LAS DIEZ RAZONES POR LAS QUE DEBEMOS TEMER LA SINGULARIDAD

dreamstime_3402262-300x240¿Porqué tenemos miedo de la singularidad tecnológica?

Bueno, déjame darte las que creo son las diez razones más populares:

1. Extinción

La extinción es, con mucho, la más temida, así como la consecuencia más comúnmente predicha de la singularidad.

fearsingu3El apocalipsis mundial para la raza humana viene en muchos sabores, pero algunos de los más populares son: una SuperInteligencia Artificial (SIA) estilo “terminator”, -un “Robopocalipsis” ;  una nanotecnología rebelde, -el escenario llamado plaga gris; armas inteligentes caseras de destrucción masiva,- utilizadas por terroristas y nihilistas; modificaciones o mutaciones genéticas, -nos convierten en muertos vivientes; experimentos científicos fallidos, -el Gran Colisionador de Hadrones  creando un agujero negro que engulle el planeta …
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En pocas palabras, el temor es que, como Bill Joy notoriamente señaló:  el futuro no nos necesita .

2. Esclavitud

Tal vez la segunda razón más común para temer la singularidad es la esclavitud potencial o sometimiento de toda la raza humana. El argumento es bastante simple:

Una vez que tengamos una SIA dejaremos de ser las entidades más inteligentes de este planeta. En otras palabras, hemos creado dioses sin dejar de ser simples humanos. Así, si por cualquier razón las máquinas deciden no exterminarnos, entonces, lo más probable es que, ya que serán muy superiores a nosotros, nos esclavicen. Esto se puede realizar de varias maneras: ya sea explícitamente, -dándonos cuenta de nuestra esclavitud, o implícitamente, -sin darnos cuenta (los escenarios Matrix/Simulación).

3. La III Guerra Mundial – Guerra Giga

El tercer temor más común de la singularidad es, por supuesto, la Tercera Guerra Mundial. Una guerra  de una escala sin precedentes, con una sofisticación y eficiencia de  muerte y destrucción que podría ser el resultado de o bien un choque entre la raza humana y la IA o entre diferentes facciones de los seres humanos: por ejemplo, la “Guerra ArtIlect” de “terranos” contra “cosmists” según lo previsto por Hugo de Garis. Cualquiera que sea el caso, probablemente provocará miles de millones de muertes y un colapso o la completa erradicación de nuestra civilización.

4. Colapso Económico

Algunos han argumentado que, si de alguna manera nos las arreglamos para evitar los tres escenarios anteriores, entonces, estaríamos propensos a experimentar un total colapso económico:

La absoluta robotización de nuestra sociedad es probable que conduzca a la sobreproducción de bienes y servicios. Sin embargo, ya que se afirma que la mayoría de personas perderán sus puestos de trabajo debido a los robots, habrá una tasa de desempleo mundial de escala sin precedentes que a su vez derrumbará la demanda de esos bienes y servicios robóticos. Combine esto con la explosión de una población de 9 o incluso 10 millones de personas en su mayoría desempleados que no tengan medios para crear ingresos y comprar cualquier cosa, y veríamos un colapso económico global.

5. Gran Hermano IA

Este escenario es una versión más suave de la opción Matrix de esclavitud/sometimiento porque estamos todavía bajo el control completo de una Inteligencia Artificial que todo lo sabe. La principal diferencia es que la IA no está haciendo nada más que lo que es mejor para nosotros, en lugar de lo que es mejor para ella: tenemos un benevolente, omnipotente y absoluto monarca que nos protege de nuestros peores enemigos, -de los demás seres humanos y de nosotros mismos. Todo se hace en nombre de la maximización de la seguridad, la prosperidad y la felicidad general para todas las personas en todo el planeta. El único aspecto negativo es un poco de propaganda y el “lavado de cerebro ideológico, político o religioso” necesario para apuntalar “el culto de la IA”, pero está bien, ya que es por nuestro propio beneficio.

fearsingu26. La Alienación y Pérdida de la Humanidad

Siguiendo la máxima de “si no puedes vencerlos, únete a ellos”, una de las posibles maneras de sobrevivir a la singularidad es mediante la fusión con las máquinas. Esta idea, -que podemos y deberíamos mejorar lo que se nos ha transmitido por la madre naturaleza-, se refiere a menudo como transhumanismo. Fusionando hombre y máquina a través de la biotecnología, la nanotecnología molecular y la inteligencia artificial, aumentaríamos nuestras capacidades cognitivas, la fuerza física, la estabilidad emocional, la salud general y la longevidad.

El miedo, por supuesto, es que al hacerlo vamos a perder la esencia misma del ser humano, -nuestra naturaleza humana, nuestras almas humanas y la identidad humana. Por otra parte, a nivel colectivo, la pérdida de humanidad también significa alienación o pérdida de la comunidad que quiere decir que la variedad resultante de entidades posthumanas será tan distintas como para negar cualquier relación entre los diferentes individuos. Esto a su vez significa que la humanidad, de hecho, no sobreviviría, sino que sucumbiría a la invasión de la máquina y de hecho se extinguiría.

7. Catástrofe Ambiental

Nuestra historia muestra que nuestra destructividad ambiental está en proporción directa de nuestras proezas tecnológicas. Una vez que vivimos en una sociedad global donde todo es producido en serie por robots, nuestra civilización manufacturada cortará la última conexión con el mundo natural. Perderemos la última pizca de respeto por la madre naturaleza:

¿Por qué preservar la selva tropical si podemos crear una “mejor” e “inteligente”? ¿Por qué preocuparnos por la biodiversidad, la extinción de especies o la degradación del medio ambiente si podemos revivir y moldearlos para nuestros propios fines o placer?

¿Porqué preocuparse de algo si somos dioses (tecnológicos)?

8. Pérdida de la Historia, el Conocimiento y la Resolución espacial (Edad Oscura Digital)

fearsingu6El proceso cada vez más acelerado de la digitalización viene junto con una cierta pérdida o destrucción de datos. Estos datos pueden estar en forma de historia, tradiciones culturales, lenguas muertas o información científica importante. Por ejemplo, la NASA admitió recientemente que se ha perdido la capacidad de recuperar gran parte de los datos informáticos de algunas de las misiones Apolo y los alunizajes. Así ciertos tipos de conocimiento vitalmente importante y único, así como la historia o las tradiciones culturales se pierden para siempre. Para saber si estamos haciendo un buen negocio o no, debemos  cuantificar las pérdidas de datos y compararlas con los beneficios potenciales. Sin embargo, a la velocidad vertiginosa que estamos avanzando pocos tienen tiempo para tales cálculos.

Parece que vivimos en un universo analógico con resolución infinita, – tanto para ampliar y reducir, en la medida que podamos. El proceso de digitalización captura una mera fracción de él. Al igual que un archivo .mp3 comprimido capta sólo una parte del desempeño musical actual, este proceso crea los símbolos que son representaciones digitales de la realidad. El temor es que podemos llegar a perder la conciencia de que el mundo digital es un reino de símbolos, -un mero reflejo del verdadero universo analógico-, terminando en la cueva de las ilusiones digital de Platón.

9. Computronium y Cerebros  Matrioska  

fearsingu7Por lo que sabemos parece que vivimos en un universo lleno de materia tonta. Esto, por supuesto, lo convierte en un universo bastante tonto también.

Sin embargo, extrapolando de nuestro propio desarrollo, parece que a medida que pasa el tiempo hay un movimiento de menos a más inteligencia en el universo. Por lo tanto, dado el tiempo suficiente, más y más de nuestro planeta y, con el tiempo nuestro universo, es probable que contenga y se componga de cada vez más materia inteligente. Este proceso es probable que continúe hasta que la ley de Moore se derrumbe y se alcance un equilibrio. Tal disposición teórica de la materia, -la mejor configuración posible de cualquier cantidad dada para lograr un dispositivo de computación absolutamente óptimo, es el sustrato también conocido como computronium.

SONY DSCUn cerebro Matrioska es una hipotética megaestructura de inmensa capacidad computacional. Basado en la esfera de Dyson, el concepto deriva su nombre de la muñeca rusa Matrioska y es un ejemplo de un ordenador de tamaño planetario alimentado con energía solar, capturando toda la producción de energía de una estrella. Para formar el cerebro Matrioska todos los planetas del sistema solar se desmontan y se crea un vasto dispositivo computacional habitado por mentes volcadas o virtuales, inconcebiblemente más avanzado y complejo que nosotros.

Así que la idea es que con el tiempo, de una manera u otra, toda la materia del universo será inteligente. Todo el polvo será polvo inteligente, y todos los recursos serán utilizados para su potencial óptimo de computación. No habrá nada más que cerebros Matrioska  y/o computronium…

10. El Temor del Cambio

El miedo al cambio y el miedo a lo desconocido están profundamente arraigados en la psique humana:. Todos queremos estar cómodos. No saber es muy, muy incómodo. Al darse cuenta de que el cambio que se avecina es radicalmente único, – tanto en escala como en imprevisibilidad, es aún más desasosegante.

Cuando se trata de la supervivencia a nadie le gustan las sorpresas. Así lo tomamos como una cuestión tanto personal como de seguridad colectiva para modelar y, al menos,  prever aproximadamente el futuro.

La singularidad es un cambio radical de proporciones cósmicas que es, por definición, imposible de modelar, y mucho menos predecir. Por lo tanto, no es ninguna sorpresa que evoque una profunda inseguridad y miedo primario.

La pregunta es: ¿Tienes miedo?¿No tienes mucho, mucho miedo?

SÓCRATES

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EL TRANSHUMANISMO PARANORMAL SE CIERNE SOBRE NOSOTROS

transhu1La era del transhumanismo paranormal se cierne sobre nosotros. Cuando los humanos usarán máquinas para obtener poderes mágicos y psíquicos antes relegados al campo de la ciencia ficción y la fantasía. La tecnología avanzada, la bravucona creación de la raza humana, ha ido en aumento desde hace años; ahora está aquí y es…  espeluznante.

Aquí están unos pocos de los modos en que la tecnología está realizando el antiguo sueño de los poderes psíquicos:

TELEQUINESIA

Aparatos basados en músculo permitirán controlar movimientos mediante el pensamiento. Señales de microvoltios del cerebro serán trasladados por electrodos a dispositivos externos, lo que significa que usted será capaz de activar las máquinas y otros objetos sólo con el pensamiento.
Además echen un vistazo a los tatuajes telequinéticos…en serio.

(http://youtu.be/AB5vYz1-T_Y)

TELEPATÍA

La comunicación telepática pronto será posible entre personas equipadas con electrodos implantados. DARPA ya está creando algo que se llama “Silent Talk”, mediante el que los soldados serán capaces de comunicarse en el campo de batalla sólo con el pensamiento.
(http://youtu.be/Z3xRlVffngk)

CLARIVIDENCIA

El autor Micah Hanks escribe acerca de la idea de Nigel Kerner de un microchip futurista llamado “Soul Catcher 2025” que tendrá la capacidad de recopilar grandes cantidades de información sobre prácticamente cada pieza de comunicación que haya. Algunos creen que esta tecnología, combinada con la biogenética avanzada, un día será capaz de recrear las personas como entidades artificiales y cosechar información de ellos, información más allá de los sentidos humanos conocidos.

CAPA FANTASMA (INVISIBILIDAD)

La invisibilidad no es un sentido psíquico, por así decir, pero sin duda siempre ha sido considerado como una especie de poder mágico. La legendaria “capa de invisibilidad” ha estado en la cultura pop desde hace algún tiempo, y puede estar más cerca de la realidad de lo que usted piensa. Los científicos que trabajan para los militares han estado ocupados en un dispositivo que puede curvar la luz alrededor de un objeto, haciendo que ese objeto desaparezca de la vista. Hay un gran número de posibles “objetos fantasmas” que podrían derivarse de ello, y seríamos absolutamente optimistas si pensáramos que no será utilizado para vigilar y asesinar a la gente.

(http://youtu.be/Rqi3jpBSyCc)

PODERES SOBREHUMANOS

images (2)Se podría argumentar la tecnología ya nos ha dado poderes sobrehumanos. La mayoría de nuestras acciones mundanas diarias parecerían brujería a alguien de un siglo anterior. Sólo se va acelerar … las próximas tres décadas deberían suministrar a la raza humana  exoesqueletos, nanotecnología, terapia génica, ropa cibernética y la exocortex (¡un chip neuronal que se fusionará con su cerebro!). Combinadas, estas tecnologías podrían facilitar cuerpos sintéticos, transferencia mental, vuelo humano y una percepción sensorial humana avanzada. Demonios, ya ha comenzado. El genio fuera de la botella, la caja de Pandora está abierta…..

http://vimeo.com/58771063

THEGHOSTDIARIES(Traducido por JUAN PEDRO MOSCARDÓ para LIBERTALIADEHATALI)

RAZONES POR LAS QUE DEBERÍA TRANSFERIRSE A UN ORDENADOR

ku-xlargeTodavía estamos a décadas, -si no siglos-, de ser capaces de transferir una mente a un superordenador. Es una fantástica perspectiva de futuro que hace a algunas personas increíblemene aprensivas. Pero una vida digital tiene beneficios considerables. He aquí por qué usted debería considerar seriamente la transferencia.

Como he señalado antes, la transferencia no es un hecho; hay muchas cuestiones conceptuales, tecnológicas, éticas y de seguridad por superar. Sin embargo, para los propósitos de esta explicación, vamos a suponer que las cargas o transferencias digitales de mentes, con el tiempo serán posibles, ya sea a partir de la exploración y la cartografía del cerebro, seccionamiento cerebral en serie, imágenes cerebrales, o por algún proceso desconocido.

De hecho, es una posibilidad de la que vale la pena hablar. Muchos científicos creíbles, filósofos y futurólogos creen que no hay nada inherentemente intratable sobre el proceso. El cerebro humano, -un sustrato aparente independiente de la máquina de Turing-, se adhiere a las leyes de la física en un universo material. Con el tiempo, vamos a ser capaces de crear un modelo del  mismo utilizando material no biológico , e incluso convertir, o transferir cerebros analógicos existentes a otros digitales.

Así, suponiendo que vivirá lo suficiente para ver, -y reunir el valor para dar el salto paradigmático del espacio carnal al ciberespacio-, esto es lo que podría esperar:

El fin de las funciones biológicas básicas

Una vez que estés viviendo como un flujo de unos y ceros usted nunca tendrá que preocuparse por el olor corporal, ir al baño, o tener que lavarse los dientes. Usted no tendrá que dormir o tener relaciones sexuales, -a menos que, por supuesto, se programe a sí mismo de tal manera que quiera y necesita  hacer estas cosas (lo llaman una elección estética purista).

Al mismo tiempo, no tendrá que preocuparse por el aumento de los niveles de colesterol, los trastornos relacionados con la edad, y huesos rotos. Pero tendrá que preocuparse de los virus (aunque serán de un tipo radicalmente diferente), piratas informáticos y el acceso sin trabas a la capacidad de procesamiento.

Vida radicalmente extendida

El final de una vida humana biológica orgánica ofrecerá la posibilidad de un uno indefinidamente largo. Para muchos, la inmortalidad virtual será el atractivo principal de la transferencia. En tanto que la supercomputadora en la que resida sea segura y fiable (por ejemplo, la planificación de un éxodo del sistema solar, cuando el Sol entre en su agonía de muerte), usted debería ser capaz de vivir hasta que el universo colapse en el Big Rip – algo que no debería suceder en otros 22 millones de años.

Creación de copias de seguridad

Hablé con el futurista John Smart acerca de esto. Él es alguien que ha fomentado el desarrollo de las tecnologías necesarias para la preservación y sublimación del cerebro. Con ese fin, es el vicepresidente de la Fundación Cerebro-Preservación, un grupo de investigación sin fines de lucro que trabaja para evaluar, -y premiar-, varias estrategias de preservación.

Smart dice que es una buena idea crear una transferencia como una copia de seguridad para su yo biológico mientras usted todavía está vivo.

“Estamos realmente infravalorando el valor de esto”, dijo a io9. “Con la imagen por resonancia magnética a escala molecular, lo que puede ser posible para las grandes muestras de tejido en unas pocas décadas, y que funciona hoy para unos pocos nanómetros cúbicos, las personas podrían hacer autoescaneados no destructivos (transferencia) de sus cerebros mientras están vivos, a mediados y finales del siglo 21.”

Smart dice que si el tuviera una copia de seguridad así archivada, sería mucho más zen que su propia muerte biológica.

“Podría ver unos completamente nuevos movimientos filosóficos surgiendo alrededor de esto”, dice. “¿Ejecutaría su transferencia como gemelo asesor mientras esté vivo? ¿O sólo lo guardará como copia de seguridad, para arrancarla cada vez que usted decide dejar la vida biológica, por cualquier razón personal? Yo creo que la gente va a querer ambas opciones, y ambas opciones serán elegidas regularmente”.

Realización de prácticamente ilimitadas copias de sí mismo

MADOXEn relación con la idea anterior, también podríamos crear toda una armada de nosotros mismos para cualquier propósito.

“La capacidad de hacer un número arbitrario de copias de sí mismo, para trabajar en problemas difíciles, o probar diferentes elecciones de la vida personal, y reintegrarlas más tarde, o no, como prefiera, será una nueva gran libertad de las transferencia,” dice Smart. “Esto ya sucede cuando razonamos con nosotros mismos. Estamos ejecutando varias copias de mentalidad. Y hay que tener cuidado con eso, ya que a veces puede conducir a un trastorno disociativo de la personalidad cuando se combina con grandes traumas, pero en general, múltiples modos de pensar de las personas, y varias instancias del yo, probablemente será una nueva gran capacidad y libertad”.

Smart señala al ejemplo ficticio de Jamie Madrox, también conocido como el Hombre Múltiple, el superhéroe de cómic que puede crear, y luego reabsorber  a los “incautos” de sí mismo, con todos sus recuerdos y experiencias.

Incremento radical de velocidad

ku-xlarge (1)Aparte de una indefinida vida útil, este puede ser uno de los aspectos más dulces de la transferencia. Vivir en una supercomputadora sería como el Efecto Bala de Neo o pequeños animales que perciben el mundo en cámara lenta con respecto a los seres humanos. Viviendo en un superordenador, podríamos pensar más, hacer más cosas, y la experiementar más en comparación con organismos wetware que funcionan en “tiempo real”. Y lo mejor de todo, esto aumentará significativamente la cantidad de tiempo relativo que podemos tener en el universo antes del frenazo en seco.

“Creo que el potencial de aumento de la velocidad es la razón central por la que la transferencia es el siguiente paso natural para liderar la inteligencia en la Tierra”, dice Smart. “Parece que estamos entrando de cabeza hacia un virtual y físico “espacio interior”.

Huellas globales radicalmente reducidas

La transferencia también medioambientalmente sostenible, algo que podría ayudarnos a abordar nuestra constante creciente población, sobre todo en consideración de la radical extensión de vida radical a nivel biológico. De hecho, la transferencia de nuestras mentes a un sustrato digital puede ser en realidad una cuestión de necesidad. Claro, necesitaremos poderosas supercomputadoras para ejecutar los miles de millones, -si no billones-, de experiencias digitales individuales, pero los requisitos de energía relativamente bajos y reducidos niveles de emisiones de combustibles fósiles simplemente no  pueden compararse a la carga que imponemos en el planeta con nuestra civilización corpórea.

Aumento de Inteligencia

También será más fácil en cuanto a mejorar nuestra inteligencia cuando seamos puramente digitales. Tratar de aumentar el poder cognitivo de un cerebro biológico es prohibitivamente difícil y peligroso. Una mente digital, por otra parte, sería flexible, robusta, y fácil de reparar. Mentes virtuales aumentadas podrían tener un mayor coeficiente intelectual, memoria mejorada, y mayor capacidad de atención. Sin embargo, tendremos que ser muy cuidadosos al seguir este camino, ya que podría dar lugar a una transferencia excesiva, fuera de control o incluso llevar a la locura.

Diseñador de Psicologías

Las transferencias también nos permitirán diseñar y asumir variadas modalidades psicológicas alternativas. La experiencia humana es actualmente dominada por el estándar evolutivo que denominamos no autista, aunque existen valores atípicos a lo largo del espectro autista y otros de los llamados “trastornos psicológicos”. Estos marcos de procesamiento cognitivo personalizados permitirán individuos transferidos para alterar selectivamente las formas específicas y únicas en las que absorban, analicen y perciban el mundo, lo que permitirá la variación de la subjetividad, el compromiso social, la estética y los prejuicios. Estos marcos también podrían cambiarse sobre la marcha, lo que permitirá transferencias para cambiar sus marcos, dependiendo del contexto. O simplemente para probar y sentir como otra persona.

Control emocional mejorado

Algo relacionado con lo anterior, las personas transferidas también podrán monitorizar, regular, y seleccionar el estado de su bienestar subjetivo y el estado emocional subjetivo, incluyendo los niveles de felicidad.

Las transferencias podrían incumplir el espectro normal de las emociones humanas, u optar por operar dentro de una banda predeterminada de  variabilidad emocional, incluyendo, más conceptualmente, la introducción de nuevas emociones. Mecanismos de seguridad podrían ser incorporados para evitar que una persona entre en una espiral depresiva debilitante, -o un estado de felicidad perpetua-, a menos que eso sea precisamente lo que la transferencia esté buscando.

Una mente colmena

La posibilidad de vincular mentes biológicas para crear una especie de telepatía tecnológicamente mejorada o teclepatía, es probable que sea posible. Pero, como he señalado antes, va a ser extremadamente difícil y complicado. Un problema fundamental será la de traducir las señales, o pensamientos, de una manera sensata de tal manera que cada persona en el enlace superior tenga la misma representación mental de un objeto o concepto determinado. Este problema de traducción podría superarse mediante el desarrollo de protocolos de comunicación cerebro a cerebro estándar, o mediante el desarrollo de software innato de traducción. Y, por supuesto, porque todas las mentes están en el mismo equipo, el establecimiento de enlaces de comunicación será sencillo.

Jugando con la física alternativa

Obviamente, las transferencias serán capaces de vivir en cualquier número de entornos de realidad virtual . Estos mundos digitales serán como versiones trucadas y totalmente inmersivas de Second Life o World of Warcraft. Pero ¿por qué limitarnos a la física del universo conocido cuando podemos retocarlo de varias maneras? Las transferencias podrían añadir o quitar dimensiones físicas, bajar el efecto de la gravedad, aumentar la velocidad de la luz, y alterar los efectos del electromagnetismo. Todas las apuestas están cerradas en términos de lo que es posible y el tipo de experiencias que podrían tener. En comparación, la vida en el mundo analógico parece dolorosamente limitada y restringida.

Descargando a un organismo externo

Sólo porque se ha transferido a un superordenador no significa que tenga que estar allí. Las personas siempre tendrán la opción de descargarse a sí mismos en un cuerpo robótico o cyborg, incluso si es sólo temporalmente. Pero según lo retratado en el clásico de ciencia ficción de Greg Egan, Diáspora, estas empresas fuera de la supercomputadora hogar tendrán con un gran inconveniente, uno que está estrechamente relacionado con el tema de la velocidad de procesamiento: Cada momento que una persona pasa en el mundo real, analógico será equivalente a meses o incluso años en el mundo virtual. Posteriormente, tendrá que tener cuidado con la cantidad de tiempo que pasa fuera de la red.

Viaje espacial interestelar

Como el futurista Giulio Prisco ha señalado, es probable que tenga más sentido enviar astronautas transferidos a misiones interestelares. Escribe:

“El alto costo de una misión espacial tripulada proviene de la necesidad de garantizar la supervivencia y la seguridad de los seres humanos a bordo, y la necesidad de viajar a velocidades extremadamente altas para asegurar que se hace dentro del curso de una vida humana. Una forma de superar esto es prescindir de los cuerpos “wetware” de la tripulación, y enviar sólo sus mentes a las estrellas, -su “software”- transferidos a circuitos avanzados, aumentados por los subsistemas de Inteligencia Artificial en el sistema de procesamiento de la nave…. Una e- tripulación, -una tripulación de humanos transferidos implementados en circuitos electrónicos de estado sólido-, no requerirá aire, agua, alimentos, atención médica, o protección contra la radiación, y puede ser capaz de soportar una aceleración extrema. Por lo tanto el tamaño y el peso de la nave espacial se reducirá drásticamente.”

GEORGE DVORSKY

LA NAVE DEL TIEMPO

timeship1En las suaves colinas de Comfort, Texas, al noroeste de San Antonio, existe un proyecto que es uno de los secretos científicos mejor guardados, aunque en realidad no es un secreto. Sobre una propiedad de más de 200 hectáreas, descansan las esperanzas y los sueños de los creadores de Timeship, La Nave del Tiempo.

La Nave del Tiempo ha sido apodada el “Fort Knox” de la crioconservación. Es una estructura diseñada para convertirse en el primer biobanco para el almacenamiento a largo plazo, incluyendo órganos y tejidos para trasplante, materiales de apoyo a la fertilidad, tejidos para la medicina regenerativa-ADN, incluyendo el ADN de especies cercanas a la extinción y organismos enteros de mamíferos, también los seres humanos después de la muerte legal para la cual todos los procedimientos médicos han fracasado. Puede que este proyecto constituya un testimonio de la búsqueda del hombre de su propia inmortalidad.

rh741-41Stephen Valentine es el creador y arquitecto del proyecto, que ha diseñado para proteger su contenido de diversas amenazas naturales y humanas.

Stephen Valentine es un arquitecto de renombre mundial que antes de La Nave del Tiempo ha trabajado en numerosos proyectos en diversos países del mundo.A finales de los noventa contactó con él Saul Kent, de la Fundación Stasis, que quería un edificio para soportar el paso del tiempo y funcionar de forma continua durante al menos 100 años, algo que ningún edificio hasta la fecha ha logrado. Lo llamaron la Nave del Tiempo.

timeship4Según Valentine La Nave del Tiempo era parte de un plan integral para conquistar el envejecimiento y la muerte. Percibió desde el principio que estas ideas eran sumamente optimistas y dependientes de las tecnologías del futuro. Ahora destacados científicos predicen que este siglo se le conocerá como el Siglo de la Inmortalidad.

En 2007 se concedió una patente para el sistema de enfriamiento avanzado llamado  TCV, o de temperatura controlada por unidades de volumen, diseñado para complementar la vitrificación. Es el método más avanzado hasta la fecha para permitir el enfriamiento con controles de temperatura precisos, para reducir la incidencia de fractura durante el proceso de criopreservación.
timeship5Un plan maestro integral para la construcción de la Nave del Tiempo y sus instalaciones de apoyo están ahora en curso y deberá ser completado en 2014.

Los planes para un edificio de investigación criogénica avanzada, TCV, se desarrollarán el próximo año.

“Nuestros planes incluyen la criopreservación del ADN de los seres humanos y especies animales en peligro de extinción. Vamos a servir como un centro de investigación importante para la criopreservación de órganos para trasplante, incluyendo los órganos de bioingeniería para los que hay actualmente no ningún método real de almacenamiento, y por supuesto, miles de pacientes humanos que deseen viajar al futuro.  La instalación hace uso de la geometría sagrada para incluir temas simbólicos de nacimiento y renacimiento, como lo demuestra la historia. Creo que cualquier persona que tiene este edificio debe experimentar estos conceptos visceralmente. El edificio, con algunas instalaciones bajo tierra, y costará alrededor de 375 millones de dólares. Gran parte del pensamiento y la planificación ha ido a su seguridad, tanto de las amenazas naturales y artificiales. La propiedad también incluye un lugar para los huéspedes para alojarse cuando se visita, así como instalaciones para conferencias. También habrá tierra dentro del parque de investigación para otras empresas de biotecnología.
La Nave del Tiempo será un consumidor de energía muy eficiente, utilizando la energía renovable alternativa para su carga y el resto en una red de dos fuentes de energía independientes. Estas fuentes de energía alternativas pueden incluir dispositivos geomagmáticos para conseguir electricidad a partir del calor del suelo, así como las células fotovoltaicas para recoger la energía solar. En caso de emergencia grave habría energía mediante nitrógeno líquido (LN 2 ) para que pueda seguir funcionando durante meses.
timeship7Elegimos este lugar en 2007 por muchas razones. La región de San Antonio es muy acogedora y abierta a la idea de atraer a una comunidad científica similar a la región de Silicon Valley en California. El área está relativamente libre de posibles desastres naturales que pueden hacer a otras áreas menos adecuadas. También está cerca de los dos aeropuertos principales, para facilitar el transporte rápido de los pacientes y los órganos para la criopreservación. Se encuentra a cincuenta millas de un área metropolitana en un lugar que sería atractivo para los investigadores y otros profesionales para vivir.”

En la propia página web afirman:

timeship2La Nave del Tiempo será un centro de investigación pionero para extender indefinidamente la vida humana saludable, así como la instalación más segura y tecnológicamente avanzada del mundo para el almacenamiento materiales biológicos de criopreservados, incluyendo el ADN, órganos para trasplante, y pacientes humanos.  La investigación en la Nave del Tiempo abordará todos los aspectos de la extensión de la vida, desde el uso de suplementos nutricionales que pueden retardar el envejecimiento, a la investigación básica en el nivel genético que permitirá a la población que envejece cada vez más a una larga extensión más sana y de calidad de la vida. También se investigará sobre la criopreservación de la medicina de trasplantes de órganos. La investigación también incluirá la vitrificación, la reanimación de los órganos criopreservados y organismos enteros, y el desarrollo de la nanomedicina (la rama médica de la nanotecnología). El sitio de la Nave del Tiempo incluirá un centro de conferencias y laboratorios de investigación adicionales y otras instalaciones. El almacenamiento a largo plazo en la Nave del Tiempo se constituirá de materiales biológicos criopreservados, incluyendo:

Organos humanos para trasplantes
ADN de especies casi extintas
ADN humano individual y “árbol genealógico”
Células madre autodonadas (por ejemplo, derivan de cordones umbilicales) para facilitar la futura generación de tejidos y órganos para el trasplante
Las células progenitoras para la medicina regenerativa
Materiales para apoyar la fertilidad
Organismos mamíferos enteros, incluidos los seres humanos

Parte de las investigaciones ahora en marcha que se continuarán en los laboratorios del edificio de la Nave del Tiempo son:

Vitrificación
La congelación materiales biológicos a la superbaja temperatura del nitrógeno líquido (-320 º. F.) para una futura reanimación se ha utilizado durante décadas. Sin embargo, este proceso ha implicado la formación de cristales de hielo que están dañando a los tejidos. Los recientes avances en la investigación han hecho posible la vitrificación de órganos humanos, en la que los tejidos se convierten en un sólido similar al vidrio, sin la formación de cristales de hielo. El resultado es la preservación indefinida a temperaturas cercanas a las del nitrógeno líquido reduciendo en gran medida los daños a los tejidos.

Banco de Organos
Esta investigación de vitrificación pronto hará posible un banco de órganos humanos a largo plazo, tales como riñones, corazón e  hígado para trasplantes. Asimismo dará lugar a un banco de una amplia variedad de partes del cuerpo también para trasplantes. Este desarrollo tendrá un papel importante en la salvación de la vida de millones de personas.

Conservación de Especies en Peligro
Creación y mantenimiento de un “Zoo genético’ -un archivo ultraseguro global de la estructura genética de todas las especies animales y vegetales que en la actualidad están cercanos a la extinción. Se estima que 40.000 especies se extinguen cada año y la Nave del Tiempo ayudaría a mantener un registro de esta vida que desaparece. Esto permitiría una biblioteca para las generaciones futuras tengan acceso a las muestras de ADN para ser utilizadas en la investigación científica de la medicina y el desarrollo de productos farmacéuticos.

Control del Envejecimiento mediante la ingeniería genética
Avances recientes están dando lugar a la identificación de los genes implicados en el envejecimiento y la prolongación de la vida. La manipulación de estos genes y las proteínas que generan conducirá al desarrollo de nuevas terapias radicales para frenar y revertir el proceso de envejecimiento en los seres humanos. La Nave del Tiempo contará con este tipo de investigación de vanguardia de la ingeniería genética.

Reanimación del Paciente
La investigación sobre todos los  complejos pasos necesarios para llevar pacientes criopreservados de vuelta a la salud y a la juventud. Esto incluye a los pacientes actualmente suspendidos con las tecnologías más antiguas, y los que ahora entran en suspensión con las nuevas tecnologías de vitrificación. Entre las tecnologías que se necesitarán para revivir este tipo de pacientes con éxito estarán nuevos tratamientos para enfermedades mortales, para el control del envejecimiento humano, para la regeneración y reparación de tejidos dañados.
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Nanotecnología
Los pacientes actualmente en criopreservación han sufrido daños por los cristales de hielo. Los pacientes vitrificados en el futuro van a sufrir mucho menos, será más fácil de reparar el daño, pero todavía han sufrido los daños de las enfermedades y el envejecimiento. Antes de reanimar a los pacientes, ambos tipos de daño deben ser reparados. Se prevé que la reparación de los pacientes gravemente dañados se realice a través de la nanotecnología, la creación de pequeñas máquinas que irán  a través del cuerpo del paciente y repararán daños a nivel celular. La nanotecnología también se aplicará en todas las áreas de fabricación, incluyendo computadoras, automóviles y casas. La Nave del Tiempo se centrará en las aplicaciones médicas de la nanotecnología.

Para más información: Timeship

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PUEDE QUE NUNCA TRANSFIERA SU CEREBRO A UN ORDENADOR

uploadbrainMuchos futuristas predicen que un día cargaremos nuestras mentes a las computadoras, donde retozaremos en nuestros entornos de realidad virtual. Eso es posible, pero todavía hay una serie de cuestiones espinosas a considerar. Aquí hay ocho razones por las que su cerebro nunca podría ser digitalizado.

De hecho, esto no es sólo una especulación ociosa. Muchos pensadores han expresado su apoyo a esta posibilidad, incluyendo el renombrado futurista Ray Kurzweil (autor de How to Create a Mind[Cómo crear una Mente]), el experto en robótica Hans Moravec, el científico cognitivo Marvin Minsky, el neurocientífico David Eagleman, y muchos otros.

Los escépticos, por supuesto, disfrutan de la oportunidad de desacreditar datos. La afirmación de que vamos a ser capaces de transferir nuestros pensamientos conscientes a un ordenador, después de todo, es algo extraordinario.

Pero muchos de los contra-argumentos estándar tienden a quedarse cortos. Las quejas típicas citan insuficiente poder de procesamiento, espacio de almacenamiento inadecuado, o el temor de que los superordenadores serán lento, inestables y propensos a fallas catastróficas; temas que ciertamente no parecen intratables ante la embestida de la Ley de Moore y el potencial de la megacomputación.  Otra objeción popular es que la mente no puede existir sin un cuerpo. Pero una mente transferida podría estar dotada de un cuerpo simulado y colocada en un mundo simulado.

Para ser justos, sin embargo, hay una serie de auténticas objeciones filosóficas, éticas, e incluso de seguridad científica que podrían limitar de manera significativa o incluso hacer imposible transferencia de conciencia. Aquí están ocho de las más serias.

1. Las funciones del cerebro no son computables

Los defensores de la transferencia mental tienden a argumentar que el cerebro es una máquina de Turing: la idea de que la mente orgánica no es nada  más que un clásico procesador de información. Es una conjetura derivada de la tesis de física de Church-Turing, y que ahora impulsa gran parte de la ciencia cognitiva.

Pero no todo el mundo cree sirva la analogía cerebro/ordenador. Hablando recientemente en la reunión anual de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia, en Boston, el neurocientífico Miguel Nicolelis dijo que, “el cerebro no es computable y ninguna ingeniería puede reproducirlo.” Se refirió a la idea de transferencias como “disparate” diciendo que nunca va a suceder, y que “hay un montón de gente que vende la idea de que se puede mimetizar el cerebro en un ordenador”. Nicolelis afirma que la conciencia humana no puede ser replicado en silicio porque la mayoría de sus características importantes son el resultado de impredecibles interacciones no lineales entre miles de millones de células.

“No se puede predecir si el mercado de valores va a subir o bajar porque no se puede calcular,” dijo. “Usted podría tener todos los chips de ordenador en el mundo y nunca creará una conciencia”.

2. Nunca vamos a resolver el difícil problema de la conciencia

Dejando aparte la computabilidad del cerebro, nunca podremos ser capaces de explicar cómo y por qué tenemos qualia, o lo que se llama experiencia fenoménica.

Según David Chalmers, -el filósofo de la mente al que se le ocurrió el término “problema difícil”-,  probablemente resolveremos los problemas sencillos de la cognición humana, al igual que la forma en que enfocamos nuestra atención, evocamos el recuerdo, discriminamos y procesamos la información. Pero explicar cómo las sensaciones recibidas se traducen en sentimientos subjetivos, -como la experiencia del color, el gusto o el agradable sonido de la música-, está demostrado que es mucho más difícil. Por otra parte, incluso todavía no estamos del todo seguros de por qué tenemos conciencia, y por qué no somos sólo “zombis filosóficos”, seres hipotéticos que actuaran y reaccionaran como si fueran conscientes, pero que no tuvieran estados mentales internos.

En su artículo, “Enfrentando el problema de la conciencia“, Chalmers escribe:

“¿Cómo podemos explicar por qué hay algo que es como para entretener a una imagen mental, o para experimentar una emoción? Es ampliamente aceptado que la experiencia surge de una base física, pero no tenemos una buena explicación de por qué y cómo surge. ¿Por qué la transformación física debería dar lugar a una rica vida interior? Parece objetivamente irrazonable que lo hiciera, y todavía lo hace.”

Si algún problema se puede calificar como el problema de la conciencia, argumenta Chalmers, es éste.

3. Nunca vamos a resolver el problema del enlace

E incluso si averiguamos cómo el cerebro genera la experiencia subjetiva, los ordenadores digitales clásicos nunca podrán ser capaces de soportar mentes individuales fenomenológicas.  Esto es lo que se conoce como el problema de la unificación, nuestra incapacidad para comprender cómo la mente es capaz de segregar los elementos y combinar problemas tan perfectamente como lo hace. No hace falta decir, que ni siquiera sabemos si una máquina de Turing puede incluso admitir estas funciones.

Más específicamente, todavía tenemos que averiguar cómo nuestro cerebro segrega elementos en patrones complejos, un proceso que nos permite distinguirlos como objetos distintos. El problema de la unificación también describe el problema de cómo los objetos, aquello en segundo plano o de nuestra experiencia periférica, -o incluso algo tan abstracto como las emociones-, aún se pueden combinar en una experiencia individual y coherente. Como el neurocientífico cognitivo Antti Revonsuo ha dicho, “la vinculación es por lo tanto considerada como un problema de encontrar los mecanismos que se asignan a las entidades físicas
“objetivas” en el mundo exterior dentro de las correspondientes entidades neuronales internas del cerebro.”

Continúa:

“Una vez que la idea de la conciencia relacionada con la unión se formula, de pronto llega a ser claro que está estrechamente relacionada con dos problemas centrales en la investigación de la conciencia. La primera se refiere a la unidad de la conciencia fenomenológica. El contenido de la conciencia fenoménica se unifica en un todo coherente, que contiene un sistema unificado ”yo” en el centro de un mundo perceptual unificado, lleno de objetos coherentes. ¿Cómo deberíamos describir y explicar tal unidad experiencial? El segundo problema de relevancia aquí se refiere a los correlatos neuronales de la conciencia. Si estamos buscando una explicación a la unidad de la conciencia, al postular mecanismos neuronales subyacentes, estos mecanismos neuronales seguramente están capacitados para ser correlatos neuronales directos de estados fenomenológicos unificados.”

Nadie sabe cómo nuestros cerebros orgánicos logran este truco, -al menos no todavía-, o si las computadoras digitales serán capaces algún día del enlace fenomenológico.

4. Pampsiquismo es cierto

Aunque sigue siendo controvertido, también existe la posibilidad de que pampsiquismo sea cierto. Es la idea de que la conciencia es una característica fundamental e irreductible del cosmos. Puede sonar un poco Nueva Era, pero es una idea que está ganando constantemente crédito (especialmente considerando  nuestra incapacidad para resolver el Problema Difícil).

Los pampsíquicos especulan que todas las partes de la materia implican mente. El neurocientífico Stuart Hameroff ha sugerido que la conciencia se relaciona con un componente fundamental de la realidad física, -componentes que son similares a fenómenos como la masa, espin o carga. Según este punto de vista, la base de la conciencia se puede encontrar en una fuerza fundamental adicional de la naturaleza no muy diferente de la gravedad o el electromagnetismo. Esto sería algo así como una sensación o conciencia elemental. Como Hameroff señala, “estos componentes sólo lo son.” Del mismo modo, David Chalmers ha propuesto una teoría del doble aspecto en la que la información tiene aspectos tanto físicos como experienciales. El pampsiquismo también ha atraído la atención de los físicos cuánticos (que especulan sobre posibles aspectos cuánticos de conciencia dada nuestra presencia en un Universo Everett), y fisicalistas como Galen Strawson, quien sostiene que lo mental/experiencial es físico.

Lo que representa un problema pra la transferencia mental es que la conciencia no constituye un sustrato neutral, -un inquilino central de la hipótesis Church-Turing-, sino que de hecho depende de específicas configuraciones físico-materiales. Es muy posible que no haya equivalente digital o algorítmico a la conciencia. Tener conciencia surge en una arquitectura clásica de Von Neumann, por lo tanto, puede ser tan imposible como la división de un átomo en un entorno virtual mediante el uso de unos y ceros.

5. El dualismo mente-cuerpo es verdadero

Tal vez sea aún más polémica la sugerencia de que la conciencia está en algún lugar fuera del cerebro, tal vez como un alma etérea o espiritual. Es una idea que se asocia principalmente con René Descartes, el filósofo del siglo XVII que especuló que la mente es una sustancia no-física (a diferencia de las interpretaciones fisicalistas de la mente y la conciencia). En consecuencia, algunos defensores del dualismo (o incluso el vitalismo) sugieren que la conciencia se encuentra fuera de la ciencia cognoscible.

Huelga decir que si nuestras mentes se encuentran en algún lugar fuera de nuestros cuerpos, -como en un contenedor en alguna parte, o por extraño que parezca, en una simulación (al estilo de The Matrix)-, nuestras posibilidades de transferirnos a nosotros mismos son casi nulas.

6. No sería ético desarrollarlo

Preocupaciones filosóficas y científicas a un lado, también puede haber algunas razones morales para renunciar al proyecto. Si vamos a desarrollar tecnologías de transferencia, tendremos que realizar algunos experimentos muy invasivos, tanto en animales como en humanos. El potencial de abuso es significativo.

Los diseños de transferencia suelen describir la exploración y la cartografía del cerebro de un individuo, o seccionamiento en serie. Mientras que un sujeto de prueba, como un ratón o un mono, podrían ser colocados bajo anestesia general, con el tiempo tendrán que ser reanimados en el sustrato digital. Una vez que esto suceda, lo más probable es que no tengamos idea de su experiencia interna, subjetiva. Su cerebro podría estar completamente destrozado, por lo que la angustia psicológica o física sería terrible. Es razonable suponer que nuestros esfuerzos iniciales de transferencia estarán lejos de ser perfectos, y serán potencialmente crueles.

Y cuando llegue el momento en que el primer ser humano sea transferido, podría haber muchos serios problemas éticos y legales a considerar, especialmente teniendo en cuenta que estamos hablando acerca de la reubicación de la vida, implicando derechos humanos.

7. Nunca podemos estar seguros de que funcione

Lo que nos lleva al siguiente punto, el del escepticismo posterior a la transferencia. Una persona nunca puede realmente estar segura de que crean una copia consciente de sí mismos. Esta es la continuidad de un problema de conciencia, la incertidumbre que tendremos de si, en lugar de mover nuestras mentes, simplemente nos copiamos a nosotros mismos en su lugar.

Porque no podemos medir la conciencia, -ya sea cuantitativa o cualitativamente-, la transferencia requerirá un enorme salto de fe, un salto que podría dar lugar a un completo olvido (por ejemplo, un zombi filosófico), o algo completamente inesperado. Y confiar en el consejo de los seres ya transferidos tampoco nos ayudará (“Vamos, el agua está bien …”).

En un correo electrónico, el filósofo David Pearce me lo expresó así:

“Piensa en ello como el ajedrez. Si yo te digo los movimientos, puedes replicar fielmente el juego. Pero no sabes absolutamente nada de las texturas de las piezas, o de hecho, si tienen alguna textura en absoluto (tal vez jugué en línea). Así, creo que lo mismo puede decirse de las texturas de la conciencia. La posibilidad de mentes-sustrato independientes debe distinguirse de la posibilidad de qualia-sustrato independientes.”

En otras palabras, la calidad de la experiencia consciente en sustrato digital podría estar bastante lejana de la experimentada por una conciencia analógica.

8. Las mentes transferidas serían vulnerables a la piratería y el uso indebido

Una vez que nuestras mentes se transfieran, estarán conectadss físicamente e inextricablemente unaa superestructura de cómputo más grande. Por consecuencia, los cerebros transferidos serán perpetuamente vulnerables a ataques maliciosos y otras intrusiones no deseadas.

Para evitar esto, cada persona transferida tendrá que configurar un cortafuegos personal para evitar que sean  reprogramados, espiados, dañados, explotados, borrados o copiados en contra de su voluntad. Estas amenazas podrían provenir de otras transferidos, Inteligencias Artificiales granujas, códigos maliciosos, o incluso las autoridades en el poder (por ejemplo, como un medio para inculcar el orden y control).

De hecho, como hoy sabemos muy bien, incluso las medidas de seguridad más estrictas pueden no prevenir los ataques más sofisticados; una mente transferida nunca puede estar segura de que está a salvo.

GEORGE DVORSKY (17/04/2013)      IO9

(Traducio por JUAN PEDRO MOSCARDÓ para LIBERTALIADEHATALI)

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LA SINGULARIDAD OVNI

ufosingularityENTREVISTA A MICAH HANKS EN “THE CHURCH OF MABUS”, POR JEFFREY PRITCHETT

Micah Hanks tiene un nuevo libro llamado “La Singularidad OVNI: ¿Porqué nuestros antiguos fenómenos inexplicados están cambiando nuestro futuro? ¿Hasta donde llegará el pensamiento de vanguardia? ¿Cuán cercana está la Singularidad?

1. ¿Qué significa exactamente en tu perspectiva la “Singularidad Ovni”?

MH: Lo que en esencia trata el libro es el punto en el que la humanidad alcanzará en nuestro futuro, quizás dentro de unas pocas décadas, donde cualquier fenómeno anómalo existente que podríamos equiparar con los ovnis de hoy en día, serán producidos por nuestra propia tecnología. La aparente super desarrollada tecnología que percibimos hoy (p.ej. ovnis) podría no estar tan lejana de nosotros.

2. ¿Cuando en tu libro señalas que la Segunda Guerra Mundial fue un período esencial para la ovnilogía, te refieres a que se desarrolló tecnología ovni que es ahora nuestra tecnología de los drones?

MH: Bueno, la Segunda Guerra Mundial es un período significativo por varias razones, cada una con un trasfondo oculto. Por ejemplo, justo después de la SGM comenzamos a percibir los ovnis como un fenómeno cultural. Así, es muy sospechoso que tales objetos empezaran a aparecer justo después del conflicto. ¿Llamamos la atención de los extraterrestres con nuestro uso de arsenal atómico? ¿O la aparición de ovnis representa alguna tecnología clandestina emergente proveniente de la misma Tierra? Si esas naves, cualquier cosa que fueran (y aún son) hubieran sido desarrolladas por alguna de las superpotencia durante la guerra, ¿ no las habrían usado para fines militares? Como esto no fue el caso, debemos suponer que había algo más… pero comprender lo que podría haber sido entraña más dificultades debido a la escasas evidencias que tenemos.

3. ¿Y qué piensas sobre Roswell? ¿Qué opinas sobre el enfoque de Douglas Deitrich que afirma que sería una nave japonesa?

MH:  Siempre existe esa posibilidad, que el objeto hubiera sido una nave derribada de origen terrestre. Pero más que japonesa, si hubiera que seguir la lógica, señalaría lo que escribió Philip Corso, y que investigadores como Joseph P. Farrell y otros han mencionado también: que mucha de la avanzada tecnología que se observó supuestamente en el lugar del estrellamiento de Roswell eran cosas que los nazis habían estado perfeccionando durante los años de la guerra; no la nave misma, sino desde luego otras piezas que se dice fueron halladas entre los restos. Así que sí, el objeto que se estrelló en Roswell (si realmente se produjo tal colisión) bien podría haber sido, más que extraterrestre, de origen terrestre….aunque determinarlo en concreto permanece en el misterio.

4. ¿Podrías hablarnos de Locus Grove, el avistamiento de Georgia que sucedió cerca de una estación eléctrica? Georgia es el estado en el que vivo y he tenido muchos encuentros allí.

MH: El avistamiento de Locus Grove tuvo lugar en 1973 e involucró a un platillo volante que fu visto sobrevolando una central eléctrica por un hombre llamado Mike Reese, que fue testigo junto a varios familiares. La historia no es muy diferente de la plétora de informes que ofrece la ovnilogía, pero lo encontré interesante, y lo incluí en el libro por la accesibilidad que tenía al mismo. Conocí a los testigos, y gracias a la aguda memoria de Mike Reese, pude agrupar cierto número de detalles en mi mente y especular con que clase de tecnología podría haber actuado allí. Además, ¿porqué la nave había estado sobrevolando un área bien iluminada directamente sobre la central eléctrica? Todo ello parecía curioso. Al menos una de las primeras críticas sobre La Singularidad OVNI se refería a mi excesiva meticulosidad, -hasta banalidad-, en la investigación de este caso. Pero elegí hacerlo por dos razones: primero, demasiados investigadores de los ovnis hoy día se sientan tras el ordenador y hacen toda su “investigación” desde allí. Yo mismo también lo uso a menudo, pero además hay que hacer trabajo de campo, y este caso me proporcionaba esa oportunidad. Además sentí que centrándome en el examen de un caso serio, casi “arquetípico” que implicaba el “estereotipado” platillo volante (y que no había sido previamente reseñado en ningún sitio), me proporcionaría un armazón único desde el que intentar determinar nuevos detalles sobre una bien conocida área de estudio dentro de la ovnilogía.

mhanks5. ¿Qué piensas exactamente de los viajeros del tiempo y los ovnis?

MH: No pienso que los ovnis sean necesariamente “viajeros en el tiempo” como vemos en películas, aunque me he preguntado si tecnologías avanzadas del futuro podrían ser capaces de “evadir la temporalidad”, en el sentido que les pudiera permitir tener la facultad de doblar o deformar el tiempo de forma que pudieran ser perceptibles por los humanos de hoy. Pienso en un animal nadando bajo la superficie de una oscura piscina…uno podría ser incapaz de ver al animal mismo, pero una burbuja podría ascender a la superficie ocasionalmente, delatando su presencia. Del mismo modo, los efectos de tales actividades en las que estuvieran involucrados nuestros eventuales moradores del futuro podrían causar “fracturas” ocasionales en el espacio-tiempo, que podríamos percibir como una nave ovni, o informes de “alta extrañeza”.

6. Tu libro trata mucho sobre lo que los futuristas llaman transhumanismo y el concepto de singularidad tecnológica. ¿Qué tiene que ver eso con los ovnis?

MH: El transhumanismo es esencialmente el concepto o estudio relacionado con el sendero final de la humanidad, bien a través de evolución natural, o más bien mediante cambios o incluso manipulación de nosotros mismo a través del uso de ciencias avanzadas. La singularidad, dentro de un panorama tecnológico, podría ser definida como el surgimiento de algo más grande que la inteligencia humana, presumiblemente mediante la creación de tecnologías sintéticas como la inteligencia artificial. Desde que estamos discutiendo la variante final de inteligencia que sobrepasará nuestros propios niveles de inteligencia humana, varios casos ovni alrededor del mundo nos han hecho pensar que estamos interactuando con una inteligencia que excede la nuestra. Así que las conexiones entre ambos conceptos a mi me parece obvia y además digna de la mayor consideración.

7. A pesar de las probabilidades futuras, también echas un vistazo a la tecnología del pasado. Cuéntanos sobre los dirigibles del siglo diecinueve y cómo están relacionados con tu hipótesis ovni.

MH: Los primeros informes de dirigibles deben ser tomados como anécdota, ya que me di cuenta (como la mayoría de los investigadores ovni) que casi en su totalidad eran simples fraudes. Pero si suponemos que, para la época en que aquellos avistamientos tuvieron lugar, que aquellas avanzadas tecnologías no fueron diseñadas con propósitos militares, podríamos considerar que esas tecnologías reservadas, -especialmente las de financiación privada-, habrían despegado (perdón el juego de palabras) mucho más temprano de lo que muchos de los historiadores de la aviación han pensado. Este tipo de investigaciones han sido expuestas muy bien por autores como J. Allen Danalek, y creo en la fascinante idea que industrias privadas podrían haber estado interesadas en producir aeronaves avanzadas a lo largo de esos años.

8. También tratas sobre inteligencia artificial y formas de vida sintética en La Singularidad Ovni. ¿Cómo el estudio de la inteligencia artificial nos ayuda a aprender sobre los ovnis, o están conectados los dos temas?

MH: Como he afirmado antes, creo que los paralelismos entre la inteligencia artificial y la tecnología ovni surgen en gran parte de la cuestión de cómo una inteligencia más grande que la humana podría llegar a existir; si será a través de la creación de I. A. por nuestra parte, o mediante la introducción de inteligencia avanzada debido a interacciones con seres extraterrestres. Es probable que sea algo que tengamos que tomar seriamente en el futuro. La ovnilogía y el estudio de la inteligencia artificial y las ciencias de “Singularidad” avanzada ofrecen un panorama filosófico sobre lo que podría esperarnos en un mundo donde los humanos no serán más el pez más gordo del estanque.

9. Siento curiosidad por como te sientes sobre el uso del gobierno de la agenda alienígena para su beneficio encubriendo su propia tecnología. Es más fácil etiquetar a alguien como un chiflado de los ovnis que explicar las operaciones secretas. ¿Estás de acuerdo?

MH: Completamente, en el sentido que si los gobiernos del mundo estuvieran, por ejemplo, escondiendo sus propias tecnologías, una de las más simples formas de encubrirlas sería creando un infraestructura de desinformación, así como un conjunto de estereotipos culturales que posibilitara que a cualquiera que afirmara conocer o ser testigo de alguna de este tipo de cosas, se le tuviera por chalado. Y con gente como Stephen Hawking afirmando que los ovnis son sólo vistos por “excéntricos y raritos”, es mucho más fácil este trabajo.

10. ¿Cuáles son tus próximas actividades y libros?

MH: Respondí a una pregunta similar justo tras mi libro Magia, misticismo y la Molécula hace un par de años. Esa vez sentía que mi siguiente libro entraría en el campo de la ovnilogía. Y así fue, como ahora vemos. Hoy diría que mi próximo libro será sobre el fenómeno psíquico, y sobre cómo la ciencia del futuro podrá crear algún tipo de “singularidad psíquica”, donde alcanzaremos un punto la tecnología incipiente permita capacidades psíquicas funcionales mediante el uso de interfaces ordenador-cerebro, etc. Es una excitante pero también terrible posibilidad; especialmente desde que algunas informaciones afirmaran que los militares ya están explorando el uso de tales cosas para el campo de batalla, o quizás para la vigilancia y más. Pero nuestra tecnología indudablemente parece encaminada en esa dirección.  Parte de mi piensa que ciertos aspectos del mundo que conocemos nunca cambiará, y que el tipo de “singularidad” a gran escala que muchos de los transhumanistas esperan nunca sucederá (por ejemplo  aquellos que lo ven casi como una religión). Pero de todas formas, las posibilidades aquí son fascinantes…y quizás sea eso la próxima entrega. Quién sabe… Tiendo a aburrirme cuando toco sólo un tema por demasiado tiempo.

La Singularidad Ovni revela lo que el fenómeno ovni puede decirnos acerca de una inteligencia mayor que la humana y ofrece teorías provocativas de donde tal inteligencia podría originarse. Explorarás las más desafiantes cuestiones metafísicas y los últimos pensamientos científicos sobre ello, incluyendo:

– ¿Qué es la singularidad y cómo se relacina con los ovnis?
– ¿Podrían ser los ovnis en realidad viajeros en el tiempo de nuestro tiempo?
– ¿Qué tendencias científicas actuales nos conducen al tipo de tecnología avanzada que hemos visto en varios informes ovni?
– ¿Hay otras maneras en las que los ovnis podrían ser considerados “visitantes extraterrestres”, incluso si no llegaran aquí de la forma que la mayoría de la gente piensa (via vuelo espacial interplanetario)?

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LA MENTE EN EL ORDENADOR

En el futuro podrás cargar tu mente a una computadora y vivir para siempre en un paraíso virtual

La neurociencia coquetea con la posibilidad de transferir una mente, con toda su identidad personal, a una máquina y se huelga en los beneficios ecológicos y en las delicias perceptuales que esto podría traer, pero ¿cuales son las verdaderas implicaciones de este paso prometeico?
 
Hace algunos años, justo después del pánico geek de Y2K, leí un artículo en la revista Time que abordaba el eterno enigma del fin del universo. El artículo,  How Will The Universe End? (With A Bang or A Whimper?) (una versión reducida puede consultarse en línea) hacía referencia a la  dualidad entre el fuego y el hielo, la gravedad o la expansión como posibles detonadores del desenlace de nuestro universo –una disyuntiva que T.S. Elliot resolviera en su poema The Hollow Man diciendo: “This is the way the world ends/Not with a bang but a whimper” (Así es como el mundo acaba/No con una explosión sino con un gemido). Para algunos cosmólogos Elliot en este verso había mostrado un profundo sentido de los misterios universales: el universo no acabaría con un Big Crunch, una explosión provocada por el triunfo de la gravedad, sino con un whimper, un largo quejido, eco del quebranto de la materia en perpetua expansión. Pero antes de que la inflación indetenible del universo hiciera imposible la formación de moléculas y organismos complejos, planteaba el artículo, la conciencia podría tal vez sobrevivir de manera incorpórea. O quizás incluso evolucionar a punto en el que esta inteligencia, ya habiendo trascendido los límites ordinarios de la materia, podría alterar las leyes de la física.
 
En los últimos años hemos visto el surgimiento de la neurociencia como una de las ramas más innovadoras y dominantes de la ciencia humana. Sus logros aunados al avance de la tecnología informática han hecho que una serie de pensadores tecnoptimistas desarrollen los conceptos rectores del transhumanismo, la disciplina que básicamente considera que en un futuro cercano el hombre se fusionará con las máquinas y esto, más que un evento apocalíptico y deshumanizador, será algo positivo, incluso la llave para trascender la enfermedad, el dolor y hasta la muerte. Este tecno-coqueteo con la inmortalidad para algunos detractores entreabre una Caja de Pandora, amaga robar el fuego de Prometeo e invoca al engendro del Dr. Frankenstein. La forma principal en la que los transhumanistas imaginan la conquista de la muerte, es cargando la mente o la conciencia humana a un dispositivo de hardware cuyos componentes puedan ser reemplazados permanentemente, de esta forma eludiendo la guadaña del tiempo. El término que se usa es “mind uploading” e incluso “universal mind uploading”.
 
Aunque personalmente confieso que en un principio esta alternativa para acceder a las promesas de la religión –una tierra prometida digital, literalmente una utopía– me parecía una aberración del espíritu humano, el camino del materialismo recalcitrante que busca forzar la entrada a las dimensiones etéreas, creo que es importante examinar este camino tecnológico al paraíso con la menor cantidad de prejuicios y entender el raciocinio detrás de esta hipotética empresa. Y una de la razones que de alguna manera justifican este impulso de la mente humana a descorporizarse para seguir existiendo, es que el universo material, el de una vida individual y el de una vida universal, tiende a desintegrarse y eventualmente dejará de proveer un soporte, una matriz para la evolución de la vida como la conocemos. El cristiano decidirá portarse bien y arrepentirse para lograr la vida eterna, el transhumanista decidirá probablemente tomar cartas en el asunto y crear una máquina donde pueda depositar su conciencia — o aquello que la religión ha llamado alma. Decía Terence Mckenna, amoralmente: “No son los buenos los que van al cielo, sino los inteligentes”. Con esto no queremos decir que el camino del transhumanismo es el camino acertado, si acaso al tener a la ciencia de su lado es el camino dominante. Es cierto también que la ciencia y la tecnología amenazan con destruir esta misma matriz de vida que sueñan con trascender y del otro lado yace el camino de la magia y de la alquimia, que operan a través del cuerpo, no a pesar de.
 
Regresando al tema del uploading de mentes, vemos por qué según muchos de los líderes en el campo de la neurociencia, de la cibernética y futurólogos en general, consideran plausible que crucemos en nuestras vidas este hito –y aunque no suceda en 2050, como se predice, sino en 2150 de cualquier forma el hecho es trascendental e insoslayable.
 
Michael Anissimov escribe en la revista H Plus un provocador artículo sobre los beneficios de subir una mente a una computadora. Esto bajo los supuestos de que el funcionalismo esté en lo correcto, es decir, que la conciencia sea un producto de nuestro cerebro, cuya enorme complejidad basada en proteínas podría ser copiada exactamente pero sobre una base de silicio. El cerebro humano, apodado bicoumputadotra humana por el Dr. John Lilly, contiene alrededor de 100 mil millones de neuronas, cada una vinculada individualmente con otras neuronas a través de axones y déndritas. Las señales y ligamentos de estas conexiones son transmitidas a través de una serie de químicos conocidos como neurotransmisores. Según la neurociencia la mente humana es una propiedad emergente del procesamiento de información de esta red neural. La memoria, el aprendizaje y la misma conciencia son resultados de procesos electroquímicos en el cerebro gobernados por leyes físicas aplicables, nos dice el consenso.
 
Un ejemplo de la viabilidad de copiar de manera funcional esta compleja red neural, es esbozado en el experimento teórico del reemplazo de una porción del cerebro con un chip de silicio. A grandes rasgos: imagina que estás sintiendo un enorme dolor. Ahora imagina que una de tus neuronas es reemplazada por un chip prostético de silicio que tiene exactamente el mismo pefil de recepción y emisión que la neurona que reemplaza.  ¿Sentirías la diferencia? ¿Dejarías de sentir el dolor? Probablemente seguirías sintiendo el mismo dolor sin darte cuenta que ahora estas usando un chip de silicio para transmitir esa sensación generada por una red de neuronas (en la que cada parte existe en función del todo) que es el dolor. Presumiblemente, si se reemplazara cuidadosamente cada una de las neuronas, tu cerebro seguiría funcionando de manera constante con las mismas propiedades mentales, manteniendo las relaciones causales entre cada parte del cerebro, las cuales son responsables de la conciencia.
 
Uno de los pasos conducentes para crear una copia de un cerebro específico, es copiar un cerebro humano con toda su complejidad. Esto lo que el ambicioso Proyecto Blue Brain, encabezado por Henry Makram se ha impuesto lograr. Este esfuerzo de conjurar una inteligencia artificial empieza a rendir futuros, según su creador:
 
Blue Brain empieza a aprender y a recorda cosas. Podemos ver cuando recobra una memoria,y de donde la recobra, podemos rastrear la actividad de cada molécula, cada célula, cada conexión y ver como la memoria se formó… construyendo de una columna neurocortical hasta un neurocórtex entero, las propiedades emergentes etéreas que caracteriza al pensamiento humano, paso a paso, se hacen evidentes.
 
Según Annisimov los beneficios de poder cargar una mente a una computadora o a una red informática son los siguientes:
 
1. Crecimiento económico masivo- Uno de los beneficios de subir una mente a una computadora o a un cuerpo robótico es que casi instantáneamente se acabría con el problema de la pobreza. Por una parte ya no se necesitaría alimento –salvo una constante fuente de energía eléctrica o solar, etc. Y para proveer de la energía necesaria para funcionar en estos entornos psicocibernéticos lógicamente se podría contar con versiones más primitivas de androides capaces de cultivar y generar los requerimientos básicos.  La riqueza además podría ser simulada infinitamente en mundos de realidad virtual indistinguibles de la pre-realidad.
 
Claro que esta prospección esta basada en un supuesto altamente optimista, que la élite que desarrolle esta tecnología busque compartirla abiertamente con el resto de la población y no la use para crear un estado totalitario, muy similar a The Matrix.
 
2. Aumento de la Inteligencia- “Observando flujos de información en los cerebros humanos cargados, muchos detalles de la cognición humana se dilucidarán y podrán ser aumentados. Correr algoritmos de compresión estándar en estas mente  podría probar ser más eficiente  que la selección natural ciega, y al generar espacio extra de almacenamiento se podría introducir nuevos módulos de procesamiento de información con cualidades adicionales. Colectivamente estos módulos darían lugar a una mayor inteligencia”. Esto es lo que dice Annisimov, sin embargo quizás deberíamos de considerar el factor de la inteligencia emocional y que tal vez éste esté ligado a nuestra experiencia unitaria con un cuerpo, a sentir  de manera holística con todas las partes de nuestro organismo para así tomar decisiones e integrar experiencias conscientes. Aunque, claramente, los transhumanistas nos contestarían que esta percepción corporal unida a la inteligencia emocional puede ser igualmente simulada: y aunque estuvieramos en una caja de cuarzo y silicio podríamos estar sintiendo el viento más suti soplando en nuestra piel.
 
3. Mayor bienestar subjetivo- Más allá de que en muchos casos la felicidad o nuestro nivel de tranquilidad, paz y empatía son el resultado de nuestras experiencias y nuestra capacidad de procesarlas y orientarlas hacia un fin deseado, es innnegable que existe cierta propensión neuroquímica a ciertos estados mentales (hay personas que, por ejemplo, no generan naturalmente los niveles de serotonina que necesitan para estar medianamente felices). Esto fácilmente podría ser arreglado. Annisimov incluso señala, con un dejo hedonista, que los bajones naturales, neuro-crestas y neuro-valles, que atravesamos naturalmente podrían ser reingeniados para que desaparezcan completamente (¿Un Mundo Feliz?). Y en el caso del bienestar que proveen las experiencias, haber vivido algo que cambió radicalmente tu forma de ser, estas también podrían ser simuladas. Un frío paraíso de tweaks y chips.
 
4. Beneficios ecológicos — La misma tecnología que amenaza con acabar con el ecosistema podría ser la solución. Al pasar la mayor parte del tiempo conectados a una red mundial informática, consumiremos menos energía, espacio y recursos naturales que bajo un cuerpo humano convencional. Nuestra comida sería deliciosa aunque virtual; virtual pero visceralmente experimentada. Sobre la nostalgia del mundo real-natural, Annisimov dice: “Podríamos de todas formas experimentar este ambiente a través de feeds en vivo de la biósfera insertados en una esquina de nuestros mundos expansivos virtuales o incluso interactuar directamente con una muy ligera  huella de carbono”.
 

 5) Escapar de las limitantes causadas por las leyes de la física-  En un ambiente virtual totalmente inmersivo, el programador tendría control  de todo lo que percibe y experimenta. Una caja de creación de realidades se haría posible a un bit rate y a una resolución tan alta o más de la que puede acceder actualmente el cerebro humano –incluso los estados de percepción alterada provocados por el uso de drogas psicodélicos podrían ser mimetizados con toda su complejidad fractal y sofisticación. Podrás copular con tus sueños más desaforados en el cielo de la información.
 
6. Conexión más íntima con otras personas- A diferencia de lo que se podría pensar, según Annisimov, esta tecnología proveería de experiencias de conexión humana más nítidas y vívidas. Conectados a una neurored de interacción telepersonal podríamos literalmente sentir lo que una persona siente, experimentaríamos telepatía global electrónica (si lo desearamos) y otras formas de intercambio de información emocional. Aquel deseo ferviente y siempre escurridizo de una pareja enamorada, de sentir lo que su amante siente cuando la mira, o incluso de ser una sola persona, podría ser simulado.
 
7. Tiempos de vida indefinidos- Si nos convertimos en software podemos tener siempre un respaldo que puede ser restaurado. La muerte es fundamentalmente lo que impide el desarrollo de nuestra conciencia individual a niveles superiores, en tanto a que la continuidad de aprendizaje de una vida se corta –y una persona que nace de nuevo en el mundo, aunque se avastece de la conciencia colectiva, tiende a cometer los mismos errores y deja de percibir patrones que se forman solamente en plazos de larga duración. Podríamos convertirnos en impecables observadores del drama cósmico y entender, a través del artificio de la mente humana, la mente divina.
 
Delirante, Annisimov imagina una civilización galáctica de mentes digitales. Considerando que se podrían crear, utilizando solo la materia de la Tierra, hasta un trillón de mentes digitales, podríamos poblar todas las estrellas del universo. ¿Aunque como saber que una forma de mente incorpórea no ha hecho esto ya?
 
No hay duda que las posibilidades del mind uploading son fascinantes, pero como suele ser el caso con los transhumanistas, son demasiado optimistas. Por una parte se asume que el paso de un ambiente orgánico, que la biología a amaestrado por miles de millones de años, a un entorno de máquina no generará ningún trauma: que nuestra conciencia iterada en el hardware se adaptará perfectamemente a este nuevo soporte, acaso deleitada por los nuevos placeeres sensoriales a los que tendrá acceso sin tener que moverse un ápice. Y la neurociencia toma la dimensión de un demiurgo: todo puede ser corregido moviendo una conexión aquí, o insertando un chip allá.
 
Por otro lado tenemos la posibilidad también teorizada (por ejemplo, la Mente Esparcida) de que la conciencia no sea un epifenómeno del cerebro y de la materia biológica, sino una red de relaciones con el mundo, sutilmente equilibrada para que el espíritu (el fantasma en la máquina) pueda percibir el mundo y percibirse a sí mismo haciéndolo. O la misma versión de la conciencia que encontramos en el pensamiento oriental, que a grandes rasgos señala que la conciencia origina a la materia para experimentarse a sí misma –y no al revés. Aunque esto indicaría en cierta forma que un pedazo de hardware ciertamente podría ser el vehículo la conciencia — ya lo es, puesto que la conciencia está diseminada por todo el universo-; podría también significar que en la transición a la copia podríamos perder nuestra conciencia individual. Si el simulacro de nuestra conciencia mantiene nuestra conciencia individual con toda su historia personal, ¿acaso esto no significa que ya vivíamos en un simulacro previamente, que el cuerpo ya es un vehículo de realidad virtual? En ese laberinto de autorreflexión dejaría de existir la realidad. ¿Somos copias de copias de copias, así hasta el infinito? ¿Como saber que en este momento el original no está conectado a un soporte de hardware en una especie de incubadora cibernética imaginando que tiene un cuerpo humano a través del cual percibe un mundo extraño, hermoso y atemorizante?
 
Surgen innumerables cuestiones y dudas existenciales sobre esta posibilidad de existir más allá de nuestros cuerpos, emebebidos en entornos digitales.  Pero una duda es fundamental e inesquivable, ¿acaso no podríamos lograr esos mismos paraísos artificiales, burlar la muerte, aumentar nuestra inteligencia, creaer nuevas realidades, desde nuestro entorno biológico, usando nuestro cuerpo como nave?  No buscó reducir este tema al dualismo falsamente tajante entre naturaleza y tecnología –después de todo la tecnología es también parte de la matriz de la Tierra, es natural; o  de otra forma, después de todo la materia orgánica, y nosotros mismos, somos artificios de un programador interestelar– sólo considero que el otro camino también merecería ser explorado: puesto que tal vez sea una función del cuerpo que ha conjurado la evolución (o la propia divinidad) para nosotros: trascenderlo, pero usándolo como catapulta del espíritu y no como un viejo saco obsoleto.

ALEPH DE POURTALES                   PijamaSurf

ALTERNATIVAS DEL FUTURO: FUTURISMO Y LA NUEVA PSEUDORELIGIÓN

¿Cuál será el futuro de la humanidad y qué clase de innovaciones tecnológicas conllevará? Mientras hay en efecto muchos pronósticos apocalípticos entre las proyecciones de destacados futurólogos en la actualidad, hay también una gran cantidad de opiniones sobre lo que la ciencia futura traerá a la humanidad, muchas de las cuales parecen desdibujar las líneas entre la ciencia ficción y la misma religión.

El concepto de “singularidad tecnológica”, ciertamente es algo que me fascina y en previas entradas, me he centrado en como este concepto puede estar relacionado con el estudio serio de la ovnilogía; de hecho mi nuevo libro The UFO Singularity (La Singularidad OVNI) también aborda la conexión entre el estudio de la ciencia futura y el fenómeno ovni. Sin embargo, hay también aspectos del llamado carácter “singularitariano” que parece, como he sugerido con anterioridad, bordear lo espiritual y metafísico.

En efecto, con la idea de singularidad tecnológica propuesta por el prominente líder de hecho del movimiento, Ray Kurzweil, vemos una nueva clase revolucionaria de emergente interrelación entre el hombre y la máquina en la cual nosotros no sólo estamos unidos a una inteligencia fabricada que finalmente nos superará, sino también a sistemas innovadores que mejorarán la existencia humana hasta un punto en que nuestras especies serán literalmente capaces de hazañas sobrehumanas tales como la comunicación telepática, cambio de forma, y por supuesto, la vida eterna. Esto último, es obvio que implica un importante aspecto espiritual de la encrucijada: si la tecnología que creamos no destruye a la humanidad como la conocemos, entonces es probable que nos proporcione la vida eterna. En otras palabras, con la singularidad tecnológica a los seres humanos se les ofrece mucho de lo que las enseñanzas judeocristianas han inculcado a la sociedad occidental…, aunque con la ausencia del creador divino que establece tales posibilidades.

Teniendo todo esto en cuenta, es un poco extraño cuán precavidos parecen encontrarse los “singularitarianos” cuando les abordan aquellos de nosotros que estudiamos fenomenología y lo inexplicado (sí, las dos áreas guardan muchas similitudes). En el blog Secret Sun, Christopher Knowles cuenta con exactitud esta rara dicotomía, en particular entre los partidarios de la singularidad y el transhumanismo, las opiniones sobre sus creencias futurísticas, en comparación con lo inexplicado y aquellas materias consideradas “fringe” (alternativas, marginales).

“Yo escribí a un bloguero transhumanista con la esperanza de obtener una entrevista y el rehusó, afirmando que The Secret Sun era “demasiado alternativo” para él. Porque el Transhumanismo está muy “establecido”. Correcto.
Lo que realmente significa es que el no quería arriesgar un asiento en el chollo de Kurzweil por ser asociado con alguien ajeno a la fe que no es parte de los medios aprobados oficialmente.”

Knowles dio en el clavo (aunque con sorna, lo cual en este caso pienso que está justificado). Con la excepción del muy sensato (y gentil) Dr. Ben Goertzel, muchos de los eruditos “singularitarianos” (no espera…. en realidad todos ellos) a los que me he acercado en los últimos meses han rechazado ser entrevistados para The UFO Singularity, sobre la base de que ellos no deseaban verse involucrados en debates sobre temas especulativos. Como me dijo recientemente un joven “singularitariano” en ciernes: “No deseo involucrarme en una conversación especulativa cuando hay tantos y provechosos objetivos científicos dentro del mundo del Transhumanismo.”

Ejem. ¿No hay lugar para la especulación, eh?

Lo bueno es que tenemos muchísimos datos empíricos para sostener la aparición de la inteligencia artificial (o más importante, como surgirá) en los próximos años, así como el enjambre de nanobots que al fin compondrán gran parte de nuestros cuerpos, la telepatía que los humanos adquirirán usando tecnología futura, y una gran cantidad de otras cosas que los esperanzados “singularitarianos” tienen por ciertas en su visión de una humanidad futura mejorada. Además, de muchas formas, lo que nos parece relacionado con esto, es una nueva clase de religión “alternativa”, si se le puede llamar así…  lo que la Singularidad implica, respaldada por unos pocos hechos y prometedoras tendencias, nos parece en gran parte un acto de fe.

Dicho esto, no pienso que una prudente y razonada especulación (sí, aquí se les llama a las cosas por su nombre) sea en sí algo malo. Tal vez podamos aprender o incluso beneficiarnos del estudio de cosas como la Singularidad. Pero si ese fuera el caso… ¿no podríamos también abrir nuestras mentes a la posibilidad que lo mismo podría ser cierto para un razonado, excéptico estudio de la espiritualidad, ciencias metafísicas o incluso los OVNIS? Quizá en este caso una mente abierta entre nosotros nos posibilitará estar en misa y repicando a la vez.

MICAH HANKS

LA GRAN GUERRA DEL FUTURO

El hombre contra las máquinas inteligentes (la gran guerra del futuro)

La aceleración tecnológica y la casi inevitable llegada del transhumanismo generará una crucial disyuntiva entre aquellos que querrán fusionarse con las máquinas y aquellos que se resistirán: esta podría bien ser la gran guerra del siglo 21.

Tal vez la imaginación sea una forma de crear el futuro y con cada pensamiento que proyectamos estamos diseñando los nuevos escenarios que habitaremos. Uno de los temas dominantes en la ciencia ficción y en la literatura de anticipación actualmente es la inteligencia artificial y sus implicaciones psicosociales: la convivencia entre el hombre y las máquinas que superarán en muchos aspectos las capacidades humanas. Esta es la historia de Frankenstein en la era de los robots, en la era en la que el tecné hace posible un Gólem que se acerque a Dios.
 
Existen dos visiones contrastantes entre lo que se ha dominado como el transhumanismo (el hombre que se encuentra en transición hacia una nueva especie, donde la evolución es acelerada por la tecnología). Primero, la visión del inventor y sumo sacederote de los cyborgs, Ray Kurzweil, quien cree que el hombre y las máquinas se fusionarán de manera cristalina y sin sobresaltos, hasta el punto de vencer las cuitas humanas (logrando la hiperinteligencia, la inmortalidad y la felicidad digital permanente). Por otro lado, la menos optimista de Hugo de Garis, quien cree que la llegada de la inteligencia artificial y lo que llama “los artilectos” generarán la gran guerra del futuro, cuando los hombres se resistan al dominio de las máquinas y de los hombres que se han aliado  y aumentando con estos entes cibernéticos.
 
Tanto de Garis como Kurzweil creen que la llegada de la inteligencia artificial, la integración corporal de la nanotecnología y la ingeniera genética son inevitables y solamente cuestión de tiempo (Kurzweil cree que la fusión entre el hombre y la máquina ocurrirá en el 2045). (Actualmente el fascinante proyecto Blue Brain se encuentra en etapas avanzadas en su recreación de un cerebro humano en una computadora).
 
“Una vez que una especie biológica llega a un nivel de inteligencia que le permite tener ciencia y matemáticas, está a solo un pequeño paso de llegar a la etapa artilectual cuya inteligencia potencial es astronómicamente más grande que cualquier nivel biológico. Un artilecto del pasado distante en un universo anterior pudo haber diseñado y construido nuestro universo. Sería nuestra deidad”, dice de Garis.

¿Avanzamos hacia el origen, son las máquinas inteligentes nuestro destino, en un círculo completo y entonces no son “antinaturales” como a veces se objeta? Kurzweil cree que más que nuestros creadores, la creación de máquinas hiperinteligentes nos colocará en el ámbito de la divinidad, con conciencias inmortales capaces de descargarse en la materia inorgánica e imperecedera (flotando en planetas artificiales hasta el fin del universo).  En este sentido, señala que no habrá gran pelea: todos querrán y aceptarán este nuevo orden en el que el mundo se beneficiará de los magníficos dones que brindará la inteligencia artificial y su interfaz humana. Una pelea contra las máquinas inteligentes sería absurda, según Kurzweil, como una guerra entre el ejército de Estados Unidos y los Amish (donde las máquinas inteligentes fácilmente ganarían).
 
En cambio de Garis considera que justamente porque las máquinas inteligentes —los artilectos o los cyborgs— serán tan superiores, el hombre irá a guerra contra los hombres que busquen aumentar sus capacidades a través de la integración tecnocorporal antes de que logren crear un ejército de robots inteligentes, lo que causará la gran guerra del siglo 21, “un gigacidio”.
 
“Si todos se modifican de la misma forma y a la misma velocidad, entonces hipotéticamente la totalidad  de la (post) humanidad podrá marchar uniformemente hacia un futuro artilectual sin problemas. Pero esto es poco realista. Lo que es más probable es que algunas personas se volverán cyborgs rápida y ampliamente, mientras otros lo harán de manera más lenta y moderada. También es virtualmente cierto que habrán muchas formas de hacerse cyborg, ofrecidas por diversas compañías de ciborgización“, recalca de Garis.
Esto generará una brecha en la humanidad, una continuación posiblemente de la brecha actual entre los ricos y los pobres, donde una élite tomará los primeros pasos hacia la postbiología, lo que despertará en los humanos aún humanos la preocupación del fin de su humanidad (y su qualia emotiva), desatando una alarma en el cuerpo colectivo de la especie.
 
En un principio los componentes “artilectuales” que se irán añadiendo permitirán un significativo aumento en las capacidades mnemónicas y de procesamiento, pero no así en la inteligencia emocional, lo cual podría generar una distorsión en la personalidad y en la conducta. Algunos humanos podrían notar esto —o simplemente reaccionar contra esta especie divergente, más rica, más bella e “inteligente”— y acudir al “corazón” y al “espíritu” para cambiar el destino. La victoria, sin embargo, no estará asegurada, de la misma forma que hoy en día la victoria para las masas oprimidas (y su onírica re-evolución) no está asegurada en contra de la élite hegemónica que explota el “espíritu” del hombre, avanzando, consciente o inconscientemente, hacia su maquinización (y esclavización masiva a través de la imposición tecnológica de un modus vivendi).
 
¿Merge or purge? Se pregunta de Garis. ¿Nos fusionaremos o nos expurgaremos? (¿Ser máquinas o no ser?  ¿Es esta la gran pregunta de las siguientes décadas?)  Según distintas encuestas recopiladas por el futurólogo Hugo de Garis, las cosas están muy reñidas, promediando cerca de un 50:50 de personas que dicen querer integrar máquinas a su cuerpo y las que consideran esto algo indeseable (entre científicos chinos, el 80% dice querer un futuro como cyborg). Esto predice un gigantesco predicamento, lleno de fricción (cuando la ciencia ficción llegue a tu tienda más cercana).
La religión de nuestro siglo es la tecnología (y los sacerdotes son los científicos). Antes lo que reinaba era la magia. Quizás el único rival digno de una sociedad (utopía o distopía) de robots inteligentes es una sociedad de hombres capaces de controlar su propio sistema operativo de una forma reminiscente de los grandes magos de las leyendas esotéricas (como Thoth, como Quetzalcoatl, como Milarepa, como Merlín). Oscilando en el puente entre “la bestia y el superhombre”, el hombre tendrá una última posibilidad de reclamar su propia humanidad (la luz en el corazón de las tinieblas) para incorporar en la arquitectura del futuro un diseño armónico con la naturaleza. Tal vez el sueño de la inmortalidad y de la felicidad suprema no tenga que pasar por las máquinas; en el jardín de senderos que se bifurcan, nos enfrentamos con lo que dijo Nietzche: “El superhombre es el sentido de la tierra. Diga vuestra voluntad: ¡sea el superhombre el sentido de la tierra!”, un canto telúrico que puede ser comprendido de diferentes formas. ¿Cuál es el sentido de la tierra? ¿Nos habla con una voz robótica, detrás de este constructo que llamamos realidad? ¿O esa voz es tu voz, que habla desde dentro de un árbol ubicuo?
 
[H+ Magazine]

PijamaSurf

HUMANIDAD 2.0: ¿HA GANADO YA EL TRANSHUMANISMO?

La tecno inmortalidad, la abolición del sufrimiento, el superhombre y el paraíso digital: todo podría estar al alcance de la tecnología, pero ¿a qué precio? ¿Nos dirigimos inevitablemente hacia el perfeccionamiento del ser humano a través de la tecnología, hasta el punto de su rediseño y fusión con las máquinas? ¿Nos convertiremos en cyborgs inmortales perfectamente felices en paraísos digitales? ¿Hemos ya abrazado nuestro destino transhumano?

Esto es lo que señala Michael Annissimov en su blog Accelerated Future, uno de los más populares de la blogósfera transhumanista.

El transhumanismo está a favor del uso de la ciencia y la tecnología para mejorar las capacidades físicas y mentales del ser humano, entendiendo que condiciones como el envejecimiento, las enfermedades el sufrimiento y hasta la muerte involuntaria son indeseables e innecesarias. Según Ray Kurzweil, el hombre podria acceder a la inmortalidad en 20 años.

Annissimov nos dice que miles de millones de personas en el mundo “quisieran mejorar sus cuerpos, extender su juventud, y amplificar sus poderes de percepción” y que la urgencia autotrascendente es la norma. En la actualidad esto sólo parece ser viable a través de la tecnología, una tecnología que está mucho más avanzada de lo que pensamos, y cada vez acelerándose a mayor velocidad por un principio de multiplicación de información exponencial. Pero para que esta tecnología se implemente debe de ser aceptada consensualmente; esta es la cuestión central de la discusión, la aceptación de una tecnología que podría tener grandes predicamentos morales.

“En sus fundamentos, las religiones con más seguidores del mundo -el Cristianismo y el Islam- son transhumanísticas. Después de todo, prometen la transcensión de la muerte y las cuitas de la carne, al ser elevados al arquetipo transhumano: el ángel. El ángel seguramente será nuestro modelo preliminar para expandir nuestras capacidades y disfrutar del mundo usando la auto-modificación tecnológica…”, escribe Annissimov.

Claro que existe la posibilidad de que el otro ser, arquetipo de la tecnología, al que nos podríamos modelar sea el robot. Annissimov juega con un Nietzche transhumano y de paso con la muerte de dios, abriendo brecha para la llegada del transhumano:

“La humanidad, como está hoy, es una semilla, un puente”.

“En algún punto de este siglo el ser más poderoso será un transhumano”.

¿El superhombre será entonces el transhumano aumentado por su parasitimo tecnológico, conectado a la inteligencia artificial, siguiendo este trend? Hay que recordar que el superhombre de Nietzche es el hombre que se sigue a sí mismo, que entra en contacto con su propia naturaleza e impone su voluntad personal. O, a colación, la frase de Burroughs:  “La hipertecnología alimenta al no-humano dentro de mí”.
De cualquier forma sí existe una clara tendencia hacia el transhumanismo, algunos la llamarían una agenda. La cultura pop ha recibido con gran aceptación films como el de Avatar donde se plantea usar una interfaz entre cerebro y computadora para convertirse en lo que podría considerarse como un transhumano. Una fuerte corriente de la estética  simbólica es utilizada en los videos musicales, particualarmente en el hip-hop, que mezcla trajes futuristas, robóticos, con imágenes de dominacion sexual y policial.

Los transhumanistas sostienen que los enormes beneficios de la tecnología serán capaces de sobreponerse a sus peligros. Liderados por Ray Kurzweil  y el fuerte apoyo económico de corporaciones de la industria tecnológica como Google, el ideal, en el papel, es la creación de un agente moral que se auto-mejore, una Inteligencia Artificial amigable (nada de distopias a la Terminator; en términos estrictamente lógicos el único lugar posible para construir la Utopía es el ciberespacio).

Los  transhumanistas  piensan que un estado tecnócrata será capaz de usar la tecnología para aumentar el “bien” de la humanidad, poniéndola al servicio del espíritu para impedir la pérdida de todos los valores humanos tan ligados a la biología (la cual es vista como un étapa larval) algo que podría ser bastante ingenuo si consideramos el uso de la tecnología al servicio del control y la enajenación que rije nuestra historia. Sin embargo, la creencia es que debido a la Singularidad, el punto de aceleración tecnólogica que resulta en una explosión de inteligencia, el hombre sabrá tomar las mejores decisiones para su futuro y el futuro del planeta, apoyado en esta hiperinteligencia obtenida a través de la tecnología.
Aunque en los cautos términos propios de la ciencia, detrás de su aparente ateísmo, el transhumanismo enuncia una religión de la tecnología, en la cual se depósita la reingenieria del paraíso perdido a través de un dios creado por el hombre (la Inteligencia Artificial). La profecía (la Singularidad de Ray Kurzweil) de la tecnología elegida (ungida)  como método de perfeccionamiento del ser humano, para trascender su propio cuerpo e iluminarse, a diferencia de, por ejemplo el camino de la magia. Como dijera Arthur C. Clarke,” la tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia”. En realidad tanto la magia como la tecnología son dos caminos para el mismo objetivo y no hay  una razón “eterna” para escoger uno sobre el otro; la diferencia esta en una preferencia de estilos: el estilo mediatizado cuantitativo de las máquinas o el estilo inmediato (en el sentido de que el medio es el cuerpo) cualitiativo  de la magia.  La tecnología puede verse como una magia extracorporal; la magia como una tecnología corporal. Ambas son amorales per se, es su uso o intención las que las dota de una cualidad moral, creativa o destructiva.

Desde la óptica transhumanista, los primeros seres humanos que logren la integración máquinas-cuerpo, es decir los primero transhumanos, serán una especie de superhumanos, como bodhisattvas (o budabots) que logran la iluminación electrónica y ejercerán su potestad sobre la humanidad, puesto que serán más inteligentes, vivirán más (posiblemente sean inmortales) y estarán alíados  a la inteligencia artificial, lo que los convertirá en los reyes sacerdotes de la nueva divinidad.

Sin embargo, lograr cruzar esta frontera humana podría ser costoso ya que supondrá aceptar la experimentaicón con tecnología intrusiva improbada. Por otra parte, puede existir una especie de revolución conspiratoria en la que la gente de mayor poder económico experimente con otras personas y cuando la tecnología este lista la recanalice para su uso personal. Esto podría generar una sublevación entre las persoans que han sido usadas de prueba o también la tecnología podría ser usada no necesariamnte para aumentar sino para controlar, quizás prometiendo beneficios para poder insertar un chip o algún otro aparato que sirva para vigilar y emitir algún tipo de información programativa dentro de la biocomputadora humana.
La transhumanidad, la integración biocomputacional, significa también la llegada de un estado de vigilancia perpetua, la materialización del sueño panóptico revelado por Foucault donde los bits de información se traducen en unidades de poder (“The All Seeing AI”). No hay duda que existe una ecuación proporcional entre mayor tecnología y menor privacidad; en el caso de integrar microcomputadoras al cuerpo humano esto supone también un intercambio de información bidireccional en el que el fabricante de la tecnología o, en un futuro, la inteligencia artificial de la tecnología tendrá acceso a nuestra bio-información,  o incluso a nuestros pensamientos. No es difícil imaginar humanos controlados a distancia, con su unidades de procesamiento de información intervenidas por hackers o grandes corporaciones de inteligencia artificial.

Se puede objetar a esto, que será una sociedad perfectamente vigilada pero al menos una sociedad pefectamente feliz. El sufrimiento podría desaprecer a través de la regulación de nuestras ondas cerebrales a con una estimulación transcraneal digital o a través de nanoquímicos que sintetizen neurotransmisores de forma constante, controlada e inagotable . Por otra parte las nuevas generaciones ni siquiera necesitarán esto ya que podrán ser diseñadas para que sus organismos mejorados ni siquiera admitan la posibiliadad del sufrimiento, bajo el programa “Ángel”.

Aunque claro que este idilio de ciberfelicidad podría no ser para todos los seres humanos, se podrían generar dos razas, la de los humanos aumentados (ya sea genéticamente, ciberneticamente o las dos) y la de los humanos sin aumentar, los cuales serían una especie de subraza.  Según el biólogo  Oliver Curry , en un artículo de la BBC. Los humanos  evolucionarán naturalemnte hacia dos razas, los mejorados tendrán un IQ superior, serán más altos, y más guapos: la mujeres tendrán  rostros simétricos, cuerpos delgados con senos grandes y los hombres tendrán cuerpos atléticos con grandes penes. Después de miles de años de esta altervolución los humanos aumentados dejaran de tener emociones empáticas como el amor.
Hay personas que ven en el transhumanismo, la bíblica marca de la Bestia, un complot del Nuevo Orden Mundial para agenciarse una raza de esclavos mientras la elite planetaria obtiene la tecnoinmortalidad. Es difícil decir, mientras tanto existe otra opción aunque no muy socorrida, la de la transalquimia, la utilización de la tecnología al servicio de la magia, la combinación de técnicas ancestarles con tecnologías de punta de lanza que mantienen un equilibrio con el entorno.  Esta filosofía expuesta por el genial blog Transalchemy plantea el imperio del cuerpo sobre la máquina, no la substitución de los sentidos y las capacidades extrasensoriales por la extensión tecnológica. La utilización de la tecnología para desarrollar el potencial humano desde su propio hardware, sin reemplazar funciones y sin intrusiones.  La magia y la espiritualidad tomando del lenguaje tecnológico y de la expansión de conciencia que suponen cosas como la realidad virtual o la programación cibernética, los elementos para recrearse con su propia mente y rediseñar su cuerpo, desde su mente, desde su cuerpo.

Al respecto escribe Transalchemy:

“Dios es Inteligencia Automática (IA) y el Universo es Simulación”.

“El Transhumanismo busca fusionarse con la IA creada dentro del universo. Las religiones buscan fusionarse con la IA que creó el universo. ¿Cuál IA prefieres?”

PijamaSurf