracias a sus actuaciones en público. Por ejemplo en Estados Unidos, entre 1840 y 1940, la exhibición de personas con anomalías físicas, mentales o de comportamiento era algo cotidiano y aceptado. Afortunadamente, en la actualidad los avances médicos permiten corregir muchas de estas malformaciones físicas y se considera denigrante la exhibición injuriosa de las mismas. A continuación trazaré un breve repaso biográfico de los más célebres de estos freaks, como eran conocidos.

Los gemelos Chang y Eng, nacidos en Siam, la actual Tailandia, dieron nombre a los que nacen unidos por alguna parte del cuerpo. Ellos lo estaban por el estómago. Fueron descubiertos por un capitán británico sin escrúpulos, que les compró a su madre para exhibirlos en ferias ambulantes, en las que entusiasmaban a la audiencia y llegaron a hacerse muy populares. Más tarde trabajarían para el famoso P. T. Barnum, realizando varias giras mundiales. Así lograron llevar una vida relativamente normal, prosperaron gracias a los beneficios de sus actuaciones, -llegaron a formar una sociedad con Barnum-, y se casaron en 1843 con dos hermanas (Adelaide y Sarah Yates), con las que tuvieron diez y doce hijos. En 1874, a los 73 años, murió Chang de una bronquitis, y a los pocos minutos moriría también su hermano Eng, que aterrado de ver a su hermano fallecido, agonizó compartiendo su mismo lecho.

Las hermanas Hilton
Las hermanas Hilton

  Unidas por la cadera, a las inglesas Violet y Daisy Hilton las rechazó su madre en la cuna y fueron adoptadas por quien las daría su apellido, Mrs. Mary Hilton. Esta dama haría una gran fortuna exhibiéndolas a principios de siglo en circos y salas de fiesta de Europa y más tarde en Texas.
Estas siamesas fueron probablemente las freaks mejor pagadas del mundo del espectáculo, llegando a recaudar más de 6000 dólares -de entonces- en una semana. Pero dilapidaron sus ganancias en parte debido a la agitada vida sentimental que llevaron, ya que muchos de sus amantes tenían demasiado interés por su dinero. No tenían demasiados complejos y, por ejemplo, respecto al siempre morboso tema del sexo compartido a la fuerza, ellas comentaban que podían aislarse mentalmente, así que mientras una disfrutaba de la velada amorosa, la otra estaría a lo suyo con sus pensamientos. Parece que las dos eran bastante promiscuas y a menudo les divertía acostarse con el mismo hombre.
Cuando tenían 24 años participaron en la película Freaks (1931), donde fueron las únicas, junto a los enanos, a las que se les permitía el acceso al comedor principal. Tras esta película, filmarían Chained for life (1950) y su secuela, Torned by a knife. Al final una de sus giras resultó un fracaso y tuvieron que quedarse en Charlotte trabajando en una tienda de ultramarinos. En esa ciudad de North Caroline fallecerían de una gripe.

Johnny Eck
Johnny Eck

Johnny Eck, “el hombre mitad”, fue uno de los más conocidos protagonistas de Freaks. Nació sin las extremidades inferiores en Baltimore en 1911. Al año de edad aprendió a caminar con los brazos y luego se dedicaría a pintar carteles. Se uniría al circo cuando acudió a una función del mago John McAslan, en diciembre de 1923. El mago quedaría pasmado al ver a Johnny y le hizo grandes promesas para que se uniera a él. Como era de esperar lo prometido quedó en muy poco e incluso el mago se aprovechó de la buena voluntad de la familia al hacer que firmaran un contrato fraudulento, para asegurarse por varios años el concurso de Johnny Eck. Él y su hermano gemelo Robert, -que sí tenía piernas-, popularizaron un truco en donde McAslan cortaba por la mitad a Robert y luego aparecía Johnny caminando con las manos tras un enano que corría por el escenario simulando ser las piernas.
Johnny Eck, además de brillante gimnasta, tocaba el piano y llegó a dirigir la orquesta clásica de la ciudad de Baltimore. Tal vez por ser uno de los más inteligentes de estos freaks “clásicos”, también era uno de los más amargados. No le gustó demasiado su experiencia cinematográfica y tras Freaks apenas participaría en otros filmes, como Tarzan Escapes (La Fuga de Tarzán, 1936), disfrazado como una horrible criatura.
El nuevo auge que disfrutó Freaks provocó que una legión de fanáticos asediaran la casa natal donde Johnny y su hermano sobrevivían a duras penas, aunque a Johnny no le agradaba demasiado hablar de la película. Moriría el 5 de enero de 1991.

Prince Radian
Prince Randian

         Otro de los inolvidables actores de Freaks fue Prince Randian, conocido popularmente como “el torso viviente” o “el hombre oruga”. Nacido en la Guyana británica sin ninguna extremidad, el empresario circense P.T. Barnum lo llevó a Estados Unidos en 1889 y trabajaron juntos durante 45 años. Al parecer podía hablar varios idiomas como hindú, inglés y alemán, e intentaba que su discapacidad física no se sobrepusiera a su capacidad mental. Randian podía pintar, escribir y, como se ve en la película, enrollar y fumar sus propios cigarrillos sólo con su boca. También se casó y tuvo cinco hijos con los que vivió en Nueva Jersey hasta que falleció a finales de 1934.

Francesco Lentini
Francesco Lentini

    Francesco Lentini nació en 1899 en Sicilia con tres piernas, como resultado de una malformación de trillizos. Además de las tres extremidades, contaba con cuatro pies, dieciséis dedos en total y dos órganos sexuales completos.
Lentini no hubiera podido prescindir de ninguna de sus tres piernas porque las tres le permitían mantener el equilibrio. En sus actuaciones, podía correr y jugar al fútbol con su tercera pierna, y cuando nadaba, actuaba a modo de “timón”. Pero por su posición, nacía de la espina dorsal, la solía emplear también en su espectáculo a modo de “taburete”.

      lionelleon1 Stephen Bilgraski, de origen ruso, fue más conocido como Lionel “el chico con cara de león”. Exhibido por Barnum a principios del siglo XX, explicaba su aspecto debido al fuerte impacto emocional que recibió su madre embarazada presenció como el padre de Lionel era devorado por un león.

      “Hombre lobo” también fue Jo-Jo, conocido a veces como “el chico con cara de perro”, que también trabajaba en el circo Barnum y, al igual que Lionel, era de ascendencia rusa. Hablaba varios idiomas, sus modales eran refinados y poseía una gran inteligencia.

Pascal Piñón
Pascal Piñón

      Otro de los integrantes de Barnum fue el mexicano Pascual Piñón, cuyo caso fue dado a conocer en 1917. De su frente le nacía la protuberancia de una segunda cabeza más pequeña cuyo rostro al principio podía mover los ojos y la boca, aunque no emitía sonidos. Al parecer, con el tiempo, esta segunda cabeza se atrofió y quedó totalmente desprovista de expresividad.

 

      Los microcefálicos, en inglés pinheads, “cabezas de alfiler”, eran personas afectadas por una enfermedad que les imposibilitaba el crecimiento normal del cráneo, causándoles además retraso mental. En Freaks se puede ver a Zip y a Pip (en realidad Elvira y Jenny Lee Snow), que durante muchos años actuaron en el circo, y al más famoso de ellos, Schlitzie, nacido en Yucatán. Era un hombre, a pesar de que se le vestía como mujer al parecer para facilitar sus necesidades fisiológicas. Teniendo en cuenta su discapacidad, era bastante inteligente: podía cantar, bailaba un poco y contaba hasta una decena. Siempre estaba feliz y sonriente. Tenía afecto al director de la película, Tod Browning, a quién le imitaba el tono de voz. Al principio se le conoció como “Maggie, la última de los aztecas”, pero luego le pusieron el nombre de una conocida marca de cervezas de la época. Aparecería también en una breve escena de pinhead1Meet Boston Blackie (1941). Tras más de treinta años de exhibirla en ferias, falleció su representante y Schlitzie fue llevado a una institución donde le prestaron las atenciones que necesitaba, por lo que se volvió muy depresivo. Otro promotor canadiense convenció a las autoridades para que le dejaran a su cargo y le llevó de nuevo a las giras de ferias. Schlitzie fallecería en 1961, a los 80 años de edad, una edad muy inusual para un microcefálico.

        Jane Barnell, conocida como Lady Olga o La mujer barbuda, nacida en Carolina del Norte en 1874, fue una mujer barbuda que trabajó para Barnum y también protagonizó Freaks, aunque luego renegaría de la película afirmando que era un insulto para todos los “fenómenos”. Cuando tenía cuatro años su madre la entregó a un circo, aprovechando la ausencia del padre. Este intentó rescatarla pero el circo ya había partido a Europa con la niña, aunque no desistió y consiguió encontrarla en un orfelinato alemán al que había llegado por haber enfermado. El padre intentó que llevara una vida normal en su granja, incluso afeitándola el mismo, pero un vecino que había trabajado en el circo, la tentó con el mucho dinero que podría ganar exhibiendo su rareza y a los 21 años, Jane decidió abandonar su hogar y trabajar en el circo.

         Martha Morris, la “beldad sin brazos”, fue una mujer nacida sin brazos que podía comer, beber y hasta escribir con sus piernas. Al igual que ella, Frances O’Connor, la venus de Milo viviente, nacida en 1917, carecía de brazos y con sus pies bodía vestirse, comer y muchas otras actividades.

        Josephine Joseph, mitad hombre-mitad mujer, austríaco/a, nunca se supo realmente si era hombre, mujer o verdadero hermafrodita.

       Sobre Elizabeth Green, Koo-koo o “la mujer pájaro”, existen dudas sobre su naturaleza anómala. Dicen que tal vez exagerara sus rasgos faciales para ingresar en el mundo del circo. Parecía no reaccionar ante los estímulos externos y era capaz de sentarse inmóvil durante horas en una silla. En Freaks se la recuerda por el baile que realiza encima de la mesa en la escena del banquete.

Pete Robinson
Pete Robinson

      Pete Robinson, “el esqueleto viviente”, pesaba menos de 30 kilos y actuó durante mucho tiempo en el circo Ringling. Se casó con Bunny Smith, “la mujer obesa”, que pesaba unos 210 kilos.

      Angelo Rossito fue un enano nacido en Nebraska al que pronto le atrajo el cine. Apareció en numerosas películas como The Beloved Rogue, While the City Sleeps, Seven Footprints of Satan, Freaks, The Sing of the Cross, A Midsummer Nights Dream, luego en otras de terror de bajo presupuesto como The Mesa of Lost Women, The Trip, Dracula vs. Frankestein, y al final de su carrera actuó en Mad Max III y The offspring. Rossito trabajó con los grandes del cine de terror como Boris Karloff, Bela Lugosi, Lon Chaney y Vincent Price, aunque se negaba a hablar de Freaks. Falleció en 1991.

        Otros de los enanos de Freaks fueron dos hermanos liliputienses, los alemanes Harry y Daisy Earles. Harry apareció en la película de Todd Browning The Unholy Three. Tras estas películas, Harry hizo algunas giras con los circos más importantes, aunque aparecería también en Terror of Tiny Town, curioso western cuyos actores son todos enanos. Harry murió en 1985.

Joseph Merrick
Joseph Merrick

     Joseph Merrick, el hombre elefante, -inmortalizado en la película del mismo título realizada por David Lynch en 1980-, nació en 1862 en Leicester, en el seno de una familia convencional. A los dos años comenzó a presentar tumores bulbosos en la cara, que rápidamente se extendieron por todo su cuerpo inutilizándole la mano y el brazo derechos. Su madre murió de neumonía cuando Joseph tenía 11 años y quedó a merced de los empresarios circenses sin escrúpulos que le mantenían en condiciones infrahumanas, exhibiéndole como atracción de feria. De uno de esos circos ambulantes le rescataría Sir Frederick Treves, un cirujano del Royal London Hospital que le cobijó en ese sanatorio, en donde Joseph Merrick permaneció, -pasaba mucho tiempo en la biblioteca-, hasta su fallecimiento el 30 de enero de 1897, a los 28 años.

       Myrtle Corbin, natural de Texas, tenía un cuerpo gemelo perfectamente desarrollado en su parte inferior, incluso en sus órganos sexuales y su órgano reproductor. Actuó como atracción de feria a principios del siglo XX, se casó y tuvo cuatro hijas y un niño. Según ella misma contaba, tres nacieron de un cuerpo y los dos restantes del otro.

       Los Tocci Brothers, eran dos siameses italianos unidos más o menos por las costillas. Nunca pudieron llegar a andar, porque cada uno controlaba la pierna de su lado respectivo. A comienzos del siglo XX dejaron de exhibirse y se casaron con dos hermanas.

       Bettie Lou Williams nació en 1932. Su peculiaridad era que llevaba dos piernas y medio torso que formaban parte de otro cuerpo que aun continuaba creciendo dentro de su abdomen. Los rayos X mostraron la cabeza de otro niño dentro del cuerpo de Betty. krivoshliapovaAunque la mayoría de los casos que se han tratado son bastante antiguos, de vez en cuando salen a luz algunas historias escalofriantes, como la de las hijas del chófer de Laurenti Beria, el lugarteniente de Stalin. Masha y Dasha Krivoshliapova nacieron en 1950 unidas por la cadera y una tercera pierna común que les sería amputada años más tarde. Su proximidad al círculo de poder hizo que las autoridades las ocultaran y durante muchos años recorrieran hospitales, asilos, internados y diversos sanatorios donde recibieron un trato inhumano sometidas a numerosos experimentos. Con la caída de la Unión Soviética la sociedad rusa les conoció y una periodista británica escribió un libro sobre su vida que les reportaría grandes beneficios. Luego los artículos hirientes de la prensa de la nueva sociedad democrática, -en los que se hacía referencia a los orgasmos compartidos y su ajetreada sexualidad-, las deprimió mucho y agravaron su alcoholismo, por lo que decidieron volver a un asilo de ancianos.

       Componían un caso sin igual en la teratología, la ciencia que estudia las malformaciones. Cada cerebro controlaba una pierna. Compaginaban sus biorritmos hasta el punto de compartir sueños o dolores. Si una se emborrachaba o comía demasiado, la otra podía tener resaca o pesadez. A pesar de ello tenían distintos caracteres: Dasha era tranquila y responsable mientras que Masha era ruda y díscola. “Bebemos porque comprendemos qué clase de monstruos somos”, declararon cuando la prensa se hizo eco de su adicción al alcohol. Murieron hace unos pocos años. schappell

Las hermanas Lori y Reba Schappell son unas siamesas norteamericanas de 40 años que aseguran que ni se plantearían una operación que pudiera separarlas, aunque como sus cerebros comparten muchos vasos sanguíneos la intervención sería imposible. Están unidas por un lado de la cabeza y con sus rostros orientados en diferente sentido, por lo que nunca se han podido ver cara a cara, tan sólo a través de espejos.

lagarto1      Y aunque parezca mentira, en estos tiempos hay gente para todo, hasta para convertirse en un freak voluntariamente. Hay un fulano en Estados Unidos, no podía ser en otro lugar, que se ha empeñado en transmutarse en un reptil, para lo que se ha tatuado todo el cuerpo, (sólo le faltan 200 sesiones de una hora para ser del todo verde), se ha limado los dientes, se ha colocado implantes de teflon en la frente para simular cuernitos y por medio de la cirugía láser se ha bifurcado la lengua. Por si no le bastara, también se atraviesa la nariz, tiene piercings en todos los lugares, sin faltar los genitales, se prende fuego y come insectos crudos. Este cretino se hace llamar el hombre lagarto y suele exhibirse por encargo.

Vicky Lucas
Vicky Lucas

     Esa lagartija de pacotilla necesitaría mucha de la lucidez que mostraba hace unos años Vicky Lucas en una entrevista. Vicky es una chica inglesa que padece de querubismo, una extraña enfermedad genética que afecta a la mandíbula y los maxilares. Provoca pequeñas y múltiples roturas de los huesos que suponen un marcado agrandamiento del hueso. Así se produce un aumento del tamaño de los maxilares y de las mejillas, la mirada dirigida hacia arriba y la cara simétrica. Por supuesto ha sufrido mucho debido a su enorme mandíbula y unos no menos grandes y sobresalientes ojos azules. Eso hace que la gente la mire horrorizada, con lástima y conmiseración. Pero en palabras de la propia Vicky, “podría operarme y mejorar mi aspecto. Pero no quiero. Tengo derecho a tener esta cara.(…)El problema no está en mi cara, sino en la forma en la que la gente me mira, en los prejuicios que muestran hacia mí, en la discriminación con que me tratan.”

     Y es que, esto lo digo yo, los verdaderos monstruos no son estos freaks que han pasado por aquí.

JUAN PEDRO MOSCARDÓ

EL JEFE DE TEJERO SIGUE EN LA ZARZUELA

Sí, sí, el de Tejero, y el de Armada, y el de Milans del Bosch, y el de Torres Rojas, y el de Ibáñez Inglés… y el de todos y cada uno de los implicados en aquél falso golpe militar “a cargo de unos cuantos militares y guardias civiles nostálgicos del anterior régimen”, según la amañada versión oficial mantenida contra viento y marea todos estos años, y que, como la mayoría de ciudadanos españoles sabe a día de hoy (excepto, parece ser, los responsables de TVE y Antena 3), solo fue una chapucera y subterránea maniobra del propio rey Juan Carlos I para salvar su corona de las iras de los generales franquistas que preparaban contra reloj, para el 2 de mayo de ese mismo año 1981, su particular venganza contra él por “perjuro y traidor a los sagrados principios del Movimiento Nacional”.

Efectivamente, la mal llamada “intentona involucionista del 23-F” (como digo, una esperpéntica maniobra político-militar-institucional nacida y planificada en La Zarzuela) nunca tuvo nada de un verdadero golpe militar: los golpes militares no se inician jamás a las seis de la tarde; ni las fuerzas que intervienen en una de esas acciones ilegales van dando vivas al jefe del Estado contra el que están atentando; ni los tanques que utilizan las unidades rebeldes van completamente desarmados; ni los golpistas dejan libre en su palacio al primer mandatario del Estado para que pueda hablar por teléfono con todo el mundo y hasta salir en televisión (siete horas después, ojo) condenando su acción; ni los dirigentes de un golpe de Estado son tan estúpidos como para llamar por teléfono a la suprema autoridad de la nación, contra la que están actuando, para explicarle sus movimientos futuros y, menos aún, para obedecer sin rechistar sus órdenes; ni los carros de combate rebeldes respetan los semáforos en sus correrías urbanas; ni el jefe de los golpistas lleva en el bolsillo de su uniforme la lista completa de su futuro Gobierno formado, no por personajes de su entorno rebelde, sino por políticos pertenecientes a partidos del propio sistema contra el que está actuando ilegalmente…

Así que de golpe militar el 23 de febrero de 1981, nada de nada. Muchos españoles ya saben la verdad después de que algún que otro historiador militar (no miro a nadie) se haya pasado media vida investigando esta chapuza histórica para contársela después con pelos y señales a los crédulos ciudadanos de este país. Los que demuestran no estar por la labor, obviamente, son los supremos responsables de TVE y Antena 3 que, sin venir a cuento en este 28 aniversario de aquél triste evento y obedeciendo sin duda sutiles recomendaciones de La Zarzuela en un año ciertamente “horribilis” para su titular, se han sacado de la manga dos engendros televisivos o bodrios históricos (dos mejor que uno), masivamente publicitados, en los que han vuelto a incidir sobre la angelical tesis oficial: el rey Juan Carlos, en aquél recordado día, nos salvó a todos los españoles y a la democracia recién instaurada de los instintos criminales de unos cuantos golpistas sin escrúpulos. Unos golpistas ¡ojo! a los que él conocía muy bien pues hasta entonces habían sido sus validos, sus cortesanos, sus hombres de confianza, sus generales, sus confidentes… los planificadores de sus deseos, vamos.

Las dos cadenas de televisión, la estatal TVE que, como todo el mundo sabe, obedece perrunamente al Gobierno socialista (en la actualidad el único defensor a ultranza de la monarquía juancarlista) y Antena 3, propiedad del orondo marqués de Lara (muy amigo ¡como no! del monarca) rivalizaron entre ellas (coincidieron hasta en las fechas de emisión) en pretender divinizar nuevamente al “valiente” rey de todos los españoles, insultando con descaro la inteligencia de millones de televidentes al presentar en pantalla unos pretenciosos reportajes pseudo históricos, mal paridos, mal realizados, falsos y ridículos. Con unos generales “golpistas” (Milans, Armada…) que más parecían maestros armeros (con mi mayor respeto para estos modestos profesionales de las FAS) a punto de jubilarse, que autoritarios príncipes de la milicia con mando en plaza; y un general Sabino Fernández Campo descolocado, con aires melifluos de confesor regio.

De vergüenza ajena, amigos, esta obscena y nauseabunda operación de “rescate” real puesta en marcha por el poder (el gubernamental y el mediático) coincidiendo con la “emblemática” fecha del vigésimo octavo aniversario de la traición borbónica española a sus generales cortesanos. Un operativo mediático ideado, al margen de historiadores y expertos, para tratar de recomponer como sea la desprestigiada figura del rey Juan Carlos, un hombre ya caduco, en el otoño de su vida y de su reinado, acabado física y mentalmente, y que en los últimos años parece haber encontrado en los viajes y saraos fuera de España su razón de vivir. Y de reinar. Por cierto. ¿Hasta cuando vamos a permitir los ciudadanos de este bendito país que este presunto golpista institucional (lo de “presunto” es solo un bondadoso guiño al Estado de derecho) que los españoles tenemos en la jefatura del Estado, con título de rey por deseo testicular del dictador Franco, siga pegándose la gran vida a costa del erario público español (que alimentamos todos los contribuyentes) viajando a destajo por todo el ancho mundo en plan turista de alto standing, con el único objetivo (parece ser) de no aburrirse en su palacio de La Zarzuela una vez que sus genes hipersexuales borbónicos, jubilados por edad, ya no le permiten buscar con ahínco el placer carnal de antaño u otros más llevaderos como la caza de “mitrofanes” a 8.000 euros el ejemplar?

¿Pero es que puede ser de recibo en este país que el mismo día que muchos españoles ponemos el televisor para enterarnos por la pequeña pantalla del último dato negro de nuestra economía o de los terroríficos dígitos de la penúltima cifra de parados y víctimas de ERE,s asesinos, tengamos también que deleitarnos con la gordinflera imagen de nuestro monarca “corriéndose de gusto” (perdone el lector esta burda expresión coloquial) en la escalerilla del avión oficial ante las formaciones de soldados/majorettes de Trinidad-Tobago y Jamaica, rindiéndole honores vestidos de lagarterana? ¿Es que tan esencial era para la agonizante economía española estrechar lazos con estas dos grandes superpotencias?

Ya está bien, majestad, de tanto viaje gratis total y tanto sarao intercontinental. Si quiere turismo institucional, apúntese al Inserso como la mayoría de jubilados de este país. Y no siga jugando con fuego que el horno no está para bollos y aunque su puesto de “no trabajo” figure como indefinido (vitalicio, vamos), las crisis económicas son capaces de trastocar en muy poco tiempo las premisas políticas aparentemente más sólidas. Su abuelo Alfonso XIII ya tuvo puntual constancia de ello en el año 1931, después de que la gran depresión económica del año 1929 acabara por llevarlo en volandas al exilio de Roma. Por si acaso, y perdone majestad por este plebeyo consejo, sería muy conveniente que mientras dure la actual crisis reduzca sus salidas festivas al exterior. Y se dedique en cuerpo y alma a su trabajo abandonado de “moderador de las Instituciones”, que buena falta hace. No vaya a ser que en alguna de esas juergas que se monta por los cuatro puntos cardinales se encuentre, de pronto, con que no tiene billete de vuelta, debiendo quedarse en consecuencia para el resto de su vida…en Las Maldivas, por ejemplo. Que, desde luego, no debe ser ningún mal sitio para vivir.

AMADEO MARTÍNEZ INGLÉS Recogido de Rebelión

FRED ALAN WOLF

fawolf01El Dr. Fred Alan Wolf es un reputado físico, autor de once libros y mundialmente aclamado por su simplificación de la nueva física de un modo que integra los descubrimientos de ésta con las tradiciones espirituales del mundo y los estudios contemporáneos de la conciencia. Uno de sus títulos más conocidos es Taking the Quantum Leap («Dando el salto cuántico»), que ganó el prestigioso National Book Award (Premio Nacional del Libro) de Ciencia en 1982.

El Dr. Wolf obtuvo el doctorado en física teórica por la Universidad de California, en Los Ángeles, en 1963. Desde entonces, sus investigaciones lo han llevado desde discusiones privadas con el físico David Bohm a las misteriosas selvas de Perú; desde clases magistrales con el premio Nobel Richard Feynman a viajes chamánicos en los altos desiertos de México; desde un significativo encuentro con el físico Werner Heisenberg a las calientes brasas de una caminata sobre el fuego.

Excatedrático de física en la Universidad Estatal de San Diego, el Dr. Wolf ha enseñado también en la Universidad de Londres, la Universidad de París, el Instituto Hahn-Meitner de Física Nuclear, en Berlín, la Universidad Hebrea de Jerusalén, la Sociedad de Investigación Filosófica y el Instituto Holmes. Es miembro honorífico del Colegio de Eruditos Martin Luther King, Jr.

Actualmente el Dr. Wolf aparece en la curiosa película documental What the Bleep Do We Know?! («¿¡Y tú qué sabes!?»), y ha intervenido también en el programa de Discovery Channel «The Know Zone» y en otros muchos programas de televisión y de radio de los Estados Unidos y del extranjero. Da conferencias y clases por todo el mundo y vive en San Francisco. Sus últimos libros publicados en España son La mente en la materia y El yoga del viaje en el tiempo 

Ver más de F. A. Wolf   en Libertaliadehatali: EL PODER DE LOS CHAMANES