PALABRAS: SISTEMA DE CONTROL

Cuando hablo de sistema de control del espíritu, no quiero decir que una supercivilización superior nos haya encerrado en las restricciones de una cárcel limitada por el espacio, vigilada de cerca por entidades que podríamos llamar ángeles o demonios. Lo que quiero decir es que la mitología rige un cierto nivel de nuestra realidad social sobre el cual las tendencias políticas e intelectuales normales no tienen poder real. En ese nivel las estructuras del tiempo son largas y la evolución lenta. Los medios de comunicación, cuyo papel consiste en transmitir imágenes de ruido transitorio en algunas fracciones de segundo (mientras más ruido, mejor), dejan de percibir por completo esta señal. Una sociedad incapaz de fijar su atención durante más de algunos minutos (el intervalo entre dos anuncios publicitarios), no puede concebir acontecimientos que comenzaron antes del nacimiento de mi abuelo y que acabarán después de la muerte de mi nieto. Pero tales cambios a largo plazo sí existen. Dominan el destino de las civilizaciones.
Esta teoría no explica cómo los OVNIS hacen para aparecérsenos, aunque incide al menos en una idea: son al mismo tiempo naves físicas (un hecho que me parece innegable desde hace tiempo) y mecanismos psíquicos cuyas propiedades precisas áun están por definir.

JACQUES VALLÉE                Dimensions (en español Crónica de Otros Mundos)

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VIDA AVANZADA PUEDE EXISTIR EN UNA FORMA QUE ESTÁ MÁS ALLA DE LA MATERIA

6a00d8341bf7f753ef01b7c92277f4970b-800wiEl astrofísico Paul Davies de la Arizona State University sugiere que la tecnología avanzada ni siquiera puede ser de materia. Que podría no tener un tamaño o forma fija; no tienen fronteras bien definidas. Es dinámica en todas las escalas de espacio y tiempo. O, por el contrario, no parece hacer nada en absoluto que podamos discernir. No consiste en cosas discretas, separadas; sino más bien en un sistema, o una sutil correlación de alto nivel de las cosas.

¿Son la materia y la información, pregunta Davies, todo lo que hay? Quinientos años atrás, escribió Davies, “el concepto mismo de un dispositivo que manipula la información o el software habría sido incomprensible“. ¿Podría haber un nivel aún más alto, aún fuera de toda experiencia humana, que organiza los electrones? Si es así, este tercer nivel “nunca se manifestaría a través de observaciones hechas a nivel informativo, y menos aún a nivel de la materia.”

Debemos estar abiertos a la posibilidad distinta de que una tecnología alienígena avanzada de mil millones de años pueda operar en el tercer o quizás un cuarto o quinto nivel, todos los cuales son totalmente incomprensibles para la mente humana en nuestro estado actual de evolución.

Susan Schneider, de la Universidad de Pennsylvania, parece estar de acuerdo. Ella es uno de los pocos pensadores-fuera del reino de la ciencia ficción que han considerado la noción de que la inteligencia artificial ya está ahí fuera, y lo ha estado por eones.

Su estudio, Alien Minds, pregunta: “¿Cómo piensan los extraterrestres inteligentes? ¿Tendrían experiencias conscientes?, ¿sentiría de una cierta manera por ser un extraterrestre?”

Aunque somos conscientes de que nuestra cultura es antropomorfa, Schneider imagina que su sugerencia de que los extraterrestres son superordenadores nos pueda parecer extravagante. Entonces, ¿cuál es su razón de ser para la visión de que la mayoría de las civilizaciones alienígenas inteligentes tendrán miembros que son inteligencia artificial superinteligente?

Schneider presenta tres observaciones que apoyan su conclusión para la existencia de la superinteligencia extraterrestre.

La primera es “la observación de la ventana corta“: Una vez que una sociedad crea la tecnología que podría ponerla en contacto con el cosmos, está a sólo unos cientos de años de cambiar su propio paradigma de la biología a la IA (inteligencia artificial). Esta “ventana corta” hace que sea más probable que los alienígenas que encontremos sean postbiológicos.

La observación de la ventana corta está apoyada por la evolución cultural humana, al menos hasta el momento. Nuestras primeras señales de radio datan sólo de ciento veinte años, y la exploración espacial tiene sólo cincuenta años, pero ya estamos inmersos en la tecnología digital.

El segundo argumento de Schneider es “la mayor edad de las civilizaciones alienígenas“. Los partidarios de SETI han concluido a menudo que las civilizaciones extraterrestres serían mucho más antiguas que las nuestras “… todas las líneas de evidencia convergen en la conclusión de que la edad máxima de la inteligencia extraterrestre sería de miles de millones de años, específicamente de 1.700 millones a 8.000 millones años.”

Si las civilizaciones son millones o miles de millones de años más viejas que nosotras, muchas serían mucho más inteligentes que nosotros. Según nuestros estándares, muchas serían superinteligentes. Somos bebés galácticos.

¿Pero serían formas de IA, así como formas de superinteligencia? Schneider dice, sí. Incluso si fueran biológicas, simplemente teniendo mejoras biológicas del cerebro, su superinteligencia sería alcanzada por medios artificiales, y podríamos considerarlas como “inteligencia artificial“.

Pero ella sospecha algo más extraño que esto: que no estarán basadas ​​en el carbono. Subirla (uploading) permite a una criatura acercarla a la inmortalidad, permite reinicios (reboots), y le permite sobrevivir bajo una variedad de condiciones que las formas de vida basadas en carbono no pueden. Además, el silicio parece ser un mejor medio para procesar la información que el propio cerebro. Las neuronas alcanzan una velocidad pico de unos 200 Hz, que es siete órdenes de magnitud más lenta que los microprocesadores actuales.

http://www.dailygalaxy.com/my_weblog/2017/09/-the-alien-observatory-advanced-life-may-exist-in-a-form-thats-beyond-matter.html

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HIPERCIVILIZACIONES Y LA HIPÓTESIS EXTRATERRESTRE PRIMITIVA

DAN D. FARCAS         Cada vez más especialistas admiten que la vida está en todas partes en el Universo y que tres a cuatro mil millones de años de condiciones favorables, que duran en un planeta, garantizan el surgimiento y desarrollo de seres inteligentes y eventualmente el nacimiento de una “civilización tecnológica” capaz de construir naves espaciales, para viajar a otros planetas habitables. Estas condiciones, aunque raras, se encuentran en muchos lugares en la inmensidad del universo. Sobre esta base, la hipótesis extraterrestre se convirtió en la forma más fácil de explicar el fenómeno OVNI.

Por otro lado, prestigiosos ufólogos, entre ellos el Dr. J. Allen Hynek o Jacques Vallée, cuestionaron esta explicación. Ellos, junto con los escépticos, han mencionado, entre otros, que las distancias entre civilizaciones son demasiado grandes para tales viajes cósmicos. Pero, como he argumentado en mi reciente libro “UFOs over Romania”,  si tomamos un enfoque apropiado, descubriremos que las distancias más importantes entre las civilizaciones cósmicas no son las del espacio sino las del tiempo.

He estimado que en la historia de nuestra Galaxia podría haber llegado a haber una serie de civilizaciones tecnológicas, de las cuales, tal vez unas pocas cientos sobrevivieron las enfermedades de la infancia (que enfrentamos ahora en la Tierra) y todavía existen. Pero estas civilizaciones no han surgido simultáneamente. Por ejemplo, en julio de 2015 se anunció el descubrimiento a 1.400 años luz de la Tierra, del exoplaneta Kepler 452b. Es similar a la Tierra, orbitando en la zona habitable de una estrella parecida al Sol. Ese sistema solar es mil millones de años más viejo que el nuestro. Eso significa que la vida y una posible civilización tecnológica podrían haber aparecido aquí mil millones de años antes que en la Tierra. En términos más generales, las primeras civilizaciones tecnológicas de la Vía Láctea podrían aparecer hace mil millones de años, o incluso antes. En consecuencia, entendemos que las posibles civilizaciones en el Cosmos están muy separadas unas de otras no sólo en el espacio, sino también en el tiempo. En nuestra Galaxia, estos varios cientos de civilizaciones supervivientes, estimadas más arriba, han aparecido, muy probablemente, una en varios millones de años. Por lo tanto, en la Vía Láctea no hay una civilización cercana a nuestro nivel.

¿Qué será de nuestra civilización (si va a sobrevivir) sobre millones (o billones) de años? Es imposible de imaginar. No olvidemos que no somos capaces de predecir nuestro futuro, ni siquiera en una perspectiva de varios cientos de años. ¿Cómo se verían los habitantes de una civilización que nos ha superado en millones de años? Tal vez se convirtieron en inmortales, tal vez el tiempo y el espacio no les importan, pueden haberse trasladado a una realidad virtual omnipresente, en otras dimensiones y así sucesivamente. Pero la verdadera respuesta es casi con toda seguridad mucho más compleja y desafía nuestra lógica e imaginación. Podemos aceptar sin embargo que se han transformado en algo más, más allá de nuestro entendimiento; En algo que podemos nombrar como una “hipercivilización”.

Si alguien considera que somos demasiado optimistas y los seres inteligentes son mucho más escasos, debemos añadir que nuestra Vía Láctea es sólo una de al menos 150 mil millones, más o menos similares, galaxias del Universo accesibles a nuestros instrumentos. Y tenemos fuertes razones para creer que hay otros Universos también, tal vez “paralelos”, quizás de otros estados de la materia, o partes de un “Multiverso”, etc.

La escolaridad y la ciencia ficción, pero no sólo, fijan nuestras mentes en patrones ignorando completamente la posibilidad de las hipercivilizaciones. En consecuencia, nos enfrentamos a dos “hipótesis extraterrestres”: la primera es lo que podríamos llamar la “hipótesis extraterrestre primitiva”, la otra la de las hipercivilizaciones.

La “Hipótesis Primitiva Extraterrestre” supone que todas las civilizaciones cósmicas están más o menos al mismo nivel de evolución. Por lo tanto nutre algunos falsos preconceptos como: muy largos y difíciles viajes cósmicos, desean aterrizar en el césped de la Casa Blanca, igualdad de derechos, conversación, invasión, intervención, ayuda y así sucesivamente.

Esta visión primitiva es completamente inverosímil. Si existen hipercivilizaciones (y existen, con una probabilidad del 99.999999%) ellas explotaron, en el más mínimo detalle, en nuestra Galaxia, hace millones de años, por lo que han conocido, durante mucho tiempo, nuestra existencia. Este razonamiento llevó a Enrico Fermi, cuando dijo, en 1950: “deberían estar aquí, ¿dónde están?”; pero ni él, ni muchos otros, consideraron que los representantes de las hipercivilizaciones podían estar aquí, entre nosotros, pero podían parecer tan diferentes de nuestras expectativas que no podemos reconocerlas. Lo que nos impide verlos es, también, un conjunto de prejuicios generalizados y profundamente arraigados, como los de abajo.

La preconcepción de la igualdad de derechos. Una diferencia de millones de años, o incluso cientos de millones, es tan grande como entre nosotros y un lagarto o incluso una hormiga. Si están aquí (como es muy probable), pueden examinarnos, monitorear nuestra evolución, incluso contactarnos de alguna forma, pero nunca s e pondrán al mismo nivel que nosotros.

La preconcepción de la conversación. Ya en 1959, Giuseppe Cocconi y Philip Morrison argumentaron que si la diferencia entre dos civilizaciones es de millones de años, la probabilidad de que puedan intercambiar ideas es cero. Interactuamos a veces con un lagarto; pero esto nunca será una conversación, dijeron.

El provincialismo temporal (término utilizado por el Dr. J. Allen Hynek). Afirma que, en oposición a los siglos oscuros anteriores, los últimos trescientos años nos llevaron finalmente a la luz de la verdad real y la ciencia. En esta luz, ahora podemos decidir qué hechos pueden ser aceptados y qué nunca serán posibles. Si hace cien años o así empezamos a usar la radio, algunos creen que durará como el mejor medio de comunicación para siempre. Si hace cien años Einstein postulaba que la velocidad de la luz es un límite, ninguna otra ley física será descubierta hasta el final de los tiempos para evitar este límite y así sucesivamente. Como un ejemplo peculiar, tenemos el preconcepto SETI. Según él, aunque las señales de radio necesiten miles de años de un mundo habitado a otro, las civilizaciones cósmicas considerarán que la señalización por ondas de radio será, para siempre, el medio de contacto más apropiado y que deberíamos gastar dinero para buscarlos.

La preconcepción de la invasión. Para muchas personas debería ser normal que una civilización cósmica llegue a la Tierra e intentara conquistarnos por la fuerza. Pero las hipercivilizaciones probablemente sabían, hace millones de años, que estamos aquí; por lo tanto, podrían invadirnos en cualquier momento y, en cierto sentido, probablemente ya estamos invadidos por ellos, durante millones de años. Algunos “artefactos fuera de lugar” podrían ser un indicio de eso.

La preconcepción de intervención y de ayuda. Algunos esperan que ET nos ayude (o al menos algunos “elegidos”) a superar futuras catástrofes. Pero incluso nosotros, si descubrimos un pedazo valioso de tierra, que ha escapado de la intrusión humana, intentamos declararla una reserva, permitiendo solamente una intervención muy limitada, por razones científicas. Esta actitud parece estar fortaleciéndose en el tiempo. Una hipercivilización observando a la Tierra y la civilización tecnológica humana deben actuar de una manera similar, evitando interferir en nuestra evolución, pero la toma de muestras, hacer algunos experimentos, tener contactos muy limitados (no del todo oficial o como entre iguales) con sólo algunos individuos, seleccionados sobre su y no nuestros criterios.

Por lo tanto, no se esperan asentamientos, ni destrucción, por un lado, ni contacto oficial, ni conversación, ni ayuda sustancial, por parte de civilizaciones cósmicas muy avanzadas, aunque estén aquí ahora.

La diferencia entre una hipercivilización y nosotros podría ser tan alta como la que existe entre nosotros y las hormigas. Algunos entomólogos que se propongan estudiar la vida de un hormiguero intentarán perturbar lo menos posible su vida. Por supuesto, podrían hacer experimentos, examinar o modificar algunas hormigas, o incluso llevarlas a laboratorios remotos, tratando de crear nuevas “razas”, etc. Intentarán averiguar, en la medida de lo posible, sobre la vida del hormiguero, pero no presentarán credenciales a la reina de las hormigas. Si los entomólogos tienen la tecnología, crearán algunas hormigas robot, enviándolos a la colina y mirando desde un lugar seguro, por ejemplo “en la pantalla del ordenador”, los datos transmitidos por ellos. Y si una hormiga robot se pierde en esa misión, el incidente añadiría un poco a los costos de la investigación, sin ser una tragedia.

Concepto artístico de los miles de millones de planetas de la Vía Láctea (Crédito: M. Kornmesser / ESO)

Podemos especular que una hipercivilización podría intentar realizar, utilizando materiales genéticos de la Tierra, nuevas razas, con mayor cerebro, con mayor inteligencia, adaptada para algunas tareas especiales, etc. Por lo tanto, muchas “razas” descritas por los supuestos abducidos (los Grises, los rubios altos, etc.) pueden ser tales razas humanas artificiales o incluso bio-robots derivados de la especie humana. Pueden ser “producidos” por ejemplo en reservas o bases en algún lugar fuera de la Tierra. De la misma manera hacemos nuevas variedades de trigo de las tradicionales. A veces, la variedad perfecta de trigo se volvía estéril o expuesta a nuevas enfermedades. En ese momento los agrónomos tratarán de encontrar algunos genes apropiados en el estanque representado por las especies primitivas de trigo, para mejorar la variedad “perfecta”. ¿Qué pasa si los seres humanos en la Tierra son el “grupo salvaje” de genes, adecuados para mejorar algunas razas artificiales en otros lugares? En este caso no habrá ningún problema de compatibilidad entre los visitantes y nosotros, como en algunas de las historias de abducción e hibridación OVNI, pero también, por ejemplo, en la nota bíblica: “En aquellos días, los seres divinos y las hijas humanas tenían relaciones sexuales y dieron a luz a los niños. Éstos eran los héroes antiguos” (Génesis, 6, 4). Algunas personas suponen incluso que hay una intervención externa en curso en la evolución de la raza humana para mejorarla.

Pero obviamente la comparación anterior -de la humanidad con un hormiguero- es ligeramente forzada, ya que la humanidad es, sin embargo, una posible hipercivilización futura. El surgimiento de una civilización tecnológica podría ser un evento muy raro en nuestra Galaxia, ocurriendo probablemente una vez en varios millones de años. Así que es normal para nosotros ser de interés para las inteligencias superiores. Pero, ¿qué podrían esperar de nosotros?

Una hipercivilización se comportará elusivamente y no nos dará su conocimiento y tecnologías; aún más, lo prohibirá. Esto no es sólo debido a la agresividad humana y la xenofobia, que hace de todas las nuevas tecnologías nuevas armas, ni sólo para evitar un “choque cultural” que podría destruir prácticamente todas nuestras fuerzas sociales, económicas, políticas, militares, científicas, religiosas y estructuras culturales. Puedo especular que tienen también algunas otras razones para eso. Las hipercivilizaciones podrían esperar (y tal vez cosechar incluso ahora) nuestras ideas originales, puntos de vista, creaciones (en el arte, la ciencia, la filosofía, la ética, etc.) producidas como resultado de millones de años de nuestra evolución independiente. Y toda esa cosecha esperada podría ser destruida por un contacto prematuro.

Algunas historias viejas, aparentemente absurdas, pueden ser una indicación de tal actitud: el castigo por la manzana del árbol prohibido del conocimiento, el encadenamiento de Prometeo, o los ángeles caídos (del Libro de Enoc), arrojados a un hoyo lleno de fuego, porque les enseñaron a los terrícolas algunas habilidades.

Muchos abducidos o contactados hablaron de bolas de luz etéreas como “depósitos de conocimiento e inteligencia”, registrando “todo en el Universo”, entre otros, la vida de todos (o de los individuos más interesantes). Tenemos algunos indicios para esto cuando hablamos de: el “Libro de la Vida”, “Registros Akáshicos”, “inconsciente colectivo”, o incluso “campo morfogenético”, etc. Esa “súper memoria” podría escribirse en una forma de soporte “espiritual”, o en algo que nos rodea y que todavía no somos capaces de imaginar. A veces, algunas personas, bajo ciertas condiciones, podrían tener acceso a este almacén de datos. De esta manera podemos explicar: canalización, “xenoglosia”, “walk-ins”, “reencarnación”, fantasmas, etc. En tal realidad virtual, el tiempo es diferente. Podemos viajar al pasado, vivir eventos sin cambiar el pasado real, o podemos ver escenarios del futuro (a veces apocalípticos), sin aceptar la fatalidad.

Por supuesto, todo lo anterior no es una prueba de que las hipercivilizaciones son la explicación de todo lo extraño y particularmente de los OVNIs. Es sólo una hipótesis; Pero -creo- una que no puede ser descartada fácilmente.

Dan D. Farcaş PhD                    Openminds

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CUANDO SE PUEDE HABLAR CON LOS MUERTOS

El cementerio de Wandsworth, en Londres HERRY LAWFORD / FLICKR

JOSÉ CERVERA   ¿Cuánto estaría dispuesto a pagar por charlar con sus seres queridos difuntos? Por desasosegante que resulte la oportunidad, está ya casi disponible. Como algo salido de las pesadillas de un guionista de Black Mirror , varias empresas desarrollan sistemas que permiten chatear con los muertos.

No es ciencia ficción, aunque pueda parecer una distopía; y está muy lejos de
ofrecernos copias en metal y plástico de nuestros finados. Pero crear un sistema
que nos proporcione la vívida sensación de estar conversando con una persona,
aunque haya fallecido, no sólo es posible sino que resulta relativamente sencillo.
Bienvenidos al nuevo mundo de la necrotertulia mediada por la tecnología, un
negocio con fascinantes raíces filosóficas y no pocos quebraderos de cabeza
futuros.
Todo lo vivo muere. Es una verdad indiscutible que nos hace iguales a todos. Los
humanos, seres dotados de memoria y de imaginación, sufrimos cuando esto le
ocurre a algún ser querido porque somos capaces de recordar cuando estaba
vivo y de imaginar lo que podría ser si lo siguiese estando. Durante milenios hemos tratado con reverencia a nuestros muertos, distinguiendo sus cuerpos del resto de los cadáveres del reino animal: es probable que ya en la Sima de los Huesos de Atapuerca, hace medio millón de años, algunos de nuestros antepasados separasen los cuerpos de los suyos; y desde entonces hemos cavado tumbas, erigido estelas y monumentos y diseñado elaboradas ceremonias funerarias.
En las películas de Hollywood aparecen a menudo tópicos que cualquier cultura
reconoce: el marido, esposa o hijo que habla con la lápida de su ser querido
fallecido o el de la carta que el agonizante deja como medio de comunicación
más allá de la tumba. Desde siempre hemos honrado a los muertos y hemos
imaginado hablar con ellos. Lo que pasa es que hasta ahora no había tecnología
para hacerlo.

El chatbot que permite hablar con los muertos en la serie de televisión ‘Black mirror’

Hablando con los muertos

Entra Replika, creada por la treintañera rusa Eugenia Kuyda a partir de un experimento personal. En 2015 un simple accidente de tráfico en Moscú acabó con la vida de su amigo Roman Mazurenko, su mentor de fascinante personalidad y estrella de la movida tecnoemprendedora rusa. Kuyda –por entonces trabajaba en una startup en San Francisco dedicada al uso de chatbots como asistentes educativos– sufrió la pérdida y pronto descubrió que echaba de menos las largas conversaciones con Mazurenko vía mensajes de texto.
Siendo esto Silicon Valley a principios del siglo XXI, la emprendedora rusa
decidió que este problema se podía resolver con tecnología. Utilizando todos los
mensajes que guardaba de su amigo, Kuyda entrenó una red neuronal de tal
modo que pudo crear un chatbot capaz de mantener una conversación que
responde, razona y bromea como el difunto Roman Mazurenko. Según la
leyenda de la compañía y de acuerdo con su carácter, una de las primeras frases
del bot-mazurenko fue: “ Tienes en tus manos uno de los rompecabezas más
interesantes del mundo: resuélvelo”.
No es el único proyecto. El programador y periodista James Vlahos cuenta en el
número de agosto de Wired su construcción de un ‘Papá-bot’ a partir de los
recuerdos grabados y archivados por su padre en los últimos meses de una
enfermedad terminal. Y si se conocen dos es probable que existan decenas de
otros bots en construcción, en startups en fase furtiva, esperando para salir al
mercado. Los casos conocidos, de hecho, tienen cierto aire de globos sonda o
pruebas de concepto; si la reacción es positiva, la oferta aumentará.

iTerna, lápidas digitales para cementerios YOUTUBE

El avance es mucho más significativo de lo que parece porque se trata de los primeros y muy imperfectos ejemplos de otro tópico de la ciencia ficción: la persona convertida en software que vive dentro de un ordenador. Un ser humano en forma de simulación informática capaz de reaccionar como lo haría el original a cualquier situación que se le presente; un programa cuyas respuestas sean indistinguibles de las que daría la persona en la que se basa.
Alimentados de conversaciones en mensajes de texto o de grabaciones de recuerdos, los actuales ejemplos no pueden ser más que pálidas versiones, ecos
remotos del original. Por muy avanzada que sea la Inteligencia Artificial que los
impulsa estos primeros chatbots son muy limitados debido a los pobres datos
que los alimentan.

¿Serán personas o máquinas?

Pero esto cambiará en el futuro: los mismos sistemas que se pueden usar para conectar un cerebro a un ordenador podrán algún día, “leer” el estado completo
de un encéfalo y grabarlo para que sirva de base a una IA. En teoría esto podría
producir un facsímil informático de una persona: un programa con todos los
recuerdos y conexiones que hacen de esa persona alguien diferente que fuera
capaz de responder a cualquier pregunta o cualquier situación exactamente
como el original.
Para entonces tendremos un problema; o mejor dicho, varios. ¿Será esa copia o
simulación una persona viva, con derechos y obligaciones legales o será
esclavizable? ¿Qué pasa si el original no desaparece y disponemos de múltiples
versiones? ¿Podemos enfrentarnos a un futuro en el que ciertas personalidades
son en la práctica inmortales? En el fondo, versiones de una pregunta
fundamental: ¿es un programa informático que reacciona como una persona
concreta, a su vez, una persona? Los juristas del futuro inmediato van a tener trabajo.

Memorial a los judíos asesinados durante el Holocausto en Berlín (Alemania) YOUTUBE

Por el momento lo que tenemos es una startup con un producto inquietante en el mercado: la posibilidad de construir versiones truncadas de nuestros seres queridos a partir de su presencia digital con las que poder mantener conversaciones de texto. Una especie de monumento digital a la personalidad de un difunto, quizá poco más que un paso adelante respecto a las lápidas digitales que ya conocemos. Pero que abre otras posibilidades que invitan al desasosiego. Abundan las probabilidades de que algo salga mal, porque en este
caso mezclamos sentimientos con máquinas, dos categorías que no se llevan
demasiado bien.
Puede que en el futuro acabemos charlando con normalidad con personalidades
electrónicas, vivas o muertas, unas o múltiples, sin problemas ni consecuencias
desagradables. Aunque para ello deberíamos pasar por encima de la instintiva
reacción de desazón que nos provoca la idea y empezar a tomar en serio este tipo
de proyectos, para pensar en cómo prepararnos. Porque hablar con los muertos
ya no es ciencia ficción.

JOSÉ CERVERA      Eldiario.es

BIBLIOTECA LIBERTALIA (junio 2017)

Una selección de libros, no necesariamente novedades, que me parecen interesantes y que, si puedo leer, en un futuro escribiré un artículo más extenso sobre ellos.

Si las editoriales están interesadas en enviar material o información para futuros artículos, reseñas o difusión pueden dirigirse a :
LIBERTALIADEHATALI, VICENTE MORALES, nº 7

28043 MADRID España

o a libertaliadehatali@yahoo.es

TEORÍA DE LA CONSPIRACIÓN. DECONSTRUYENDO UN MAGNICIDO: DALLAS 22/11/63  Javier García Sánchez

Este no es un ensayo convencional sobre “El Caso JFK”. Nunca lo pretendió. Más bien al contrario, en la segunda parte del texto se denuncia la falsedad de cierto número de ensayos convencionales acerca del tema, algunos de ellos muy reputados, si no intocables. Porque en Dallas, entre los días 22 y 24 de noviembre de 1963, exactamente desde las ejecuciones públicas de John Kennedy y su presunto asesino, Lee Oswald, tuvo lugar un complejo golpe de Estado desde dentro que afectaría no sólo a los EE.UU. sino al mundo entero, trastocando a peor el mapa geopolítico. Luego, durante tres lustros, por lo menos medio centenar de testigos fue liquidado a fin de ocultar una verdad que aún hoy se niega a nivel oficial. Dicho complot, coordinado por La Central de Inteligencia Americana, dejará tras de sí uno de los grandes misterios de la pasada centuria, aunque ahora podamos saber mucho más al respecto. En 2013, con motivo de los cincuenta años del magnicidio en Texas, iba a materializarse la última y definitiva ejecución de JFK, es decir su memoria. No digamos la de su presunto asesino. Libros, películas, documentales, reportajes, artículos de prensa: todos prácticamente al unísono en el mismo negocio de siempre. Nos mintieron hace medio siglo y continúan haciéndolo en la actualidad y, tanto entonces como hoy, ignorando la ingente cantidad de datos reveladores que nos dejó el caso. En el tortuoso camino hubo el Informe Warren y los Comités del Congreso y del Senado, pero sobre todo hubo toneladas de desinformación hábil y meticulosamente filtrada a lo largo del tiempo. Aquí será rebatida, sin concesiones. Por expresarlo a la manera spinozista, el objetivo fundamental de Teoría de la Conspiración es analizar hasta sus últimas consecuencias la presunta inocencia de Lee Harvey Oswald, de modo que ésta quede demostrada según el orden geométrico. Javier García Sánchez.

https://www.amazon.es/Teor%C3%ADa-conspiraci%C3%B3n-Deconstruyendo-magnicidio-Dallas/dp/8416259755

OVNIS LAS OPERACIONES SECRETAS DE LA CIA José Antonio Caravaca

Sinopsis:
¿Qué ocurriría si buena parte de los archivos de los investigadores OVNI fueran fruto de un gigantesco engaño? ¿Qué pasaría si algunos de los incidentes ufológicos más importantes de la historia fueran el resultado de una terrorífica experimentación clandestina? ¿Existe una gran operación de inteligencia para manipular el fenómeno OVNI desde sus inicios? ¿Es la CIA la responsable de algunas de las abducciones más célebres de la literatura ufológica?
Conoce la inquietante realidad que puede ocultarse tras los platillos volantes y que se ha silenciado hasta la fecha.

http://bibliotecadelmisterio.es/

http://caravaca.blogspot.com.es/2017/04/mi-nuevo-libro-ovnis-las-operaciones.html

LOS RIESGOS DE LA NANOTECNOLOGÍA
Marta Bermejo Bermejo y Pedro A. Serena Domingo

La aparición de la nanotecnología en cientos de materiales, dispositivos y productos cotidianos es imparable, alcanzando a todos los sectores productivos y mostrando su enorme potencial para mejorar nuestro bienestar. A la vez que ocurre esta revolución aparecen ciertos problemas causados por ella, algunos de índole social y política, y otros relacionados con los riesgos y el impacto de los nanomateriales sobre el ser humano y el medioambiente, avivando el debate social sobre la nanotecnología. Esta obra explica sus riesgos, presentes y futuros, los posibles daños y la forma en que todos estos temas se están abordando teniendo en cuenta las perspectivas relacionadas con la vigilancia de la salud, la prevención de riesgos, la regulación y la gobernanza.

http://www.catarata.org/libro/mostrar/id/1234

ST. PAULI OTRO FÚTBOL ES POSIBLE
Carles Viñas, Natxo Parra

En los años ochenta, gracias a los jóvenes vinculados al movimiento autónomo, al punk y al fenómeno de ocupación de viviendas, el St. Pauli se convirtió progresivamente en un club de culto. Desde entonces reconstruyó su identidad alrededor de unos parámetros completamente diferentes a los precedentes. A pesar de su escaso éxito deportivo, consiguió proyectarse como un equipo alternativo dada la serie de iniciativas de carácter social que emprendió una parte de su afición. Gracias a la identificación con ideas políticas de la izquierda, su escudo y sus estandartes han estado presentes en movilizaciones como Can Vies en Barcelona, Gamonal en Burgos o Gezi en Estambul (Turquía). Se ha convertido en un símbolo y suma más de 500 peñas repartidas por toda Europa, media docena de ellas en España.

El St. Pauli es la constatación de que otra forma de entender el mundo y el fútbol es posible. Es romanticismo en estado puro y es lo más similar al fútbol de barrio, a aquel fútbol popular que nuestros bisabuelos contemplaban desde las gradas cien años atrás. La forma de ser del FCSP ha hecho que personas de cualquier punto del mundo utilicen la bandera y el escudo en los movimientos sociales en los que participan. El año que viene seguirá en la Segunda División alemana, pero sus escudos estarán por toda Europa en primera línea de las protestas.

http://capitanswing.com/libros/st-pauli/

RUMBO A LO DESCONOCIDO Pablo Villarrubia

Pocos hombres han llegado a lugares tan recónditos del planeta, rincones que esconden los deslumbrantes misterios de las civilizaciones más antiguas, extraños fenómenos que escapan a la comprensión de la ciencia. Pablo Villarrubia, reportero de Cuarto Milenio, nos sumerge en un mundo lleno de belleza, intriga, aventuras y sensaciones.
“Rumbo a lo Desconocido nos sumerge en un mundo lleno de belleza, intriga y sensaciones salpicadas de misterio.”
VIAJA CON RUMBO A LO DESCONOCIDO y descubre los secretos de:
Las extrañas luminarias del desierto de Uyuni (Bolivia)
Los guardianes de las fórmulas secretas de l os bayele (Camerún)
La conexión cósmica de las colosales “dagobas” (Sri Lanka)
La morada de los muertos de los piaroas (Venezuela)
El fascinante y terrorífico ritual “djambi” (São Tomé y Príncipe)
El paraíso terrenal donde la gente nunca envejece (Altai)
La misteriosa desaparición del explorador Harry Percy Fawcett (Brasil)
El observatorio astronómico de los mil misterios (Armenia)

http://www.editorialodeon.com/tienda/Catalog/show/rumbo-a-lo-desconocido-366420

LOS PELIGROS DEL OCULTISMO Manuel Carballal

Manuel Carballal es el investigador que más casos de fraudes con móviles de temática esotérica ha resuelto en todo el mundo. Como criminólogo especializado en los delitos asociados a las creencias, ha tenido acceso a documentos policiales escalofriantes, en los que se recoge el lado menos amable del ocultismo y que se desvela en esta obra.

https://www.planetadelibros.com/libro-los-peligros-del-ocultismo/246839

CLEMENTE CERDEIRA INTÉRPRETE, DIPLOMÁTICO Y ESPÍA AL SERVICIO DE LA SEGUNDA REPÚBLICA Mourad Zarrouk

Clemente Cerdeira no fue un personaje principal, ni del protectorado de España en Marruecos, ni tampoco durante la Guerra civil. Sin embargo, varios protagonistas de aquella época, el mismísimo Franco entre ellos, lo tenían en su punto de mira, pues en sus manos, leales siempre a la Segunda República, estuvo la posibilidad de quebrar aquel golpe militar y así evitar tan cruenta guerra entre españoles. He aquí su historia…

https://www.editorialreus.es/libros/clemente-cerdeira-interprete-diplomatico-y-espia-al-servicio-de-la-segunda-republica/9788429019681/

¿QUÉ FUE DE LA GUERRA CIVIL? Nuestra historia explicada a los jóvenes Carlos Fernández Liria  Silvia Casado Arenas

Desde la muerte del dictador Francisco Franco se ha consolidado un relato complaciente de la Guerra Civil española: la guerra que comenzó en 1936 fue un enfrentamiento fratricida entre iguales, un conflicto lleno de dolor que tuvo su origen en los errores de unos y otros. Pareciera que, en cierta forma, ambos bandos perdieron. Esta narración, sin ser incierta en su totalidad, es abiertamente tendenciosa. La equidistancia respecto de los acontecimientos históricos no depende tan sólo de lo que se dice, sino de lo que no se dice, y en la historia de la Guerra Civil española son muchas las cosas que no se dicen.
En este libro, ¿Qué fue la guerra civil? Nuestra historia explicada a los jóvenes, se ofrece un relato alternativo a la luz de aspectos y lecturas de la guerra que deben ser tomados en cuenta para su perfecta comprensión. Ser equidistante, cuando se trata de víctimas y de verdugos, consiste en identificar a las primeras y señalar a los segundos.

http://www.akal.com/libros/QuE-fue-la-Guerra-Civil/9788446044376

GRANDES MISTERIOS DE LA ARQUEOLOGÍA Viajes al encuentro de lugares sagrados  Jesús Callejo

Esta obra viene a descubrir y demostrar que muchas culturas y civilizaciones de la humanidad tenían grandes conocimientos científicos sobre ámbitos tan diversos como la ingeniería, geografía o astronomía, y sobre todo, una concepción sagrada de la vida que les hacía pensar y crear en función de las apetencias de sus dioses.

Jesús Callejo nos introduce de manera cautivadora en los grandes misterios que los descubrimientos arqueológicos entrañan en todos los rincones del mundo y que a día de hoy siguen planteando muchos interrogantes. Un libro para disfrutar, aprender y observar nuestro mundo desde otra perspectiva.

http://www.esferalibros.com/libro/grandes-misterios-de-la-arqueologia/

EL OCULTISMO EN LA POLÍTICA Historia secreta de la búsqueda del poder Gary Lachman

Ocultismo en la política es un libro:

…Para descubrir que Estados Unidos fue una nación que diseñaron los masones, y que el peso de sus cimientos se deja sentir incluso en la Era Trump.

…Para saber en qué medida las ideas de artistas y literatos como Swedemborg, Steiner, Blavatsky, Bulwer-Lytton, Roerich o Jung han determinado las políticas de grandes líderes mundiales.

…Para tener en cuenta cómo rosacruces, illuminati, templarios, magos y alquimistas han influido en países y sus tomas de decisiones.

…Para comprender cómo influyeron las creencias en lo sobrenatural en movimientos de izquierdas y de derechas, desde el siglo XIX hasta hoy.

…Para recordar que detrás de Hitler se movieron ideas surgidas de un esoterismo rancio y ancestral.

…Para sorprenderse con la creencia en el «Rey del Mundo», una utopía que algunos creen que persiguen movimientos como la UE.

https://www.planetadelibros.com/libro-el-ocultismo-en-la-politica/248687

EL VALLE ASESINO Frank Westerman

La noche del 21 de agosto de 1986, sin razón aparente, se extingue toda clase de vida humana y animal en un valle en el noroeste de Camerún. Los cuerpos sin vida de gallinas, babuinos, cebúes y pájaros amanecen desperdigados entre la hierba. Y 1.746 personas, entre hombres, mujeres y niños, han sido sorprendidas por la muerte en sus viviendas, ya sea dormidas o en alguna labor cotidiana, sin rastro alguno de violencia. Las casas y las palmeras están intactas. ¿Qué sucedió?

El valle asesino analiza cada faceta en torno a esta muerte masiva y misteriosa en un poderoso y poliédrico relato, con aires de thriller, que se extiende hasta Islandia y Hawái. Frank Westerman nos sumerge en una intrincada realidad donde coexisten la ciencia y la omnipresente mitología del continente africano para poner al descubierto la verdad desde tres perspectivas tan distintas como válidas. En este apasionante recorrido intenta dilucidar cómo nacen los relatos, y de qué forma las palabras y los hechos se transforman en mitos.

http://www.siruela.com/catalogo.php?id_libro=3384

FANTASMAGORÍA, MAGIA, TERROR, MITO Y CIENCIA Ramón Mayrata

Este es el mundo de los espectros y las pesadillas, la alucinación y el delirio… Una inédita historia de la humanidad contada a través de la magia, la ilusión y lo fantasmagórico. Un libro destinado a convertirse en un clásico donde se une la historia con lo tétrico, lo maravilloso y el mundo de los fantasmas en una erudición prodigiosa.

La Revolución francesa fue un impresionante espectáculo, la eclosión de un conflicto social y político que se resolvió, en los momentos culminantes, con una extremada violencia. En un París ensangrentado, la fantasmagoría otorgó vida y movimiento a las sesiones estáticas de la linterna mágica. Las imágenes flotaban solas y enigmáticas, aisladas de su entorno, en una atmósfera en la que las tinieblas de la sala hacían visibles las tinieblas del espíritu. Los seres imaginarios cobraron existencia y movimiento. Los muertos volvieron aparentemente a la vida. Las sesiones masónicas de Schröpfer o Cagliostro, los espectáculos de Philidor o Robertson, de Rueda o Mantilla en España, surgen al tiempo que la novela gótica, con la que comparten el gusto por lo tétrico, lo maravilloso y lo fantasmagórico. Desde hacía siglos, los cerebros habían sido adiestrados para ver seres que no son visibles: dioses, demonios, monstruos o fantasmas. Todos estos seres improbables tenían en el otro mundo su domicilio fijo. Al igual que los antepasados. Pero con la desaparición de la creencia en otra vida, fueron desalojados del Más Allá y tuvieron que ser reabsorbidos por la mente. En cierto modo, los pensamientos se saturaron de espectros que se materializaban a través del sueño, las pesadillas, la alucinación, el delirio o la locura. También a través de la óptica. La fantasmagoría fue la respuesta tecnológica y artística de una época para hacer visible esa poderosa carga espectral recluida en el cerebro.

Fantasmagoría. Magia, terror, mito y ciencia muestra cómo la práctica de desplazar fantasmas o apariencias engañosas desde los sueños o la imaginación al espacio físico se remonta a una historia secular, donde inicialmente lo virtual se asocia con la magia y la religión. Durante miles de años las técnicas de prestidigitación fueron empleadas para la ejecución de la «trampa sagrada» por chamanes y sacerdotes como componente esencial del rito. Desde el Renacimiento, la magia se seculariza y convierte en un arte escénico que tendrá un papel crucial en la configuración de la manera de percibir y sentir la realidad de la cultura moderna, en las tecnologías que posibilitan la sociedad del espectáculo, en la aparición del cine y en el desarrollo de la realidad virtual que invade nuestro espacio físico.

http://www.lafelguera.net/web/FANTASMAGORIA-Magia-terror-mito-y.html

CAZADORES DE NAZIS Andrew Nagorski

Han pasado más de setenta años desde el fin de la Segunda Guerra Mundial y la era de los cazadores de nazis está llegando a su fin de forma natural. Ahora es el momento de contar la historia completa de los hombres y mujeres que han dedicado su vida a seguirles el rastro a los asesinos del Tercer Reich. Un rastro que ha recorrido el mundo entero, con frecuentes paradas en Sudamérica, donde parte de los criminales más conspicuos encontraron refugio en la posguerra.

La historia empieza con los primeros juicios de Núremberg, recorre los procesos al comandante de Auschwitz Rudolf Höss, a «la perra de Buchenwald» Ilse Koch o al científico Arthur Rudolph, pasando por casos más dignos de una novela como el de la muerte del aviador Herbert Cukurs a cargo de un escuadrón del Mosad o la larga y accidentada búsqueda de Joseph Mengele, «el Ángel de la Muerte» de Auschwitz.

¿Justicia o venganza? La historia de los cazadores de nazis se ha debatido siempre entre estos dos polos. Y los perfiles de Simon Wiesenthal o del matrimonio Klarsfeld, junto a los de los jueces más destacados de estos grandes procesos, cuentan una historia a menudo intensamente personal, sin precedentes en los anales de la humanidad, y que cambiaría para siempre nuestra idea del bien y del mal.

http://www.turnerlibros.com/book/cazadores-de-nazis.html

 

¿ES LA CONCIENCIA LA QUE PRODUCE LA REALIDAD A NIVEL CUÁNTICO?

La pregunta que molesta a algunos científicos e intriga a otros: ¿Es la conciencia una propiedad fundamental de la naturaleza? ¿Interviene profundamente en el surgimiento de los estados cuánticos que componen la realidad?

Esta es la pregunta incómoda para los físicos, pero de alguna manera insoslayable. ¿Afecta la conciencia la realidad en su nivel fundamental? ¿Es el mundo un proceso que emerge de manera interdependiente con nuestra conciencia? Casi 100 años de lidiar con el llamado “problema del observador” en la física cuántica sugieren que la realidad no puede desligarse de nuestras observaciones de la misma y tomarse como algo objetivo, que existe por su propia cuenta. Esto no significa necesariamente que sea nuestra conciencia la que produce los extraños comportamientos que emergen al observar un fenómeno; sin embargo, sí obliga a que lo consideremos seriamente, algo que incómoda a los físicos puesto que pone en entredicho la realidad material y el paradigma materialista. Asimismo, este debate tiene el enorme problema de que la física y la neurociencia no han logrado entender y producir una definición de la conciencia –se le conoce como “el problema duro de la ciencia”– y algunos físicos y filósofos materialistas incluso han llegado a creer que la conciencia es una ilusión –una ilusión generada por nuestro cerebro y sus procesos enteramente materiales.

El caso que cuestiona más seriamente la naturaleza de una realidad material independiente objetiva es el experimento de la doble rendija, en el que se presenta un colapso de una partícula cuántica. Este colapso en un estado definido ocurre de manera sorprendente en función solamente al acto de notar, y no por una perturbación física en la medición. La luz se encuentra en un estado de superposición, se comporta como una onda de probabilidades, y cuando es observada de cierta forma emerge como una partícula (de otra manera, mantiene su naturaleza de onda). Lo más extraño de todo es que la naturaleza parece saber si vamos a hacer una medición o no y se comporta en conformidad con esto (para una descripción completa de este experimento, se puede ver el siguiente video).

Esto ha llevado a algunos científicos a considerar el posible papel de nuestra conciencia en manifestar un cierto comportamiento a nivel subatómico. Eugene Wigner así lo creía: “Se deriva de aquí que la descripción cuántica de los objetos está influenciada por las impresiones que entran en mi conciencia”. El físico John Archibald Wheeler consideró que en realidad no existía la división entre sujeto y objeto sino que vivimos en un universo participativo, en el cual el acto de observación incluso ha moldeado la evolución del universo, todos los posibles estados cuánticos para llegar a este momento, a esta realidad.

Adrian Kent, de la Universidad de Cambridge, sugiere que es posible que la conciencia altera de manera sutil las probabilidades cuánticas, esto es, que la mente afecta los resultados de las mediciones. Kent mantiene que la conciencia no determina exactamente “qué es real”, pero que podría afectar la probabilidad de que cada una de las actualidades que permite la física cuántica sea la que, de hecho, observemos. Esto lo podría hacer de formas que no pueden predecirse por la teoría cuántica. En otras palabras la conciencia no estaría creando la realidad, pero sí estaría afectando qué realidad o actualidad observamos.

Roger Penrose, por otro lado, ha teorizado que la conciencia tiene un origen cuántico. La idea de Penrose de la “reducción objetiva orquestada” (Orch-Or en inglés) sugiere que el colapso de la interferencia cuántica y la superposición son procesos físicos reales. Penrose, junto con Hameroff, ha teorizado que existe una estructura material en el cerebro, los microtúbulos, que permiten una cognición cuántica. Estos codones de proteínas serían capaces de existir en estados de superposición. No hay, sin embargo, evidencia de esto.

El físico Matthew Fisher mantiene que el cerebro podría tener moléculas capaces de sostener estados de superposición cuántica más robustos, basándose en átomos de fósforo, los cuales existen en todas las células. Los núcleos de fósforo tienen un espín que los hace similares a magnetos con polos apuntando en diferentes posiciones. En un estado de entrelazamiento, el espín de uno de los núcleos depende del otro, lo cual es ya un estado de superposición que involucra más de una partícula cuántica. Esto podría resistir lo que se conoce como decoherencia y permitir la emergencia de una conciencia cuántica.

PIJAMASURF

Con información de la BBC

LAS PARADOJAS DEL VIAJE EN EL TIEMPO

MICHIO KAKU    Tradicionalmente, una razón por la que los físicos descartaban la idea del viaje en el tiempo era la de las paradojas del tiempo. Por ejemplo, si uno viaja atrás en el tiempo y mata a sus padres antes de nacer, su nacimiento es imposible. Por tanto, nunca se puede ir atrás en el tiempo para matar a los padres. Esto es importante, porque la ciencia se basa en ideas lógicamente coherentes; una paradoja de tiempo genuina sería suficiente para descartar totalmente el viaje en el tiempo.

Estas paradojas del tiempo pueden agruparse en varias categorías:

Paradoja del abuelo. En esta paradoja, se altera el pasado de tal modo que se hace imposible el presente. Por ejemplo, si uno va al pasado lejano para encontrar a los dinosaurios, se encuentra accidentalmente con un mamífero pequeño y peludo que es el antepasado original de la humanidad. Si destruye a su antepasado, lógicamente no puede existir.

Paradoja de la información. En esta paradoja, la información viene del futuro, lo que quiere decir que puede no tener origen. Por ejemplo, digamos que un científico crea una máquina del tiempo y después vuelve atrás en el tiempo para darse a sí mismo de joven el secreto del viaje en el tiempo. El secreto del viaje en el tiempo no tendría origen, porque la máquina del tiempo que posee el científico joven no fue creada por él, sino que le fue ofrecida por sí mismo siendo más viejo.

Paradoja del fraude. En este tipo de paradoja, una persona sabe cómo será el futuro y hace algo que vuelve imposible este futuro. Por ejemplo, uno hace una máquina del tiempo para que lo lleve al futuro y ve que está destinado a casarse con una mujer llamada Jane. Sin embargo, en un arrebato, decide casarse con Helen, y de este modo hace imposible su propio futuro.

La paradoja sexual. En este tipo de paradoja, uno es su propio padre, lo cual es una imposibilidad biológica. En una historia escrita por el filósofo británico Jonathan Harrison, el protagonista de la historia no sólo es su propio padre, sino que además se canibaliza a sí mismo. En el relato clásico de Robert Heinlein «Todos ustedes, zombis», el protagonista es al mismo tiempo su madre, su padre, su hermana y su hijo; es decir, un árbol familiar él solo. (Véanse las notas para más detalles. Resolver la paradoja sexual es en realidad bastante delicado, porque requiere conocimientos tanto del viaje en el tiempo como de la mecánica del ADN).

En El fin de la eternidad, Isaac Asimov imagina una «policía del tiempo» que se encarga de impedir estas paradojas. Las películas de Terminator dependen de una paradoja de la información: los científicos estudian un microchip recuperado de un robot del futuro y después crean una raza de robots que adquieren conciencia y se apoderan del mundo. En otras palabras, el diseño de estos superrobots no fue creado por un inventor; simplemente salió de un fragmento de desechos de uno de los robots del futuro. En la película Regreso al futuro, Michael J. Fox lucha por evitar una paradoja del abuelo cuando vuelve atrás en el tiempo y conoce a su madre de adolescente, que se enamora locamente de él. Si ella rechaza los avances del futuro padre de Fox, su misma existencia queda amenazada.

Los guionistas infringen voluntariamente las leyes de la física cuando escriben sus éxitos de taquilla, pero en la comunidad de físicos estas paradojas se toman muy en serio. Cualquier solución de estas paradojas debe ser compatible con la relatividad y la teoría cuántica. Por ejemplo, para ser compatible con la relatividad, el río del tiempo simplemente no puede terminar. No puede ponerse un dique al río del tiempo. El tiempo, en la relatividad general, está representado por una superficie suave y continua y no puede ser rasgado ni roto. Puede cambiar de topología, pero no puede detenerse. Esto significa que si uno mata a sus padres antes de nacer, no puede simplemente desaparecer. Esto violaría las leyes de la física.

Actualmente, los físicos se congregan alrededor de dos soluciones posibles a estas paradojas del tiempo. Primero, el cosmólogo ruso Igor Novikov cree que estamos obligados a actuar de manera que no ocurran paradojas. Su aproximación se llama la «escuela de la autocoherencia». Si el río del tiempo se curva suavemente y retrocede creando un remolino, él sugiere que una «mano invisible» de algún tipo intervendría si fuéramos a saltar hacia el pasado y estuviésemos a punto de crear una paradoja del tiempo. Pero la aproximación de Novikov presenta problemas con el libre albedrío. Si volvemos atrás en el tiempo y conocemos a nuestros padres antes de nacer, podríamos pensar que tenemos libre albedrío en nuestras acciones; Novikov cree que una ley de la física no descubierta impide cualquier acción que cambie el futuro (como matar a los padres o impedir el propio nacimiento). Y señala: «No podemos enviar a un viajero del tiempo de regreso al Jardín del Edén para pedirle a Eva que no coja la manzana del árbol».

¿Cuál es esta fuerza misteriosa que nos impide alterar el pasado y crear una paradoja? «Una limitación como ésta sobre nuestro libre albedrío es poco habitual y misteriosa, pero no puede decirse que no tenga parangón», escribe. «Por ejemplo, mi voluntad puede ser andar por el techo sin la ayuda de algún equipo especial. La ley de la gravedad me impide hacerlo; si lo intento me caeré, de modo que mi libre albedrío está limitado.»

Pero las paradojas del tiempo pueden ocurrir cuando la materia inanimada (sin libre albedrío en absoluto) es enviada al pasado. Supongamos que justo antes de la histórica batalla entre Alejandro Magno y Darío III de Persia en el año 330 a. C., enviamos ametralladoras atrás en el tiempo y damos instrucciones de cómo usarlas. Cambiaríamos potencialmente toda la historia europea subsiguiente (y podríamos encontrarnos hablando una versión del idioma persa en lugar de una lengua europea).
En realidad, incluso la más pequeña perturbación en el pasado puede causar paradojas inesperadas en el presente. La teoría del caos, por ejemplo, utiliza la metáfora del «efecto mariposa». En momentos críticos de la formación del clima en la Tierra, incluso el aleteo de una mariposa envía ondas que pueden inclinar el equilibrio de fuerzas y provocar una fuerte tormenta. Hasta los objetos inanimados más pequeños enviados hacia el pasado lo cambiarán inevitablemente de maneras impredecibles, dando lugar a una paradoja del tiempo.

Una segunda manera de resolver la paradoja del tiempo es si el río del tiempo se bifurca suavemente en dos ríos, o ramas, que forman dos universos distintos. En otras palabras, si uno volviera atrás en el tiempo y disparara a sus padres antes de nacer, mataría a personas que genéticamente son idénticas a sus padres en un universo alternativo, un universo en el que nunca nacerá. Pero sus padres en su universo original no se verían afectados.

Esta segunda hipótesis se llama «teoría de muchos mundos»: la idea de que podrían existir todos los mundos cuánticos posibles. Esto elimina las divergencias infinitas que encontró Hawking, ya que la radiación no atraviesa repetidamente el agujero de gusano como en el espacio de Misner. Sólo la atraviesa una vez. Cada vez que pasa a través del agujero de gusano, entra en un nuevo universo. Y esta paradoja lleva quizás a la cuestión más profunda en la teoría cuántica: ¿cómo puede un gato estar vivo y muerto al mismo tiempo?

Para responder a esta pregunta, los físicos se han visto obligados a barajar dos soluciones extravagantes: o bien hay una conciencia cósmica que nos vigila a todos, o bien hay un número infinito de universos cuánticos.

MICHIO KAKU                                 Dos Disparos

Michio Kaku Nacido en 1947 en Estados Unidos, de padres japoneses, Michio Kaku es un eminente físico teórico, uno de los creadores de la teoría de campos de cuerdas. Apadrinado por Edward Teller, que le ofreció la beca de ingeniería Hertz, se formó en Harvard y en el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley de la Universidad de California, donde obtuvo el doctorado en Física en 1972. Desde hace casi treinta años ocupa la cátedra Henry Semat de Física Teórica en la Universidad de Nueva York y es uno de los divulgadores científicos más conocidos del mundo; presenta dos programas de radio y participa en espacios de televisión y documentales. Es autor de decenas de libros, algunos de ellos traducidos al castellano.

ESPERANDO EL APOCALIPSIS: Así serán los efectos de la próxima gran llamarada solar

Aurora boreal. Wikimedia Commons
Aurora boreal. Wikimedia Commons

Entre el siglo XVII y el siglo XIX se dieron al menos dos eventos naturales que jamás se han vuelto a repetir. Un ola de frío y una tormenta solar tan fuertes que incluso hoy producirían en nuestro planeta una situación apocalíptica. Según los científicos, lo ocurrido por aquel entonces se repetirá.
Entre ambos eventos pasaron alrededor de 150 años e incluso aún hoy sigue existiendo controversia acerca de la relación que guardan estos fenómenos. Menos dudas quedan acerca de lo que podría ocurrir en una sociedad como la actual, tan dependiente de la electricidad y de ciertos sistemas de comunicaciones.

Imaginaos por un momento que el campo magnético de la Tierra se reduce drásticamente por un tiempo prolongado. Es posible que, ante la afirmación anterior, sigas con la misma cara de indiferencia o incluso hayas fruncido el ceño.

Vale, imagina ahora un mundo sin Internet.

Frío en el planeta

El Támesis helado. Wikimedia Commons
El Támesis helado. Wikimedia Commons

El primero de los eventos tuvo sus comienzos dentro de esa etapa que se ha denominado como la Pequeña Edad de Hielo. Se trata de un período de frío extremo que se dio en muchas partes del planeta (desde el S.XIV hasta el S.XIX). Un evento dividido en tres períodos, siendo el primero de ellos (entre 1645-1715) la etapa más fría de todas.

Los libros de historia hablan siempre de la mañana del 6 de enero de 1709 como punto de partida de una congelación que duró alrededor de tres semanas (luego dio paso a una breve fusión para volver a descender). Básicamente el mapa del planeta se convirtió en hielo, como si fuera una película del fin del mundo. Fue lo que también se conoce como la Gran Helada en Reino Unido, y como podemos suponer, las temperaturas iban a traer caos, muerte y destrucción.

Cuatro días después de esa primera mañana, el 10 de enero de 1709, el teólogo, filósofo y pionero observador del tiempo, William Derham, registró un acontecimiento histórico en el exterior de su casa a las afueras de Londres. Derham examinó su termómetro en el aire helado que corría en la mañana y anotó una entrada en su meticuloso registro meteorológico. El frío de las semanas anteriores (típicas para un invierno inglés) había dado paso a un frío opresivo en el Reino Unido. Hasta donde sabía el hombre, Londres jamás había experimentado tan pocos milímetros de mercurio como aquella mañana, nada menos que -12ºC.

Pequeña Edad de Hielo en Rotterdam. Wikimedia Commons
Pequeña Edad de Hielo en Rotterdam. Wikimedia Commons

Como decíamos anteriormente, aquel frío permaneció en Europa durante semanas, y el escenario fue dantesco. Lagos, ríos y mares helados, suelos congelados de hasta un metro de profundidad, los árboles agrietados por el temporal, la agónica muerte del ganado en los establos, las cosechas, la población muerta de frío por las calles… en 500 años el planeta no había visto nada parecido.

Entre las causas probables del escenario descrito se incluyen la actividad volcánica, las corrientes oceánicas e incluso la reforestación debido al declive de la población inducida por la peste bubónica, la pandemia más devastadora en la historia de la humanidad que afectó a Europa en el siglo XIV (mató a un tercio de la población continental). Sin embargo, es casi seguro que también tiene algo que ver con el inusualmente bajo número de manchas solares que aparecieron en ese momento, un fenómeno conocido como el mínimo de Maunder.

Maunder, manchas, sol y tormentas

Mancha solar captada por una foto. Wikimedia Commons
Mancha solar captada por una foto. Wikimedia Commons

Cuando hablamos de una mancha solar nos referimos a una región del Sol que tiene una temperatura más baja que sus alrededores junto a una intensa actividad magnética. Como vemos en la imagen, el fenómeno es posible que lo hayas podido captar alguna vez en una foto y sin necesidad de un equipo especial.

Cuando se dio el mínimo de Maunder (de 1645 a 1715) las manchas solares prácticamente desaparecieron de la superficie del Sol, a esto debemos sumarle que coincidió con la parte más fría de la Pequeña Edad de Hielo.

Hoy sabemos que tales mínimos solares se correlacionan de manera muy estrecha con las temperaturas más frías de lo normal en la Tierra, aunque la ciencia todavía tiene que determinar exactamente por qué. Por otra parte, históricamente los máximos solares han tenido poco impacto (al menos de manera notable) en la Tierra, aparte de esas exhibiciones increíbles en forma de auroras boreales. Curioso, porque gracias a nuestra sociedad moderna, es decir, electrificada e interconectada, es muy posible que estos eventos hasta ahora inocuos podrían llegar a causar un enorme daño económico y social en las próximas décadas.

Según los registros históricos los astrónomos empezaron a monitorear con telescopios las manchas solares a principios del 1600. En aquella época nadie sabía de la naturaleza de las manchas oscuras que se daban en la superficie del Sol, pero a cambio, aquellos más curiosos comenzaron a llevar un registro y a guardar los eventos que se daban en torno a las manchas solares. Desde entonces los científicos han aprendido que estas surgen cuando las líneas de campo magnético del Sol se retuercen y se enredan debido a las capas de plasma girando a diferentes velocidades en el interior de la estrella.

Más detallesLa interacción del viento solar con la magnetosfera de la Tierra. Wikimedia Commons
Más detallesLa interacción del viento solar con la magnetosfera de la Tierra. Wikimedia Commons

Este enredo es capaz de producir bucles magnéticos que pueden sobresalir de la fotosfera (la superficie luminosa que delimita a una estrella), lo que finalmente hace que disminuya la cantidad de calor que llega a la superficie. En cuanto a la oscuridad de una mancha solar, lo cierto es que se trata solamente de un efecto de contraste con las áreas extremadamente brillantes que las rodean. Realmente, vista de forma aislada una mancha solar seguiría siendo bastante elocuente.

Con el tiempo estas líneas de campo magnético que hablábamos se vuelven cada vez más y más enredadas, dando lugar a bucles más salientes hasta que el desorden magnético que se forma llega a un punto de inflexión (en aproximadamente 11 años) donde el campo magnético encaja en una nueva orientación, momento en el que el ciclo comienza de nuevo. Ocurre que, ocasionalmente, estos bucles magnéticos se vuelven tan retorcidos que las secciones positivas y negativas son forzadas de manera conjunta. Cuando esto ocurre se producen las explosiones más poderosas del sistema solar, entonces estamos ante una llamarada solar explosiva: una tormenta solar.

Puestos a ponernos en la situación más extrema del evento, la más potente de estas explosiones coronales puede arrojar miles de millones de toneladas de plasma hacia el espacio a, aproximadamente, 1.500.000 km/hora en lo que se conoce como una eyección de masa coronal (CME en inglés). Se trata de una onda hecha de radiación y viento solar (GIF a continuación) que se desprende del Sol.
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Durante un mínimo solar estos eventos ocurren normalmente una vez por semana, durante un máximo pueden ocurrir varias veces al día. En principio no habría de qué preocuparse, las CME se lanzan al espacio desocupado… pero ocasionalmente la Tierra puede estar en su trayectoria, ¿qué ocurre entonces?

Las llamaradas solares tienen varias clasificaciones: A, B, C, M o X en función de la cantidad de energía electromagnética que transportan. Hasta la clase C estamos ante llamaradas pequeñas, demasiado débiles para causar cualquier trastorno grave para la humanidad. Con una clase M podemos empezar a tener algunas molestias menores, sobre todo para nuestros astronautas y los entusiastas de la radio. Pero si la llamarada se convierte en una de clase X son capaces de producir una tremenda y grave agitación geomagnética.

Y es que las ondas de plasma de las CME están cargadas magnéticamente, eso significa que tienen polos positivos y negativos heredados del bucle magnético que lo generó. En consecuencia, cuando una onda afecta al campo magnético de la Tierra la naturaleza de la interacción depende de la orientación relativa de los dos campos magnéticos. Es una de esas situaciones en las que el hombre se pregunta por qué demonios funcionan así los imanes, el por qué los polos opuestos se atraen y los iguales se repelen.

Bien, si se da esta circunstancia y una onda de CME potente golpea el campo magnético de la Tierra alineada u orientada al norte (positiva-positiva), no pasa gran cosa. El plasma rebotará de forma inofensiva en la magnetosfera (nuestro escudo protector contra las partículas cargadas de mucha energía procedentes del Sol). Ahora bien, si su campo magnético está orientado al sur y si golpea positiva a negativa, entonces esencialmente todo el plasma se verte en la atmósfera a través de los polos Norte y Sur, desencadenando una tormenta geomagnética.

Y es aquí cuando volvemos a retroceder en la historia con el segundo evento. Ya tuvimos una tormenta de este calibre.

Ocurrió en 1859.

El evento Carrington

La interacción del viento solar con la magnetosfera de la Tierra. Wikimedia Commons
La interacción del viento solar con la magnetosfera de la Tierra. Wikimedia Commons

El final del verano de 1859 se acercaba, el Sol estaba en un máximo solar particularmente pesado. Además, había un complejo cúmulo de manchas solares muy apretadas que traía de cabeza a los astrónomos. El 28 de agosto el cielo nocturno estaba iluminado por auroras muy brillantes, todas mucho más alejadas de los polos que de costumbre. Los operadores del incipiente sistema telegráfico comenzaron a informar de algunos fallos técnicos inusuales la misma tarde. Hubo interrupciones generalizadas, fallos eléctricos de los receptores e incluso algún pequeño fuego en las mismas estaciones de telégrafos.

Los astrónomos de la época no tenían los conocimientos para saber que aquello se debía a una CME que estaba causando una variación magnética extrema en la atmósfera. La ley de inducción electromagnética de Faraday nos dice que un campo magnético que cambia en el tiempo inducirá al cambio de un voltaje en el tiempo, y lo cierto es que algunos cables de telégrafo eran lo suficientemente largos como para ser expuestos a una gama bastante amplia de variaciones magnéticas. Es decir, que consecuentemente una corriente inducida de alto voltaje se crearía arriba y abajo de dichos cables.

Dos días después el astrónomo británico Richard Carrington observaba aquel cúmulo de interesantes manchas solares a través de su telescopio cuando de repente vio lo que describió como “dos manchas de luz intensamente brillantes y blancas” sobre las manchas solares. El hombre anotó dicho registro en un papel.

Esa misma noche el cielo nocturno del planeta se convirtió en un sueño onírico de una noche en el Polo Norte. De repente, los ciudadanos podían observar al unísono auroras boreales, auroras que llegaban a todos los rincones del planeta, desde Estados Unidos hasta Colombia, Cuba, Hawái, pasando por Europa, sólo que en esta parte del planeta se observaron en zonas de latitud media como Madrid o Roma.

Aurora austral en Nueva Zelanda. Wikimedia Commons
Aurora austral en Nueva Zelanda. Wikimedia Commons

Los operadores de telégrafos de American Telegraph Company estaban aturdidos. De repente los equipos se habían vuelto locos, estaban enviando mensajes sin sentido durante la mayor parte de la mañana siguiente y algunas oficinas reportaron lesiones y daños debido a electrocuciones e incendios.

Se trataba de una segunda eyección de masa coronal en pocos días, pero una histórica, la conocida como Carrington Super Flare, la cual había enviado el equivalente en energía de miles de pequeñas bombas atómicas hacia la Tierra. Además, la llamarada que había ocurrido dos días antes había barrido la mayor parte del plasma del viento solar en la atmósfera, permitiendo que la llamarada de clase X (Carrington) llegara con mucha más velocidad y energía de lo normal. Los estudios dicen que llegó a la Tierra en tan sólo 17 horas en lugar de los 3-4 días estimados.

Se había provocado la tormenta geomagnética más espectacular de la historia.

¿Y si todo esto ocurriera en la actualidad?

Emisión de una llamarada del Sol de Clase X (NASA). Getty
Emisión de una llamarada del Sol de Clase X (NASA). Getty

Claro, desde 1859 el cableado pintoresco de las redes eléctricas y telegráficas victorianas se han multiplicado en millones de kilómetros de potencia y de conductores de telecomunicaciones en todo el mundo. Y esta inmensa red esta interconectada a través de frágiles transformadores eléctricos.

Hoy en día los voltajes de la línea eléctrica son mucho más altos con el fin de mejorar la eficiencia de transmisión, lo que tiene el efecto secundario de hacer que las líneas sean más sensibles a las corrientes inducidas. Por otra parte, muchos transformadores de alto voltaje están conectados directamente al suelo para compensar los posibles rayos y otras sobretensiones… claro que esto también proporciona una puerta trasera para fuertes corrientes geomagnéticas.

Así que vamos a ponernos en el supuesto que tanto ha preocupado al mismo gobierno de Barack Obama durante su mandato. Obama ordenó el pasado mes de octubre que se organizara un plan para antes, durante y después de un evento climático espacial como una tormenta solar.

Si el Sol vuelve a escupir de la manera que lo hizo en 1859, si volviera arrojar otra llamarada hacia la Tierra en la actualidad, lo normal es que las Fuerzas Aéreas de los países y administraciones como la NOAA detectarían la explosión de rayos X de dicha llamarada solar minutos después de la erupción. Pero también es cierto que tendrían una serie de datos insuficientes para saber si se trata de una amenaza en ese momento. La instrumentación espacial entre la Tierra y el Sol registraría información sobre la trayectoria, la intensidad y la orientación de la onda de plasma, pero para eso hay que esperar a que la CME estuviera muy cerca, alrededor de una hora antes del impacto.

El mínimo de Maunder en 400 años de actividad solar medida por el número de manchas solares. Wikimedia Common
El mínimo de Maunder en 400 años de actividad solar medida por el número de manchas solares. Wikimedia Common

Si la onda golpeara el campo magnético de la Tierra alineado de positivo a negativo, entonces la tormenta geomagnética resultante haría que la mayoría de las líneas fijas eléctricas, telefónicas, los sistemas de posicionamiento global (GPS) e Internet quedaran temporalmente inoperables debido a corrientes inducidas, y lo harían con una intensidad proporcional a la proximidad de los polos.

Los átomos de oxígeno y nitrógeno en la atmósfera superior absorberían electrones y emitirían fotones, es decir, que se formaría como resultado una enorme aurora planetaria. Un escenario precioso, sí, pero cuya afluencia de energía haría que la atmósfera superior se calentara y se expandiera, aumentando el arrastre en los satélites de órbita baja (la gran mayoría), sacando a algunos fuera de su curso y en general interrumpiendo las comunicaciones satelitales.

Incluso es muy posible que una cantidad preocupante de la cada vez más débil capa de ozono fuera desmantelada por reacciones con gas ionizado, de manera que aumentaría la radiación UV en el suelo. Muchos transformadores eléctricos (sobre todo los de alto voltaje) se destruirían debido al sobrecalentamiento, lo que daría como resultado fallos de red a gran escala en pocos segundos. Incluso algunas secciones de las líneas eléctricas podrían calentarse tanto como para fundir el cable.

Además de los daños causados por los aumentos de potencia, los pequeños dispositivos electrónicos no se verían (o al menos no deberían) perjudicados por un evento magnético tan lento y de gran escala. Sin embargo, bajo ese escenario se volverían esencialmente inútiles si no hay red eléctrica para recargar sus baterías o red para sus antenas. En cuanto a los automóviles o los aviones, podría no afectarles dependiendo de la distancia de los polos, aunque en cualquier caso resultaría complicado obtener combustible.

Monitorización del tiempo durante el evento de 1989. Wikimedia Commons
Monitorización del tiempo durante el evento de 1989. Wikimedia Commons

Si la tormenta solar es lo suficientemente intensa, poblaciones considerables podrían quedarse sin electricidad durante un período de tiempo prolongado. El ejemplo más cercano lo tuvimos en 1989 con una llamarada de tan sólo el 15% a la ocurrida en el evento Carrington. Esta corriente colapsó la red eléctrica de Québec en Canadá, lo que supuso un apagón general de más de 9 horas (por el fallo de un generador) afectando a más de 6 millones de personas.

Los transformadores de alta tensión son más vulnerables y costosos además de requerir más tiempo para construirlo (por encargo). En este hipotético apocalipsis geomagnético incluso las fábricas que lo construyen podrían carecer de energía.

En un informe reciente de la National Academy of Sciences se estimaba que un evento del nivel de Carrington podría causar “extensas interrupciones sociales y económicas” sólo en Estados Unidos. Los investigadores se aventuraban a estimar que supondría unos costes de entre 1 y 2 billones de dólares y unos 10 años para recuperarse completamente. Y hablamos de Estados Unidos y de un informe donde no se tenía en cuenta las pérdidas económicas por, por ejemplo, la falta de transporte o los costes de salud asociados. El trabajo decía que la capa de ozono tardaría unos 4 años en recuperarse a los niveles actuales.

Es posible que si has llegado hasta aquí te estés preguntando si es posible que esto ocurra, en cuyo caso sería conveniente saber si estaremos en el planeta para vivirlo. La respuesta corta es sí. Aunque la mayoría de los científicos coinciden en que una gran tormenta solar del tamaño de Carrington es improbable (que no imposible) en un futuro cercano. Los avances posteriores al tremendo evento de 1859 mediante la medición de depósitos de berilio-10 en muestras de núcleos de hielo ofrecen grandes pistas esperanzadoras.

The Blue Marble. Wikimedia Commons
The Blue Marble. Wikimedia Commons

Los investigadores creen que un evento Carrington golpea la Tierra una vez cada 500 años, por lo que el siguiente llegará probablemente en un par de siglos. Mientras tanto, organizaciones como la NOAA están tratando de persuadir a los gobiernos para que planifiquen estos eventos, lo mismo que pedía Obama. Se trata de un plan de medidas que permita proteger transformadores críticos o la posibilidad de desconectar secciones de redes eléctricas en poco tiempo.

En cuanto a las mínimas solares como el mínimo de Maunder que produjo la Gran Helada de 1709, aunque la correlación entre la baja actividad de las manchas solares y las bajas temperaturas es fuerte, la razón sigue siendo poco conocida y abierta al debate. Muchos científicos señalan que las pausas en la actividad de las manchas solares corresponde a un aumento de los rayos cósmicos en el tierra, de ser así podría aumentar la proporción de nubes reflectantes y por tanto reducir la energía solar absorbida por la atmósfera.

Sea como fuere, los mínimos no tienen por qué ser necesariamente fenómenos completamente negativos. Algunos científicos señalan que los mínimos solares en el futuro podrán ayudar a compensar el calentamiento global por períodos breves.

En cualquier caso y en lo que sí están de acuerdo es en que también será inevitable otro evento como el ocurrido en el mínimo de Maunder, al igual que será inevitable otra tormenta solar similar al evento Carrington. En el fondo ambas son consecuencias naturales y gigantescas ajenas totalmente a esa creación de vida que se ha desarrollado en una pequeña y minúscula esfera del espacio a la que hemos llamado Tierra.

Llegado el momento y dando por supuesto que no estaré aquí para ver el día que el cielo se vuelva a llenar de auroras boreales previo paso al apocalipsis geomagnético (o quizá a una segunda versión de la Gran Helada), sólo nos queda esperar que la humanidad esté preparada para ese estornudo de miles de millones de plasma sobre nuestro planeta desde nuestra estrella favorita.

Que se preparen. Será un tiempo sin Internet.

MIGUEL JORGE                       Gizmodo

Tras esta excelente exposición traigo otro interesante artículo en el se relata una idea científica para tratar precisamente de protejernos del próximo Evento Carrington

¿PUEDE LA COMUNIDAD INTERNACIONAL SITUAR UN “ROMPEOLAS ESPACIAL” ENTRE LA TIERRA Y EL SOL QUE NOS PROTEJA DEL PRÓXIMO EVENTO CARRINGTON?

La megaestructura de “defensa planetaria” generaría un potente campo magnético artificial gracias a la energía previamente captada por ésta del propio sol.

El proyecto ha sido planteado por uno de los representantes de la Asociación Internacional para la Seguridad en el Espacio (International Association for the Advancement of Space Safety, IAASS), Joseph Pelton, que ha querido contestar las premisas de la nueva política preventiva del Presidente Barak Obama en materia de fenómenos extremos de la meteorología espacial.

Así, la Orden del Presidente saliente de los Estados Unidos parte de la asunción de la imposiblidad de impedir que los fenómenos extremos del clima espacial alcancen nuestro planeta, con lo que centra los ejes de su acción en la detección de dichos fenómenos lo más anticipadamente posible -para poder protegerse con tiempo del impacto, minimizando daños-, y en la paralela preparación para acelerar, ya después de éste, la recuperación en el post evento. Esta ha venido siendo, además, la óptica preventiva imperante en los últimos 10 años.

Ahora, el representante de la Asociación Internacional para la Seguridad en el Espacio contesta esa premisa diciendo que, en realidad, sí que podría ser técnicamente posible en un futuro próximo evitar el propio impacto a nuestro planeta de una peligrosa tormenta solar, o al menos la peor parte de ésta, situando una megaestructura espacial en el punto estacionario Lagrange 1(L1) entre la Tierra y el Sol desde la que poder generar a conveniencia un gran campo magnético artificial que se abastecería de la propia energía solar que tal estación habría captado previamente, y que se pudiese interponer en la trayectoria de una gran eyección de masa coronal que fuese a impactar en nuestro planeta, neutralizando su peor parte.

Una suerte de “rompeolas espacial”
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¿Ciencia ficción?, ¿un proyecto irrealizable?, ¿hasta dónde alcanza hoy nuestra tecnología ante semejantes magnitudes, o hasta dónde podría llegar a alcanzar antes del próximo “Evento Carrington” con un esfuerzo internacional coordinado de desarrollo tecnológico en esa dirección, e incentivando, acaso todo, en un nuevo salto cualitativo?

Los promotores de esta idea responden que la tecnología podría no estar tan lejos de nuestro alcance en el momento actual y recuerdan el ejemplo de los altos costes de otros proyectos espaciales asumidos en interés de la humanidad como la propia Estación Espacial Internacional, señalando, en suma, que todo ello podría articularse a través de un nuevo consorcio industrial espacial internacional y que el objetivo merece el intento ya que podría llegar a salvarnos de los incuantificables daños para nuestras infraestructuras planetarias y de la importante pérdida de vidas humanas que podría tener asociada la repetición de un Evento Carrington en nuestro tiempo. Preservar nuestra propia sociedad moderna tal y como la conocemos hoy en día, aseguran.

DEFENSA CIVIL PLANETARIA CONJUNTA
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Y ello al tiempo que tal estructura podría servir, simultáneamente, a otros propósitos como, por ejemplo, a modo de estación avanzada que abaratase los costos de otras exploraciones espaciales como la conquista de Marte, o ser dotada con sistemas complementarios que pudiese permitir abastecer a nuestro planeta con ingentes cantidades de energía solar cuando no se estuviesen realizando tareas de protección.

Para la Asociación Española de Protección Civil para el Clima Espacial, el EMP y los eventos black swan (AEPCCE) lo más relevante y “esperanzador” es que este debate sitúa por sí mismo en el primer plano de atención una creciente noción de “defensa civil planetaria”, conjunta, que desborda, y obliga a ampliar, la concepción de “defensa civil nacional”, ligada a Estados-nación, surgida de la Convención de Ginebra del siglo pasado, ante nuevas amenazas de la modernidad que ya no son únicamente “regionales” o “nacionales” sino también “globales”, para la entera humanidad y ante las que habrá que pensar en una nueva escala de acción “y promover una nueva cooperación internacional entre todos los pueblos”.

Nueva Tribuna

LA POLÉMICA TEORÍA DE LOS 70 QUE EXPLICA EL DESPERTAR DE LOS ROBOTS EN “WESTWORLD”

Anthony Hopkins explica la teoría de la mente bicameral en 'Westworld'
Anthony Hopkins explica la teoría de la mente bicameral en ‘Westworld’

Para explicar el despertar de los robots en la popular serie de HBO, el personaje de Anthony Hopkins se sirve de una teoría que se hizo popular en los 70: la mente bicameral. Aunque la ficción creada por Jonathan Nolan la aplica a los androides, esta controvertida hipótesis trataba de explicar el origen de la conciencia humana. Su creador, el psicólogo Julian Jaynes, defendía que nuestro monólogo interior empieza a escucharse cuando la voz de dios deja de oírse en nuestra mente.

El artículo contiene información sobre dos escenas de ‘Westworld’ que están relacionadas con la teoría. No se desvelan los aspectos relevantes de la trama.

Un parque de atracciones ambientado en el Salvaje Oeste y  habitado por futuristas robots que se parecen inquietantemente a los humanos, que visitan las carísimas instalaciones para disfrutar de una experiencia sin límites. Aunque las duras escenas de violencia y las orgías explícitas sean lo más comentado sobre ‘ Westworld’, la serie de HBO aspira a ser mucho más que un espectáculo de tiros, sexo y muchos efectos especiales, por mucho que los tres ingredientes formen parte del menú.

De hecho, los dilemas que plantea la sucesora de ‘Juego de Tronos’ son bastante trascendentales. La ficción producida por J.J. Abrams (‘Perdidos’) y dirigido por Jonathan Nolan (coguionista de ‘Interstellar o ‘El caballero oscuro’) pone sobre la mesa una de las grandes preocupaciones sobre la inteligencia artificial: ¿qué ocurriría si los androides fueran inteligentes y, para remate,  lo supieran?

Pese a que los espectadores no conocen aún todos los detalles del alzamiento robótico que se presagia violento, el presidente de programación de la cadena ha reconocido que las teorías de los fans ( foros como Reddit están plagados de ellas) van por buen camino. No en vano, Robert Ford, uno de los creadores de ese cruel universo de ficción en el que los robóticos anfitriones han de satisfacer cualquier deseo de sus huéspedes humanos, ya ha dejado caer alguna pista después de que algunos de los androides comenzaran a sufrir alucinaciones.

El excéntrico inventor explica sucintamente a Bernard Lowe, el programador jefe, por qué los robots comenzaron a escuchar voces en su cabeza en el tercer capítulo. El personaje encarnado por Anthony Hopkins justifica que se debe a un antiguo intento por despertar la conciencia de los robots basado en la teoría de la mente bicameral. Pese a que el parque es ficticio, los creadores de la serie se han basado en hechos reales: esa teoría se hizo popular hace cuatro décadas.

LA TEORÍA DE LA MENTE BICAMERAL

Teddy y Dolores, dos de los anfitriones del parque temático 'Westworld'
Teddy y Dolores, dos de los anfitriones del parque temático ‘Westworld’

“Esta conciencia que es yo mismo, que lo es todo y no es nada en absoluto — ¿Qué es? ¿De dónde viene? ¿Y por qué?” El fallecido psicólogo y profesor de la Universidad de Princeton Julian Jaynes se hacía estas preguntas en ‘El origen de la conciencia y la ruptura de la mente bicameral’, un libro publicado en 1976 en el que presentaba la polémica teoría por la que aún hoy es recordado.

Para entonces, hacía tres años que se había estrenado ‘Westworld’ ( ‘Almas de metal’ en España), el film escrito y dirigido por Michael Crichton en el que se inspira la serie de HBO. Así que el autor de ‘Jurassic Park’ no siguió las tesis de Jaynes: en su película, era un virus informático lo que causaba el extraño comportamiento de los autómatas.

Sin embargo, Nolan ha decidido recurrir a una vieja teoría coetánea al ficticio origen del parque. En esencia, Jaynes creía que nuestro cerebro no siempre había funcionado igual. Entre el 9.000 y el 1.400 a.C., la mente humana habría tenido dos cámaras: el hemisferio izquierdo producía el lenguaje y el derecho las voces de los dioses diciéndonos qué debíamos hacer.

Por entonces, el hombre desconocía que el Pepito Grillo era él mismo (carecía de capacidad introspectiva), por lo que convivían los dos ‘yos’. “A veces siento que algo me está llamando, diciéndome que hay un lugar para mí”, confiesa la dulce Dolores, la anfitriona más antigua de ‘Westworld’, en un guiño a la teoría.

Para Jaynes, la mente de los protagonistas de ‘La Ilíada’ aún se encontraba en fase bicameral: sus acciones estaban dirigidas por los dioses que creían escuchar y sin ellas carecían de iniciativa. “ La guerra de Troya fue dirigida por alucinaciones”, afirmaba el psicólogo en su libro. A su juicio, no fue hasta la aparición de la escritura en la antigua Mesopotamia cuando se rompió la mente bicameral, los dioses se callaron y emergió la conciencia.

TAN SOLO “UNA CONJETURA”

"¿Cómo podríamos hacer un robot consciente?", se pregunta el filósofo Daniel Dennett
“¿Cómo podríamos hacer un robot consciente?”, se pregunta el filósofo Daniel Dennett

Ahora bien, ¿tiene sentido esta anticuada y extraña teoría en el siglo XXI? ¿De verdad éramos zombis hasta hace solo 3.000 años? El propio Bernard comenta en la serie que creía la hipótesis “desacreditada”. Ford le replica que lo fue para explicar la conciencia humana, pero no para hacer emerger la artificial.

“A día de hoy la comunidad científica no acepta las premisas de la hipótesis de la teoría bicameral de Julian Jaynes”, asegura Anibal Monasterio Astobiza, doctor en Ciencias Cognitivas e investigador colaborador en el Instituto de Filosofía del CSIC, a HojadeRouter.com. “ Es más una conjetura que una prueba empírica de que así es como emergió la conciencia del ser humano”, detalla el investigador, que tacha la teoría de “ controvertida” y “polémica”.

“Jaynes rechaza la conciencia como un fenómeno biológico”, ha criticado Christof Koch, reputado neurocientífico y presidente del Allen Institute for Brain Science creado por el cofundador de Microsoft. “No distingue el hecho de que ha habido una evolución en la conciencia, en la complejidad de los sistemas nerviosos en el ser humano”, coincide Monasterio Astobiza.

No es la única laguna de la teoría de Jaynes: este investigador nos explica que en realidad el psicólogo confundía la conciencia (“actividad mental de propio sujeto que permite sentirse presente en el mundo y en la realidad”, según la RAE) con la metaconciencia, la capacidad que tenemos los seres humanos de ‘hablar’ sobre nuestros pensamientos.

Pese a ello, la originalidad de la teoría de Jaynes y el hecho de que abordara una pregunta que aún hoy no tiene respuesta gozó de éxito en aquella época. La revista Time, The New York Times y algunas publicaciones científicas hablaron de su obra e incluso fue nominado al Premio Nacional del Libro en Estados Unidos.

Sin embargo, ya en aquella época surgieron los primeros detractores. Ned Block, profesor de Filosofía, Psicología y Neurociencia de la Universidad de Nueva York, escribió un artículo calificándola de “absurda”. “ Esos tipos supuestamente sin conciencia planeaban ciudades sofisticadas, monumentos, edificios y guerras, e inventaron la escritura, el embalsamiento y todo tipo de máquinas. Incluso los textos antiguos a los que Jaynes apela están llenos de enfados, venganza, planes, deseos y engaños”, señalaba este profesor.

Otros reputados pensadores no opinaban lo mismo . Daniel Dennett, uno de los filósofos que se han centrado en el estudio de la conciencia, publicó en los años 80 un artículo reformulando la teoría, y aún hoy  asegura que “había un montón de ideas buenas acechando entre la basura completamente salvaje” de aquel libro.

“Uno de los modos de formular esta pregunta (la forma en que yo suelo pensar en ello) no es ‘¿cómo llegaron los santos, las amebas y luego los monos a nosotros?’, sino ‘¿ cómo podríamos hacer en algún momento un autómata consciente en el mundo, cómo podríamos hacer un robot consciente?’”, se preguntaba Dennett. “La respuesta creo que no se encuentra en las hipótesis sobre el ‘hardware’ en particular, sino en el ‘software’”.

A juicio de Marcel Kuijsten, director de la Julian Jaynes Society, la metáfora de que la evolución a la conciencia es de ‘software’ y no de ‘hardware’ que ideó Dennett serviría para justificar al psicólogo, ya que la ruptura bicameral no sería una brusca modificación biológica, sino un “proceso aprendido”.

De un modo u otro, da la impresión de que los creadores de ‘Westworld’ se han inspirado en las palabras de Jaynes y Dennett al hacer que algunos robots de la serie escuchen extrañas voces. Eso sí, Nolan y Abrams no son los únicos fans de la oscura teoría del fallecido psicólogo estadounidense. La Julian Jaynes Society cuenta con medio millar de miembros y en 2013 organizó un congreso sobre su obra.

Scott Greer, profesor de Psicología en la Universidad del Príncipe Eduardo (Canadá), es uno de los miembros de esta organización. Aunque admite a HojaDeRouter.com que, obviamente, las investigaciones neurocientíficas no han encontrado pruebas de una mente bicameral previa al desarrollo de la conciencia, defiende que tampoco se sabe aún cómo funciona la conciencia o “incluso qué es”. Afirma que Jaynes planteó algunas de las preguntas más importantes sobre nosotros mismos. De hecho, cree que hay una parte del pensamiento del psicólogo “más fuerte” que la “infame” mente bicameral.

“Jaynes defendería que la conciencia es como ‘martillear’: se necesita un martillo, un clavo y una madera (o lo que sea), pero ‘martillear’ no se encuentra en ninguna de esas cosas. De forma similar, usamos nuestros cerebros (neuronas, neurotransmisores) para permitir la conciencia como una actividad, pero también usamos el lenguaje y formas particulares del lenguaje (como la metáfora) para comunicarnos”, detalla Greer. Jaynes defendería así que la conciencia no es una ‘cosa’, sino una actividad que se desarrolla a través de las metáforas.

Al igual que Jaynes, Bernard Lowe parece pensar que el lenguaje metafórico es una de las herramientas de la introspección en ‘Westworld’. El jefe de programación hace que Dolores lea un fragmento de ‘Alicia en el País de los Maravillas’ en el que la niña se pregunta si habrá cambiado durante la noche. Eso sí, no sabemos si la ingenua Evan Rachel Wood, rubia y ataviada con un vestido azul a semejanza del personaje creado por Lewis Carroll, capta el mensaje.

“Este aspecto de las ideas de Jaynes no parece exagerada ni obsoleta en absoluto. Por el contrario, parece muy pertinente y aplicable a estas observaciones y por supuesto a ‘Westworld’”, señala el miembro de la Julian Jaynes Society. “Es un recurso de ficción o de dramatismo […] que puede enganchar a la gente a aproximarse al estudio de la mente, pero también está ese riesgo de que perpetúen determinados clichés sobre el conocimiento de las cosas que es equivocado“, discrepa Anibal Monasterio  Astobiza.

NUESTRO MUNDO (NO) SERÁ COMO EL DE ‘WESTWORLD’

Dolores (Evan Rachel Wood) rodeada de cadáveres en una escena de 'Westworld'
Dolores (Evan Rachel Wood) rodeada de cadáveres en una escena de ‘Westworld’

¿Tendrán conciencia las máquinas en el futuro? Más allá de la polémica teoría de la mente bicameral, han sido mucho los esfuerzos por responder a esta difícil pregunta. “ Si construyes el ordenador de forma adecuada, como un ordenador neuromórfico, podría ser consciente”, ha afirmado Christof Koch , director del Allen Institute for Brain Science y uno de los mayores expertos sobre la conciencia. Este investigador pronostica que construiremos máquinas inteligentes en los próximos años, y que podrán llegar a suponer un peligro, pero no termina de entender por qué razón decidiríamos hacerlas conscientes.

“Es importante entender que el riesgo no viene de máquinas superinteligentes convirtiéndose espontáneamente en conscientes o intrínsecamente malvada y odiando a los humanos”, coincidía el profesor Stuart Russell en declaraciones a HojaDeRouter.com.

Primer firmante de una carta abierta, apoyada por personalidades como Stephen Hawking o Steve Wozniak, que reclama asegurar que las máquinas respeten los valores humanos, este experto en inteligencia artificial considera que los escritores de ciencia ficción han propugnado esas ideas “innecesarias” y “sin motivo”. A su juicio, el problema real de la superinteligencia (que no tendrá cara de vaquero del Salvaje Oeste ni pistola) es que perdamos el control sobre ella.

Cuando se trata de televisión, parece lógico considerar más atractivo un mundo misterioso y cruento en el que los robots comienzan a hacerse preguntas. ¿Llegará algún androide de ‘Westworld’ a decir aquello de “existo, porque pienso” que afirmaba uno de los autómatas del mítico Isaac Asimov? Los fans de la serie, que aún no tiene fecha de estreno para España, tendrán que esperar para comprobarlo.

CRISTINA SÁNCHEZ

LA TIERRA PODRÍA SER UN ZOO ALIENÍGENA Y NOSOTROS SÓLO UNA ATRACCIÓN

zoohip1¿Dónde está todo el mundo?”

Mientras que el telecospio de búsqueda masiva extraterrestre se inauguró el mes pasado en China y sondas y rovers buscan evidencia de vida en Marte, la paradoja de Fermi continúa burlándonos: si hay miles de millones de estrellas similares al Sol en la galaxia con miles de millones de planetas tipo Tierra posiblemente miles de millones de años más viejos, hay altas probabilidades de que existan civilizaciones más avanzadas por ahí que nosotros. ¿Dónde están? Enrico Fermi lo preguntó y muchos continúan resflexionando, “¿dónde está todo el mundo?”

El científico, presentador de televisión y ex estrella de rock irlandés, Brian Cox (D: Ream) propuso recientemente la pesimista visión por la que si no los hemos visto es porque todos ellos en lugar de usar su avanzada tecnología para el viaje espacial lo hicieron como arma y se han exterminado. Recientemente, otra igual de pesimista teoría ha vuelto a aparecer en respuesta. Otra estrella del rock canta al respecto:

Cada vez que respires
Cada vez que respires
Cada movimiento que hagas
Cada atadura que rompas
Cada paso que des
Estaré observándote

La hipótesis Zoológico fue propuesta en 1973 por el radioastrónomo del  MIT John Ball. Su idea era que existe vida extraterrestre y está tan adelantada a nosotros que no nos quiere afectar o  influenciarnos, lo que nos deja solos y simplemente observa el planeta desde un lugar oculto. En realidad  es más una hipótesis “reserva natural” que un zoológico, ya que implica que no fuimos capturados e instalados en recintos, sino dejados en nuestro propio hábitat natural para su placer visual (aparentemente deben tener una avanzada televisión también). Esperemos que realmente se hayan desarrollado hasta el punto en que estemos en una reserva natural y no en un “coto de caza” para su placer cinegético.
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Esa idea abre un hueco en la hipótesis zoológico. Tiene sentido si se asume que la civilización extraterrestre avanzada es benévola y la única con estas capacidades, pero, ¿y si hubiera más de una? Para mantener todas estas civilizaciones alienígenas ocultas mientras observan la Tierra requeriría ya sea la cooperación entre ellas, – posiblemente dirigida por una civilización de control o líder-, o una evolución convergente en la que todas evolucionaron de forma independiente al mismo estado benevolente de ‘vamos a ver, pero no interferir’. Eso es pedir mucho de la evolución.

Si bien controvertida y no muy considerada en los círculos científicos, la hipótesis zoológico se presenta en muchas formas en la ciencia ficción y otras áreas. Arthur C. Clarke la utilizó en su novela, El fin de la infancia, donde los observadores extraterrestres se revelan cuando los seres humanos están a punto de desarrollar viajes espaciales. Y Star Trek tiene su “Primera Directiva” que sitúa a los seres humanos como la civilización avanzada, como el capitán Picard señaló.
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La historia ha demostrado una y otra vez que siempre que la humanidad interfiere con una civilización menos desarrollada, no importa cuan bien intencionada pueda ser, los resultados son invariablemente desastrosos.”

El gran filósofo Calvin de la tira cómica Calvin and Hobbes de Bill Watterson parece que también ha considerado la hipótesis Zoo.

A veces creo que el signo más seguro de que existe vida inteligente en otros lugares del universo es que ninguna ha intentado ponerse en contacto con nosotros.
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¿Están Calvin, John Ball y otros que apoyan la hipótesis del zoológico en la pista correcta? Tal vez la única manera de averiguarlo es llegar a estar avanzados nosotros mismos. ¿Cuales son as probabilidades de que ESO suceda?

PAUL SEABURN    Mysterious Universe