PALABRAS: EL BOSQUE OSCURO Y LA PARADOJA DE FERMI

CIXIN LIU     El universo es un bosque oscuro. Cada civilización es un cazador que recorre el bosque como un fantasma, apartando delicadamente las ramas que le impiden el paso, intentando moverse sin emitir sonido. Incluso respira con mucho cuidado. El cazador debe ser precavido, porque el bosque está lleno de otros cazadores secretos como él. Si da con otra forma de vida, otro cazador, un ángel, o un demonio, un infante delicado o un anciano tambaleante, un hada o un semidios, sólo tiene una opción: abrir fuego y eliminarlos. En este bosque, el infierno son los otros. La amenaza eterna de que cualquier vida que revele su existencia será exterminada con rapidez. Esa es la imagen de la civilización cósmica. Es la explicación de la paradoja de Fermi.

HIPERCIVILIZACIONES Y LA HIPÓTESIS EXTRATERRESTRE PRIMITIVA

DAN D. FARCAS         Cada vez más especialistas admiten que la vida está en todas partes en el Universo y que tres a cuatro mil millones de años de condiciones favorables, que duran en un planeta, garantizan el surgimiento y desarrollo de seres inteligentes y eventualmente el nacimiento de una “civilización tecnológica” capaz de construir naves espaciales, para viajar a otros planetas habitables. Estas condiciones, aunque raras, se encuentran en muchos lugares en la inmensidad del universo. Sobre esta base, la hipótesis extraterrestre se convirtió en la forma más fácil de explicar el fenómeno OVNI.

Por otro lado, prestigiosos ufólogos, entre ellos el Dr. J. Allen Hynek o Jacques Vallée, cuestionaron esta explicación. Ellos, junto con los escépticos, han mencionado, entre otros, que las distancias entre civilizaciones son demasiado grandes para tales viajes cósmicos. Pero, como he argumentado en mi reciente libro “UFOs over Romania”,  si tomamos un enfoque apropiado, descubriremos que las distancias más importantes entre las civilizaciones cósmicas no son las del espacio sino las del tiempo.

He estimado que en la historia de nuestra Galaxia podría haber llegado a haber una serie de civilizaciones tecnológicas, de las cuales, tal vez unas pocas cientos sobrevivieron las enfermedades de la infancia (que enfrentamos ahora en la Tierra) y todavía existen. Pero estas civilizaciones no han surgido simultáneamente. Por ejemplo, en julio de 2015 se anunció el descubrimiento a 1.400 años luz de la Tierra, del exoplaneta Kepler 452b. Es similar a la Tierra, orbitando en la zona habitable de una estrella parecida al Sol. Ese sistema solar es mil millones de años más viejo que el nuestro. Eso significa que la vida y una posible civilización tecnológica podrían haber aparecido aquí mil millones de años antes que en la Tierra. En términos más generales, las primeras civilizaciones tecnológicas de la Vía Láctea podrían aparecer hace mil millones de años, o incluso antes. En consecuencia, entendemos que las posibles civilizaciones en el Cosmos están muy separadas unas de otras no sólo en el espacio, sino también en el tiempo. En nuestra Galaxia, estos varios cientos de civilizaciones supervivientes, estimadas más arriba, han aparecido, muy probablemente, una en varios millones de años. Por lo tanto, en la Vía Láctea no hay una civilización cercana a nuestro nivel.

¿Qué será de nuestra civilización (si va a sobrevivir) sobre millones (o billones) de años? Es imposible de imaginar. No olvidemos que no somos capaces de predecir nuestro futuro, ni siquiera en una perspectiva de varios cientos de años. ¿Cómo se verían los habitantes de una civilización que nos ha superado en millones de años? Tal vez se convirtieron en inmortales, tal vez el tiempo y el espacio no les importan, pueden haberse trasladado a una realidad virtual omnipresente, en otras dimensiones y así sucesivamente. Pero la verdadera respuesta es casi con toda seguridad mucho más compleja y desafía nuestra lógica e imaginación. Podemos aceptar sin embargo que se han transformado en algo más, más allá de nuestro entendimiento; En algo que podemos nombrar como una “hipercivilización”.

Si alguien considera que somos demasiado optimistas y los seres inteligentes son mucho más escasos, debemos añadir que nuestra Vía Láctea es sólo una de al menos 150 mil millones, más o menos similares, galaxias del Universo accesibles a nuestros instrumentos. Y tenemos fuertes razones para creer que hay otros Universos también, tal vez “paralelos”, quizás de otros estados de la materia, o partes de un “Multiverso”, etc.

La escolaridad y la ciencia ficción, pero no sólo, fijan nuestras mentes en patrones ignorando completamente la posibilidad de las hipercivilizaciones. En consecuencia, nos enfrentamos a dos “hipótesis extraterrestres”: la primera es lo que podríamos llamar la “hipótesis extraterrestre primitiva”, la otra la de las hipercivilizaciones.

La “Hipótesis Primitiva Extraterrestre” supone que todas las civilizaciones cósmicas están más o menos al mismo nivel de evolución. Por lo tanto nutre algunos falsos preconceptos como: muy largos y difíciles viajes cósmicos, desean aterrizar en el césped de la Casa Blanca, igualdad de derechos, conversación, invasión, intervención, ayuda y así sucesivamente.

Esta visión primitiva es completamente inverosímil. Si existen hipercivilizaciones (y existen, con una probabilidad del 99.999999%) ellas explotaron, en el más mínimo detalle, en nuestra Galaxia, hace millones de años, por lo que han conocido, durante mucho tiempo, nuestra existencia. Este razonamiento llevó a Enrico Fermi, cuando dijo, en 1950: “deberían estar aquí, ¿dónde están?”; pero ni él, ni muchos otros, consideraron que los representantes de las hipercivilizaciones podían estar aquí, entre nosotros, pero podían parecer tan diferentes de nuestras expectativas que no podemos reconocerlas. Lo que nos impide verlos es, también, un conjunto de prejuicios generalizados y profundamente arraigados, como los de abajo.

La preconcepción de la igualdad de derechos. Una diferencia de millones de años, o incluso cientos de millones, es tan grande como entre nosotros y un lagarto o incluso una hormiga. Si están aquí (como es muy probable), pueden examinarnos, monitorear nuestra evolución, incluso contactarnos de alguna forma, pero nunca s e pondrán al mismo nivel que nosotros.

La preconcepción de la conversación. Ya en 1959, Giuseppe Cocconi y Philip Morrison argumentaron que si la diferencia entre dos civilizaciones es de millones de años, la probabilidad de que puedan intercambiar ideas es cero. Interactuamos a veces con un lagarto; pero esto nunca será una conversación, dijeron.

El provincialismo temporal (término utilizado por el Dr. J. Allen Hynek). Afirma que, en oposición a los siglos oscuros anteriores, los últimos trescientos años nos llevaron finalmente a la luz de la verdad real y la ciencia. En esta luz, ahora podemos decidir qué hechos pueden ser aceptados y qué nunca serán posibles. Si hace cien años o así empezamos a usar la radio, algunos creen que durará como el mejor medio de comunicación para siempre. Si hace cien años Einstein postulaba que la velocidad de la luz es un límite, ninguna otra ley física será descubierta hasta el final de los tiempos para evitar este límite y así sucesivamente. Como un ejemplo peculiar, tenemos el preconcepto SETI. Según él, aunque las señales de radio necesiten miles de años de un mundo habitado a otro, las civilizaciones cósmicas considerarán que la señalización por ondas de radio será, para siempre, el medio de contacto más apropiado y que deberíamos gastar dinero para buscarlos.

La preconcepción de la invasión. Para muchas personas debería ser normal que una civilización cósmica llegue a la Tierra e intentara conquistarnos por la fuerza. Pero las hipercivilizaciones probablemente sabían, hace millones de años, que estamos aquí; por lo tanto, podrían invadirnos en cualquier momento y, en cierto sentido, probablemente ya estamos invadidos por ellos, durante millones de años. Algunos “artefactos fuera de lugar” podrían ser un indicio de eso.

La preconcepción de intervención y de ayuda. Algunos esperan que ET nos ayude (o al menos algunos “elegidos”) a superar futuras catástrofes. Pero incluso nosotros, si descubrimos un pedazo valioso de tierra, que ha escapado de la intrusión humana, intentamos declararla una reserva, permitiendo solamente una intervención muy limitada, por razones científicas. Esta actitud parece estar fortaleciéndose en el tiempo. Una hipercivilización observando a la Tierra y la civilización tecnológica humana deben actuar de una manera similar, evitando interferir en nuestra evolución, pero la toma de muestras, hacer algunos experimentos, tener contactos muy limitados (no del todo oficial o como entre iguales) con sólo algunos individuos, seleccionados sobre su y no nuestros criterios.

Por lo tanto, no se esperan asentamientos, ni destrucción, por un lado, ni contacto oficial, ni conversación, ni ayuda sustancial, por parte de civilizaciones cósmicas muy avanzadas, aunque estén aquí ahora.

La diferencia entre una hipercivilización y nosotros podría ser tan alta como la que existe entre nosotros y las hormigas. Algunos entomólogos que se propongan estudiar la vida de un hormiguero intentarán perturbar lo menos posible su vida. Por supuesto, podrían hacer experimentos, examinar o modificar algunas hormigas, o incluso llevarlas a laboratorios remotos, tratando de crear nuevas “razas”, etc. Intentarán averiguar, en la medida de lo posible, sobre la vida del hormiguero, pero no presentarán credenciales a la reina de las hormigas. Si los entomólogos tienen la tecnología, crearán algunas hormigas robot, enviándolos a la colina y mirando desde un lugar seguro, por ejemplo “en la pantalla del ordenador”, los datos transmitidos por ellos. Y si una hormiga robot se pierde en esa misión, el incidente añadiría un poco a los costos de la investigación, sin ser una tragedia.

Concepto artístico de los miles de millones de planetas de la Vía Láctea (Crédito: M. Kornmesser / ESO)

Podemos especular que una hipercivilización podría intentar realizar, utilizando materiales genéticos de la Tierra, nuevas razas, con mayor cerebro, con mayor inteligencia, adaptada para algunas tareas especiales, etc. Por lo tanto, muchas “razas” descritas por los supuestos abducidos (los Grises, los rubios altos, etc.) pueden ser tales razas humanas artificiales o incluso bio-robots derivados de la especie humana. Pueden ser “producidos” por ejemplo en reservas o bases en algún lugar fuera de la Tierra. De la misma manera hacemos nuevas variedades de trigo de las tradicionales. A veces, la variedad perfecta de trigo se volvía estéril o expuesta a nuevas enfermedades. En ese momento los agrónomos tratarán de encontrar algunos genes apropiados en el estanque representado por las especies primitivas de trigo, para mejorar la variedad “perfecta”. ¿Qué pasa si los seres humanos en la Tierra son el “grupo salvaje” de genes, adecuados para mejorar algunas razas artificiales en otros lugares? En este caso no habrá ningún problema de compatibilidad entre los visitantes y nosotros, como en algunas de las historias de abducción e hibridación OVNI, pero también, por ejemplo, en la nota bíblica: “En aquellos días, los seres divinos y las hijas humanas tenían relaciones sexuales y dieron a luz a los niños. Éstos eran los héroes antiguos” (Génesis, 6, 4). Algunas personas suponen incluso que hay una intervención externa en curso en la evolución de la raza humana para mejorarla.

Pero obviamente la comparación anterior -de la humanidad con un hormiguero- es ligeramente forzada, ya que la humanidad es, sin embargo, una posible hipercivilización futura. El surgimiento de una civilización tecnológica podría ser un evento muy raro en nuestra Galaxia, ocurriendo probablemente una vez en varios millones de años. Así que es normal para nosotros ser de interés para las inteligencias superiores. Pero, ¿qué podrían esperar de nosotros?

Una hipercivilización se comportará elusivamente y no nos dará su conocimiento y tecnologías; aún más, lo prohibirá. Esto no es sólo debido a la agresividad humana y la xenofobia, que hace de todas las nuevas tecnologías nuevas armas, ni sólo para evitar un “choque cultural” que podría destruir prácticamente todas nuestras fuerzas sociales, económicas, políticas, militares, científicas, religiosas y estructuras culturales. Puedo especular que tienen también algunas otras razones para eso. Las hipercivilizaciones podrían esperar (y tal vez cosechar incluso ahora) nuestras ideas originales, puntos de vista, creaciones (en el arte, la ciencia, la filosofía, la ética, etc.) producidas como resultado de millones de años de nuestra evolución independiente. Y toda esa cosecha esperada podría ser destruida por un contacto prematuro.

Algunas historias viejas, aparentemente absurdas, pueden ser una indicación de tal actitud: el castigo por la manzana del árbol prohibido del conocimiento, el encadenamiento de Prometeo, o los ángeles caídos (del Libro de Enoc), arrojados a un hoyo lleno de fuego, porque les enseñaron a los terrícolas algunas habilidades.

Muchos abducidos o contactados hablaron de bolas de luz etéreas como “depósitos de conocimiento e inteligencia”, registrando “todo en el Universo”, entre otros, la vida de todos (o de los individuos más interesantes). Tenemos algunos indicios para esto cuando hablamos de: el “Libro de la Vida”, “Registros Akáshicos”, “inconsciente colectivo”, o incluso “campo morfogenético”, etc. Esa “súper memoria” podría escribirse en una forma de soporte “espiritual”, o en algo que nos rodea y que todavía no somos capaces de imaginar. A veces, algunas personas, bajo ciertas condiciones, podrían tener acceso a este almacén de datos. De esta manera podemos explicar: canalización, “xenoglosia”, “walk-ins”, “reencarnación”, fantasmas, etc. En tal realidad virtual, el tiempo es diferente. Podemos viajar al pasado, vivir eventos sin cambiar el pasado real, o podemos ver escenarios del futuro (a veces apocalípticos), sin aceptar la fatalidad.

Por supuesto, todo lo anterior no es una prueba de que las hipercivilizaciones son la explicación de todo lo extraño y particularmente de los OVNIs. Es sólo una hipótesis; Pero -creo- una que no puede ser descartada fácilmente.

Dan D. Farcaş PhD                    Openminds

Modificado por orbitaceromendoza

LA TIERRA PODRÍA SER UN ZOO ALIENÍGENA Y NOSOTROS SÓLO UNA ATRACCIÓN

zoohip1¿Dónde está todo el mundo?”

Mientras que el telecospio de búsqueda masiva extraterrestre se inauguró el mes pasado en China y sondas y rovers buscan evidencia de vida en Marte, la paradoja de Fermi continúa burlándonos: si hay miles de millones de estrellas similares al Sol en la galaxia con miles de millones de planetas tipo Tierra posiblemente miles de millones de años más viejos, hay altas probabilidades de que existan civilizaciones más avanzadas por ahí que nosotros. ¿Dónde están? Enrico Fermi lo preguntó y muchos continúan resflexionando, “¿dónde está todo el mundo?”

El científico, presentador de televisión y ex estrella de rock irlandés, Brian Cox (D: Ream) propuso recientemente la pesimista visión por la que si no los hemos visto es porque todos ellos en lugar de usar su avanzada tecnología para el viaje espacial lo hicieron como arma y se han exterminado. Recientemente, otra igual de pesimista teoría ha vuelto a aparecer en respuesta. Otra estrella del rock canta al respecto:

Cada vez que respires
Cada vez que respires
Cada movimiento que hagas
Cada atadura que rompas
Cada paso que des
Estaré observándote

La hipótesis Zoológico fue propuesta en 1973 por el radioastrónomo del  MIT John Ball. Su idea era que existe vida extraterrestre y está tan adelantada a nosotros que no nos quiere afectar o  influenciarnos, lo que nos deja solos y simplemente observa el planeta desde un lugar oculto. En realidad  es más una hipótesis “reserva natural” que un zoológico, ya que implica que no fuimos capturados e instalados en recintos, sino dejados en nuestro propio hábitat natural para su placer visual (aparentemente deben tener una avanzada televisión también). Esperemos que realmente se hayan desarrollado hasta el punto en que estemos en una reserva natural y no en un “coto de caza” para su placer cinegético.
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Esa idea abre un hueco en la hipótesis zoológico. Tiene sentido si se asume que la civilización extraterrestre avanzada es benévola y la única con estas capacidades, pero, ¿y si hubiera más de una? Para mantener todas estas civilizaciones alienígenas ocultas mientras observan la Tierra requeriría ya sea la cooperación entre ellas, – posiblemente dirigida por una civilización de control o líder-, o una evolución convergente en la que todas evolucionaron de forma independiente al mismo estado benevolente de ‘vamos a ver, pero no interferir’. Eso es pedir mucho de la evolución.

Si bien controvertida y no muy considerada en los círculos científicos, la hipótesis zoológico se presenta en muchas formas en la ciencia ficción y otras áreas. Arthur C. Clarke la utilizó en su novela, El fin de la infancia, donde los observadores extraterrestres se revelan cuando los seres humanos están a punto de desarrollar viajes espaciales. Y Star Trek tiene su “Primera Directiva” que sitúa a los seres humanos como la civilización avanzada, como el capitán Picard señaló.
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La historia ha demostrado una y otra vez que siempre que la humanidad interfiere con una civilización menos desarrollada, no importa cuan bien intencionada pueda ser, los resultados son invariablemente desastrosos.”

El gran filósofo Calvin de la tira cómica Calvin and Hobbes de Bill Watterson parece que también ha considerado la hipótesis Zoo.

A veces creo que el signo más seguro de que existe vida inteligente en otros lugares del universo es que ninguna ha intentado ponerse en contacto con nosotros.
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¿Están Calvin, John Ball y otros que apoyan la hipótesis del zoológico en la pista correcta? Tal vez la única manera de averiguarlo es llegar a estar avanzados nosotros mismos. ¿Cuales son as probabilidades de que ESO suceda?

PAUL SEABURN    Mysterious Universe

UNIVERSOS BRANAS, EL PRINCIPIO SUBANTRÓPICO Y LA CONJETURA DE INDETECTABILIDAD

ubrana3Abstract  [English version here]

En el reciente artículo “Conflicto entre razonamiento antrópico y observación” (gr-qc/0303070) Ken D. Olum, basándose en algunas ideas sobre la inflación cosmológica y en la premisa antrópica de que tenemos que ser típicos entre los observadores inteligentes del Universo, llega a la sorprendente conclusión de que “deberíamos encontrarnos en una civilización grande (de tamaño galáctico) al igual que la mayoría de los observadores, mientras que de hecho no lo estamos”. En este artículo discutimos la posibilidad de que nuestra civilización esté de hecho inmersa en una civilización grande, sin que seamos conscientes de ello. Nuestra conclusión es que esta posibilidad no puede descartarse si se cumplen dos condiciones, que llamamos el Principio Subantrópico y la Conjetura de Indetectabilidad. El Principio Subantrópico establece que no somos típicos entre los observadores inteligentes del Universo. Las civilizaciones típicas de las galaxias típicas estarían cientos de miles, o millones, de años más evolucionadas que la nuestra y, consecuentemente, los observadores inteligentes típicos serían órdenes de magnitud más inteligentes que nosotros. La Conjetura de Indetectabilidad establece que, genéricamente,todas las civilizaciones avanzadas camuflan sus planetas por razones de seguridad, de manera que los observadores externos no puedan detectar señal alguna de civilización y sólo obtengan datos distorsionados con el propósito de disuasión. Estas condiciones predicen también una baja probabilidad de éxito para el proyecto SETI. También argumentamos que son los universos branas, y no la inflación cosmológica, lo que podría agravar dramáticamente el problema del “alienígena ausente”, señalado por vez primera en los años cincuenta por Enrico Fermi.

A la memoria de Giordano Bruno

“Innumerables soles existen; innumerables tierras giran alrededor de estos soles de manera similar a la forma en que los siete planetas giran alrededor de nuestro sol. Seres vivos habitan estos mundos.”
                                                                                                                                                                   Giordano Bruno, 1584

Preliminares

¿Saben los gorilas de montaña que su “civilización” está inmersa en una “civilización” más grande correspondiente a una especie mucho más evolucionada e inteligente que ellos mismos? ¿Saben que son una especie protegida que habita en una reserva natural en un país dentro del continente africano del planeta Tierra? La respuesta a estas preguntas es ciertamente no, ellos no saben nada sobre nuestra estructura social, nuestros países, fronteras, religiones, política,… ni siquiera sobre nuestros pueblos y ciudades, con la excepción quizás de aquellos individuos que viven en zoos o han sido adoptados como animales de compañía.

De la misma manera, la civilización humana del planeta Tierra podría estar inmersa en una civilización mucho más grande sin saberlo, correspondiente a una especie mucho más evolucionada e inteligente. Al fin y al cabo, el Sol es sólo una estrella joven entre miles de millones de estrellas mucho más antiguas en nuestra galaxia, y la posible existencia de tales civilizaciones avanzadas es sólo cuestión de la evolución biológica haciendo su trabajo, lenta pero implacablemente a través de los milenios  (1). Si éste resultara ser el caso, sería bastante razonable suponer que estos individuos considerarían nuestro planeta como una reserva natural, llena de especies animales y vegetales, siendo el Sistema Solar sólo una pequeña provincia dentro de su vasto territorio.

En esta situación, la respuesta a la observación usual “si hay extraterrestres avanzados cerca de nosotros, ¿por qué no entran en contacto abierta y oficialmente y nos enseñan su ciencia y tecnología?”, parece obvia. ¿Enviaría algún país de este planeta una delegación oficial al territorio del gorila de montaña para presentarse abierta y oficialmente a las “autoridades” de los gorilas? ¿Se estrecharían la mano, llegarían a acuerdos e intercambiarían firmas con los machos dominantes? Respecto a enseñarnos su ciencia y tecnología, ¿quién se presentaría como voluntario para enseñar física, matemáticas e ingeniería a un grupo de gorilas? Además hay que tener en cuenta los límites de las capacidades cerebrales, independientemente de la cultura o la educación. Por ejemplo, vamos a preguntarnos cuantos plátanos serían necesarios para que los gorilas más inteligentes pudieran entender las ecuaciones de Maxwell del electromagnetismo (incluso aunque vieran la televisión o escuchasen la radio). De la misma manera podemos preguntarnos cuantos sandwiches, patatas fritas o cigarrillos serían necesarios para que los más inteligentes de entre nuestros científicos pudieran entender los resultados científicos y tecnológicos clave de una civilización mucho más avanzada. Nuestras facultades y habilidades intelectuales están limitadas por nuestras capacidades cerebrales, que no son en absoluto infinitas. Por lo tanto, es de lo más natural y razonable suponer que puedan existir conceptos y resultados científicos y tecnológicos clave, importantes, cuya comprensión quede totalmente más allá de las capacidades cerebrales de nuestra especie, pero esté al alcance de cerebros mucho más evolucionados y sofisticados correspondientes a civilizaciones mucho más avanzadas.

La motivación que subyace en esta idea ha sido el artículo reciente “Conflicto entre razonamiento antrópico y observación” (2) de Ken D. Olum [1]. En este artículo el autor presenta algunos cálculos respecto a las probabilidades de que los observadores inteligentes típicos de nuestro Universo pertenezcan a civilizaciones grandes (de tamaño galáctico) en el tiempo presente. La idea es que en el Universo observable, debido a la existencia de billones (3) de estrellas mucho más antiguas que el Sol, tienen que existir civilizaciones gigantescas mucho más antiguas que la nuestra, que podrían haberse expandido ampliamente a través del Universo. (Aunque no se menciona en [1], Enrico Fermi fue probablemente el primer científico en considerar argumentos similares, en los años cincuenta, que conducen a lo que podríamos denominar el problema o la paradoja del “alienígena ausente”, conocida en la literatura como “la Paradoja de Fermi” (4). En particular, haciendo la suposición de que el Universo es infinito, como en los modelos de inflación cosmológica perpetua (“eternal inflation”), y haciendo algunos cálculos conservadores, Olum predice que “all but one individual in 10 8 belongs to a large civilization”; es decir, que entre cien millones de individuos, todos excepto uno pertenecen a una civilización grande. Después invoca la premisa antrópica de que somos individuos típicos y, como resultado, predice que hay una probabilidad de 10 8 sobre 1 de que nosotros pertenezcamos a una civilización grande. Prescindiendo de la suposición de que el Universo sea infinito, pero manteniendo aún la inflación, el autor asegura que las predicciones no son muy diferentes de las del caso previo. Después de analizar varias posibilidades de dónde puede estar el problema, el autor concluye: “Una aplicación directa del razonamiento antrópico y suposiciones razonables sobre las capacidades de otras civilizaciones predicen que nosotros deberíamos formar parte de una civilización grande extendida por nuestra galaxia. Aunque la fiabilidad precisa de una predicción como ésta depende de las suposiciones que uno haga, es claramente muy alta. Sin embargo, nosotros no pertenecemos a una tal civilización. Así que algo debe de estar equivocado… pero entonces, ¿qué otros errores estamos cometiendo…?”

En este artículo presentamos lo que, creemos, es la solución más simple posible a los problemas y paradojas de Olum y Fermi sobre los “alienígenas ausentes”. Como discutiremos en detalle, nosotros podríamos muy bien formar parte de una civilización grande extendiéndose por toda nuestra galaxia (o una región amplia de la misma) sin ser conscientes de ello. Por tanto, una solución natural obvia sería que pertenecemos a una civilización grande muy avanzada, pero no somos “ciudadanos” de ésta debido a nuestro bajo nivel primitivo. Los dos errores principales de Olum, pues, habrían sido el suponer: primero, que somos observadores inteligentes típicos, y segundo, que pertenecer a una civilización implica ser ciudadano de la misma.

ubrana1Aparte, los argumentos de Olum respecto a que la inflación tiene necesariamente que agravar el problema (muy serio de por sí) del “alienígena ausente”, no nos parecen muy convincentes, y serían sin embargo algunos modelos de “universos branas” [2] lo que en nuestra opinión podría agravar dramáticamente este problema. La razón es la siguiente. Si existieran miles, o millones, de universos paralelos separados del nuestro a través de dimensiones extra, entonces sería natural esperar que una proporción de esos universos tuviesen las mismas leyes físicas que el nuestro (presumiblemente la mitad serían de materia y la otra mitad de antimateria), y también sería de esperar que muchas de las civilizaciones avanzadas correspondientes dominaran las técnicas de viajar o “saltar” a través de las dimensiones extra, al menos a través de algunas de ellas. En consecuencia se abrirían enormes posibilidades respecto a la expansión de civilizaciones avanzadas simultáneamente a través de varios universos paralelos con las mismas leyes físicas, dando lugar, como resultado, a imperios multidimensionales. Podría incluso suceder que la expansión a otras galaxias paralelas a través de dimensiones extra fuera más fácil, con más bajo costo, que la expansión dentro de la propia galaxia (5).

En muchos otros universos, sin embargo, las leyes físicas serían diferentes, correspondientes quizás a diferentes soluciones de la Teoría de Todo última (si es que esta Teoría existe, independientemente de que nosotros podamos o no llegar a descubrirla). Estas soluciones darían lugar, probablemente, a universos de “materia-sombra” respecto al nuestro, la cual sólo interaccionaría con nuestra materia gravitacionalmente, en el caso en que fuese traída a nuestro Universo mediante una tecnología apropiada. Esto no significa, no obstante, que los universos-sombra estarían necesariamente faltos de seres inteligentes. Si algunos de ellos tuvieran civilizaciones avanzadas, sus individuos podrían quizás “saltar” a nuestro Universo, pero no para colonizarlo, ya que ni siquiera verían nuestros planetas y estrellas, que atravesarían sin darse ni cuenta (únicamente notarían la atracción gravitatoria hacia sus centros). Y a la inversa, nosotros no podríamos ni ver, ni hablar a los visitantes-sombra, aunque ellos quizás podrían intentar comunicarse con los posibles seres inteligentes de nuestro Universo, a través de ondas gravitatorias por ejemplo. Respecto a los universos de antimateria, los antiobservadores inteligentes tampoco enviarían colonizadores (6) .

También tenemos que puntualizar que en [1] se hace uso continuo, repetido del concepto de “observador inteligente” sin dar una definición de su significado, lo cual dificulta seguir los argumentos y cómputos con propiedad. Por ejemplo, ¿los hombres de Cro-Magnon y de Neandertal contarían como civilizaciones de observadores inteligentes? ¿Y los seres humanos muy primitivos que habitan algunas selvas hoy en día? ¿Pertenecen a la civilización del planeta Tierra aunque sepan muy poco de ella?

En la discusión que sigue en las próximas secciones usaremos las siguientes definiciones intuitivas:

Civilizaciones primitivas: Son aquellas civilizaciones que hacen un uso notable de tecnología en la vida diaria, pero no pueden salir de sus planetas para colonizar otros en sistemas estelares diferentes. Su conocimiento científico puede alcanzar muchos niveles diferentes, yendo desde cero hasta niveles notablemente altos. En nuestro planeta parece que sólo entrarían en el cómputo de civilizaciones primitivas los grupos de seres humanos de, aproximadamente, los últimos 20.000 años, correspondientes a lo que los antropólogos denominan el Hombre Moderno, no así los grupos pertenecientes a las versiones varias del Hombre Primitivo, que sólo contarían como civilizaciones muy primitivas. Llamaremos a los individuos de las civilizaciones primitivas observadores inteligentes primitivos.

Civilizaciones avanzadas: Son aquellas civilizaciones tecnológicamente capaces de colonizar otros planetas en sistemas estelares diferentes del suyo, desde unos pocos planetas hasta miles de ellos o más en el caso de civilizaciones muy avanzadas. Dependiendo de su nivel tecnológico, podrían incluso viajar a través de dimensiones extra (si es que existen), por lo que quizás podrían visitar y colonizar planetas situados en algunas galaxias cercanas pertenecientes a posibles universos paralelos. Llamaremos a los individuos de estas civilizaciones observadores inteligentes avanzados y muy avanzados, respectivamente.

Ideas Principales

ubrana2Vamos a discutir en detalle la posibilidad de que nuestra pequeña civilización terrestre esté inmersa en una civilización grande sin saberlo. Esto nos conducirá de forma muy natural a la propuesta de dos ideas principales que llamamos el “Principio Subantrópico” y la “Conjetura de Indetectabilidad”.

Para comenzar volvamos al argumento principal. En nuestra galaxia hay miles de millones de estrellas mucho más antiguas que el Sol, siendo muchas de ellas miles de millones de años más antiguas, de hecho. Así pues, parece de lo más natural esperar, sin necesidad de invocar la inflación cosmológica, que en una cantidad razonable de sistemas estelares deben haber aparecido civilizaciones tecnológicas y una fracción de ellas (aunque sea pequeña) debe haber sobrevivido lo suficiente para extenderse por, al menos, amplias regiones de la galaxia. Es por tanto muy notable el hecho de que el Sistema Solar no haya sido nunca abordado ni colonizado por ninguna civilización avanzada… ¿o lo ha sido?

En nuestra opinión, hay un error importante en las suposiciones (implícitas) de Olum respecto a las relaciones entre las diferentes civilizaciones puestas en contacto en el proceso de expansión. Aunque no menciona este punto tan crucial, da la impresión de que él cree que las civilizaciones más avanzadas “tiran” de las menos avanzadas hasta su propio nivel para integrarlas, o al contrario, las explotan, perjudican o aniquilan para conquistar su planeta, en el caso de colonizadores agresivos. Estamos totalmente de acuerdo en que las civilizaciones avanzadas agresivas explotarían /perjudicarían/ aniquilarían a las menos avanzadas tanto como fuera conveniente para ellas. En el caso de civilizaciones avanzadas no agresivas, sin embargo, la posibilidad de que integraran a las menos avanzadas sólo tendría sentido si éstas no fuesen muy inferiores. Es decir, si el salto o distancia entre las dos civilizaciones no fuera muy grande, entonces sería realista esperar que la civilización superior empujase o tirase de la inferior hacia su propio nivel, al menos en cierta medida. En algunos casos, sin embargo, las civilizaciones avanzadas no agresivas encontrarían planetas con civilizaciones primitivas o muy primitivas, con una enorme distancia (tecnológica, científica y genética) entre ellas. En particular, las diferencias entre sus capacidades cerebrales y las de los individuos primitivos podrían ser patéticas. En estas circunstancias, sería completamente irrealista e ingenuo esperar que los individuos avanzados intentaran integrar a los primitivos en sus propias civilizaciones. Lo que sería de esperar, si acaso, es que se comportasen de forma “ecológica” hacia ellos, tratándolos de manera similar a una especie protegida, sin interferir (o sólo muy discretamente) con su evolución natural.

Con esta percepción es ahora mucho más fácil de aceptar la posibilidad de que el Sistema Solar pudiera haber sido hallado o colonizado hace muchos miles, o incluso millones de años, por al menos una civilización avanzada no agresiva que habría tratado, y pudiera que todavía tratara, a nuestro planeta como una reserva natural protegida. De hecho, incluso podrían haber traído muchas plantas y animales a la Tierra, incluyendo a nuestros ancestros, presumiblemente para mejorar sus condiciones de vida (pudieran haber estado en peligro de extinción en su planeta de origen, por ejemplo). (7) Quizás el Sistema Solar haya sido visitado por colonizadores agresivos, tanto como por no agresivos, habiéndose producido algunas batallas como resultado, o habiéndose llegado simplemente a negociaciones pacíficas entre ellos. Quizás los perdedores agresivos volverán en el futuro, para intentarlo otra vez…

Esta visión sobre nosotros mismos, una pequeña civilización primitiva inmersa en una gran civilización avanzada, nos lleva directamente a hacernos conscientes de que pudiéramos no encontrarnos entre los observadores inteligentes típicos de nuestra galaxia, sino sólo entre una pequeña proporción de observadores inteligentes primitivos, en su lugar, ignorantes por completo de su bajo nivel. Los observadores inteligentes típicos serían los ciudadanos de las civilizaciones avanzadas y muy avanzadas, quienes serían los “dueños” de la galaxia. Pero nuestra galaxia es sólo una galaxia típica de nuestro Universo observable. Esto nos conduce de forma muy natural a nuestra primera propuesta:

El Principio Subantrópico: Nosotros no somos típicos entre los observadores inteligentes del Universo. Las civilizaciones típicas de las galaxias típicas están cientos de miles, o millones, de años más evolucionadas que la nuestra y, consecuentemente, los observadores inteligentes típicos son órdenes de magnitud más inteligentes que nosotros.

Obsérvese que el Principio Subantrópico es casi equivalente a la propuesta de que, en el presente, todas las galaxias típicas del Universo (o vastas regiones de las mismas) están ya colonizadas por civilizaciones avanzadas, o muy avanzadas, en las que una pequeña proporción de sus individuos pertenecen a subcivilizaciones primitivas, como la nuestra. El que las subcivilizaciones primitivas conozcan o ignoren su bajo nivel dependería, muy probablemente, de los estándares éticos de las civilizaciones avanzadas en la que estuvieran inmersas. Si los estándares fuesen bajos, los individuos de las subcivilizaciones primitivas serían maltratados de muchas formas, con toda certeza, de la misma manera que en nuestra civilización grupos numerosos de seres humanos maltratan a otros seres humanos más débiles y/o en inferioridad de condiciones, así como a los animales en general. En este caso, pues, los individuos primitivos serían penosamente conscientes de su bajo nivel. Si, por el contrario, los estándares éticos de los individuos avanzados fueran elevados, entonces muy probablemente respetarían la evolución natural (biológica, social y cultural) de las subcivilizaciones primitivas tratándolas “ecológicamente” de forma similar a cualquier especie protegida. Así que en este caso, que creemos podría muy bien describir la situación de la civilización terrestre, los individuos primitivos serían completamente inconscientes de la existencia de la civilización avanzada grande en la que estarían inmersos.

Ahora viene una observación importante: si el Sistema Solar formara parte del territorio de una civilización avanzada, entonces ¿por qué no se detectan señales de civilización en ninguno de los planetas sólidos y satélites grandes que se hallan en su interior? Sería de lo más natural que se hubiesen construido bases a todo lo largo y ancho del Sistema Solar (incluyendo bases subterráneas y submarinas en el planeta Tierra) y quizás algunas colonias sobre, o debajo de, la superficie de algunos planetas sólidos y de algunos satélites grandes (¡esto es exactamente lo que nosotros planeamos hacer en el futuro!). La respuesta más simple sería que “ellos” no encuentran el Sistema Solar lo suficientemente atractivo como para establecerse en él y, en consecuencia, sólo tienen unas pocas bases diminutas difíciles de detectar. Sin embargo, independientemente de si encuentran el Sistema Solar atractivo o no para establecerse y levantar colonias, creemos que todas las civilizaciones avanzadas tienen que ser conscientes, necesariamente, de la existencia de civilizaciones avanzadas agresivas y, como resultado, deben haber desarrollado sistemas de camuflaje muy sofisticados, de manera que ningún observador externo (ni sus sondas) pueda detectar señal alguna de civilización. Es probable que, en muchos casos, incluso manipulen y distorsionen los datos globales de sus planetas (temperatura, composición del aire, etc.), para confundir a los observadores externos, con el propósito de disuasión (8). Este es el contenido de nuestra segunda propuesta:

La Conjetura de Indetectabilidad: Genéricamente, todas las civilizaciones suficientemente avanzadas camuflan sus planetas por razones de seguridad, de manera que ninguna señal de civilización pueda ser detectada por observadores externos, quienes sólo obtendrían datos distorsionados con el propósito de disuasión.

Obsérvese que si esta conjetura resultara ser cierta, entonces no podríamos estar seguros ni siquiera de que la civilización terrestre sea la única civilización que habita en el Sistema Solar, como creemos firmemente (esto es independiente, de hecho, de si nuestra civilización está o no inmersa en una civilización avanzada grande, sólo es necesario que tengamos “vecinos avanzados”). De hecho, resulta notable la inconsistencia en el razonamiento científico que se usa en las observaciones astronómicas de planetas y satélites. Se utiliza como punto de partida la suposición, no probada, de que en el origen de las observaciones no hay seres inteligentes manipulando los datos que recibimos, y luego se concluye que no hay señales de vida inteligente como prueban los datos. Pero esta suposición podría no ser cierta. Lo correcto en este caso sería concluir que no hay señales de civilizaciones primitivas, como la nuestra, que se dejarían detectar por observadores externos, pero nada puede decirse respecto a la posibilidad de civilizaciones avanzadas, capaces de confundir y despistar a nuestros telescopios, detectores y sondas, y que no se dejarían detectar.

Finalmente, tenemos que mencionar que el primer erudito, al menos en la historia occidental, que sugirió que muchas estrellas ahí fuera podrían tener planetas similares al nuestro: con plantas, animales, gente, etc., fue Giordano Bruno, en el siglo XVI. Afirmaba que el Sol sólo era una estrella entre miríadas, y por lo tanto, como el Sol, muchas otras estrellas tendrían también planetas girando a su alrededor y seres vivos los habitarían [4]. Para apreciar el genio de Giordano Bruno, hay que tener en cuenta que vivió en una época en la que más del 99% de los intelectuales creían que la Tierra era el centro del Universo, y unos pocos, como Copérnico y Galileo, creían que era el Sol el centro del Universo, en su lugar, siendo las estrellas cuerpos celestiales brillantes de naturaleza desconocida (9). Hoy en día sabemos que el Universo no tiene centro y que nuestro planeta es sólo una partícula de polvo diminuta en su inmensidad. A pesar de esto, para muchos seres humanos la Tierra es aún el centro del Universo, el planeta “elegido” habitado por los seres más perfectos e inteligentes de todo el Universo: la Corona de la Creación. (¡Existen incluso científicos e intelectuales “normales” que se preguntan si todo el Universo habrá sido creado sólo para que existamos nosotros, los seres humanos terrestres!).

Conclusiones y Comentarios Finales

Hemos discutido la posibilidad de que nuestra civilización pudiera estar inmersa en una civilización avanzada grande extendiéndose por (al menos) una región amplia de nuestra galaxia. Esto sería de esperar, de hecho, ya que en nuestra galaxia existen muchos miles de millones de estrellas mucho más antiguas que el Sol. Haciendo dos suposiciones simples y naturales vemos que esta posibilidad no puede descartarse.

La primera suposición explicaría por qué los miembros o ciudadanos de la civilización grande no interaccionarían ni socializarían con nosotros (abierta y oficialmente, al menos). La razón sería que nosotros no cumplimos los requisitos mínimos para ser miembros ni asociados, aunque pudiera suceder que nos considerasen como posibles mascotas o “amigos”. Generalizando esta situación, teniendo en cuenta que vivimos en una galaxia típica, llegamos al Principio Subantrópico, que dice que nosotros no somos típicos entre los observadores inteligentes del Universo, sino que nos encontramos muy por debajo de los estándares.

La segunda suposición, que llamamos la Conjetura de la Indetectabilidad, explicaría por qué no detectamos señal alguna de esta civilización grande en la que estaríamos inmersos. La razón sería que, en general, todas las civilizaciones avanzadas serían indetectables por razones de seguridad, debido a la existencia de civilizaciones avanzadas agresivas. En cualquier caso, ¿por qué razón una civilización avanzada permitiría a cualquier civilización alienígena ver sus ciudades, laboratorios, instalaciones militares, etc. cuando, en su lugar, podría confundirla y despistarla muy fácilmente?

El Principio Subantrópico es casi equivalente a la propuesta de que todas las galaxias típicas del Universo están ya colonizadas (o al menos amplias regiones de las mismas) por civilizaciones avanzadas o muy avanzadas, lo cual es una suposición de lo más natural teniendo en cuenta que muchos miles de millones de estrellas que pueblan las galaxias típicas son miles de millones de años más antiguas que el Sol. En estas civilizaciones avanzadas grandes siempre existirían, de forma genérica, un pequeño porcentaje de individuos que pertenecerían a subcivilizaciones primitivas. Si los estándares éticos de los individuos avanzados fuesen bajos, entonces los individuos primitivos serían maltratados de muchas maneras (quizás incluso aniquilados). Si los estándares éticos de los individuos avanzados fueran elevados, en su lugar, entonces probablemente tratarían a los individuos primitivos de una manera ecológica; es decir, como a una especie protegida que vive en una reserva natural. En este caso, que bien pudiera describir la situación de nuestra civilización, la mayoría de los individuos primitivos ignorarían completamente la existencia de la civilización avanzada en la que estarían inmersos.

También hemos argumentado que la idea de universos branas, aunque aún se encuentra en una fase muy prematura, podría de hecho agravar enormemente el problema del “alienígena ausente”, puesto de manifiesto por primera vez por Enrico Fermi, como ya hemos mencionado. La razón es que, si existieran otros universos paralelos con las mismas leyes físicas que el nuestro, podría ocurrir que algunas de sus civilizaciones avanzadas fueran técnicamente capaces de “saltar” a través de las dimensiones extra a nuestra galaxia con el propósito de expansión y colonización. Como resultado, podría incluso suceder que los dueños del Sistema Solar (si es que existen) hubieran venido de otro universo y hubiesen creado un imperio gigantesco multidimensional, con amplias regiones de territorio en varias galaxias “paralelas”. Podría ocurrir también que las civilizaciones avanzadas encontraran más eficiente (más barato y preferible energéticamente) expandirse a través de dimensiones extra que dentro de su propia galaxia.

Finalmente, en el Apéndice tratamos el tema de los posibles contactos e interacciones entre civilizaciones o individuos avanzados y civilizaciones o individuos primitivos. En nuestra opinión, sería altamente improbable que una civilización avanzada no agresiva se presentase abiertamente a alguna civilización primitiva. No obstante, a nivel de los individuos hemos identificado tres causas o razones principales que podrían motivar a individuos de civilizaciones avanzadas a interaccionar o buscar relaciones con individuos primitivos: objetivos/fines científicos, afecto/entretenimiento y propósitos delictivos de todo tipo. También hacemos notar que el Principio Subantrópico y la Conjetura de Indetectabilidad predicen una probabilidad muy baja de éxito para el proyecto SETI, debido al pequeño porcentaje de civilizaciones tecnológicas que serían susceptibles de ser detectadas (el período de detectabilidad de una civilización promedio podría durar menos de 500 años).

Apéndice

En lo que sigue discutiremos las posibles fuentes de contacto e interacciones entre civilizaciones o individuos avanzados y civilizaciones o individuos primitivos. Como argumentamos en los preliminares, creemos muy improbable el que una civilización avanzada no agresiva contactase a alguna civilización primitiva “abierta y oficialmente”, al menos hasta que esta última alcanzase un grado de desarrollo notable que nuestra civilización no ha alcanzado aún. Las civilizaciones avanzadas agresivas, sin embargo, se “presentarían” antes, después o durante el ataque, según su propia conveniencia. (El hecho de que nuestra civilización no haya sido nunca atacada por alienígenas agresivos, hasta lo que la historia conoce, podría ser en efecto un indicio de que pertenecemos a una civilización avanzada no agresiva que protege el planeta Tierra como parte de su territorio).

Si ahora consideramos posibles contactos y relaciones entre individuos de civilizaciones avanzadas e individuos primitivos, en vez de entre sus civilizaciones, se presentan muchas más posibilidades. Con el objeto de identificar qué individuos avanzados podrían estar interesados en interaccionar y relacionarse con individuos primitivos, y por qué razones, llegamos a distinguir tres fuentes principales de contactos:

1) Investigación científica llevada a cabo por científicos oficiales relacionados con las ciencias de la vida, tales como biólogos, médicos, antropólogos, sociólogos, sicólogos, etc. El que las correspondientes actividades de investigación pudieran dañar a los individuos primitivos (física o mentalmente), dependería de las regulaciones legales de las civilizaciones avanzadas con respecto al trato ético hacia individuos de civilizaciones primitivas.

2) Entretenimiento, afecto, etc. Es decir, un individuo de una civilización avanzada podría establecer contacto con individuos primitivos simplemente para entretenerse y relajarse. El individuo avanzado podría tener, con respecto a los individuos primitivos, el tipo de sentimientos que nos empujan a nosotros a interaccionar y jugar con perros y gatos y otras muchas especies. Además, si en nuestro planeta hay millones de amantes de los perros y millones de amantes de los gatos, y hay incluso amantes de las serpientes, de los cerdos,… y de los gorilas, sería de lo más natural esperar que pudieran existir algunos amantes de los individuos primitivos, en particular de los humanos terrestres, entre los alienígenas avanzados. ¿Por qué no? Podría darse el caso, especialmente entre aquellos individuos avanzados que tuvieran que pasar largas temporadas trabajando en planetas primitivos, viviendo en bases aburridas subterráneas o submarinas, que existirían en nuestro planeta con toda seguridad en el caso en que nuestra civilización estuviera inmersa en una civilización grande (los trabajadores de las bases serían los “guardas” o militares que estarían a cargo del planeta).

3) Propósitos delictivos de todo tipo, incluyendo actividades llevadas a cabo por científicos oficiales que estuviesen prohibidas por sus regulaciones éticas legales. Podemos imaginarnos docenas de propósitos delictivos diferentes por los que los individuos primitivos podrían ser secuestrados, torturados e incluso asesinados, incluyendo tópicos abyectos tales como “alta gastronomía” y juegos sádicos. Siendo realistas, sólo hay que pensar en el trato cruel que algunos seres humanos infligen a sus víctimas, ya sean otros seres humanos (a menudo niños) o animales. La cuestión es que el nivel ético de un individuo, o una civilización, no crece necesariamente en paralelo con sus logros científicos y tecnológicos, ni con su nivel de bienestar material. En el caso en que nuestra civilización estuviera inmersa en una civilización grande, una de las tareas de los “guardas” viviendo en las bases sería, sin duda, ahuyentar a los cazadores de humanos y a otros proscritos.

En cuanto al proyecto SETI: search for extraterrestrial intelligence (búsqueda de inteligencia extraterrestre), si la Conjetura de Indetectabilidad resultara ser cierta, entonces SETI pasaría a ser SETPI: search for extraterrestrial primitive intelligence (búsqueda de inteligencia extraterrestre primitiva). La razón sería que, en este caso, sólo las civilizaciones primitivas podrían ser detectadas por observadores externos. Por otro lado, si el Principio Subantrópico es correcto, entonces las civilizaciones primitivas serían muy escasas comparadas con el total de las civilizaciones tecnológicas, y mucho más escasas serían aquellas con un nivel tecnológico apropiado para producir emisiones electromagnéticas que pudieran ser detectadas por civilizaciones distantes. (En nuestra opinión, el período de “detectabilidad” de una civilización promedio podría durar menos de 500 años). Así pues, la probabilidad de que una civilización primitiva detectara otra sería muy pequeña. Por estas razones, el Principio Subantrópico y la Conjetura de Indetectabilidad predicen una baja probabilidad de éxito para el proyecto SETI (10).

Un último comentario es que nunca hemos hecho ningún tipo de investigación en el tema de los contactos declarados como alienígenas. Así pues, no tenemos ninguna opinión sobre la veracidad o falsedad de los supuestos contactos que circulan por los medios de comunicación. No obstante, creemos que debe de ser imposible identificar contactos alienígenas verdaderos (si es que existen) simplemente leyendo los informes dados a, o escritos por, sus contactados. La razón es que, para nuestra intuición, las afirmaciones de civilizaciones mucho más avanzadas que nosotros tienen que sonar necesariamente ridículas, hilarantes, locuras de pura ciencia ficción. Pero lo mismo habría sucedido si nosotros hubiéramos descrito nuestros aparatos de televisión, nuestros aviones, nuestros hornos microondas, nuestros ordenadores, etc…. a la gente de ¡hace sólo 100 años! Queremos hacer notar también que muchas personas, incluyendo muchos científicos, tienen gran reluctancia y aversión, muy profundamente enraizadas, en aceptar la posibilidad de que puedan existir especies extraterrestres mucho más avanzadas e inteligentes que nosotros, que incluso pudieran visitar nuestro planeta. Llamamos a este prejuicio el “Síndrome de la Corona de la Creación” (SCC), por razones obvias. Curiosamente, mientras que muchas personas religiosas no sufren el SCC, muchos ateos lo sufren (una explicación podría ser que crecieron en familias muy religiosas que implantaron en las mentes de sus hijos impresiones muy fuertes sobre la grandeza y lo excepcional de la especie humana) (11).

Para terminar, queremos señalar que la situación actual en cuanto a la búsqueda de inteligencia extraterrestre (Search for ExtraTerrestrial Intelligence) pudiera muy bien venir descrita por la popular canción protesta americana de los años sesenta, que transcribimos a continuación:

Where have all the aliens gone?
Long time passing….
Where have all the aliens gone?
Long time ago….
Where have all the aliens gone?
Could be hidden everywhere!
When will we ever learn?
When will we ever learn?
(Repetir tres veces)

BEATRIZ GATO RIVERA

Notas

(1) Además, a medida que las civilizaciones fueran alcanzando cierta destreza en el campo de la ingeniería genética, la tendencia general sería a “mejorar” la propia especie, entre otras, con lo que se aceleraría la evolución biológica a ritmos inimaginables. Damos las gracias a varios lectores, especialmente Jim Bogan, por esta sugerencia tan importante.

(2) El artículo [1] está escrito en inglés y es nuestra la traducción del título “Conflict between anthropic reasoning and observation”

(3) Aquí nos referimos a billones europeos (1012) que son mil veces más grandes que los billones americanos (109) a que nos referíamos en la versión original de este artículo en inglés. En consecuencia la expresión ‘thousands of billions’ la hemos traducido como ‘billones’

(4) Damos las gracias a Juan Luis Mañes y a Cumrun Vafa por esta información.

(5) Los primeros científicos que consideraron dimensiones extra y universos paralelos fueron, probablemente, Maxwell y Faraday en el siglo XIX. Fuera de la esfera científica esta idea tiene muchos miles de años de antigüedad. En el presente estamos todavía en una fase muy prematura en el estudio de los universos branas y no sabemos si estas ideas son en verdad realistas. Cumrun Vafa, de la Universidad de Harvard, opina que el hecho de que no veamos alienígenas a nuestro alrededor podría ser la primera prueba de la existencia de universos branas: todos los alienígenas avanzados habrían emigrado a universos paralelos mejores que éste (nuestro Universo tendría “medida matemática” cero) [3].

(6) Aunque podrían enviar antiprisioneros, cuya llegada se conocería como explosiones de rayos gamma.

(7) Una de las actividades esperables de las civilizaciones avanzadas sería la diseminación de la vida en planetas “prometedores”, del mismo modo que nosotros plantamos árboles en lugares adecuados. Si el comienzo de la vida sobre la Tierra hubiera sucedido de esta manera, entonces todos los seres vivos terrestres tendríamos bloques o bases de ADN comunes con los seres vivos de miles de otros planetas que hubiesen pasado por el mismo proceso de inseminación con las mismas bacterias. Es por tanto concebible que, bajo estas circunstancias, se pudieran haber traído plantas y animales a la Tierra cuyo origen extraterrestre fuera imposible de detectar por ningún biólogo o genetista.

(8) Puede sonar extraño que las civilizaciones avanzadas necesiten protegerse contra agresores. Sin embargo, no hay una sola prueba o indicación de que el desarrollo ético de una civilización, o un individuo, crezca en paralelo con su nivel de bienestar material o con su desarrollo tecnológico y científico. También puede argumentarse que las civilizaciones avanzadas agresivas tienen que autoaniquilarse, lo que parece una suposición razonable. La cuestión crucial no es, sin embargo, si se autoaniquilarán o no, sino cuanto daño pueden hacer a otras civilizaciones (tanto primitivas como avanzadas) antes de autoaniquilarse.

(9) Por éstas y otras ideas Giordano Bruno fue hecho prisionero durante ocho años y finalmente fue quemado en la hoguera en Roma, en la piazza Campo di Fiori, el 17 de Febrero de 1600. La iglesia católica, que hace algunos años se disculpó por el trato dado a Galileo, nunca se ha disculpado, sin embargo, por el trato que infligió a Giordano Bruno.

(10) Los expertos del proyecto SETI deberían quizás unirse a la competencia para colaborar: las “antenas humanas” o “expertos-SETI-alternativos”, que afirman mantener contactos estables y a largo plazo con “partners” alienígenas, algunos desde su casa; es decir, desde sus propios planetas y otros desde bases subterráneas o submarinas aquí en la Tierra, donde vivirían temporalmente. El récord en tales supuestas relaciones lo ostenta, probablemente, el grupo español Aztlán, quienes llevan alrededor de veinticinco años reuniéndose una noche por semana para establecer (lo que ellos afirman ser) comunicaciones telepáticas con un grupo de sociólogos del planeta Apu, en órbita alrededor de Alfa B Centauro, que se encontrarían en su planeta.

(11) En resumen, los afectados por el SCC parecen creer firmemente, o esperar, que nadie en todo el Universo puede hacer lo que nosotros no podemos hacer, en particular viajes interestelares. Es interesante observar también que entre ellos abundan los que albergan grandes expectativas sobre las capacidades y los logros futuros que nos esperan a nuestra civilización. Sin embargo, en sus razonamientos parecen carecer de la habilidad de intercambiar “nosotros” por “ellos” y el futuro por el pasado, en referencia a posibles civilizaciones millones de años más antiguas que la nuestra. Por ejemplo, muchos de ellos aceptan de buen grado las sugerencias del tipo “llegaremos a otros planetas y estrellas”, “colonizaremos la galaxia”, etc. y sin embargo no pueden ni escuchar las sugerencias de que “ellos pueden haber llegado a otros planetas y estrellas (incluidos el Sistema Solar y la Tierra)”, “ellos pueden haber colonizado la galaxia”, etc., que son recibidas con sarcasmo, desaprobación e incluso agresividad.

Referencias

[1] K. Olum, ‘Conflict between anthropic reasoning and observation’, gr-qc/0303070.
[2] N. Arkani-Hamed, S. Dimopoulos and G.R. Dvali, Phys. Lett. B429, 263, 1998; Phys.
Rev. D 59, 86004, 1999; Phys. Today 55N2, 35, 2002.
L. Randall and R. Sundrum, Phys. Rev. Lett. 83, 4690, 1999.
[3] C. Vafa, private communication.
[4] G. Bruno, Sobre el Infinito Universo y los Mundos, 1584.

Agradecimientos

Doy las gracias a los muchos lectores de este artículo que me han expresado su apreciación por el mismo. Desde que se publicó en los archivos científicos “Popular Physics” y “Space Physics” (physics /0308078) en Agosto de 2003, hace exactamente un año, he recibido una avalancha de cuestiones, comentarios, sugerencias, observaciones,… y también una cantidad apreciable de información en la forma de bibliografía y de páginas web, relacionadas con las materias que se discuten en este artículo. Desafortunadamente no he tenido oportunidad de leer más que una mínima parte de esa información, por falta de tiempo. También estoy muy agradecida a mi amiga María Teresa Fernández Martínez por su ayuda inestimable en la traducción de este artículo al castellano y por muchas conversaciones muy interesantes sobre temas relacionados con el mismo.

LA AUTORA es natural de Madrid. Licenciada y doctora en Ciencias Físicas por la Universidad Complutense de Madrid, es especialista en Física de Partículas Elementales y Física Matemática. Habiendo pasado tres años postdoctorales en el MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts) y otros tres años en el CERN, laboratorio europeo de investigación nuclear, desde 1990 forma parte de la plantilla científica del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas).

 

UN CIENTÍFICO AFIRMA QUE MARTE FUE ARRASADA POR EXPLOSIÓN NUCLEAR

nuke-585x306¿Por qué en muchas de las fotografías de la superficie de Marte hay estructuras que parecen como si hubieran sido destruidas y cubiertas de polvo? De acuerdo con un nuevo libro escrito por el Dr. John Brandenburg, la razón no es otra sino que dos antiguas civilizaciones marcianas fueron aniquiladas con armas nucleares por otros alienígenas. Y lo que es peor, podríamos ser los siguientes.

El libro de Brandenburg se titula “Death on Mars: The Discovery of a Planetary Nuclear Massacre” (Muerte en Marte: El Descubrimiento de una masacre nuclear planetaria) y se publicará en febrero de 2015. El analiza partes de sus hallazgos en el Encuentro Anual de la American Physical Society y en un artículo que será publicado en el Journal of Cosmology and Astroparticle Physics.
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Dr. Brandenburg había teorizado previamente que el color rojo de Marte y las sustancias radiactivas en su suelo eran el resultado de una explosión termonuclear por causas naturales. Ahora dice que la “alta concentración” de xenón-129 en la atmósfera marciana y el uranio y el torio en la superficie son los restos de dos explosiones nucleares no naturales, muy probablemente provocada por invasores alienígenas.

¿Quiénes fueron esos alienígenas que invadieron y finalmente aniquilaron el planeta? Brandenburg cree Marte alguna vez tuvo un clima parecido a la Tierra y fue habitado por dos civilizaciones – una en una región llamada Cydonia Mensa y otro en Galaxias Chaos. ¿Por qué estas dos regiones?

Brandenburg

“El análisis de las nuevas imágenes de Odyssey, MRO y las sondas Mars Express ahora muestran una fuerte evidencia de objetos arqueológicos erosionados en estos sitios.”
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Las imágenes muestras de hecho lo que parecen ser estructuras en esas áreas, aunque algunas, como la llamada “cara de Marte” en Cydonia se han atribuido a la arena movediza.
¿Qué significa todo esto para Brandeburg?

“Tomados en conjunto, los datos demandan que la hipótesis de Marte como un sitio donde se haya producido una antigua masacre nuclear planetaria, debe ser considerada.”

Brandenburg especula además que la

ParMU3adoja de Fermi se debe a una poderosa raza alienígena que borra a otras civilizaciones alienígenas antes de que puedan contactar con las demás. Presenta esto como una razón para visitar Marte, estudiar lo que pasó allí, y así podríamos estar preparados para un ataque.

Un viaje a Marte podría responder un montón de preguntas, Dr. Brandenburg. Sus puntos de vista son interesantes, pero bastante inconexos. ¿O ustedes creen que no?


PAUL SEABURN

¿CÓMO CAMBIARÍA LA HUMANIDAD SI SUPIÉRAMOS QUE LOS ALIENÍGENAS EXISTEN?

IOAún tenemos que descubrir alguna señal de una civilización extraterrestre, una posibilidad que literalmente podría cambiar de la noche a la mañana. Si esto ocurriera, nuestro sentido de nosotros mismos y de nuestro lugar en el cosmos sería perturbado para siempre. Incluso podría cambiar el curso de la historia humana. ¿O no?

La semana pasada(*publicado originalmente el 14/2/14, n. T.), Seth Shostak, de SETI, afirmó que detectaremos una civilización alienígena en 2040. Personalmente, no creo que esto vaya a suceder (por razones que puedo esclarecer en un futuro post – pero la Paradoja de Fermi indudablemente es un factor,así  como el problema de la recepción de señales de radio coherentes a través de distancias estelares). Pero me hizo preguntarme: ¿Cómo, en todo caso, cambiaría la trayectoria del desarrollo de una civilización si tuviera definitiva prueba de que extraterrestres inteligentes (ETI) fueran reales?

Encontrar a un mundo parecido al nuestro

Mientras pensaba en esto, asumí un escenario con tres elementos básicos.

En primer lugar, que la humanidad tendría este descubrimiento histórico dentro de los próximos años. En segundo lugar, que nosotros de hecho no hemos contactado con otra civilización (sólo la recepción, por ejemplo, de una transmisión de radio – algo así como una señal de Lucy que nos de pistas de su existencia). Y en tercer lugar, que la ETI en cuestión estaría más o menos al mismo nivel de desarrollo tecnológico que nosotros (por lo que no estarían mucho más avanzados que nosotros; sin embargo, si la señal proviniera de una distancia extrema, como cientos o miles de años luz de distancia, estos extraterrestres probablemente serían muy avanzados. O podrían haber desaparecido del todo, víctimas de su propia autodestrucción).

Lancé esta pregunta a mi amigo y colega Milan Cirkovic. Él es un investigador asociado en el Observatorio Astronómico de Belgrado y un destacado experto en SETI.

“Bueno, esa es una pregunta muy práctica, ¿no?” , respondió. “Debido a que la gente ha estado esperando algo así desde 1960 cuando se puso en marcha SETI, -en realidad no han estado esperando encontrar supercivilizaciones de mil millones de años de edad ni sólo algunas estúpidas bacterias.”

De hecho, la filosofía subyacente de SETI en el transcurso de sus 50 años de historia ha sido que probablemente vamos a detectar una civilización más o menos igual a la nuestra,- para bien o para mal. Y sin duda, en retrospectiva, se comenzó a buscar “para mal” cuando se desvanecieron las esperanzas de un éxito temprano. Frank Drake y sus colegas pensaron que encontrarían señales de ETI con bastante rapidez, pero resultó no ser el caso (aunque el eco de Drake todavía se puede escuchar en el injustificado optimismo de contacto de Seth Shostak.

“Enormes Implicaciones”

“Algunas personas argumentaron que una simple señal no significaría mucho para la humanidad”, añadió Cirkovic, “pero creo que Carl Sagan, como de costumbre, tuvo una buena respuesta a esto.”

En concreto, Sagan dijo que la comprensión misma de que no somos los únicos en el universo tendría enormes implicaciones para todos aquellos campos en los que el antropocentrismo reina.

“Lo que quiere decir, supongo, la mitad de todas las ciencias y cerca del 99% del otro discurso, no científico”, dijo Cirkovic.

Sagan también creía que la detección de una señal podría reavivar el entusiasmo por el espacio en general, tanto en términos de investigación y, finalmente, la colonización del espacio.

“Este último punto era bastante clarividente, en realidad, porque en el momento en que dijo esto no había mucho entusiasmo al respecto y era mucho menos visible y evidente de lo que es hoy”, agregó.

Sin duda esto probablemente generaría una tremenda excitación y entusiasmo por la exploración espacial. Además de expandirnos en el espacio, se añadiría un impulso para llegar a su encuentro.

Al mismo tiempo, sin embargo, algunos de los presentes en la Tierra podrían contra-argumentar que debemos permanecer en casa y ocultarnos de civilizaciones potencialmente peligrosas (ah, pero ¿y si todo el mundo hiciera esto? ). Irónicamente, algunos incluso podrían argüir que deberíamos reforzar de manera significativa nuestras tecnología militares y espaciales para afrontar las potenciales amenazas alienígenas.

Trayectorias de desarrollo

En respuesta a mi pregunta sobre la detección de la ETI que afecta a la trayectoria de desarrollo de las civilizaciones, Cirkovic respondió que los dos puntos de Sagan se pueden generalizar a cualquier civilización en sus primeras etapas de desarrollo.

Él cree que la superación de los prejuicios de especie, junto con un interés constante e interacción con el medio cósmico, debe ser deseable para cualquier actor (incluso lejanamente) racional en cualquier lugar. Pero Cirkovic dice que puede haber excepciones, -como las especies que surgen de ambientes radicalmente diferentes, por ejemplo, las atmósferas de planetas jovianos. Tales especies probablemente tendrían una falta de interés en el espacio circundante, que sería invisible para ellos prácticamente el 99% del tiempo.

Así que si Sagan está en lo cierto, la detección de una civilización alienígena en este momento de nuestra historia probablemente sería una buena cosa. Además de fomentar la ciencia y el desarrollo tecnológico, nos motivaría para explorar y colonizar el espacio. Y quién sabe, incluso podría instigar cambios culturales y políticos significativos (incluyendo la aparición de partidos políticos, tanto en apoyo y en contra de todo esto). Incluso podría dar lugar a nuevas religiones, o eliminarlas por completo.

Otra posibilidad es que nada cambiara. La vida en la Tierra seguiría como de costumbre, la gente trabajando para pagar sus cuentas y mantener un techo sobre sus cabezas. Podría haber una especie de desapego a todo el asunto, lo que conduce a una cierta incertidumbre.

Sin embargo, al mismo tiempo, podría dar lugar a la histeria y paranoia. Lo que es peor, y en una retorcida ironía, la detección de una civilización igual a la nuestra (o cualquier tipo de vida menos avanzada que la nuestra, para el caso) podría utilizarse para alimentar la Hipótesis del Gran Filtro de la Paradoja de Fermi. Según Nick Bostrom de Oxford, esto sería un fuerte indicio de que nos espera la destrucción en el (probablemente) cercano futuro, -un filtro que afecta a todas las civilizaciones en nuestro nivel tecnológico actual(o similar). La razón, dice Bostrom, es que, en ausencia de un Gran Filtro, la galaxia debería estar colmada de super-avanzadas ETI en este instante. Lo cual es claramente incierto.

Uff. La estúpida Paradoja de Fermi siempre interponiéndose en el camino de nuestros planes futuros.

GEORGE DVORSKY (14/2/2014) [Traducido por JUAN PEDRO MOSCARDÓ para LIBERTALIADEHATALI]

LA VIDA EN LA MATRIX: NUEVA EVIDENCIA APOYA LA TEORÍA DE LA SIMULACIÓN

thirteenth-floor-640x420Nick Bostrom se ha convertido en algo así como una celebridad de culto en los círculos alternativos por su teoría de la Simulación. Esta teoría supone que, debido a la gran probabilidad de que las singularidades tecnológicas ocurran en el universo, es muy probable que civilizaciones avanzadas, -ya sea nosotros en el futuro, o alienígenas en una lejana galaxia-, hayan creado o crearán simulaciones. Dado que el número de estas simulaciones se contarían por miles de millones, Bostrom sostiene que en realidad es muy probable que estamos viviendo en una especie de simulación por ordenador.

La teoría actual es más elegante que nuestra descripción y se entiende mejor leyendo el documento original de Bostom, que suministra las ecuaciones matemáticas que la sustentan. Desde su publicación, la teoría de la simulación se ha convertido en una musa familiar para las audiencias de ciencia ficción, explorada en películas como The Matrix, Nivel 13, Dark City, y un puñado de películas de anime.

Para la mayoría de la gente, es un concepto excitante, pero en última instancia, incomprensible, algo que está por ahí, tan alejado de la realidad práctica que casi no vale la pena pensar en ello. Pero si eres como nosotros y te gusta ponderar lo distante, lo sublime, lo desconocido, y lo increíble sobre lo cotidiano, la teoría de la simulación en realidad ofrece una fecunda base para evaluar algunas de las preguntas más desconcertantes que nuestra civilización intenta responder.

FALLOS TÉCNICOS EN LA MATRIX

Se ha sugerido que la teoría de la simulación en realidad ayudaría a explicar la actividad paranormal, como fantasmas, casas encantadas, PES en sus múltiples formas y demonios. Visto como parte de la simulación, son simplemente pedazos errantes de código. Entidades como el Big Foot y el monstruo del lago Ness son tan reales como el pastel de manzana, excepto que los programas que están plagados de fallos técnicos.

La teoría de la simulación también explicaría los OVNIS, e incluso la falta de ovnis. Sí, tanto uno como lo otro. Con los ovnis, como señala Micah Hanks en La Singularidad Ovni, una de las anomalías más desconcertantes es que parecen desaparecer en un instante. Muchos ufólogos han señalado que los ovnis a menudo se comportan como si estuvieran en alguna realidad alternativa y de vez en cuando podemos verlos y detectarlos. La teoría de la simulación conciliaría el extraño comportamiento ovni, ya que serían programas pésimamente escritos (tal vez la diversión ociosa de un adolescente post-humano), o bien habrían sido deliberadamente programados para confundirnos.

La falta de extraterrestres u ovnis también podría conciliarse con la teoría de la simulación. La Paradoja de Fermi, que describe lo increíblemente extraño que resulta que en un universo tan asombrosamente enorme que contiene miles de millones de galaxias, cada una con millones de estrellas, con tal alta probabilidad para la vida inteligente (al menos de acuerdo con la ecuación de Drake ), nos hemos encontrado con el silencio cósmico. Pues bien, la teoría de la simulación podría indicar simplemente que la razón por la que no hemos encontrado señales de vida extraterrestre es porque no estaba escrito en el universo que ocupamos. O si lo ha sido, está siendo deliberadamente ocultado. Tal vez pronto se lanzará ese programa, o tal vez la nuestra es una experimento existencial sobre la soledad y la patología de las especies. Tal vez nuestro operador de simulación es un bastardo sádico.

RETÍCULA DE CRONODINÁMICA CUÁNTICA

Tal vez lo más curioso de la teoría de la simulación es que hay prominentes científicos y físicos, que no sólo la consideran posible, sino que están llevando a cabo activamente experimentos para probarla. Un equipo de físicos alemanes piensan que con el tiempo seremos capaces de pintar un mejor retrato de la denominada simulación numérica que es nuestro universo. Ellos están trabajando para crear una mini-simulación que requiere restricciones físicas para ejecutarse. Quieren ver si existen las mismas limitaciones en nuestro propio universo. Con el fin de crear la simulación, los físicos están usando un método llamado Retícula de Cromodinámica Cuántica para tratar de descubrir si existe una red subyacente al espacio/tiempo en nuestro universo. A pesar de que sólo han recreado un pequeño rincón del universo conocido, -unos pocos femtómetros-, han simulado la  hipotética retícula y ahora están buscando las coincidencias con las limitaciones físicas.

Una popular limitación implica partículas de alta energía. Resulta que nuestro universo tiene de hecho una limitación física que no se entiende completamente. Se la conoce como el límite Greisen-Zatsepin-Kuzmin o GZK. Y esta limitación es inquietantemente similar a lo que los físicos predicen que existiría en un universo simulado.

CÓDIGO INFORMÁTICO HALLADO EN LA TEORÍA DE CUERDAS

En los últimos dos años, el físico teórico S. James Gate ha descubierto algo extraordinario en su investigación sobre la teoría de cuerdas. Esencialmente, en el fondo de las ecuaciones que usamos para describir nuestro universo Gate ha encontrado código informático. Y no cualquier código, sino uno muy peculiar, un código binario lineal auto-dual de corrección de errores. Así es, corrección de errores de unos y ceros en el núcleo cuántico de nuestro universo.

Si bien nadie puede decir que esto es una prueba irrefutable de la matrix, es ciertamente revelador escuchar a S. James Gate y Neil deGrasse Tyson hablar en susurros casi profesionales sobre las consecuencias de la búsqueda de código informático mezclado con las ecuaciones de la teoría de cuerdas.

Estos son susurros de éxtasis para The Ghost Diaries. ¿Queremos saber que el universo es una simulación, que toda la verdad y la materia no es más que código, tal vez arbitrariamente programado por un ser que no podemos ni imaginar? No necesariamente, pero es divertido pensar en eso. Y lo hacemos, y mucho.

Alegra esa cara, vamos a lo profundo de la madriguera….

THEGHOSTDIARIES (Traducido por JUAN PEDRO MOSCARDÓ para LIBERTALIADEHATALI)

libertalia1

PARA LOS ALIENÍGENAS VISITARNOS ES MÁS SENCILLO DE LO QUE SE PENSABA

aliensond1Un nuevo estudio sugiere que al utilizar el efecto tirachinas para propulsar sondas autorreplicantes a través del espacio interestelar, una civilización extraterrestre avanzada debería ser capaz de visitar todos los rincones de la galaxia en un período de tiempo sorprendentemente corto. La paradoja de Fermi, al parecer, está viva y bien.

Antes de entrar en el nuevo estudio, vamos a revisar rápidamente lo que queremos decir con sondas autorreplicantes y su relación con la paradoja de Fermi.

Ritmo exponencial de Expansión

La hipotética sonda de autorreplicación (SAR) es una idea que ha estado presente desde 1940. Ideada por el brillante matemático John von Neumann (que es por eso que también se llaman sondas Von Neumann), es un sistema no biológico que puede replicarse a sí mismo. Von Neumann no estaba pensando en la exploración espacial y la colonización en ese momento, pero otros pensadores, como Freeman Dyson, Eric Drexler, y Robert Freitas, han ampliado desde entonces su idea hacia ello.

Una vez lanzada al espacio, una SAR podría viajar a un sistema estelar vecino, y a través de la aplicación de la robótica, ensamblaje molecular, e Inteligencia Artificial (IA), buscar recursos para construir una réplica exacta de sí misma. Realmente, lo único que tendría que hacer es encontrar un asteroide con los componentes materiales adecuados.

Y en base a la sofisticación o el propósito de la sonda, se podría establecer colonias en planetas apropiados (bien generando organismos biológicos o bien por robots imbuidos de IA o mentes descargado). Más simplemente, un SAR podría generar sondas de comunicación Bracewell, que podrían hacer contacto con una (o futura) civilización alienígena.

Una vez que su misión está completada, generaría versiones hija de sí misma, que serían enviadas hacia el sistema solar más cercano. Enjabonar, enjuagar, repetir.

aliensond2Y de hecho, el poder de la SAR reside en su capacidad para replicar a un ritmo exponencial. La tasa inicial de exploración sería lenta, pero después de la producción potencial de millones y millones de descendientes, la tasa de expansión se incrementaría en un orden de magnitud. Por lo tanto , incluso a una velocidad de alrededor de una décima parte de la velocidad de la luz, estas sondas podrían cubrir una gran cantidad de territorio en un período relativamente corto de tiempo desde una perspectiva cosmológica.

Huelga decir que el concepto de la SAR ha impulsado gran parte de la Paradoja de Fermi, la sugerencia de que ya deberíamos haber visto señales de extraterrestres.

Tirachinas Dinámico

Y ahora, gracias a un nuevo artículo de Arwen Nicholson y Duncan Forgan, del Instituto de Astronomía de la Universidad de Edimburgo, la Paradoja de Fermi se ha vuelto considerablemente peor.

Los potenciales problemas o inhibidores de la propagación de una SAR son la energía y el tiempo necesario para viajar de una estrella a otra. Una sonda de auto-construcción que requiera  motores de propulsión y una fuente de combustible no sólo sería difícil, también consumiría mucho tiempo.

efectotirachinasPero según el nuevo estudio, que fue publicado en la Revista Internacional de la Astronomía , los alienígenas (o futuros seres humanos, para el caso) podrían utilizar el efecto tirachinas para impulsar una SAR de estrella en estrella. Y de hecho, este es precisamente el mismo fenómeno que se utiliza para mover las naves espaciales Voyager a través de nuestro sistema solar, ya que saltó de planeta en planeta. Pero para que funcione en una escala galáctica, las SARs usarían maniobras de tirachinas alrededor de las estrellas, obteniendo un aumento en la velocidad por la extracción de energía del movimiento de cada estrella del centro galáctico.

Estas maniobras podrían tener poco o ningún costo extra de energía. Y, como se muestra en el trabajo anterior, una sola sonda exploradora tipo Voyager podría hacerlo 100 veces más rápido usando esos tirachinas que navegando simplemente mediante vuelo propulsado.

Autoreplicación en Vuelo

Curiosamente, Nicholson y Forgan asumen que la sonda recoja materia (como polvo y gas) del medio interestelar a medida que viaja a través del espacio. Literalmente se construye una réplica de sí misma viajando, por lo que no tiene que parar.

“[La] sonda madre llega a la nueva estrella de destino y libera a la sonda réplica antes del efecto tirachinas alrededor de la estrella,” anotan en su estido. “Tanto la madre como la réplica usan el tirachinas para aumentar su velocidad. Como la velocidad aumentada de la trayectoria de catapulta depende del ángulo entre las estrellas, la madre y la réplica lograrán diferentes aumentos de velocidad así que llegarán a diferentes estrellas.

Los investigadores pusieron a prueba este modelo mediante el uso de una simulación por ordenador. Lo que descubrieron fue que, mediante el uso de esta técnica, una civilización extraterrestre podría enviar sondas viajando no más rápido que el 10% de la velocidad de la luz para cada sistema solar en la galaxia en sólo 10 millones de años. Lo cual es increíble, ya que es una cantidad de tiempo que es significativamente menor que la edad de la Tierra.

Así que ¿dónde diablos están las sondas?

Esto significa que una civilización extraterrestre podría (y debería) haber llegado ya a nuestro sistema solar.

Entonces, ¿dónde están las sondas? ¿O las colonias?

La posibilidad desalentadora es que estemos solos, y no exista ninguna civilización alienígena para enviar las sondas. Pero eso es raro y altamente improbable dado que la inteligencia podría haber surgido en nuestra galaxia hace unos 5 millones de años. Pero también es posible que las sondas estén de hecho aquí, pero invisibles para nosotros. No tiene cualquiera la tecnología para detectarlos, o ellos están esperando inactivos esperando que pasemos algún tipo de prueba o umbral tecnológico.

Pero a medida que los investigadores concluyen que la estrategia de “tirachinas de la estrella más cercana” sigue siendo “la manera más efectiva en el tiempo para explorar una población de estrellas” y que “una flota de sondas autorreplicantes de hecho puede explorar la galaxia en un tiempo suficientemente corto como para justificar la existencia de la Paradoja de Fermi”.

Lea el estudio completo en la Revista Internacional de la Astronomía (en inglés):

GEORGE DVORSKY

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fermipara1La mayoría de la gente da por sentado que aún no hemos hecho contacto con una civilización extraterrestre. El problema es que los números no cuadran. Nuestra galaxia es tan vieja que todos los rincones deberían haber sido visitadas muchísimas veces hasta ahora. Ninguna teoría hasta la fecha ha explicado satisfactoriamente este Gran Silencio, así que es hora de romper los esquemas. Aquí están once de las más extrañas soluciones a la paradoja de Fermi.

No hay escasez de soluciones a la paradoja de Fermi. Los estándares son bastante conocidos, y nosotros no los vamos a examinar aquí, pero incluyen la Hipótesis de la Tierra Rara (la sugerencia de que la vida es excepcionalmente rara), la noción de que el viaje espacial es demasiado difícil, o las distancias demasiado grandes, la Hipótesis del Gran Filtro(la idea de que todas las civilizaciones suficientemente avanzadas se destruyen antes de ser intergalácticas), o que simplemente no somos lo bastante interesantes.

Pero para el propósito de esta discusión, vamos a ver algunas de las soluciones más extrañas y misteriosas a la Paradoja de Fermi. Porque a que a veces se necesita una explicación extraña para responder a una pregunta extraña. Así que, como Enrico Fermi hizo su famosa pregunta: “¿Dónde están todos?”

1. La Hipótesis Zoológico

fermipara2Aunque suena como a un episodio de Dimensión Desconocida, es muy posible que estemos atrapados en el interior de una especie de jaula celestial. Inteligencias Extraterrestres pueden haber tropezado con nuestra diminuta canica azul hace mucho tiempo, pero, por alguna razón, nos están observando desde lejos. Podría ser que fuéramos un entretenimiento para ellos (como observar a monos en un zoo), o que nos estén estudiando para fines científicos. De todos modos han invocado una política de no interferencia y nos están dejando solos.

Esta idea fue propuesta por primera vez por John Ball en 1973 , quien argumentó que la vida inteligente extraterrestre puede ser casi ubicua, pero que la “falta de contacto de tal vida con nosotros puede ser entendida en términos de la hipótesis de que nos han dejado a un lado como parte de una reserva salvaje o zoológico.” Podríamos formar parte de una gran reserva natural que se ha establecido fuera de los límites, libres para crecer inalterados por vida inteligente. Es una idea algo relacionada con la Principal Directiva de Star Trek en la que las civilizaciones son dejadas solas hasta que alcanzan una determianda capacidad tecnológica. También es una idea de la que en parte participan los ufólogos: la sugerencia de que los extraterrestres están realmente aquí, pero nos observan desde la distancia.

2. Cuarentena Autoimpupesta

fermipara3Esta es casi la contraria a la hipótesis zoo. Los extraterrestres son potencialmente peligrosos. Aun extremadamente peligrosos. Así que más “fastidiar” por la galaxia en naves y esperar que todos sean superamistosos, las inteligencias extraterrestres podrían haber colectiva e independientemente decidido dejar el infierno en casa y no llamar la atención sobre sí mismos.

¿Y porqué no? Sería perfectamente razonable concluir, sobre todo a la luz de la Paradoja de Fermi, que el cosmos está lleno de peligros, -ya sea una civilización imperialista, o una oleada de sondas Berseker dispuestas para esterilizar todo a su paso. Y para asegurarse de que nadie les moleste, una avanzada IET  podría establecer un perímetro de sondas Sandberg (sondas policiales autoreplicantes) para que lo traspase.

3. La Hipótesis Guacamole*

fermipara4Imagínese que en efecto existiera una especie de Directriz Suprema, pero que una IET se cierne sobre nosotros con un martillo gigante listo para golpear hacia abajo en caso de que de repente no le guste lo que vea. Estas IETs serían como Gort The Day the Earth Stood Still*, intentando preservar la paz galáctica. “No hay límite a lo que Gort podría hacer”, dijo Klaatu, “Él podría destruir la Tierra.” Entonces, ¿a qué es lo que Gort u otra avanzada IET están esperando, exactamente?
Una posibilidad es la singularidad tecnológica. En el espacio de posibles Singularidades de supervivencia, una buena parte de ellas podría dar lugar a una muy peligrosa Superinteligencia Artificial (SIA). La clase de SIA que podría destruir toda la galaxia. Por lo tanto el Club Galáctico vigila para prevenir que afloren los malos mientras ofrecen a los buenos una oportunidad para empezar.

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* [Toma su nombre de la atracción de feria en la que surgen unos topillos de unos agujeros y hay que golpearlos rápidamente con un mazo para que desaparezcan. Quien le puso el nombre a la atracción hizo ese juego de palabras con el término de la comida mexicana guacamole. LIBERTALIADEHATALI]

4. Estamos hechos de carne

Del nominado al Premio Nebula de historia corta, “Están hechos de carne”, de Terry Bisson:

“Están hechos de carne.”

“¿Carne?”

“Carne. Están hechos de carne.”

“¿Carne?”

“No hay duda de ello. Hemos recogido varios de diferentes partes del planeta, los llevaron a bordo de nuestras naves de reconocimiento, y los investigaron por completo. Son enteramente carne.”

“Eso es imposible. ¿Qué pasa con las señales de radio? Los mensajes a las estrellas?”

“Usan las ondas de radio para hablar, pero las señales no vienen de ellos. Las señales provienen de máquinas”.

“Entonces, ¿quién hizo las máquinas? Eso es a quién queremos contactar”.

“Ellos hicieron las máquinas. Eso es lo que estoy tratando de decirte. Carne hizo las máquinas”.

“Eso es ridículo. ¿Cómo puede la carne hacer una máquina? Me estás pidiendo que crea en la carne consciente.”

“Yo no te lo pido, te lo estoy diciendo. Esas criaturas son la única raza inteligente en ese sector y que están hechos de carne.”

Un momento más tarde:

“En realidad sí hablan, entonces. ¿Usan palabras, ideas, conceptos?”

“Oh, sí. Salvo que lo hacen con la carne.”

“Pensé que me acababas de decir que usaban la radio.”

“Lo hacen, pero ¿qué es lo que piensas que es la radio? Sonidos Carne. Ya sabes que cuando das una palmada o agitas la carne hace un ruido. Hablan agitando su carne el uno al otro. Incluso pueden cantar por chorros de aire a través de su carne. “

“Dios mío. Canción de carne. Todo esto es demasiado. “Entonces, ¿qué me aconsejas?”

“¿Oficial o extraoficialmente?”

“Ambos”

“Oficialmente, estamos obligados a ponernos en contacto, dar la bienvenida y registrar cualquiera de  las razas inteligentes o multiseres en este cuadrante del Universo, sin prejuicios,  miedo o favor. Extraoficialmente, le aconsejo que borremos los registros y olvidar todo el asunto.”

“Esperaba que dijeras eso”.

“Parece duro, pero hay un límite. ¿Realmente queremos hacer contacto con carne?”

“Estoy de acuerdo al cien por cien. ¿Qué hay que decir? ‘Hola, carne. ¿Cómo va eso?'”

5.La Hipótesis de la Simulación

fermipara5No hemos recibido la visita de nadie porque estamos viviendo dentro de una simulación por ordenador – y la simulación no está generando ningún compañero extraterrestre para nosotros.

Si es verdad, implicaría una de estas tres cosas. En primer lugar, los cabrones, -quiero decir los Dioses-, que ejecutan la simulación la han manipulado de tal manera que somos la única civilización de toda la galaxia (o incluso del Universo). O en realidad no existe un verdadero Universo ahí fuera, sólo nos parece así a nosotros dentro de nuestra burbuja simulada (es algo como “si un árbol cae en un bosque y no hay nadie alrededor para escucharlo, ¿hace ruido?”).

Otra posibilidad más extraña es que la simulación se ejecuta por una civilización post-humana en busca de una respuesta a la Paradoja de Fermi, o algún otro asunto científico.
Tal vez, en un intento por contemplar varias hipótesis (tal vez incluso de forma reventiva en consideración de una acción propuesta), están ejecutando mil millones de simulaciones ancestrales diferentes para determinar cuántas de ellas producen civilizaciones espaciales, o incluso civilizaciones en la etapa post-Singularidad como ellos.

6. Silencio Radio

Esta es similar a la Hipótesis de la Cuarentena, pero no tan paranoica. Pero aún así es bastante paranoica. Es posible que todo el mundo esté escuchando, pero nadie está transmitiendo.

Y por una buena razón. David Brin ha argumentado que el ensayo SETI sería como gritar en la jungla (SETI es la deliberada transmisión de radioseñales de alta potencia hacia potenciales sistemas estelares). De similar modo, Michael Michaud ha escrito: “Seamos claros acerca de esto. Se trata de un intento deliberado de provocar una respuesta de una civilización alienígena cuyas capacidades, intenciones y distancia no son conocidos por nosotros.” Esto la hace una cuestión política. “El problema, por supuesto, es que podemos llamar una atención innecesaria sobre nosotros mismos antes de tiempo. Es concebible, por tanto, que nuestros gobiernos colectivos un día pudieran decidir cancelar los esfuerzos de SETI. Deberíamos contentarnos con escuchar. Pero ¿y si cada civilización en el cosmos adoptara la misma política? Eso implicaría que todo el mundo estaría en radio silencio.

Como acotación, también podría ser peligroso escuchar: SETI podría estar en riesgo de descargarse un virus malicioso desde el espacio exterior.

7. Todos los alienígenas son hogareños

Esta no es tan rara ya que en realidad podría ser posible. Una avanzada IET, graduada en el grado II de la escala de civilizaciones de Kardashev, podría perder todas las ambiciones a escala galáctica. Una vez lanzada una esfera Dyson o un cerebro Matrioska, una civilización extraterrestre tendría más acción y aventura en sus proximidades donde sabría que hacer.  Enormes supercomputadores serían capaces de simular universos dentro de universos, y vidas dentro de vidas, -y a velocidades y variaciones muy alejadas de lo que se exhibe en el viejo y cansado mundo analógico. En comparación, el resto de la galaxia parecería como un lugar aburrido y desolado. El espacio podría ser mucho mejor en el espejo retrovisor.

8. No podemos leer las señales

fermipara6Ahora es del todo posible que las señales de una IET estén rodeándonos pero seamos incapaces de verlos. O somos demasiado estúpidos para darnos cuenta, o todavía tenemos que desarrollar nuestras tecnologías para detectar las señales. De acuerdo con el actual enfoque SETI, deberíamos estar escuchando radioseñales. Pero una civilización mucho más avanzada que la nuestra podría estar utilizando una técnica totalmente diferente. Podrían estar haciéndolo con láser, por ejemplo. Los láseres son buenos porque concentran haces con un excelente ancho de banda de información. También son capaces de penetrar nuestro medio galáctico de polvo interestelar.

O la IET podría usar “tarjetas de visita”, explotando el método de transmisión de detección (por ejemplo, mediante la construcción de una enorme estructura perfectamente geométrica, como un triángulo o un cuadrado, y puesto en órbita alrededor de su estrella anfitriona).

Y ya como Stephen Webb ha señalado , también existe la posibilidad de las señales electromagnéticas, señales gravitacionales, señales de partículas, señales de taquiones, o algo completamente más allá de nuestra comprensión de la física. También es muy posible que, de hecho usen señales de radio, pero no sabemos en qué frecuencia sintonizar (el espectro electromagnético es muy amplio). Como concepto, podríamos finalmente encontrar un mensaje escondido en el lugar donde menos podíamos esperarlo: dentro del código de nuestro ADN.

9. Todos están (pasando el rato) al borde de la galaxia.

Esta interesante solución a la Paradoja de Fermi fue postulada por M. Milán Cirkovic y Robert Bradbury.

“Sugerimos que las regiones externas del disco galáctico son los lugares más probables para los objetivos avanzados de SETI”, escribieron. La razón de esto es que las sofisticadas comunidades inteligentes tenderán a migrar hacia el exterior a través de la Galaxy tanto como se incrementen sus capacidades de aumento de procesamiento de información. ¿Por qué? Debido a que las civilizaciones basadas en máquinas, con sus grandes supercomputadoras, tendrán enormes problemas manejando su calor residual. Van a tener que establecer un campamento que sea superfrío. Y el borde exterior de la galaxia es exactamente eso.

Ulteriormente, podría haber una diferente zona galáctica habitable para una IET post-Singularidad que para la vida basada en la carne. En consecuencia, IET avanzadas no tendrían interés en explorar zonas habitables bioamistosas. Lo que significa que estamos buscando a ET en el lugar equivocado. Curiosamente, Stephen Wolfram me dijo una vez que la computación libre de calor será algún día posible, por lo que no cree que esta sea una solución plausible a la Paradoja de Fermi.

10 Panspermia Dirigida

O tal vez no nos hemos puesto en contacto con ETI, porque nosotros somos los alienígenas. O al menos, lo son nuestros antepasados. De acuerdo con esta teoría, que fue postulada por primera vez por Francis Crick (sí, ese Francis Crick), los extranjeros esparcieron la vida en otros planetas (enviando esporas a planetas potencialmente fértiles), y después largarse. Para siempre. O tal vez en un futuro lejano volver.

Esta idea ha sido abordada ampliamente en la ciencia ficción, incluyendo Star Trek: La Siguiente Generation, en el episodio, “La Caza(The Chase)” en el que el  humanoide supergenérico Salome Jens explica que su especie es responsable de toda la vida en el Cuadrante Alfa; o en Prometheus de Ridley Scott, en la que puede verse a un alienígena sembrar vida en la Tierra primordial. Incluso Arthur C. Clarke en 2001 toma esta idea, con los monolitos instigando enormes saltos evolutivos.

11. La Hipótesis de la Transición de Fase

Esta es similar a la hipótesis de la Tierra Rara, pero sugiere que el universo está todavía evolucionando y cambiando. Posteriormente, las condiciones para sostener  inteligencia avanzada sólo se han producido en los últimos tiempos. Esto es a lo que el cosmólogo James Annis se refiere como el modelo de transición de fase del universo, -lo que encuentra que es una explicación astrofísica para el Gran Silencio.

De acuerdo con Annis, un posible mecanismo regulador que pueda dar cuenta de esto es la frecuencia de los estallidos de rayos gamma, super-cataclísmicos acontecimientos que, literalmente, pueden esterilizar grandes franjas de la galaxia.

“Si se supone que en realidad son letales para la vida basada en la tierra a lo largo de la galaxia”, escribió, “uno tiene un mecanismo que impide el surgimiento de la inteligencia hasta que el tiempo medio entre estallidos es comparable a la escala de tiempo para la evolución de la inteligencia. “En otras palabras, los estallidos de rayos gamma son demasiado frecuentes, y la vida inteligente está constantemente siendo aniquilada antes de que se desarrolle su capacidad para ser interestelar. Mirando hacia el futuro, sin embargo, dado que los estallidos de rayos gamma están disminuyendo en frecuencia, las cosas van a cambiar. “La galaxia se encuentra actualmente en una fase de transición entre un estado de equilibrio carente de vida inteligente a un estado de equilibrio diferente, donde esté lleno de vida inteligente”, dice Annis.

Lo que en realidad serían buenas noticias.

GEORGE DVORSKY        Io9

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