LA SINGULARIDAD ESTÁ AQUÍ: EL CONOCIMIENTO HUMANO Y LA PRÓXIMA EXPLOSIÓN DE INTELIGENCIA

Cada persona pasa un poco de su tiempo cada día pensando en el futuro. Qué citas tendré que atender más tarde o quizás qué prepararé a los niños para la cena son las más comunes proyecciones mentales de este tipo; en un horizonte más elevado, en dónde estaré en cinco años y cuánto dinero ahorraré antes de jubilarme son la clase de ideas que podría implicar una mayor planificación.

Para alguna gente, prever donde estarán unas pocas décadas después es  fácil, y puede suponer no sólo una cuidadosa planificación, sino también altas esperanzas, objetivos y grandes aspiraciones. Esta no es exactamente la cuestión para muchos dentro la informática y la tecnología de la información. De hecho, a muchos les atrae el horizonte de sucesos de la teoría de la relatividad, sustentándose en un no demasiado distante futuro que parece prometer algún suceso singular más allá del cual es difícil predecir la progresión futura de la evolución humana, tanto tecnológica como biológica. Parte de lo cual hace tan complicado determinar la muy probable presencia de la inteligencia artificial, y la incertidumbre que rodea al mundo futuro donde los humanos no serán los seres más inteligentes sobre el planeta.

Tal futuro hipotético del mundo forma la esencia de lo que hoy muchos llaman una “Singularidad”, que esperaría a la humanidad en algún punto de comienzos de este siglo. Uno de los acérrimos defensores para esta Singularidad es el futurista e inventor Ray Kurzweil, quién acuñó el término en su libro La Singularidad está Cerca. Como muchos otros Kurzweil cree que la inteligencia artificial en el futuro será un factor decisivo en la progresión de las especies humanas.  De hecho, de acuerdo con la definición oficial mostrada en la web de The Singularity Institute, el suceso en cuestión se define como, “la creación tecnológica de una inteligencia mayor que la humana”. Sin embargo, mirando las cosas desde una perspectiva que incorpora varias posibilidades como extraterrestres y OVNIS, podría haber ya  entre nosotros aquí en la Tierra una inteligencia superior que la humana.

En efecto, si nosotros asumiéramos por un momento que lo que hacen ciertos objetos volantes no identificados de hecho representa tecnología extraterrestre, muchos factores nuevos deberían se tenidos en cuenta. Por ejemplo, las complicaciones de un viaje espacial que un organismo biológico hipotéticamente debería sufrir, en especial si fuera un viaje como de cientos de años luz o más para alcanzar nuestro planeta, lo que a menudo es citado como una razón para que sea improbable la hipótesis extraterrestre.

Sin embargo, los teóricos de la Singularidad han sugerido un futuro post-Singularidad en el que la humanidad además de vivir junto a una Inteligencia Artificial mayor que la humana, podría fusionarse con ella; en esencia, seríamos humanos en tal futuro, pero una variedad diferente de humanos tal y como existimos hoy, mejorados por medio del uso de “maquinaria” representada por una tecnología tan avanzada que sería virtualmente indistinguible de la biología.

 Así, nuestra propia biología fundamental probablemente aún existirá bajo tales circunstancias, pero también será complementada y mejorada por avanzadas nanotecnologías que emergerán en las próximas décadas.

Pero volviendo a la discusión sobre alienígenas e inteligencia extraterrestre, quizás civiliaciones alienígenas (habiendo dominado las tecnologías requeridas para el viaje espacial que superan las nuestras) probablemente habrían llegado a la Singularidad ellos mismos, que resultaría en unos seres de biología mejorada tecnológicamente capaces de llegar más lejos de lo que una mera entidad biológica podría nunca…esto presumiblemente también incluiría el viaje a través del espacio.

Y siguiendo este proceso de pensamiento con algo aún más extraño, si eliminamos totalmente a los extraterrestres de esta ecuación, podríamos plantear la idea (sólo por elucubrar) que un tipo de Singularidad, -aunque limitada-, podría haber ocurrido ya sobre nuestro planeta. Esta es una hipótesis difícil de considerar, incluso muchos la considerarían totalmente improbable, que algo tan extraño y trascendental habría ocurrido entre solo un selecto grupo, sin afectar al resto de la población del planeta. Sin embargo, ¿qué tal si alguna organización secreta (de nuevo sólo lanzamos teorías aquí) podría por ejemplo haber utilizado tecnología oculta durante las últimas décadas, algunas de las cuales probablemente incluso habrían aparecido en informes sobre avanzadas aeronaves que nosotros llamamos ovnis?

Suena como ciencia ficción y, en verdad, eso es casi precisamente lo que estoy presentando aquí. Pero no vamos a olvidar ahora cuantas innovadoras ideas  han venido de las páginas de la ciencia ficción, ya sea el futuro del viaje espacial imaginado por Arthur C. Clarke, las increíbles sociedades futuras de Philip K. Dick, o las explosiones de aturdida inteligencia tecnológica (esto es Singularidad) de Vernor Vinge. Dicho esto, casi sin género de duda hay una variedad de innovaciones “secretas” que ocurren anualmente, y debido a factores como su impacto económico a escala global, muchas son silenciadas para no desbaratar mercados existentes (especialmente esto es el caso de la industria petrolífera). Si cualquier grupo podría haber tenido acceso a tecnologías extraordinarias la opinión pública no lo sabría, y ese grupo también podrían haberse beneficiado de ello de maneras que la población no.

Cierto que parece superficial pero en líneas generales esto perfila la posibilidad, como mínimo, en lo que se refiere a como una “limitada” Singularidad podría haber incluso ocurrido aquí en la Tierra…. y si eso fuera el caso, ¿como podría la gente como tú o yo interpretar las cosas si pudiéramos vislumbrar fugazmente por ejemplo, extraños objetos de apariencia foránea zumbando por nuestros cielos?

En esencia,  esos hipotéticos apasionantes escenarios, cada uno más grande que la inteligencia humana actual, podría también indicar el modo que una inteligencia post-Singularidad estaría ya presente en la Tierra. Así, más que a la vuelta de la esquina, la evidencia de una Singularidad tecnológica esperada para dentro de varias décadas podría ya ser visible, en ocasiones, en lugares como nuestros cielos. La “Singularidad” está en realidad aquí, según tales criterios, y la evidencia de un vasto y extraño futuro del todo diferente del actual ha estado ya aquí mismo junto a nosotros mucho tiempo.

MICAH HANKS