LA DONCELLA DE LAS ESTRELLAS

JOHOR                                         En su deliciosa novelita, -por breve no por desdén-, Agentes de Dreamland, la irlandesa Caitlín R. Kiernan cita una supuesta película desconocida y perdida de James Whale, el director de Frankestein y con guión de Edgar Rice Burroughs, en su única colaboración para la gran pantalla. Esta ignota cinta de 1934 se titulaba La doncella de las estrellas y se desarrollaba en un también desconocido décimo planeta más allá de Plutón, “en las inmediaciones de los más remotos confines del sistema solar“.

 

La trama cuenta la historia de una mujer de blancos cabellos prisionera en una torre oscura, en una ciudad igual de tenebrosa, erigida de obsidiana, granito, pizarra y ónice. El causante de su confinamiento es un pérfido anciano, tal vez científico o hasta mago, que pretende casarse con ella. Pero por supuesto hay un héroe, un hombre también de blancos cabellos, que debe recuperar la espada con la que podrá derrotar a la bestia-dragón que guarda la torre, y que se perdió en una antigua guerra entre el pueblo de este mundo y unos gigantes llegados de otra dimensión. Esta espada mágica la retienen unos grotescos seres, especie de cangrejos humanoides con alas, que habitan en un bosque de enormes hongos luminiscentes y su idioma es similar al zumbido de las abejas, a la espera de que los titanes transdimensionales regresen algún día.

Mientras tanto, el villano relata a su prisionera el descubrimiento de un hermoso planeta azul cercano al Sol, que pretende conquistar con un mortífero rayo calórico, tras lo que ambos viajarán por el éter para ser sus monarcas.
Solo nuestras mentes tienen que abandonar esta esfera y acometer el largo y frío viaje a través de la oscuridad (…) Estos cuerpos que lucimos, amor mío, no son más que prendas raídas que nos han quedado pequeñas. En el nuevo mundo tendremos flamantes nuevas formas, flamantes nuevos cuerpos.“, explica el malvado científico.

Mientras dos ayudantes preparan a la mujer para extraerle el cerebro del cráneo, el héroe, que consiguió arrebatar a la espada a las nécoras volantes, lucha a brazo partido con el pérfido dragón que protege la torre.

 

Ahora vayamos a los hechos extraños tras las bambalinas. Según algunos periódicos de la época, no todos ellos amarillistas, la actriz principal fallecería cinco semanas después del final del rodaje, tras un accidente automovilístico. También se rumoreaba de que antes de su óbito la pobre tenía delirios paranoides y en la última entrada de su diario escribió sobre ciertas siniestras visitas en la noche de “hombres altos con traje negro que hablaban con zumbidos y clics”, y la miraban a través de la ventana mientras la creían dormida.
Pero también el actor, -parece que relacionado con algunas sociedades ocultistas y que se carteaba con el mismísimo Aleister Crowley-, que encarnó al ruín mago moriría al año siguiente víctima de una sobredosis de morfina, tras hacerse público su romance con un joven amante.
Respecto al actor que interpretaba al héroe, dejó el cine en 1936 y escribió dos infumables novelas de ciencia ficción que no serían publicadas: Perdido entre las estrellas y El ocaso de la Tierra, incoherencias sobre la vida en Venus y Marte, una base marciana en el desierto y el papel de los extraterrestres en la Revolución de Octubre y el comunismo. Se le halló muerto en 1946, olvidada ya La doncella de las estrellas, cuya última copia se pensó pasto de las llamas en el incendio de un cine de Burbank.

A estas extrañezas habría que añadir el cámara que se habría colgado en el rodaje; el maquillador muerto durante el mismo; los desconocidos, vestidos con trajes oscuros que habían merodeado por el estudio, según algunos testigos, incluido el director.

 

Kiernan acaba la historia de la supuesta película maldita relacionándola con unos extraños sucesos que habían acaecido en una remota granja de Vermont en 1927….

 

                     Crónicas de Johor (I 20/1/2019)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s