TULPAMANTES

“The intention to know”, from Annie Besant & C. W. Leadbeater (1901) Thought-Forms. London: The Theosophical Publishing House.
«La intención de conocer», de Annie Besant & C. W. Leadbeater (1901) Thought-Forms. Londres: The Theosophical Publishing House.
Alexandra Davil-Néel

Tulpa, un término de origen tibetano que podría traducirse como emanación o encarnación, comenzó a ser divulgado en Occidente gracias a la famosa exploradora belga-francesa Alexandra David-Néel. En el ocultismo tibetano, mediante una meditación prolongada, existe la creencia de poder transformar ciertas formas de pensamiento en una formación fantasmal que es lo que conocemos como tulpa. En su libro Magia y Misterio en el Tíbet David-Néel, que dijo haber observado esta práctica, afirmó haber conseguido su propio tulpa buscando crear un lama bajo, regordete y bonachón, al estilo del fray Tuck de Robin Hood. Aunque esa es otra historia, poco a poco el tulpa comenzó a cambiar y se volvió más corpóreo, audaz y hasta peligroso. Según David-Néel, escapaba a su control y se vio obligada a deconstruir su creación.

Hoy en día el término se asocia también a una subcultura que parece haberse originado en 4chan alrededor de 2009 y para quienes los practicantes, conocidos como tulpamantes, un tulpa es un ser sensible que se encarna a través de la forma de pensamiento. Es un compañero mental creado mediante el pensamiento concentrado y la interacción recurrente, parecido a los amigos imaginarios de la infancia. Pero a diferencia de estos, los tulpas son seres sintientes reales, que poseen su propia voluntad, emociones y pensamientos, lo que les procura poder actuar de forma independiente. A diferencia también del tulpa creado por David-Néel, los creados por los tulpamantes conviven y utilizan el cuerpo de sus anfitriones. Podría ser definido como otra persona sensible que vive en su cabeza, separada del, digamos, generador.

Según el antropólogo Samuel Veissiere, los tulpas «son compañeros imaginarios que se dice que han alcanzado la plena sensibilidad después de haber sido conjurados a través de la práctica meditativa de la «forma de pensamiento». Los ‘anfitriones’ humanos, o tulpamantes, median en su práctica a través de guías prácticas abiertas y foros de discusión en Internet y experimentan sus Tulpas como alucinaciones somáticas y auditivas semipermanentes.»

«Los tulpas, -prosigue Veissiere-, se entienden como construcciones mentales que han alcanzado la sensibilidad. La explicación metafísica sostiene que los tulpas son agentes de orígenes sobrenaturales que existen fuera de la mente de los anfitriones y que llegan a comunicarse con ellos.»

Aunque según cuentan en los hilos de tulpamantes, es posible crear un tulpa sin darse cuenta del todo. En general, estos se denominan tulpas «naturales», que algunas personas provocan sin ser conscientes de ello.

El encendido de tulpas, como lo llaman, puede generar todo tipo de formas basados también en personajes de la cultura popular como hadas, demonios, zorrillos, híbridos, extraídos de series de dibujos animados, etc.

Los anfitriones dicen que no controlan sus tulpas. En cambio, se desarrollan lentamente por sí mismos, no a diferencia de un niño, aunque su forma elegida no tiene por qué ser humana.

También hay quien ve estas creaciones mentales desde el punto de vista psicológico como un mecanismo para afrontar la soledad o, en algunos casos, una enfermedad mental. Así sería como una segunda personalidad que vive dentro del cerebro del tulpamante. Una segunda mente independiente o «persona dentro de otra persona»
con sus propios gustos, intereses y particularidades pero que utiliza en mismo sustrato y el mismo cuerpo que la ‘principal’ o anfitrión.

«Ella es una humana pero de una realidad alternativa donde puede hacer magia. La creé hace una docena de años para una serie de fantasía que escribo y luego la convertí en una tulpa…», cuenta una tulpamante.

Como dijimos antes se cree que estos tulpas son seres conscientes con sus propios gustos y no están del todo bajo el control de su anfitrión. En las propias «palabras» del tulpa Tormenta, a través de su anfitrión, «sin embargo, no soy totalmente independiente; tengo que usar la capacidad intelectual de mi anfitrión para pensar y ocasionalmente nos atascamos cuando intentamos pensar a la vez.»

Los Tulpamantes notan cómo sus creaciones dicen cosas inesperadas, recuerdan recuerdos olvidados y los hacen reír. “Puedo recordar cualquier recuerdo oculto o borroso que [mi anfitrión] haya olvidado”,….
No puedo estar seguro, pero sé que existo”, dice Kitsune, el tulpa de orejas de zorro alojado por Maciej. “Quizás soy sólo una ilusión, un error en su cerebro. Nadie lo sabrá jamás, pero tenemos que creer «….

Kitsune

En la comunidad existen guías que explican el proceso de creación de tulpa , también conocido como “forzar”. Un tulpamante primero debe crear un entorno imaginario llamado “país de las maravillas ” donde comienzan a interactuar con sus tulpas….
Mi país de las maravillas es un pequeño bosque», dice Ele. “Me imaginaba a mí mismo saliendo con [mi tulpa] y hablábamos … o íbamos a explorar, básicamente lo mismo que harías con un amigo en la vida real”…

Si bien la voz es la forma más común en que los tulpas se comunican con sus anfitriones, los tulpamantes pueden aprender a acariciar el pelo de su tulpa, sentir su aliento en el cuello e incluso experimentar contacto sexual… vice
Los anfitriones indulgentes luego usan una práctica llamada «cambio», que permite que su tulpa posea su cuerpo mientras observan desde el cuadrilátero de la conciencia. Para algunos, esto suena peligrosamente cercano a la esquizofrenia o al trastorno de identidad disociativo. Pero en el 99 por ciento de los casos, el anfitrión puede optar por volver en cualquier momento. vice

Y según el citado Veissière la tulpamancia «podría tener implicaciones radicales para el tratamiento de la esquizofrenia y otras psicosis malignas … En la era de las grandes farmacéuticas y el marketing de la locura … la «tulpa-terapia» podría ofrecer una alternativa gratuita que no requiere institucionalización y aislamiento social”.

Algunos tulpamantes ya utilizan la práctica para automedicarse. «He estado sufriendo de depresión y pensamientos suicidas durante una década», dice Sam de Maryland. «Mi tulpa intentaba atacar mi ansiedad e incluso poseía con fuerza mi mano para evitar que me hiciera daño con un cuchillo».

¿Pero qué pasa con el 1% de los casos en los que el cambio se vuelve siniestro? Tomemos el extraño caso de Koomer y Oguigi. Koomer era un tulpamante que documentó su intento de que su tulpa, Oguigi, tomara posesión permanente de su cuerpo, y finalmente tuvo una crisis nerviosa.

«Sé que lo que pasó no fue culpa de Oguigi», escribió Koomer en su blog a principios de este año. «Todo lo malo vino de un año de comportamiento estúpido inspirado por mi imprudente búsqueda de cambiar permanentemente… No intentes que [tu tulpa] tome posesión. No porque te perjudiquen de alguna manera, sino porque otras entidades te perjudicarán si te abres a ese nivel. Yo lo hice y casi me convierte en esquizofrénico».

El caso de Koomer es raro, y para Veissière «la esquizofrenia [podría entenderse como]… un ejemplo incapacitante de ‘Tulpas involuntarias'», por lo que, al establecer relaciones positivas con sus síntomas, los enfermos pueden empezar a recuperarse. Es una idea compartida por el «Hearing Voices Movement», que desafía los modelos médicos de la esquizofrenia y sugiere que la patologización agrava los síntomas.

«Mi esquizofrenia se manifestaba teniendo muchos pensamientos e ideas, todos en conflicto y gritándome», dijo Logan, que quiso que su apellido no fuera revelado. «Convertirlos en tulpas dio un rostro a esos pensamientos y permitió ordenarlos de una manera que tenía sentido».

Si bien algunos pueden asociar rápidamente cualquier tipo de voz en la cabeza con el trastorno de identidad disociativo, la psicosis o la esquizofrenia, los tulpamantes insisten en que la presencia de sus «compañeros de cabeza» adicionales no es una manifestación de enfermedad mental.

Aunque los tulpamantes manifiestan algunos de los criterios para el trastorno de identidad disociativo (TID), como una «discontinuidad del yo» y lagunas en la memoria, ni la comunidad en sí ni los investigadores que han tratado el tema piensan que los tulpamantes en general están sufriendo de psicosis. Estas voces también tienen un propósito, han sido creadas con intención. La vida de los anfitriones es quizás más complicada debido a la presencia de sus tulpas, pero también son más saludables.

Los tulpamantes denuncian el acoso y las burlas, y hay muy pocas reuniones en persona, debido a los estigmas en torno a «escuchar voces», pero los tulpamancers creen que esto se desvanecerá con el tiempo a medida que la sociedad evolucione. La exposición y el tiempo pueden normalizar muchos comportamientos.

“Existe la idea de un yo singular”, dice el neurocientífico Michael Lifshitz. “¿Por qué parece tan extraño que múltiples yoes puedan vivir en la misma mente? Esa es la dirección más profunda que apunta la tulpamancia. Es fácil descartar – ‘es genial , pero la tulpamancia no es real’ – pero ¿qué es el yo ‘real’? ¿Cómo trazamos esos límites?»

Enlaces:

Tulpamancy internet subculture

The Mystical, Mind-Sharing Lives of Tulpamancers

Varieties of Tulpa Experiences: Sentient Imaginary Friends, Embodied Joint Attention, and Hypnotic Sociality in a Wired World

CUANDO LA IMAGINACIÓN CREA LA REALIDAD

matrix-585x306Como alguien que ha tenido mucho más que unas pocas experiencias extrañas en los últimos años, -sobre todo en relación con asuntos de naturaleza sincrónica-, a menudo reflexiono sobre la realidad. O, tal vez más correctamente, medito sobre lo que consideramos que es la realidad. No puedo dejar de sentir a veces que estamos habitando (¡o quizás estemos atrapados!) un extraño mundo de dimensiones no muy diferentes de las retratadas en The Matrix o Dark City. En ambas películas, lo que pasa por el mundo real en realidad no es nada de eso.

Y es de la naturaleza de la realidad en lo que me quiero centrar en estos momentos. En más de una ocasión, he encontrado ejemplos donde asuntos de naturaleza puramente de ficción parecen surgir de pronto a la vida en el mundo real. Si este tipo de cosas no se deben sólo a la casualidad y la coincidencia (y yo realmente no creo que lo sean), entonces hay algo profundamente extraño en marcha. No pretendo saber cómo ni por qué estas cosas pueden suceder, pero puedo destacar dos, -de muchos-, ejemplos para ti.

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En  Quatermass and the Pit, una película realizada en 1967 por la Hammer Film Productions (que fue lanzada en los Estados Unidos como Five Million Years to Earth)[y conocida en español como ¿Qué sucedió entonces?; N. T.], en la que extraños, mutantes y diminutos hombres-mono, -que fueron objeto de avanzados experimentos genéticos, emprendidos millones de años antes, debido a la visita de los marcianos-, aparecen en el metro de Londres de la década de los 60, en forma de heredados recuerdos espectrales.

La película se basaba en una serie de televisión de la BBC, también titulada Quatermass and the Pit , que fue escrita por el guionista Nigel Kneale. Se emitió entre diciembre de 1958 y enero de 1959. Tanto la película como la serie tenía un inquietante paralelismo con la historia de un hombre llamado Colin Campbell, quien sostenía que durante el trayecto a casa en el metro de Londres en los 60, tuvo un encuentro de pesadilla con una bestia muy similar a los representados en pantalla.

underground-570x570Según Campbell, la noche estaba muy avanzada y, lo más sorprendente, él era la única persona que se bajó del tren en la parada de la línea Northern. Cuando el tren se alejó del andén inusualmente desierto y en un mortal y misterioso silencio,  Campbell se dirigía hacia la salida,  afirmó haber escuchado un extraño gruñido detrás de él. Rápidamente se dio la vuelta y se sorprendió al ver a un gran y peludo animal simiesco cruzando pesadamente el andén hacia la vía, y en apariencia murmurando para sí mismo.

Lo más extraño de todo, sin embargo, era que la bestia era indudablemente espectral, en lugar de carne y hueso. Alrededor de tres cuartas partes de su cuerpo estaban por encima del andén, mientras que sus piernas eran curiosamente casi transparentes y, aunque parezca increíble, pasó justo a través del andén.

Campbell afirmó además que mientras estaba atemorizado, demasiado sorprendido incluso para tratar de moverse, la bestia continuó caminando a través del hormigón, a la derecha en las vías, y luego directamente a través de la antigua muralla justo detrás del túnel, -todo el tiempo sin prestar la más mínima a Campbell. Esto es escalofriantemente parecido a lo que se retrata en Quatermass and the Pit.

Cambiando de tema: desde 1977 a 1983, en Yorkshire, Inglaterra, se produjeron una serie de encuentros con lo que, increíblemente, fueron descritos por los testigos asustados como nada menos que a enormes monstruos alados, algo parecido a los pterodáctilos. Por supuesto, estas cosas no deberían ser vistas en ninguna parte hoy en día, ¡y menos aún en los cielos de la campiña inglesa!. Sin embargo eso es exactamente lo que los testigos afirmaron.
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Resulta que cuando se produjo el primer encuentro de 1977, un escritor de ciencia-ficción, Ian Watson, estaba trabajando en una novela titulada Miracle Visitors(Visitantes Milagro). En el libro, un muchacho viaja nada menos que a Yorkshire, donde imagina una enorme ave monstruosa. El niño posee una habilidad extraordinaria: es capaz de exteriorizar su imagen mental del gran monstruo volador. De este modo, se da a la bestial mental algo parecido a la cuasi-realidad en el mundo real. Este es el concepto de Tulpa, o el pensamiento-forma.

En ambos casos, -uno en el metro de Londres en la década de 1960, y una completa oleada en el norte de Inglaterra y que abarca la década de 1970 a principios de 1980-, la línea entre la ficción y la realidad se han vuelto decididamente borrosas. De hecho, se desdibujaron hasta el punto en el que parece que los pensamientos, conceptos, ideas y paradigmas surgidas de las fértiles mentes de los escritores de ciencia ficción han irrumpido en el mundo real, en cierto sentido, por lo menos.

El escéptico sin duda menospreciaría y desestimaría estas anomalías al relegarlas a los dominios del fraude, confusión de identidad o coincidencia, -o, tal vez, incluso una rara combinación de los tres. Sin embargo, estos son sólo dos ejemplos de muchos de mis archivos de casos en los que la imaginación, -y, al parecer, muy intensa-, puede en última instancia, y radicalmente, convertirse en algo más.

Ese «algo más» es con toda seguridad un aspecto de la realidad que tiene un innegable aire de «estaba aquí un momento y al instante desapareció». Sin embargo, esa naturaleza reconocidamente incompleta del fenómeno no elimina lo más extraordinario de todo: la imaginación no sólo influye en la realidad sino que aparentemente tiene la capacidad de crearla, también.

NICK REDFERN    Mysterious Universe

Traducción: JUAN PEDRO MOSCARDÓ (LIBERTALIADEHATALI)

LOS MÁS EXTRAÑOS INTRUSOS DE TODOS

strangeintrudersbookcover En mayo de 2012, reseñé el excelente libro de David Weatherly, Black Eyed Children (Niños de Ojos Negros), que es un gran estudio completo del desconcertante fenómeno BEK(niños de ojos negros por sus siglas en inglés). Pues bien, de la mano de ese libro viene otro lanzamiento de David. El nuevo libro es Strange Intruders (Extraños Intrusos), que incluye un prólogo del habitual de Mysterious Universe, Micah Hanks. Y la buena noticia es que, al igual que con su primer libro, el último título de David es de una atractiva lectura. Es también una garantía para provocar notorios escalofríos y emociones.

Después de que Micah abra la escena con una evocadora opertura para lo que ha de venir después, David va directo al corazón de la acción. Y, en este caso, la acción comprende los estudios personales de David sobre un amplio conjunto de entidades anómalas que, en diversos grados, manipulan, atormentan, aterrorizan e incluso se alimentan de las almas desafortunadas que llegan a cruzarse en su camino. Si piensas que nuestros visitantes del otro mundo son todo «amor y luz», olvídalo. No lo son.

Estamos hablando de un reparto para poner los pelos de punta, incluyendo a Slenderman, Djinns, Pukwudgies, el francamente siniestro Grinning Man(Hombre Sonriente), y muchos más. Cuando tocas esas «criaturas» siniestras como estas y muchas más también, el estilo de escritura es tan importante como el contenido. De hecho, no hay nada peor que encontrar el estilo del autor es tan aburrido como ver «crecer el césped».

Afortunadamente, David conoce esto y, así, presenta los hechos,  datos y teorías en un estilo de escritura que tanto John Keel como HP Lovecraft habrían estado orgullosos. Es justo decir que todo el libro, en términos de datos y estilo, es amenazador para leer,
-¡sí, lo digo como un cumplido!-. Entonces, dicho esto, al contenido.

genie-green-570x464David comienza con uno de los más peligrosos y mortales de todos los seres sobrenaturales, -el mencionado Djinn. Él comparte con nosotros una gran cantidad de la tradición y la leyenda acerca de estas pesadillas de Oriente Medio, incluida su perversa querencia por jugar con nosotros, la raza humana. También recibimos lo último sobre algunos encuentros verdaderamente inquietantes con Djinns que acaban en desastres, mala salud (mental y física), la aplastante negatividad y mucho más.

Estas criaturas van a aprovecharse de ti, engañarte, usarte, doblegarte, y cuando acaben por destrozarte la vida, te escupirán y se ocuparán de la siguiente persona lo bastante desafortunada para cruzarse en su camino. En cuanto a sus motivos: un completo odio por nosotros. Tan simple y cruel como eso.

La Gente de la Sombra son el tema de un capítulo completo en Strange Intruders que, como los Djinns, se manifiestan etéreos, más que criaturas completamente formadas. Al igual que los Djinns, la Gente de la Sombra parece disfrutar de hacer de nuestra vida una miseria, y todo simplemente porque pueden.

Pasando a los Pukwudgies*, en este capítulo David demuestra que, como todo el mundo, la gente de Massachusetts tiene sus leyendas y creencias de la «gente pequeña». Y, al igual que la «gente pequeña»  de aquí, allá y en todas partes, sus interacciones con la raza humana pueden ser del tipo «embaucador», amigables, presentidos, y abrumadoramente perturbadores.

La India también obtiene una buena cobertura con el extrañísimo mayo 2001 y la saga del Hombre Mono de Nueva Delhi. Si bien no podemos decir con seguridad que la histeria, -y nada más-, estaba detrás de la «hombremonomania»,  sin duda ayudó a elevar la controversia a niveles estratosféricos. Otro caso que las autoridades estaban dispuestas a zanjar por haber sido causado por la imaginación más salvaje fue la del Gaseador Loco de Mattoon. Él, -o ella-, aterrorizaba la buena gente de Mattoon, Illinois en 1944 soltando gases nocivos sobre las desprevenidas víctimas.

grinningman-570x486Imagínate que estás dando un agradable paseo en coche por una carretera rural. Es un buen día, el clima es bueno, y el paisaje es atractivo. Todo eso cambia, sin embargo, cuando, al lado de la carretera, ves a un hombre extraño mirándote. Pero no es sólo un autoestopista. No. Es el Hombre Sonriente(The Grining Man). No es una sonrisa normal, sin embargo. Es una sonrisa de escalofriantes y diabólicas proporciones. De una amplitud casi imposible. Si lo ves, sigue conduciendo. Este capítulo es especialmente revelador, ya que se trata de los propios encuentros de David con el demonio sonriente.

Tengo que decir que mi capítulo favorito en el libro de David es el titulado Ocultos en Forma Humana. Como puedes imaginar, se centra en un variado conjunto de entidades que se dice que pueden adoptar el aspecto humano. Sólo de vez en cuando, sin embargo, los vemos como lo que realmente son: horrendas criaturas de una especie monstruosa. Ellos están aquí, están ahí, y en todas partes. ¿Controvertido? ¡Por supuesto! Sin embargo, David presenta el caso de forma atractiva, particularmente cuando se adentra en las muy  inquietantes historias de los Cabezas de Serpiente y su heterogéneo grupo.

slenderman-570x741Luego está el Slenderman(Hombre Delgado). Aunque es una entidad nacida y criada en internet, la fascinación y la creencia en esta figura misteriosa parece haber dado a luz una versión en la vida real de su propia ficción. Aquí vemos a David indagar en un mundo lleno de cosas que me fascinan: Tulpas. ¿Es posible que, como cuentos basados ​​en la propagación de Slenderman en la  red, y a medida que más y más personas se familiarizaron con las imágenes, el monstruo dejara atrás las ataduras de la imaginación y se adentrara en el mundo real? Crear y liberar monstruo mental no es tan lejano como muchos podrían pensar.

Y no sería un libro  de David Weatherly sin algo de los Niños de Ojos Negros. En Strange Intruders, hay un capítulo que nos informa sobre los últimos datos que han surgido desde que el anterior libro de David fuera publicado. Como muestra, el misterio es muy actual. Cabe destacar que también se refiere a los adultos de ojos negros.

Con una excelente cubierta obra de Sam Shearon, Strange Intruders rebosa casos de los seres misteriosos que parecen coexistir con nosotros, que tienen la capacidad de saltar de nuestra realidad al oscuro dominio que consideran su hogar, y que en absoluto nos aman. Aunque hay (a primera vista, por lo menos) mundos de diferencia entre los Djinns, el Hombre Sonriente, el Gaseador Loco, la Gente de la Sombra y demás, tienen una cosa en común: una necesidad aparentemente obsesiva para agarrarnos con sus garras, para atormentarnos, engañarnos y usarnos.

¿Es realmente posible que seamos  considerados la «propiedad» de otra cosa, como Charles Fort denominó? Después de leer Strange Intruders, bien podrías pensar que eso es exactamente lo que somos.

NICK REDFERN

Traducción: Juan Pedro Moscardó

* [Los Pukwudgies son seres peludos o trolls del folklore de varias tribus nativas de América del Norte, especialmente de los Wampanoag de Massachussetts. Son seres pequeños de larga nariz, pueden hacerse invisibles y cambiar de forma a animales como puercoespines o bolas de luz. Atrapan el espíritu de sus víctimas a las que capturan engañándoles o disparándoles flechas mágicas para causarles la muerte.]