LOS SECRETOS DE TONINÁ Y SU IMPRESIONANTE PIRÁMIDE MAYA

toninapiramide_fg(17/6/2015)

Hace cinco años, fue descubierta en Chiapas una de las pirámides más grandes de Mesoamérica, que incluso es más alta que la colosal Pirámide del Sol de Teotihuacán. Se encuentra en Toniná, una ciudad maya que está revelándonos secretos impresionantes

La ciudad redescubierta

Tonina es una ciudad maya ubicada en el municipio de Ocosingo, en plena selva lacandona. Por casi cuatro siglos, fueron muchos los exploradores que la visitaron encontrando una ciudad maya con elementos diferentes a las ciudades vecinas, sin embargo, siempre fue catalogada como una ciudad periférica o de segunda importancia.
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En tiempos recientes, esta zona arqueológica ha tomado nuevamente importancia luego de que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) adquiriera nuevos terrenos para realizar trabajos de restauración y consolidación en el área norte de la ciudad. Así los investigadores descubrieron que Toniná es mucho más extensa de lo que se pensaba, e incluso debajo de la maleza se encontraba una pirámide de dimensiones impresionantes.
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Para investigar mejor estos vestigios se realizó mapa tridimensional, en el que conjuntamente participaron Juan Yadeun Angulo, director del Proyecto Arqueológico de Toniná, y Carlos Pallán, quien dirigió a estudiantes de arqueología y posgrado de la Escuela Nacional de Antropología e Historia para configurar la zona norte de esta zona arqueológica.

Así se descubrió que ésta, es una de las ciudades mayas más grandes, al nivel de Bonampak o Palenque.

La Gran Pirámide

Esta zona arqueológica, en la que desde hace dos años se realizan trabajos de investigación, está compuesta por siete plataformas. Cada uno de estos espacios estaba destinado a distintas funciones: Administrativas, palacios, unidades habitacionales y templos.
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La gran pirámide Toniná se encuentra al norte de este complejo, y es tan grande que solamente es equiparable a otras grandes edificaciones del mundo maya, como las que se encuentran en El Mirador y Tikal, en Guatemala.

En México, mientras la Pirámide del Sol de Teotihuacán tiene una altura de 65 metros, Toniná alcanza los 75 metros y tiene una antigüedad aproximada de 1,700 años.
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De acuerdo a Emiliano Gallaga, director de esta zona arqueológica, esta pirámide cumplía diversas funciones en las estructuras sociales, políticas, económicas y religiosas, algo que no se repite en otras zona arqueológicas mayas.
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“Es una gran sorpresa constatar que la pirámide fue hecha casi en su totalidad por los arquitectos prehispánicos y, por tanto, es más artificial que natural. Lo anterior se explica porque se creía que casi toda era un cerro o montículo natural, pero las recientes evidencias han develado que casi en su totalidad fue edificada por los antiguos pobladores.
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Toniná es más grande de lo que sospechábamos. Sus pirámides están conectadas por medio de calzadas localizadas en lo alto de las elevaciones aledañas”.

En total, el núcleo urbano de Toniná tiene de 10 a 12 hectáreas de continuidad arquitectónica (el doble de los que anteriormente se conocían y que estaban ubicados al sur de esta acrópolis).
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Los secretos de Toniná

Conforme las investigaciones en el área norte avanzan, cada vez aparece más información sobre Toniná. Por ejemplo, hace apenas unos meses se encontró un sarcófago de piedra que se calcula, pertenece a los años 840-900 dC. En ese sepulcro había objetos de cerámica y restos óseos. Estas evidencias se encuentran siendo analizadas en un laboratorio para conocer la identidad de ese personaje. También se planea realizar estudios de ADN. Un hallazgo así sólo es comparable con el descubrimiento de la Reina Roja en Palenque.
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El estilo artístico de Toniná sobresale no sólo por las dimensiones, sino también por su belleza y el realismo, como muestra la estatua de Tzotz Choj encontrada hace unos años:

Las piedras y los murales de Toniná no dejan de arrojar datos importantes, como que estos mayas tuvieron contacto con otras culturas mesoamericanas, sobre todo con la tolteca, o que contrario a la idea que se tiene de los mayas pacíficos, ellos eran un pueblo guerrero.

E06071129.JPG OCOSINGO, Chis.-Discovery-Hallazgo-INAH. Dos esculturas prehispánicas de piedra caliza que representan a cautivos de guerra y un par de tableros que fungieron como marcadores de juego de pelota en la zona arqueológica de Toniná, fueron hallados por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). EGV. Foto: ESPECIAL/Agencia EL UNIVERSAL.

La última gran ciudad maya y sus guerras

Tras los trabajos de Juan Yadeun, quedó de manifiesto la belleza artística y relevancia histórica de Toniná, convirtiéndola en la última gran capital del viejo Imperio Maya (Chiapas, Guatemala y Honduras), con un pasado bélico temible, que alcanzó su esplendor entre el 800 y 900 d.C., cuando muchas de las ciudades vecinas estaban en decadencia.

tonina12Esta ciudad también nos brinda datos muy importantes sobre el fin de la cultura maya, de hecho, el lingüista César Corzo tradujo la palabra Toniná como donde obscurece o casa del poniente. Al relacionarse con los toltecas, los mayas de Toniná vieron en la sangre humana el elemento que alimentaba al universo, y entendieron a la guerra como la oportunidad de obtenerla.

Según sus creencias, capturar vivos a los grandes señores de las ciudades vecinas era de suma importancia. Los prisioneros eran llevados a Toniná donde eran decapitados en medio de fastuosos ritos, pues la sangre divina de los otros gobernantes era la energía que movía todo en el mundo. De esta forma encontramos restos y monumentos alusivos a los sacrificios humanos, y donde se representan a personajes sin cabeza, semidesnudos y con las manos atadas implorando piedad.

En su época de esplendor Toniná fue llamada La ciudad de los cautivos divinos, pues en ese lugar fueron tomados prisioneros dos hijos de Pakal.

Tanto los símbolos como los personajes inmortalizados mezclan el estilo escultórico selvático con el sentimiento mítico religioso del Altiplano. Esta relación mayas-toltecas daría como resultado el surgimiento del imperio de los itzaes, quienes habitaron la península de Yucatán.

El mural de la muerte

Centro del Mural de las 4 Eras.Otro de los descubrimientos hechos hace unos meses, fue un muro con texto glífico sobre K’inich B’aaknal Chaahk, nombre completo de un jerarca maya, sexto gobernante de los 14 hasta ahora conocidos de la ciudad, y quién fundó un señorío militar.

tonina14El “Mural de la muerte”, fue modelado en estuco y tiene dimensiones de 12 m de ancho por 4 m de altura. Fue elaborado hace más de 10 siglos y está dividido en 4 áreas. Si bien esta obra es maya, en él se nota su influencia tolteca y muestra la leyenda de los soles cosmogónicos y la llegada del inframundo a la Tierra. Esta concepción mostraba que ya no se veneraba tanto al maíz y que en realidad los sacerdotes estaban preocupados por el final del cuarto Sol y la llegada de las tinieblas.

Este mural tridimensional refleja a la perfección el rumbo violento seguido por el pueblo de Toniná. También hay plasmados soles muertos que se precipitan hacia el inframundo y figuras de calaveras. Una de ellas tiene la deformación craneal maya, además de orejas y abundantes cabelleras, y aunque parece sonreír, sus manos sostienen una cabeza, que se especula, podría ser de uno de los señores de Palenque.

Lo que viene

tonina15Y esto es solo el inicio de los muchos secretos que aún nos puede arrojar Toniná, una enigmática ciudad de la que diariamente surgen nuevos hallazgos. ¿Habrá nuevos murales debajo de la ciudad? Lo cierto es que estos descubrimientos son muy importantes y vale la pena que sean divulgados, pues están reescribiendo la historia del México prehispánico.

¿Cómo llegar?

Para visitar Toniná se debe tomar la carretera federal 190 que va de San Cristobal a Comitán. 12 kilómetros adelante se debe tomar la desviación a Ocosingo y tomar el camino de terracería que nos llevará hasta la zona arqueológica.

En Ocosingo hay restaurantes y hoteles modestos, aunque si desean algo más lujoso, pueden ir a San Cristóbal de las Casas, a 50 km de distancia. Próximamente se construirá un museo y una carretera pavimentada.

www.sopitas.com

Vía México Desconocido, La Voz del Sureste

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¿EL CÓDIGO DE DRESDE OCULTA UN TESORO?

Una noticia que hay recoger con alfileres, no en vano proviene del diario sensacionalista alemán Bild, pero la citaré  como curiosidad, no vaya a ser que….  LIBERTALIADEHATALI

Tras 40 años de intenso estudio, un científico alemán asegura que logró descifrar el Código Maya de Dresde, y que en uno de sus capítulos brinda indicaciones precisas que conducirían a un gran tesoro de oro de una cultura desaparecida en las aguas del lago de Izabal de Guatemala.

“El Código Maya de Dresde conduce a un gigantesco tesoro en Guatemala de ocho toneladas de oro puro ”, afirma el matemático Joachim Rittsteig, quien estudió el documento durante los últimos 40 años, en declaraciones que publicó ayer el diario alemán Bild.

Añade que “en la página 52 se habla de la capital maya de Atlan, que resultó destruida por un terremoto el 30 de octubre del año 666 antes de nuestra era. En la ciudad se guardaban 2.156 tablas de oro en las que los mayas grabaron sus leyes”.

El tesoro se hundió junto a la ciudad en las aguas del lago de Izabal, situado al este de Guatemala. Los restos de esta civilización fueron localizados por el científico alemán gracias a imágenes de radar tomadas en la zona.

“En ellas pueden verse claramente los restos de la ciudad. En las ruinas de una fortaleza se aprecia el sarcófago de piedra en el que podrían encontrarse las 2.156 tablas de oro. Los datos de que dispongo muestran el lugar con un margen de error de 10 centímetros”, asegura Rittsteig. El experto, que busca actualmente patrocinadores para una expedición a Guatemala, calcula que “sólo el valor del oro de las tablas asciende actualmente a 211 millones de euros” (unos 290 millones de dólares).

El Código Maya de Dresde, redactado sobre el año 1250 por sacerdotes mayas, es uno de los cuatro grandes documentos que se conservan de esa cultura y se encuentra en poder de la Biblioteca Estatal de Sajonia, al este de Alemania, desde hace 272 años.

El código fue descubierto en 1739 en poder de un hombre acaudalado de Viena –nunca se supo cómo llegó a sus manos–, quien lo regaló a la biblioteca de Dresde, que lo conserva bajo un cristal blindado en su sala de tesoros documentales.

Joachim Rittsteig ha dedicado prácticamente toda su vida a descifrar el valioso documento, compuesto por 74 páginas con 3,56 metros de largo y un total de 74 jeroglíficos distintos. El Código Maya de Dresde contiene prácticamente la totalidad de los conocimientos de la cultura maya, entre ellos los astronómicos o médicos, y en su última hoja describe el apocalipsis o fin del mundo, que debería tener lugar el 21 de diciembre de 2012.

El de Izabal es el mayor lago de Guatemala: tiene 45 kilómetros de largo, por 20 de ancho y unos 18 de profundidad, que se comunica con el mar Caribe. Hoy es centro de una polémica mucho menos romántica que la búsqueda del tesoro perdido: el Gobierno de Guatemala autorizó la explotación de níquel a una empresa local y otra estadounidense y diversos grupos ecologistas denunciaron el daño ambiental que podría generar en su biodiversidad.

Fuentes:  Clarín

Despiertaalfuturo

EL MISTERIO DE LAS CALAVERAS DE CRISTAL

Nada más llegar al hotel en el DF nos pusimos a buscar información acerca de esas extrañas calaveras. Había visto una de ellas el año anterior en el British Museum de Londres, pero había muchas más. Los descubrimientos de algunas de ellas eran de lo más apasionante.
El Cráneo del Destino es el nombre de una de las calaveras de cristal más famosas entre las que se han encontrado en diversos puntos del continente americano. Fue hallado en el año 1927 por Frederick A. Mitchell-Hedges.
Se trata de un llamativo objeto de cristal que pesa un poco más de cinco kilos y que tiene la particularidad -aparte de poseer un extraordinario acabado- de que su mandíbula está separada y articulada.
En 1924 llegaba a la selva tropical de Belice (Honduras Británica), en América Central, el polifacéctico explorador inglés Frederick A. Mitchell-Hedges, acompañado de su hija adoptiva Anna; de su secretaria Jane Houdson; el médico y experto en cultura maya, doctor Thomas Gann; el representante del Museo Británico, capitán Joyce, y la financiera de la expedición Richmond Brown.
Frederick Mitchell-Hedges era toda una celebridad en los años veinte. Aventurero ambicioso e inteligente, permaneció durante años en diferentes lugares de Norteamérica y Sudamérica, desempeñando los más variados oficios, desde cowboy a jugador profesional, pasando por revolucionario a las órdenes de Pancho Villa y arqueólogo. Frecuentó los ambientes más contradictorios, desde locales de exploradores hasta clubes de millonarios.
Al poco tiempo de llegar a la zona conocida como Punta Gorda, el explorador inglés comenzó sus excavaciones, en plena selva, en busca de ruinas mayas. Tras luchar contra las inclemencias de la jungla y del clima tropical, y después de varios meses de trabajo infatigable con la ayuda de empleados nativos, Mitchell-Hedges descubrió una gran plaza de piedra, varias pirámides, casas y cámaras subterráneas pertenecientes a un complejo arquitectónico que bautizó con el nombre de Lubaantum (que significa algo así como Ciudad de las Piedras Caídas).
El descubrimiento entusiasmó a Mitchell-Hedges, quien estaba convencido de que aquella ciudad había pertenecido a la legendaria Atlántida, lo que lo motivó para continuar las excavaciones durante siete años más.
Por aquel entonces, su hija adoptiva, la pequeña Anna, era apenas una adolescente inquieta, y el día de su cumpleaños número diecisiete se produjo el gran descubrimiento:
“Durante días vimos algo que brillaba entre las piedras al recibir los reflejos del sol -relataba Anna Mitchell-Hedges- y no descansamos hasta hacer accesible aquel lugar. Fui yo quien lo rescató, porque mis manos eran más pequeñas que las de los demás, y se lo enseñé a mi padre. El se resistía a creer en el descubrimiento de aquel cráneo de cristal….”.
Era el Cráneo del Destino, una calavera de cristal de roca de tamaño natural, de cinco kilos de peso, esculpida en una sola pieza. La perfección absoluta de su tallado y su incólume pulido, la exactitud de sus detalles y su mandíbula artículada la convierten en una réplica exacta de un cráneo humano, pero el origen de su fabricación, al parecer hace siglos, es un auténtico misterio.
Vomo la hija del explorador cumplía años el día de su descubrimiento, el cráneo  de cristal terminó siendo un regalo para ella. Anna Mitchell-Hedges es su dueña actual y es quien viaja para exponerla y hacerla estudiar.
La perfección técnica en el diseño y elaboración de esta calavera ha fascinado a una verdadera legión de investigadores de numerosas disciplinas.
Personas de distintas corrientes esotéricas le atribuyen poderes sobrenaturales, rodeándola de un aura de magia y leyenda, lo cual ha causado una impresionante multiplicación de las calaveras de cristal que aparecen en manos de personas de todo el mundo. La fabricación del Cráneo del Destino por artesanos mayas está rodeada de todo tipo de dudas y afirmaciones de que es una imposibilidad técnica.
Realizado en cristal de cuarzo llegado desde Brasil, uno de sus misterios, este cráneo alcanza una dureza en la escala de Mohs de siete sobre un máximo de diez, lo que significa que sólo puedo ser cortado y pulido con esa precisión con herramientas muy duras, como el corindón (rubí) o el diamante.
Ha sido sometido a diferentes análisis, pero quizás el más conocido de todos ellos fue el realizado a principios de los años setenta por la compañía estadounidense Hewlett-Packard. Los resultados de esta investigación desconcertaron a la comunidad científica. Sus conclusiones era rotundas: el tallado de ese cráneo debió llevar al menos trescientos años de trabajo manual.
No se halló ni una sola prueba que pudiera confirmar la utilización de elementos metálicos en el proceso de tallado del cráneo y es muy difícil establecer una fecha par su construcción, que tal vez rondaría entre el año 1300 y 1400 de nuestra era.
Sin embargo, los indígenas que acompañaron a Mitchell-Hedges en Lubaantum, y siempre según sus propias palabras, aseguraron que el Cráneo del Destino tenía más de 3.600 años de antigüedad.
Pero esta calavera no es la única que anda dando vueltas por el mundo. Hay un verdadero ejército de ellas y, aunque cueste creerlo, hasta se ha encontrado un esqueleto completo tallado en piedra.
 
Las otras calaveras

Lo que iba leyendo me parecía apasionante, y no pude dejar de seguir buscando más datos…
Hasta ahora se han descubierto varios cráneos en distintos lugares del mundo. Estos son algunos:
SKULL OF DOOM: Descubierta en 1927 por Mitchell-Hedges en las ruinas de Lubaantum, mientras buscanba una posible conexión con ruinas de la Atlántida.
MAYAN: Esta calavera está tallada en cuarzo. Tiene 20,48 cm de largo, 12,54 cm de ancho, 10,79 cm de alto y pesa 3,95 kg. Pertenece a un supuesto “monje maya”. Dicen que fue descubierta en San Augustine, Aczahuanthan, en el departamento de Zacopa, Guatemala, en 1912, por un tal Héctor Montano.
ET: descubierta en 1906 en Guatemala. Es de cuarzo ahumado. Se caracteriza por la forma puntiaguda del cráneo y mandíbula pronunciada. Tiene cierto aire no humano. En la actualidad pertenece a un coleccionista norteamericano.
UNA CUARTA CALAVERA DE CRISTAL EXPUESTA EN EL MUSÉE DEL´HOMME DE PARÍS, idéntica en el estilo a las otras pero de dimensiones menores, puede proveer informaciones particularmente interesantes. Los expertos del museo afirman que formó parte de un “cetro mágico” azteca del siglo XIII o XIV, y que fue usado para alejar a las serpientes y prever el futuro.
Tiene un agujero que la atraviesa de arriba abajo (supuestamente hecho por un grupo cristiano para colocar en ella una cruz), y el estilo, la forma y el corte son similares a los de otras calaveras descubiertas en diversas ruinas de México. Representa a Mictlantecuhtli, el dios de la muerte.
CALAVERA EXPUESTA EN LONDRES: esta calavera de cristal pertenece al Museum of Mankind, del British Museum de Londres. El museo lo compró en Tiffany’s de Nueva York en 1898 por ciento veinte libras. Se considera gemela de la de Mitchell-Hedges, salvo por un detalle: la calavera de Mitchell-Hedges tiene la mandíbula articulada.
Existen innumerables hipótesis acerca del origen real de las calaveras, llegando algunos a pensar que puedan ser el legado de inteligencias superiores o extraterrestres.
La respuesta más obvia sería que los nativos de Centroamérica, aztecas y mayas, las tallaron por sí mismos, pero esta hipótesis no explica los medios con que fueron creadas, ya que ninguna de estas culturas, por lo menos hasta donde sabemos, poseían la tecnología o el conocimiento necesarios para completar esta labor, a menos que realmente empleasen la técnica de fricción con arena, pero eso sería extremadamente pesado y costoso, y se necesitaría el trabajo de vidas enteras dedicadas a tan ardua labor, ya que por este método se tardarían entre ciento cincuenta y trescientos años en conseguir tal perfección.

Era ya muy tarde y debía descansar. Al día siguiente me esperaba un nuevo temascal y debía estar fuerte y preparado para el ritual. El misterio de las calaveras de cristal me apasionó y, antes de apagar la luz, escuché de nuevo las palabras del Gorila: “Cuenta una leyenda que en el mundo existen trece calaveras de cristal de tamaño natural, cuando todas sean descubiertas, será el momento de transmitir a los hombres todo el antiguo conocimiento de mi pueblo: los mayas. Y ese momento no está muy lejano.”

¿Cuántas calaveras faltarán por descubrir?
¿Cuándo se cumplirá ese tiempo? Con esas tribulaciones me fui a dormir.

MIGUEL BLANCO   
Extraído de 2012, MAYAS:  LOS SEÑORES DEL TIEMPO 

Espacio en Blanco

HALLADA TUMBA DE REY MAYA EN GUATEMALA

Un equipo de arqueólogos ha descubierto en Guatemala la tumba de un rey maya repleta de esculturas muy bien conservadas, cerámica y huesos de niños, lo que arroja un nuevo rayo de luz sobre esa desaparecida civilización.

   Los investigadores descubrieron en mayo la cámara mortuoria –que data de entre los años 300 y 600 d.C.– bajo la pirámide “El Diablo” en la ciudad de El Zotz, en la región selvática de Petén, pero el hallazgo se hizo público este jueves.

   La tumba sellada, de unos 3 por 1,2 metros, y 1,5 metros de profundidad, ayudó a preservar textiles, esculturas de madera y coloridas vasijas, informaron los investigadores. “Es como (…) su depositario de riqueza con textiles y artículos comerciales, y eso es lo sorprendente del asunto”, explicó Stephen Houston, quien encabeza los trabajos de excavación en El Zotz y trabaja para la Universidad de Brown, en Estados Unidos.

   Guatemala está salpicada con pirámides y ruinas de la ancestral civilización maya, que alcanzó su momento cúspide entre los años 250 y 900 d.C. abarcando un territorio que se extendía desde México hasta lo que actualmente es Honduras.

   Según los arqueólogos, la excavación en El Zotz –que significa murciélago en varios dialectos mayas– arroja datos frescos sobre los rituales funerarios de esa civilización.

   Durante los funerales de los reyes mayas, frecuentemente se sacrificaba a adolescentes, pero en este inusual descubrimiento en El Zotz los arqueólogos encontraron huesos que pertenecían a niños pequeños, incluso de apenas un año de edad.

   La tumba también mostró evidencias de que el rey fue sepultado en un traje tradicional de danzante, adornado con conchas marinas y jade.

   El Zotz está ubicado cerca de las ruinas de Tikal, un popular destino turístico. Según los historiadores, El Zotz a menudo se veía atrapado en medio de batallas entre Tikal y Calakmul, que se ubica al norte, ya en territorio de México.

   Al igual que muchos sitios arqueológicos en las regiones selváticas de Petén, El Zotz está expuesto a saqueadores, cazadores furtivos y taladores ilegales, además de narcotraficantes que llevan cocaína hacia Estados Unidos.

EuropaPress

ARQUEOLOGÍA FOTOAÉREA

Por primera vez los arqueólogos lograron una imagen completa de una ciudad antigua maya sin usar las tradicionales excavaciones. La tecnología LIDAR permitió a los científicos ver todos los detalles de la ciudad de Caracol, que está enterrada bajo la jungla tropical. La máquina permite obtener imágenes de los objetos que están bajo de la hojarasca desde un avión.

La antigua ciudad de Caracol y sus cercanías fueron el centro de la investigación que se extendió por una superficie de 200 km. cuadrados.

La excavación fotoaérea sobre la jungla espesa de Belice (América Central) significó un avance importante para la arqueología moderna. A vista de pájaro, los científicos lograron observar la complicada infraestructura  de las ciudades que dejaron los mayas, una de las civilizaciones antiguas más interesantes. La investigación fue realizada a iniciativa de los científicos de la Universidad Central de Florida, con dinero de la NASA, desde abril de 2009.

El uso de las nuevas tecnologías hizo posible en tan sólo cuatro días recoger los datos que equivaldrían a 25 años de esfuerzos tenaces de los científicos.

La máquina LIDAR fue instalada a bordo del avión Cessna 337. Esa tecnología de procesamiento de la información a distancia con ayuda de sistemas ópticos permite obtener imágenes de la superficie de la Tierra con una resolución 10 veces mayor que la normal.

Con ellas fueron descubiertas miles de construcciones nuevas, once carreteras empedradas o sacbés, decenas de miles de terrazas domésticas. Estos resultados impresionan a cualquier arqueólogo. También lograron conocer el área exacta de la ciudad, que alcanza los 177 km cuadrados y estimaron el número de habitantes que hubo en ella: aproximadamente 115 mil personas.

El LIDAR tradicional no sirve para los trabajos arqueológicos. Los científicos usaron la tecnología creada por el biólogo John Yishapel para estudiar a distancia los bosques y su flora, lo que permitió observar las ruinas antiguas.

La etapa más importante de la expedición se situó en Belice, a finales de la temporada seca. El avión voló con la máquina durante 24 horas, todo este tiempo grabó el recorrido. Durante las tres semanas posteriores, los expertos analizaron los datos obtenidos. Ahora, los paisajes de Caracol están procesados y  pueden ser vistos en imágenes tridimensionales.

 Los estudios completos de este tipo pueden servir a los científicos para resolver el misterio de los mayas: ¿Cómo una nación tan antigua pudo construir un imperio enorme y qué fue lo que lo destruyó?

El uso posterior de LIDAR en arqueología, según los científicos, ampliará mucho el entendimiento de la civilización maya. Con el análisis completo de esos terrenos, los científicos esperan aclarar el rol de la jungla en el clima global y sus cambios. Además se analiza las transformaciones del terreno y de los bosques como resultado de la actividad humana en los últimos mil años. Este análisis ayudará a entender cómo la humanidad interactuaba con el medio ambiente durante este periodo.

RussiaToday

HUNAB KU: ¿LA CAUSA DEL CAMBIO?

¿Es posible que el centro de la galaxia sea el responsable de los intensos cambios climáticos que estamos enfrentando? ¿Los mayas tenían razón al señalar el distante centro de la Vía Láctea?

Un enigma en el centro de la galaxia

La Vía Láctea es una formación espiral que contiene más de 200,000 millones de estrellas. Con un diámetro estimado de 100,000 años luz, nuestro Sol se ubica a unos 27,700 años luz de su núcleo. Allí, en su centro, se encuentra una poderosa fuente de energía que, supuestamente, los mayas conocían. Hoy en día los estudiosos de las profecías mayas se refieren a esa misteriosa fuente de poder como Hunab Ku, o “Hemal Ku”, la “Deidad Primigenia”.

No pocos investigadores relacionan a Hunab Ku —para los mayas, el “Creador y el centro de todo”— con el personaje mitológico Hun-Hunahpú, mencionado en el libro sagrado Popol Vuh como el dios del Juego de la Pelota, un ritual maya que escondería el desarrollo de un gran evento cósmico, en donde Hun-Hunahpú encarnaría al núcleo galáctico y aportaría una probable fecha de conexión: Hun, o Uno Hunahpú, equivale al nombre “Uno Ahau”, presente a todas luces en el calendario maya como el “primer sol”, detalle que diversos investigadores asocian al solsticio del 21 de diciembre de 2012, día en que se cierra la Cuenta Larga. Al margen de ello, el sagrado Popol Vuh parece proteger en sus relatos un conocimiento antiguo que se camufla bajo la fachada del Juego de la Pelota.
 

El juego consistía en un rito de iniciación, muerte y renacimiento.  Representaba para ellos el “origen del Universo”. La lucha que se daba no era, en realidad, entre los “jugadores”, sino que éstos representaban astros y fenómenos celestes. En descifrar todo ello está la clave.
Este juego tuvo diversas variantes de acuerdo a la época y el lugar donde se practicaba. Por lo general, se empleaba una pelota hecha de caucho que se golpeaba con la cintura, las rodillas, los hombros y los codos. El objetivo del juego era pasar la pelota a través de un pequeño anillo que se ubicaba en una de las paredes del campo de juego. En Chichén Itzá se puede ver uno de estos “campos” en donde se realizaba el ritual. Cuando estuve allí me preguntaba qué significaba para ellos —esotéricamente— hacer pasar la pelota por el anillo. ¿Sería acaso una representación de la Tierra cruzando un umbral o portal cósmico?

Se afirma que con el tiempo el juego se fue deformando al añadirse nuevas reglas, incluso sacrificios humanos para los jugadores que perdían—aunque algunos historiadores ven en ello un símbolo de renacimiento al paraíso—. Como haya sido, exploremos la historia del juego.

De acuerdo al Popol Vuh, Hun-Hunahpú jugaba al Juego de la Pelota con su hermano Vucub Hunahpú en contra de Hun Batz y Hun Choen. El relato dice que el ruido del juego molestó a los Señores de Xibalbá —el inframundo—: Hun Came y VacubCame, quienes retaron a Hun-Hunahpú y a su hermano para jugar en Xibalbá. Valiéndose de engaños y trucos, los Señores de Xibalbá ganaron y decapitaron a los dos hermanos. Más tarde, Ixquic, una joven doncella del inframundo, se acercó al Árbol de Jícara en que yacía transformado Hun-Hunahpú y tomó, clandestinamente, un fruto de ese árbol, que resultó ser la cabeza del dios maya, atado allí por un hechizo de los Señores de Xibalbá. 
 
 Se cuenta que la cabeza le escupió en la mano a la doncella, llenándola de magia y dejándola embarazada de dos varones gemelos que más tarde derrotarían a los propios Señores de Xibalbá y “resucitarían” luego a Hun-Hunahpú.

Esta historia podría esconder un mensaje: La resurrección de la luz y el restablecimiento del orden. El relato que habla de traición a manos de otras “deidades”, una venganza por parte de los “hijos”, que son engendrados mágicamente, y la resurrección del personaje principal —Hun-Hunahpú­— es sospechosamente similar al mito de Osiris, la conspiración de su hermano Seth, el embarazo de Isis, y la venganza de Horus. ¿Acaso ambos relatos describen la misma historia cósmica? De todas las leyendas y relatos que estudié detenidamente de los mayas, estoy seguro de dos alusiones importantes que se repiten: Al Sol, y si aceptamos la discutida interpretación de Hunab Ku, al mismísimo centro de la galaxia.

El camino a Xibalba Be, también llamado “Camino Negro” —que transitó Hun-Hunahpú— podría estar hablando de la naturaleza del núcleo galáctico. Actualmente sabemos, gracias a la moderna astronomía, que en el corazón de la Vía Láctea se encuentra un agujero negro supermasivo. Y lejos de toda idea preconcebida de que los agujeros negros sólo absorben materia y energía, también emiten radiación. “Me equivoqué”, sostuvo el reconocido físico Stephen Hawking en relación a la tesis que defendió por más de 30 años sobre los agujeros negros y su naturaleza. Hoy se sabe que pueden emitir importante radiación y que en su interior ocurren insospechadas fluctuaciones cuánticas. Resulta sorprendente si los mayas sabían del agujero negro en la Vía Láctea…

Y más inquietante aún si conocían de las radiaciones que emite y que, cada cierto tiempo, alcanzan al Sol y a la Tierra ocasionando grandes mutaciones. Es entonces cuando la profecía del 2012, y la probable advertencia de civilizaciones sumergidas, empiezan a cobrar un giro inusitado y sorprendente. ¿Fue acaso “Hunab Ku” el invisible agente de los grandes cambios cíclicos en la historia de la Tierra? ¿Cómo es posible que un agujero negro, a más de 27,700 años luz de nuestro Sistema Solar, pueda ocasionar semejantes transformaciones? ¿Era éste el mensaje del gran Kukulkán y de los hombres barbados?

El rayo de la mutación

Sugerir que el sabio Kukulkán, pudo ser, el mensajero de este gran acontecimiento, y que pertenecía a un grupo de remanentes de la perdida Atlántida, u otro “mundo sumergido”, resulta chocante e inadmisible para los historiadores ortodoxos. Si existió, dicen, fue tan sólo un extraño personaje que estuvo entre los mayas en el año 1,000 después de Cristo. Supuestamente, en aquellos tiempos les vaticinó el arribo de Hernán Cortés y la dominación posterior del Cristianismo. Y habló de su “regreso”… ¿Será textual o se trata de un símbolo? Rastrear el origen de las profecías mayas es muy difícil. Pero todos los caminos parecen señalar a Kukulkán. Estoy convencido de que aquella enigmática visita de hombres barbados que “llegaron de lejos” es la clave del mensaje. Si aquellos hombres eran supervivientes —o descendientes— de una fantástica cultura que pereció en el mar, y que otrora disponía de tecnología, no resulta tan extraño el que hayan conocido la naturaleza del núcleo galáctico y su influencia en los cambios de la Tierra. Lo que no deja de ser increíble es, que si lo sabían, ¿por qué no pudieron enfrentarlo? Es probable que sus guerras y planes de colonización los hayan distraído peligrosamente. Y cuando quisieron reaccionar, ya era demasiado tarde. Una escena similar al relato del Arca de Noé en el Antiguo Testamento. Nadie quiso escuchar, hasta que llegó el “Diluvio”. No obstante, diversas teorías sugieren que no todos en la Atlántida estaban de acuerdo con el comportamiento bélico. Se cuenta que el Consejo de Sacerdotes estaba al tanto del venidero desastre y, al no poder hacer tomar conciencia a su gente de lo que estaba por suceder, decidieron construir refugios subterráneos. En ellos se depositarían los “Registros Históricos” de su civilización. Pasado el tiempo, los supervivientes enseñarán sus conocimientos a las gentes que se hallaban disgregadas en la superficie. La idea era acelerar el resurgimiento de la civilización humana, y entregar un mensaje, o mejor dicho, una advertencia: No cometer la misma equivocación. Tal vez ellos sabían que 13,000 años más tarde del hundimiento de Atlántida se repetirían los factores cósmicos que su Imperio no supo manejar. Desde luego, es complicado precisar cuál fue la causa final del desastre, pero, sea lo que haya sido, coincidió con el denominado “Rayo de Mutación” que proviene del centro de la Vía Láctea.

Hunab Ku, el Núcleo Galáctico, también conocido como “El Dador de Movimiento y Medida”, emitiría cada cierto espacio de tiempo una “pulsación” de energía que transforma las formas de vida.  Aunque en realidad su emanación es constante, tiene “picos” o “explosiones”. Las más importantes sucederían en dos ocasiones dentro de la gran rueda precesional de 25,920 años —para otros, sólo ocurre una vez en aquel gran ciclo— en donde “sincroniza” su energía con “Kinich Ahau”, el nombre que los mayas le daban a nuestro Sol. Los chamanes mayas de la actualidad saben de esto, y afirman, desde hace mucho, que el Sol experimentaría grandes cambios que podrían conducir a la Tierra a un verdadero desastre climático. Las energías estarían movilizándose como nunca antes y exigiría de todos nosotros un equilibrio y balance espiritual para sobrellevar la situación. Carlos Castaneda, el célebre antropólogo que publicó en 1968 el Bestseller “Las Enseñanzas de Don Juan”, creía también en la necesidad de prepararse espiritualmente ante los cambios que vendrían. Así lo aprendió de los Yaquis, quienes de acuerdo a “Los Anales de los Cakchiqueles”, fueron la primera tribu maya que se separó del resto de clanes permaneciendo hasta la actualidad.

El “Rayo de la Mutación”, o si queremos llamarlo de otra forma, la radiación del centro galáctico, no sólo afectaría al Sol, sino que éste, como si se tratase de un gigantesco espejo, reenviaría también esa energía al planeta potenciando así los cambios. Si el Sol está mutando debido a una influencia cósmica del agujero negro que se encuentra en el corazón de nuestra Vía Láctea, la teoría oficial del cambio climático por la emisión de gases de efecto invernadero debería, como mínimo, revisarse. ¿Y qué decir de la posible implicancia de esta “radiación cósmica” en la vida humana?

Se trata de un extraño fenómeno que, como decía, ocurre dos veces durante la gran rueda de la precesión, es decir, cada 13,000 años aproximadamente. Así, en el solsticio, la Tierra se alinea con el Sol y con el centro de la galaxia en dos ocasiones durante ese ciclo.
 
El 21 de diciembre de 2012 se producirá está inquietante alineación que ha sido verificada y constatada por los científicos. Una vez más, el extraordinario conocimiento astronómico de los mayas pone en jaque a nuestra ciencia moderna. Y lo menos que podemos hacer ante ello es escuchar con respeto el mensaje de sus profecías para prepararnos para los tiempos que vienen, después del 2012.

¿Y qué dicen los hallazgos científicos sobre “Hunab Ku”?

En el centro de la galaxia las nubes de polvo cósmico hacen que esa zona sea prácticamente “invisible” para nuestros telescopios ópticos. Sin embargo, con la ayuda de nueva tecnología, como el observatorio orbital de rayos X de la NASA, “Chandra” —además de otros radiotelescopios— los científicos han podido echar una “mirada” al lejano corazón de la galaxia.

Chandra es un satélite artificial que fue lanzado por la NASA —a través del trasbordador Columbia (STS-93)— el 23 de julio de 1999. El ingenio tecnológico puede mirar el espacio en rayos X, con una resolución angular de 0,5 segundos de arco, mil veces mayor que el primer telescopio orbital de rayos X. Entre otras cosas, Chandra reveló que existen prolongaciones energéticas, llamadas “plumas” o “penachos” por los estudiosos, en torno a un agujero negro. Se tratarían de partículas que pueden extenderse hasta 300,000 años luz. Estas extraordinarias fluctuaciones se originarían en agujeros negros supermasivos como el que posee nuestra Vía Láctea. Con los años, los científicos fueron documentando todo cuanto podían aprender del centro galáctico y si su radiación podría afectarnos. El gigantesco agujero negro —también conocido como “estrella A” de Sagitario— es un monstruo que tiene al menos más de cuatro millones de veces la masa de nuestro Sol.
 
Sin embargo, hasta hace pocos años se pensaba que su radiación era “débil” como para preocuparnos. Pero la actividad energética del centro galáctico se ha incrementado generando muchas preguntas en los astrónomos.  El Chandra fue clave para detectar este “cambio” en Hunab Ku. Y no sólo el Chandra. En 2008 se difundió la noticia de que un equipo de astrónomos japoneses, usando el XMM-Newton de la ESA junto a potentes satélites de rayos X de la propia NASA, había descubierto gracias al método de detección de “ecos de luz” que el centro de nuestra galaxia se estaba “despertando”. Las observaciones recolectadas entre 1994 y 2005 revelaban que nubes de gas alrededor del agujero negro aumentaron en su brillo. Una fuerza era despedida desde el centro de la galaxia y estaba empezando a cambiar todo su entorno espacial inmediato. ¿Es esto posible?

Un agujero negro es un cuerpo con un campo gravitatorio gigante, de tal forma que ni la luz o alguna radiación electromagnética podrían escapar de sus fauces. Se sabe que está rodeado de una “Ergoesfera”, una suerte de frontera esférica que permite que la luz sea absorbida. Sin embargo, un agujero negro no está detenido. Se puede mover a grandes velocidades, como si fuese un remolino, tan deprisa que emite rayos X —exactamente lo que detectó el Chandra—. Pero la radiación del centro galáctico es mucho más que rayos X. En el año 2004, diversos astrofísicos de la Universidad de Arizona, del Laboratorio Nacional de Los Alamos, y de la Universidad Adelaide de Australia, descubrieron que el núcleo de la galaxia está emitiendo una importante radiación de rayas gamma, con una energía de “decenas de trillones de electrovoltios”. Describieron el mecanismo del agujero negro como el de un “gran acelerador de partículas” al colisionar protones a grandes velocidades.

Todo esto, desde luego, es la “punta del iceberg”.

Mutaciones en el Sol

Los científicos concuerdan en que hay una variada combinación de factores para que nuestro centro galáctico esté enviando diversos tipos de radiación, que parecen conformar “un rayo” unificado de energía de efectos impensados. Como fuere, todos los hombres de ciencia coinciden en que el responsable de este fenómeno es el agujero negro supermasivo.

En su polémico libro “Beyond the Big Bang”, el astrofísico Paul Laviolette  defiende que el área situada en el centro de nuestra Vía Láctea se activa cada cierto tiempo, “explosionando” en “olas de energía”. Según Laviolette, durante esa fase explosiva, el núcleo de la galaxia vomita rayos gamma, pulsaciones electromagnéticas, polvo cósmico y otros elementos. Por si todo ello fuera poco, el científico calculó que la última vez que ocurrió una explosión semejante fue hace unos 13,000 años. Encaja con la teoría de “dos rayos” durante el gran ciclo precesional…

Y el primer objeto afectado, cuando empiezan estas erupciones cósmicas, es el Sol: Nuestra estrella enana amarilla es la que absorbe inicialmente estas radiaciones que viajan hacia su corona. El fenómeno produciría importantes mutaciones en su estructura y comportamiento, para más tarde afectar, en consecuencia directa, el clima de la Tierra. Y esto lo estamos viendo.
 
Sin ir muy lejos, el año 2005 —que se suponía tendría pocas manchas solares— nos sorprendió con una explosión de clase “X7” en el Sol. Aquella imprevisible tormenta solar lanzó varios millones de toneladas de protones que se transportaron desde el Sol hasta la Tierra en un espacio de tiempo inferior a media hora, cuando lo “establecido” marca que se demore entre uno o dos días. ¿Cómo viajó tan rápido hasta nosotros?

Estas explosiones, llamadas “eyecciones de masa coronal” (EMC) se han incrementando de manera preocupante estos últimos años. Las más violentas —las “X”— han coincidido con perturbaciones en la red de satélites, toda la infraestructura de la comunicación, la navegación aérea, y ni qué decir del clima. Las EMC se hallaron íntimamente conectadas con inundaciones, huracanes, sequías, y demás perturbaciones en el planeta. Y hay que decir que muchas veces la NASA ha demorado en entregar a tiempo el reporte de lo graves que fueron estas explosiones solares. ¿Por qué? En la medida en que este evento en el Sol se ha ido incrementando —supuestamente, generado por la radiación del centro galáctico— el campo magnético de nuestro mundo fue decreciendo de manera alarmante. Como sabemos, aquel importante campo de energía, o “magnetosfera”, es generado por la rotación del núcleo planetario, una mezcla de hierro y níquel que trabaja como una gran dinamo, creando un “escudo” electromagnético que se desprende por los polos. Este campo de energía tiene relación directa con el Sol, por tanto nuestra estrella podría “influir” en el tamaño y forma de nuestra magnetosfera. Si hay alguna “anomalía” —como la que hay— podría distorsionarlo, o hacerle un agujero.

En los últimos cinco mil millones de años, el núcleo de la Tierra ha rotado generando ese poderoso campo magnético protector, que es 1000 veces más fuerte que el de cualquiera de los otros planetas cercanos, como Venus o Marte. De ese escudo depende la vida y la evolución. De hecho, sabemos que más de una especie lo emplea para sus migraciones o para construir sus madrigueras. Aunque los seres humanos creemos que este es un problema sólo para las aves, las ballenas o las comadrejas, la mutación de nuestra estrella, y su acción en la magnetosfera, podría producir desórdenes para todos.

La verdadera causa de los cambios climáticos, como tormentas, inundaciones, e incluso terremotos, podría estar ligada a las mutaciones solares y su conexión con la Tierra. Si todo esto es ocasionado por la radiación de “Hunab Ku”, los mayas no estaban tan equivocados…

NOTA: Este artículo es un resumen del libro “Después de 2012”, de Ricardo González
Derechos Reservados a Ricardo González y Ediciones Luciérnaga, Barcelona, España.

RICARDO GONZÁLEZ

LegadoCósmico

EL TIEMPO FRACTAL

Luego de 22 años de investigación científica, el nuevo libro de Gregg Braden, El Tiempo Fractal explica por qué el 2012 marca el final de un ciclo de 5,125 años. Cuando hablamos de los cambios que surgirán en el 2012, algunos de esos cambios visibles sobre la Tierra son aparentemente una respuesta a los cambios astronómicos creados por el cruce de la Tierra por el Ecuador de la Vía Láctea.

La única manera de comprender a la gente que creaba los calendarios que nos informan acerca del 2012 era entender los grandes ciclos del tiempo.

(…) Algunos de los ciclos que conocemos son: el de 24-horas para día y noche, o 28-días para el ciclo de la mujer. Pero los grandes ciclos cubren períodos tan vastos de tiempo que no los recordamos de una civilización a la siguiente. Nuestro gran ciclo actual es un largo ciclo de 5,125 años vinculado a un acontecimiento astronómico que ocurrió en el año 3114 A .C. y finaliza el  21 de Diciembre, en el Solsticio de Invierno, 2012 D.C.

Lo que sucede durante este tiempo, y debemos ser realmente cuidadosos cuando hablamos de esto —es que existe un alineamiento que está ocurriendo porque la Tierra hace esta pequeña inclinación y este pequeño bamboleo a través de largos períodos de tiempo. Mientras la Tierra se inclina y se bambolea en su órbita, cambia el paisaje del cielo nocturno. Cambia nuestra orientación en el espacio con respecto al centro de su propia galaxia –de nuestra galaxia de la Vía Láctea.

Ahora bien, nuestros científicos han descubierto y lo están publicando abiertamente – que el centro de nuestra Galaxia, la Vía Láctea es una poderosa fuente de energía magnética. El término que ellos utilizan es “filamentos magnéticos” que irradian desde el centro de nuestra Vía Láctea. Desde donde nos encontramos, en relación con esa fuente de energía, ésta tiene un efecto inmenso sobre el planeta Tierra. Algunas veces estamos mucho más allá y somos de alguna manera ladeados y el efecto es menor. Algunas veces estamos más cerca o somos inclinados hacia ella y el efecto es mayor.
El 21 de Diciembre del año 2012, tendremos un disparo en línea recta —un disparo lineal, sin obstrucciones ocasionadas por cualquier otro planeta o cualquier otro cuerpo del sistema solar – tendremos acceso directo a ese campo de energía.

(…)No existe evidencia científica para sostener  que los polos magnéticos vayan a cambiar. Ha habido mucha especulación acerca de eso. Los polos magnéticos se han invertido ciertamente en el pasado. Como ex geólogo se que podemos observarlo en el registro geológico, 14 veces en los últimos 4-1/2 millones de años. En cada inversión de los polos magnéticos, primero estos debieron debilitarse hasta cierto punto antes que la inversión ocurriera. Aún cuando nosotros hemos visto una disminución en la fuerza del campo magnético de la Tierra durante los últimos 100 años aproximadamente, esta medición no es tan elevada como la que se necesita para revertirlo, asi que la probabilidad que esto suceda en los próximos tres años entre el 2009 y el 2012 o hasta incluso un año o dos después, parece ser una probabilidad de poco peso.

(…)  El punto básico es que el tiempo es esencialmente una onda que se está moviendo en una dirección. Justo ahora se está moviendo desde el presente al futuro. Así que, las semillas para las cosas que están sucediendo hoy y los eventos como el 2012 que todavía van a suceder, ya ocurrieron en el pasado.
Si sabemos dónde observar en el pasado, éste nos da una idea de lo que podemos esperar en el presente y en el futuro. Las ondas del Tiempo siguen ritmos naturales, ciclos y progresiones naturales. Esto significa que podemos medir, calcular y predecir cuándo las semillas – las condiciones – para un acontecimiento van a suceder una y otra vez. Esto quiere decir que podemos tomar al año 2012 y calcularlo en reversa, utilizando los ritmos naturales de los tiempos en nuestra historia, cuando la semilla para el 2012 fue plantada. Observando la semilla, podemos determinar cuándo los patrones y los acontecimientos que sucederán en el año 2012 fueron puestos en movimiento. Podemos ir al registro geológico para ver lo que estaba sucediendo entonces sobre el planeta. O podemos ir hacia el registro arqueológico para ver lo que estaba sucediéndole a la gente, para darnos realmente una buena idea de lo que podemos esperar para estos próximos pocos años.

(…)  Para estar preparados para cualquier cosa que sea lo que vaya a suceder en el 2012, primero debemos comprender qué es lo que va a ocurrir. Se trata de la importancia de saber precisamente dónde mirar en el pasado para comprender lo que estamos por experimentar o lo que ya estamos experimentando ahora.

 Para el 2012, al examinar la historia de la Tierra en los centros de hielo en la Antártida por ejemplo, se ve que se preservó un registro del pasado de la Tierra. Cuando examinamos estos núcleos de hielo en las fechas que son los fractales o los patrones semilla para el año 2012, ellos nos dicen que en esas fechas los campos magnéticos de la Tierra se debilitaron. La energía proveniente del sol era más fuerte así que el hielo en los polos comenzó a derretirse. Los océanos comenzaron a elevarse, el clima comenzó a cambiar y los patrones de tiempo también comenzaron a cambiar.

¿Ha pasado la Tierra por un gran cambio? Sí. ¿Esto quiere decir que algo está mal o algo está roto? ¡No! Siempre sucede cuando alcanzamos este punto en un gran ciclo. Cuando estamos a esta distancia desde la fuente de energía en el centro de nuestra Vía Láctea, cuando la Tierra está inclinada y orientada de la forma que está, aparentemente, esto es lo que siempre sucede. Por consiguiente, en gran medida ya estamos experimentando los grandes cambios que tantos han vaticinado. Ya estamos viendo ciudades borradas de la faz de la Tierra cerca de las costas poco profundas. Ya estamos observando terremotos y tsunamis de gran magnitud. Ya estamos observando incendios de bosques alineándolos a través de espacios vastos y abiertos. Estamos viendo que millones de personas mueren de enfermedad. Los Estados Unidos son bendecidos por no estar experimentándolo tanto como en otras partes del mundo. Pero semejante cambio puede ocurrir en cualquier parte y en todas partes.

(…) Es bueno que nosotros nos preparemos y ayudemos a otros que están experimentando problemas y sintiendo el choque de estos cambios. Pero aquí está el meollo: Los registros geológicos muestran que los cambios son intensos, absolutamente intensos, pero que son de corta duración. Ellos no duran generación tras generación, sucesivamente. Los registros arqueológicos muestran que cuando las civilizaciones pasadas alcanzaron el punto en sus ciclos en donde estamos nosotros justo ahora, cometían un error que no queremos repetir hoy.

 Cuando el mundo comenzó a cambiar, las civilizaciones del pasado no comprendían el cambio. Ellas comenzaron a luchar una con la otra por los recursos. En esa violenta competencia por lo que quedaba cuando el mundo estaba cambiando, todos perdieron. Nadie ganó. Las civilizaciones colapsaron. Por ejemplo la Dinastía 20 de Egipto, colapsó absolutamente precisamente durante este período de tiempo y nadie supo acerca de ellos hasta miles de años más tarde. Estamos en el punto justo, ahora, donde debemos elegir trabajar juntos, por este breve período de tiempo, para salvarnos en este tiempo de cambio. Si cometemos los errores del pasado todos perderemos. Esta es la razón por la que este libro es tan importante justo ahora.

(…) En mi sitio Web, http://www.greggbraden.com/, pueden conocer sobre la iniciativa basada en la ciencia que nos permite a cada uno aprender una manera de ser que realmente influya sobre los campos de la Tierra.. En otras palabras, ustedes pueden aprender cómo tener un impacto positivo en lo que resulte de este tiempo en la historia. Este proyecto trata acerca de nuestra relación con la Tierra a través de una existencia basada en el corazón. Coherencia Global, allí encontrarán un link para la Iniciativa de la Coherencia Global.

 Pocos años atrás, nuestra propia ciencia ha hecho un descubrimiento radical y revolucionario que cambia todo en relación a la manera de pensar sobre nosotros mismos y el mundo. Lo que hallaron es que cuando creamos emociones basadas en el corazón, tales como de gratitud, aprecio, cuidado—literalmente, utilizando el músculo del corazón para crear estas emociones —lo que realmente estamos haciendo es generar un campo magnético dentro de nuestro cuerpo que es parte del campo magnético de la Tierra que experimenta el cambio. El campo magnético de la Tierra se eleva, cae y regula todo desde el clima, a las capas de hielo y los niveles del mar. Este campo magnético une toda la vida sobre la Tierra, desde una brizna de pasto hasta una hormiga, una carpa o pez de colores, un hámster y nosotros. Cuando muchos de nosotros nos reunimos y creamos una emoción común, esa experiencia es llamada “coherencia.” La “Coherencia” puede en realidad ser medida. Mide 0.10 Hertz de frecuencia. Esa es la medida de la coherencia creada entre el corazón y el cerebro. Los científicos descubrieron primero acerca de esto durante el 9/11 cuando nuestros satélites a 22,000 millas en el espacio comenzaron a registrar cambios en el campo magnético de la Tierra , cuando los humanos estaban sintiendo emociones por el 11 de Septiembre y el World Trade Center. Esto es una sorpresa para la ciencia. Se preguntaron, “¿Cómo podría la gente que experimentaba el 11 de Septiembre, afectar quizás los campos magnéticos de la Tierra ? No existe ninguna conexión ¿ no es cierto?” Bien, es incorrecto. Ellos descubrieron que existe una conexión y esto ha llevado a lo que se llama el “Proyecto de Iniciativa de Coherencia Global”.

Los científicos ahora están construyendo los sensores que pueden medir estos campos magnéticos y proponen subirlos al sitio Web donde ustedes pueden observar los cambios del campo en tiempo real. Además de medir este campo, el objetivo del Proyecto de Coherencia Global es enseñar a crear coherencia en la vida diaria de la gente. No es difícir y ustedes no tienen que cambiar sus vidas para realizarlo. No tienen que cambiar sus meditaciones, sus oraciones o cualquier práctica. Es una manera de estar en nuestros corazones mientras transitamos a través del día. Es muy fácil de aprender.

 Cuando creamos esta coherencia dentro de nuestros cuerpos, eso dispara cerca de 1,400 cambios bioquímicos. Los procesos de rejuvenecimiento comienzan. El nivel de la hormona endógena—hormona dadora de vida— surge en nuestros cuerpos. Nuestros sistemas inmunes se vuelven realmente fuertes. Pensamos con más claridad. Nos ponemos menos agresivos. Los campos magnéticos del corazón, ahora están siendo documentados. Estamos enfrentando los desafíos más grandes de los últimos 5,000 años del registro de la historia humana. Mientras enfrentamos los grandes desafíos de nuestros tiempos, nos preguntamos “¿Qué podemos hacer?” Esto es lo que podemos hacer. Podemos aprender el idioma del campo magnético que está creando los cambios y ayudar a llevar a ese campo del caos hacia el orden. Podemos influenciar los mismos campos que están creando el cambio.

Los Mayas no nos pueden decir cómo finaliza este ciclo porque nosotros estamos escribiendo el desenlace de este ciclo mientras estamos viviendo en él, justo ahora.. El temor acerca del 2012 está causando gran stress a muchos, pero tenemos la capacidad para regular el campo magnético ajustando la forma en la que trabajamos juntos, a través de nuestros corazones. La clave es: Tenemos que reunirnos para hacerlo, estar juntos.

Fuentes:
FalsaRealidad
GreggBraden

LAS DOS FUENTES HISTÓRICAS MAYAS SOBRE EL 2012

Si bien muy poco del contenido de 2012 tiene una base sustancial en la cultura maya, existen al menos dos fuentes históricas legítimas, y varias corrientes sociales menores dentro del mundo maya, que hacen referencia a un cambio de época y a una renovación planetaria: los temas claves del fenómeno 2012. La más antigua de estas fuentes es un texto jeroglífico poco conocido hallado en el monumento 6 del yacimiento arqueológico de Tortuguero, en el estado mexicano de Tabasco. El monumento 6 contiene el único antiguo texto maya descubierto hasta el momento que hace referencia inequívoca a la fecha de 2012. Las partes legibles de este texto extremadamente breve dicen que “el decimotercer pik (o baktun) acabará [en] cuatro Ahau, el tercero de Kankin [un evento sin descifrar] ocurrirá. [Será el descenso] de Bolon Yokte Ku (“Árbol Dios de Nueve Pies”) a [lugar no descifrado]”. Esta referencia explícita al final del decimotercer pik, que ocurrirá el día 4 Ahau, niega la declaración realizada por el prominente investigador sueco Carl John Calleman de que la fecha del “final de la era” es el 28  de octubre de 2011, porque el texto apunta exclusivamente al 21 de diciembre de 2012, fecha que coincide con 4 Ahau en el calendario cholqih de 260 días. Y lo que es más significativo, el principal evento previsto para ese día -la llegada de la deidad Bolon Yokte Ku- es notablemente similar a lo que dicen algunas corrientes de la ideología 2012. John Major Jenkins ha señalado que el dios Bolon Yokte Ku está muy conectado con la guerra y con el mito de la creación maya. También sugiere que esta deidad a veces puede tomar la forma del Árbol del Mundo, un símbolo de la Vía Láctea y rasgo astronómico clave en la antigua tradición maya relacionada con la creación. Por desgracia, los jeroglíficos del monumento 6 nos ofrecen muy poca información con relación a 2012, y ningún otro de los miles de los antiguos textos mayas menciona dicha fecha. Aun así, a partir de este breve pasaje al menos sabemos con certeza que algunos antiguos mayas consideraron que la fecha 2012 era significativa, y que esta fecha 13 pik estaba asociada con acontecimientos relacionados con la guerra y la creación, ocurrencias que probablemente podían anunciar el amanecer de una nueva era.
La única otra fuente histórica de auténticas predicciones mayas posiblemente relacionadas con 2012 es una colección de textos del período colonial procedentes de la península de Yucatán y conocidos como los libros de Chilam Balam. Si bien la naturaleza críptica de estos textos altamente esotéricos se ha prestado a manipulaciones altamente creativas y especulativas por parte de varios profesores de Nueva Era, de hecho los libros de Chilam Balam contienen al menos una referencia menos (con un vínculo legítimo, aunque débil) a la fecha 2012. Los libros describen asociaciones oraculares con una serie de períodos katun sucesivos, cada uno de los cuales mide 7200 días, poco menos de veinte años. El texto dice: “4 Ahau Katun es el undécimo katun según la cuenta. Chichén Itzá es el emplazamiento del katun. Viene el establecimiento de los Itzas. El quetzal viene, el pájaro verde viene. El del árbol verde viene. Viene el vómito de sangre. Kukulkan vendrá”.
Los escribas-oráculos mayas yucatecos nombraban los katuns de acuerdo con la fecha final del período en su calendario ritual de 260 días. El actual katun, que acaba en el solsticio de invierno de 2012 en el hemisferio norte, es un katun 4 Ahau, puesto que acaba el día 4 Ahau. No obstante, los katuns llamados 4 Ahau se repiten aproximadamente cada 256 años, y el texto Chilam Balam vincula explícitamente esta profecía con el katun 4 Ahau inmediatamente anterior, en medio del siglo XVIII. No obstante, muchos eruditos creen que este texto oracular hace referencia fundamentalmente a la llegada de una figura histórica conocida como Kukulkan en Yucatán en un katun 4 Ahau muy anterior que acabó en noviembre de 987 d. C. Sin embargo, teniendo en cuenta que los mayas centran su percepción del tiempo en la repetición de los ciclos, cualquier katun 4 Ahau compartiría cualidades similares. Así, existe la remota posibilidad de que el pasaje se refiera al katun 4 Ahau que acabó en 1500 d.C. en torno al período de la invasión española del mundo maya y a las numerosas enfermedades que trajeron los conquistadores. Presumiblemente, como la fecha del 21 de diciembre de 2012 cierra un katun 4 Ahau, el texto podría referirse implícitamente al actual ciclo katun, aunque sus conexiones con anteriores períodos katun de la historia maya son notablemente más claras y evidentes. En el contexto contemporáneo, estas referencias mayas a la violencia y a la enfermedad -además de la imagen de renovación que ofrece la transformación de la serpiente emplumada, Kukulkan- recuerdan los cataclismos y la regeneración que forman el núcleo del fenómeno 2012.

ROBERT K. SITLER

Extraído de El Misterio 2012

UNA SINGULARIDAD EN EL TIEMPO

El ritmo de nuestra vida siempre está acelerándose. Las innovaciones tecnológicas se extienden por nuestra sociedad en años en lugar de siglos. Cálculos que previamente requerían décadas ahora se realizan en minutos. Comunicaciones que exigían meses ocurren en segundos. En casi todas las áreas de la vida, los cambios se están produciendo cada vez más rápidamente.
Sin embargo, esta aceleración no es exclusiva de los tiempos modernos. Aunque la arquitectura y la agricultura medievales, por ejemplo, variaban muy poco a lo largo de un siglo, los cambios se producían mucho más rápidamente que en los tiempos prehistóricos, cuando las herramientas tardaban miles de años en transformarse.

Asimismo, esta aceleración no se limita a la humanidad; es un patrón que se remonta al origen de la vida en la Tierra. Las primeras formas de vida simples evolucionaron hace casi cuatro mil millones de años. La vida multicelular apareció hace aproximadamente mil millones de años. Los vertebrados con sistemas nerviosos centrales aparecieron hace varios cientos de millones de años. Los primeros homínidos se pusieron de pie sobre el planeta hace dos millones de años. El lenguaje y el empleo de herramientas emergieron hace unas decenas de miles de años. La civilización, la emigración a las ciudades, empezó hace unos miles de años. La Revolución Industrial empezó hace tres siglos. Finalmente, la revolución de la informática sólo tiene unas décadas. Cada uno de estos pasos ha ocurrido más rápidamente que el anterior.

¿Por qué se acelera la evolución? El motivo de esta aceleración es que cada nuevo avance se alza, por así decirlo, sobre los hombros de todo lo anterior. Un buen ejemplo de ello es el advenimiento de la reproducción sexual hace aproximadamente mil quinientos millones de años. Hasta entonces, las células se reproducían dividiéndose en dos, y cada una de estas células “hermanas” era un clon exacto de la original. Con la reproducción sexual, las dos células se juntaban, compartían información genética y producían retoños que contenían una combinación de sus genes. No hicieron falta muchas generaciones para que surgiera una diferencia genética. Las diferencias empezaron a producirse en cada generación, multiplicando por mil la velocidad evolutiva. Un ejemplo más reciente es el tránsito de la era industrial a la era de la información. Cuando nos pusimos a fabricar ordenadores, no tuvimos que reinventar las fábricas o los sistemas de distribución global; ya contábamos con esas estructuras. Simplemente tuvimos que aplicarlas a la producción de equipos informáticos. Así, la revolución de la información se estableció se  estableció con mucha más rapidez. Esta pauta continuará en el futuro: cada nueva fase requiere una fracción del tiempo que requirió la anterior. En el futuro cabe esperar que la misma cantidad de cambios que hemos visto en los últimos veinte años ocurra en años en lugar de décadas.

Nos aproximamos a una singularidad

 Entonces, ¿dónde nos lleva todo esto? Algunas personas creen que estamos dirigiéndonos hacia una “singularidad”. Éste es el término usado por los matemáticos para designar un punto en el que la ecuación se viene abajo y deja de tener significado. Las reglas cambian. Ocurre algo completamente diferente.
Tenemos un ejemplo simple de singularidad cuando dividimos un número por cero. Si divides por números cada vez más pequeños, los resultados son cada vez más mayores. Pero si divides un número por cero, obtienes infinito, que no es un número en el sentido habitual. La ecuación se rompe, deja de tener sentido. Vernor Vinge fue el primer matemático que sugirió la idea de que el desarrollo humano podría estar dirigiéndose hacia una singularidad, y depués le siguieron otros, en especial Ray Kurzweil, autor del libro titulado The Singularity is Near (La singularidad está cerca). Ellos argumentan que si la potencia de los ordenadores continúa doblándose cada dieciocho meses, como ha venido ocurriendo los últimos cincuenta años, entonces, en algún momento de la década de 2020 los ordenadores igualarán el rendimiento del cerebro humano. Desde ahí, sólo queda un pequeño paso para llegar a un ordenador que supere al cerebro humano. A partir de ese momento dejaría de tener sentido que nosotros siguiéramos diseñando ordenadores; máquinas ultrainteligentes serían capaces de diseñar modelos mejores y más rápidos.
“¿Qué ocurrirá entonces?”, es una gran pregunta. Algunos proponen que los seres humanos quedaremos obsoletos; las máquinas se convertirán en la vanguardia de la evolución. Otros piensan que se producirá una fusión entre la inteligencia humana y la inteligencia de la máquina; tal vez descarguemos nuestras mentes en ordenadores. Lo único que podemos predecir con seguridad es que esto supondrá una ruptura total con el pasado. La evolución entraría en un ámbito radicamente nuevo.
Pero esta transición, por importante que sea, todavía no es una verdadera singularidad en sentido matemático. La evolución -tanto la humana como la de la máquina, o la síntesis de ambas- continuaría a un ritmo siempre creciente. Los marcos temporales continuarían acortándose: de décadas a años, a meses, a días. En poco tiempo, se aproximarían a cero. Entonces el ritmo de cambio tendería a infinito. Habríamos alcanzado una verdadera singularidad matemática.

Onda temporal cero y 2012

Terence McKenna exploró la idea de que la humanidad se dirige hacia un punto de cambio infinitamente rápido en su libro The Invisible Landscape (El paisaje invisible). McKenna desarrolló una función fractal a la que llamó “onda temporal”, que parece reflejar el ritmo general de la aparición de las innovaciones en el mundo. (“La aparición de innovaciones” es un término acuñado por el filósofo Alfred North Whitehead para describir los avances y nuevos inventos que vienen a la existencia.) Esta onda temporal no es uniforme, sino que tiene picos y valles que responden al ritmo de aparición de las innovaciones a lo largo de la historia de la humanidad.
La característica más significativa de la onda temporal de McKenna es que su forma se repite, pero a intervalos cada vez más cortos. La curva muestra una aparición de innovaciones en torno al año 500 a.C., con la llegada de Lao Tsé, Platón, Zoroastro, Buda y muchos otros, que ejercieron una influencia importante en los milenios siguientes. La naturaleza repetitiva de la onda temporal de McKenna muestra que el mismo patrón se presenta a finales de la década de 1960, aunque ocurrió 64 veces más rápido. En 2010, el patrón vuelve a repetirse, de nuevo 64 veces más rápido, y en 2012 vuelve a repetirse una vez más, también 64 veces más rápido. La escala temporal se comprime de meses a semanas, a días, tendiendo muy rápidamente a cero: el punto que McKenna llamó “onda temporal cero”.
Pero ¿cuál es exactamente esa fecha? McKenna experimentó deslizando su curva a lo largo de la historia, buscando dónde encajaba mejor. Finalmente, eligió el 22 de diciembre de 2012. En ese momento él no sabía que el calendario maya también acaba sus 5124 años un día antes. McKenna no estaba muy apegado a esta fecha; comentó que se sentiría intrigado, una vez llegado 2012, por ver si sus conjeturas con respecto a la innovación infinita demostraban ser correctas. Por desgracia, falleció en el año 2000.
Personalmente, no me importa tanto lo ocurra o deje de ocurrir en la fecha exacta del 21 de diciembre de 2012. Es evidente que casi todas las  predicciones relacionadas con una fecha específica no se han cumplido. Me interesa más dónde puede llevarnos este patrón de aceleración, y sus anonadantes implicaciones tanto si ocurren en 2012 como en cualquier otro momento.

PETER RUSSELL

Extraído de El Misterio de 2012

HALLAN 120 ESQUELETOS EN UN CENOTE MAYA

El cenote Las Calaveras, ubicado en Quintana Roo, podría ser el depósito funerario de la época prehispánica mejor conservado y el de mayor concentración de esqueletos humanos del área maya. Hasta el momento, en su profundidad se han encontrado 120 osamentas, y se calcula que la cifra podría ascender a los 150, conforme avancen las investigaciones.

La arqueóloga subacuática, Carmen Rojas Sandoval, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) informó que en dicho lugar se han registrado 120 esqueletos cuya antigüedad oscila entre los años 125 – 236 de nuestra era, superando al cenote Chichén Itzá, en Yucatán, y que hasta antes de este hallazgo representaba el de mayor número de osamentas depositadas en este tipo de espacios inundados que los antiguos mayas usaron como depósitos funerarios.

“Por las características del lugar y el número de esqueletos encontrados es probable que se encuentren por lo menos 30 más o incluso que haya hasta 200, con lo que rebasaría el número de restos humanos localizados en tierra en una de las ciudades mayas más grande del periodo Clásico (125-236 d.C.): Tikal, en Guatemala”.

La especialista, del Centro INAH Quintana Roo, detalló que desde 2007 el INAH  lleva a cabo el registro sistemático de las osamentas del cenote Las Calaveras, labor en la que se cuenta con la participación de National Geographic. Este depósito natural de agua fue detectado en 2002, cuando la presencia de restos óseos fue reportada por un buzo.

En este cenote de 30 metros de diámetro se han encontrado dichos restos humanos en un perfecto  estado de conservación, lo que permitirá el desarrollo de estudios de genética y antropológicos para conocer más a fondo a la antigua población maya que se asentó en esta región, comentó Rojas Sandoval.

En este sentido, abundó, en los cenotes los huesos se conservan mucho mejor que en contextos terrestres, porque el suelo de la selva es ácido, y aunado a las condiciones ambientales, se deterioran.

“En cambio, en el agua de los cenotes las condiciones alcalinas, la oscuridad y el ambiente estable sin corrientes ni fauna que los ataque, los huesos se conservan extraordinariamente”.

Este grado de conservación, destacó, permite realizar estudios más profundos para determinar si los cuerpos ahí depositados sufrieron alguna violencia por actividad ritual o la extracción de algún órgano vital como el corazón, para ofrecerlo como ofrenda a los dioses mayas.

Otros aspectos que se pueden conocer a partir del análisis de los esqueletos, son las migraciones que hubo, las condiciones de salud y esperanza de vida que tenían los mayas en la época prehispánica.

Depósitos funerarios

La arqueóloga Carmen Rojas señaló que por la alta cantidad de esqueletos que se han encontrado en éste y otros cenotes del área maya, se ha determinado que estos espacios acuáticos tuvieron la función de cementerios, toda vez que algunas de las osamentas presentan tratamientos funerarios, al estar acompañadas de vasijas y animales como ofrendas.

Los cenotes también fungieron como lugares rituales, y en este sentido, dijo, a partir de los restos esqueléticos ahora se conoce que no sólo se inmolaban y arrojaban mujeres a estos espacios, sino que también se sacrificaban a hombres adultos que eran capturados en combate.

Rojas Sandoval explicó que “los tratamientos funerarios se distinguen de los sacrificios como dos prácticas diferentes. Estos últimos se llevaban a cabo cuando los cuerpos conformaban una ofrenda para las deidades.

“En tanto que los tratamientos funerarios estaban relacionados a la conservación de restos humanos y a la conmemoración de los muertos. Es posible que de esta forma ciertos grupos mayas estuvieran preservando a sus ancestros, con el fin de respaldar su linaje y reclamar el control de algunos recursos”, puntualizó.

Señaló que para los antiguos mayas, los cenotes, al igual que las cuevas, representaban entradas al mundo de los muertos, llamado Xibalbá, por lo que eran usadas como cámaras funerarias naturales.

Como parte de la investigación arqueológica en cuevas sumergidas de Quintana Roo, la arqueóloga comentó que desde hace más de una década el INAH estudia cuatro esqueletos con una antigüedad de entre 12,000 y 8,000 años aproximadamente, lo que los ubica en el periodo premaya o prehistórico.

Los restos corresponden a dos mujeres, un hombre y el otro con sexo aún por  definir. Una de ellas tenía de 40 años de edad al momento de morir, en tanto que la otra era de una joven de 25 años, y sus osamentas fueron encontradas con características de tratamiento funerario y no de sacrificio.

Cabe resaltar que estas cuevas inundadas, hace 10,000 años eran secas y debido al deshielo quedaron llenas de agua y fueron utilizadas como depósitos funerarios.

INAH