LA AMENAZA (13)

LA AMENAZA
The Threat – Revealing the Secret Alien Agenda
Por
Dr. David Jacobs
Traducción de Tavo Jiménez
 
INFILTRACIÓN
 
Durante muchos años los investigadores pensaron que las abducciones eran raros sucesos que desafortunadamente ocurrían a adultos que estaban en el lugar equivocado en el momento menos oportuno. En los años recientes los investigadores se han dado cuenta que el fenómeno de las abducciones es para toda la vida. Ahora sabemos que comienza en la infancia. Las madres han descrito cómo eran abducidas junto a sus bebés. Algunas abducidas incluso han informado que habían sido ‘visitadas’ en el hospital poco antes o después del nacimiento de sus hijos.
Ahora sabemos que la abducción es un fenómeno que continúa –desde la infancia- hasta la edad adulta. Sabemos que el abducido lo es de por vida. Cada abducido al que mis colegas o yo mismo hemos investigado ha tenido numerosos eventos de abducción a lo largo de su vida.
Así que, ¿cuántas personas han sido sometidas a abducción? Esta pregunta es virtualmente imposible de responder, mayormente porque la gente abducida no recuerda la experiencia en cuestión. A pesar de esta dificultad, sabemos que las abducciones están muy extendidas.
Mi colega Budd Hopkins y yo hemos recibido miles de cartas y llamadas telefónicas de abducidos que nos relatan sus vivencias. Otros investigadores, procedentes de todas partes de nuestra sociedad, han lidiado con abducciones o escuchado de ellas por decenas de miles. Todavía, el número de personas que entran en contacto con investigadores no es una representación exacta del número de personas que podrían haber sido abducidas, pues, de nuevo, la mayoría de los abducidos son inconscientes de ello.
Estimaciones informales de la magnitud del fenómeno.
En 1987, Budd Hopkins diseñó un cuestionario para el magazine OMNI, a fin de recopilar datos sobre abducciones. Cuatro mil cuestionarios de los lectores de OMNI fueron respondidos. El Físico Bruce Macabee y los ufólogos Don Berliner y Rod Swiatek (ambos de la Fund for UFO Research) analizaron 450 de los cuestionarios, concluyendo que alrededor del 4 % de los varones y el 11 % de las féminas que respondieron podrían ser abducidos.
En 1987 también yo comencé a crear archivo de datos sobre abducidos. Desarrollé un estudio simple, basado en el cuestionario para OMNI, dirigido a los estudiantes de una universidad. A través de los años mejoré el cuestionario y continué entregándolo a los estudiantes. En 1991 había recolectado mil doscientas respuestas, mayormente de universitarios con edad comprendida entre 18 y 23 años. Se dividió en tres categorías: posible abducido, probable no abducido y no abducido. El resultado de mi análisis sugirió que el 5’5 % de quienes respondieron al cuestionario eran ‘posibles’ abducidos, mientras que el 1’5 % eran casos discutibles. Esos números eran terriblemente altos.
Hay otras estimaciones informales. Por ejemplo, las evidencias poderosamente sugieren que la mayoría –si no la totalidad- de los eventos ‘encuentro cercano’ de avistamiento ovni son el comienzo o desenlace de un suceso de abducción. Incluso los avistamientos de alto nivel pueden ser indicativos de abducción. Estadísticas de Gallup sobre avistamientos ovni han variado desde 9 % hasta 14 % desde 1950. Si un porcentaje de esos avistamientos enmascara abducciones, entonces el número de sucesos de abducción es elevado.
 
LA ENCUESTA ‘ROPER’
 
En 1991, Robert Bigelow, un filántropo que apoya la investigación ovni, y otro investigador propusieron a Budd Hopkins y a mí que condujésemos la investigación formal que nos permitiera conocer una estimación del número de estadounidenses que podrían haber sido víctimas de abducciones. Aceptamos el ofrecimiento.
Sabíamos de los retos que aquello suponía. Tuvimos que construir el sondeo así que obtendríamos un amplio rango de información y superaría los problemas de carencia de recuerdos conscientes de los abducidos. Luego tuvimos que encontrar una organización de encuestas, y elegimos la Roper Organization, porque las personas que la forman estaban entusiasmadas con el proyecto. Finalmente, tuvimos que ser muy cautelosos y prudentes en el análisis de los resultados.
En el verano de 1991, Roper llevó a cabo una recopilación del sondeo realizado sobre una masa de adultos elegidos al azar por todos los Estados Unidos. El sondeo se realizaba en el hogar de los participantes, con un entrevistador que acudía, preguntaba, y tomaba nota de las respuestas en su cuestionario. Las preguntas sobre abducción eran parte del apartado de cuestiones sobre experiencias personales y políticas. Una pregunta fue específicamente diseñada para identificar a quienes a se sentían forzadas a responder positivamente pesar de los hechos. Hopkins se inventó el término ‘trondant’, y preguntábamos a los encuestados si dicha palabra tenía para ellos algún significado especial. Si un amplio porcentaje de personas respondía la cuestión ‘trondant’ de forma positiva, sabríamos que las respuestas al resto del cuestionario debían ser puestas en suspenso.
La investigación mediante encuesta, usualmente, abarca a una población de mil seiscientas personas, lo cual es considerado suficientemente grande como para proporcionar resultados correctos para la mayoría de las encuestas nacionales. En cualquier caso, dada la controvertida naturaleza de la investigación sobre abducciones, quisimos realizar el sondeo sobre una base de población aún mayor, a fin de afinar la corrección de datos obtenidos. El número final de encuestas realizadas fue de 5,947, las cuales arrojaban un rango de error del 1,4 %. El Sondeo Roper, de esta manera, se convirtió en la más grande y precisa encuesta de este tipo nunca realizado. Es importante añadir que no se trataba de un sondeo de opinión, sino una encuesta basada en experiencias personales contadas por el entrevistado, lo cual la diferencia de otros sondeos de esta naturaleza.
En sus resultados iniciales, el número de potenciales víctimas de abducción era muy –violentamente- elevado:
 
*El 18 % alguna vez había despertado paralizado con una extraña presencia acompañando en el dormitorio.
*El 15 % había visto una presencia aterradora.
*El 14 % había vivido experiencia de ‘salir del cuerpo’.
*El 13 % había experimentado el inexplicable tiempo perdido (missing time).
*El 11 % había presenciado la visita de un fantasma.
*El 10 % había estado flotando en el aire.
*El 8 % había sido testigo de la presencia de luces inusuales en el dormitorio.
*El 8 % había advertido en su cuerpo cicatrices desconcertantes.
*El 7 % había presenciado un ovni.
*El 5 % había soñado con ovnis.
*El 1 % dijo que la palabra ‘trondant’ tenía una significancia especial para ellos.
 
El pequeño número de respuestas positivas a la cuestión ‘trondant’ significaba que el sondeo no se había inclinado hacia quienes tienen el impulso a responder positivamente. La Roper Organization eliminó de las estadísticas finales todos los cuestionarios con una respuesta positiva a la cuestión ‘trondant’.
El resultado del Sondeo Roper nos indica que millones de estadounidenses podrían ser abducidos. Tanto Hopkins como yo mismo sabíamos que el fenómeno de las abducciones estaba muy extendido, pero esas cifras quitaban el aliento. Por dicho motivo, fuimos lo más cautelosos posible al aproximarnos a los datos. Aislamos las cinco preguntas que, en investigaciones previas, sabíamos que eran indicativos de actividad de abducción alien. E incluimos en la muestra final solamente a aquellas personas que habían respondido positivamente, al menos, cuatro de las cinco preguntas.
El análisis final indica que el 2 % de los estadounidenses –cinco millones- han experimentado eventos consistentes con aquellos que los abducidos han vivido antes de que supieran de su condición. Incluso si este número fuera un 75 % mayor que la frecuencia real, aún estaríamos hablando de un millón de estadounidenses abducidos.
Una cosa está clara: El Sondeo Roper confirmó la menos formal y anecdótica evidencia de que hay un enorme número de personas que ha vivido experiencias de abducción. Y podemos concluir, por lo tanto, que el fenómeno de las abducciones está muy extendido y afecta a casi todos los ámbitos de nuestra sociedad.
Adicionalmente a todo ello, el Sondeo Roper informa de resultados por edad, sexo, raza, geografía, estatus social, y provee de datos en esos subgrupos. Un importante sub-análisis enfocado en la edad, y un segundo sub-análisis enfocado en el grupo de encuestados que la Roper Organization denomina ‘militantes sociales/políticos’. Esas personas, sin importar su tendencia política, son conscientes de los problemas sociales y buscan solventarlos. Por ejemplo, escriben cartas de protesta a sus consejos escolares y, de cualquier forma, tienen un semblante de responsabilidad social. Poseen más estudios y unos ingresos económicos superiores (38,700 $ frente a 28,300) a la mayoría.
Los resultados de esos dos sub-análisis son los que siguen. El primero resume las respuestas según el grupo de edad, mostrando que el conjunto de18 a29 años respondió más positivamente a los cinco indicadores de abducción que cualquier otro conjunto de edad. Esto parece que va contra la lógica, porque la gente mayor ha tenido una mayor oportunidad a lo largo de su vida de tener más experiencias de abducción.
 
Relación entre Cinco Indicadores de Abducción y la edad (muestra total)
Total edades /18 a29 /30 a44 /45 a59 / mayores de 60 años
 
*Despertar paralizados con sensación de que hay una extraña presencia:
18 % – 22 % – 21 % – 17 % – 10 %
*Experiencia de pérdida de tiempo (missing time):
13 % – 14 % – 13 % – 13 % – 10 %
*Sensación de que realmente estaban volando:
10 % – 11 % – 13 % – 10 % – 8 %
*Vieron bolas de luz en el dormitorio:
8 % – 11 % – 9 % – 7 % – 5 %
*Se encontraron con cicatrices inexplicables:
8 % – 14 % – 7 % – 6 % – 5 %
 
El segundo sub-análisis, concerniente a aquellas personas social o políticamente activas. Este conjunto se supone que no habría de experimentar sucesos bizarros como los que narra, pues son personas que están situadas en el espacio público, a la vista de todos. En cualquier caso, no sólo puntúan los más altos en todas las preguntas, sino significativamente muy alto.
 
Relación entre Cinco Indicadores de Abducción y activismo social y político (muestra total)
Totales / Activismo social-político
 
*Despertar paralizados con sensación de que hay una extraña presencia:
18 % – 28 %
*Experiencia de pérdida de tiempo (missing time):
13 % – 17 %
*Sensación de que realmente estaban volando:
10 % – 18 %
*Vieron bolas de luz en el dormitorio:
8 % – 11 %
*Se encontraron con cicatrices inexplicables:
8 % – 9 %
 
El Sondeo Roper nos provee de datos sobre incidentes relacionados con el fenómeno de las abducciones, pero no sobre la frecuencia de los mismos. Sabemos que las abducciones suceden a lo largo de la mayoría de la vida de un abducido. En cualquier caso, estimar la frecuencia es harto difícil. El primero y principal problema reside en que los abducidos no recuerdan la gran parte de sus sucesos de abducción. A fin de recopilar datos sobre la frecuencia, pedí a numerosos abducidos que hiciesen un seguimiento de sus experiencias. Estos abducidos tuvieron un número suficiente de sesiones de hipnosis conmigo como para estar atentos a aquellos sobresalientes indicadores que evidenciaban actividad de abducción. Seis abducidos cuidadosamente registraron los sucesos de abducción que habían vivido. Hemos confirmado algunos de ellos a través de regresión hipnótica, y otros los investigaremos más adelante.
 
Frecuencia de abducción
 
Abducido – Período – Abducciones – Investigadas
Karen Morgan – 25 enero 1988-22 enero 1989 (1 año) 9 7
Kathleen Morrison – 1994 (1 año) 13 7
Christine Kennedy – octub. 1992 – febrero 1993 (31 meses) 8 5
Allison Reed – 20 julio 1993 – 22 julio 1994 (1 año) 33 14
Gloria Kane – 4 julio 1988 – 28 febr. 1989 (8 meses) 54 11
Kay Summers – 13 nov. 1993 – 14 dic. 1993 (1 mes) 14 1
 
El gráfico deja al descubierto algunos datos que nos hacen reflexionar. Christine Kennedy, por ejemplo, tiene relacionado su ciclo menstrual con sus eventos de abducción. Cuando no fue abducida su período menstrual era de 28 días, mientras que cuando vivió abducción el ciclo se reducía hasta 24 días.
Allison Reed tiene relacionadas sus abducciones con el nivel de azúcar en la sangre (teniendo diabetes, se hace mediciones de azúcar cada mañana); su nivel de azúcar en sangre era, a menudo, elevado después de una abducción, unas tres o cuatro veces más elevado que lo normal.
Gloria Kane descubrió que sus experiencias de abducción aumentaban durante el período de ovulación, mientras que disminuían cuando llegaba la menstruación, aunque ovulación y menstruación no eran los únicos determinantes de sus abducciones.
 
La mujer que representa el extremo del fenómeno de las abducciones de Kay Summers, quien vive en el Medio Oeste y trabaja en un pequeño comercio. Un constante contacto telefónico me ha permitido hacer un seguimiento de muchos de los sucesos que le han sucedido. Ha vivido tantas abducciones como 100 durante un período de un año, un promedio de una abducción cada tres días. Esto ha tenido un efecto devastador en Kay, quien vive desesperada. Recibe el mínimo apoyo de su familia y amigos, quienes crean o no en ella, se niegan a creer en la asombrosa frecuencia de los sucesos.
A menudo cansada y deprimida por la pérdida de sueño y el trauma de la abducción, Kay ha aprendido a disociarse psicológicamente de su experiencia (abducción) mientras está sucediendo, como lo haría un niño que padece un abuso físico o sexual de forma sistemática. Ella está en una montaña rusa emocional.
Aunque la frecuencia con la que Kay es abducida es extrema, no es tan inusual como pensábamos originalmente. En los últimos años, muchos abducidos han informado de una dramática aceleración en la frecuencia de sus abducciones. La tendencia general ha ido hacia un mayor número de abducciones por cada víctima.
Supongamos que los datos sobre la frecuencia de las abducciones están equivocados. El más pequeño número de abducciones /por año que se me ha informado es de 9. Si la tasa es sólo de 5 por año, y si el fenómeno comienza en la infancia y continúa en la madurez, el número aún aumenta rápidamente.
 
La conclusión sobre el Sondeo Roper y sobre nuestra propia investigación es que, sin ninguna duda, un enorme número de personas está experimentando un elevado número de abducciones. Los alienígenas han invertido una gran cantidad de tiempo y energía –y continúan haciéndolo- en el programa de abducciones. Mucha gente cree que las abducciones son ‘estudios’ o ‘experimentos’, o que los alienígenas están aprendiendo algo de nosotros. Las cifras indican lo contrario. El aprendizaje y la experimentación, si alguna vez los hubo, están concluidos. Por consiguiente, la evidencia claramente indica que los alienígenas están conduciendo un extenso y sistemático programa de explotación psicológica de los seres humanos.
 
Continuará con el capítulo 8.
 
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LA AMENAZA (12)

LA AMENAZA
The Threat – Revealing the Secret Alien Agenda
Por
Dr. David Jacobs
Traducción de Tavo Jiménez
 
Hipótesis actuales y abducciones
El fenómeno de las abducciones ha sido siempre mucho más hermético que el fenómeno de los avistamientos de ovnis. Los investigadores han analizado los avistamientos durante cuarenta años antes de que surgiera un caso de abducción. Otros veinticinco años han transcurrido antes de que pudieran comprender que las abducciones eran abundantes y el epicentro del fenómeno ovni.
Cuando los investigadores empezaron a investigar las abducciones, asumieron que una abducción era un evento que se producía una vez en la vida de un adulto. Se las interpretó como fruto de la curiosidad de los aliens, más que como un acto de manipulación. Puesto que los abducidos recordaban fragmentos de su experiencia, los investigadores determinaron que los aliens estaban “estudiando” a las personas, o “experimentando” con ellas.
Puesto que el número de reportes sobre abducciones fue en aumento, muchos investigadores adoptaron el argumento ético de la no interferencia, y asumieron que los alienígenas conducían sus estudios en secreto a fin de no afectar demasiado a la vida de los humanos abducidos; los recuerdos de una abducción podían ser tan traumáticos que podían interferir negativamente en el bienestar de los sujetos. Adicionalmente, los investigadores también asumieron que los aliens inducían a los abducidos a no recordar el evento, de forma que éste se enterraba en el inconsciente del individuo.
Otros investigadores teorizaron que un abducido no podía recordar una abducción como respuesta natural defensiva del cerebro humano a un evento traumático. La mente humana podría no sobrellevar el terror de una abducción alienígena. En vez de encarar los sucesos horrendos, la mente entierra los recuerdos, lo que conduce a los investigadores a usar la hipnosis para recuperar esos recuerdos reprimidos.
El argumento de que los aliens actúan en secreto a fin de no afectar las vidas de los abducidos podría tener sentido si no fuera por el hecho de que –aun si tomar conciencia de la abducción experimentada- la vida del abducido se ve enormemente trastornada.
Si los aliens estuviesen realmente preocupados por no causar alteraciones a esos individuos, simplemente no los abduciría o, al menos, no con tanta frecuencia en el curso de sus vidas.
La hipótesis de que los abducidos reprimen sus recuerdos para sobrellevar el trauma de una abducción plantea problemas probatorios. Los mecanismos de represión de recuerdos traumáticos son altamente discutibles; e incluso, si la hipótesis fuera acertada, la frecuencia de las abducciones incide negativamente sobre la represión en cada caso. Abundan los casos de abducción que no son traumáticos y, no obstante, no son recordados por los sujetos que los vivieron.
Además, los investigadores no han descubierto procedimientos posthipnóticos que los aliens hayan usado para “enterrar” un evento de abducción. Si esos procedimientos se llevaron a cabo, los investigadores los habrían visto.
Aunque la neurología exacta nos es desconocida, se puede decir que los aliens almacenan los sucesos de la abducción directamente en el sistema de “memoria a largo plazo” del abducido, eludiendo la “memoria a corto plazo” y previniendo el desencadenamiento del mecanismo que permite su reconstitución.
La hipnosis restituye el mecanismo que permite a los recuerdos salir a la luz. A Reshma Kamal se le dijo (por los aliens) que la razón por la que a los abducidos no se les borran totalmente los recuerdos es porque hay aspectos de ellos que han de ser tenidos en cuenta por el sujeto con vistas al futuro (Tavo: simple conveniencia alien). Así que, los recuerdos permanecen intactos, pero inaccesibles a través de la vía normal.
Durante años, el fenómeno de las abducciones ha yacido oculto bajo capas de directa o indirecta protección: creencias sociales, hostilidad científica, memoria consciente incompleta, confabulación en testimonio de hipnosis, y manipulación de recuerdos inducidos por los alienígenas. A diferencia de los avistamientos ovni, no hay rastro de rádar, fotografías, vídeos. La evidencia es, primeramente, anecdótica, con un artefacto ocasional. Sólo hay una cosa cierta: por la razón que sea, la estrategia de secretismo por parte de los aliens ha sido enormemente exitosa. La mayoría de las personas que han tenido una vida repleta de eventos de abducción siguen ignorando lo que les ha sucedido. Éstas negarían –como si de una locura se tratara- cualquier insinuación de que hayan estado involucradas en el fenómeno de las abducciones, incluso aunque hayan sido abducidas unas horas antes.
 
Métodos para proteger el secretismo
 
El objetivo principal del secretismo es prevenir al abducido a que recuerde lo que le ha ocurrido; una estrategia que es mucho más efectiva que simplemente induciendo a la amnesia.
Primero: todos aquellos que se encuentran cerca de la abducción deben no ser conscientes de lo que está sucediendo. Por tanto, rutinariamente, los aliens inmovilizan, dejan inconsciente o alteran la percepción de los testigos de la abducción. En efecto, los aliens “desconectan”, “apagan” a aquellos que no deben interferir en el evento. Maridos, esposas, amigos, testigos, todos ellos son convertidos en inconscientes de la abducción.
Segundo: el abducido es separado de un grupo. Por ejemplo, si el abducido está en un picnic, éste irá a “dar un paseo”, y no regresará hasta pasada una hora y media. Cuando regresa al grupo, explica vagamente que “perdió la pista del tiempo”, y sus amigos ignorarán el incidente.
Tercero: para hacer mucho más difícil la obtención de recuerdos, los aliens nublan la memoria del abducido, insertando recuerdos confusos y falsos en su mente. Por ejemplo, si una persona es abducida desde su cama, ésta podría recordar un inusual, vívido y realista “sueño”. Otras abducciones pueden producir “pantallas” de recuerdos de animales (lechuzas, ciervos, monos, mapaches) que miran fijamente a los ojos de un abducido. El sujeto puede pensar que ha visto un “ángel” o un “demonio”, o a un familiar muerto de pie junto a su cama. La sociedad le provee de un abanico de explicaciones, y los abducidos eligen dependiendo de su bagaje y cultura.
El secreto se extiende a los aspectos físicos de una abducción, y el “encubrimiento” de un abducido es parte de ello. Cuando una persona es abducida de su medio habitual, se reporta que él ha salido flotando directamente a través de una ventana cerrada, atravesando paredes, techos y tejados, hasta introducirse en el ovni que le espera.
Cuando una persona está conduciendo su coche, los aliens causan la parálisis del vehículo, de forma que el abducido puede caminar hacia el ovni situado junto a la carretera. Algunas veces, el abducido flota directamente a través del cristal delantero del auto. Típicamente, los aliens esperan hasta que no hay otros vehículos en la carretera, o ellos fuerzan al sujeto a transitar una ruta desierta. A menudo, los aliens toman el coche con el abducido, resolviendo el problema de dejar el auto abandonado en la carretera.
 
Amenazas al secretismo
 
El secretismo alienígena no ha sido perfectamente implantado. Aparentemente, los aliens no pueden lograr un secreto completo. Los testigos observan ovnis; marcas de su existencia son dejadas sobre el terreno, y quedan efectos físicos sobre el medio ambiente. Muchos abducidos tienen recuerdos conscientes de sus experiencias; reconocen que han vivido experiencias de “tiempo perdido”. Tienen cicatrices inexplicables y otras “pistas” físicas.
Adicionalmente, la política de secretismo tiene otros puntos vulnerables.
El primero de ellos es el dispositivo implantado en muchos abducidos. Llevar un implante es arriesgado; el sistema de monitorización que alerta a los aliens de que existe un propósito de extracción del implante sólo funciona en ocasiones que no son de emergencia. Según mi conocimiento, en al menos veinte ocasiones, abducidos que no eran conscientes de que lo eran, han “estornudado” un implante, o lo han expulsado mediante otro medio.
Potencialmente, la expulsión de un implante puede amenazar el secretismo alien. Los confundidos e ignorantes abducidos asumen que asumieron el objeto accidentalmente (‘Debe ser que el viento lo introdujo en mi nariz’). O puede que un abducido se sienta forzado a desembarazarse del implante. Por ejemplo, una joven mujer expulsó vaginalmente un amarillento objeto aparentemente plástico de dos centímetros, el cual, por supuesto, la horrorizó. Ella “sabía” que debía librarse del objeto inmediatamente. Tiró de la cadena del inodoro por varias veces hasta que se aseguró de que había desaparecido. Sólo entonces se sintió mucho mejor.
No se grabado en video o fotografiado es esencial para el mantenimiento del secretismo alienígena. Son extremadamente cuidadosos de que el abducido no lleve encima ningún medio fotográfico antes del evento. Si fuera necesario, ellos pueden provocar fallo de energía en la casa o vecindario del abducido, para protegerse ante equipamiento de detección. No desean ser vistos.
 
Protegiendo el feto
 
El área en el que los aliens son más vulnerables, aquel que –de lejos- tiene un mayor impacto en el mantenimiento del secretismo, es la implantación de un feto que se está gestando. Virtualmente, todas las abducidas han tenido embriones implantados, y tras un período de semanas o meses el feto les ha sido extraído. Sin la fase (del programa) de implantación-extracción fetal, el completo fenómeno de las abducciones sería baldío o inoperativo. Es absolutamente esencial que el feto esté protegido del aborto durante esa fase.
La fase de implantación es, precisamente, donde la seguridad (del programa) se ve más comprometida. Una vez que la abducida ha sido embarazada, ésta continúa su vida normal, pero llevando en ella el feto. Aunque algunas mujeres abducidas sean conscientes de la existencia del feto, ellas –y no los alienígenas- están en control de él y su embarazo. Para los aliens este período es crucial. Si la mujer se da cuenta de que está portando un feto implantado por los alienígenas, puede decidirse por el aborto. En efecto, muchas abducidas han optado por ello.
 
Razones para el secreto
 
La cuestión principal sigue ahí: ¿Por qué son los alienígenas tan reservados? La respuesta a esta pregunta puede estar en los motivos y objetivos del Programa de Reproducción (Hibridación). Puesto que el feto debe ser protegido (de las propias abducidas), el método más efectivo para evitar que las mujeres decidan es mantenerlas ignorantes de ello. En respuesta a una pregunta de la abducida Lucy Sanders, un alienígena fue inusitadamente comunicativo y claro: “Nosotros tenemos nuestro propio interés al extraerte tus óvulos, usándolos para nuestros propósitos genéticos. Sabemos que estos puede ser muy perturbador para las humanas, pues están siendo usadas como órganos reproductivos entre dos especies (alien y humana), ellas son las ‘anfitrionas’ (de parásitos) para la reproducción, y nosotros sólo tomamos aquellos (óvulos) que necesitamos”.
Cuando Lucy preguntó qué quería decir exactamente, el alien respondió:
 
“Nosotros, algunas veces, usamos a las humanas como anfitrionas para objetivos genéticos de reproducción. Creemos que si la parte femenina de la especie conociera que su cuerpo está siendo usado como una ‘anfitriona’ (recipiente), podría querer deshacerse de aquello que no siente como suyo. Así que ponemos una fuerte laguna mental en su proceso de memoria, de modo que no sepa que se le ha realizado una implantación de feto (…) Dentro del primer trimestre de gestación, debe ser extraído, de modo que la mujer no se dé cuenta del proceso.”
 
Más allá de la protección del feto, hay otras razones para mantener el secreto. Si las abducciones son, como todas las evidencias claramente nos indican, un fenómeno intergeneracional, en el cual los hijos de los abducidos también son víctimas de abducciones, entonces, una de las metas de los alienígenas es la generación de más abducidos.
¿Son todos los hijos de los abducidos introducidos en el fenómeno? Las evidencias sugieren que la respuesta es “sí”. Y si un abducido tiene hijos con alguien que no es abducido, las oportunidades son que todos sus descendientes serán abducidos. Esto quiere decir que, a través de un incremento poblacional normal, divorcio, segundas bodas, etc, la población de abducidos se incrementa rápidamente a través de las generaciones. Cuando esos niños crecen y se casan y tienen hijos propios, todos esos niños, sin importar si se casan con un abducido o con alguien que no lo es, serán abducidos.
Con el fin de proteger la naturaleza intergeneracional del Programa de Reproducción, debe mantenerse en secreto (hacia los propios abducidos), a fin de que continúen teniendo hijos. Si un abducido descubre que está siendo sometido a un programa intergeneracional, podría decidirse a no engendrar hijos. Esto conduciría el programa a un final, lo cual los aliens no pueden permitir que ocurra.
La razón final del secretismo alienígena es expandir el Programa de Reproducción (Hibridación). Para integrarse más adelante en la sociedad, los aliens deben asegurarse que abducidos copulen con no abducidos, produciendo niños abducidos. Si los abducidos fuesen conscientes de este programa, ellos podrían decidirse por no tener hijos en absoluto, o copular sólo con abducidos. Así, el número de uniones (por motivos de embarazo) entre abducidos y no abducidos podría descender, poniendo en peligro la continuidad del Programa de Reproducción.
El Programa de Reproducción debe mantenerse en secreto, no sólo hacia las mujeres, sino también hacia los varones y la sociedad completa.
Cuando Claudia Negrón tenía seis años, una joven chica híbrida le explico, al menos, parte del programa:
 
“Le pregunté (a la chica híbrida) por la razón por la que estaban haciendo esto. Ella me dijo que era bueno para todos, y que ellos debían hacerlo. Es muy importante y yo no soy la única; hay mucho más (…) Le pregunté qué clase de proyecto era ese, y ella me dijo que ese proyecto era para hacer un mundo mejor, un mejor lugar”.
 
Podría afirmarse que desde que sabemos de la existencia del Programa de Reproducción, el secretismo alienígena se ha visto efectivamente comprometido. Pero no es cierto. El muro de secretismo de los alienígenas sólo será atravesado cuando mucha gente, dentro de nuestra sociedad, quizás la mayoría, completamente se dé cuenta de lo que les ha estado sucediendo, y entiendan las implicaciones (del Programa de Reproducción) para ellos y sus descendientes. Después de cincuenta años de conocimiento público sobre avistamientos ovni y abducciones, el debate continúa en si el fenómeno es real, y la comunidad científica rechaza estudiarlo.
De este modo, en estos momentos, la política de secretismo de los alienígenas ha sido –y continúa siendo- muy exitosa, a pesar de millones de avistamientos ovni y reportes sobre abducciones.
La mayor parte de los abducidos tienen bloqueados los recuerdos de sus experiencias, entrelazados dentro de un laberinto de sueños, confabulación, falsos recuerdos, imágenes inducidas, exactamente donde los alienígenas desean que permanezcan. Si los abducidos recobran los recuerdos de esas experiencias, tienen que soportar la crítica, el ridículo, el descrédito y la condescendencia de la sociedad.
El secretismo alienígena no es necesario para proteger a la sociedad del shock producido por la revelación del contacto. Tampoco es necesario para proteger la vida individual del trastorno. El secretismo es necesario para proteger el Programa de Reproducción. Se trata de una medida defensiva, no contra la hostilidad de violentos y aterrados humanos, sino de defensa contra la hostilidad de una población que es víctima de un programa global de explotación fisiológica.
Ahora podemos comprender el porqué los alienígenas no toman tierra en los jardines de La Casa Blanca. Si lo hiciesen, las razones que les han traído a la Tierra podrían ser descubiertas, lo cual impediría la continuidad del Programa de Reproducción.
Dado que es encubierto, el fenómeno de las abducciones –que es esencial para el Programa de Hibridación- ha crecido en enormes proporciones. Y ambas, sus objetivos y su magnitud, tienen profundas y alarmantes implicaciones en el futuro.
 
Continuará con el capítulo 7: ‘Infiltración’.

LA AMENAZA (11)

LA AMENAZA-. The Threat – Revealing the Secret Alien Agenda por Dr. David Jacobs. Síntesis y traducción de Tavo Jiménez
 
 
BIOLOGÍA ALIENÍGENA
 
Los reportes de los abducidos sugieren que los aliens carecen de boca, dientes, esófago, tracto digestivo, estómago, incluso orificios para eliminar residuos. Ningún abducido ha afirmado haberlos visto comiendo. Cuando la abducida Lynne Miller directamente preguntó a los alienígenas qué comían, tras una pausa, uno de ellos respondió: ‘No necesitamos consumir de la sustancia que vosotros sí necesitáis’.
Jacobs:
‘Hasta ahora, cómo los aliens obtienen ‘combustible’ ha sido un misterio. En mi temprana investigación aparecía que la biología alienígena era diferente de la biología humana, pero asumiendo que no había signo alguno de ingesta de alimentos, fácilmente podría pensarse que esas entidades eran similares a robots, dependientes de una fuerza energética interna. Una de las experiencias de abducción de Allison Reed me dio la clave a este enigma.’
 
El Dr. Jacobs narra los entresijos de la experiencia de abducción de Allison Reed, que duró cuatro días y medio. En ella, la abducida fue conducida por un híbrido (mitad humano, mitad alien) a reunirse con su acompañante, un hombre que la acompañaba desde el comienzo de la abducción. El híbrido –equivocadamente- llevó a Allison a una estancia que, aparentemente, estaba en zona prohibida (para abducidos). Era una gran sala circular con techo abovedado. Alllison observó aproximadamente cuarenta depósitos llenos de líquido, dispuestos en forma de herradura alrededor de la estancia circular. Ella escuchó un zumbido y observó una luz amarillenta que manaba –procedente del techo- hacia el centro de la sala.
Durante la sesión de hipnosis regresiva con Allison, ésta le describió a Jacobs lo que allí ocurrió, que viene a ser una suerte de alimentación o toma de combustible líquido mediante absorción cutánea. Y Jacobs añade: ‘La teoría de la absorción está apoyada por las informaciones que tenemos sobre fetos que flotan contenidos en depósitos llenos de líquido, a modo de incubadoras. Muchos fetos no tienen cordones umbilicales, lo que sugiere que éstos (los fetos) no reciben alimento de una placenta. Un alienígena le hizo saber a Diane Henderson, una abducida de Illinois, que los fetos permanecían en líquido para alimentarlos, y que el líquido era nutritivo. La misma explicación le fue dada a Pam Martin (otra abducida). Un alien la condujo a una sala de incubación, y le explicó la función del líquido ambiental en el cual los fetos flotaban, afirmando que éstos tomaban todo lo necesario del líquido’.
 
Jacobs nos cuenta el caso de Susan Steiner, una abducida que fue llevada a una sala guardería donde se le presentó un alienígena con un bebé en brazos. Lo primero que el alien hizo fue procurar que el bebé tuviese contacto con la piel de Steiner, frotando la cabeza y abdomen del bebé con ella. Luego, los alienígenas deseaban que ella alimentase al bebé, a lo que ella se opuso. Puesto que no pudieron forzarla a ello, trajeron un bol con líquido marrón y una ‘brocha’ para que ella cubriera al bebé con aquel líquido. Preguntados sobre el propósito de esto, le respondieron que se trataba de ‘alimentarlo’.
 
Así pues, comoquiera que sean los específicos procesos biológicos de los alienígenas, lo que sabemos es que obtienen ‘combustible’ –procedente de los humanos- de diferentes formas, y que su piel tiene una función excepcional. Pero estos son meros indicios sobre la biología alienígena, puesto que la razón de nuestra ignorancia reside, precisamente, en que ellos no desean que sepamos más. Han implementado una política de secretismo que, con éxito, nos previene de comprenderlos y conocer sus intenciones. El secreto es la piedra angular sobre la que se levanta todo el fenómeno de las abducciones. El éxito de la agenda alienígena depende de ello.
 
LA RAZÓN POR LA QUE SE OCULTAN
 
Jacobs:
‘¿Por qué los ovnis no toman tierra enfrente de La Casa Blanca? ¿Por qué no toman los alienígenas la iniciativa y solicitan reunirse con nuestros líderes? ¿Por qué no promueven un contacto formal? Estas preguntas han sido planteadas por la gente durante años, y merecen una atenta consideración. Aunque estas cuestiones son problemáticas en sí mismas porque están basadas en la asunción de que los alienígenas quieren darse a conocer, establecer contacto con los humanos, y hablar con nuestros líderes. Estas premisas son incorrectas. La evidencia que rodea a los ovnis y al fenómeno de la abducción sólidamente nos señala que no pretenden revelarse ante los humanos, sino que mantienen una estrategia de ocultación’.
‘¿Por qué querrían los aliens mantener el asunto ovni y el fenómeno de las abducciones en secreto? El secreto les beneficia a ellos y desconcierta a los humanos. Oculta los hechos y abastece, infinitamente, las especulaciones. El secreto es responsable del prolongado y hostil debate entre quienes sostienen la realidad del fenómeno de las abducciones y quienes lo desacreditan. El secreto tiene, también, una poderosa y negativa influencia sobre los abducidos. Les causa a ellos (y al público que los escucha), el cuestionamiento de su sanidad mental. Sin secretismo, no existiría controversia sobre los ovnis ni sobre el fenómeno de las abducciones.’
‘Últimamente, los avistamientos ovni no compromete el secretismo. Es imposible basar el análisis de las motivaciones y objetivos alienígenas sobre los avistamientos de ovnis y, ocasionalmente, de sus ocupantes. Debemos concluir, entonces, que los alienígenas marcan, activamente, los términos sobre los cuales nosotros podemos estudiarlos. Han elegido no aterrizar junto a La Casa Blanca. Han elegido no hacer contacto. En los años sesenta del siglo XX, el gran investigador francés Aime Michel brevemente lo etiquetó como “El Problema del No Contacto”.’
 
Seguidamente, el Dr. Jacobs se propone hacer un recorrido sobre las interpretaciones que el fenómeno ha tenido durante las diferentes fases históricas que, desde los años cuarenta del siglo XX, nos han traído hasta aquí.
 
Las hipótesis tempranas (1940-1960)
 
Jacobs:
‘Un avistamiento, cualquier avistamiento, parecería ser inconsistente con una política de ocultación (por parte de los aliens). Si los tecnológicamente superiores alienígenas desean mantener su secretismo, se podría argumentar que ellos habrían de evitar ser vistos por testigos. Pero a finales de los años cuarenta, los investigadores luchan con el puzzle del porqué los ovnis no hacen un contacto formal. Los investigadores sugieren diversas hipótesis sobre el No Contacto. Las primeras teorías apuntan a que la motivación del No Contacto reside en la hostilidad humana, la no interferencia por razones éticas, o en que vienen en misión de reconocimiento. Se incluyen varias combinaciones de los mismos supuestos.
La teoría de los ‘humanos hostiles’ sugiere que los ovnis se mantienen en la clandestinidad porque temen la agresión de nuestro mundo. Esta hipótesis estuvo muy de moda cuando EEUU participaba en los escenarios bélicos de la Segunda Guerra Mundial, Corea, la Guerra Fría, y fue influida por las –entonces muy corrientes- ideas antropológicas de que el hombre era innatamente agresivo, un animal belicoso. La primera reacción a una visita extraterrestre, al menos a niveles institucionales, sería el uso de fuerzas militares para controlar o destruir a los ovnis. De ese modo, se entendía que los ovnis mantenían las distancias debido a que eran presumiblemente pacíficos, especie que evitaba el conflicto. Como el analista de las Fuerzas Aéreas norteamericanas James Lipp sugirió en 1949: “Es difícil creer que una raza tecnológicamente avanzada venga hasta aquí, exhiba sus habilidades de forma misteriosa y, luego, simplemente se marche”. Lipp sugiere que “la aparente falta de un propósito, en sus diversos episodios, es también desconcertante. Sólo puede achacárseles un motivo: que los hombres del espacio sienten que nuestras defensas están ‘fuera de lugar’, sin esperar a ser beligerantes”.
 
Jacobs prosigue:
‘Esta teoría tuvo su expresión popular en 1951, en la película “The Day the Earth Stood Still” (‘Ultimátum a la Tierra’), en la que un ovni toma tierra cerca de La Casa Blanca, y los militares, armados y con tanques, inmediatamente lo rodea. Un soldado dispara y hiere a un extraterrestre salido del ovni. Cuando el alienígena escapa, éste completa su misión en la Tierra, sólo viviendo de incógnito entre los humanos. Así, evitar un contacto público era visto como una reacción preventiva a la inherente hostilidad humana.’
 
Jacobs menciona a uno de los pioneros en la investigación ovni, Donald Keyhole (autor de ‘Flying saucers are real’, 1950), quien defendió que ‘la Tierra había estado bajo una periódica observación desde otro planeta o planetas, desde, al menos, los últimos dos siglos’. Dicha observación, a juicio de Keyhole, respondía a un amplio plan de inspección, sin signos de contacto inminente. Plan que proseguiría hasta que su observación de nuestra especie se hubiese completado.
Sobre la base sugerida por Keyhole, el investigador canadiense Wilbert Smith especuló en 1953 que los extraterrestres, tras observar nuestra belicosa civilización, decidirán dejarnos, por ser demasiado primitivos y no alcanzar el estándar mínimo exigido. Otros investigadores opinaban igual, considerando a los alienígenas como una suerte de antropólogos que practican una política de no interferencia. Según esa teoría, los aliens tendrían una responsabilidad moral hacia nosotros, tratando de protegernos de las consecuencias de un contacto tan desigual.
 
Aime Michel combinó, en 1956, la hipótesis de humanos hostiles y la consecuente no intervención alienígena, cuando sugirió que los ocupantes de los ovnis no entraban en contacto por evitarse el peligro. Pero Michel añade que también habría razones ‘egoístas’ por parte de los alienígenas, dado que de mostrarse abiertamente las distancias entre ellos y nosotros podrían verse reducidas, perdiendo ellos su superioridad. ‘¿Usaríamos nosotros el conocimiento con la misma prudencia con que ellos lo han usado?’, se preguntó Michel.
Posteriormente, Aime Michel sugirió que los alienígenas habrían evitado el contacto para no causar estragos en la vida e instituciones humanas. Y los aliens nos suplantarían en la lucha darwiniana del que mejor se adapta. Y añade que el contacto podría, de algún modo, tener lugar sin nuestro conocimiento, porque los aliens son tan superiores y clandestinos que seríamos incapaces de detectar su actividad o analizar sus motivos.
 
En la década de los cincuenta, un nuevo elemento se introdujo en el debate sobre el No Contacto; aparecieron personas que alegaban estar en constante contacto con amistosos ‘hermanos del espacio’. Unos y otros se encontraban en restaurantes, paradas de autobús y áreas deshabitadas. Aunque los investigadores rápidamente expusieron a los contactados humanos como meros fraudes, las masas se creyeron el cuento.
En los años sesenta, la hipótesis de los humanos hostiles fue abandonándose, aunque la hipótesis de que los aliens venían en plan de reconocimiento se mantuvo.
Entretanto, miles de personas seguían observando avistamientos ovni; los investigadores recogieron miles de reportes de todo tipo de avistamientos, incluido aterrizajes de naves. Se incrementó, incluso, el número de reportes sobre ocupantes de ovnis, en los que los testigos veían a los aliens dentro o cerca del ovni. El caso de Barnie y Betty Hill, a comienzos de los sesenta, alimentó el argumento de que se el contacto se estaba llevando de forma encubierta.
¿Significaba esto que los alienígenas estaban mostrándose en un propósito? ¿Cuál era ese propósito?
 
Las hipótesis posteriores (1970-1990)
 
Ya en la década de los setenta, algunos investigadores comenzaron a teorizar que los ovnis estaban revelándose a sí mismos, lentamente, de forma que los humanos pudieran aclimatarse a la idea de la presencia alienígena. Supuestamente, una revelación brusca y repentina de su existencia afectaría enormemente a todas las instituciones humanas. Miedo, depresión. Aumentarían los suicidios, se produciría una desintegración institucional, habría crisis gubernamental, y otras formas de catástrofe podrían sobrevenir, conduciendo al caos y la anarquía. Así que los aliens no querrían impactar brutalmente a la sociedad humana mostrándose abruptamente.
Por tanto, los aliens habrían permitido a los humanos observar los ovnis como una especie de amortiguador social, aceptándolos gradualmente. Los investigadores (Jacques Vallée entre ellos) teorizaban que los avistamientos nos permitían lograr una forma más elevada de conciencia sobre los aliens, de una forma controlada (por los aliens) que se parecería mucho a la acción de un termostato, controlando (siempre ellos, los aliens) la temperatura.
Parte del diseño alienígena fue permitir la asociación entre el ovni –como objeto extraterrestre- y el escenario espacial; asociación que se introdujo en la cultura popular. De ese modo, los investigadores teorizaron que los aliens jugaban con nosotros como titiriteros, por nuestro propio bien, mientras cuidadosamente supervisaban el conocimiento que, sobre ellos, obteníamos.
 
Jacobs nos dice.
‘El investigador Jacques Vallée expuso una versión de su teoría en ‘The Invisible College’ (1975). Las aleatorias apariciones de ovnis, y las oleadas de avistamientos tomaron importancia para Vallée. Esas manifestaciones de ovnis serían parte de un Sistema de Control diseñado por los alienígenas para “estimular la relación existente entre las necesidades de la conciencia humana y las complejidades que nos rodean, las cuales han de ser comprendidas por ella”. Esto conduciría a lo que Vallé llamó “un nuevo comportamiento cósmico”.
Para Vallée, el fenómeno ovni residía en algún lugar entre el los mundos físico y psíquico. Y estaba enlazado a la conciencia del hombre, llamado a condicionar a la humanidad a fin de que ésta cambiase su observación del mundo y, presumiblemente, la posición del hombre dentro del universo. Así, los ovnis eran parte de un régimen de condicionamiento hacia los humanos, aunque Vallée era poco preciso acerca de los objetivos de dicho condicionamiento.’
 
El progresivo aumento de avistamiento de ocupantes de ovnis a finales de los años setenta y comienzos de los ochenta, dio peso a la hipótesis de que los entes provenían de ‘reinos psíquicos’, inmateriales, en lugar de proceder del espacio. Los alienígenas se mostraban de forma incomprensible para nuestra lógica; eludían el contacto, suspendían la comunicación, parecía que inspeccionaban a los humanos -a quienes paralizaban-, para luego meterse en su nave y desaparecer en vuelo. Los testigos hablan de ovnis que descienden sobre coches en marcha, ‘paseando’ a su lado en las carreteras, o persiguiéndolos. Otros testigos describen objetos que se han materializado enfrente de ellos, para luego desaparecer sin que se les haya visto, siquiera, volar.
 
El investigador y astrónomo J. Allen Hynek luchó con el problema del No Contacto y el aparentemente absurdo comportamiento de los ovnis. Cuando los ovnis empezaron a acercarse a coches y aviones, asustando a las personas, sin mostrar señales de buena voluntad, todo parecía ilógico. ¿Por qué los ovnis y sus ocupantes mostrarían un comportamiento tan bizarro?
Hynek especuló que los ovnis procedían de un universo paralelo, u otra dimensión. En cualquier caso, la facilidad con la que se muestran entre nosotros nos sugiere que los ovnis pueden hacer lo que deseen sin necesidad de llevar a cabo un contacto formal.
El biólogo e investigador Frank Salisbury resumió esas actitudes en 1974, cuando afirmó que ‘los extraterrestres podrían, simplemente, tener sus motivos para no desear un contacto formal, y… nosotros, en este estadio de nuestro desarrollo, simplemente no podemos comprender esos motivos’.
 
Jacobs añade a modo de colofón:
‘Creo que esas anteriores hipótesis son inadecuadas para explicar el fenómeno ovni. Los investigadores han basado sus hipótesis sobre el No Contacto en las evidencias circunstanciales. Además, la mayoría de las teorías han situado el No Contacto dentro de un contexto que tiene al hombre como centro: los alienígenas pueden temer a los humanos, o desear ayudarlos. Como Ptolomeo, quien asumió que la Tierra era el centro del Sistema Solar, la mayoría de los investigadores han asumido que los aliens vienen a la Tierra porque se han dado cuenta de la importancia y singularidad de la humanidad. Esto es lo que la tradición judeocristiana enseña.
En verdad, la mayoría de las tradicionales teorías de un contacto forman tiene sus raíces en el antropomorfismo judeocristiano. Esas teorías, generalmente, han asumido que unas especies alienígenas tendrían un poderoso interés en los complejos procesos de pensamiento, civilización y tecnología humanos. Los alienígenas nos respetarían y compartirían con nosotros su conocimiento científico y tecnológico. Y los humanos se unirían, junto a los aliens, a la comunidad de planetas. Esas asunciones han estado basadas no en evidencias, sino en ideas y procesos mentales derivados de la sociedad y cultura en las cuales esos investigadores vivían.
 
TAVO JIMÉNEZ DE ARMAS                           Conciencia y Evolución 

LA AMENAZA (10)

De nuevo prosigue TAVO JIMÉNEZ DE ARMAS con su traducción y comentarios sobre el libro de David Jacobs La Amenaza LIBERTALIADEHATALI

LA AMENAZA
The Threat – Revealing the Secret Alien Agenda
Por
Dr. David Jacobs
Traducción y síntesis de Tavo Jiménez
 
LO QUE LOS ALIENS SON
 
Los abducidos han descrito una imagen clarificadora sobre el comportamiento de los alienígenas. Se les muestran de un modo muy profesional, como una sociedad tan cooperativa como una eficiente empresa. No obstante, los alienígenas son discretos respecto de su ‘vida personal’, y la sociedad de la que proceden. A pesar de lo cual, han ido dejando retazos, piezas de información, que lentamente nos deja ver más.
 
¿DE DONDE PROCEDEN?
 
¿Vienen los alienígenas del espacio exterior, de otra dimensión, o de un universo paralelo? En un principio, los investigadores creyeron que su origen era el espacio exterior, por ser esta la más lógica explicación; que los alienígenas nos visitaban desde Marte o Venus, o cualquier otro rincón del Sistema Solar. Pero cuando los científicos aprendieron más sobre el Sistema Solar, pareciendo una evidencia que la Tierra era el único planeta albergando vida inteligente. Por tanto, los investigadores concluyeron que los alienígenas podía proceder de otro sistema solar. Pero, incluso el más cercano está a años luz de distancia, lo que hacía que viajar hasta aquí fuese una tarea desalentadora, incluyo haciéndolo a la velocidad de la luz.
El problema de cómo los ovnis pueden viajar hasta la Tierra ha sido un freno intelectual para muchos, y los científicos han desarrollado varias teorías a lo largo de los años, a fin de resolver este obstáculo. El astrónomo e investigador ovni J. Allen Hynek propone que los ovnis proceden de algún otro lugar, mediante el ‘plano astral’. Los alienígenas, de alguna manera, es ‘personan’ aquí, como viajando a través de un modelo mental. El investigador Jacques Vallée y otros, sugiere que los ovnis proceden de una realidad alternativa que la humanidad, de alguna forma, identifica con la consciencia. Esta realidad alternativa presumiblemente existe en paralelo a la nuestra.
 
Este dilema intelectual –cómo reconciliar viajes espaciales con el actual conocimiento científico- ha imposibilitado que la comunidad astronómica haya explorado el fenómeno ovni con una actitud seria. Todavía, este dilema es un falso problema. En lugar de preguntarnos de dónde proceden los alienígenas y cómo habrían llegado hasta nosotros, lo apropiado sería preguntarnos ¿está la gente viendo, realmente, algo anómalo, artificialmente construido, inteligentemente pilotado? ¿Son reales las experiencias descritas por los abducidos? La cuestión no es el ‘cómo’ han hecho para visitarnos, que no es sino, en última instancia, un detalle tecnológico.
 
Desde luego que los abducidos le han preguntado a los alienígenas por su lugar de procedencia, y las respuestas dadas indican que, en efecto, vienen de un planeta en algún lugar del universo conocido. Partiendo de que existen billones de estrellas, y junto a ellas, otro tanto de posibles planetas, esta respuesta parece razonable.
Cuando los abducidos han preguntado a sus secuestradores por cuál es su ‘hogar’, a veces han indicado un punto concreto en un área del cielo. No hablan de universos paralelos, viajes en el tiempo, dimensiones, u otros lugares exóticos.
 
El Dr. Jacobs expone el caso de dos abducidas, y la conversación que cada una de ellas mantuvo con híbridos adultos. Las respuestas dadas son muy infantiles y poco claras, apuntando al cielo estrellado. Otros testimonios hablan de terrenos áridos, arenosos, como medio ambiente de los alienígenas. En definitiva, imágenes vagas que no aclaran nada en absoluto.
 
EL ORGANIGRAMA ALIENÍGENA
 
Dentro de los ovnis, los alienígenas parecen actuar dentro de una reconocible cadena de mandos y roles bien definidos. En mi libro ‘Secret Life’, apunté que los aliens tipo gris, de baja estatura, actuaban como asistentes de los aliens grises de mayor estatura. Los grises pequeños conducen a los abducidos hasta la nave, les quitan las ropas, los acompañan hasta la sala de examen físico e, incluso, realizan alguna otra labor no especializada. Estos grises bajitos raramente entablan conversación, y su comunicación con el abducido se limita a paliar el miedo experimentado por éste, tratando de tranquilizarlo. Ahora, los investigadores saben que los grises de más estatura, a quienes los abducidos alguna vez se refieren como ‘doctor’ o ‘especialista’, a menudo se suman a los procedimiento de la abducción una vez que los grises pequeños han llevado a cabo un examen del abducido. Los grises altos llevan a cabo los procedimientos más complejos, como la extracción de esperma u óvulos. También se encarga de implantar los embriones en las abducidas, a las que, meses después, extraerán los fetos. Además, estos grises altos son los que realizan los ‘escaneos mentales’, con los que se extraen recuerdos o información del abducido; con los escaneos mentales se logra excitar sexualmente a la víctima, llevándola al orgasmo.
Los grises de mayor estatura parecen tener más personalidad que los grises pequeños. Los primeros puede que entablen conversación con los abducidos, pero se mantienen evasivos sobre los objetivos de la abducción, y sobre los procedimientos específicos llevados a cabo en ella.
 
El Dr. Jacobs añade que no ha recibido reportes (por parte de los abducidos) acerca de alienígenas –de pequeña estatura- y género femenino. Los reportes sobre alienígenas femeninas indican que se encuentran en la variedad de los altos, especializados en procedimientos ginecológicos y urológicos.
 
La máxima distinción consiste en que los aliens femeninos atienden a los vástagos híbridos. Ellas conducen a los bebés híbridos a los abducidos, para la importante interacción física que los primeros requieren de los segundos. También se ocupan de vigilar directamente las actividades de los bebés y niños híbridos.
La diferenciación de estas tareas (entre alienígenas masculinos y femeninos) podría ser una consecuencia de la percepción cultural de los abducidos, pero las descripciones de los seres femeninos parece desmentirlo. Los aliens femeninos carecen de atributos físicos, en los términos en los que un abducido esperaría. Carecen de senos o cualquier característica sexual. A pesar de ello, los abducidos afirman que los aliens femeninos parecen –en alguna forma imprecisa- más amables, dulces, femeninas, gráciles. A pesar de la imprecisión de sus descripciones, los abducidos están absolutamente seguros de que se trata de alienígenas femeninos.
 
En los inicios de mi investigación me enfoqué en los seres grises, porque son la forma alienígena predominante en los relatos de abducidos. Pero ahora es importante advertir que los abducidos reportan otros subgrupos de aliens. Algunas veces mencionan a pequeños seres con diferentes colores de piel –moreno o blanco son los más frecuentes-. También describen una variedad de características faciales, tanto en los seres altos como en los bajos. Tenemos a los grises estándar, pero también a los ‘nórdicos’, ‘reptilianos’, ‘insectoides’, otros son altos, vestidos con túnicas o encapuchados.
 
Puesto que los más reportados son los pequeños grises, durante años creí que las menciones a los ‘nórdicos’ eran fruto de confabulación o pensamiento deseoso, transformando alienígenas de fea apariencia por otros más apuestos, rubios, con ojos azules. Tras escuchar tantos testimonios sobre esos tipos de alienígenas (tan parecidos a los humanos), concluí que la evidencia claramente nos sugiere que los ‘nórdicos’ son –probablemente- híbridos adultos, el producto del apareamiento entre humanos y alienígenas. Estos híbridos son críticamente importantes, y posteriormente describiré sus roles.
 
Aunque todavía no hemos logrado conocer específicamente los roles de los ‘reptilianos’, los tipo ‘insectoide’ parecen desarrollar un papel claro: los abducidos han reportado la participación de estos (los ‘insectoides’) en un rol de supervisores de, incluso, los aliens de mayor tamaño. Ese alienígena insectoide es muy alto y habitualmente viste una túnica o capa, con un cuello alto. En ocasiones es descrito como una entidad con semejanza a una hormiga gigante o a una mantis religiosa. Raras veces se encarga de examinar al abducido, dedicándose a procedimientos de escaneo mental (mirando fijamente a los ojos de la víctima). Cuando se comunica telepáticamente con los abducidos, su lenguaje es más substancial y comunicativo en la información que desvela. Pero generalmente permanece al margen, observando los procedimientos de la abducción, dando instrucciones a los entes más altos.
 
La existencia de una serie de tareas específicas para cada tipo, sugiere que estamos ante una ‘sociedad’ jerarquizada, con probabilidad de un ‘cuerpo de gobierno’, con una cadena de comando, desde los entes insectoides hasta los aliens grises de menor tamaño.
 
Frecuentemente, los abducidos afirman que los alienígenas actúan con mentalidad de colmena. Los grises pequeños actúan como tal, visten uniformemente, y a bordo del ovni nada sugiere que tengan rasgos de personalidad individual. Toda actividad individual está encaminada al objetivo de la abducción, en términos clínicos y asépticos. Los más altos parecen mostrar algo más de individualidad, y los que parecen insectos con túnicas aún más.
 
HABILIDADES DE COMUNICACIÓN
 
Los aliens se comunican telepáticamente entre ellos, y con los humanos. Cuando los abducidos describen los procesos de comunicación, afirman que reciben una imagen en su mente que, automáticamente, se convierte en palabras comprensibles. La mayoría de la veces, los abducidos parecen entender extremadamente bien el mensaje dado por los alienígenas. Si bien, el amplio rango de expresiones y matices humanos (cinismo, ironía, sarcasmo, afección) parece estar ausente para ellos.
 
CONDUCTA EMOCIONAL
 
La mayoría de los abducidos afirma que los alienígenas poseen una limitada y ‘controlada’ capacidad emocional. Habitualmente se muestran en calma y serenos. Cuando se muestran más emocionados, es en términos de satisfacción, pero nunca felices o jubilosos. Actúan irritados, enojados y molestos, pero no furiosos. Los extremos emocionales no parecen ser parte de su identidad.
 
Su restringido rango de emociones puede ayudarnos a comprender la razón que motiva a los alienígenas a forzar a los abducidos a la interacción de estos con los bebés y niños híbridos. Los abducidos afirman que dicha interacción convierte, habitualmente, a los bebés más pasivos en activos, como si el abducido hubiese –de alguna forma- ‘cargado’ a los bebés, o les hubiese dado más energía.
 
El Dr. Jacobs menciona, a propósito de cómo los alienígenas son incapaces de colmar las necesidades de un bebé, el caso de Reshma Kamal, una abducida que fue inducida a tomar en sus brazos a un bebé. Ella se negó, y preguntó por el origen del mismo, y el propósito por el cual estaba allí. La alienígena le respondió que aquellas eran cuestiones por las que no debía preocuparse; que todo lo que debía hacer era tomar el bebé en sus brazos, acto necesario para que creciera sano. La respuesta de Reshma fue que daba igual, que aquel bebé ya no estaba creciendo en unas condiciones normales (por su condición de secuestrado). La alienígena le hace entender que la presencia de aquel bebé (y otros) entre ellos (los alienígenas) es necesaria, y que los abducidos que interactúan con los bebés les aportan lo que ellos no pueden, esto es, emociones, sentimientos. Los aliens pueden alimentar y vestir a los bebés, pero no pueden dotarlos de los elementos necesarios para su desarrollo emocional. La alienígena explica que esos bebés no son exactamente aliens, ni exactamente humanos, y que precisan tener emociones. La alienígena se muestra frustrada con Reshma, pues se muestra poco cooperativa, con una contundente negativa a ayudar en ese propósito.
A fin de vencer esa resistencia, Reshma es conducida a un incubatorium, una sala que contiene cientos de contenedores de fetos. La entidad alien espera que aquello ejerza un efecto en la abducida, y se decida a colaborar. Aquellos fetos estaban físicamente vivos, pero emocionalmente eran muertos. Reshma insiste en cuestionar el propósito de todo aquello. La actitud del alien es de silencio. No logra comprender la razón por la que la abducida desea saber más y más sobre el proyecto. Le hace saber que aquellos bebés no son como los humanos, y que –como híbridos- precisan de elementos tanto de los aliens como de los humanos. Reshma se muestra enojada. El alien dice que esos fetos no deben permanecer durante los nueve meses de gestación en los vientres de sus madres, que es mejor extraer los fetos cuando son pequeños, para trabajar con mayor libertad, teniéndolos en esas incubadoras. La abducida se mantiene en no prestar su ayuda.
 
TAVO JIMÉNEZ DE ARMAS     ConcienciayEvolución
 

LA AMENAZA (y 9)

(Finaliza Tavo Jiménez de Armas su traducción sobre el libro LA AMENAZA de David Jacobs LIBERTALIADEHATALI)
 
CONTROLANDO LOS ASUNTOS HUMANOS
 
El Dr. David Jacobs continúa su relato hablándonos del desconcertante uso del ‘escaneo mental’, con el objetivo de excitar sexualmente a las abducidas. El escaneo mental -el cual se lleva a cabo, habitualmente, durante o inmediatamente después de comenzar el examen físico- se realiza por un alienígena alto (no un ‘gris’) que coloca su cara muy cerca del rostro de la abducida, mirándola fijamente. De ese modo, el ente puede obtener un abanico de emociones de la mujer, y puede generar en ella la emoción específica que él desee. Cuando la induce a la excitación sexual puede conducir a su víctima hasta alcanzar el orgasmo.
La cuestión es: ¿por qué se estimula sexualmente a las abducidas? Para responder a esta pregunta debemos prestar atención a lo que el alien alto (el que realiza el escaneo mental) lleva a cabo inmediatamente después de que la excitación sexual haya llevado a la abducida hasta el orgasmo. Cuando ese estado se ha alcanzado, el alienígena deja de mirar fijamente a los ojos de la mujer, y procede a la extracción de óvulos. Así, la inducción al orgasmo no tendría otro objetivo que dicha extracción.
El proceso de excitación sexual femenino generado por ellos no tendría más razón que provocar los efectos fisiológicos que acompañan al orgasmo -lubricación, dilatación y, tal vez, ovulación- que facilitarían los procedimientos de extracción ovular en los que los aliens están ocupados. Aunque el rol del orgasmo en la ovulación es controvertido, Gloria Kane –médico y abducida- está convencida de que durante el escaneo mental el alien estaba provocándole la emisión de óvulos desde los ovarios.
Kane cuenta que a la edad de dieciséis los alienígenas que la abducían le hicieron saber que desde que la menstruación era un hecho en ella, ellos le habían provocado una alteración en los procesos internos que la conduciría a ovular mediante los orgasmos provocados por escaneo mental.
La ovulación debe tener lugar en el momento adecuado para el Programa de Reproducción. Los híbridos han instruido a otros íbridos en las complejidades de la generación y extracción de óvulos. La abducida Christine Kennedy recordó un suceso de abducción en el cual un híbrido explicaba los métodos de inducción a la ovulación con otros tres híbridos, al tiempo que ella servía de ejemplo, esto es, inmovilizada sobre una camilla, siendo víctima de todo el proceso de escaneo mental antes expuesto.
 
Menciona el Dr. Jacobs que la habilidad de los alienígenas para dominar la mente de los abducidos mediante el escaneo mental es extraordinaria, fruto de su conocimiento avanzado, al servicio de que el ser humano cumpla con su cometido dentro del Programa de Reproducción y el resto de la Agenda alienígena.
La habilidad de estas inteligencias para controlar al ser humano se desarrolla a través de la manipulación de nuestro cerebro.
Por ejemplo, cuando los aliens se colocan cerca de los ojos del abducido, comenzando a mirar fijamente, casi inmediatamente la víctima siente efectos físicos y emocionales. Esto podría ocurrir porque los entes usan el nervio óptico para lograr entrar a las vías neuronales de su víctima, a través del Quiasma Óptico, dentro del Cuerpo Geniculado Lateral, para luego pasar a la Corteza Visual Primaria (V1), en la parte trasera del cerebro.
Una vez alcanzada la V1, procederían a acceder a la Corteza Visual Secundaria (V2) en el Lóbulo Occipital, para continuar hasta otros emplazamientos en los lóbulos Parietal y Temporal y el Hipotálamo. Mediante esa ruta, el alien puede estimular vías neuronales y provocar la activación de neuronas en cualquier área deseada.
Advierte Jacobs que, si los aliens son capaces de conectar con las redes neuronales, pueden recomponer los recuerdos del abducido. Pueden inducir nuevas imágenes directamente en el Córtex Visual, eludiendo las imágenes que el sujeto obtiene mediante las observaciones que llegan a la retina, provocando que el individuo ‘vea’ cosas que pasan a formar parte de sus recuerdos de abducción. Pueden, además, activar áreas dentro del Sistema Límbico y provocar emociones fuertes, tales como miedo, ira, o afecto. Pueden inducir a excitación sexual, o bien a la amnesia que preserve el secreto de lo experimentado.
Cómo los aliens maniobran sobre el Nervio Óptico nos es desconocido, pero tenemos algunas claves. Jacobs menciona que los abducidos, cuando da comienzo el proceso de escaneo mental, no son capaces de cerrar sus ojos, siendo obligados a mirar a los ojos del secuestrador. La mayoría de los abducidos hablan de ojos opacos, marrones o negros. Otros advierten una especie de líquido en el interior de estos ojos. Frecuentemente, los abducidos observan un movimiento en el interior de esos ojos, que genera una suerte de luz. Es posible, nos dice Jacobs, que esa emanación luminosa sea la que active el Nervio óptico de la víctima, dando comienzo al tránsito del alien hasta las redes neuronales.
Para finalizar este apartado, mencionar que los abducidos sugieren que la información que los aliens adquieren mediante el escaneo mental de sus víctimas, es transferida a las mentes de los híbridos, de tal forma que éstos pueden aprender cómo viven y sienten los humanos.
También hay procedimientos por los cuales los híbridos directamente toman información de los humanos. Un alien colocó a Allison Reed (abducida) junto a un híbrido femenino, y las conectó a ambos, sentada la una frente a la otra. Entonces, Allison pudo sentir cómo sus pensamientos y recuerdos eran ‘absorbidos’ por la entidad híbrida.
Los procedimientos mentales deben ser observados, nos dice el Dr. Jacob, dentro del marco de la Agenda Reproductiva Alienígena. Habitualmente, los abducidos se sienten incluso más violados mediante estos procederes mentales que por los reproductivos. Saben que sus pensamientos no son propios, y que han podido ser manipulados.
¿Quiénes son estos poderosos seres que pueden controlar a los humanos? ¿De qué clase de sociedad forman parte? A través de los informes sobre abducciones, el Dr. Jacobs tratará de arrojar luz sobre estas importantes cuestiones.
 
UN ÚLTIMO APUNTE
 
He estado leyendo la obra ‘Encuentros con humanoides’ (1982), del desaparecido investigador Antonio Ribera, y he creído oportuno añadir aquí, en medio de las pesquisas del Dr. David Jacobs, un breve extracto de la obra de Ribera, precisamente, del Epílogo, que dice así respecto del fenómeno alienígena:
 
‘Cuando me preguntan si «nos invadirán» o «cuándo establecerán contacto», suelo responder que, de hecho, ya nos han «invadido» (de una manera discreta y sigilosa) desde hace años —los casos recopilados en este libro, ínfima parte de los ocurridos, así lo demuestran, y en cuanto al contacto, lo han establecido ya… con quienes ellos han querido (no, desde luego, con los políticos pomposos y vociferantes, ni con los científicos oficiales, de los que nada aprenderían, y mucho menos con los militares, a los que sólo les interesarían las posibilidades bélicas de su maravillosa tecnología). Y quienes ellos han querido han resultado ser, por lo general, hombres y mujeres sencillos, del montón, no especializados.’
 
Se observa en el autor -a la hora de mencionar con quiénes no han establecido contacto los alienígenas- un prejuicio concreto hacia políticos, científicos y militares. Es comprensible. Ahora bien -sin que suene a reproche-, cuando se lee esta obra no se halla en Ribera un razonamiento que nos permita pensar que la decisión tomada por los alienígenas esté justificada, precisamente por un bien mayor. No parece que haya nada especialmente encomiable en la decisión de esas inteligencias por establecer contacto con la gente sencilla, del montón. A mi parecer, el contacto, per se, es una amenaza en cualquiera de los casos. Y lo es por varias razones:
*Desconocemos la procedencia de dichos entes. La explicación dada por las entidades -de que provienen de otros planetas- no es satisfactoria.
*Desconocemos si, como parece, están aquí, acompañándonos, desde que el mundo es mundo.
*Desconocemos su grado de implicación en la dinámica de la historia humana, especialmente en el ámbito religioso.
*Y, sumando oscuridad, desconocemos sus intenciones, no así sus mensajes, envueltos en un atractivo ropaje de esperanza y buen rollo.
Arrojando luz, y otorgando peso a la suspicacia, decir que los comunicados que diseminan entre sus elegidos terrestres conducen a una filosofía –cada vez más extendida- de inoperancia.
Mi sospecha -basada en la perfecta teatralidad que flota en los contactos directos con humanos, en mensajes narcotizantes que invitan a no razonar, y en el componente traumático existente en el capítulo de las abducciones- es que la elección de la gente llana como interlocutor no es algo a lo que se ven obligados por las miserias existentes en política, ciencia y militares. Los alienígenas han optado por el público mayoritario por simple predilección (como lo hicieron con los niños de Fátima); como el depredador que no se enfrenta al pastor ni a los perros, sino que condiciona al ganado de una forma muy poco explícita.
Como la nación que subvierte al pueblo de su enemigo, para que el camino de la intervención directa se allane consistentemente con mucha antelación, y con vocación de permanencia.
Dicho esto, y volviendo a Antonio Ribera, aclarar que el investigador se adhiere a la Hipótesis Interdimensional propuesta por Jacques Vallée.
 
Ahora sí, aquí acaba La Amenaza (9)
 
 
TAVO JIMÉNEZ DE ARMAS          Conciencia & Evolución
 
 
 

LA AMENAZA (8)

(De nuevo traigo un nuevo capítulo de la traducción de LA AMENAZA, que está realizando Tavo Jiménez de Armas en su blog Conciencia & Evolución LIBERTALIA DE HATALI)
 
LA AMENAZA
The Threat – Revealing the Secret Alien Agenda
Por
Dr. David Jacobs

 

Llegados al capítulo 4 (‘¿Qué hacen ellos?’), el Dr. David Jacob ha concluido con que las abducciones por parte de alienígenas son un asunto real que afecta a miles de personas. Nos ha sugerido que el fenómeno, indirectamente, acabará afectando a toda la humanidad, con consecuencias muy graves.
Mi opinión es que hoy, más que nunca, el fenómeno de las abducciones debería ser estudiado por quienes poseen el rigor necesario para obtener respuestas alejadas del interés de uno de los actores (esas entidades) de la trama, y su consecuente filosofía New Age, que conduce a los creyentes a dar por bueno que el contacto con entidades inteligentes no humanas es parte del guión de la evolución. Nada más lejos de la realidad… Quienes han estudiado este asunto a fondo no desconocen que uno de los objetivos (tal vez el principal) de estas entidades es acercarse al desorientado humano del siglo XXI como si se tratase del rescatador Carpathia, al auxilio de las víctimas de Titanic.
A este respecto, un precedente de estudio:
El MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts), una de las principales instituciones universitarias dedicadas a la investigación científica, fue, entre el 13 y el 17 de junio de 1992, lugar de encuentro para discutir sobre el fenómeno de las abducciones.
John Mack (Profesor de Psiquiatría en la Harvard Medical School) co-organizó junto a David Pritchard (Profesor de Física en el MIT) una conferencia en la que se pudiera debatir –sin prejuicios- sobre el fenómeno de las abducciones. El evento atrajo a un amplio rango de profesionales, representando a una variedad de perspectivas.
Allí estuvo invitado el escritor C.D. Bryan, inicialmente encargado de obtener información para escribir un artículo humorístico en The New Yorker. Mientras atendía la conferencia, sin embargo, el punto de vista de Bryan respecto del tema cambió, y ello le hizo escribir un libro (Close Encounters of the Fourth Kind: Alien Abduction, UFOs, and the Conference at M.I.T. New York: Alfred Knopf, 1995), serio y sin prejuicios, sobre el fenómeno.
 
Ahora sí, continuamos con ‘La Amenaza’:
(En AZUL mis comentarios)
Estamos aún en el capítulo 4 (‘¿Qué hacen ellos?’), ahondando en los procedimientos llevados a cabo por los alienígenas sobre mujeres de toda edad, que son abducidas para que sirvan como hospedadoras de los embriones híbridos (alien-humano)…
 
Protegiendo los embarazos
 
El Dr. Jacobs se pregunta qué motiva a la abducida (que ha sido manipulada en sus órganos reproductores) a proteger el feto que se le ha insertado involuntariamente. ¿Qué evita que la afectada acuda al ginecólogo, pudiendo éste detectar que a la abducida se le ha insertado una Unidad de Gestación Extrauterina (UGE), y poder extraérsela?
 
‘Durante mis años de investigación me ha quedado claro que los alienígenas evitan esas acciones retirando de la abducida las evidencias antes de que ésta pueda actuar. En numerosas ocasiones, las abducidas han planificado un aborto, sólo para luego descubrir que su útero está vacío. Cuando la abducida se somete al proceso abortivo los aliens ya han retirado de ella el feto’.
 
Jacobs menciona el caso de Claudia Negron, una mujer que regresa a la universidad y obtiene su licenciatura después de haber criado dos hijos. Claudia describe lo vivido durante una abducción en la que se le extrae el feto previamente insertado contra su voluntad:
 
‘Extraño objeto, que no sé si es metálico o no… Ellos lo usan para hacer bebés. Ellos ponen esas cosas juntas en un laboratorio. Luego lo introducen en un útero, de modo que “eso” crecerá ahí y se desarrollará en un bebé. Pasado cierto tiempo –ellos lo monitorean, y saben si progresa- ellos regresan, te abducen y te extraen el feto, el cual todavía no está completamente desarrollado, aunque sí lo suficiente como para reconocerlo como tal. Lo extraen y se lo llevan. Ya lo he visto antes… lo ponen en una especie de fluido, de cálido fluido que hay en una suerte de tanque, y allí es donde lo mantienen con vida y sigue creciendo.’
 
Señala Jacobs que los aliens deben seguir monitorizando la mente de la abducida, a fin de proteger el embarazo al que ha sido metida. ‘¿Monitorizan o graban todo lo que esa persona piensa a lo largo del día o es una monitorización selectiva?’, se pregunta el doctor, aunque añade que existen evidencias que sugieren que no se trata de una observación constante por parte de los alienígenas, sino selectiva. Habla de las preguntas (e inspección) que éstos hacen a las abducidas cuando se ha producido una mínima alteración física (tatuaje, cicatriz, tinte en el cabello, etc), lo que nos lleva a pensar que las víctimas no están permanentemente observadas.
 
‘Por tanto, los aliens deben monitorizar selectivamente. Y, probablemente, lo hagan sólo acerca de cuestiones concretas. Si una abducida piensa en queques o en ir de compras, no se activa alarma alguna. Pero si una abducida piensa acerca de abortar, embarazo, bebés o implantes, esos pensamientos provocan una reacción en los aliens, más allá de que tengan tiempo para intervenir. Cuando apuré a Melissa (véase La Amenaza 7) a que acudiera a su ginecólogo para que se le realizara una prueba de ultrasonido, los aliens no tuvieron suficiente tiempo para extraer la “masa” que ellos habían implantado en su cuerpo, pues todo fue muy rápido, en el margen de una hora’.
 
Jacobs se pregunta sobre cómo pueden ser los pensamientos de los abducidos monitoreados por los alienígenas, y dice que lo más probable es que sea mediante implantes. Es oportuno que el lector recuerde que el Profesor Corrado Malanga aporta información sobresaliente al respecto. Véase:
 
La mayoría de los abducidos porta implantes, generalmente introducidos mediante vía nasal hasta colocarlos cerca del nervio óptico o la glándula pituitaria. También son colocados en la oreja o en las fosas nasales.
 
‘Abducidos con implantes sufren de por vida problemas nasales, sangrado, congestión nasal, audición disminuida, acúfenos (tinnitus) y sangrado de oídos. Los médicos han advertido anómalas cicatrices en tejidos y agujeros en las vías nasales de los abducidos’.
 
También se da el caso, sigue contándonos el Dr. Jacobs, de implantes en piernas, brazos y cuello. Algunos abducidos, como la propia Claudia Negron, afirman haber recibido implantes en el cerebro. En el caso de Claudia, nos remontamos a 1983, mediante un episodio de abducción en el que se la inmoviliza e introduce –a través de un oído- un objeto que le causa daño y que se le implanta –según el alienígena que lleva a cabo la operación- para conocer cómo observa Claudia el mundo, cómo lo interpreta, y dónde se encuentra físicamente en él (al estilo de un GPS). Según se le hace comprender a Claudia, todo ello es parte de la información requerida para el proyecto de los híbridos, pues necesitan saber (quienes tienen dicho proyecto entre manos), cómo es el medio ambiente en el que estos se desarrollarán.
Añade Jacobs:
 
‘Las funciones exactas de los implantes nos son desconocidas, pero podemos especular al respecto. Probablemente se trate de complejos dispositivos multifuncionales, los cuales podrían servir de monitor o afectar niveles hormonales que afectan a la lactancia, menstruación, ovulación o embarazo. Probablemente también son usados como localizadores de los abducidos’.
 
A juicio de Jacobs, lo que queda claro es que los aliens llegan a cualquier extremo a la hora de proteger un embarazo. Si existe riesgo de aborto, intervienen. Llegan, incluso, a amonestar a la embarazada, pero esta opción parece no tener mucho éxito.
Aunque muchas de las mujeres afectadas dicen no querer interferir en el embarazo, la mayoría de las víctimas que son conscientes de su estado muestran su horror y rápidamente superan cualquier reparo que pudieran tener sobre la interrupción de ese embarazo no deseado.
El caso de Kathleen Morrison es un buen ejemplo de ello. Aunque no era sexualmente activa y había sido sometida, algunos años antes, a una histerectomía, Kathleen sospecho que estaba viviendo un embarazo extrauterino y pidió cita con el Dr. Treller.
Unos días antes de llevarse a cabo la cita con el doctor, ella fue abducida y sometida a un examen ginecológico mientras uno de los alienígenas que lo llevaba a cabo la ‘escaneaba mentalmente’ (mirándola fijamente a los ojos) y se comunicaba con ella.
Durante la sesión regresiva de Kathleen con el Dr. Jacobs, éste le pregunta qué cree que está haciéndole el alienígena que la ‘escanea’.
 
Kathleen: ‘Bien, creo él está haciendo una lectura sobre cómo está mi cuerpo. Hace un escaneo rápido, pero luego profundiza en mi mente. El alien me dirá una palabra determinada, y yo debo responder a ella. Me da la palabra “Treller”, a lo que yo respondo que tengo intención de visitar al Doctor Treller. Me pregunta si acaso no me siento bien, y yo le dije que estaba teniendo algunos problemas y deseaba saber qué me estaba ocurriendo. Los alienígenas quieren saber a qué me refiero exactamente, a lo que yo respondo “bueno, ya sabéis…”.
 
Dr. Jacobs: ‘Cuando dices eso, ¿cómo responden ellos?’
 
Kathleen: ‘La palabra que viene a mi mente es HIELO. El comportamiento cambió. Siento que antes se mostraban más amables… Siento alguna forma de calor en el área vaginal. Se va tornando cada vez más extraño a medida que yo digo que no sé si es calor o frío extremo. Mi pregunta es “¿Qué queréis?” Y la cosa es que ellos quieren saber si todo (lo que han hecho en la zona vaginal) marcha bien. “Pero no marcha bien –les digo- y es por eso que voy a ver al doctor”. ‘Deberías dejarnos saber si todo va bien”, dicen. Y yo siento que debería hacerles caso, pero no sé cómo.’
 
El Dr. Jacobs le pregunta a Kathleen si cree que lo que están haciendo en la zona vaginal es tomando óvulos. Ella responde que uno de los alienígenas está a su lado, ‘insertando’ imágenes en su mente. Imágenes de una guardería llena de niños, pero no se trata de una escena representada en la Tierra, sino en donde los alienígenas. También se le muestran imágenes de dos seres grises con un reducido grupo de niños humanos. Sin embargo, la escena que le han insertado mentalmente está carente de simpatía para Kathleen; no parece real, ausente de ingredientes humanos. Ella lo llama ‘simulación’, una suerte de escenificación que pretende moldear la voluntad de la abducida, a fin de que no ponga en peligro su involuntario embarazo. Para ello han jugado con sus sentimientos de compasión, de ahí las imágenes de los niños.
 
Relaciones sexuales
 
Durante años, los abducidos han informado de entes que les han forzado a mantener relaciones sexuales, dentro del ovni, con otros abducidos. Esos reportes han sido especialmente desconcertantes. Desde que los alienígenas extraen esperma y óvulos y después insertan el embrión en una mujer, no parece existir una justificación por la que ellos deberían forzar a los humanos a tener relaciones sexuales. Popularmente se ha creído que los alienígenas tiene algún interés en los aspectos emocionales que envuelven las relaciones sexuales. He encontrado, sin embargo, la que podría ser la razón para dicha práctica.
 
Explica Jacobs que esas relaciones sexuales a las que los abducidos se ven obligados tienen lugar después de que los alienígenas hayan ‘escaneado la mente’ de los abducidos, despertando en ellos el deseo sexual. En ese momento, creado el clima apropiado, el hombre y la mujer son unidos para que lleven a cabo el acto sexual. Entonces, justo antes de que se produzca la eyaculación, la pareja es separada, y el varón eyacula dentro de un receptáculo.
Las emociones de los abducidos sometidos a este tipo de proceso son variadas. Hay quien lo ha vivido placenteramente, pero otros se sienten humillados y culpables por lo que han vivido. No obstante, las emociones humanas son indiferentes para los alienígenas, pues lo que únicamente parecen buscar es la reacción fisiológica final por parte del varón.
Aunque estas inteligencias rutinariamente toman esperma mediante soportes tecnológicos que colocan al pene, aparentemente esta técnica no es infalible. La evidencia nos sugiere que, en ocasiones, este procedimiento (e incluso técnicas masturbatorias) fallan o no pueden ser ejecutadas.
Cuenta el autor algunos otros casos, como el de Carla Enders, obligada a masturbar a un varón –inmovilizado- de unos cincuenta años que, según los aliens, era impotente. Carla se negaba a ello, mientras las entidades provocaban en la mente del varón –mediante fantasías sexuales- el deseo necesario para que Carla procediera con la tarea impuesta. Ante la negativa de Carla, los alienígenas provocaron en su mente una serie de imágenes que pretendían provocar los sentimientos necesarios para vencer su resistencia. La chica se preguntaba cómo es que estaba teniendo aquellos repentinos sentimientos hacia un desconocido al que, mentalmente anulada en su voluntad, le realizó sexo oral, llevando a cabo exactamente aquello que los entes requerían para obtener muestras de esperma.
Con todo esto, Jacob supone que el interés de los alienígenas por las relaciones sexuales entre abducidos se limita a una pura cuestión de recolección de esperma.
 
Jacobs: ‘Las mujeres abducidas han informado que han sido embarazadas bajo circunstancias imposibles. No se habiendo mantenido relaciones sexuales han acabado embarazadas, continuado con el proceso, y parido bebés normales y sanos.’
 
Añade Jacobs que existe otro escenario de encuentros sexuales que comienza cuando un niño y una niña han sido abducidos en el mismo ovni. Allí comienzan a conocerse, y a verse una y otra vez, en cada episodio de abducción, hasta que se establece una amistad que ha sido dispuesta por los alienígenas. Cuando los niños, al paso de los años, se han convertido ya en adolescentes, ambos se adentran –a bordo del ovni- en una relación sexual. Jacobs menciona el caso de Terry Matthews, una chica que vivió la experiencia de conocer a bordo de un ovni a un muchacho llamado Ben Anderson. Ambos abducidos establecieron una profunda relación. En una ocasión, habiendo sido abducida, esperaba encontrarse de nuevo con Ben, pero los alienígenas le dijeron –fríamente- que el chico había muerto, y añadieron: ‘tenemos a otra persona a la que queremos que conozcas’. Cuando estas inteligencias advirtieron el disgusto de Terry por la pérdida de Ben, éstas le hicieron saber que la muerte del chico no había sido culpa de ellos, sino que murió en un accidente automovilístico.
 
Jacobs: ‘Ocasionalmente, dos abducidos se conocen en un contexto normal (no en un episodio ovni), donde ellos sienten un fuerte sentido de familiaridad mutua, sintiendo una poderosa atracción del uno al otro. Por ejemplo, Dena y Ray, supieron inmediatamente que eran el uno del otro desde que se conocieron. Desconocían el motivo de porqué sentían aquello, pero la fuerza de atracción era tan poderosa que ambos se divorciaron de sus esposos y se casaron. La hipnosis reveló que ambos habían tenido una duradera relación sexual durante la adolescencia, que exclusivamente había sucedido durante sus episodios de abducción’.
 
Continuará con ‘Controlando los asuntos humanos’.
 
La Amenaza 1
La Amenaza 2
La Amenaza 3
La Amenaza 4
La Amenaza 5
La Amenaza 6
La Amenaza 7
 
Archivo sobre alienígenas en Índice Temático.
 
TAVO JIMÉNEZ DE ARMAS     Conciencia & Evolución

LA AMENAZA (7)

A lo largo de seis posts he ido traduciendo las primeras 30 páginas (tres primeros capítulos) de la obra del Dr. David Jacobs. Hasta el momento, el contenido de La Amenaza se ha centrado, mayormente, en ir explicando detalladamente las razones por las que el fenómeno de las abducciones es real, así como los obstáculos que se encuentran los investigadores a la hora de afrontar adecuadamente este problema.
A pesar de lo necesario de toda la interesante información aportada en estos tres primeros capítulos, mi tiempo para proseguir con una traducción completa es escaso. Así que he optado por continuar únicamente con aquellas partes de la obra que, siguiendo donde la había dejado, aporten una información realmente destacable. Dicho esto, recuerdo al amable lector que la obra completa (en inglés) se encuentra disponible en descarga directa.
A partir de aquí, mis comentarios sobre La Amenaza irán en color azul. (en LIBERTALIADEHATALI en cursiva)

LA AMENAZA
The Threat – Revealing the Secret Alien Agenda

Por
Dr. David Jacobs

Llegados al capítulo 4 (‘¿Qué hacen ellos?’), el Dr. David Jacob ha concluido con que las abducciones por parte de alienígenas son un asunto real que afecta a miles de personas. Nos ha sugerido que el fenómeno, indirectamente, acabará afectando a toda la humanidad, con consecuencias muy graves. En qué consiste la amenaza alienígena es lo que se propone contarnos a partir de ahora.

4-¿Qué hacen ellos?
Jacobs comienza afirmando que todo lo que los alienígenas hacen forma parte de su programa de abducciones, incluido los detalles aparentemente absurdos de su actividad.
Añade que los investigadores, en su primer contacto con el fenómeno, tienden a pensar que las abducciones tienen como objetivo la investigación sobre los humanos, de un modo paciente, a largo plazo, recolectando datos. Esta presunción ha conducido a la idea -generalmente aceptada por la sociedad que ha seguido esas investigaciones- de que, en tanto que los alienígenas actuaban como observadores e investigadores del mundo humano, su naturaleza no era hostil.
No obstante, ahora sabemos que el propósito primordial de las abducciones no es la mera investigación.

‘La evidencia sugiere que todos los procedimientos alienígenas sirven a su agenda reproductiva; y el núcleo de esa agenda reproductiva lo tenemos en su programa de hibridación, mediante el cual, los aliens toman esperma y óvulos humanos, incuban fetos en cuerpos humanos en pos de producir híbridos humano-alienígenas, y conducen a los humanos a –mental y físicamente- interactuar con esos híbridos, con el propósito de su desarrollo’.

Unidades de Gestación Extrauterina
Un significativo componente del programa de hibridación consiste en la creación de Unidades de Gestación Extrauterina (UGE). Cuenta Jacobs que únicamente tras años de investigación llegó a comprender el motivo y funcionamiento de este componente.
Durante años, sigue diciéndonos el autor, las mujeres abducidas habían estado hablándole a los investigadores acerca de los procedimientos ginecológicos a los que estaban siendo sometidas durante las abducciones. Algunas describen lo vivido de la siguiente forma: como si los aliens hubiesen estado maniobrando molestamente sobre sus órganos reproductivos. Tienen la sensación, estas mujeres, de que los aliens estaban ‘agrandando’ o creando más espacio en la cavidad uterina o en alguna parte del área pélvica.
Jacobs menciona el caso de la abducida Barbara Archer (1988), quien describió su vivencia en términos de ‘presión interna’ e ‘hinchamiento’ en sus órganos reproductivos. Lucy Sanders, otra abducida, vivió el mismo procedimiento en varias ocasiones, el cual lo describe como si a la derecha de su pelvis la estuviesen ‘inflando’, sintiendo como si aquello la quemara internamente en el área sobre el que estaban interviniendo.
Otra abducida, Laura Mills, sentía que la manipulación ginecológica a la que se vio expuesta sirviera para determinar cuánto espacio tenía en su cavidad uterina. Exactamente igual lo vivió Belinda Simpson, quien sentía como si aquellos procedimientos se asemejasen a estar siendo ‘hinchada’, como si estuviese embarazada.
Algunas abducidas han sugerido que lo que vivieron (aparente introducción de aire en sus zonas reproductivas) era muy semejante a la laparoscopia a la que somete una paciente cuando se tienen problemas ginecológicos. Dicho lo cual, Jacobs sospecha que, en realidad, los alienígenas podrían estar manipulando el área reproductivo femenino para extraer óvulos. Esta opinión no la convierte en una conclusión, pues no existe (al menos hasta que escribe La Amenaza) suficiente información al respecto.
Sí es destacable que la histerectomía es algo común entre las abducidas:

‘Durante mis diez años como investigador de las abducciones he trabajado con un número de mujeres abducidas que han sido sometidas a histerectomía, o han padecido problemas ginecológicos, como resultado de sus abducciones. Muchas de estas mujeres me han dicho que el cirujano que les ha llevado a cabo la histerectomía han comentado que la posición de sus ovarios ha variado, como si hubiesen sido apretados hacia un lado, o hundidos hacia las trompas de Falopio. Algunas mujeres informan de anómalas cicatrices en los ovarios, lo cual es consistente con la teoría de que, en ocasiones, los alienígenas toman óvulos directamente de los ovarios.’

Jacobs menciona el caso concreto de Melissa Bucknell, abducida de 27 años, que en sesiones de regresión afirmaba haber recibido implantes alienígenas durante sus abducciones. Una mañana de 1987 se despertó con dolores en el área de sus órganos reproductivos, tan severos que le impedían sentarse. Fue entonces cuando tuvo la certeza de que los implantes eran un asunto real. El Dr. Jacobs la llevó inmediatamente al ginecólogo (Dr. Daniel Treller), quien la examinó de urgencia.
El examen del Dr. Treller confirmó que la zona pélvica de Melissa estaba muy sensible, y ordenó que se le observase con ultrasonidos, técnica que rápidamente detectó una anomalía. A la derecha del ovario derecho de Melissa aparecía una masa de alguna clase, pequeña, aparentemente orgánica, que se suponía no debía estar ahí.

‘El desconcertado equipo de ultrasonidos llamó al Dr. Treller, quien estaba perplejo. Ninguno de ellos había visto nunca antes una cosa igual. Pensando en un inusual embarazo ectópico, Dreller ordenó un test de sangre para determinar si Melissa estaba embarazada. El resultado fue negativo.’

Prosigue el Dr. Jacobs contándonos el extraño caso de Melissa Bucknell, quien insistía en que aquella masa anómala junto a su ovario derecho era un implante alien. Melissa estaba decidida a que no se le extirpara. Más aún, se negó a cualquier posterior observación por parte del Dr. Treller, aduciendo que no deseaba que nadie molestara a ‘aquello’, a pesar del dolor físico que le causaba. No obstante, Jacobs logra convencerla para un nuevo examen, un mes después del primero, y el resultado fue que la anómala masa había desaparecido.
Jacobs nos cuenta otro caso, el de Lydia Goldman, una señora de 60 años que se levanta una mañana de 1992 con la sensación de que está embarazada. Aquello no sólo era imposible por la edad, o por el hecho de que la Sra. Goldman no tenía relaciones sexuales, sino porque se había sometido a una histerectomía completa hacía muchos años.
No obstante, Lydia Goldman reconocía aquellos síntomas, pues los recordaba de cuando el embarazo de sus hijos. Unas semanas después, la parte derecha de bajo abdomen comenzó a dilatarse ligeramente. Luego, para su horror, Lydia empezó a sentir que algo, como si fuera un feto, se movía en su interior.
Lydia aceptó acudir al ginecólogo, a pesar de pensar que estaba perdiendo a lo que fuera que tuviese en su útero. Unos días antes de la cita comenzó a sentirse mejor, su estómago no volvió a hincharse, y los síntomas desaparecieron.

‘Cuando Lydia me habló de este episodio, yo estaba perplejo. Hasta entonces, los investigadores sabíamos que los aliens tomaban ovarios y esperma humanos, los fertilizaban in Vitro, añadían material genético alienígena y colocaban el embrión híbrido en un útero. Presumiblemente, el sujeto debía de tener un útero en el que implantar el embrión. Sin embargo, yo había sometido a regresión a muchas mujeres que fueron abducidas cuando estaban en fase postmenopáusica o con ligadura de trompas, o a las que se les había retirado su útero y ovarios. Siempre he asumido que los aliens administran procedimientos reproductivos a estas mujeres, diferentes a los aplicados a las que todavía son fértiles.’

Lydia y el Dr. Jacobs decidieron hacer regresión de la noche anterior a la que la abducida se había despertado con síntomas de embarazo. Ella recordó que estaba dormida en casa de su hija, en Florida, cuando la abducción tuvo lugar.

Lydia: ‘Ellos (los aliens) sostienen en sus manos algo como nosotros lo hacemos con los bebés, pero ese algo no es un bebé… es como una langosta (marina). Apenas puedo imaginarlo. Mis piernas están levantadas y ellos están insertándome algo… parece redondo y luminoso, diría que del tamaño de un pomelo… ellos están sosteniendo eso, y tengo la impresión como si sostuvieran un bebé, algo muy valioso… me lo traen. Es una idea terriblemente repulsiva… encuentro esto extremadamente repulsivo, sucio. Y me siendo mal, pues están haciendo que esa cosa sea parte de mí. Siento aquí una terrible irritación, y repulsión extrema. Se trata de una unidad sólida e independiente. Hay algo dentro de ella. Tengo la impresión de que se trata de una especie de envoltorio o envase, y lo han insertado en mí, vaginalmente. Por completo siento que no quiero eso dentro de mí…’

El relato de Lydia insiste en la idea de que toda la experiencia le resulta repulsiva. Añade ser consciente de que lo que fuera que ocurriera durante aquella abducción, ella se sentía sirviendo a unos propósitos marcados por los alienígenas, que la obligan a ello.
El Dr. Jacobs recuerda el testimonio –anterior a éste- de otra abducida postmenopáusica, que decía sentirse embarazada y advertir que ‘algo’ la golpeaba (desde dentro hacia fuera) en la zona de bajo vientre.

‘Entonces no supe cómo interpretar aquella experiencia. Ahora sí. Me di cuenta de que era posible que los aliens estuviesen haciendo que las mujeres portaran ‘bebés’ incluso cuando éstas no tuviesen ya útero. En lugar de implantar el embrión en un útero, los aliens podrían estar insertando una Unidad de Gestación Extrauterina (UGE), un saquito capaz de incubar un feto sin estar unido al tejido uterino. Los aliens colocan esta UGE cerca del útero o, tal vez, incluso en el espacio antes ocupado por la matriz, o detrás de la vejiga o cerca de un ovario.’

La Unidad de Gestación Extrauterina con la que teoriza Jacobs sería el envase o envoltorio, del tamaño de un pomelo, mencionado por la abducida Lydia Goldman.
La experiencia vivida por Lydia, y la información extraída de ella, hizo que el Dr. Jacobs reconsiderase la situación de Melissa Bucknell, la joven abducida que, tras grandes dolores se le descubrió una masa anómala junto al ovario derecho. A la luz de las experiencias investigadas posteriormente por él, la masa anómala (que había sido interpretada por la abducida como un implante alien) de Melissa parecía tratarse de una implantación fetal cerca del ovario. Así resultaba comprensible la inconsciente e instintiva protección de la chica hacia la extraña masa, propia de una gestante hacia el feto que desarrolla dentro.
Igualmente cobraba sentido el testimonio de las abducidas que afirmaban sentir cómo se les ‘inflaba’ con aire en sus órganos reproductores. Este procedimiento podría no ser sino la preparación del espacio que luego sería ocupado por la Unidad de Gestación Extrauterina.

‘Las implicaciones de estos casos son perturbadoras. Cualquiera que fuese el estado de las mujeres (dentro o fuera de edad reproductiva) abducidas, los alienígenas podían producir ‘bebés’. Los aliens podían “hospedar” implantes fetales en el útero, así como implantar Unidades de Gestación Extrauterina (UGE). Adicionalmente, esas UGE podían ayudar a camuflar el fenómeno: Las UGE no desencadenan la reacción hormonal (gonadotropina) que normalmente se registra en un test de embarazo.
El extenso uso de mujeres, como ‘hogares’ para bebés híbridos pone de relieve la importancia del Programa de Hibridación Alienígena. El alcance es enorme. En teoría, los aliens han producido cientos de miles, si no millones, de vástagos’

Traducción: TAVO JIMÉNEZ DE ARMAS   Conciencia & Evolución

LA AMENAZA (6)

Seguimos con la traducción del libro LA AMENAZA, del Dr. David Jacobs, que lleva a cabo Tavo Jiménez de Armas en su blog Conciencia & Evolución, LIBERTALIADEHATALI

La Amenaza, 1-5:

http://alturl.com/nkcya 

http://alturl.com/rn7t5 

http://alturl.com/fnebo 

http://alturl.com/kyp85 

http://alturl.com/727py 

A lo largo de la traducción he creído interesante colocar alguna información adicional (señalada por notas a pie de página), ajena a la obra, que -de seguro- será útil para una mayor comprensión del fenómeno.

 

LA AMENAZA

The Threat – Revealing the Secret Alien Agenda

Por

Dr. David Jacobs

 

Fantasías mutuamente confirmadas

 

Realizar investigación sobre abducciones es excepcionalmente difícil, no sólo a causa de la naturaleza del material con el que se trabaja –y el modo en que se obtiene-, sino porque las satisfacciones que este trabajo ofrece son, habitualmente, nulas. Los principales ‘honores’ que se reciben son ridiculización y desprecio.

Yo creo que cualquiera que ponga su reputación en aventurarse dentro de esta peligrosa área, merece el reconocimiento de aquellos que valoran la búsqueda de la verdad.

A pesar de esto, incluso los más prominentes investigadores, algunas veces, caen en la trampa de las fantasías mutuamente confirmadas.

 

John Mack (1), profesor de psiquiatría en la Universidad de Harvard, además de investigador del fenómeno de las abducciones, es un ejemplo de las fantasías que son mutuamente confirmadas. Mack, conocido en todo Estados Unidos como un crítico social y ganador del Premio Pulitzer, quedó fascinado con el fenómeno de las abducciones, allá por 1990, tras atender una conferencia de Budd Hopkins (fallecido en verano de 2011 http://alturl.com/4c93x). Rápidamente, Mack reconoció que el fenómeno no era generado en la mente del abducido, sino que, por el contrario, provenía de una realidad externa. Así que, valientemente, emprendió una investigación del fenómeno a gran escala, en detrimento de su carrera en Harvard y a pesar del desprecio de sus colegas.

En su libro de 1994, ‘Abducción: encuentros humanos con aliens’, Mack relata una sesión de hipnosis con una paciente llamada Catherine, en la que unos alienígenas –supuestamente- le mostraron a ella, sobre una pantalla, imágenes de un ciervo, musgo, desiertos, y otras cosas relacionadas con la naturaleza. Después, Catherine observó las pinturas de una tumba egipcia y sintió con certeza que cuanto estaba viendo era ella en una vida anterior.

 

Entonces, los alienígenas le enseñaron una imagen de pinturas de tumbas con la pintura descascarillada (deteriorada). “Pero entonces era yo la que estaba pintando”. Pero en esa encarnación ella era un hombre y presenció esta escena (dijo ella). “Esto tiene sentido para mí… esto no es un truco, es información útil. No están tirando un montón de mierda como todo lo demás.” Ahora Catherine sintió que se confirmaba su empeño en un intercambio de información más recíproco.

 

Mack:

‘Entonces, pedí a Catherine que me contase más sobre esta imagen de ella misma, como pintor en la tumba de una pirámide egipcia. En respuesta a mi pregunta ella me proporcionó un montón de información sobre el hombre, sus métodos (de trabajo) y su medio ambiente. Lo asombroso era el hecho de que Catherine no estaba teniendo fantasías sobre el pintor. Por el contrario, ella era el pintor, y podía ver cosas desde su punto de vista, en lugar de ver desde el punto de vista de un observador ajeno a la escena.’

 

Catherine continuó ‘recordando’ muchos detalles de la pintura egipcia y su vida pasada. Y al final de la sesión de hipnosis, ella le dijo a Mack que un alienígena le había preguntado si había comprendido el significado de aquella escena del Antiguo Egipto. Entonces, ella se dio cuenta de que ‘todo está conectado, los cañones, los desiertos y los bosques. Uno no puede existir sin lo otro, y ellos, los alienígenas, me estaban mostrando una vida pasada para que me diera cuenta de que yo estaba conectada con eso, y con todas esas otras cosas’. Catherine también se dio cuenta de que estaba conectada a los alienígenas. Resistirse a ellos sólo significaría luchar contra sí misma, por lo cual, no había razón alguna para resistir (2).

Mack no sólo acepto la validez de este ‘diálogo’, sino que también dio por buena la interpretación que Catherine había hecho de todo el asunto. Mas que tratar el episodio completo con extrema cautela y escepticismo, Mack no cuestiona ni la interpretación dada por Catherine sobre su vida pasada, su sentido de la conexión (3), su sensación de que una previa petición de información recíproca fue respondida afirmativamente (por Mack), y la decisión de ella de no resistirse a esa afirmación.

Catherine también le dijo a Mack que ‘ellos (los alienígenas) estaban tratando de que superase el miedo, razón por la que estaban tratando de asuntarme tanto, porque así yo podría, finalmente, enfadarme y superarlo, yendo más allá, hacia cosas más importantes’. Una vez más, Mack da por buena esta conversación y le otorga valor, pidiéndole a Catherine que ‘explique más cómo es que asustándola intensamente conseguiría llevarla a superar el miedo’. Esta es una pregunta que reclama una información que no está dentro del ámbito del testimonio de Catherine. Como era de esperar, ella le dio a Mack una respuesta con los detalles.

El relato de Catherine contiene una vida pasada, ‘diálogo’, intentos –por parte de los alienígenas- de ayudar al abducido, un mensaje sobre el medio ambiente, y crecimiento personal. Para el terapeuta cualificado y diestro en las hipnosis de abducidos, todos y cada uno de los aspectos de este relato deberían ser sospechosos. Catherine pudo haber sido, fácilmente, inducida a un estado disociativo en el cual ella consideró ciertas fantasías internas como si fuesen sucesos que realmente le ocurrieron.

Si las imágenes de la vida pasada en el Antiguo Egipto ocurrieron (en la mente de Catherine), podrían haber tomado forma durante una secuencia imaginaria, y ello automáticamente significa que un procedimiento mental de inculcación estaba en proceso. Algunas veces, los abducidos mezclan procedimientos imaginarios, sueños, y fantasías, como si fueran recuerdos de realidades externas. Su interpretación de esos ‘recuerdos’, a menudo, tienen más que ver con sus sistemas de creencias que con acontecimientos reales. A menos que el terapeuta esté adecuadamente formado en los problemas que esos procedimientos mentales pueden crear, será fácil que caiga en aceptar fantasías como si fuesen realidades. Mack no manifiesta escepticismo acerca de la historia contada por Catherine. Más aún, él admira la ‘clara y concisa composición’ de la narrativa de la abducida.

Hay otros dos terapeutas de abducciones que, como John Mack, caen presa de errores metodológicos. Como parte de una serie de trece regresiones hipnóticas con abducidos, la psicóloga clínica Edith Fiore presenta –en su libro de ‘Encuentros’ (1999)- una larga transcripción de un suceso extraterrestre. Fiore cree que el hecho de relacionar la información, sea ésta real o imaginaria, tiene un valor terapéutico, por tanto, ella está más interesada en saber qué piensan los abducidos sobre lo que han vivido, que en saber qué les ocurrió realmente.

Fiore describe la regresión hipnótica de un paciente llamado Dan, quien ‘recordó’ haber sido miembro de unas Fuerzas Armadas Alienígenas que luchaban contra sus enemigos en otros planetas. Recordaba haber visitado los planetas ‘Deneb’ y ‘Markel’, tomar unas copas con el capitán, así como otros detalles extraordinariamente semejantes a la vida diaria en la Tierra. Cierto día, Dan se encontró a sí mismo de pie en la Cordillera de las Cascadas (Norteamérica), mirando fijamente a los árboles. Era hermoso y calmado. Parecía que Dan había ‘tomado’ el cuerpo de un pequeño niño humano.

 

Dra. Fiore: ¿Dónde está tu nave?

Dan: Soy un niño. Sin nave ni responsabilidades, sólo un bonito día de verano sin nada que hacer, mas que explorar.

Dra. Fiore: Ahora te vemos como un niño. Voy a preguntarte cómo conectas tú a ese pequeño contigo.

Dan: Somos dos personas distintas. El niño tiene todos los recuerdos. Es como una ‘jubilación’, teniendo la oportunidad de no hacer nada si vives más tiempo. Estar en un lugar precioso.

Dra. Fiore: ¿Cómo llegas tú a ser ese niño?

Dan: Me uní a él en la carretera. Realmente, lo reemplacé (sustituí).

Dra. Fiore: Ahora vayamos al momento en el que te uniste a él, y hazme saber cómo llegas hasta esa carretera.

Dan: Yo estaba borracho, tremendamente borracho. Fue una buena fiesta… Me despedí.

Dra. Fiore: ¿Qué ocurrió entonces?

Dan: Soy el de hoy. Uno a uno. Elige tu planeta, uno que sea fácil. Todos se ríen.

Dra. Fiore: Dices que estabas borracho…

Dan: La noche anterior. Una resaca horrible.

Dra. Fiore: ¿Dónde te emborrachaste?

Dan: En la nave. Confusión, bebiendo.

Dra. Fiore: ¿Qué clase de nave es esa?

Dan: Clase M. Grande. Un crucero de combate; catorce transbordadores Drop-ship (4). 3.500 personas armadas hasta los dientes.

 

Este interrogatorio (tal como está planteado por la doctora) confirmó lo que el sujeto (Dan) estaba diciendo y, sutilmente, sirvió para confirmar su autenticidad. Fiore diría más tarde que la información aportada le sirvió a Dan para ‘la mejora de su autoestima, así como una maravillosa y profunda paz mental’. Ella cree que cada una de las experiencias recordadas por los pacientes ‘realmente sucedieron de un modo muy cercano a como ellos las recordaron’. Claramente, este escenario no se asemeja al escenario de abducción tal como lo conocemos, aunque hay algunas similitudes entre ambos, como son los híbridos adultos que, algunas veces, visten uniformes muy parecidos a los militares.

En lugar de enfocarse en un suceso concreto, Fiore salta a nueve diferentes encuentros en su primera sesión hipnótica con Dan, lo cual, en manos de una inexperta terapeuta de hipnosis, puede conducir a unas conclusiones confusas y superficiales.

Además, Dan conoce la respuesta a prácticamente todas y cada una de las preguntas que Fiore le plantea acerca de la vida a bordo de la nave militar. Dicho conocimiento de las respuestas por parte de Dan es, habitualmente, un fuerte indicador de falsa memoria.

 

Fiore: ¿Existe ahí la homosexualidad?

Dan: Algo.

Fiore: ¿Cómo es percibida?

Dan: Tolerada. No se la observa favorablemente, pero es tolerada.

Fiore: ¿Hay ahí algún problema con los anticonceptivos?

Dan: No.

Fiore: ¿Por qué no?

Dan: Medicamentos, inyecciones.

Fiore: ¿Con cuánta frecuencia os los dan (esos medicamentos)?

Dan: En cada viaje.

 

Las probabilidades de que el relato de Dan sean fantasías son extremadamente altas. Fiore y Mack estaban cualificados como terapeutas, no como investigadores del fenómeno. Su aproximación a los relatos sobre abducciones es muy diferente de la aproximación llevada a cabo por los investigadores que están orientados empíricamente.

Es importante entender que, a pesar de sus problemas metodológicos, Mack y Fiore, como otros terapeutas de hipnosis, ponen al descubierto muchos de los típicos procedimientos –físicos y reproductivos- que dan forma al núcleo de la experiencia de abducción. No obstante, a causa de su formación profesional, ellos no están particularmente interesados en lo que, realmente, le ha ocurrido al abducido. Para Mack, como para otros muchos terapeutas, investigar en las circunstancias reales y concretas de la experiencia narrada por un cliente, no es la preocupación primordial. Averiguar, exactamente qué es lo que le ocurrió al abducido es menos importante que lo que el cliente cree que le ocurrió. La exactitud y la veracidad del relato es una mínima preocupación. Como afirma Mack: ‘La cuestión de si la hipnosis (u otra no habitual modalidad que pueda ayudarnos a acceder a realidades que están fuera o más allá de la realidad física) revela con precisión lo que literalmente “ocurrió” puede ser inoportuno. Una cuestión más práctica sería si el método de investigación puede producir información que es consistente entre abducidos, y si conlleva convicciones emocionales, y nos sirve para engrandecer nuestro conocimiento de un fenómeno que es importante para las vidas de los abducidos y para una cultura más amplia.’

De este modo, cuando Mack dirige una sesión de hipnosis, lo primero que explica a su paciente es que él está ‘más interesado en la integración (por parte del abducido) de las experiencias recordadas, sobre la marcha, durante el proceso de la terapia, que en “extraer la historia”. La historia se ocupará de sí misma a su debido tiempo’.

La verdad o falsedad de las experiencias de una persona (la cronología, el procedimiento lógico, y las percepciones exactas de los sucesos) juega un papel secundario en la metodología de Mack. Plantea que su ‘criterio para dar crédito a una observación aportada por un abducido depende, sencillamente, de si el abducido la vivió de una manera real y me la comunicó a mí sincera y fielmente’. Los hechos juegan un rol limitado en el momento en que Mack encara un suceso de abducción.

La Dra. Fiore lleva un modelo similar. Ella plantea que ‘puesto que mi principal preocupación es ayudar a la persona, no es relevante para mí si, por ejemplo, el paciente me comunica con certeza, o no, el color de piel del alienígena. Lo que es primordial es que los efectos negativos de la abducción desaparezcan mediante las sesiones de regresión’.

 

(1)El trabajo de John Mack, fallecido en 2004, ha sido divulgado en este blog. Aquí (http://alturl.com/ufjzg) tenemos su investigación sobre el encuentro, en 1994, de alienígenas con los alumnos del Colegio Ariel, en Zimbabwe. Aquí (http://alturl.com/7ivpn) hay otras menciones.

(2)El trabajo del Profesor Corrado Malanga tiene otro punto de vista acerca de la memoria que relatan los abducidos que están bajo estado de hipnosis. Él afirma que el recuerdo de vidas pasadas tendría que ver con la incorporación, a la mente de un sujeto abducido, de la ‘memoria’ de otros abducidos ya fallecidos. Es importante que el lector valore esta otra explicación del fenómeno, cuyo desconocimiento por parte del Dr. Jacobs justifica su incomprensión de no pocos de los detalles de las experiencias narradas por algunos abducidos, como veremos en el caso de Dan. Personalmente, sin obviar la posibilidad de que la mente del abducido fantasee, creo que la argumentación presentada por Corrado Malanga merece la pena ser tenida en cuenta. El lector puede leer al respecto aquí:

http://alturl.com/43k8m

http://alturl.com/k35um

http://alturl.com/m3jiz

(3)Sentido de la conexión que la induce a supeditación a los alienígenas.

(4)Nave de la película ‘Aliens’.

 TAVO JIMÉNEZ DE ARMAS                            Conciencia & Evolución

LA AMENAZA (5)

Aún en período vacacional, -y reflexivo (estoy meditando sobre la evolución y algunas novedades de esta página)-, intentaré retomar poco a poco el ritmo y de esta manera traigo aquí de nuevo el magnífico trabajo que está realizando Tavo Jiménez de Armas, sobre las abducciones. LIBERTALIA DE HATALI

Tras una pausa de varios meses he retomado la traducción de The Threat, obra del Dr. David Jacobs que aborda la problemática de las abducciones alienígenas. Confío que su lectura arroje luz sobre un tema –el de los alienígenas y su naturaleza- que cada día es más popular en las corrientes espirituales.

Sirva este trabajo, como el ya expuesto anteriormente, La Onda, de Laura Kinght (http://alturl.com/f7ba6) y Síntesis del Plan Maestro Alienígena, de Tom Montalk (http://alturl.com/haox3) para que el lector se forme una opinión lo más objetiva posible al respecto.

La Amenaza, 1-4:

http://alturl.com/nkcya 

http://alturl.com/rn7t5 

http://alturl.com/fnebo 

http://alturl.com/kyp85 

A los lectores de La Amenaza:

http://alturl.com/inhfm 

Más sobre el Dr. David Jacobs:

http://alturl.com/fwai9 

Continuamos donde lo habíamos dejado, en el capítulo 3:

 

LA AMENAZA

The Threat – Revealing the Secret Alien Agenda

Por

Dr. David Jacobs

 

Contaminación mediática

 

La serie televisiva ‘Star Trek’, en esencia, ha venido a ser parte de la conciencia estadounidense. Millones de personas han visto esos relatos de ficción sobre humanos y alienígenas, tanto como la gente que ha visto noticias sobre abducciones en televisión o ha leído algún libro al respecto. La sociedad ha sido tan intensamente saturada con historias sobre abducciones alienígenas que es muy difícil, para la mayoría, escapar de ellas. Un relato (sobre abducción) no intoxicado por esa mediatización es cada vez más difícil de obtener.

Durante mucho tiempo, el problema de la influencia de los medios en la información de ovnis y abducciones alienígenas ha desbordado a los investigadores. Con los años, los investigadores han aprendido a analizar cada avistamiento ovni según sus particulares circunstancias, y han desarrollado una metodología para ‘separar la señal del ruido’. La credibilidad del testigo, la calidad de la información, y los relatos confirmatorios de otros testigos, se han convertido en los criterios válidos para evaluar un informe. Este es el proceso que los investigadores aplican.

¿Representa la contaminación mediática un problema significante para la investigación de las abducciones? No. Aunque pueda ser un problema de tiempo en tiempo, en realidad, la mayoría de los abducidos son extremadamente sensibles ante los ‘peligros’ de las influencias culturales. Cuando examinan sus recuerdos junto a mí, ellos son plenamente conscientes de que existe la posibilidad de que hayan incorporado a sus recuerdos un hecho irreal. En las primeras sesiones de hipnosis regresiva, la autocensura que desarrolla el abducido es tan grande que se convierte en un problema, pues las personas no quieren afirmar cosas que les hagan parecer locas, ni quieren repetir como loros al investigador algo que hayan podido tomar de fuera, de la sociedad. Los abducidos me dirán durante la hipnosis cuándo ellos creen que podrían haber mezclado su experiencia con algún residuo cultural externo. Están muy preocupados acerca de esta contaminación, tanto que habitualmente debo decirles que se dejen llevar y no se autocensuren.

Cuando los abducidos me dicen lo que recuerdan, sus memorias suelen contener una riqueza de detalles que no pueden considerarse tomados de la contaminación mediática. Los medios de comunicación masivos diseminan información muy poco sólida sobre abducciones. Que los abducidos recuerden y describan aspectos concretos de los procedimientos que se llevan a cabo con ellos (detalles que montones de abducidos han descrito pero que no han sido publicados) es extraordinario, e incide fuertemente contra las influencias culturales.

Un buen ejemplo de ausencia de contaminación mediática es el enormemente controvertido libro ‘Communion’ (1987), de Whitley Strieber. Estuvo en la lista de los más vendidos del ‘New York Times’ durante treinta y dos semanas, y en el puesto número uno por casi cinco meses. Strieber relata detalles de sus experiencias que no coinciden con lo que la mayoría de los abducidos cuenta. Él dice haber sido transportado a una sucia antesala, donde se sentó en un banco en medio del desorden. Este intensamente evocador pasaje de su libro fue, a la vez, dramático y aterrador.

Si la contaminación mediática fuese un problema, yo esperaría que algunos de los abducidos con los cuales he trabajado, que han leído ‘Communion’, me describiesen una situación similar. Pero eso no ha ocurrido. Ni uno sólo de ellos me ha mencionado alguna vez que hubiese estado sentado en un banco de una sala sucia o llena de ropas. Igualmente, en la versión cinematográfica (también llamada Communion) de la obra de Strieber, vista por millones de personas, hay una escena donde se observa un baile por parte de gordos y azules entes alienígenas. Ni yo ni ninguno de mis colegas investigadores ha oído alguna vez una información similar. No obstante, a pesar de la aparente ausencia de evidencia alguna de contaminación mediática, todos los investigadores debemos, no obstante, permanecer vigilantes. Pues puede que no reconozcamos contaminación mediática si la persona la incorpora sutilmente y acaba siendo parte de sus ‘recuerdos’.

 

Sucesos recordados conscientemente

 

Si los relatos de abducción no son parte de un síndrome global de sutil e insidiosas influencias en el cerebro de la personas, los críticos del fenómeno dicen que los abducidos deberían ser capaces de recordar conscientemente sus experiencias, y proveer a los investigadores de información precisa de cuanto les ha ocurrido. De hecho, los abducidos conscientemente recuerdan las abducciones; algunas veces se trata de fragmentos, otras de largas secuencias, y en otras ocasiones incluso los sucesos al completo. Habitualmente, esos relatos son concretos y detallados y se igualan cercanamente a aquellos otros relatos obtenidos mediante hipnosis.

Sin embargo, habitualmente los recuerdos conscientes de sucesos son extremadamente inexactos, con destalles distorsionados de hechos actuales y recuerdos ‘concretos’ de eventos que nunca sucedieron.

Un excelente ejemplo es el caso de Marian Maguire, una mujer sexagenaria con dos hijas, quien despertó una mañana de 1992 y conscientemente recordó un caso en el cual ella estaba con una de sus hijas, años atrás, en medio de una abducción. Marian recordaba cómo tomaba a su hija de las manos y, junto a otras personas, eran ‘conectadas’ a un aparato especial que había en un muro. Esto es cuanto ella recordaba, y estaba segura que este suceso había tenido lugar exactamente como ella lo había recordado.

Yo no había oído hablar sobre abducidos que fuesen conectados a una máquina en un muro. Unas semanas más tarde, Marian y yo exploramos su episodio mediante hipnosis, sesión durante la cual ella tuvo dificultad en recordar cómo subía al muro, era conectada a él y luego desconectada. Cuanto más lo analicé, menos segura se mostraba Marian acerca de lo que realmente había sucedido. Se dio cuenta de que el muro tenía pequeños cuadrados negros, a los cuales miraba mientras yo le preguntaba qué veía debajo de ellos. Creí que me diría que lo que veía era el muro o el suelo, pero, en cambio, me dijo que veía unas manos extrañas. Las manos estaban unidas a unas muñecas, y éstas a brazos. Fue entonces cuando Marian se dio cuenta de que estaba mirando dentro de unos negros ojos de un alienígena. Ella no estaba, en realidad, conectada al muro, sino que permanecía de pie en una habitación, junto a sus hijas, mientras una entidad se le acercaba y miraba fijamente a los ojos. Conforme el tiempo pasaba, los ojos negros (alienígenas) que ella observaba en su mente se transformaban en una especie de cajones dispuestos en el muro, y su incapacidad para evitar esos ojos se transformó en verse pegada a ellos (los cajones del muro). Durante la hipnosis, los cajones se transformaron en los cuadrados negros. Aunque había una base real para la memoria de Marian, los detalles que ella recordaba no habían sucedido.

Otro ejemplo es el de Janet Morgan, una madre soltera con dos hijos, quien conscientemente recordaba una rarísima experiencia de abducción. Mientras permanecía tendida sobre una mesa, vio cómo unos pequeños seres se afanaban en llevar a la habitación un caimán vivo. Los entes colocaron el animal en el suelo, cerca de la mesa, pusieron de espaldas al reptil y con un cuchillo lo abrieron en canal. El pobre caimán gruñía y miraba a Janet, que estaba en estado de shock. Estos traumáticos recuerdos sumieron a Janet en una profunda y larga depresión. En principio, ella no quería recordar el suceso mediante hipnosis, porque temía que nuevos detalles de lo sucedido le agudizaran la depresión. Nos obstante, tras estar continuamente afectada por el incidente durante casi un año, Janet se armó de valor y decidió enfrentar el recuerdo y lograr así el control emocional sobre él.

En hipnosis, el recuerdo de Janet se reveló como parte de un complejo suceso de abducción en el cual los alienígenas llevaron a cabo diversos procedimientos sobre ella. La examinaron, le extrajeron un óvulo, la forzaron a sumergirse en un recipiente lleno de líquido y la sometieron a un escáner mental que le produjo un profundo miedo. Después, Janet se encontró sola en la habitación, tendida sobre la mesa, llena de miedo e inquietud. Los alienígenas entraron por una puerta a la izquierda de Janet, empujando al caimán con ellos, al cual colocaron en el suelo, cerca de la mesa. Mirándolo fijamente, ella comenzó a darse cuenta de que el animal realmente no parecía ser un caimán, pues no observó ni cabeza o patas de caimán. En realidad se trataba de un hombre dentro de un saco de dormir de color verde. Cuando el hombre fue sacado por los aliens del saco de dormir, éste miro a Janet y comenzó a gemir. No había habido ningún caimán al que los alienígenas hubieran abierto en canal.

Algunos de los recuerdos conscientes más comunes se corresponden con los primeros o últimos instantes de una abducción, cuando el individuo está todavía en su ambiente habitual. Los abducidos habitualmente recuerdan que se han despertado y observado figuras erguidas junto a sus camas. Pero, en vez de recordar a los alienígenas, recuerdan a familiares fallecidos, amigos o figuras religiosas.

Por ejemplo, Lily Martinson, un agente inmobiliario, recordó el siguiente incidente cuando ella estaba de vacaciones con su madre en las Islas Vírgenes, año 1987. Dormida en la habitación del hotel, despertó y vio a su hermano fallecido, de pie junto a la cama. Lily recordó con claridad su apariencia, encontrando que esta experiencia era reconfortante y tranquilizadora. Cuando examinamos estos recuerdos bajo hipnosis, sin embargo, la descripción que Lily hizo de su hermano era la de una persona pequeña, sin ropas, delgada, sin cabello y con grandes ojos. No era su hermano. Aunque Lily se sintió decepcionada por no haber visto a su hermano, también estaba satisfecha por haber conocido la verdad de lo ocurrido.

Efectivamente, los alienígenas han creado, quizás sin quererlo, un único obstáculo para aprender la verdad sobre las abducciones. Se trata del problema de ‘recuerdos incrustados’, imágenes que los alienígenas han ‘colocado’ intencionadamente en la mente de los abducidos. Durante procedimientos de visualización, los aliens pueden mostrar a un abducido multitud de imágenes: explosiones atómicas, meteoritos impactando contra la Tierra, el planeta partiéndose en dos, degradación medioambiental, desastres ecológicos, muertos bañados en sangre que están esparcidos por la tierra, y supervivientes rogando al abducido por ayuda. También pueden mostrar imágenes de Jesús, María, y otras figuras religiosas. Dichas imágenes son tan vívidas en su efecto sobre los abducidos que éstos piensan que esos sucesos realmente ocurrieron o que realmente vieron a esas figuras religiosas. Esto puede ser un problema, especialmente cuando el investigador no está familiarizado con estos procedimientos de visualización y no se logran identificar estos ‘recuerdos incrustados’.

De este modo, Betty Andreasson relata, en el vanguardista libro de Ray Fowler ‘The Andreasson Affair’, una situación en la cual ella vio un ave similar a un Fénix emergiendo de las cenizas. Fue real para ella, y así lo hizo saber. Yo he tenido personas que recuerdan figuras que se parecían a Abraham Lincoln, con su sombrero de copa, ángeles, demonios, etc.

 

Recuerdos que surgen durante la hipnosis

 

La fiabilidad de traer a la memoria recuerdos durante hipnosis no depende del sujeto, sino del hipnotizador. Usada de manera inapropiada, la hipnosis puede conducir a confusión, canalización, y falsos recuerdos. Desafortunadamente, hay consenso a la hora de afirmar que se hace un uso inapropiado de la hipnosis en la investigación de las abducciones. Y cuando los sucesos de abducción son traídos al consciente por un investigador que tiene poca experiencia o está instruyéndose en técnicas de hipnosis, en ambos casos, el paciente y el terapeuta pueden caer en el error de dar por buenos los falsos recuerdos que nunca acontecieron.

 

Influyendo al testigo

 

Los escépticos del fenómeno de las abducciones a menudo acusan a los investigadores que hacen uso de la hipnosis de influir a la persona en la creencia de que, en efecto, ha sido abducida. Los críticos dicen que los factores culturales o psicológicos empujan a la persona a buscar a un hipnotizador que tenga un interés -emocional o intelectual- en considerar al paciente como un abducido. El sujeto acude al terapeuta y se establece una fuerza o presión que conduce a hablar sobre abducciones. Y a través de sutiles indicaciones y preguntas directas, el hipnotizador presiona al paciente a ‘recordar’ todo un inventado relato de abducción.

Esa influencia es un serio problema en la investigación del fenómeno, aunque no en la forma en que los críticos la consideran. Cuando un hipnotizador, inexperto o ingenuo, escucha la historia de un abducido, a menudo no reconoce fantasías y falsos recuerdos, ni recuerdos inculcados por los alienígenas. El resultado es que el paciente conduce al terapeuta a creer en algo que no ha ocurrido.

Un ejemplo: Supongamos que un abducido viene a mí para hablar sobre sus supuestas experiencias de abducción, y que bajo hipnosis me cuenta que estando a bordo de un ovni se sentó en el suelo y participó con los alienígenas en un juego de mesa bastante parecido al Monopoly, pero con nombres de calles realmente extraños. Si yo le preguntase por el nombre de tales calles correría el riesgo de llevar a cabo una inadecuada influencia sobre el paciente. En mis más de once años de investigación en el terreno de las abducciones jamás he escuchado a nadie (abducido) que hubiese estado jugando a juegos de mesa, y debo estar seguro de que el hecho ha sucedido tal como ha sido descrito, antes de ahondar en él.

Dado que sé que la persona creará experiencias imaginarias, especialmente en las primeras sesiones hipnóticas, sospecharía inmediatamente, en este caso, que se estaba fabulando, si bien siempre debo tener presente que es posible que los alienígenas hayan estado jugando al Monopoly con el abducido… Yo probaría a explorar para así determinar lo que quiera que ese suceso fue realmente. Observaría las contradicciones o inconsistencias yendo sobre el incidente desde diferentes perspectivas de tiempo, realizando preguntas que conduzcan al abducido hacia delante y hacia atrás en el tiempo. Le pediría que describa la secuencia de sucesos –segundo a segundo- buscando leves incoherencias en su versión de los hechos. Le preguntaría si los alienígenas estaban de pie o sentados, hacia dónde estaban mirando y exactamente el qué miraban. En otras palabras, buscaría los procedimientos de visualización del alien, que pudieron haber infundido esta imagen en la mente del abducido, haciéndole creer que realmente jugó a este juego (el Monopoly, como mero ejemplo práctico y poco probable) cuando, en realidad, no lo jugó. Si el abducido fuera inconsistente en sus respuestas, yo consideraría su suceso de abducción con escepticismo. Si el abducido sostiene su historia, como mínimo, pondría el relato ‘en cuarentena’, a la espera de que otro abducido confirme –de forma independiente- una experiencia similar.

En contraste a la metodología que acabo de describir, el ingenuo hipnotizador, inconsciente de que está siendo engañado, escucha la historia sobre el Monopoly y pregunta: ‘¿cuáles eran los nombres de las calles (del juego de mesa)?’. Esta pregunta, sutilmente aceptada por el terapeuta de la hipnosis, sirve para reforzar el convencimiento del paciente, de que su (fantasiosa) experiencia ha sido real. De ese modo, al abducido se le fomenta a fantasear. Una inconsciente y sutil forma de disociación toma forma, y el abducido comienza a ‘recordar’ más sucesos de los que ha imaginado. (Este estado mental es semejante al de las ‘canalizaciones’, a través del cual una persona, en un estado alterado de conciencia, cree que está recibiendo comunicación por parte de un espíritu invisible, o una entidad que responde a preguntas o imparte enseñanzas.) El abducido –inconscientemente- ha inducido al terapeuta a cometer un error, y éste (el terapeuta) actúa, inconscientemente, del mismo modo, llevando a error al paciente. Ambos están manufacturando un relato que podría tener una porción de verdad, pero que es fantasía en su mayor parte.

TAVO JIMÉNEZ DE ARMAS           Conciencia y evolución

LA AMENAZA (4)

Seguimos en el capítulo 3, ahora en un apartado en el que el Dr. Jacobs nos mostrará algunos clarificadores puntos de diferencia entre el síndrome del falsos recuerdos y las experiencias sufridas por los abducidos.
 El lector debe saber que también yo voy descubriendo esta obra a medida que la voy traduciendo. Aunque el tema no me es nuevo, no deja de impactarme cada episodio en el que se nos narra cómo un individuo se ve sometido a una sistemática intromisión por parte de entidades de las que, para mayor dramatismo, casi nadie habla. Se trata de miles, posiblemente, cientos de miles de personas normales, secuestradas durante el curso de sus vidas, algo que, hasta el día de hoy (y así me temo que seguirá) sólo logra captar el interés de unos pocos científicos comprometidos.
 A lo largo de la traducción he creído interesante colocar alguna información adicional (señalada por notas a pie de página), ajena a la obra, que -de seguro- será útil para una mayor comprensión del fenómeno.
 
LA AMENAZA
The Threat – Revealing the Secret Alien Agenda
Por
Dr. David Jacobs

Síndrome del recuerdo falso

Los críticos del fenómeno de las abducciones postulan que los abducidos, a menudo animados por los investigadores, inconscientemente se inventan fantasías sobre sucesos de abducción. Que las personas pueden tener falsos recuerdos es indudable; dándose ciertas circunstancias puede, por ejemplo, inventar complejas informaciones sobre abusos físicos y sexuales. La Fundación del Síndrome de Falso Recuerdo (FMSF)(1), en Filadelfia, está compuesta por miembros que injustamente han sido acusados de abuso sexual.
 Los falsos recuerdos acerca de abusos se producen cuando la persona recuerda algún suceso, generalmente de cuando se era niño, que nunca ocurrió. No obstante, los detalles que relatan las víctimas pueden ser extraordinarios. Estos reviven sus experiencias con el mismo impacto emocional de los sucesos que son reales. Algunos recuerdan cultos satánicos que los aterrorizaron, en los que incluso aparecen bebés asesinados en sacrificios rituales. Cuando las ‘víctimas’ se ven confrontadas con los hechos reales (los investigadores no han hallado bebés muertos; no hay denuncia alguna sobre bebés que hayan desaparecido cuando los supuestos rituales tuvieron lugar), éstas, las víctimas, dan –furiosamente- explicaciones, tales como que las madres de los bebés sacrificados eran satanistas que entregaron a sus criaturas a dichos rituales, razón por la que no reportaron su desaparición.
 Las personas pueden expresar recuerdos falsos con tanta convicción y sinceridad que llegan a engañar a muchos investigadores. Sacar a la luz falsos recuerdos de abuso sexual puede también a conducir a mayores traumas en sus vidas; las familias se rompen, los hermanos se separan, aparecen las demandas judiciales, y personas inocentes son injustamente acusadas e, incluso, encarceladas.
 Sacar a la luz recuerdos falsos es algo que, usualmente es facilitado por un terapeuta que está convencido de que su cliente ha padecido abuso sexual (o la clase de abuso que el falso recuerdo muestre), incluso aunque su paciente no tenga memoria de ello. A través de una insistente persuasión, el terapeuta le inculca a su cliente que todos sus problemas emocionales proceden de la represión de un recuerdo de algún trauma anterior. El terapeuta podría decirle al paciente que si piensa intensamente podrá recordar el suceso traumático. A juicio del terapeuta, la sanación sólo tendrá lugar cuando los recuerdos comiencen a aflorar, considerando que no recordar el trauma es síntoma de que la víctima está en un estado de negación, la cual es –a juicio del terapeuta- una ‘prueba’ del abuso. Atrapado en este bucle, la víctima de un terapeuta serio pero equivocado lo tiene difícil para salir de él. Finalmente, como ocurrió en el conocido caso de Paul Ingram y su hija, el sujeto acaba ‘recordando’ el abuso(2).
 Hay expertos investigadores del síndrome de Falso Recuerdo, quienes han tenido una extensa experiencia en lo que se refiere a alegaciones de abusos sexuales, y son capaces de detectarlo. En cualquier caso, estos investigadores han comenzado a extender sus habilidades hacia áreas que, desafortunadamente, no son su especialidad. Y el fenómeno de las abducciones se ha convertido en un irresistible objetivo.
 Por ejemplo, el psicólogo y especialista en hipnosis Michael Yapko escribe en su trabajo ‘Indicios de Abusos’ (Suggestions of Abuse), que el fenómeno de las abducciones es un simple problema de ‘sugestión humana’, que a Yapko causa ‘irritación e incredulidad’. La psicóloga y experta en la memoria Elizabeth Loftus, en su obra ‘El Mito de la Memoria Reprimida’ (The Mith of the Repressed Memory), clasifica a las abducciones como una forma de irracionalidad asociada a personas que, por otro lado, son ‘sensatas e inteligentes’. Loftus cita al psicólogo Michael Nash, quien afirmó que “había tratado con éxito” a un hombre que decía tener una muestra de esperma que le extrajeron durante una abducción. Nash le tranquilizó y lo ayudó a volver a su rutina normal usando hipnosis y otras técnicas terapéuticas, pero –se lamenta Nash- “salió de mi oficina tan completamente convencido de que había sido abducido como cuando había entrado”. Loftus coincide con Nash en que el poder de los falsos recuerdos de este hombre lo incapacitaba (a Nash) para continuar creyendo su ridícula historia.
Loftus y Nash, como otros críticos, están en lo incorrecto. Ninguno de ellos, ni de los otros críticos, ha presentado alguna vez evidencia de que los reportes sobre abducción sean productos del síndrome de falsos recuerdos (o de otra causa). La razón por la que ellos no han presentado evidencia alguna está causada por su incomprensión del fenómeno de las abducciones. Si lo comprendieran, se darían cuenta que los informes de abducciones difieren del síndrome de falsos recuerdos en cinco significativas áreas:
 
*1-En contraste con las víctimas del síndrome de falsos recuerdos, los abducidos no sólo cuentan experiencias de la infancia. Por supuesto que sí, cuentan sucesos de abducción que acontecieron durante la infancia, porque el fenómeno llegó a sus vidas en esa época, pero también narran sucesos de la misma naturaleza que se produjeron ya en la vida adulta.
 De hecho, muchos de los relatos de abducciones, a diferencia de los de falsos recuerdos, proceden de sucesos muy recientes. En las últimas 450 abducciones que he investigado, cerca del 30 % de las mismas ocurrieron durante el mes previo a la sesión, mientras que más del 50 % tuvieron lugar durante el año anterior a la sesión. También he investigado eventos de abducción que se me contaron tan solo unas horas antes, e incluso minutos antes de que se hubiesen producido.
 Por ejemplo, en 1991, Jason Howard, profesor de escuela, se disponía a ponerse en camino hacia mi casa, donde se realizaría un encuentro de apoyo para las víctimas del fenómeno. Se calzó los zapatos, que estaban frente a la puerta de entrada, siendo ésta la última cosa que solía hacer antes de abandonar su hogar. De repente, habían transcurrido cuatro horas y Jason estaba tumbado en la cama de su dormitorio, en el piso de arriba. Me llamó de inmediato, explicándome lo que vagamente recordaba que había sucedido: se había puesto los zapatos y se había tendido en el sofá. Cuando le realicé una sesión hipnótica al respecto de este evento, Jason logró recordar que se había calzado un zapato, tras lo cual cayó en una irreprimible necesidad de tenderse en el sofá(3). También recordó que varias entidades de pequeña estatura hicieron aparición en el salón y lo condujeron –flotando y atravesando el techo- hasta el interior de un ovni. A partir de entonces le practicaron una serie de pruebas, incluyendo la toma de una muestra de esperma, y la proyección de imágenes mentales. Finalmente, los alienígenas devolvieron a Jason a su hogar; ahora bien, en lugar de devolverlo al sofá donde había dado comienzo la abducción, lo colocaron sobre la cama del dormitorio, en el piso de arriba. Entonces, cuando recobró la consciencia, de percató de que algo había sucedido y me llamó por teléfono, informándome de lo ocurrido (missing time’, tiempo perdido: 4 horas), que no se ajusta a la descripción del síndrome de falsos recuerdos.
 
*2-En contraste con las víctimas del síndrome de falsos recuerdos, los abducidos tienen indirecta confirmación del suceso vivido. Por ejemplo: yo me encontraba al teléfono con Kay Summers, cuya abducción comenzó a producirse mientras estábamos hablando. Kay describía un crepitante ruido algunas veces asociado con el principio de un suceso de abducción, y yo pude escuchar ese sonido a través del teléfono. La hipnosis a la que la sometí posteriormente reveló que inmediatamente después de que ella colgara el teléfono, fue abducida. Falsos recuerdos no toman forma simultáneamente a un suceso actual en el cual el investigador ejerce como confirmador del mismo.
 
*3-En contraste con las víctimas del síndrome de falsos recuerdos, los abducidos habitualmente recuerdan sucesos sin la ayuda de un terapeuta. Pueden recordar sucesos que les han ocurrido en momentos concretos de sus vidas. Siempre han sabido que ese hecho les pasó, por lo que no precisan de un terapeuta que reafirme sus recuerdos.
 
*4-En contraste con las víctimas del síndrome de falsos recuerdos, los abducidos están físicamente desaparecidos durante el suceso. El abducido no se encuentra donde se supone que está; quienes los han buscado no los han encontrado. Por lo general, el abducido es consciente de que hay una laguna de dos o tres horas que ni él ni nadie puede justificar. Semejante prueba física no existe en el síndrome de falsos recuerdos.
 
*5-En contraste con las víctimas del síndrome de falsos recuerdos, los abducidos pueden aportar una confirmación independiente de la abducción. Aproximadamente, el 20 % de las abducciones incluye dos o más personas que se están observando mutuamente durante el suceso de abducción; algunas veces reportan de forma independiente esto al investigador.
 
Adicionalmente, es importante remarcar que, a diferencia de las víctimas del síndrome de falsos recuerdos, los abducidos habitualmente no experimentan la desintegración de sus vidas personales después de haber tomado conciencia de su particular situación. De hecho, de muchas formas, lo que sucede es precisamente lo contrario; cuando los abducidos se ponen en manos de terapeutas competentes y entienden la naturaleza de sus recuerdos, a menudo comienzan a tomar control intelectual y emocional de dichos recuerdos. Sienten una mayor autoconfianza, en tanto que se dan cuenta de que sus, hasta entonces, supuestamente inapropiados temores y pensamientos de tantos años (por ejemplo; miedo a entrar al dormitorio por la noche, pensamientos sobre estar sobre una mesa rodeada de extrañas criaturas, sentir excesivo temor a los médicos) eran la reacción lógica y adecuada a una fuerza poderosa y desconocida. Mediante el recordatorio de los sucesos, los abducidos se hacen con el control de los miedos que les han acosado durante años, y devuelven el equilibrio a sus vidas, incluso siendo conscientes de que el fenómeno de las abducciones no se ha interrumpido en ellos. El conocimiento del fenómeno les ayuda a llevar una vida más estable e integrada, en vez de sufrir los poderosos efectos desintegradores que son tan comunes en las víctimas que padecen síndrome de falsos recuerdos.
 
Recuerdos encubridores(4) de abuso sexual

Antes de que el síndrome de falsos recuerdos cobrase importancia, los terapeutas habían asumido que los relatos sobre abducciones eran debidos a recuerdos reprimidos de abusos sexuales padecidos en la infancia. Los terapeutas presuponían que, dado que el abuso sexual había sido tan traumático, la víctima –inconscientemente- ‘transformaba’ esos recuerdos en un relato de abducción; a fin de sobrellevar el terror, la persona asumía un trauma mucho más aceptable que el causado por los abusos: ser secuestrada por alienígenas.
 No obstante, no hay pruebas para esta explicación. No hay ejemplos en los registros de un relato de abducción que sea un ‘recuerdo encubridor’ de abuso sexual. De hecho, lo contrario sí ocurre: hay grandes pruebas de personas que ‘recuerdan’ ser abusadas sexualmente cuando, en realidad, lo que les ocurrió es que fueron víctimas de una abducción.
 Jack Thernstrom recuerda cuando, con doce años, caminaba junto a su hermana por un área arbolada detrás de su hogar. Durante el paseo, Jack se encontró con un hombre que llevaba puestas unas gafas oscuras y que abusó sexualmente de él. Jack no tenía claros los detalles del suceso, pero sí que recuerda haberse quitado la ropa y quedarse completamente desnudo. Tampoco tenía claridad respecto a qué le ocurrió a su hermana, pero él pensó que, tal vez, había huido corriendo. Él nunca contó a nadie lo sucedido, viviendo los siguientes dieciocho años con los traumáticos recuerdos de haber sido objeto de abusos sexuales por parte de un extraño.
 Cuando Jack, en una sesión de hipnosis regresiva, contó este episodio, el hombre que llevaba gafas negras se desveló como un alienígena, y el suceso se mostró como un rutinario evento de abducción en el cual Jack había sido sometido a un examen médico. Ni siquiera había sido sexualmente abusado. Jack había creado un recuerdo a base de piezas de un suceso, tan horrible que pudo haber sido, que tomó sentido para él en un relato de abuso sexual.
 En otro caso, Julie ‘recordó’ un suceso que tuvo lugar cuando tenía diez años. Ella estaba en su hogar, concretamente en el sótano (donde había un bar), con su padre y tres vecinos. Julie recordó cómo su padre le sujetaba las manos sobre la cabeza (de ella) mientras los vecinos la asaltaban sexualmente. Mediante hipnosis regresiva la mujer desveló que todo había sido un suceso de abducción, el cual comenzó mientras estaba en el bar del sótano, en compañía de su padre y los amigos de éste. El padre y dos de los vecinos habían sido llevados a un estado de inmovilidad y semi-consciencia (como si los hubiesen ‘apagado’), durante todo el suceso. Los alienígenas se llevaron tanto a Julie como al tercer vecino, el Sr. Sylvester, fuera del sótano, introduciéndolos en un ovni. Durante el episodio de abducción, a ella se la condujo a observar escenas de contacto sexual entre un hombre y una mujer (ella pensó que, quizá, el hombre era el Sr. Sylvester). Cuando esto acabó, tanto ella como su vecino fueron devueltos al bar. En esa ocasión, Julie no había sido sexualmente violada. El Sr. Sylvester, a quien –hasta entonces, durante años- ella había despreciado, había sido tan víctima como la propia Julie.
 Obviamente, no todos los casos de abusos sexuales son, en realidad, sucesos de abducción. Una abducida recordaba que había sido sexualmente asaltada cuando tenía trece años. No recordaba cómo había llegado, escaleras abajo –al sótano-, hasta el dormitorio del chico que la asaltó, y estaba confusa acerca de otros detalles. Sospechando que esto podría ser un ‘recuerdo encubridor’ que ocultaba un suceso de abducción, lo revisamos bajo hipnosis regresiva. Entonces, ella recordó al muchacho, cómo bajó las escaleras, lo que aconteció en el sótano y lo que sucedió después. La paciente no tenía recuerdos en los que viese alienígenas, siendo transportada fuera de su hogar hasta ovni alguno. Realmente, ella había sido sexualmente asaltada, pero no había sido abducida.
 
Próximamente: ‘Contaminación mediática’.

(1)Fundación del Síndrome de Falso Recuerdo (FMSF):
http://en.wikipedia.org/wiki/False_Memory_Syndrome_Foundation
http://www.fmsfonline.org/
(2)Información sobre este caso lo encontramos en el siguiente artículo: ‘Polémica mundial sobre las terapias regresivas’, http://alturl.com/b4ndg
 

(3)El Profesor Corrado Malanga da una explicación al súbito sueño padecido por los abducidos. Fue respondiendo a una consulta (Conferencia ‘Un portal entre pasado, presente y futuro’) sobre estelas químicas (chemtrails). Aunque los chemtrails no son su campo de trabajo, allí mencionó un análisis químico de muestras recogidas en terreno, tras una fumigación, que revelaba una composición de bario, aluminio y cristales de cuarzo. Y añadió que algunos de esos componentes producen, mediante pulsaciones del campo magnético, una alteración (de naturaleza piezoeléctrica) sobre algunos de los cristales existentes en la glándula pineal. Sugirió, entonces, que esa alteración podría ser el objetivo de las fumigaciones.
 Después de todo, la pineal es considerada vital, no sólo a niveles del sistema endocrino y sus funciones, sino, en última instancia, por su relación con los procesos de conciencia, siendo esta minúscula glándula una suerte de enlace con el cosmos espiritual (nuestra conciencia, a la que en mis trabajos he denominado, simbólicamente, nuestro ‘80 %’).
 Dentro de este marco, Malanga formula las siguientes preguntas: ¿No será que los elementos que son introducidos en el ambiente son componentes que distraen la glándula pineal cuando realiza cierto tipo de función? ¿Esparcir esas sustancias (micro-cristales que interactúan piezoeléctricamente con los mismos tipos de cristales existentes dentro de la glándula pineal), es un obstáculo creado para dificultar la toma de conciencia (80 %)?
 De hecho, afirma, los implantes alienígenas que se colocan cerca de la glándula pineal, introduciéndolos por las fosas nasales (generalmente, la derecha) y rompiendo el hueso esfenoides, tendrían como propósito intervenir magnéticamente sobre la glándula pineal y, consecuentemente, alterar la secreción de melatonina, pues esta hormona induce al sueño. Sueño que reduce las defensas conscientes en nuestra mente, y que facilita la intervención del alienígena sobre la parte anímica, la codiciada alma del abducido…
 (4)‘Recuerdos encubridores’, en inglés ‘screen memories’, es una expresión propia de psicología, y hace referencia a un falso recuerdo que, inconscientemente, construye una víctima para evitar reconocer el verdadero recuerdo que causó un trauma.

Traducción:    TAVO JIMÉNEZ DE ARMAS          Conciencia & Evolución