VIDA AVANZADA PUEDE EXISTIR EN UNA FORMA QUE ESTÁ MÁS ALLA DE LA MATERIA

6a00d8341bf7f753ef01b7c92277f4970b-800wiEl astrofísico Paul Davies de la Arizona State University sugiere que la tecnología avanzada ni siquiera puede ser de materia. Que podría no tener un tamaño o forma fija; no tienen fronteras bien definidas. Es dinámica en todas las escalas de espacio y tiempo. O, por el contrario, no parece hacer nada en absoluto que podamos discernir. No consiste en cosas discretas, separadas; sino más bien en un sistema, o una sutil correlación de alto nivel de las cosas.

¿Son la materia y la información, pregunta Davies, todo lo que hay? Quinientos años atrás, escribió Davies, “el concepto mismo de un dispositivo que manipula la información o el software habría sido incomprensible“. ¿Podría haber un nivel aún más alto, aún fuera de toda experiencia humana, que organiza los electrones? Si es así, este tercer nivel “nunca se manifestaría a través de observaciones hechas a nivel informativo, y menos aún a nivel de la materia.”

Debemos estar abiertos a la posibilidad distinta de que una tecnología alienígena avanzada de mil millones de años pueda operar en el tercer o quizás un cuarto o quinto nivel, todos los cuales son totalmente incomprensibles para la mente humana en nuestro estado actual de evolución.

Susan Schneider, de la Universidad de Pennsylvania, parece estar de acuerdo. Ella es uno de los pocos pensadores-fuera del reino de la ciencia ficción que han considerado la noción de que la inteligencia artificial ya está ahí fuera, y lo ha estado por eones.

Su estudio, Alien Minds, pregunta: “¿Cómo piensan los extraterrestres inteligentes? ¿Tendrían experiencias conscientes?, ¿sentiría de una cierta manera por ser un extraterrestre?”

Aunque somos conscientes de que nuestra cultura es antropomorfa, Schneider imagina que su sugerencia de que los extraterrestres son superordenadores nos pueda parecer extravagante. Entonces, ¿cuál es su razón de ser para la visión de que la mayoría de las civilizaciones alienígenas inteligentes tendrán miembros que son inteligencia artificial superinteligente?

Schneider presenta tres observaciones que apoyan su conclusión para la existencia de la superinteligencia extraterrestre.

La primera es “la observación de la ventana corta“: Una vez que una sociedad crea la tecnología que podría ponerla en contacto con el cosmos, está a sólo unos cientos de años de cambiar su propio paradigma de la biología a la IA (inteligencia artificial). Esta “ventana corta” hace que sea más probable que los alienígenas que encontremos sean postbiológicos.

La observación de la ventana corta está apoyada por la evolución cultural humana, al menos hasta el momento. Nuestras primeras señales de radio datan sólo de ciento veinte años, y la exploración espacial tiene sólo cincuenta años, pero ya estamos inmersos en la tecnología digital.

El segundo argumento de Schneider es “la mayor edad de las civilizaciones alienígenas“. Los partidarios de SETI han concluido a menudo que las civilizaciones extraterrestres serían mucho más antiguas que las nuestras “… todas las líneas de evidencia convergen en la conclusión de que la edad máxima de la inteligencia extraterrestre sería de miles de millones de años, específicamente de 1.700 millones a 8.000 millones años.”

Si las civilizaciones son millones o miles de millones de años más viejas que nosotras, muchas serían mucho más inteligentes que nosotros. Según nuestros estándares, muchas serían superinteligentes. Somos bebés galácticos.

¿Pero serían formas de IA, así como formas de superinteligencia? Schneider dice, sí. Incluso si fueran biológicas, simplemente teniendo mejoras biológicas del cerebro, su superinteligencia sería alcanzada por medios artificiales, y podríamos considerarlas como “inteligencia artificial“.

Pero ella sospecha algo más extraño que esto: que no estarán basadas ​​en el carbono. Subirla (uploading) permite a una criatura acercarla a la inmortalidad, permite reinicios (reboots), y le permite sobrevivir bajo una variedad de condiciones que las formas de vida basadas en carbono no pueden. Además, el silicio parece ser un mejor medio para procesar la información que el propio cerebro. Las neuronas alcanzan una velocidad pico de unos 200 Hz, que es siete órdenes de magnitud más lenta que los microprocesadores actuales.

http://www.dailygalaxy.com/my_weblog/2017/09/-the-alien-observatory-advanced-life-may-exist-in-a-form-thats-beyond-matter.html

Modificado por orbitaceromendoza

Anuncios

VIDA EXTRATERRESTRE POSTBIOLÓGICA

pb1Vida avanzada extraterrestre: “puede tener mil millones de años, con tecnología más allá de la materia”

“Creo que es muy probable -de hecho, inevitable- que la inteligencia biológica sea sólo un fenómeno transitorio… Si alguna vez encontramos inteligencia extraterrestre, creo que es muy probable que sea postbiológica en la naturaleza”, escribe Paul Davies de la Universidad Estatal de Arizona en The Eerie Silence. Expertos de renombre mundial desde el físico Sir Martin Rees de la Universidad de Cambridge hasta el astrobiólogo Davies han preguntado que si tuviéramos que encontrar a una tecnología alienígena muy superior a la nuestra, aun estaríamos dándonos cuenta de lo que era. Una tecnología de un millón o más años antes de la nuestra parecería milagrosa.

pb3De hecho, Davies sugiere en The Eerie Silence, que la tecnología avanzada podría incluso no estar hecha de materia. Podría no tener tamaño fijo o forma; ni tener límites bien definidos. Ser dinámica en todas las escalas de espacio y tiempo. O, por el contrario, parecer que haga nada en todo lo que podamos discernir. No consiste en cosas discretas, separadas; sino que es un sistema, o una correlación sutil de nivel superior de las cosas.

¿Son materia e información, pregunta Davies, todo lo que hay? Hace quinientos años, escribe Davies: “el concepto mismo de un dispositivo de manipulación de la información, o software, habría sido incomprensible. ¿Podría haber un nivel aún más alto, hasta ahora fuera de toda experiencia humana, que organice los electrones? Si es así este “tercer nivel” nunca se manifestará a través de observaciones hechas a nivel informativo, y menos aún a nivel de la materia.

Debemos estar abiertos a la posibilidad real de que la tecnología avanzada extraterrestre de mil millones de años de edad pueda operar en el tercer, o tal vez incluso un cuarto o quinto nivel -todos los cuales son totalmente incomprensibles para la mente humana en nuestro estado actual de la evolución en 2012.”

Susan Schneider, de la Universidad de Pensilvania parece estar de acuerdo. Ella es una de los pocos pensadores -fuera del reino de la ciencia ficción- que han considerado la idea de que la inteligencia artificial ya está ahí, y lo ha estado durante eones.

pb4Su estudio reciente, Alien Minds, pregunta “¿Cómo pensarían las inteligencias extraterrestres? ¿Tendrían experiencias conscientes? ¿Sentirían una cierta manera de ser un extraterrestre?” Saber que no estamos solos en el universo sería una realización profunda, y ponernos en contacto con una civilización extraterrestre podría producir sorprendentes innovaciones tecnológicas y conocimientos culturales.

Schneider se pregunta: ¿cómo podrían pensar los extraterrestres? Y, ¿serían conscientes? No creo que la mayoría de las civilizaciones extraterrestres avanzadas serían biológicas, dice Schneider. Las civilizaciones más sofisticadas serán formas postbiológicas de inteligencia artificial o superinteligencia extraterrestre.

Los programas de Búsqueda de Inteligencias Extraterrestres (SETI) han estado buscando vida biológica. Nuestra cultura ha representado siempre a los extraterrestres como criaturas humanoides con pequeñas barbillas puntiagudas, ojos enormes y grandes cabezas, al parecer, albergando cerebros que son más grandes que los nuestros. Paradigmáticamente, son “pequeños hombres verdes.” Si bien somos conscientes de que nuestra cultura es antropomorfisante, Schneider imagina que su sugerencia de que los extraterrestres son supercomputadoras nos puede golpear muy duro. Entonces, ¿cuál es su justificación de la opinión de que las civilizaciones extraterrestres más inteligentes tendrán miembros que son inteligencias artificiales (IA) superinteligentes?

La presentación de Schneider ofrece tres observaciones que, en conjunto, apoyan la conclusión de la existencia de superinteligencia alienígena.

La primera es “la corta ventana de observación”: Una vez que una sociedad crea la tecnología que podría ponerlos en contacto con el cosmos, están sólo a unos pocos cientos de años lejos de cambiar su propio paradigma de la biología a la IA. Esta “ventana corta” hace que sea más probable que los extraterrestres que nos encontremos sean postbiológicos.

La corta ventana de observación es apoyada por la evolución cultural humana, al menos hasta el momento. Nuestras primeras señales de radio se remontan sólo a alrededor de ciento veinte años, y la exploración espacial está a sólo unos cincuenta años de edad, pero ya estamos inmersos en la tecnología digital.

pb2El segundo argumento de Schneider es “la mayor edad de las civilizaciones extraterrestres.” Los defensores de SETI a menudo han llegado a la conclusión de que las civilizaciones extraterrestres serían mucho más antiguas que la nuestra …todas las líneas de evidencia convergen en la conclusión de que la edad máxima de una inteligencia extraterrestre sería de miles de millones de años, en concreto [esta] oscila desde 1,7 mil millones hasta 8000 millones de años.

Si las civilizaciones son millones o miles de millones de años más antiguas que nosotros, muchas serían mucho más inteligentes que nosotros. Para nuestros estándares, muchas serían superinteligentes. Somos bebés galácticos.

¿Pero serían formas de IA, así como formas de superinteligencias? Schneider dice, sí. Incluso si fueran biológicas, por el mero hecho de tener mejoras cerebrales biológicas, su superinteligencia se alcanzaría por medios artificiales, y podríamos considerarlas como siendo “inteligencias artificiales”.

Pero ella sospecha algo más fuerte que esto: que no van a estar basadas en el carbono. La subida de información permite que una criatura esté cerca de la inmortalidad, permite reinicios, y le permite sobrevivir bajo una variedad de condiciones que las formas de vida basadas en el carbono no pueden hacerlo. Además, el silicio parece ser un mejor medio para el procesamiento de la información que el cerebro mismo. Las neuronas alcanzan una velocidad pico de aproximadamente 200 Hz, que es siete órdenes de magnitud más lento que los microprocesadores actuales.

http://www.dailygalaxy.com/my_weblog/2015/12/advanced-alien-life-may-be-a-billion-years-old-and-exist-with-technology-beyond-matter-weekend-featu.html

Modificado por orbitaceromendoza

¿ESTAMOS ENVIANDO LOS MENSAJES ADECUADOS A LOS EXTRATERRESTRES?

Fue en el siglo XX cuando la humanidad empezó a transmitir concienzudamente al espacio.
Fue en el siglo XX cuando la humanidad empezó a transmitir concienzudamente al espacio.

Tras décadas enviando sonidos e imágenes al espacio todavía no hemos obtenido respuesta. ¿Estamos haciendo algo mal?

La artista Carrie Paterson lleva mucho tiempo soñando con mandar mensajes más allá de nuestro planeta y su idea es darle a estos una nueva dimensión: la del olor. Si les hiciésemos llegar fórmulas de distintos componentes químicos aromáticos, dice Paterson, los extraterrestres podrían reconstruir ciertos elementos que les permitirían definir la vida en la Tierra: el olor de las heces o de la sangre de animales, esencias de flores o frutas, o el olor de la gasolina, por ejemplo.De esta manera, la vida inteligente en otros planetas que tenga la capacidad de ver o escuchar como nosotros podría explorar el género humano a través de sus olores, uno de los más primitivos y ubicuos de todos los sentidos. La idea de Paterson es la última de una serie de intentos de hallar vida inteligente fuera de nuestro Sistema Solar.

Hace cuarenta años, el radiotelescopio Arecibo en Puerto Rico envió un mensaje al espacio, y desde la invención de la televisión y la radio, se podría decir que esta clase de envíos al espacio ha sido constante. Sin embargo, en años recientes astrónomos, artistas, lingüistas y antropólogos se han ido poniendo de acuerdo en que crear mensajes comprensibles para alienígenas es más complicado de lo que parecía. Hace pocos días, Paterson y otros especialistas en el tema se reunieron en una conferencia sobre comunicación en el Cosmos, organizada por el SETI, el programa de búsqueda de vida inteligente más allá de la Tierra.

¿Error de traducción?

Han pasado 40 años desde que el radiotelescopio Arecibo en Puerto Rico envió un mensaje al espacio.
Han pasado 40 años desde que el radiotelescopio Arecibo en Puerto Rico envió un mensaje al espacio.

Siempre hemos querido enviar mensajes sobre la humanidad más allá de nuestro planeta. Según Albert Harrison, psicólogo espacial, los primeros intentos serios para contactar con vida fuera de la Tierra ocurrieron hace dos siglos. En el siglo XIX el matemático Carl Gauss propuso cortar árboles en hileras en un bosque y rellenar el espacio con trigo, cuenta Harrison en uno de sus libros. “El contraste entre los colores formaría un triángulo gigante y tres cuadrados conocido como la figura de Pitágoras, que podría ser vista desde la Luna o Marte”, asegura Harrison.

Este mensaje fue llevado a las estrellas por la nave Pioneer.
Este mensaje fue llevado a las estrellas por la nave Pioneer.

Pero fue en el siglo XX cuando la humanidad empezó a transmitir concienzudamente al espacio. El mensaje enviado por el telescopio Arecibo, que estaba formado por 1.679 bits digitales, nos parecería simpático hoy, y se vería como una versión vieja de un videojuego. Y aun así es posible que este tipo de mensajes resulten ser incomprensibles para los alienígenas.

Tecnología anticuada

Para ser escuchados, los discos de oro a bordo del Voyager necesitan que alguien entienda cómo usar un reproductor de discos.
Para ser escuchados, los discos de oro a bordo del Voyager necesitan que alguien entienda cómo usar un reproductor de discos.

El requerimiento básico para entender el mensaje enviado por la sonda Voyager hace 35 años es un reproductor de discos. Extraterrestres que los puedan reproducir a 16 y 2/3 revoluciones por minuto oirán saludos en 55 idiomas. ¿Pero cuánta gente en la Tierra tiene hoy día reproductores de discos? ¿Qué pasaría si los alienígenas con los que nos intentamos comunicar fuesen muy distintos a nosotros, tanto física como mentalmente? Supongamos que un humano que pueda hablar en alienígena quiere explicar a alguien que no es de nuestro planeta el concepto de la reproducción sexual: ¿tendría alguna posibilidad de ser comprendido?, se preguntan los expertos. Aparentemente, compartir un mismo contexto es esencial para la comprensión.

¿Listos para una respuesta?

Los alienígenas de Independence Day no vinieron en son de paz
Los alienígenas de Independence Day no vinieron en son de paz

Aunque hayamos estado enviando mensajes no hemos preparado al planeta para lo que pudiese pasar si obtuviésemos respuesta: el primer contacto causaría probablemente pánico. Podríamos pensar que la respuesta se debe a un deseo de dominación galáctica, o peor, que son pacíficos cuando en realidad no lo son. Si tenemos en cuenta lo fácil que es tener un malentendido en una comunicación con un humano a través de un email, entonces podemos darnos una idea de la dimensión de un malentendido interestelar. Y aunque la respuesta llegue tal como esperábamos, los choques culturales son siempre posibles.

Mensaje atemporal

Entonces, ¿cuál es la mejor manera de comunicarse? Eso todavía está por verse. A lo mejor es a través del olor, o de otras técnicas que todavía no hemos descubierto.

Claramente, crear un mensaje que sea atemporal, que no esté culturalmente condicionado y que sea universalmente comprensible es una verdadera hazaña. Pero para empezar, ser honestos sobre quiénes somos es importante si lo que queremos es establecer un diálogo con extraterrestres que dure siglos, dice Douglas Vakoch, director de composición de mensajes interestelares en el SETI. “No intentemos ocultar nuestros defectos”, pide Vakoch. “El mensaje que mandemos a otro mundo tiene que ser claro: somos una civilización joven, en nuestra adolescencia tecnológica. Tenemos muchos problemas aquí en la Tierra y ni siquiera estamos seguros de si estaremos aquí cuando llegue la respuesta”. “Pero, a pesar de todo, también tenemos esperanza: especialmente en nosotros mismos”.
Al final, lo que importa, dice Paterson, es que reparen en quién envió el mensaje, en aquellos que quieren decir “aquí hay algunas cosas importantes, nuestro ADN, matemáticas y física. Y aquí está también nuestro deseo de decir: soy como tú, pero también diferente”.

TRACEY LOGAN
BBC Future

¿CÓMO CAMBIARÍA LA HUMANIDAD SI SUPIÉRAMOS QUE LOS ALIENÍGENAS EXISTEN?

IOAún tenemos que descubrir alguna señal de una civilización extraterrestre, una posibilidad que literalmente podría cambiar de la noche a la mañana. Si esto ocurriera, nuestro sentido de nosotros mismos y de nuestro lugar en el cosmos sería perturbado para siempre. Incluso podría cambiar el curso de la historia humana. ¿O no?

La semana pasada(*publicado originalmente el 14/2/14, n. T.), Seth Shostak, de SETI, afirmó que detectaremos una civilización alienígena en 2040. Personalmente, no creo que esto vaya a suceder (por razones que puedo esclarecer en un futuro post – pero la Paradoja de Fermi indudablemente es un factor,así  como el problema de la recepción de señales de radio coherentes a través de distancias estelares). Pero me hizo preguntarme: ¿Cómo, en todo caso, cambiaría la trayectoria del desarrollo de una civilización si tuviera definitiva prueba de que extraterrestres inteligentes (ETI) fueran reales?

Encontrar a un mundo parecido al nuestro

Mientras pensaba en esto, asumí un escenario con tres elementos básicos.

En primer lugar, que la humanidad tendría este descubrimiento histórico dentro de los próximos años. En segundo lugar, que nosotros de hecho no hemos contactado con otra civilización (sólo la recepción, por ejemplo, de una transmisión de radio – algo así como una señal de Lucy que nos de pistas de su existencia). Y en tercer lugar, que la ETI en cuestión estaría más o menos al mismo nivel de desarrollo tecnológico que nosotros (por lo que no estarían mucho más avanzados que nosotros; sin embargo, si la señal proviniera de una distancia extrema, como cientos o miles de años luz de distancia, estos extraterrestres probablemente serían muy avanzados. O podrían haber desaparecido del todo, víctimas de su propia autodestrucción).

Lancé esta pregunta a mi amigo y colega Milan Cirkovic. Él es un investigador asociado en el Observatorio Astronómico de Belgrado y un destacado experto en SETI.

“Bueno, esa es una pregunta muy práctica, ¿no?” , respondió. “Debido a que la gente ha estado esperando algo así desde 1960 cuando se puso en marcha SETI, -en realidad no han estado esperando encontrar supercivilizaciones de mil millones de años de edad ni sólo algunas estúpidas bacterias.”

De hecho, la filosofía subyacente de SETI en el transcurso de sus 50 años de historia ha sido que probablemente vamos a detectar una civilización más o menos igual a la nuestra,- para bien o para mal. Y sin duda, en retrospectiva, se comenzó a buscar “para mal” cuando se desvanecieron las esperanzas de un éxito temprano. Frank Drake y sus colegas pensaron que encontrarían señales de ETI con bastante rapidez, pero resultó no ser el caso (aunque el eco de Drake todavía se puede escuchar en el injustificado optimismo de contacto de Seth Shostak.

“Enormes Implicaciones”

“Algunas personas argumentaron que una simple señal no significaría mucho para la humanidad”, añadió Cirkovic, “pero creo que Carl Sagan, como de costumbre, tuvo una buena respuesta a esto.”

En concreto, Sagan dijo que la comprensión misma de que no somos los únicos en el universo tendría enormes implicaciones para todos aquellos campos en los que el antropocentrismo reina.

“Lo que quiere decir, supongo, la mitad de todas las ciencias y cerca del 99% del otro discurso, no científico”, dijo Cirkovic.

Sagan también creía que la detección de una señal podría reavivar el entusiasmo por el espacio en general, tanto en términos de investigación y, finalmente, la colonización del espacio.

“Este último punto era bastante clarividente, en realidad, porque en el momento en que dijo esto no había mucho entusiasmo al respecto y era mucho menos visible y evidente de lo que es hoy”, agregó.

Sin duda esto probablemente generaría una tremenda excitación y entusiasmo por la exploración espacial. Además de expandirnos en el espacio, se añadiría un impulso para llegar a su encuentro.

Al mismo tiempo, sin embargo, algunos de los presentes en la Tierra podrían contra-argumentar que debemos permanecer en casa y ocultarnos de civilizaciones potencialmente peligrosas (ah, pero ¿y si todo el mundo hiciera esto? ). Irónicamente, algunos incluso podrían argüir que deberíamos reforzar de manera significativa nuestras tecnología militares y espaciales para afrontar las potenciales amenazas alienígenas.

Trayectorias de desarrollo

En respuesta a mi pregunta sobre la detección de la ETI que afecta a la trayectoria de desarrollo de las civilizaciones, Cirkovic respondió que los dos puntos de Sagan se pueden generalizar a cualquier civilización en sus primeras etapas de desarrollo.

Él cree que la superación de los prejuicios de especie, junto con un interés constante e interacción con el medio cósmico, debe ser deseable para cualquier actor (incluso lejanamente) racional en cualquier lugar. Pero Cirkovic dice que puede haber excepciones, -como las especies que surgen de ambientes radicalmente diferentes, por ejemplo, las atmósferas de planetas jovianos. Tales especies probablemente tendrían una falta de interés en el espacio circundante, que sería invisible para ellos prácticamente el 99% del tiempo.

Así que si Sagan está en lo cierto, la detección de una civilización alienígena en este momento de nuestra historia probablemente sería una buena cosa. Además de fomentar la ciencia y el desarrollo tecnológico, nos motivaría para explorar y colonizar el espacio. Y quién sabe, incluso podría instigar cambios culturales y políticos significativos (incluyendo la aparición de partidos políticos, tanto en apoyo y en contra de todo esto). Incluso podría dar lugar a nuevas religiones, o eliminarlas por completo.

Otra posibilidad es que nada cambiara. La vida en la Tierra seguiría como de costumbre, la gente trabajando para pagar sus cuentas y mantener un techo sobre sus cabezas. Podría haber una especie de desapego a todo el asunto, lo que conduce a una cierta incertidumbre.

Sin embargo, al mismo tiempo, podría dar lugar a la histeria y paranoia. Lo que es peor, y en una retorcida ironía, la detección de una civilización igual a la nuestra (o cualquier tipo de vida menos avanzada que la nuestra, para el caso) podría utilizarse para alimentar la Hipótesis del Gran Filtro de la Paradoja de Fermi. Según Nick Bostrom de Oxford, esto sería un fuerte indicio de que nos espera la destrucción en el (probablemente) cercano futuro, -un filtro que afecta a todas las civilizaciones en nuestro nivel tecnológico actual(o similar). La razón, dice Bostrom, es que, en ausencia de un Gran Filtro, la galaxia debería estar colmada de super-avanzadas ETI en este instante. Lo cual es claramente incierto.

Uff. La estúpida Paradoja de Fermi siempre interponiéndose en el camino de nuestros planes futuros.

GEORGE DVORSKY (14/2/2014) [Traducido por JUAN PEDRO MOSCARDÓ para LIBERTALIADEHATALI]

SIETE MANERAS DE CAZAR ALIENÍGENAS

dreamstime_s_18445115-640x420La búsqueda de extraterrestres no es fácil. Estamos seguros de que esta afirmación es verdadera. El Instituto SETI ha pasado los últimos 50 años buscando signos y señales de alienígenas en la zona de Goldilocks [Ricitos de Oro] (regiones del espacio aptas para la vida humana), y no han encontrado nada, excepto la apócrifa señal WOW, que nunca se repitió.
Ahora, una pandilla de astrofísicos y exobiólogos, entre ellos el preeminente autor Paul Davies, sugiere que ampliemos y diversifiquemos nuestra búsqueda. Esto es lo que está sobre la mesa:

SETT – BÚSQUEDA DE MEGAESTRUCTURAS ALIENÍGENAS

La búsqueda de tecnología extraterrestre es una relativamente nueva, pero muy prometedora, aventura científica. Las civilizaciones alienígenas de tipo II o III de Kardashev invariablemente dejarían evidencia de su existencia, aun cuando florecieran y murieran miles de millones de años atrás. Esta evidencia podría venir en forma de una esfera Dyson, una matriz artificial en órbita de paneles de energía solar que rodea a una estrella. Podríamos estar hablando de un Cerebro Matrioska, una serie de capas esféricas, -como la muñeca rusa-, que se comporta como un motor estelar de Clase B. Un antigua nave espacial normal y corriente es otra posibilidad.

El problema con estos objetos es que probablemente estarían tan lejos en el espacio que sería difícil determinar su existencia. Los astrofísicos dicen que estarían buscando una huella inequívoca de residuos de calor infrarrojo en estrellas lejanas.

EL TELESCOPIO COLOSSUS Y LA DETECCIÓN DE EXOPLANETAS

colossus-alien-hunting-telescopeEl telescopio más increíble jamás construido se podría acabar en cinco años, con un coste de mil millones de dólares. El Colossus va a hacer algo que ningún telescopio ha intentado nunca: ver realmente ciudades alienígenas. Su espejo primario de unos 77 metros (más de dos veces el tamaño de sus predecesores) será capaz de ver los exoplanetas que se hallen  tan lejos como 60 a 70 años luz de la Tierra. ¡Eso es aproximadamente 4.11494987 × 10 14 millas de distancia!

El Colossus también será capaz de buscar el rastro de gases sintéticos, como los clorofluorocarbonos, en las atmósferas de planetas similares a la Tierra. En otras palabras, van a ser capaces de mirar a un planeta y determinar si sus emisiones son el resultado de los volcanes o del detritus industrial.

LA BIOSFERA SOMBRA

shadow-sphereUn tema controvertido en la bioquímica, la teoría de la “biosfera sombra”, propone que los agentes microbianos u otros organismos alienígenas pueden vivir ya entre nosotros. No nos damos cuenta de ellos porque son radicalmente diferentes a nosotros en un nivel molecular. Ellos pueden estar compuestos de arsénico o de otra sustancia por completo distinta. Uno puede extrapolar a partir de esta teoría un escenario aún más extravagante en el que la vida extraterrestre inteligente vive entre nosotros en una biosfera sombra.

CÓDIGO ALIENÍGENA EN NUESTRO ADN

Paul Davies apoya lo que se conoce popularmente como bio-SETI, -un tema cubierto en el webcast de Ghost Diaries con el ufólogo Micah Hanks-, que busca mensajes extraterrestres incrustados en nuestro ADN. Si la idea de la panspermia es cierta y la vida humana se originó en otra parte del universo, es concebible que nuestros creadores utilizaran el genoma humano como portador de mensajes.

SEÑALES DE TECNOLOGÍA NUCLEAR ALIENÍGENA

El elemento plutonio-244 sólo aparece en pequeñas cantidades en la Tierra, con una vida media de 80 millones de años. El descubrimiento de una cantidad sustancial puede indicar tecnología nuclear extraterrestre.

ALIENÍGENAS DE PLASMA

Otra nueva teoría es la idea de que formaciones de plasma podrían ser una forma de inteligencia extraterrestre. FANI(fenómenos aéreos no identificados) plasmoides es el nombre dado a un concepto que no podría ser más especulativo. Los plasmoides pueden volar en formación y organizarse a sí mismos en patrones geométricos y podrían ayudar a explicar algunos de los más enigmáticos casos OVNI.

CHAT CON ET VIA ENTRELAZAMIENTO CUÁNTICO

“Supercomputadoras cuánticas” es un eslogan popular en este momento, pero todavía no tenemos un prototipo que haya sido evaluado por auténticos físicos cuánticos. No obstante, muchos tecnólogos creen que en el futuro utilizaremos el entrelazamiento cuántico para la computación avanzada. Cuando lo hagamos, podríamos hallar que la comunicación con seres de otro sistema estelar o galaxia se lograría mejor notas adhesivas cuánticas.

THEGHOSTDIARIES (14/8/2013)             [Traducido por Juan Pedro Moscardó para LIBERTALIADEHATALI]

libertalia1

RUINAS DISTANTES (ARQUEOLOGÍA ESTELAR)

Keck-telescopesLos científicos solían escanear los cielos en busca de mensajes de civilizaciones extraterrestres. Ahora buscan sus ruinas.

‘Cuando los arqueólogos interestelares inclinan sus telescopios hacia el cielo, están mirando dentro de la profunda historia del cosmos, pero para encontrar una civilización más avanzada que la nuestra, tienen que inclinar su imaginación hacia el futuro’.

¡Contemplad mis obras, oh poderosos, y desesperad! dice la ruinosa estatua de Ozymandias en el desierto de la imaginación de Shelley. El soneto de Shelley a menudo se interpreta como una seria advertencia de que las obras humanas son pasajeras, pero cuando lo leí de niño me encendió un sentido aventurero, me sugirió un pasado maravillosamente misterioso debajo de mi familiar barrio residencial. Cuando era niño, yo estaba obsesionado con la arqueología, el intento de comprender el pasado a través de enigmáticos restos. Pasé muchas tardes desenterrando oscuras  manchas de la tierra del Medio Oeste, mientras buscaba piezas de las culturas indias de la región de los densos bosques del Mississippi. Nunca hallé una ciudad perdida, pero de vez en cuando conseguía una punta de flecha que haría especular sobre su dueño y cómo se perdió. A través de la arqueología, llegué a ver paisajes como superficies temporales que ocultaban una profunda historia. El mundo se enriqueció con textos ocultos.

Las obsesiones infantiles a menudo persisten en la edad adulta, incluso si no son inmediatamente reconocibles. En estos días me encuentro mirando la majestuosa hebra de la Vía Láctea, preguntándome si sus estrellas podrían albergar monumentos tan evocadores como los que se encuentran en el Valle de los Reyes de Egipto. Las ciencias naturales nos dicen que el tiempo es profundo, y que civilizaciones podrían haber surgido mucho antes de que se formara la Tierra. Hoy en día, un pequeño grupo de arqueólogos interestelares busca evidencias de esas civilizaciones. Están seducidos por la posibilidad de que el universo no sea sólo un lugar de nacimiento de culturas extraterrestres, sino también de sus necrópolis.

Usamos la palabra “arqueología” para describir este esfuerzo, porque mirar hacia el espacio profundo nos lleva a profundizar en el pasado. Los fotones que chocan con los detectores de nuestros telescopios tardan en llegar: la luz de Alfa Centauri, el sistema estelar más cercano, tiene 4,3 años cuando llega. Alcanza una velocidad de 300.000 kilómetros por segundo, pero tiene que cruzar 40000000000000 kilometros para llegar aquí. Excava poco a poco en el suelo y presionas a través de las capas acumuladas por el viento, la lluvia, la construcción y las inundaciones. Escarba en lo hondo del cielo, más allá de las estrellas locales como Alfa Centauri, y empuja el reloj con la misma inexorabilidad. Epsilon Eridani, otra estrella cercana, se ve como lo fue hace más de 10 años. La luz de la fascinante Gliese 667C, una enana roja con tres planetas en su zona habitable, tarda 22 años para hacer el viaje.

En el esquema cósmico de las cosas, se trata de distancias triviales. Nuestro mundo verde y azul rodea su estrella unos 27.000 años luz del centro galáctico. El resplandor que vemos en el núcleo de la Vía Láctea comenzó su viaje hacia nosotros en un momento en que los cazadores prehistóricos estaban persiguiendo mamuts través las capas de hielo de Europa. La galaxia en sí abarca 100.000 años luz, y su equivalente más cercano, el gran disco de Andrómeda, está a 2,5 millones de años luz de distancia. Lo vemos como se veía cuando los ancestros de la humanidad caminaron por la sabana africana. Cuando los arqueólogos interestelares inclinan sus telescopios hacia el cielo, ellos están mirando a la historia profunda del cosmos, pero para encontrar una civilización más avanzada que la nuestra, tienen que inclinar su imaginación hacia el futuro. Tienen que trazar un destino plausible para la humanidad y, a continuación, ir en busca de ella en el pasado cósmico.

La arqueología convencional nos ha mostrado lo difícil que es hacer conjeturas acerca de las civilizaciones a través del tiempo. En el siglo XIX, la excavación de Hisarlik, el sitio en Turquía que ahora pensamos es el lugar de la antigua Troya, se elevó a la imaginación europea a través de la obra de Heinrich Schliemann. La leyenda cuenta que el millonario aficionado envió un cable en el que prematuramente proclamó: “He mirado el rostro de Agamenón”. No está claro que realmente usara esas palabras, pero sí sabemos el trabajo de Schliemann hechizó los salones de Europa, un continente que estaba enamorado de los misterios de un pasado profundamente romántico.

Pero Schliemann era apenas un científico profesional. Él había hecho su fortuna como comerciante de añil, agente de exportación y especulador de productos básicos antes de sucumbir a una creciente pasión por todo lo micénico. Cuando llegó a Hisarlik, él y su equipo excavaron sin advertirlo directamente a través de la capa que ahora se cree que fue la Troya de Homero, comprometiendo gran parte de ese estrato para su posterior investigación, mientras que el descubrimiento de objetos decorativos de entre 300 y 500 años antes, los objetos que la mujer de Schliemann, una Helena a la moda victoriana, llevaba cuando salía por la ciudad.

Si podemos malinterpretar tan fácilmente nuestro propio pasado, ¿cómo no podremos interpretar erróneamente los artefactos de una verdadera cultura alienígena? Uno sólo puede preguntarse si un Schliemann de hoy en día, armado con telescopio o radares, y cargado de miles de suposiciones, no cometería tal vez un error similar ante un enigmático hallazgo interestelar. Los arqueólogos interestelares están buscando pruebas de ingeniería en escalas que empequeñecen la nuestra. Ellos suponen que las civilizaciones finalmente construirán tecnologías capaces de aprovechar complentamente las fuentes de energía de las estrellas. Se basan en los primeros trabajos del astrónomo soviético Nikolai Kardashev, quien, en 1964, se dedicó a la categorización de estas civilizaciones futuristas. Su esquema, llamado Escala Kardashev, dispone de tres tipos, y hasta ahora la humanidad ni siquiera llega al Tipo I, una civilización que pueda controlar los recursos energéticos de todo el planeta. Una cultura de Tipo II puede aprovechar todos los recursos de su estrella local, y de Tipo III puede aprovechar la energía de una galaxia entera. Por supuesto, no podemos saber si existe una civilización distinta de la nuestra, pero la escala de Kardashev nos ofrece una manera de abordar el problema de la detección: nos hace pensar en qué tipo de huellas podrían dejar atrás estas civilizaciones avanzadas.

Imaginar la ingeniería de antiguos extraterrestres es un trabajo difícil, incluso temerario. Los primeros intentos de hacerlo tendían a centrarse en las estructuras más grandes imaginables. El científico Richard Carrigan(ex-Fermilab), uno de los pioneros de la arqueología interestelar, ha sido durante mucho tiempo un franco defensor de la búsqueda de esferas de Dyson, una tecnología propuesta por Freeman Dyson en 1960. Dyson predijo que las civilizaciones buscadoras de energía rodearían a sus estrellas cercanas con una cascarón tecnológico, o un enjambre de naves espaciales, a fin de captar su energía. Una esfera con el radio de la órbita de la Tierra tendría un área de superficie interior 100 millones de veces más grande que el área de la superficie de nuestro planeta. En 1966, Carl Sagan sugirió que esas esferas podrían ser detectables, pero advirtió de que serían difíciles de distinguir de los objetos naturales que emitieran una firma infrarroja similar. Décadas más tarde, Carrigan diría a New Scientist que quería intentarlo de todos modos, que él “quería hacerlo como el Museo Británico, ir y buscar artefactos.”

Fiel a su palabra, Carrigan ha llevado a cabo una serie de búsquedas de esferas de Dyson, después de un trabajo anterior de los astrónomos rusos Vyacheslav Ivanovich Slysh y M.Y. Timofeev. El IRAS*, el rastreo de Carrigan, un estudio del cielo infrarrojo que se remonta a la década de 1980, en busca de distintas firmas infrarrojas calculadas para esta tecnología puramente teórica. Más recientemente, el conocido cazador de exoplanetas Geoff Marcy de Berkeley, comenzó a estudiar 1.000 sistemas de estrellas de la Vía Láctea en busca de evidencias de grandes estructuras, pendiente de alteraciones visibles en los niveles de luz alrededor de su estrella madre como el tránsito de tecno-estructuras entre su estrella y la Tierra. En Penn State, Jason Wright y sus colegas Mateo Povich y Steinn Sigurðsson están impulsando la búsqueda de esferas de Dyson más profundamente en la galaxia, e incluso más allá, mediante el examen de los datos infrarrojos de los telescopios espaciales WISE** y Spitzer***. El grupo de Wright está también en busca de “burbujas de Fermi”, zonas de una galaxia que muestran emisiones infrarrojas más altas que el resto, lo que podría ser una señal de que una civilización se está transformando gradualmente una galaxia, ya que se abre camino a través de ella. M51, la galaxia Remolino, ofrece un buen campo para el estudio, ya que rota de forma que la vemos de frente.

Ninguna de las actuales búsquedas de arqueología interestelar será fácil de confirmar, suponiendo que encuentren algo notable, porque abundan explicaciones naturales para este tipo de fenómenos. Por un lado, las galaxias espirales ya contienen huecos que pueden simular la propagación de una civilización. La galaxia VIRGOHI21 es un buen ejemplo. En longitudes de onda ópticas, es lo suficientemente oscura para sugerir que podría ser una candidata para una ingeniería de estilo Dyson. Pero HI21 también se explica por los efectos de la llamada “destrucción de marea”, un proceso natural que puede producir el mismo rastro. Las huellas de esferas Dyson son más difíciles aún: pueden ser nada más que estrellas envueltas en nubes de polvo. Los resultados positivos presentados por los arqueólogos interestelares necesitarán un montón de escrutinio.

Los pensadores más profundos de este campo están empezando a preguntarse si podrían haber otras formas de buscar. Milan Ćirković, del Observatorio Astronómico de Belgrado, ha sugerido que vayamos tras los grandes objetos artificiales en órbita de tránsito. Él dice que debemos buscar algo así como enormes colonias en el espacio una vez defendidas por Gerard O’Neill, estructuras que podrían estar involucradas en operaciones industriales a gran escala, como podrían ser hornos de antimateria. Si es así, su existencia podría ser confirmada por la detección de rastros inusuales de rayos gamma. Ingenieros extraterrestres podrían incluso manipular su propia estrella central. En 1957, Fritz Zwicky propuso que las civilizaciones podían disparar pastillas de combustible en sus estrellas locales, para mover sus sistemas solares a nuevos lugares, especialmente cuando surgieran peligros interestelares. Cuarenta años más tarde, el físico Leonid Shkadov sugirió que grandes espejos esféricos pueden ser construidos para lograr lo mismo, creando un efecto de retroalimentación de la radiación de la estrella, que permitiría a sus creadores controlar la trayectoria de la estrella a través de la galaxia.

Los arqueólogos interestelares se ven obligados a preguntarse que estructuras de este estilo podrían aparecer a una distancia de miles o decenas de miles de años luz. Afortunadamente, pueden jugar con diferentes huellas, porque ya hemos rastreado un vasto tesoro de datos estelares. Con información detallada sobre miles de millones de sistemas almacenados en nuestros servidores, y el poder de procesamiento cuyo crecimiento no muestra signos de desaceleración, podemos afinar nuestros algoritmos para buscar rastros de tránsito que podrían señalar proyectos de ingeniería de una inmensa escala. En la era de grandes volúmenes de datos, es posible que la evidencia de una civilización extraterrestre ya se esconda en nuestros archivos.

Nuestras búsquedas pueden incluso reportar un sepulcro galáctico, un monumento destinado a registrar para la posteridad las maravillas de una civilización agonizante. Luc Arnold de la Universidad Aix-Marsella ha sugerido que las civilizaciones distantes podrían utilizar deliberadamente objetos del tamaño de planetas como signos celestes, sabiendo que su huella podría ser fácilmente detectada por los astrónomos alienígenas. Tales objetos podrían ser el acto final de una civilización agónica, dejándolos como legado a las culturas sobrevivientes. El astrónomo Charles Lineweaver ha señalado que la mayoría de los mundos de la clase terrestre de nuestra galaxia son dos mil millones años más antiguos que la Tierra. ¿Cuántas civilizaciones han florecido y muerto durante ese tiempo?

Por supuesto, la búsqueda de los restos de estas civilizaciones necesita no detenerse en rastros inusuales rastros lumínicos. Además de la energía, una antigua cultura espacial necesitaría grandes cantidades de materia prima para construir sus estructuras. Trabajando con Martin Elvis del Harvard Smithsonian Center for Astrophysics, el astrónomo Duncan Forgan ha investigado la posibilidad de que los discos de polvo alrededor de otras estrellas podrían mostrar signos de la minería a gran escala de asteroides. Restos de roca y hielo se concentran en nuestro propio sistema solar a diferentes distancias, desde los asteroides del cinturón principal entre Marte y Júpiter en el cinturón de Kuiper y la Nube de Oort aún más distante. Y ahora tenemos la evidencia inequívoca de similares discos de escombros alrededor de estrellas como Vega y Fomalhaut Beta Pictoris.

La minería de asteroides podría aparecer en nuestros telescopios como desequilibrios químicos en estos discos. Si viéramos una fuerte disminución de elementos como el hierro y el níquel, o elementos raros, como el platino y el paladio, podrían indicar operaciones mineras extraterrestres. Las dinámicas del disco de escombros en sí mismo se verán afectadas, ya que los objetos más grandes se descompondrían para uso industrial. La producción de polvo a través del proceso minero también podría causar inusuales gradientes de temperatura. En la actualidad no tenemos el equipo para hacer estas mediciones, pero los futuros observatorios espaciales podrían hacerlo.

¿Y qué hay de las estrellas anómalas, como las “rezagadas azules’ que parecen mucho más jóvenes que las estrellas a su alrededor? Los astrónomos están desconcertados por ellas porque los cúmulos globulares, -ciudades antiguas de estrellas que se asientan en un halo esférico alrededor de la Vía Láctea-, allí fue donde se identificaron por primera “rezagadas azules”, las cuales se cree que contienen estrellas que se formaron al mismo tiempo. Ahora estamos encontrando “rezagadas azules” en el propio bulbo galáctico, otro lugar inusual para las estrellas más jóvenes ya que la formación de la mayoría de estrellas se ha detenido. Las estrellas azules gigantes que vemos brillar deberían haber estallado en supernova miles de millones de años atrás.

Hay muchas teorías que intentan explicar el fenómeno “rezagada azul”, pero sólo una implica a la arqueología interestelar. Martin Beech, un astrónomo de la Universidad de Regina, en Saskatchewan, ha sugerido que consideremos a las “rezagadas azules” candidatas para el seguimiento del SETI(Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre). Hay escenarios en los que se podría imaginar que una civilización lo suficientemente avanzada decidiera ajustar el proceso de envejecimiento de su propia estrella. Bombeando el suficiente hidrógeno de la carcasa de nuevo al núcleo interno de una estrella, se  podría prolongar su vida útil, preservando así una cultura que viviera en los alrededores. Beech piensa que las “rezagadas azules” podrían señalar una civilización del tipo II de Kardashev tratando de preservar su hábitat.

Todas estas búsquedas nos hace ponernos en la mente de seres sobre los que no sabemos absolutamente nada. El físico David Deutsch ha señalado esto como un problema para todo tipo de predicciones, no sólo las relacionadas con SETI. De acuerdo con Deutsch, podemos distinguir entre ‘profecía’ y ‘predicción’; así profecía es la discusión de lo que no es cognoscible, mientras que predicción juega con las conclusiones que se basan en una buena explicación del universo. Como han demostrado pronosticadores desde Thomas Malthus hasta el Club de Roma, podemos ser capaces de identificar los posibles problemas en el presente y extrapolarlos al futuro, pero no podemos saber qué conocimientos vamos a adquirir en el futuro para manejar estos problemas. Por esto la era no científica logró imaginar su sucesor. Los científicos de finales del siglo XIX lo descubrieron de primera mano, cuando se enfrentaron a la aparición de la teoría cuántica y la relatividad a principios de los años 20. Ambas teorías planteaban preguntas que los anteriores teóricos no hubieran podido siquiera formular.

En el contexto de la arqueología interestelar, el problema es que no tenemos análogos en nuestra experiencia de lo que las culturas avanzadas podrían crear. La paciencia es el lema de los esfuerzos exitosos, la misma paciencia que los sucesores de Heinrich Schliemann han utilizado para dominar el arte de buscar entre los escombros, con la excavación cuidadosa y delicada pincelada barriendo el suelo para descubrir la forma de un artefacto fragmentado. Los arqueólogos interestelares tienen la tarea de buscar entre gigabytes de datos en vez las capas de suelo, pero el principio es el mismo. En un trabajo reciente con Robert Bradbury y George Dvorsky, Milan Ćirković ofrece un paradigma para un nuevo SETI, que incluiría no sólo búsquedas como éstas, sino una amplia gama de “futuros estudios” que abarque cómo una inteligencia post-biológica podría surgir y darse a conocer, con o sin intención.

Este enfoque requiere arqueólogos interestelares que amplien su ámbito para incluir el estudio de las ciencias de la computación, la vida artificial, la biología evolutiva, la filosofía de la mente y de la evolución de la ciencia de la astrobiología. Una búsqueda exitosa de macro-ingeniería nos desafiaría a reimaginar nuestra posición en el cosmos, confrontándonos con estructuras que pueden identificar una cultura viva, u otra mucho tiempo muerta. En este sentido, los arqueólogos interestelares son como los pueblos anglosajones y celtas que habitaban Gran Bretaña tras el fin de la ocupación romana. Ellos se encontraron viviendo en medio de la ingeniería que estaba más allá de sus propias capacidades, una experiencia inquietante que se abrió camino en poemas anglosajones como ‘La ruina‘:

Maravilloso es este muro de piedra; roto por el destino, los castillos están resquebrajados; la obra de los gigantes se desmorona. Han caído los techos, en ruinas están las torres, sueltos, inútiles, socavados por el tiempo. El apretón de la tierra, el firme apretón del sepulcro, sujeta a sus construcciones y dueños; están perdidos. Hasta ahora cien generaciones de hombres han muerto. Esta pared, gris liquen y manchada de rojo, incólume bajo las tempestades, ha sobrevivido reino tras reino…hasta que el fuerte destino los derribó.
(de la traducción de Jorge Luis Borges, N.D.T.)

Versos como estos infunden nuestro pasado de grandeza, mientras que satura a sus artefactos con la pátina de la rica experiencia humana compartida. Sirve como un tejido conectivo entre las culturas. Pero tal historia colectiva no puede iluminar los descubrimientos de nuestros arqueólogos interestelares. Hallar monumentos de civilizaciones más avanzadas que la nuestra nos retaría a situarnos en un contexto totalmente desconocido, como advenedizos cósmicos que de repente pueden aspirar a una larga vida. Si nos encontramos con una ciudad perdida en el cielo, podría disparar nuestra imaginación. Nos podría dar motivo para pensar que vamos a sobrevivir a las amenazas existenciales como las armas nucleares o el terrorismo biológico. Un Hisarlik interestelar nos diría que algunas civilizaciones sobreviven a estos peligros y aprenderíamos a aprovechar las inmensas energías para crecer. En lugar de la desesperación, podríamos contemplar sus poderosas obras y regocijarnos en lo que podemos llegar a ser.

10/09/2013

PAUL GISTER

Traducido por Juan Pedro Moscardó para LIBERTALIADEHATALI

*El IRAS (Infrared Astronomical Satellite) fue un observatorio espacial que realizó un escaneo completo del cielo a longitudes de onda infrarrojas.

**El Wide-Field Infrared Survey Explorer (WISE) es un telescopio espacial lanzado el 14 de diciembre del 2009 destinado a estudiar la Radiación infrarroja con un telescopio de 40 cm de diámetro. Las imágenes del telescopio serán como mínimo 1000 veces más precisas que los anteriores telescopios infrarrojos, tales como el IRAS.

***El Telescopio Espacial Spitzer es el mejor telescopio infrarrojo, permitiendo a los astrónomos continuar con los descubrimientos realizados por el IRAS.

Artículos relacionados:

ONCE DE LAS MÁS EXTRAÑAS SOLUCIONES A LA PARADOJA DE FERMI

BASURA LUNAR: BÚSQUEDAS DE RESTOS DE CIVILIZACIONES EN LA LUNA

“SI ALGUNA VEZ HALLAMOS UNA INTELIGENCIA EXTRATERRESTRE LO MÁS PROBABLE ES QUE SEA POSTBIOLÓGICA”

iaaliDurante una época de cambio climático dramático hace 200.000 años, el Homo sapiens (hombre moderno) evolucionó en África. Varios destacados científicos se preguntan: ¿Está la especie humana entrando en un nuevo punto de inflexión evolutivo, postbiológico? Paul Davies, físico teórico nacido en Gran Bretaña, cosmólogo, astrobiólogo y Director del Centro de Más allá sobre Conceptos Fundamentales de la Ciencia y Co-Director de la Iniciativa de Cosmología en la Universidad Estatal de Arizona, dice que los extraterrestres que exploren el universo serán perfeccionadas máquinas de Inteligencia Artificial. No sólo son las máquinas más capaces de soportar la exposición prolongada a las condiciones del espacio, sino que tienen el potencial para desarrollar la inteligencia más allá de la capacidad del cerebro humano.

eeriedavies“Creo que es muy probable, -de hecho inevitable-, que la inteligencia biológica sea sólo un fenómeno transitorio, una fase pasajera en la evolución del universo”, escribe Davies escribe en The Eerie Silence (El Inquietante Silencio). “Si alguna vez nos encontramos con una inteligencia extraterrestre, creo que es abrumadoramente probable que sea de naturaleza postbiológica.”

En la búsqueda actual de vida extraterrestre avanzada los expertos de SETI afirman que las probabilidades favorecen detectar Inteligencia Artificial alienígena lugar de la vida biológica, porque para los extraterrestre el tiempo entre el desarrollo de la tecnología de radio y la inteligencia artificial habrá sido breve.

“Si se construye una máquina con la capacidad intelectual de un ser humano, entonces en el plazo de 5 años, su sucesor es más inteligente que el conjunto de toda la humanidad”, dice Seth Shostak , astrónomo jefe de SETI. “Una vez que una sociedad inventa la tecnología que podría ponerlos en contacto con el cosmos, pasan a lo sumo, unos pocos cientos de años en cambiar su propio paradigma de conciencia sobre la inteligencia artificial”.

Las máquinas extraterrestres serían infinitamente más inteligentes y duraderas que la inteligencia biológica que los creó. Máquinas inteligentes serían inmortales y no tendrían que existir en las “zonas Goldilocks” (Zonas de habitabilidad galáctica. Alejadas de las fuentes intensas de radiación, sobre todo del violento centro galáctico y de las regiones activas de formación estelar, presentan las condiciones más favorables para la aparición y posterior desarrollo de la vida en un entorno planetario adecuado. [LIBERTALIADEHATALI via wikipedia]) en las que se centran las búsquedas actuales de SETI. Una IA podría auto-dirigir su propia evolución, cada “actualización” se crearía con la suma total del conocimiento de su predecesor precargado.

iaalo“Creo que podríamos pasar por lo menos un pequeño porcentaje de nuestro tiempo … buscando en las direcciones que quizás no sean las más atractivas en términos de inteligencia biológica, sino tal vez donde estén las máquinas inteligentes.” Shostak piensa que SETI debería considerar ampliar su búsqueda a la energía, -y la materia- en las inmediaciones de las estrellas gigantes, agujeros negros y estrellas de neutrones.

Antes del año 2020, los científicos esperan lanzar robots espaciales inteligentes que se aventurarán a explorar el universo para nosotros.

“La exploración robótica probablemente siempre será siempre pionera para la exploración humana del espacio”, dice Wolfgang Fink, físico e investigador de Caltech. “Todavía no hemos conseguido poner un ser humano en Marte, sino que hay un robot ahora. En ese sentido, es mucho más fácil enviar un explorador robótico. Cuando puedes sacar al humano fuera del bucle, es que se está volviendo muy emocionante. ”

TheDailyGalaxy

ONCE DE LAS MÁS EXTRAÑAS SOLUCIONES A LA PARADOJA DE FERMI

fermipara1La mayoría de la gente da por sentado que aún no hemos hecho contacto con una civilización extraterrestre. El problema es que los números no cuadran. Nuestra galaxia es tan vieja que todos los rincones deberían haber sido visitadas muchísimas veces hasta ahora. Ninguna teoría hasta la fecha ha explicado satisfactoriamente este Gran Silencio, así que es hora de romper los esquemas. Aquí están once de las más extrañas soluciones a la paradoja de Fermi.

No hay escasez de soluciones a la paradoja de Fermi. Los estándares son bastante conocidos, y nosotros no los vamos a examinar aquí, pero incluyen la Hipótesis de la Tierra Rara (la sugerencia de que la vida es excepcionalmente rara), la noción de que el viaje espacial es demasiado difícil, o las distancias demasiado grandes, la Hipótesis del Gran Filtro(la idea de que todas las civilizaciones suficientemente avanzadas se destruyen antes de ser intergalácticas), o que simplemente no somos lo bastante interesantes.

Pero para el propósito de esta discusión, vamos a ver algunas de las soluciones más extrañas y misteriosas a la Paradoja de Fermi. Porque a que a veces se necesita una explicación extraña para responder a una pregunta extraña. Así que, como Enrico Fermi hizo su famosa pregunta: “¿Dónde están todos?”

1. La Hipótesis Zoológico

fermipara2Aunque suena como a un episodio de Dimensión Desconocida, es muy posible que estemos atrapados en el interior de una especie de jaula celestial. Inteligencias Extraterrestres pueden haber tropezado con nuestra diminuta canica azul hace mucho tiempo, pero, por alguna razón, nos están observando desde lejos. Podría ser que fuéramos un entretenimiento para ellos (como observar a monos en un zoo), o que nos estén estudiando para fines científicos. De todos modos han invocado una política de no interferencia y nos están dejando solos.

Esta idea fue propuesta por primera vez por John Ball en 1973 , quien argumentó que la vida inteligente extraterrestre puede ser casi ubicua, pero que la “falta de contacto de tal vida con nosotros puede ser entendida en términos de la hipótesis de que nos han dejado a un lado como parte de una reserva salvaje o zoológico.” Podríamos formar parte de una gran reserva natural que se ha establecido fuera de los límites, libres para crecer inalterados por vida inteligente. Es una idea algo relacionada con la Principal Directiva de Star Trek en la que las civilizaciones son dejadas solas hasta que alcanzan una determianda capacidad tecnológica. También es una idea de la que en parte participan los ufólogos: la sugerencia de que los extraterrestres están realmente aquí, pero nos observan desde la distancia.

2. Cuarentena Autoimpupesta

fermipara3Esta es casi la contraria a la hipótesis zoo. Los extraterrestres son potencialmente peligrosos. Aun extremadamente peligrosos. Así que más “fastidiar” por la galaxia en naves y esperar que todos sean superamistosos, las inteligencias extraterrestres podrían haber colectiva e independientemente decidido dejar el infierno en casa y no llamar la atención sobre sí mismos.

¿Y porqué no? Sería perfectamente razonable concluir, sobre todo a la luz de la Paradoja de Fermi, que el cosmos está lleno de peligros, -ya sea una civilización imperialista, o una oleada de sondas Berseker dispuestas para esterilizar todo a su paso. Y para asegurarse de que nadie les moleste, una avanzada IET  podría establecer un perímetro de sondas Sandberg (sondas policiales autoreplicantes) para que lo traspase.

3. La Hipótesis Guacamole*

fermipara4Imagínese que en efecto existiera una especie de Directriz Suprema, pero que una IET se cierne sobre nosotros con un martillo gigante listo para golpear hacia abajo en caso de que de repente no le guste lo que vea. Estas IETs serían como Gort The Day the Earth Stood Still*, intentando preservar la paz galáctica. “No hay límite a lo que Gort podría hacer”, dijo Klaatu, “Él podría destruir la Tierra.” Entonces, ¿a qué es lo que Gort u otra avanzada IET están esperando, exactamente?
Una posibilidad es la singularidad tecnológica. En el espacio de posibles Singularidades de supervivencia, una buena parte de ellas podría dar lugar a una muy peligrosa Superinteligencia Artificial (SIA). La clase de SIA que podría destruir toda la galaxia. Por lo tanto el Club Galáctico vigila para prevenir que afloren los malos mientras ofrecen a los buenos una oportunidad para empezar.

whackamole

* [Toma su nombre de la atracción de feria en la que surgen unos topillos de unos agujeros y hay que golpearlos rápidamente con un mazo para que desaparezcan. Quien le puso el nombre a la atracción hizo ese juego de palabras con el término de la comida mexicana guacamole. LIBERTALIADEHATALI]

4. Estamos hechos de carne

Del nominado al Premio Nebula de historia corta, “Están hechos de carne”, de Terry Bisson:

“Están hechos de carne.”

“¿Carne?”

“Carne. Están hechos de carne.”

“¿Carne?”

“No hay duda de ello. Hemos recogido varios de diferentes partes del planeta, los llevaron a bordo de nuestras naves de reconocimiento, y los investigaron por completo. Son enteramente carne.”

“Eso es imposible. ¿Qué pasa con las señales de radio? Los mensajes a las estrellas?”

“Usan las ondas de radio para hablar, pero las señales no vienen de ellos. Las señales provienen de máquinas”.

“Entonces, ¿quién hizo las máquinas? Eso es a quién queremos contactar”.

“Ellos hicieron las máquinas. Eso es lo que estoy tratando de decirte. Carne hizo las máquinas”.

“Eso es ridículo. ¿Cómo puede la carne hacer una máquina? Me estás pidiendo que crea en la carne consciente.”

“Yo no te lo pido, te lo estoy diciendo. Esas criaturas son la única raza inteligente en ese sector y que están hechos de carne.”

Un momento más tarde:

“En realidad sí hablan, entonces. ¿Usan palabras, ideas, conceptos?”

“Oh, sí. Salvo que lo hacen con la carne.”

“Pensé que me acababas de decir que usaban la radio.”

“Lo hacen, pero ¿qué es lo que piensas que es la radio? Sonidos Carne. Ya sabes que cuando das una palmada o agitas la carne hace un ruido. Hablan agitando su carne el uno al otro. Incluso pueden cantar por chorros de aire a través de su carne. “

“Dios mío. Canción de carne. Todo esto es demasiado. “Entonces, ¿qué me aconsejas?”

“¿Oficial o extraoficialmente?”

“Ambos”

“Oficialmente, estamos obligados a ponernos en contacto, dar la bienvenida y registrar cualquiera de  las razas inteligentes o multiseres en este cuadrante del Universo, sin prejuicios,  miedo o favor. Extraoficialmente, le aconsejo que borremos los registros y olvidar todo el asunto.”

“Esperaba que dijeras eso”.

“Parece duro, pero hay un límite. ¿Realmente queremos hacer contacto con carne?”

“Estoy de acuerdo al cien por cien. ¿Qué hay que decir? ‘Hola, carne. ¿Cómo va eso?'”

5.La Hipótesis de la Simulación

fermipara5No hemos recibido la visita de nadie porque estamos viviendo dentro de una simulación por ordenador – y la simulación no está generando ningún compañero extraterrestre para nosotros.

Si es verdad, implicaría una de estas tres cosas. En primer lugar, los cabrones, -quiero decir los Dioses-, que ejecutan la simulación la han manipulado de tal manera que somos la única civilización de toda la galaxia (o incluso del Universo). O en realidad no existe un verdadero Universo ahí fuera, sólo nos parece así a nosotros dentro de nuestra burbuja simulada (es algo como “si un árbol cae en un bosque y no hay nadie alrededor para escucharlo, ¿hace ruido?”).

Otra posibilidad más extraña es que la simulación se ejecuta por una civilización post-humana en busca de una respuesta a la Paradoja de Fermi, o algún otro asunto científico.
Tal vez, en un intento por contemplar varias hipótesis (tal vez incluso de forma reventiva en consideración de una acción propuesta), están ejecutando mil millones de simulaciones ancestrales diferentes para determinar cuántas de ellas producen civilizaciones espaciales, o incluso civilizaciones en la etapa post-Singularidad como ellos.

6. Silencio Radio

Esta es similar a la Hipótesis de la Cuarentena, pero no tan paranoica. Pero aún así es bastante paranoica. Es posible que todo el mundo esté escuchando, pero nadie está transmitiendo.

Y por una buena razón. David Brin ha argumentado que el ensayo SETI sería como gritar en la jungla (SETI es la deliberada transmisión de radioseñales de alta potencia hacia potenciales sistemas estelares). De similar modo, Michael Michaud ha escrito: “Seamos claros acerca de esto. Se trata de un intento deliberado de provocar una respuesta de una civilización alienígena cuyas capacidades, intenciones y distancia no son conocidos por nosotros.” Esto la hace una cuestión política. “El problema, por supuesto, es que podemos llamar una atención innecesaria sobre nosotros mismos antes de tiempo. Es concebible, por tanto, que nuestros gobiernos colectivos un día pudieran decidir cancelar los esfuerzos de SETI. Deberíamos contentarnos con escuchar. Pero ¿y si cada civilización en el cosmos adoptara la misma política? Eso implicaría que todo el mundo estaría en radio silencio.

Como acotación, también podría ser peligroso escuchar: SETI podría estar en riesgo de descargarse un virus malicioso desde el espacio exterior.

7. Todos los alienígenas son hogareños

Esta no es tan rara ya que en realidad podría ser posible. Una avanzada IET, graduada en el grado II de la escala de civilizaciones de Kardashev, podría perder todas las ambiciones a escala galáctica. Una vez lanzada una esfera Dyson o un cerebro Matrioska, una civilización extraterrestre tendría más acción y aventura en sus proximidades donde sabría que hacer.  Enormes supercomputadores serían capaces de simular universos dentro de universos, y vidas dentro de vidas, -y a velocidades y variaciones muy alejadas de lo que se exhibe en el viejo y cansado mundo analógico. En comparación, el resto de la galaxia parecería como un lugar aburrido y desolado. El espacio podría ser mucho mejor en el espejo retrovisor.

8. No podemos leer las señales

fermipara6Ahora es del todo posible que las señales de una IET estén rodeándonos pero seamos incapaces de verlos. O somos demasiado estúpidos para darnos cuenta, o todavía tenemos que desarrollar nuestras tecnologías para detectar las señales. De acuerdo con el actual enfoque SETI, deberíamos estar escuchando radioseñales. Pero una civilización mucho más avanzada que la nuestra podría estar utilizando una técnica totalmente diferente. Podrían estar haciéndolo con láser, por ejemplo. Los láseres son buenos porque concentran haces con un excelente ancho de banda de información. También son capaces de penetrar nuestro medio galáctico de polvo interestelar.

O la IET podría usar “tarjetas de visita”, explotando el método de transmisión de detección (por ejemplo, mediante la construcción de una enorme estructura perfectamente geométrica, como un triángulo o un cuadrado, y puesto en órbita alrededor de su estrella anfitriona).

Y ya como Stephen Webb ha señalado , también existe la posibilidad de las señales electromagnéticas, señales gravitacionales, señales de partículas, señales de taquiones, o algo completamente más allá de nuestra comprensión de la física. También es muy posible que, de hecho usen señales de radio, pero no sabemos en qué frecuencia sintonizar (el espectro electromagnético es muy amplio). Como concepto, podríamos finalmente encontrar un mensaje escondido en el lugar donde menos podíamos esperarlo: dentro del código de nuestro ADN.

9. Todos están (pasando el rato) al borde de la galaxia.

Esta interesante solución a la Paradoja de Fermi fue postulada por M. Milán Cirkovic y Robert Bradbury.

“Sugerimos que las regiones externas del disco galáctico son los lugares más probables para los objetivos avanzados de SETI”, escribieron. La razón de esto es que las sofisticadas comunidades inteligentes tenderán a migrar hacia el exterior a través de la Galaxy tanto como se incrementen sus capacidades de aumento de procesamiento de información. ¿Por qué? Debido a que las civilizaciones basadas en máquinas, con sus grandes supercomputadoras, tendrán enormes problemas manejando su calor residual. Van a tener que establecer un campamento que sea superfrío. Y el borde exterior de la galaxia es exactamente eso.

Ulteriormente, podría haber una diferente zona galáctica habitable para una IET post-Singularidad que para la vida basada en la carne. En consecuencia, IET avanzadas no tendrían interés en explorar zonas habitables bioamistosas. Lo que significa que estamos buscando a ET en el lugar equivocado. Curiosamente, Stephen Wolfram me dijo una vez que la computación libre de calor será algún día posible, por lo que no cree que esta sea una solución plausible a la Paradoja de Fermi.

10 Panspermia Dirigida

O tal vez no nos hemos puesto en contacto con ETI, porque nosotros somos los alienígenas. O al menos, lo son nuestros antepasados. De acuerdo con esta teoría, que fue postulada por primera vez por Francis Crick (sí, ese Francis Crick), los extranjeros esparcieron la vida en otros planetas (enviando esporas a planetas potencialmente fértiles), y después largarse. Para siempre. O tal vez en un futuro lejano volver.

Esta idea ha sido abordada ampliamente en la ciencia ficción, incluyendo Star Trek: La Siguiente Generation, en el episodio, “La Caza(The Chase)” en el que el  humanoide supergenérico Salome Jens explica que su especie es responsable de toda la vida en el Cuadrante Alfa; o en Prometheus de Ridley Scott, en la que puede verse a un alienígena sembrar vida en la Tierra primordial. Incluso Arthur C. Clarke en 2001 toma esta idea, con los monolitos instigando enormes saltos evolutivos.

11. La Hipótesis de la Transición de Fase

Esta es similar a la hipótesis de la Tierra Rara, pero sugiere que el universo está todavía evolucionando y cambiando. Posteriormente, las condiciones para sostener  inteligencia avanzada sólo se han producido en los últimos tiempos. Esto es a lo que el cosmólogo James Annis se refiere como el modelo de transición de fase del universo, -lo que encuentra que es una explicación astrofísica para el Gran Silencio.

De acuerdo con Annis, un posible mecanismo regulador que pueda dar cuenta de esto es la frecuencia de los estallidos de rayos gamma, super-cataclísmicos acontecimientos que, literalmente, pueden esterilizar grandes franjas de la galaxia.

“Si se supone que en realidad son letales para la vida basada en la tierra a lo largo de la galaxia”, escribió, “uno tiene un mecanismo que impide el surgimiento de la inteligencia hasta que el tiempo medio entre estallidos es comparable a la escala de tiempo para la evolución de la inteligencia. “En otras palabras, los estallidos de rayos gamma son demasiado frecuentes, y la vida inteligente está constantemente siendo aniquilada antes de que se desarrolle su capacidad para ser interestelar. Mirando hacia el futuro, sin embargo, dado que los estallidos de rayos gamma están disminuyendo en frecuencia, las cosas van a cambiar. “La galaxia se encuentra actualmente en una fase de transición entre un estado de equilibrio carente de vida inteligente a un estado de equilibrio diferente, donde esté lleno de vida inteligente”, dice Annis.

Lo que en realidad serían buenas noticias.

GEORGE DVORSKY        Io9

Artículos Relacionados:

EL CABALLERO NEGRO: EL SATÉLITE ESPÍA ALIENÍGENO

BASURA LUNAR. BÚSQUEDA DE RESTOS DE CIVILIZACIONES EN LA LUNA

COSMOLOGÍA EXTRATERRESTRE: CUÁNTO SE PARECERÍAN LOS ALIENÍGENAS A NOSOTROS

ESCRUTANDO LAS ESTRELLAS: CÓMO LOS HUMANOS ENCONTRARAN PRUEBAS DE VIDA EXTRATERRESTRE

VIDA EXTRATERRESTRE: OTRA HIPÓTESIS

VIVIMOS EN UNA SIMULACIÓN INFORMÁTICA

ESCRUTANDO LAS ESTRELLAS:¿CÓMO LOS HUMANOS ENCONTRARÁN PRUEBAS DE VIDA EXTRATERRESTRE?

En 1977, Mark A. Skull con el programa SETI  en Ames Reserch Center escribió que, “el próximo paso en la evolución de los homínidos podría ser estimulado por nuestra entrada en el espacio, incluyendo la búsqueda de inteligencia extraterrestre. Nuestro pasado éxito ha sido debido a nuestro desbloqueo de los cimientos, de nuestro reconocimiento del reto inherente en la exploración de nuevas formas de vida.” En otras palabras, nuestro crecimiento como especie podría no depender simplemente de nuestro avance, sino del hecho mismo del acto de la exploración.

Como exploradores, nuestra especie inevitablemente descubrirá nuevas tierras, nuevos recursos, y nuevas posibilidades. Por tanto, en un sentido algo cósmico, nuestra supervivencia y proliferación está intímamente conectada con nuestro impulso para descubrir las amplísimas nuevas posibilidades que sólo los mundos extraterrestres podrían ofrecernos. Y por supuesto, con la búsqueda de nuevas tierras y esas excitantes, -quizá incluso aterradoras posibilidades, viene también el potencial contacto no sólo con mundos alienígenas ….sino con los habitantes de esos mundos.

¿Pero qué probabilidades hay, en verdad, que nosotros podamos encontra alguna vez civilizaciones extraterrestres? ¿Cuán probable es que quisiéramos hallar habitantes de un mundo alienígena, deberíamos atravesar el espacio cósmico para encontrar esa aguja en el pajar? Es más, esas desconocidas entidades no humanas podrían de hecho ser bastante distintos de nosotros…. y así, con una totalmente diferente serie de creencias, parámetros, y valores, esa “gente”, dependiendo de su nivel de desarrollo, podrían incluso representar una seria amenaza para la humanidad.

Luego, de nuevo, podría no ser algo interesante de tener que lidiar todavía. Después de todo parece haber un creciente consenso entre la comunidad científica que los humanos, hemos estado del todo equivocados desde el principio en nuestros intentos de contacto. John D. Mathews, profesor de ingeniería eléctrica en Penn State, recientemente publicó sus ideas sobre el tema, en un artículo que fue destacado por la popular página de Kurzweil:

“Sólo por el desarrollo y uso de aeronaves robóticas autoreplicantes -y los consiguientes sistemas de comunicaciones-, puede el género humano explorar eficientemente incluso el cinturón de asteroides” (dice Mathews), “por no hablar del Cinturón de Kuiper, la Nube de Oort y más allá.”

Mathews supone que cualquier extraterrestre necesitaría seguir un camino similar a las estrellas, enviando robots más que seres vivos, lo que explicaría porqué SETI no ha tenido éxito hasta la fecha.

Además, parece bastante obvio para nosotros ahora que el actual programa SETI, que intenta iniciar un diálogo cósmico entre la humanidad y los alienígenas, en gran parte ha fracasado. Del mismo modo cosmólogos y ovnílogos  han expresado su descontento con la utilización de métodos de comunicación a larga distancia que, en todo caso, sería demasiado primitiva para una civilización altamente desarrollado en cualquier otro lugar. Por otra parte, como correctamente supone Mathews, quizás el uso de robots es además un más lógico enfoque.

Y como todos nosotros sabemos, incluso esto podrían constituir las bases subyacentes del fenómeno OVNI (pienso en las suposiciones de Richard Dolan sobre que los ovnis podrían representar alguna clase de “inteligencia robótica”, más que alienígenas de carne y hueso de otro sistema estelar).  Las naves ovni observadas todos estos años podrían ser tanto drones autónomos cómo algo físico. Y sobre los informes de seres extraterrestres… bien, tengamos en cuenta el potencial para la creación de inteligencia artificial que excede las capacidades humanas. Mientras tal tecnología podría asumir(o mejor dicho, elegiríamos) muchas formas diferentes, si hay verdaderamente algo especial sobre nuestro antropomorfismo (de ahí el modo en que los humanos han evolucianado para pensar y conceptualizar la manera de hacerlo), luego parece al menos plausible que nuestros hermanos “extraterrestres” pudieran ser muy bien alguna variedad de inteligencia artificial; así muchas de las cuestiones derivadas del viaje de seres vivos a través del espacio podrían ser solventadas.

Podría ser que, mientras estamos empeñados en la noción de establecer contacto, la humanidad estuviera ya en presencia de varias clases de drones extraterrestres….diseñados para su eficiencia más que para la amistad. Quizás… si este fuera el caso, podríamos también olvidar eso del aterrizaje en el jardín de la Casa Blanca para decir “hola”.(…)

Tal vez existen otras especies inteligentes allá afuera que usan la tecnología para su beneficio en la exploración y cartografía del cosmos. Entonces quizás nuestras futuras tecnologías comiencen a desmontar nuestras verdades habituales y el conocimiento universal y muy pronto entremos en contacto con una inteligencia de cualquier parte -quizás no como la nuestra-, que hayan estado intentando lo mismo por mucho tiempo. Si somos afortunados, podríamos estar lo bastante avanzados para reconocer tan profunda y fascinante tecnología, a la deriva antes que nosotros.

MICAH HANKS

¿HAY ALIENÍGENAS EN LA LUNA?

Una noticia muy curiosa por su procedencia y por su mismo contenido, la víspera del día de los inocentes en España, -atención los incautos mañana-, también se me ocurre preguntar: ¿porqué en este momento? Curioso, todo muy curioso LIBERTALIADEHATALI

Los científicos buscarán rastros de presencia alienígena en la Luna. Estamos invitados a participar en la búsqueda y redescubrir el cosmos.
 
Paul Davies y Robert Wagner, de la Universidad de Arizona, EE. UU., sostienen que es un buen momento para investigar de nuevo a nuestra vecina más cercana. Ambos científicos creen que la superficie de la Luna puede contener rastros de actividad extraterrestre. La investigación, en este caso, puede ser prolífica, ya que el satélite natural de la Tierra siempre está “a mano” y debido a su geología inactiva “puede conservar las evidencias a largo plazo”.
 
Para estas fechas los investigadores tienen a su disposición decenas de miles de fotos de la superficie lunar. Y la ciencia busca colaboración y la ayuda de los aficionados o interesados en la astronomía, para quienes pone a disposición dichas fotos. Allí se puede encontrar, según los científicos, algunas evidencias de estancia de visitantes de otros mundos, como herramientas, basura, y los rastros de distintos trabajos de perforación. La revista ‘Acta Astronáutica’ señala que este proyecto será un buen acompañante de otro programa, el “SETI” (Search of Extraterrestrial Intelligence) que está analizando posibles señales emitidas desde otros espacios planetarios, con el objetivo de detectar vida extraterrestre.
 
Aparte de una cantidad importante de posibles colaboradores, el proyecto de la investigación de la Luna, a partir de fotos, será demasiado barato, ya que no requiere una financiación masiva.
 
Los que deseen ayudar a los científicos, y posiblemente hacer su propio descubrimiento, tendrán a disposición 340.000 fotos del Orbitador Lunar de la NASA. El ingenio, desde su lanzamiento en Junio del 2009, está enviando fotos de alta calidad de la superficiel del satélite natural de la Tierra, con una resolución de 50 centímetros por pixel. Se estima que la cantidad de fotos llegue a un millón al final de la misión de la estación, “lo que puede aumentar las posibilidades de encontrar rastros de la vida extraterrestre”.

RussiaToday