EL EXTRAÑO CASO DEL GEMELO ESPECTRAL QUE PERSEGUÍA A EMILIE SAGEE

Se supone que todo el mundo debe tener un duplicado exacto de uno mismo viviendo una vida completamente separada en algún lugar del mundo. De hecho, muchos de nosotros hemos tenido la extraña experiencia de un amigo insistiendo en que nos habían visto en algún lugar, cuando no estábamos allí.

Para la mayoría de nosotros, ese parecido es probablemente una persona ordinaria de carne y hueso que, a través de la lotería del ADN, simplemente comparte nuestros rasgos faciales y la forma de nuestro cuerpo.

Pero hay informes que son más difíciles de explicar. Uno de los más famosos es el espeluznante caso de Emilie Sagee, según informa el autor y espiritualista nacido en Escocia y Robert Dale Owen en su libro Footfalls on the Boundary of Another World (Pisadas en la Frontera de Otro Mundo) de 1860. Emilie nació en el siglo XIX en Dijon, Francia. Se ganaba la vida como maestra de escuela. Era guapa, inteligente, simpática y, según todos los informes, muy buena profesora. Pero le costaba mucho mantener cualquier empleo porque, al parecer, era seguida por un gemelo fantasmagórico.

Doppelgänger es una palabra alemana que significa “doble caminante”. La historia que nos viene a la mente es que el doble de Sagee era más una maldición que una curiosidad. Emilie fue despedida un total de 18 veces debido a su doppelgänger. Su trabajo número 19 fue en una prestigiosa escuela de chicas en lo que ahora es Letonia. La Escuela Pensionat von Neuwelcke educaba a las hijas adineradas de la élite. Desde aquí obtuvimos los relatos más detallados.

La primera aparición del doppelgänger fue en un aula. Trece estudiantes dijeron que mientras Emilie enseñaba, su doppelgänger aparecía a su lado e imitaba todos sus movimientos. Aunque todos en la habitación podían ver el espectro, Emilie aparentemente no.

Más tarde, su doppelgänger apareció sentada tranquilamente en la silla de Emilie al frente del aula mientras la propia profesora estaba afuera en el jardín. Algunas valientes estudiantes intentaron tocar la aparición. Sus manos pasaron a través de ella, aunque informaron sentir una sustancia como un paño grueso. El gemelo fantasma también apareció mientras la clase caminaba en grupo, siguiéndolo a distancia, así como en las puertas. Según Owen, el fantasma era “perceptible para todas las personas, sin distinción de edad o sexo”. Excepto, por supuesto, la propia Sagee.

La mayoría de los profesores estarían de acuerdo en que sería útil poder estar en dos lugares a la vez. Y algunos teóricos paranormales creen que el doppelgänger de Emilie podría haber surgido de sus intentos por ser una mejor maestra y vigilar más de cerca a sus estudiantes.

Pero si el doppelgänger trataba de ayudar, no lo hizo. Parece que Emilie también perdió su puesto en esta escuela. Sin embargo, Emilie debería estar agradecida de no haber visto a su propio doppelgänger. Encontrar a su doble espectral se dice que trae muy mala suerte.

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LA MILENARIA CIUDAD DE UR

MIGUEL ÁNGEL FERREIRO      La ciudad sumeria de Ur se identifica con el actual Tell el Muqayyar, en Nasiriya —en el extremo sur de Irak— cerca de la desembocadura del río Éufrates, sobre un afluente ahora seco, en el golfo Pérsico. El nombre del lugar significa: “montículo de brea” y fue bautizado así por los habitantes locales debido a la presencia de las inmensas ruinas de la ciudad, de entre las que destacan el Zigurat de Ur.

Recreación de la ciudad

Ur se relaciona comúnmente con el lugar de nacimiento de Abraham, citada en la Biblia como Ur de los Caldeos (Génesis 11: 28-31). Esta ciudad-estado sumeria estuvo habitada entre el 2025 y el 1735 a.C., se la considera una de las ciudades más antiguas de Sumeria.

Ur a través de los milenios

Las primeras ocupaciones conocidas en la ciudad de Ur datan del período El Obeid de finales del V milenio a.C. Durante el IV milenio, llamado periodo de Uruk, comenzó un notable incremento de su producción cerámica y ya, en el año 3000 aC la ciudad experimenta un notable crecimiento. aunque sería durante el Periodo Dinástico Temprano (principios del III milenio a.C.) cuando Ur se convirtió en la capital más importante de la civilización sumeria, hasta que en el siglo IV a.C. el Eufrates cambió su rumbo y la ciudad fue abandonada.

A lo largo de los milenios, Ur, es conquistada, destruída y reedificada. Fue parte del Imperio Acadio tras ser conquistada por Sargón I aunque su propia nobleza, la llamada “dinastías de Ur” se alzó con la independencia generaciones después, la que será conocida como la III dinastía de Ur.

Durante el periodo de la III dinastía, la ciudad llegó a tener 200 mil habitantes y es la época en la que se construyen la mayoría de edificios que hoy se conocen, incluido su famoso zigurat —construido durante los reinados de Ur-Nammu (2113 – 2094 a. C.) y su sucesor Shulgi (2094 – 2047 a. C.). Esta dinastía caería por la presión de los pueblos nómadas que se fueron instalando cerca de la ciudad y que al final terminaron por invadirla, de nada sirvió la muralla de 270 km que construyeron para proteger la urbe.

Un ladrillo estampado con el nombre de Ur-Nammu de Ur

En los años siguientes, tras las conquistas de Hammurabi, durante el Imperio paleobabilónico (siglos XVIII y XVII a. C.), la ciudad destacó más por ser un importante centro de culto que por su artesanía o comercio. Mil años después, Nabucodonosor II realizó numerosas obras de reconstrucción en la ciudad, que aún era un importante centro urbano. El declive de la ciudad se produjo tras el final de los reinos mesopotámicos, con la aparición en la escena del Imperio persa. Ur continuó igualmente como una importante ciudad hasta que, en el siglo IV aC, el Eufrates cambió su rumbo y la ciudad fue abandonada.

El modo de vida

Las construcciones estaban realizadas a base de ladrillo de barro cocido y dispuestas a lo largo de calles y largos callejones estrechos y sinuosos. Las casas incluían un patio central abierto con dos o más habitaciones principales en los que residían las familias. Cada hogar tenia una capilla doméstica en donde se guardaban estatuas para el culto y una bóveda funeraria familiar.

Ruinas de Ur en la actualidad

Las edificaciones estaban muy juntas, con las paredes exteriores de una casa lindando inmediatamente con la siguiente. Aunque las ciudades parecían ser oscuras por la estrechez de sus espacios, los patios interiores de las casas y alguna que otra calle ancha proporcionaban luz, además, la aglomeración de las casas servía también para aislar los hogares del calor del verano.

Investigaciones Arqueológicas en Ur

Excavaciones en Ur

Las primeras investigaciónes en la zona fueron realizadas a mediados del siglo XIX por el entonces cónsul británico en Basora, J. E. Taylor, a petición del Museo Británico. Allí encontró tablillas que indicaban que los restos pertenecían a la Ur de la que hablaba la Biblia. Pero no se continuaron las excavaciones y se abandonó la zona, siendo pasto de los saqueadores que llenaron los mercados de Bagdad con miles de tablillas, terminando en colecciones privadas o destruídas.

Al finalizar la Primera Guerra Mundial, Irak pasó a ser administrado por Gran Bretaña. El Museo Británico envió entonces a sus arqueólogos entonces a Ur y a los restos de otras ciudades sumeria. Así llegó a la zona el arqueólogo británico Leonard Woolley y su equipo, entre los que estaba Max Mallowan, —que entonces estaba casado con la escritora Agatha Christie— que continuaron las excavaciones durante 12 años, entre 1920 y 1934; la zona era entonces una gran colina (Tell) de más de 7 metros de altura compuesta por los restos de adobe de la ciudad y sus murallas.

Leonard Woolley
Wooley con la famosa arpa de Ur

5 de aquellos años de investigación los centraron en Cementerio Real de Ur, con los ricos enterramientos de la Reina Pu-abi y el Rey Meskalamdug. Descubrieron 2100 tumbas (16 de ellas calificadas como “Reales”) y extrajeron miles de tabletas de arcilla con escritura cuneiforme que describían al detalle la vida y los pensamientos de los habitantes de Ur.

Una de las sorpresas más desagradables con las que se encontraron fue el llamado “pozo de la muerte“, que contenía los restos de 74 personas que parecía —según Woolleyy—que habían bebido voluntariamente alguna droga y luego se habían acostado en filas para ser enterrados con su amo, pero no fue la única tumba encontrada con restos de lo que parecían sirvientes reales.

Tocado de la reina Pu abi

En la década de 1970 el gobierno de Saddam Hussein emprendió la restauración del zigurat de Ur-Nammu, convirtiendolo en uno de los monumentos más importantes de Irak y un símbolo de su gobierno.

También se continuaron analizando los “pozos de la muerte” examinando los cráneos de las víctimas, llegando a la conclusión de que habían sido asesinados por un trauma de fuerza contundente, a modo de algún sacrificio ritual. Tras su asesinato los cadáveres fueron embalsamados en algún ungüento combinado con mercurio y luego vestidos con sus mejores galas y colocados en hilera en una cámara contigua a la del noble fallecido.

El pozo de la muerte
El Estandarte de Ur fue hallado en una tumba perteneciente a los siglos XXVII-XXV, en el período Dinástico Arcaico. Representa diversas escenas de la vida cotidiana y de guerra.

MIGUEL ÁNGEL FERREIRO        El Reto Histórico

LA BATALLA DE DAMASCO Y DE LA GHOUTA ORIENTAL

SERGE MARCHAND La capital siria, Damasco, y el espacio rural al este de esa ciudad, la Ghouta Oriental, son teatro de cruentos combates entre los yihadistas de al-Qaeda –respaldados por el Reino Unido y Francia– y las fuerzas de la República Árabe Siria. Esta última está tratando de liberar a la población de 7 años de ocupación y de imposición de la sharia. Pero las potencias coloniales se oponen a esos esfuerzos.

La capital siria, Damasco, está siendo constantemente bombardeada, desde hace 6 años, por los elementos armados de al-Qaeda atrincherados en la Ghouta Oriental, en el cinturón verde de la ciudad. Estas imágenes muestran los estragos causados por un obús disparado desde la Ghouta Oriental. El proyectil cayó sobre una vivienda del barrio damasceno de Ruk el-Dinh, el 23 de febrero de 2018, donde mató a 3 personas y dejó 15 heridos.

Durante los 6 últimos años, el ministerio sirio de la Reconciliación ha firmado más de 1 000 acuerdos de pacificación a lo largo y ancho del país y decenas de miles de elementos armados se han acogido a las numerosas amnistías decretadas a su favor. Esas personas se han reincorporado a la sociedad siria, incluso convirtiéndose a veces en miembros de sus cuerpos armados. Los elementos armados que combatían en la Ghouta Occidental aceptaron los acuerdos y se acogieron a la amnistía, posibilidad que siguen rechazando los de la Ghouta Oriental.

En esa parte del cinturón verde de Damasco, bastante extensa, vivían antes de la guerra más de 400 000 personas. Según la ONU, hoy quedarían allí unas 367 000. Según el gobierno sirio, la cifra es mucho menor y no pasan de 250 000 personas.

La principal ciudad de esa región, Duma, con una reputación bastante negativa, era conocida antes de la guerra por sus burdeles y su alta concentración de delincuentes y criminales.

El hecho es que esa zona se encuentra hoy bajo control de al-Qaeda, representada allí por el grupo armado que se hace llamar Yesh al-Islam, o sea «Ejército del Islam», y que recibe orientaciones de miembros de las SAS (fuerzas especiales británicas) y de oficiales de la DGSE francesa (inteligencia para el exterior) desplegados en la zona bajo la fachada de la ONG Médicos Sin Fronteras. A la cabeza de Yesh al-Islam está la familia conocida como Alloush o Allouche, poseedora de importantes bienes en Londres.

Desde julio de 2012 hasta su muerte, a finales de 2015, Zahran Alloush anunciaba varias veces por semana que iba a tomar Damasco y que cuando lo hiciera ejecutaría –sin juicio– a todos los «infieles», que son, a su modo de ver, todas las personas que no sean sunnitas. Este individuo impuso la sharia a todos los habitantes de la zona bajo su control, en aplicación de los principios enunciados por el predicador wahabita Abd al-Aziz ibn Baz. Encerró en jaulas a los que cuestionaban su autoridad, ejecutó a gran cantidad de personas, como mi vecino –un simple agente inmobiliario que vivía en el apartamento situado directamente debajo del mío– quien fue degollado en público porque se negó a decir que «Assad es un perro».

Zahran Alloush, quien hasta su muerte fue el jefe de Yesh al-Islam –la franquicia local de al-Qaeda, recordémoslo nuevamente–, recibía armamento de Arabia Saudita a través de Jordania. Con ese armamento llegó a organizar un desfile militar –con tanques y todo–, montado y filmado por el MI6 británico [1].

Cuando el Ejército Árabe Sirio –el ejército regular de la República Árabe Siria– emplazó artillería en el monte Qassium, la montaña que domina la capital, y comenzó a bombardear desde allí las posiciones de Yesh al-Islam, Zahran Alloush puso prisioneros en los techos, utilizándolos como escudos humanos.

Después de la muerte de este individuo, su primo Mohamed Alloush tomó el mando de Yesh al-Islam, a principios de 2016. Este otro miembro de la familia Alloush ya se había hecho célebre lanzando homosexuales desde los techos. No está de más resaltar que Siria protege a los homosexuales, siendo por ello una excepción entre los países musulmanes actuales e incluso en relación con lo que aún sucedía, hace sólo 30 años, en los países occidentales [2].

Sin embargo, Mohamed Alloush fue entronizado como jefe de la delegación de la oposición en las negociaciones de Ginebra, donde exigió –y obtuvo– que los cuadros y esculturas que decoraban el hotel donde se alojó fuesen recubiertos con velos. En medio de aquellas conversaciones, desde la sala de negociaciones, envío por Twitter varios mensajes orientando a sus secuaces que se prepararan para matar a los soldados del «puerco».

Hace sólo unos meses que el Ejército Árabe Sirio “selló” completamente la Ghouta Oriental. Hasta entonces sus habitantes tuvieron la posibilidad de huir. La ONU y la Media Luna Roja tienen libre acceso al lado bajo control de la República. Pero no tienen acceso al otro lado, de donde los yihadistas permiten la salida sólo a sus seguidores para recibir atención médica. Si el Ejército Árabe Sirio registra minuciosamente los camiones cargados de víveres antes de permitir su entrada en la Ghouta es porque en múltiples ocasiones los convoyes de la ONU fueron utilizados para introducir allí armas destinadas a los yihadistas. Los convoyes no pasan sólo si la ONU se niega a permitir que sean verificados.

La Ghouta es una zona agrícola que rodea la capital siria. Cuando la ONU envía productos que no se cultivan allí, su distribución a la población queda en manos de los yihadistas y son ellos quienes imponen precios considerablemente más elevados que los de la capital –a veces 4 veces más altos. Sólo los pobladores que juran lealtad a los yihadistas reciben de estos el dinero que les permite comprar esos productos [enviados por la ONU]. Los pobladores de la Ghouta que se mantienen leales a Damasco están condenados al hambre, impuesta a ellos por los yihadistas.

Durante 6 años, los yihadistas han estado atacando constantemente Damasco desde la Ghouta. Son muy numerosos los damascenos que han muerto desde entonces bajo los cohetes y obuses disparados desde la Ghouta, sin que la comunidad internacional se dignara a expresar ningún tipo de condena. Poco a poco, localidades ocupadas por los yihadistas en la periferia de Damasco han sido liberadas, Daraya, Muadamiyeh al-Cham, Qudsaya y al-Hameh, en agosto de 2016, y después Yobar, Barzeh, Qabun y Tichrin, en febrero de 2017. Los acuerdos firmados entonces estipulaban que los elementos armados que no quisieran acogerse a la amnistía se trasladaran –en medios de transporte facilitados por el gobierno sirio– a Idlib, en el noroeste del país [3]. La única condición era que liberaran a los pobladores.

La República Árabe Siria acaba de decidir ahora liberar de los yihadistas la Ghouta Oriental. La artillería y la aviación bombardean las posiciones de los yihadistas, tratando de eliminarlos con la menor cantidad de víctimas posible entre los civiles. Durante esa campaña, la circulación de convoyes humanitarios es imposible.

Por su parte, los yihadistas de al-Qaeda siguen disparando obuses hacia la capital. Antes del inicio de la ofensiva bombardeaban principalmente la embajada de Irán, en el barrio residencial de Mezzeh; las sedes de la televisión nacional y del ministerio de Defensa, en la céntrica Plaza de los Omeyas; el Centro Cultural ruso, en pleno centro de la ciudad, y la embajada de Rusia. Ahora los obuses y cohetes de los yihadistas caen en cualquier lugar. Los damascenos y los millones de sirios que rechazan la imposición de la sharia y que han buscado por eso refugio en la capital, bajo la protección del gobierno de la República Árabe Siria, tratan nuevamente de sobrevivir. Más de la tercera parte de los habitantes de Damasco prefieren mantenerse encerrados en sus casas por temor a morir alcanzados en plena calle por el bombardeo de los yihadistas. La cuarta parte de los comercios se mantienen cerrados y los servicios públicos y administraciones estatales han tenido que reducir sus actividades.

El Reino Unido y Francia tratan de imponer un cese de las hostilidades de 30 días en la Ghouta. Esos dos países no esconden su respaldo a la familia Alloush ni su hostilidad a la República Árabe Siria en general y a su presidente, Bachar al-Assad, en particular. El Reino Unido y Francia se negaron a asistir a la conferencia de paz de Sochi, donde estuvo representado más del 90% de los sirios –sin la familia Allush [4].

Como medio de solución de un conflicto, la guerra simplifica primeramente los problemas de forma extrema y divide a los hombres en dos bandos –nunca en tres–, contrariamente a lo que pretenden hacer creer los representantes del Reino Unido y Francia. Por desgracia, una guerra se hace matando la mayor cantidad posible de enemigos y tratando a la vez de matar la menor cantidad de partidarios propios, en la medida de lo posible. En todas las guerras, los contrincantes se ven obligados a sacrificar cierto número de sus propios seguidores, sin eso no sería una guerra sino una simple operación de policía.

Cuando la coalición occidental bombardeó la ciudad iraquí de Mosul, el año pasado, para liquidar a unos miles de yihadistas que allí quedaban, mató muchos más civiles que combatientes –entre 9 000 y 11 000 civiles, según las fuentes. Los medios de prensa occidentales saludaron con entusiasmo aquella victoria. Hoy, esos mismos medios occidentales difunden incansablemente las imágenes de dos niñas de la Ghouta en medio de los bombardeos. Ninguno se pregunta quiénes son los familiares de esas dos niñas, ni cómo aprendieron inglés. Ninguno piensa en los demás niños que mueren en Damasco bajo los obuses de los yihadistas. Todos imploran que cese la masacre.

La proclamación de un alto al fuego no tendría ninguna consecuencia práctica. Porque al-Qaeda estaría excluido de ese cese de hostilidades, además de que lo rechazaría. Y la Ghouta Oriental está únicamente bajo control de al-Qaeda.

En esas condiciones, lo que cabe preguntarse es por qué el Reino Unido y Francia promueven la idea de un alto al fuego irrealizable. ¿Por qué Londres y París se empeñan en dar un respiro a al-Qaeda, en detrimento de los civiles a los que oprime?

SERGE MARCHAND        Red Voltaire

[1] «El Reino Unido promociona a los yihadistas», Red Voltaire, 16 de mayo de 2016.

[2] «Daesh y los homosexuales», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 20 de junio de 2016.

[3] Arreglos similares ya se han aplicado anteriormente y han sido rigurosamente respetados por el gobierno sirio. Nota de la Redacción.

[4] «Consenso entre sirios en Sochi», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 6 de febrero de 2018.

POR QUÉ SI RECIBIMOS UN MENSAJE EXTRATERRESTRE LO MÁS PRUDENTE ES DESTRUIRLO SIN SIQUIERA LEERLO

CARLOS ZAHUMENSZKY  Para unos, la idea de una inteligencia extraterrestre poniéndose en contacto con los seres humanos es un sueño. Para otros es una pesadilla. Un nuevo estudio analiza los supuestos en caso de que ese contacto se hiciera realidad y su recomendación es extraña: no deberíamos ni leer el mensaje.
El estudio en cuestión lleva por título Comunicación Interestelar: Descontaminar el mensaje es imposible y es obra del astrónomo Michael Hipke, del Observatorio Sonneberg en Alemania, y de John G. Learned, profesor del Grupo de Física de Alta Energía en la Universidad de Hawai.
Hipke y Learned han estudiado los intentos del SETI de captar señales de supuestas civilizaciones extraterrestres y ponen el acento en un detalle: nadie, ni siquiera los científicos del SETI, están convencidos de que una inteligencia extraterrestre tenga buenas intenciones solo por el hecho de ser más avanzada. Learned explica a Universe Today:

No hay ninguna razón lógica para asumir que una civilización alienígena será benevolente sabia y amable solo por su dilatada experiencia como civilización.
De hecho, creo que es mucho más ilustrativa la analogía de nuestra propia historia. ¿Hay alguna civilización a la que le haya ido bien después de encontrarse con otra civilización tecnológicamente avanzada? Siempre hay una primera vez, pero a menudo pienso en la saga Alien como una noción mucho más creíble.

¿Y si nos envían el ADN codificado de esto?

Cuando el mensaje es el arma

La idea de que nuestro encuentro con una civilización avanzada sea fatal para la especie humana no es nueva, pero de ahí a temer el propio mensaje hay un trecho. ¿Por qué Hipke y Learned recomiendan no escuchar ninguna transmisión o incluso destruirla sin ni siquiera tratar de entenderla?
La razón está en la teoría de la relatividad especial. Según nuestra concepción del universo (la única que tenemos con base científica por ahora) es imposible viajar más rápido que la luz. Si a ello añadimos el increíble tamaño del cosmos, sencillamente es absurdo montar una flota estelar para conquistar la Tierra. Costaría demasiado y se tardaría demasiado en llegar.
Es mucho más práctico destruir la humanidad con un mensaje…
La naturaleza de este mensaje solo puede imaginarse, pero si lo pensamos bien cualquier cosa puede ser dañina. Un simple aviso (aunque sea mentira) que diga “Vuestro Sol va a explotar dentro de una semana” desataría una explosión de pánico global tan espectacular que tendríamos suerte si no destruimos nuestra propia civilización antes de que se cumpla el plazo.
La idea de un concepto filosófico o cultural destruyendo una civilización no es tan descabellada. Los historiadores siguen debatiendo si la aparición de la Biblia fue a la postre la causa de la destrucción del imperio romano.
Si nos vamos a supuestos menos filosóficos, una transmisión puede usarse para codificar información que sea letal en sí misma. Datos que se reconstruyan formando un virus informático o una inteligencia artificial capaz de crecer en nuestras redes de información, instrucciones para crear un arma biológica disfrazadas de regalo. El guión de películas como Species no es ninguna locura si consideramos el uso de un mensaje como arma.

El problema de la contención

El problema de fondo es que hoy en día es imposible que un mensaje de ese tipo sea acallado o destruido. Sí, pese a lo que puedan creer los conspiranoicos, si el SETI recibe un mensaje extraterrestre es imposible ocultarlo a la población. La Declaración de Principios Concernientes a Actividades de Detección de Inteligencia Extraterrestre es un documento aprobado, revisado y suscrito por la Academia Internacional de Astronáutica. Ese documento establece que si alguien descubre una comunicación de índole extraterrestre debe almacenar el contenido de esa comunicación y transmitirlo a otros científicos por cualquier medio a su alcance. En realidad bastaría con que lo suba a Reddit y espere a que los usuarios lo descarguen.
Es una buena noticia si trabajamos con la hipótesis de que el mensaje es benevolente, pero si el mensaje es un arma sencillamente no podremos contenerla. Estamos acabados antes de empezar.
Hipke y Learned no tienen una solución a este problema de contención. Incluso aunque el mensaje estuviera cifrado, sería imposible encerrarlo en un entorno controlado. Las redes descentralizadas se encargarían de descifrar el código (y desencadenar sus hipotéticas consecuencias) tan rápido como un superordenador. Sobre todo teniendo en cuenta la naturaleza del mensaje. Si algún día recibimos una transmisión de origen extraterrestre va a ser un día histórico. Simplemente aún nos sabemos si para bien o para mal. [Arxiv vía Universe TodayGIZMODO

LA MARAVILLOSA HISTORIA DE LAS ISLAS FANTASMA QUE TUVIERON QUE SER BORRADAS DEL MAPA

“The Un-Discovered Islands”, de Malachy Tallack e ilustraciones de Katie Scott; publicado por Polygon.

DALIA VENTURA   “Cuando miramos al cielo imaginamos dioses. Cuando miramos al océano imaginamos islas“.

Así empieza el autor Malachy Tallack su maravilloso libro “The Un-Discovered Islands” o “Islas des-conocidas“, ilustrado por Katie Scott, en el que habla de dos docenas de islas que alguna vez se creyó que eran reales.

Y es que, según Tallack, “desde que la gente empezó a crear historias, ha estado inventando islas“.

Algunas son parte de leyendas, como Avalón, donde yace sepultado el Rey Arturo, aquel de la mesa redonda, pero otras son sorprendentemente más “reales”, tanto que alcanzaron a aparecer en mapas digitales.

Tallack dividió su archipiélago de islas ‘des-cubiertas’ en seis grupos y le pedimos que escogiera una de cada grupo y que nos contara por qué lo cautivó especialmente.

Ilustración de Katie Scott; cortesía de la editorial Polygon.

Las islas de vida y muerte

En este grupo, el autor habla de lugares míticos, confinados al mundo de los relatos, aunque no por ello dejen de ser reales.

“Estas islas míticas existieron en todo el mundo como parte de diferentes culturas, pero Hufaidh me llamó la atención particularmente porque es una isla que fue parte de la cultura de un pueblo hasta hace poco; la gente seguía hablando y pensando en ella hasta la segunda mitad del siglo XX“, dijo Tallack.

Efectivamente, uno de los árabes de las marismas le dijo al explorador Wilfred Thesiger —en una de sus visitas en los años 50— que “Hufaidh es una isla que está allá, en algún lugar. En ella hay palacios y palmeras y jardines de granadas, y los búfalos son más grandes que los nuestros. Pero nadie sabe exactamente dónde es”.

Ese “allá” es la confluencia de los ríos Tigris y Éufrates, la cuna de la civilización moderna, donde alguna vez estuvo el humedal más grande de Euroasia occidental.

Solía ser parte de Mesopotamia, ahora el sur de Irak.

“¿Nadie la ha visto?”, preguntó Thesiger.

“Sí, pero quienquiera que vea Hufaidh queda embrujado y después nadie puede entender sus palabras”, le respondieron sus anfitriones, los habitantes de las marismas, y explicaron que aunque buscara, no podría encontrar la isla pues los jinn (seres sobrenaturales) la podían hacer desaparecer.

No obstante, no había duda alguna de que existía. Pero ya no.

Desde finales de 1980 se aceleró el drenaje de los pantanos. Inicialmente había empezado para ganar tierras para la agricultura y explotación de petróleo, pero durante la presidencia de Saddam Hussein la razón fue otra: desalojar a los árabes de las marismas, por ser musulmanes chiitas.

Para 2003 solo quedaba el 10% de su tamaño original.

“Es fascinante la manera en la que Hufaidh se vio enredada en la política, pues dependía de la existencia de las marismas de Mesopotamia pero cuando Saddam Hussein los secó, de cierta manera le puso fin a esa cultura”, apunta Tallack.

Ilustración de Katie Scott; cortesía de la editorial Polygon.

Los pioneros

Cuando pocos conocían el mundo más allá de sus costas, los primeros navegantes del Atlántico y el Pacífico, hallaron islas que a veces no estaban ahí.

Una de ellas le es tremendamente familiar a Tallack.

“Thule es la isla que he conocido por más tiempo, por su conexión con las Islas Shetland, donde crecí. Además tiene un vínculo muy específico con la obra de Tácito, que está mencionado en una placa a la entrada de mi escuela”.

En la placa decía: “Dispecta est Thule“, que significa “Thule fue vista” y fueron unas palabras escritas por el historiador romano Tácito, cuyo suegro, Agrícola, fue gobernador de Gran Bretaña a finales del siglo I.

Cuando navegó en dirección norte desde Escocia, vio en el horizonte las islas Shetland —el extremo septentrional del mar del Norte— y creyó que había visto Thule, una isla que había mencionado el explorador griego Piteas tras sus viajes en 330 a.C., cuando para los mediterráneos Gran Bretaña “era una tierra oscura y potencialmente peligrosa, al borde del mundo de los humanos”.

Nadie sabía dónde quedaba exactamente, pues aunque Piteas dijo que la había encontrado tras navegar seis días, no especificó en qué dirección.

Sin embargo, se instaló en la mente colectiva no solo como un lugar físico en las aguas heladas cercanas al polo del planeta.

“El legado de su viaje (el de Piteas) no ha sido el descubrimiento de una isla —escribe Tallack en el libro—, ha sido la creación de un espacio: un hueco misterioso e insondable en el que, por dos milenios o más, se han vertido los sueños del norte”.

“Me gusta Thule porque es un lugar que se convirtió en una idea: la idea de norteño, del sitio más lejano, y ese desarrollo es fascinante”, le dijo a BBC Mundo.

Volviendo al libro: “Aunque el deseo de borrar la incertidumbre la ha borrado del mapa, Thule sigue existiendo en la cartografía de la mente“.

Ilustración de Katie Scott; cortesía de la editorial Polygon.

La era de la exploración

Lo que le llama la atención a Tallack de Las Auroras, tres islas ubicadas entre las Falklands/Malvinas y Georgia del Sur o Isla San Pedro, es que “la mayoría de las islas des-cubiertas fueron resultado de errores de un capitán o la tripulación de un barco que creyó haber visto algo —por mal tiempo o algo así—. La isla entonces se marcaba en un mapa del que luego hubo que borrarla”.

“Sin embargo, en el caso de Las Auroras su misterio permanece“.

Esto porque “mucha gente vio Las Auroras, varios buques, incluso barcos que contaban con sistemas avanzados de navegación y de cartografía náutica de la época”.

El primer registro conocido de su ubicación data de 1762, por un buque ballenero llamado Aurora, de donde viene su nombre. El mismo buque reportó haberlas visto una década más tarde y en medio de sus dos avistamientos, el San Miguel confirmó su existencia en 1767.

Las vieron una cuarta vez en 1779, dos veces en 1790, y en 1796 el barco español de investigación La Atrevida, que contaba con los mejores marineros y científicos y los equipos más avanzados, fue enviado especialmente a localizarlas e inspeccionarlas… y cumplió su cometido.

La bitácora de La Atrevida describe físicamente cada una de las tres islas y sus ubicaciones fueron chequeadas usando cronómetros probados.

No extraña entonces que desde finales del siglo XVIII las cartas náuticas las mostraran y que los marineros evitaran el área para evitar chocarse con ellas.

Pero desde un momento en el siglo XIX, nadie más las volvió a ver, por más que fueron a buscarlas.

Hasta el día de hoy “nadie ha podido dar una explicación satisfactoria de la aparición ni de la desaparición de Las Auroras… unas de las islas fantasma más inexplicables“, subraya Tallack.

“¿Por qué tanta gente se equivocó?, porque parece que sí se equivocaron, pues nunca existieron”.

Ilustración de Katie Scott; cortesía de la editorial Polygon.

Las islas sumergidas

Aunque Atlantis no es estrictamente una isla que fue descubierta —precisa Tallack—, no slo la incluyó en su libro sino que la escogió entre las del grupo de las que supuestamente existían en las profundidades.

“Atlantis es la isla de este tipo que todo el mundo conoce y, de cierta manera, se convirtió en el modelo de otras islas misteriosas”, le explicó a BBC Mundo.

“Además sigue siendo una isla de la cual se habla y se piensa, a pesar del hecho de que es una isla ficticia inventada por Platón“.

“Todavía hoy hay gente que rechaza esa explicación y cree que fue real en algún momento”, agregó.

Y, por eso, nos explicó “Atlantis realmente ejemplifica el hecho de que estas islas realmente cautivan la imaginación”.

Ilustración de Katie Scott

Las islas fraudulentas

Entre las islas inventadas por bromistas y embusteros, Tallack resaltó la Isla Phelipeaux.

“Como Hufaidh, la Isla Phelipeaux terminó envuelta en eventos políticos”.

Está nombrada en el Tratado de París como parte de la frontera de un nuevo país llamado Estados Unidos“.

El mapa usado para trazar las fronteras entre las colonias británicas en Canadá y el nuevo país después de la guerra de Independencia que terminó en 1783, conocido como el Mapa de Mitchell, era lo mejor que se tenía en la época.

Pero tenía unos errores. Y cuando Reino Unido y EE.UU. se volvieron a enfrentar 30 años más tarde, se hizo evidente que había que trazar las fronteras con más claridad.

Cuando los peritos fueron al área más complicada en el norte, encontraron varios problemas, y uno de los más desconcertantes fue que no hallaron la isla Phelipeaux por ningún lado.

Pero, ¿quién y por qué se la había inventado?

El culpable de ese fraude cartográfico había dejado huellas: al explorar el área encontraron que no era una sino cuatro las islas inventadas, y sus nombres lo delataron.

Phelipeaux (o Phelypeaux) era el apellido de Jean-Frédéric, el secretario de Estado de Asuntos Marítimos de Francia de la década de 1720 a la de 1740. Era además conde de Pontchartrain y Maurepas (nombres de dos de las otras de las islas falsas) y el santo patrón de su familia era Ana (la cuarta isla se llamaba Santa Ana).

“Era un invento de un sacerdote explorador y estaba tratando de conseguir dinero de un rico patrocinador”, señaló Tallack, en conversación con BBC Mundo.

No era raro que se usaran nombres de patrocinadores en sitios geográficos para adularlos y el inventor de islas, Pierre François Xavier de Charlevoiz, un sacerdote jesuita, ciertamente no dejó que el detalle de su inexistencia se convirtiera en un obstáculo.

El 22 de noviembre de 2012, la página web de la BBC tenía una noticia anunciando que se había comprobado que la isla Sandy del Pacífico Sur no existía: “Los cartógrafos de todo el mundo se apresuran a borrar a la isla Sandy para siempre”, comentaba.

Los des-conocimientos recientes

Entre los des-descubrimientos realizados durante los siglos XX y XXI, a Malachy Tallack le gusta especialmente uno, pues alberga la esperanza de que la tecnología no haya terminado para siempre con la posibilidad de que sigamos descubriendo islas inexistentes.

“La isla Sandy es la más reciente y, en algunos aspectos, la más extraordinaria de todas estas islas porque sobrevivió a la digitalización de la cartografía.

Estuvo en Google Maps, Google Earth y todos los otros sistemas que usamos para navegar alrededor del mundo.

Para mí es enormemente atractiva la idea de que un error pueda pasar por ese proceso y pueda sobrevivir todo ese tiempo.

Potencialmente, todavía hay lugar para un poco de ese misterio en nuestros mapas“.

“The Un-Discovered Islands” o “Islas des-conocidas”, de Malachy Tallack e ilustraciones de Katie Scott; publicado por Polygon en inglés y la Editorial GeoPlaneta en español.

DALIA VENTURA    BBCMundo

Y EL ALGORITMO GOBERNARÁ NUESTRAS VIDAS

MARTA PEIRANO Toda utopía lleva dentro la semilla de su propia perversión. Y las revoluciones industriales son siempre utópicas, incluyendo la de la Información.

Toda revolución industrial sueña con la paz en el mundo. Para conseguirla se toman medidas de sentido común: gestión ordenada de recursos, control de las enfermedades, prevención del crimen, optimización de los métodos de producción y eliminación de residuos, sobras y todo aquello que no sea efectivo para la consecución de todo lo demás. La llamada cuarta revolución industrial es capitalista, como todas las anteriores, pero tiene una particularidad. Ha concentrado sus esfuerzos en la producción de imágenes. Concretamente, en construir una interfaz que facilite esa “gestión ordenada de recursos”. En la era del Big Data, el recurso eres tú. Y la interfaz es tu droga y tu credo.

Una interfaz es un conjunto de metáforas que facilita la interacción con un sistema más complejo. Por ejemplo, el “escritorio” de “iconos” y “ventanas” que encontramos por defecto al encender el ordenador. Se llama Interfaz gráfico de usuario. Cada uno de esos objetos representa una orden en un lenguaje que el usuario supuestamente no domina. Paradójicamente, los interfaces más comunes son tan viejos que muchos de los objetos a los que alude han dejado de existir, como el disco de 3.5″ que representa guardar, o las carpetas de manila de los directorios. La última generación de usuarios usa objetos que no ha visto nunca para comunicarse con el sistema en un lenguaje que desconoce. La interfaz que está tejiendo el technocapitalismo aleja todavía más al usuario de la realidad, hasta el punto de representar exactamente lo contrario de lo que hace.

El reverso oscuro de la nube

Por ejemplo, la nube. Ese algo vaporoso, intangible, esa pura liviandad que flota en un universo infinito y galáctico llamado Internet. Solo que nuestros datos no flotan, son ceros y unos grabados en una unidad de almacenamiento gestionada por un sistema y alojada en un ordenador y el vapor es en realidad millones de ordenadores haciendo 3.785 transacciones por segundo, intercambiando miles de millones de gigabytes y consumiendo más del 3% de la energía mundial y produciendo más del 2% de los gases. La blanca y liviana nube es un sucio país pequeño, negro de quemar carbón. Por no hablar de “La nube personal”, referencia de datos personales e íntimos alojados en el ordenador de una empresa desconocida gestionada por extraños en un país donde no nos protege ninguna ley.

En general, la persistente intangibilidad de los servicios de la era de la información esconde siempre su reverso: a la blanca delicadeza minimalista del iPhone, la brutalidad colonial de las minas de coltán donde se arrancan los materiales que lo alimentan. Bajo la promesa de la vida eterna, encarnada en tecnócratas como Sergey Brin y filósofos como Aubrey de Grey, están nuestras vidas banalmente consumidas por vídeos de gatitos, reviews de Amazon y la búsqueda interminable del zapato perfecto (Yoox), la receta perfecta (Food.com), la casa perfecta (Pinterest) o el polvo perfecto (Tinder). A la carrera para colonizar Marte, pilotada por Elon Musk, la urgente realidad de un planeta que agoniza, y que sigue siendo el único sitio donde los humanos y el resto de las especies podemos sobrevivir.

Toda utopía lleva dentro la semilla de su propia perversión: las metáforas del 2017 son los ingredientes de la distopía de 2030. La interfaz es necesaria para mantenernos calmados mientras alimentamos obedientemente la máquina que nos gestiona. La vigilancia no es maliciosa sino la herramienta principal de la optimización de recursos. Los datos de producción en tiempo real permiten recalcular cada poco tiempo los procesos para poder optimizarlos. Para que el proceso sea limpio y objetivo, es un algoritmo el que se ocupa de evaluarlo y determina qué sirve, qué sobra, qué necesita reprogramarse, y qué interrumpe el proceso y debe desaparecer.

Como decía Yogi Berra, es muy difícil hacer predicciones, sobre todo sobre el futuro. Pero podemos reconocer las tendencias más estables y proyectar hacia el futuro más cercano. Según las Naciones Unidas, en 2030 seremos 8.500 millones de personas. La población necesitará un 50% más de recursos, incluyendo agua, comida y energía para sobrevivir.

Las condiciones habrán empeorado mucho; habremos superado los dos grados de temperatura. Las sequías, inundaciones e incendios habrán destruido gran parte de la producción mundial de grano. Los monocultivos serán pasto de las enfermedades, los animales también. No es lo mismo hacer gestión de recursos cuando sobran que cuando faltan.

En 2030, todos nuestros movimientos han sido monitorizados durante décadas. La seguridad social sabrá cuándo vas a morirte antes de verte nacer. Tu seguro sabe cuánto azúcar hay en tu sangre, cuántas cervezas hay en tu nevera, cómo interaccionan tus medicamentos con la radiación de tu barrio, de qué se murió tu padre y el padre de tu padre.

La empresa que te contrata ha calculado tu productividad a medio plazo incluyendo tus futuras bajas, tu divorcio y las enfermedades de tus futuros hijos contra tu potencial de mercado. Un algoritmo “a prueba de prejuicios” ha escrito el contrato. Si no lo firmas, quizá te tengas que mudar.

Tu nacionalidad adulta estará determinada por una combinación de factores que incluye pero no se limita al lugar en el que naces, la empresa para la que trabajas, tu poder adquisitivo, tu ideología, la calidad de tu material genético y tu elección de pareja, seguros y paquetes vacacionales. Eso, y cada pequeño detalle de tu vida, calculado en función de tu productividad. Tu derecho a tener hijos será calculado en contraste a la media de natalidad nacional, a la calidad de tu herencia genética y el valor añadido de la criatura en cada contexto. Quizá tengas que mudarte para poder tener hijos. Quizá tengas que mudarte para no hacerlo. Eso, si puedes. Todo el dinero será digital.

Tu acceso a tratamiento médico estará supeditado a tu valor de mercado y a tu capacidad de recuperación. Tu historial se cruzará con tus hábitos alimenticios, tus estado físico, tus relaciones sexuales y las de todos los que están a tu alrededor. La resistencia a los antibióticos nos habrá devuelto las enfermedades victorianas; el aumento de las temperaturas favorecerá la expansión de violentos virus tropicales. El algoritmo calculará qué personas son lo suficientemente útiles para ser salvadas y a quién tendrá que “despedir”.

El algoritmo, como la máquina que trabaja silenciosa mientras soñamos con el éxito, con la vida eterna, la expansión a otros planetas o, simplemente, con 15 followers más, no se presentará como la red de superordenadores que actualizan bases de datos a toda velocidad para cinco superentidades globales. Cuando venga, lo hará vestido de su opuesto exacto: un ente benévolo y justo cuyas decisiones obedecen a un conocimiento total de todos los universos posibles y que unos cuantos millones de seres hechos de carne no podrían juzgar ni comprender.

MARTA PEIRANO         eldiario.es

ENCUENTRO CON VALLÉE: DE LOS OVNIS A LAS MANIS (Manifestaciones Alquímicas No Identificadas)

RED PILL JUNKIE    La semana pasada mis amigos Darren y Graham, anfitriones del podcast Grimerica Show, me regalaron lo que es probablemente el mayor honor que un aficionado OVNI puede recibir: una oportunidad para entrevistar al Dr. Jacques Vallée, el investigador más renombrado en el campo.

De hecho tuve la oportunidad de conocer al Dr. Vallée en persona el año pasado, y conversé con él en compañía de mi buen amigo y colega Greg Bishop -puedes leer sobre ello aquí-, pero esta nueva oportunidad fue claramente diferente. Para empezar, en aquella ocasión dejé que Greg hablara la mayor del tiempo, ya que la principal excusa que tuvimos para reunirnos con el honorable astrónomo y científico informático fue entregarle una copia del libro de mi amigo, ¡It Defies Language! Estaba demasiado “deslumbrado” e intimidado por estar en presencia de tal leyenda. Además, esa había sido una conversación privada alejada de cualquier escrutinio público; como sabía que Vallée rara vez aceptaba entrevistas en estos días debido a su apretada agenda, tuve que prepararme una lista de buenas preguntas para él -el tipo de preguntas que rara vez se hacen en programas como Coast to Coast, si sabes a lo que me refiero-, que consulté con unas pocas personas cuya opinión sobre el tema OVNI valoro enormemente.

Hice mi tarea con diligencia, pero sin embargo la noche anterior a la entrevista estaba comprensiblemente nervioso, y no pude dormir hasta pasadas las 3 de la mañana. Traté de calmarme viendo Star Trek Generations, que había sido lanzado recientemente en Netflix, y la película me recordó mi amor olvidado por la serie de los 90’s ST: TNG y mis años universitarios; de cómo al mismo tiempo estaba empezando a hacer uso de los ordenadores en mi universidad para acceder a la Internet temprana con el fin de leer los foros monocromáticos de Ovnis, volvería a casa y trataría de no perderme las aventuras del Capitán Jean Luc Picard y la tripulación del USS Enterprise en la televisión por cable; de cómo me uniría a ellos en sus viajes en mi imaginación, y soñaría con la Frontera Final …

Es justo decir que por aquel entonces todavía estaba profundamente atrincherado en la Hipótesis Extraterrestre como la “mejor” solución para el dilema de los ovnis, y aunque mis pensamientos sobre el fenómeno han evolucionado dramáticamente en los últimos veintitantos años, decidí esa noche, por puro capricho, que empezaría a volver a ver toda la serie de The Next Generation, disponible en su totalidad en la plataforma de Netflix.

(Menciono esta anécdota aparentemente trivial por razones que resultarán claras más adelante, queridos colegas…)

Llegó la noche de la entrevista, y mis amigos de Grimerican tuvieron la amabilidad de permitirme ‘estar al frente’ de la discusión durante la mayor parte del tiempo que tuvimos el Dr. Vallée (pueden escuchar el episodio aquí). Grimerica Show se enorgullece de no tratar de copiar el anticuado modelo de radio, por lo tanto, no tiene patrocinadores o interrupciones comerciales, y los chicos han aprendido la delicadeza de dejar que sus invitados hablen y tratan de cortar lo menos posible. Este formato informal de podcast tiene sus pros y sus contras: las desventajas son que de la larga lista de preguntas que había preparado, creo que solo logro cubrir menos del 15% de lo que quería preguntarle a Vallée; los pros son que la conversación entró en avenidas que no había esperado ni anticipado. En absoluto.

Hay muchas cosas que cubrimos en la hora y media aproximada en la que tuvimos al Dr. Vallée en línea, pero el verdadero meollo de la conversación ocurrió cuando comenzamos a discutir lo que él llama ‘muestras físicas’, y la investigación que ha estado tratando de hacer con ellas. En primer lugar, hizo la distinción entre dos tipos diferentes de muestras relacionadas con la pregunta OVNI: existen los llamados “implantes extraterrestres” que se popularizaron a finales de los 90 gracias al trabajo del fallecido doctor Roger Leir; fue sorprendente escuchar al Dr. Vallée admitir cómo, después de ser muy escéptico inicialmente sobre la naturaleza de los objetos extraños que se extraen de los cuerpos de presuntos abducidos, justificadamente, dado que los dermatólogos están familiarizados con todo tipo de cuerpos extraños que se alojan inofensivamente bajo de la piel, de los que los pacientes no tendrán ningún recuerdo de cómo llegaron allí si tuvieron un incidente a una edad temprana; ahora está convencido de que algunos de estos implantes merecen un mayor escrutinio.Tal vez fue Jeremy Corbell y el trabajo que hizo con Leir justo antes de morir lo que provocara que Vallée cambiara su opinión, pero en cualquier caso fue refrescante una vez más corroborar que la razón por la que el Dr. Vallée es excepcional en este campo es porque no tiene miedo a reinventarse a sí mismo y cambiar de opinión sobre el fenómeno de vez en cuando; a diferencia de la mayoría de los investigadores que pueden comenzar presentando una teoría o caso interesante, y luego pasan el resto de su carrera DEFENDIENDO su posición frente a cualquier tipo de desacuerdo y crítica; pero una vez más, eso es lo que hacen los buenos científicos cuando se les presentan nuevos datos.

Las otras muestras que le interesan al Dr. Vallée, y en las que ha estado centrándose más recientemente, son lo que él llama Ejecta: trozos de escoria de metal supuestamente expulsados ​​por un OVNI en circunstancias inusuales, -como si el objeto sufriera algún tipo de ‘mal funcionamiento’ o pasara por algún tipo de problema-, y ​​luego el material ‘goteara’ hacia el suelo a temperaturas muy altas, que luego será recogido por el desconcertado testigo después de que se enfríe para guardarlo como un recuerdo curioso.

El Dr. Vallée mencionó el famoso caso Ubatuba de Brasil, que salió a la luz en 1957, pero para el campo OVNI de habla inglesa tal vez un ejemplo más reconocible sería el controvertido caso de Maury Island, que fue investigado por Kenneth Arnold y finalmente llevó a la muerte de dos miembros de la Fuerza Aérea mientras recuperaban una caja que contenía muestras de la escoria expulsada por un platillo volante.

Ese tipo de muestras habían sido analizadas hace décadas, tanto por la Fuerza Aérea como por investigadores independientes como el Prof. Sturrock de la Universidad de Stanford, y en varios laboratorios en Francia. En el caso de las muestras de Ubatuba, los investigadores descubrieron que estaban compuestas de magnesio de un nivel muy alto de pureza, lo que las hacía inusuales … pero no necesariamente convincentes si lo que estaban buscando era un elemento químico nuevo, -algo no es de este Tierra-, lo que probaría que los ovnis serían naves interplanetarias. Con el tiempo, tanto los fanáticos de los ovnis como los escépticos se olvidaron del material de eyección, que permaneció oculto en los cajones o armarios de los testigos aún desconcertados.

El tipo de equipo de espectrómetro que el Prof. Sturrock usó en su análisis es muy costoso y los investigadores universitarios lo utilizan constantemente. Lo que el Dr. Vallée ha estado haciendo pacientemente es recoger muestras que se le han proporcionado de casos de ovnis menos publicitados, y acudir a sus asociados en Silicon Valley, donde tienen espectrómetros más nuevos, más pequeños y asequibles.

“Encontramos algo muy curioso”, nos dijo. Al analizar las proporciones de isótopos de estas muestras de minerales, descubrieron que no se ajustaban a las proporciones terrestres esperadas, ni a las extraterrestres exhibidas por objetos meteóricos. En otras palabras, casi parecía como si los isótopos hubieran sido rediseñados, separándolos y otorgándoles una proporción exótica solo para reintroducirlos en la aleación de metal por alguna razón desconocida.

La separación de isótopos del uranio se realizó por primera vez en el proyecto Manhattan, pero separando los isótopos de metales “ordinarios” como el magnesio. Eso aún costaría millones de dólares, según Vallée. Pero incluso si pudieras hacerlo, ¿POR QUÉ lo harías, de todos modos?

Recientemente Vallée ha estado haciendo presentaciones en conferencias, y también ha dado entrevistas de radio en las que ha tratado de explicar este divertido negocio de isótopos, pero supongo que nadie realmente le ha prestado la atención necesaria. Quizás sea de esperar; después de todo, la mayoría de las personas interesadas en el fenómeno OVNI no son científicos o metalúrgicos, ¡incluyéndome a mí! Así que hablar de razones químicas se vuelve enseguida demasiado seco y técnico, y no es realmente lo que quieres escuchar de un hombre como el Dr. Vallée, ¿verdad? Quieren hablar de casos extraños, clásicos, el lamentable estado del campo de los ovnis en el siglo XXI -¡Tom DeLonge! – o sobre el tipo de actividad reportada dentro del famoso rancho Skinwalker, ¿no? En otras palabras, ¡la “actualidad” que mis buenos amigos a los que Ben y Aaron les encanta discutir en su podcast de Mysterious Universe!

Pero entonces me golpeó.

Esperé a que el Dr. Vallée terminara de hablar sobre cómo él y sus colegas están dispuestos a compartir sus muestras con quien quiera llevar a cabo sus propios experimentos, y yo salté con entusiasmo a preguntarle: “¿Estás diciendo que estos resultados sugieren que estamos tratando con una agencia no solo capaz de manipular el continuo espacio-tiempo -como tú y otros investigadores han documentado en muchos casos- sino TAMBIÉN capaz de transformar la energía en materia , ¿y viceversa?”

Casi salté de mi silla cuando me respondió con un resonante “¡Oh, sí!”

Y fue aún más lejos, especulando sobre cómo esto tiene más que ver con el supuesto ‘encubrimiento’ de la realidad OVNI por parte del gobierno de EE. UU., que con cualquier plan nefasto de la supuesta ‘civilización disidente’ o nuestros señores supremos ‘Illuminati’. Si asumimos que de hecho el gobierno recuperó platillos estrellados ​​u otro tipo de material a lo largo de los años, el encubrimiento podría haber tenido sentido en los años 50 si lo que intentaban era encontrar el secreto del ‘sistema de propulsión alienígena’ antes que los soviéticos. El Dr. Vallée cree firmemente que, como contribuyentes, el pueblo estadounidense tendría derecho a exigir una respuesta a aquellos que podrían haber mantenido estos objetos recuperados en secreto durante tanto tiempo.

Pero … ¿y si ellos aún no tienen una respuesta?

Imaginemos que los poderes fácticos han logrado recuperar 10, 50 o incluso 100 platillos estrellados. Descubren cómo abrirlos, solo para encontrarlos … vacíos. Sin sala de control, sin sistema de guía. Ni siquiera un motor o una fuente de poder discernible. Para nosotros, eso no tendría ningún sentido, de la misma manera que alguien que viviera en el siglo XVIII encontraría uno de nuestros automóviles igualmente absurdo; ¡abrirían el capó tratando de encontrar dónde está escondido el caballo!

No solo eso, sino que tampoco pueden aprender nada del hardware ‘alienígena’, porque tarde o temprano descubren lo que Vallée y sus colegas están descubriendo: que está compuesto de ‘materiales mundanos’. No hay Unobtanium o Vibranium para replicar para su I + D militar, y en ninguna parte para conocer el propósito detrás de esta reingeniería “absurda”.

Entonces … la comprensión bastante perspicaz que se mencionó durante la entrevista, ¿eh? A decir verdad, no me puedo dar palmaditas en la espalda por ello, y aquí es cuando volvemos a la “trivial” anécdota que mencioné al principio de este artículo. ¿Recuerdas que había decidido volver a ver ST: TNG en Netflix la noche antes de la entrevista? [¡Spoilers!] Ocurre que en los dos episodios piloto de la primera temporada ( Encounter at Farpoint ) el Enterprise encuentra un misterioso objeto -que inicialmente tiene el aspecto clásico de un platillo volador, BTW- y al final descubren que no están lidiando con un ‘recipiente’ lleno de alienígenas hostiles, sino con una entidad viviente capaz de manipular la realidad y ‘manifestar’ cualquier tipo de objeto a la existencia por puro pensamiento, de una manera similar a los ‘replicadores’ a bordo del Enterprise que fueron utilizados para convertir la energía en materia.

¿Sincrónico? Quizás no sea así. Pero al menos bastante afortunado

Pero volvamos a la entrevista de Vallée. Las implicaciones de este hallazgo, si él y otros investigadores lo confirman con éxito -y nos recuerda que aún no están listos para publicar sus resultados- son asombrosos. Más de cien años después del año en que Albert Einstein escribiera la ecuación de física más famosa del mundo (E = mc2), cualquier niño de la escuela primaria sabe que los átomos que forman la materia ordinaria se pueden dividir, y el proceso libera una enorme cantidad de energía. Este poder no solo es la base de la energía de fisión, sino que también es la razón por la cual nuestro clima geopolítico actual se está volviendo cada vez más … interesante, en el sentido chino de la palabra.

¿Pero invertir la ecuación y convertir la energía pura en materia? Eso todavía permanece en el dominio de la física teórica. Y, sin embargo, los antiguos precursores de nuestros científicos modernos ya tenían un nombre para dicho proceso: TRANSMUTACIÓN.

Los hombres que usaban esa palabra eran tan inteligentes como cualquier graduado del MIT; simplemente no tenían computadoras o grandes colisionadores de hadrones con los que trabajar, sino recipientes y retortas. Tampoco escribieron sus hallazgos usando ecuaciones matemáticas, sino que confiaron en símbolos arcanos entrelazados con el mito y la astrología, para proteger sus descubrimientos de la competencia o la mirada peligrosa de la Iglesia. Estos hombres eran alquimistas , siguiendo una tradición filosófica tan antigua que sus orígenes se perdieron en las arenas del tiempo.

En nuestros tiempos, la Alquimia no se considera más que una “proto-ciencia”, y aunque se atribuye a los alquimistas el fundamento básico sobre el que se erigieron los edificios modernos de la Química y la Física, todavía se los considera necios supersticiosos que desperdiciaron su vida en búsqueda de una sustancia imposible llamada ‘lapis’ o Piedra Filosofal, -algunos científicos incluso se regodean con el hecho de que con nuestro moderno equipo han logrado los sueños más descabellados de los alquimistas de ‘convertir el plomo en oro‘.

Pero el verdadero propósito de la Gran Obra era mucho más complicado que eso: no era la mera transmutación de los metales básicos, sino la transformación del Alquimista mismo. En la tradición occidental esotérica, los filósofos hablaban de la quintaesencia, el “éter” celestial o sustancia divina, diferente de los elementos comunes de la Tierra, el viento, el agua y el fuego. El éter era el “aire puro” que respiraban los dioses, y es del que se suponía que los cuerpos celestes estaban compuestos, similar al Akash hindú y otras tradiciones místicas. Sin la quintaesencia, ninguno de los otros elementos podría existir.

¿Podríamos usar un término diferente para describir este antiguo término alquímico, para hacerlo más accesible a nuestro pensamiento moderno? ¿Qué tal … la Matrix?

Vamos a especular sobre cómo una posible inteligencia (o grupo de inteligencias) puede “manipular la matrix” para manifestar lo que necesiten, donde y cuando quieran; ya sea una embarcación de metal … o un cuerpo, en caso de que necesites interactuar con los nativos por la razón que sea.

Los revolucionarios sistemas de propulsión y los materiales exóticos dentro de un OVNI solo tienen sentido desde la perspectiva de una nave alienígena que vino de otro lugar y llegó a nuestro planeta. Pero cuando juegas un videojuego de computadora, tú (el jugador) no necesitas ‘insertar’ nada en el sistema virtual, y ciertamente no necesitas ser físicamente transportado a ese reino digital. Aprietas unos botones y ¡Voilá! ‘engendras’ un avatar digital para interactuar con el entorno del juego. Y en algunos juegos también puedes manifestar todo tipo de sistemas de transporte. Esos transportes se componen de los mismos 1 y 0 que componen todo en el paisaje sintético, y los programadores no necesitan simular cada pequeña complejidad o componente en el vehículo para que funcione, ya que tienen acceso directo al ‘código fuente’ que controla la dinámica de todo el juego.

¿Absurdo? No, si estás dispuesto a aceptar las suposiciones del Dr. Vallée, y las mías, de que nuestro continuo espacio-tiempo es solo un subconjunto de una Realidad más grande, de la cual puede emanar el fenómeno OVNI. Y si eso te recuerda mucho al antiguo gnosticismo, querido colega, es porque lo es, -el mismo Dr. Vallée lo admitió también durante la entrevista.

Sé muy bien que todas estas especulaciones descabelladas han ido más allá de lo que Jacques Vallée y sus colegas podrían estar cómodos apoyando, y es cierto que lo que están descubriendo abre MÁS preguntas que las respuestas que puede proporcionar. Pero una cosa es segura: cuando se compara con la noción de manifestaciones alquímicas no identificadas (MANIS) invocadas por inteligencias capaces de controlar la Matrix de nuestra propia existencia, la HET (hipótesis extraterrestre) suena sumamente pintoresca … y aburrida.

Así que aquí está la esperanza de que Vallée se las arregle para involucrar a algunos expertos de Silicon Valley en su investigación (¡ejem, ejem! Elon Musk). Y si conoce a alguien que puede estar en posesión de posibles restos expulsados ​​por un OVNI, no se sienta molesto si un caballero francés de buen aspecto le pregunta al respecto. No seas duro con él y dale un poco de escoria.

RED PILL JUNKIE                       The Daily Grail

¿FUERON LOS INCAS UN IMPERIO?

El Tahuantinsuyo floreció entre los siglos XV y XVI y su capital estaba en Cusco, Perú.

PIERINA PIGHI BEL    ¿Hubo alguna vez un Imperio inca?: la visión de Jago Cooper, director de América del Museo Británico

Los incas se extendieron desde Ecuador hasta Argentina, conquistaron otras culturas y el poder se concentraba en una persona.
Esta descripción suena a la de un imperio, pero ¿los incas lo fueron en realidad?
María Rostworowski, una de las principales historiadoras en Perú de esta cultura, prefería no usar esa palabra por ser muy propia del “Viejo Mundo”.
Ella prefería usar “Tahuantinsuyo” (cuatro regiones unidas, en quechua).
Pero el arqueólogo británico Jago Cooper, autor del documental “Los incas: amos de las nubes” (2015) (y otros investigadores) sí llama “imperio” a esta civilización, pero uno “no occidental”.

Jago Cooper también ha filmado las series de documentales “Los reinos perdidos de América del Sur”, “Los reinos perdidos de América Central”, “Isla de Pascua: misterios de un mundo perdido” para la BBC (Foto: IWC Media).

¿Qué tenían los incas de un imperio y qué no? ¿Qué hizo única a esta cultura andina?

El arqueólogo Cooper, también curador y director del área de América en el Museo Británico, en Londres, participa con su documental en el Hay Festival de Arequipa y le respondió a BBC Mundo estas preguntas.

¿Imperio o Tahuantinsuyo?

Si digo “Tahuantinsuyo” nadie va a saber de qué estoy hablando, a menos que hayan estudiado la historia inca. Es un concepto muy diferente de cómo las cuatro regiones (que lo formaban) se unen.
Estoy de acuerdo con que “imperio” es una palabra nacida a partir de una percepción occidental, pero debes usar palabras que la gente entienda.
Además, los incas cumplen ciertas características de “imperio”.

¿Como cuáles?

Son un imperio en el sentido de que tuvieron gran extensión geográfica, control centralizado, el poder estaba organizado jerárquicamente, tenían un sistema de medida como los quipus (sistema de contabilidad), un marco ideológico que unía a la gente, y ese tipo de cosas.

¿Y por qué imperio “no occidental”?

Los incas fascinan a la gente porque representan un modelo diferente de imperio y de sociedad compleja.
Juntaron a cientos de miles de personas juntas bajo un solo marco cultural, pero en una forma muy diferente a como lo hicieron los griegos, los romanos y los egipcios.
Una forma diferente a cualquier cosa que haya surgido en Europa, que ha dominado la comprensión que la gente tiene de “civilización”.

La ciudadela de Machu Picchu fue descubierta al mundo por Hiram Bingham en 1911

Una de las diferencias con Europa que mencionas es que los incas pensaban que el pasado, el presente y el futuro eran paralelos (suceden al mismo tiempo) y no lineales.

Si crees que todos tus ancestros y tus descendientes están viviendo en tiempos paralelos, mirándote y viendo tu comportamiento y tu estás viviendo con ellos, y que son parte del entorno físico, cambian completamente tus decisiones.
Eso explica por qué sacaban a las momias en procesiones, al público.
La gente que podía mediar entre las diferentes vidas era muy poderosa.

¿Era posible que los incas hablaran de una persona muerta como si estuviera viva?

Sí, totalmente posible.

Esto debe haber sido confuso para los europeos cuando llegaron.

Muy confuso. Los europeos no tenían ni idea de lo que estaba sucediendo y eso tenía un gran impacto en determinar la fecha de muerte de alguien, el tiempo en el que alguien había vivido.
Si crees que el pasado, presente y futuro son paralelos, lo único que los une es un lugar físico. Una montaña, una piedra particular se convierte en el punto de conexión entre el pasado, presente y futuro.

Lo que para los europeos era una cima de una colina, para los incas podía ser un lugar sagrado, de gran importancia.
La gente todavía no entiende esas percepciones del paisaje, la importancia de los lugares.

Machu Picchu estaba en el centro del Tahuantinsuyo.

¿Qué otras diferencias tenían con Occidente?

Una de las diferencias es que nadie más creó un imperio en un terreno como el de los Andes, que es un paisaje extraordinario.
Los incas tuvieron la habilidad de atraer comunidades de una gran variedad de regiones diferentes, desde el desierto hasta la selva, desde Argentina hasta Ecuador.
Crearon un imperio que combina regiones. Es extraordinario. Los romanos se extendieron en Europa, pero no tenían bosques tropicales, no tenían desiertos.

¿Cómo atrajeron a tantas comunidades?

Otra de las diferencias es la forma en la que los incas se expandieron.
Esta forma se basó en atraer a las comunidades para que se unieran al imperio, en vez de usar la fuerza (la usaban solo si era necesaria).
Persuadían a la gente de que lo que ofrecían era muy bueno, para que quisieran volverse incas.

¿Qué les prometían?

Les ofrecían el desarrollo que alcanzaron en sistemas de caminos, comercio, transporte de bienes, almacenamiento de comida…

Esto es diferente de todo lo que se ve en los modelos europeos.
También eran tolerantes con otras religiones.

La ciudadela de Machu Picchu es una de las siete maravillas del mundo moderno.

¿Y cómo lograron esas ventajas en tan pocos años?

En los modelos occidentales se requiere que los imperios desarrollen ellos mismos las cosas.
Pero cuando surgieron los incas, que representan solo unos cuantos cientos de años de la historia de Perú, ya había comunidades muy complejas ahí y en América del Sur (a las que absorbieron).

Aparecían en una región y le decían a la gente “pueden comerciar lo que producen, nunca van a pasar hambre, pueden mantener su religión, su estilo de vida, solo los vamos a incorporar a una estructura más amplia”.

¿Por qué crees que la gente debe ver tu documental o saber estas cosas de los incas?

Mis programas abren una pequeña ventana a la maravilla de los incas.
La gente que nunca ha escuchado sobre ellos puede tener una pequeña introducción que desafíe su manera de ver el mundo y eso es algo muy bueno.

Pierina Pighi Bel
HayFestivalQuerétaro@BBCMundo

PALABRAS: SISTEMA DE CONTROL

Cuando hablo de sistema de control del espíritu, no quiero decir que una supercivilización superior nos haya encerrado en las restricciones de una cárcel limitada por el espacio, vigilada de cerca por entidades que podríamos llamar ángeles o demonios. Lo que quiero decir es que la mitología rige un cierto nivel de nuestra realidad social sobre el cual las tendencias políticas e intelectuales normales no tienen poder real. En ese nivel las estructuras del tiempo son largas y la evolución lenta. Los medios de comunicación, cuyo papel consiste en transmitir imágenes de ruido transitorio en algunas fracciones de segundo (mientras más ruido, mejor), dejan de percibir por completo esta señal. Una sociedad incapaz de fijar su atención durante más de algunos minutos (el intervalo entre dos anuncios publicitarios), no puede concebir acontecimientos que comenzaron antes del nacimiento de mi abuelo y que acabarán después de la muerte de mi nieto. Pero tales cambios a largo plazo sí existen. Dominan el destino de las civilizaciones.
Esta teoría no explica cómo los OVNIS hacen para aparecérsenos, aunque incide al menos en una idea: son al mismo tiempo naves físicas (un hecho que me parece innegable desde hace tiempo) y mecanismos psíquicos cuyas propiedades precisas áun están por definir.

JACQUES VALLÉE                Dimensions (en español Crónica de Otros Mundos)

VIDA AVANZADA PUEDE EXISTIR EN UNA FORMA QUE ESTÁ MÁS ALLA DE LA MATERIA

6a00d8341bf7f753ef01b7c92277f4970b-800wiEl astrofísico Paul Davies de la Arizona State University sugiere que la tecnología avanzada ni siquiera puede ser de materia. Que podría no tener un tamaño o forma fija; no tienen fronteras bien definidas. Es dinámica en todas las escalas de espacio y tiempo. O, por el contrario, no parece hacer nada en absoluto que podamos discernir. No consiste en cosas discretas, separadas; sino más bien en un sistema, o una sutil correlación de alto nivel de las cosas.

¿Son la materia y la información, pregunta Davies, todo lo que hay? Quinientos años atrás, escribió Davies, “el concepto mismo de un dispositivo que manipula la información o el software habría sido incomprensible“. ¿Podría haber un nivel aún más alto, aún fuera de toda experiencia humana, que organiza los electrones? Si es así, este tercer nivel “nunca se manifestaría a través de observaciones hechas a nivel informativo, y menos aún a nivel de la materia.”

Debemos estar abiertos a la posibilidad distinta de que una tecnología alienígena avanzada de mil millones de años pueda operar en el tercer o quizás un cuarto o quinto nivel, todos los cuales son totalmente incomprensibles para la mente humana en nuestro estado actual de evolución.

Susan Schneider, de la Universidad de Pennsylvania, parece estar de acuerdo. Ella es uno de los pocos pensadores-fuera del reino de la ciencia ficción que han considerado la noción de que la inteligencia artificial ya está ahí fuera, y lo ha estado por eones.

Su estudio, Alien Minds, pregunta: “¿Cómo piensan los extraterrestres inteligentes? ¿Tendrían experiencias conscientes?, ¿sentiría de una cierta manera por ser un extraterrestre?”

Aunque somos conscientes de que nuestra cultura es antropomorfa, Schneider imagina que su sugerencia de que los extraterrestres son superordenadores nos pueda parecer extravagante. Entonces, ¿cuál es su razón de ser para la visión de que la mayoría de las civilizaciones alienígenas inteligentes tendrán miembros que son inteligencia artificial superinteligente?

Schneider presenta tres observaciones que apoyan su conclusión para la existencia de la superinteligencia extraterrestre.

La primera es “la observación de la ventana corta“: Una vez que una sociedad crea la tecnología que podría ponerla en contacto con el cosmos, está a sólo unos cientos de años de cambiar su propio paradigma de la biología a la IA (inteligencia artificial). Esta “ventana corta” hace que sea más probable que los alienígenas que encontremos sean postbiológicos.

La observación de la ventana corta está apoyada por la evolución cultural humana, al menos hasta el momento. Nuestras primeras señales de radio datan sólo de ciento veinte años, y la exploración espacial tiene sólo cincuenta años, pero ya estamos inmersos en la tecnología digital.

El segundo argumento de Schneider es “la mayor edad de las civilizaciones alienígenas“. Los partidarios de SETI han concluido a menudo que las civilizaciones extraterrestres serían mucho más antiguas que las nuestras “… todas las líneas de evidencia convergen en la conclusión de que la edad máxima de la inteligencia extraterrestre sería de miles de millones de años, específicamente de 1.700 millones a 8.000 millones años.”

Si las civilizaciones son millones o miles de millones de años más viejas que nosotras, muchas serían mucho más inteligentes que nosotros. Según nuestros estándares, muchas serían superinteligentes. Somos bebés galácticos.

¿Pero serían formas de IA, así como formas de superinteligencia? Schneider dice, sí. Incluso si fueran biológicas, simplemente teniendo mejoras biológicas del cerebro, su superinteligencia sería alcanzada por medios artificiales, y podríamos considerarlas como “inteligencia artificial“.

Pero ella sospecha algo más extraño que esto: que no estarán basadas ​​en el carbono. Subirla (uploading) permite a una criatura acercarla a la inmortalidad, permite reinicios (reboots), y le permite sobrevivir bajo una variedad de condiciones que las formas de vida basadas en carbono no pueden. Además, el silicio parece ser un mejor medio para procesar la información que el propio cerebro. Las neuronas alcanzan una velocidad pico de unos 200 Hz, que es siete órdenes de magnitud más lenta que los microprocesadores actuales.

http://www.dailygalaxy.com/my_weblog/2017/09/-the-alien-observatory-advanced-life-may-exist-in-a-form-thats-beyond-matter.html

Modificado por orbitaceromendoza