PERSONAJE CUÁNTICO: KEVIN WARWICK, EL PRIMER CIBORG

I_CyborgKevin Warwick es un profesor de cibernética que ya se ha implantado varios dispositivos electrónicos en su cuerpo. Piensa que en un futuro no muy lejano todos llevaremos microchips implantados en nuestro organismo. Con ellos podremos explicar sin palabras nuestros sentimientos, recuerdos o ideas.(…) También aprenderemos un nuevo idioma en cuestión de horas, aumentaremos hasta límites increíbles nuestra virtud para almacenar datos en la memoria y podremos enchufarnos directamente al ordenador para bajarnos la información que necesitemos o actualizar nuestro cerebro. Warwick es profesor de cibernética de la Universidad de Reading, en Inglaterra, y la mayor pasión de su vida son los robots. Lleva más de 15 años investigando cómo compensar nuestras limitaciones y potenciar nuestras habilidades mediante el implante de un entresijo de chips. Incluso se ha utilizado a sí mismo como conejillo de indias para convertirse en protagonista de algunos de los experimentos más revolucionarios en esta área de la ciencia. De hecho, hace 11 años se convirtió en el primer hombre-máquina, implantándose un chip en el antebrazo. Era un transmisor de radiofrecuencia con el que controlaba las puertas, las luces y la temperatura del pasillo y los despachos del departamento.
Según Warwick podría ser de utilidad  para personas discapacitadas o epilépticas. Los ciberimplantes pueden contener información sobre la medicación que necesitan estos últimos, de manera que, si sufren un ataque, el médico de urgencias podrá saber qué tratamiento seguir. En 2000 se implantó en la muñeca un artefacto bastante más complicado que el anterior chip. Tenía más de un centenar de electrodos conectados a sus nervios, y con el podía controlar una mano robótica a distancia que reproducía sus movimientos. Hay otras muchas más aplicaciones; hace poco se implantó un electrodo que unía su sistema nervioso a un ordenador.

También su mujer se implantó otro microchip y lograron establecer una forma muy básica de comunicación telegráfica, de un sistema nervioso a otro. Explica que desea ser ciborg por dos motivos. Por un lado, un interés meramente científico, «quiero probar hasta dónde puede emplearse la tecnología para ayudar a las personas con discapacidades. Me gustaría que los que padecen parálisis parcial fueran capaces, por ejemplo, de conducir con el pensamiento, -explica Warwick-; por otro lado, y quizás sea esa la razón principal, se trata de darnos cuenta de lo pobres que somos los humanos mentalmente y de cómo podemos aprovechar la tecnología para mejorar nuestras habilidades cerebrales».

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