LA SEXTA ¿Y MAYOR? GRAN EXTINCIÓN

Ecologistas e investigadores acusan a instituciones y gobiernos de ocultar datos, así como a las grandes corporaciones

La drástica pérdida de especies que está teniendo lugar en la actualidad está llevando al planeta hacia la que ya se conoce como la “Sexta Gran Extinción”. Naciones Unidas ha declarado 2010 el Año Internacional de la Diversidad Biológica para sensibilizar sobre su importancia.

Hace ya 25 años que el biólogo Edward O. Wilson publicó “La crisis de la diversidad biológica”, un artículo en el que alertaba sobre pérdida de biodiversidad de nuestro planeta. Sus estudios sentaron cátedra entre la comunidad científica, que empezó a tomar conciencia de esta grave crisis ambiental. O. Wilson estimó que la Tierra estaba perdiendo 30.000 especies al año debido a la acción del hombre. Un hecho que supone la pérdida de infinidad de “enciclopedias genéticas” que la naturaleza ha tardado millones de años en constituir.
Esta velocidad en la pérdida de especies divulgada por O. Wilson y confirmada por estudios posteriores, se aproxima a la sucedida en las cinco grandes extinciones que ya ha sufrido la vida de este planeta. Por eso, muchos científicos empezaron a acuñar el término de “Sexta Gran Extinción” al proceso actual. A pesar de que no se conoce el número de especies que habitan en la Tierra -se especula entre 10 y 20 millones-, se cree que la actual crisis de biodiversidad puede acabar con el 30 % de éstas en menos de un siglo. Un dato que estaría en la línea de las anteriores extinciones.

En la Primera Gran Extinción, hace 440 mda (millones de años), desapareció el 65% de las especies. La causa se achaca a un severo cambio climático que incluyó un incremento del nivel de agua de los océanos. En la segunda, que sucedió hace 370 mda, también hubo cambios climáticos globales originados posiblemente por la caída de asteroides. La tercera gran extinción, hace unos 245 mda., fue la más catastrófica. Se estima que en ella desapareció el 90% de las especies, y aunque su origen no se conoce bien, se achaca a factores combinados de movimientos destructores de las placas tectónicas e impactos de asteroides. La cuarta, hace unos 210 mda, sucedió por el nacimiento del océano Atlántico. Y la quinta, la extinción más reciente, sucedió hace 65 mda y es quizá la más famosa por ser la que acabó con la vida de los dinosaurios. Tradicionalmente se atribuye al impacto de un asteroide o cometa, pero también hay teorías más recientes que apuntan a un evento volcánico como su posible causa.

Los humanos como causantes de la extinción actual

En cuanto a la actual Sexta Gran Extinción, no existen dudas de que el hombre es su causa directa. Ésta es además la primera vez que una única especie, la peculiar especie humana, provoca una gran extinción en el planeta.

O. Wilson reúne las causas de la sexta extinción en la ya famosa palabra HIPPO, siglas en inglés que designan la destrucción de los ecosistemas, la sobreexplotación de las especies y de los recursos naturales, la sobrepoblación humana y la diseminación de la contaminación agrícola.

La sobrepoblación humana, que crece de forma logarítmica, arrastra consigo al resto de los factores. Si hace 10.000 años se estima que existían entre uno y diez millones de personas, en la actualidad hay casi 7.000 millones. Para el año 2020 se calcula que habrá 8.000 millones. Esto trae consigo que para poder alimentar al hombre se están transformando grandes superficies de tierra en cultivos, se están agotando las pesquerías, destruyendo los bosques para emplear la madera como material de construcción, consumiendo combustibles fósiles con las consecuentes repercusiones que ello tiene sobre el medio ambiente, etc.
Por todo ello Naciones Unidas ha declarado este año 2010 como el “Año Internacional de la Diversidad Biológica” con el objetivo de sensibilizar al público sobre la importancia de la diversidad biológica y de las consecuencias de su pérdida. Y es que la pérdida de biodiversidad no sólo supone que una sola de las especies, el homo sapiens, aniquile a una gran parte del patrimonio de la vida del planeta, sino también la pérdida de posibilidades futuras que podrían brindarnos la agricultura, los ecosistemas, el descubrimiento de nuevos fármacos procedentes de especies desconocidas…

En este contexto de degradación de la biodiversidad planetaria es de destacar la puesta en marcha de proyectos que buscan salvaguardarla. Uno de los más famosos es el del silo acorazado que ha construido el gobierno de Noruega para albergar quinientas semillas de cada una de las plantas que existen sobre la tierra. Esta nueva “Arca de Noé”, como también se conoce, cuando se termine de llenar contendrá unos 4,5 millones de muestras empacadas en bolsas especiales que se mantendrán a una temperatura de 18 grados bajo cero. Con ello se espera que las semillas puedan sobrevivir para las futuras generaciones, ya que las muestras permanecerán congeladas durante cientos de años. Durante la inauguración de estas instalaciones, hace poco más de dos años, el presidente de la Comisión de la Unión Europea, José Manuel Barroso, destacó que este lugar no sólo era la nueva metáfora del Arca de Noé, sino también un Jardín del Edén congelado. La dirección de este gigantesco complejo afirma que es imposible garantizar la salvaguarda de las semillas para la posteridad, pero sí que el búnker estaría preparado para un cambio climático brusco, el impacto de bombas nucleares u otras eventualidades que pudieran afectar a la agricultura en vastas zonas del planeta.

Con premisas muy parecidas se están desarrollando otros silos con almacenajes extraordinarios en varias naciones. Otro ejemplo de proyecto es el Banco de Semillas del Milenio, en Inglaterra. En él se almacenan en la actualidad semillas de 26.000 especies diferentes en una cámara acorazada a -20º C, y es el mayor proyecto de conservación de la flora de todo el mundo.

Estas iniciativas, que en principio deberían alegrarnos por buscar paliar la pérdida de biodiversidad en un planeta tan afectado, son sin embargo criticadas. Las razones son muy extensas, pero pueden resumirse en una: si las semillas han logrado sobrevivir a otras extinciones con sus respectivas glaciaciones y calentamientos globales ¿Qué hace pensar que esta vez no sobrevivan? Ecologistas e investigadores acusan a instituciones y gobiernos de ocultar datos, así como a las grandes corporaciones -Monsanto, DuPont, Dow Chemical, Syngenta-, que fabrican semillas modificadas genéticamente. Las voces más críticas consideran que deberían hacer públicos los motivos científicos en los que se apoyan para creer que esta Sexta Gran Extinción podría ser más devastadora que sus predecesoras.

JOSÉ M. LÓPEZ

Webislam

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Un comentario en “LA SEXTA ¿Y MAYOR? GRAN EXTINCIÓN

  1. tomy

    y si se estan preparando para una extinción que no esta muy lejos en el tiempo como puede ser 2012(o en años sucesivos) y que proviene del sol(tormentas solares) capaz de destruir nuestro mundo informático.otra cosa a tener en cuenta son las denuncias de científicos a las instituciones,las cuales han montado el mito de culpar al C0 2 del cambio climático,porque se esta demostrando que el mayor agente capaz de cambiar el clima de la tierra es el sol.veremos a ver que pasa, el paso del tiempo nos lo mostrara pero parece que algo va a ocurrir

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