¿FUERON LOS INCAS UN IMPERIO?

El Tahuantinsuyo floreció entre los siglos XV y XVI y su capital estaba en Cusco, Perú.

PIERINA PIGHI BEL    ¿Hubo alguna vez un Imperio inca?: la visión de Jago Cooper, director de América del Museo Británico

Los incas se extendieron desde Ecuador hasta Argentina, conquistaron otras culturas y el poder se concentraba en una persona.
Esta descripción suena a la de un imperio, pero ¿los incas lo fueron en realidad?
María Rostworowski, una de las principales historiadoras en Perú de esta cultura, prefería no usar esa palabra por ser muy propia del “Viejo Mundo”.
Ella prefería usar “Tahuantinsuyo” (cuatro regiones unidas, en quechua).
Pero el arqueólogo británico Jago Cooper, autor del documental “Los incas: amos de las nubes” (2015) (y otros investigadores) sí llama “imperio” a esta civilización, pero uno “no occidental”.

Jago Cooper también ha filmado las series de documentales “Los reinos perdidos de América del Sur”, “Los reinos perdidos de América Central”, “Isla de Pascua: misterios de un mundo perdido” para la BBC (Foto: IWC Media).

¿Qué tenían los incas de un imperio y qué no? ¿Qué hizo única a esta cultura andina?

El arqueólogo Cooper, también curador y director del área de América en el Museo Británico, en Londres, participa con su documental en el Hay Festival de Arequipa y le respondió a BBC Mundo estas preguntas.

¿Imperio o Tahuantinsuyo?

Si digo “Tahuantinsuyo” nadie va a saber de qué estoy hablando, a menos que hayan estudiado la historia inca. Es un concepto muy diferente de cómo las cuatro regiones (que lo formaban) se unen.
Estoy de acuerdo con que “imperio” es una palabra nacida a partir de una percepción occidental, pero debes usar palabras que la gente entienda.
Además, los incas cumplen ciertas características de “imperio”.

¿Como cuáles?

Son un imperio en el sentido de que tuvieron gran extensión geográfica, control centralizado, el poder estaba organizado jerárquicamente, tenían un sistema de medida como los quipus (sistema de contabilidad), un marco ideológico que unía a la gente, y ese tipo de cosas.

¿Y por qué imperio “no occidental”?

Los incas fascinan a la gente porque representan un modelo diferente de imperio y de sociedad compleja.
Juntaron a cientos de miles de personas juntas bajo un solo marco cultural, pero en una forma muy diferente a como lo hicieron los griegos, los romanos y los egipcios.
Una forma diferente a cualquier cosa que haya surgido en Europa, que ha dominado la comprensión que la gente tiene de “civilización”.

La ciudadela de Machu Picchu fue descubierta al mundo por Hiram Bingham en 1911

Una de las diferencias con Europa que mencionas es que los incas pensaban que el pasado, el presente y el futuro eran paralelos (suceden al mismo tiempo) y no lineales.

Si crees que todos tus ancestros y tus descendientes están viviendo en tiempos paralelos, mirándote y viendo tu comportamiento y tu estás viviendo con ellos, y que son parte del entorno físico, cambian completamente tus decisiones.
Eso explica por qué sacaban a las momias en procesiones, al público.
La gente que podía mediar entre las diferentes vidas era muy poderosa.

¿Era posible que los incas hablaran de una persona muerta como si estuviera viva?

Sí, totalmente posible.

Esto debe haber sido confuso para los europeos cuando llegaron.

Muy confuso. Los europeos no tenían ni idea de lo que estaba sucediendo y eso tenía un gran impacto en determinar la fecha de muerte de alguien, el tiempo en el que alguien había vivido.
Si crees que el pasado, presente y futuro son paralelos, lo único que los une es un lugar físico. Una montaña, una piedra particular se convierte en el punto de conexión entre el pasado, presente y futuro.

Lo que para los europeos era una cima de una colina, para los incas podía ser un lugar sagrado, de gran importancia.
La gente todavía no entiende esas percepciones del paisaje, la importancia de los lugares.

Machu Picchu estaba en el centro del Tahuantinsuyo.

¿Qué otras diferencias tenían con Occidente?

Una de las diferencias es que nadie más creó un imperio en un terreno como el de los Andes, que es un paisaje extraordinario.
Los incas tuvieron la habilidad de atraer comunidades de una gran variedad de regiones diferentes, desde el desierto hasta la selva, desde Argentina hasta Ecuador.
Crearon un imperio que combina regiones. Es extraordinario. Los romanos se extendieron en Europa, pero no tenían bosques tropicales, no tenían desiertos.

¿Cómo atrajeron a tantas comunidades?

Otra de las diferencias es la forma en la que los incas se expandieron.
Esta forma se basó en atraer a las comunidades para que se unieran al imperio, en vez de usar la fuerza (la usaban solo si era necesaria).
Persuadían a la gente de que lo que ofrecían era muy bueno, para que quisieran volverse incas.

¿Qué les prometían?

Les ofrecían el desarrollo que alcanzaron en sistemas de caminos, comercio, transporte de bienes, almacenamiento de comida…

Esto es diferente de todo lo que se ve en los modelos europeos.
También eran tolerantes con otras religiones.

La ciudadela de Machu Picchu es una de las siete maravillas del mundo moderno.

¿Y cómo lograron esas ventajas en tan pocos años?

En los modelos occidentales se requiere que los imperios desarrollen ellos mismos las cosas.
Pero cuando surgieron los incas, que representan solo unos cuantos cientos de años de la historia de Perú, ya había comunidades muy complejas ahí y en América del Sur (a las que absorbieron).

Aparecían en una región y le decían a la gente “pueden comerciar lo que producen, nunca van a pasar hambre, pueden mantener su religión, su estilo de vida, solo los vamos a incorporar a una estructura más amplia”.

¿Por qué crees que la gente debe ver tu documental o saber estas cosas de los incas?

Mis programas abren una pequeña ventana a la maravilla de los incas.
La gente que nunca ha escuchado sobre ellos puede tener una pequeña introducción que desafíe su manera de ver el mundo y eso es algo muy bueno.

Pierina Pighi Bel
HayFestivalQuerétaro@BBCMundo

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PALABRAS: SISTEMA DE CONTROL

Cuando hablo de sistema de control del espíritu, no quiero decir que una supercivilización superior nos haya encerrado en las restricciones de una cárcel limitada por el espacio, vigilada de cerca por entidades que podríamos llamar ángeles o demonios. Lo que quiero decir es que la mitología rige un cierto nivel de nuestra realidad social sobre el cual las tendencias políticas e intelectuales normales no tienen poder real. En ese nivel las estructuras del tiempo son largas y la evolución lenta. Los medios de comunicación, cuyo papel consiste en transmitir imágenes de ruido transitorio en algunas fracciones de segundo (mientras más ruido, mejor), dejan de percibir por completo esta señal. Una sociedad incapaz de fijar su atención durante más de algunos minutos (el intervalo entre dos anuncios publicitarios), no puede concebir acontecimientos que comenzaron antes del nacimiento de mi abuelo y que acabarán después de la muerte de mi nieto. Pero tales cambios a largo plazo sí existen. Dominan el destino de las civilizaciones.
Esta teoría no explica cómo los OVNIS hacen para aparecérsenos, aunque incide al menos en una idea: son al mismo tiempo naves físicas (un hecho que me parece innegable desde hace tiempo) y mecanismos psíquicos cuyas propiedades precisas áun están por definir.

JACQUES VALLÉE                Dimensions (en español Crónica de Otros Mundos)

CUANDO SE PUEDE HABLAR CON LOS MUERTOS

El cementerio de Wandsworth, en Londres HERRY LAWFORD / FLICKR

JOSÉ CERVERA   ¿Cuánto estaría dispuesto a pagar por charlar con sus seres queridos difuntos? Por desasosegante que resulte la oportunidad, está ya casi disponible. Como algo salido de las pesadillas de un guionista de Black Mirror , varias empresas desarrollan sistemas que permiten chatear con los muertos.

No es ciencia ficción, aunque pueda parecer una distopía; y está muy lejos de
ofrecernos copias en metal y plástico de nuestros finados. Pero crear un sistema
que nos proporcione la vívida sensación de estar conversando con una persona,
aunque haya fallecido, no sólo es posible sino que resulta relativamente sencillo.
Bienvenidos al nuevo mundo de la necrotertulia mediada por la tecnología, un
negocio con fascinantes raíces filosóficas y no pocos quebraderos de cabeza
futuros.
Todo lo vivo muere. Es una verdad indiscutible que nos hace iguales a todos. Los
humanos, seres dotados de memoria y de imaginación, sufrimos cuando esto le
ocurre a algún ser querido porque somos capaces de recordar cuando estaba
vivo y de imaginar lo que podría ser si lo siguiese estando. Durante milenios hemos tratado con reverencia a nuestros muertos, distinguiendo sus cuerpos del resto de los cadáveres del reino animal: es probable que ya en la Sima de los Huesos de Atapuerca, hace medio millón de años, algunos de nuestros antepasados separasen los cuerpos de los suyos; y desde entonces hemos cavado tumbas, erigido estelas y monumentos y diseñado elaboradas ceremonias funerarias.
En las películas de Hollywood aparecen a menudo tópicos que cualquier cultura
reconoce: el marido, esposa o hijo que habla con la lápida de su ser querido
fallecido o el de la carta que el agonizante deja como medio de comunicación
más allá de la tumba. Desde siempre hemos honrado a los muertos y hemos
imaginado hablar con ellos. Lo que pasa es que hasta ahora no había tecnología
para hacerlo.

El chatbot que permite hablar con los muertos en la serie de televisión ‘Black mirror’

Hablando con los muertos

Entra Replika, creada por la treintañera rusa Eugenia Kuyda a partir de un experimento personal. En 2015 un simple accidente de tráfico en Moscú acabó con la vida de su amigo Roman Mazurenko, su mentor de fascinante personalidad y estrella de la movida tecnoemprendedora rusa. Kuyda –por entonces trabajaba en una startup en San Francisco dedicada al uso de chatbots como asistentes educativos– sufrió la pérdida y pronto descubrió que echaba de menos las largas conversaciones con Mazurenko vía mensajes de texto.
Siendo esto Silicon Valley a principios del siglo XXI, la emprendedora rusa
decidió que este problema se podía resolver con tecnología. Utilizando todos los
mensajes que guardaba de su amigo, Kuyda entrenó una red neuronal de tal
modo que pudo crear un chatbot capaz de mantener una conversación que
responde, razona y bromea como el difunto Roman Mazurenko. Según la
leyenda de la compañía y de acuerdo con su carácter, una de las primeras frases
del bot-mazurenko fue: “ Tienes en tus manos uno de los rompecabezas más
interesantes del mundo: resuélvelo”.
No es el único proyecto. El programador y periodista James Vlahos cuenta en el
número de agosto de Wired su construcción de un ‘Papá-bot’ a partir de los
recuerdos grabados y archivados por su padre en los últimos meses de una
enfermedad terminal. Y si se conocen dos es probable que existan decenas de
otros bots en construcción, en startups en fase furtiva, esperando para salir al
mercado. Los casos conocidos, de hecho, tienen cierto aire de globos sonda o
pruebas de concepto; si la reacción es positiva, la oferta aumentará.

iTerna, lápidas digitales para cementerios YOUTUBE

El avance es mucho más significativo de lo que parece porque se trata de los primeros y muy imperfectos ejemplos de otro tópico de la ciencia ficción: la persona convertida en software que vive dentro de un ordenador. Un ser humano en forma de simulación informática capaz de reaccionar como lo haría el original a cualquier situación que se le presente; un programa cuyas respuestas sean indistinguibles de las que daría la persona en la que se basa.
Alimentados de conversaciones en mensajes de texto o de grabaciones de recuerdos, los actuales ejemplos no pueden ser más que pálidas versiones, ecos
remotos del original. Por muy avanzada que sea la Inteligencia Artificial que los
impulsa estos primeros chatbots son muy limitados debido a los pobres datos
que los alimentan.

¿Serán personas o máquinas?

Pero esto cambiará en el futuro: los mismos sistemas que se pueden usar para conectar un cerebro a un ordenador podrán algún día, “leer” el estado completo
de un encéfalo y grabarlo para que sirva de base a una IA. En teoría esto podría
producir un facsímil informático de una persona: un programa con todos los
recuerdos y conexiones que hacen de esa persona alguien diferente que fuera
capaz de responder a cualquier pregunta o cualquier situación exactamente
como el original.
Para entonces tendremos un problema; o mejor dicho, varios. ¿Será esa copia o
simulación una persona viva, con derechos y obligaciones legales o será
esclavizable? ¿Qué pasa si el original no desaparece y disponemos de múltiples
versiones? ¿Podemos enfrentarnos a un futuro en el que ciertas personalidades
son en la práctica inmortales? En el fondo, versiones de una pregunta
fundamental: ¿es un programa informático que reacciona como una persona
concreta, a su vez, una persona? Los juristas del futuro inmediato van a tener trabajo.

Memorial a los judíos asesinados durante el Holocausto en Berlín (Alemania) YOUTUBE

Por el momento lo que tenemos es una startup con un producto inquietante en el mercado: la posibilidad de construir versiones truncadas de nuestros seres queridos a partir de su presencia digital con las que poder mantener conversaciones de texto. Una especie de monumento digital a la personalidad de un difunto, quizá poco más que un paso adelante respecto a las lápidas digitales que ya conocemos. Pero que abre otras posibilidades que invitan al desasosiego. Abundan las probabilidades de que algo salga mal, porque en este
caso mezclamos sentimientos con máquinas, dos categorías que no se llevan
demasiado bien.
Puede que en el futuro acabemos charlando con normalidad con personalidades
electrónicas, vivas o muertas, unas o múltiples, sin problemas ni consecuencias
desagradables. Aunque para ello deberíamos pasar por encima de la instintiva
reacción de desazón que nos provoca la idea y empezar a tomar en serio este tipo
de proyectos, para pensar en cómo prepararnos. Porque hablar con los muertos
ya no es ciencia ficción.

JOSÉ CERVERA      Eldiario.es

GÖBEKLI TEPE PODRÍA HABER RENDIDO CULTO A LA ESTRELLA SIRIO

El templo más viejo del mundo parece ser un sitio de culto a la estrella Sirio

El templo Göbekli Tepe podría haber sido un sitio megalítico de culto a la estrella Sirio. Sirio, la estrella del perro (en la constelación Canis Major), es la estrella más brillante del firmamento y ha sido adorada por numerosas civilizaciones. Los egipcios incluso basaron uno de sus calendarios en esta estrella que coincidía con la crecida de las aguas del Nilo. Es también de esta relación que tenemos los llamados días de canícula (una palabra que hace referencia a esta estrella). A todo esto hay que añadir la posibilidad de que la civilización más antigua en dejar rastros arqueológicos de una religión podría haber basado el templo más viejo que conocemos en el culto a Sirio.

Göbekli Tepe, en el sur de Turquía, es un sitio de más de 11 mil años, con una serie de 20 patios rodeados por pilares de piedra en forma de T, en los que se inscribieron figuras de animales. En el centro de estas construcciones se encuentran dos megalitos paralelos. Este sitio ha modificado radicalmente algunas de las ideas que tienen los arqueólogos sobre los orígenes de la civilización y la cultura humana. Antes se creía que la agricultura había detonado el impulso de establecer una civilización sendentaria y desarrollar arte y religión.

Más allá de que existen pruebas de arte mucho más antiguas y manifestaciones religiosas ligadas también al arte, los hallazgos de este templo muestran que se construyeron templos y se establecieron poblados antes del desarrollo de la agricultura (al menos, no se han encontrado indicios de que hubiera agricultura cerca de este lugar). En otras palabras, los cazadores nómadas desarrollaron arquitectura, arte y religión.

Según el arqueoastrónomo Giulio Magli, este templo podría haberse construido como un observatorio y como un lugar de culto para la estrella Sirio. Este astro, debido a la precesión del eje de la Tierra, habría estado debajo del horizonte en esa zona, hasta que en el año 9300 a.C. habría emergido con fastuoso esplendor. El templo podría haberse construido alrededor del “nacimiento” de esta estrella e, incluso, su religión podría haberse centrado alrededor de este fulgurante astro. Magli mapeó los megalitos en relación a las diferentes posiciones en las que surgía Sirio en el cielo en los años 9100 a.C., 8750 a.C. y 8300 a.C. y encontró una alineación. Advierte, sin embargo, que la información no es concluyente, pero genera una interesante línea de investigación.

Pijama Surf

PARANTROPOLOGÍA: EXPERIMENTANDO EL PODER DE LA TRIBU

ANTROPOLOGÍA Y PARAPSICOLOGIA

JUAN JOSÉ SÁNCHEZ ORO     Precognición, telepatía, la acción de la mente sobre la materia, apariciones extraordinarias… ocurren en pueblos preindustriales y culturas exóticas ante los ojos de antropólogos que fueron hasta allí interesados por otras cuestiones. Desconcertados por los sucesos anómalos que vivieron, estos investigadores de la condición humana decidieron anotarlos en sus cuadernos de campo. Un puñado de historias insólitas que surgen justo allí donde menos se las espera.

La antropología aspira a desentrañar las claves de la condición humana. Para ello, sus investigadores se miran en el espejo de otras culturas, en ocasiones, muy exóticas. Recopilan datos preguntando a informantes acerca de sus usos, costumbres y creencias, o bien, directamente efectuando la denominada “observación participante”. Es decir, introducirse y convivir durante un largo período de tiempo dentro de una comunidad con el propósito de recabar, de primera mano, todos los datos necesarios. Durante esa inmersión en la vida cotidiana de otras gentes, el antropólogo suele suspender el juicio de aquello que observa. Actúa como una suerte de frío y distante notario de la realidad que pasa ante sus ojos. También, parece inevitable caer en una cierta superioridad intelectual. Al fin y al cabo, aspira a explicar aspectos y comportamientos de la comunidad, cuyo sentido, los propios miembros que la componen ignoran por qué los hacen o los creen.
Sin embargo, el antropólogo también es humano y su aplomo científico, en ocasiones, se ve sacudido por sucesos que desafían su intelecto. En muchos cuadernos de campo y publicaciones etnográficas asoman un puñado de experiencias extraordinarias donde los testigos de anomalías son, precisamente, aquellos que estaban llamados a explicarlas. Un conjunto de sucesos raros que descolocó la mente de los más ilustres y afamados investigadores de los pueblos y etnias preindustriales.

Telepatía amazónica

En 2003 murió uno de los mejores reporteros de la revista National Geographic. Se llamaba Loren McIntyre, un fotógrafo y ex oficial de la marina que gustaba calificarse a sí mismo como un “yonkie de la exploración”. Entre sus principales gestas periodísticas destacó el haber accedido a las fuentes más recónditas del Amazonas el año 1971. Pero, antes de rubricar tan espectacular reportaje, vivió una extrañísima aventura que durante mucho tiempo apenas confió a sus más íntimos amigos. Una peripecia de la que rara vez solía hablar.
A finales de los años sesenta, McIntyre marchó a Brasil en busca de una comunidad indígena no contactada perteneciente a la etnia de los mayoruna. Los indicios acerca de su ubicación le habían sido facilitados por un piloto de avioneta que divisó un posible enclave de la tribu en un claro de la selva. El reportero acudió a las proximidades de ese lugar en un hidroavión que le dejó a un guía indio y a él junto al río Javari sobre la frontera entre Perú y Brasil.

Pero desde el primer momento, las cosas comenzaron a torcerse. Su guía nativo contrajo la malaria y el piloto accedió a trasladarlo en el hidroavión al hospital más cercano bajo la promesa de regresar a por McIntyre al cabo de dos días. Este aprovecharía tan escaso lapso tiempo para intentar trabar contacto con los mayoruna. Sin embargo, también este plan se vino abajo. A la mañana siguiente, el reportero fue abordado por cuatro cazadores de monos que vestían la indumentaria tradicional mayoruna. Para ganarse su confianza, McIntyre les obsequió con telas y espejos y aprovechó el encuentro para ir tras ellos por mitad de la selva. No tardó mucho tiempo en advertir que, conforme se alejaba del río, estaba perdiendo su camino de vuelta, así que nunca más volvió a tomar el hidroavión y pasó a convivir con esa desconocida tribu durante dos meses.
Los mayoruma, apodados “gentes del gato”, se creían descendientes de los jaguares y perforaban sus labios y mejillas con finas púas a imitación de los bigotes de tales felinos. Eran expertos cazadores de monos, no practicaban la agricultura pero sí la guerra. De hecho, confeccionaban collares con huesos humanos y empleaban los cráneos de los vencidos a modo de copas para beber. El panorama para el periodista estaba muy lejos de ser halagüeño porque, en ausencia de su guía indio, no tenía manera de entenderse con ellos. Además, extravió todas sus posesiones occidentales. Los indios quemaron sus zapatillas deportivas y su reloj. Un mono destruyó su cámara y los rollos de película. Y, al llegar a un claro de la jungla, McIntyre se dio de bruces con un macabro hallazgo: varios cuerpos humanos devorados por hormigas y alguno todavía con una flecha clavada en el pecho.
A pesar de tanta contrariedad, el desubicado periodista logró ser aceptado por la comunidad indígena aunque no por todos sus miembros. Un guerrero, al que el reportero denominó “Mejillas Rojas” por la pintura con la que maquillaba su cara, se mostró especialmente hostil. De hecho, una noche, Mejillas Rojas llevó al forastero a un punto apartado del poblado para hacerle partícipe de una simulación de caza con antorchas. Cuando ambos alcanzaron un rincón solitario, el guerrero mayoruna empujó a McIntyre contra unos espinos, abandonándolo a su suerte para dejarlo morir.
Sin embargo, dos días después, mientras su cuerpo empezaba a ser devorado por infinidad de insectos, el reportero consiguió ser rescatado por la facción más hospitalaria de la comunidad. Al regresar a la aldea, topó con el cadáver de Mejillas Rojas que había sido colocado en un sitio prominente, a la vista de todo el mundo, para escarmiento y ejemplo general.
Desde ese momento, la vida fue más fácil para McIntyre, pero también mucho más extraña. El líder del grupo era un venerable anciano al que el periodista apodó “Lapa” por su piel arrugada. Y, aunque el forastero no compartía ningún lenguaje común con él, consiguió comunicarse por un procedimiento absolutamente insólito: sin palabras, a través del pensamiento; mediante un fenómeno que McIntyre bautizó como “radiación”. Gracias a esta telepatía con el jefe, el reportero logró hacerse entender y, también, a “escuchar” al jefe mayoruna. Fue así como averiguó por qué se desplazaban por la selva de un extremo a otro, levantando frecuentemente el campamento sin razón aparente. La tribu estaba realizando un viaje espiritual, guiado por Lapa, quien deseaba reconectar con el “principio de los tiempos”. Una época dorada y mítica fuera del alcance de cualquier civilización invasora donde la vida trascurría de manera más sencilla y había menos miedo en el mundo.
McIntyre también aprendió que esa habilidad para comunicarse sin abrir la boca era el “otro idioma” que manejaban únicamente los más ancianos. Bastaba con que se sentara al lado de uno de ellos para “oír” sus pensamientos. A veces, los mensajes le llegaban bajo la confusa sensación de acceder al fondo de un indescifrable “zumbido” en el cual se manifestaba toda la actividad mental de la tribu.
Pero la aventura con los mayoruna tuvo un punto y final. Llegada la temporada de lluvias, McIntyre aprovechó para hacer una dramática huida río abajo a bordo de una rudimentaria balsa. Una vez en el mundo moderno prefirió no contar nada de sus experiencias telepáticas. “Yo mismo no estaba seguro si realmente había sucedido o no”, dijo al diario Seattle Times en los años 90. “Las alucinaciones son algo que les pasa a muchos exploradores y a todos los escaladores de montaña”.
Pero la duda siempre quedó flotando sobre su mente. Posteriormente tuvo encuentros con más de 30 tribus en el ejercicio de su labor profesional y jamás vivió un fenómeno de “radiación” siquiera parecido. Dudando de sus propios recuerdos, rastreó en 1977 lo que quedaba de la tribu mayoruna. Una parte de la comunidad se había movido más al interior de la selva, mientras que otra facción se había trasladado fuera de ella en Brasil. Fue así como el reportero coincidió y reconoció a uno de los hombres de la comunidad con la que convivió durante dos meses. Le abordó y preguntó directamente si el “viejo lenguaje”, la radiación, se seguía utilizando. “Sí, se fala” [“Sí, se habla”], respondió el indígena en portugués.
La historia de Loren McIntyre fue recopilada y dada a conocer por Petru Popescu en el libro Amazon Beaming del año 1991[1] y también ha inspirado una obra de teatro titulada “The Encounter”, adaptada por Simon McBurney.

Las cenizas adivinatorias zulúes

A finales del siglo XIX, D. Leslie penetró en territorio zulú en busca de sus cazadores kafari. Siguió determinadas pistas que le habían facilitado algunos informantes, pero al alcanzar el lugar del posible encuentro no había nadie. Decepcionado y frustrado, uno de sus criados le aconsejó consultar a un vidente a lo que Leslie accedió. El hechicero zulú conocía el secreto arte de “abrir las puertas de la distancia” y para ello prendió ocho fuegos pequeños, tantos como los cazadores que buscaba el explorador. La ceremonia comenzó arrojando a las llamas dos objetos: unas raíces que desprendían desagradable olor y una piedra por cada hoguera. Después, el oficiante tomó una medicina que le indujo un trance muy violento y convulsivo durante diez minutos.
A continuación, empezó la verdadera adivinación, según refirió Leslie en su obra Among the Zulú and Amatongos, publicada en 1875[2]: “Dio la impresión de despertarse, se dirigió a uno de los fuegos, removió las cenizas, miró con atención el guijarro, describió fielmente al hombre y dijo: ‘Este hombre murió de fiebre y tu fusil se ha perdido’. Luego, se situó ante el segundo fuego: ‘Este hombre (correctamente descrito) ha matado cuatro elefantes’ y pasó a describir sus colmillos. Fue luego ante el tercer fuego: ‘Este hombre (tras describirlo también) ha sido muerto por un elefante, pero tu fusil volverá a casa’, y así con el resto, con descripciones minuciosas y correctas de los hombres y con la indicación de su éxito o su fracaso”. Precisa Leslie en su estudio que también le comunicó el hechicero dónde estaban los supervivientes y que regresarían al cabo de tres meses aunque no por el itinerario esperado. Remata la exposición el etnógrafo diciendo: “Estas informaciones, de las que tomé diligente nota, más tarde, para mi gran estupor, se revelaron exactas en todos sus detalles. Que este hombre hubiera podido obtener esa información de los cazadores por vía normal era poco probable: se encontraban diseminados por una región a unas doscientas millas de nosotros”.

El espejo mágico de los pigmeos

El misionero católico y etnógrafo Henri Trilles publicó un trabajo de referencia en 1932 titulado Les Pygmées de la forét équatorial. Durante 15 años recorrió Gabón explorando y conviviendo con los míticos pigmeos. En la citada obra, el sacerdote francés recopiló sistemáticamente aquellas exóticas costumbres, vida cotidiana y creencias que luego difundió en charlas universitarias y publicaciones académicas. Una vez más, entre las páginas de este voluminoso estudio asoman un puñado de sucesos prodigiosos que desconcertaron la mente del investigador.
Al padre Trilles le desapareció un objeto e, inmediatamente, un amable pigmeo acudió en su ayuda para identificar al posible causante del hurto. Lo curioso del caso es que aquel improvisado detective realizó la pesquisa con un espejo mágico[3]: “Poco después de unos encantamientos me declaró con aire decidido: ‘Veo a tu ladrón; es fulano – y me indicó a uno de los jóvenes que me habían acompañado-. Además, mira tú mismo’. Y, para mi gran asombro, vi reflejarse en el espejo los rasgos de mi ladrón. El hombre, enseguida interrogado, confesó que, en efecto, era culpable”.
No fue la única vez que el padre Trilles contempló hechos de difícil explicación para él efectuados con un espejo mágico[4]: “Un día yo conversaba con un hechicero pigmeo. Mis hombres, con sus piraguas, debían alcanzarme para traerme provisiones. Incidentalmente hablé a mi hombre de esto, preguntándole: ‘¿Estarán todavía muy lejos? ¿Me traerán lo que les he pedido?’. ‘Decírtelo es facilísimo.’ Tomó su espejo mágico, se concentró, pronunció unos encantamientos. Después: ‘En este momento los hombres están doblando tal punto del río (estaba a más de un día de piragua), el más alto acaba de disparar con la escopeta a un gran pájaro; lo ha abatido; los hombres reman enérgicamente para alcanzarlo; ha caído al agua. Lo han agarrado. Te traen lo que les has pedido’”. No cabía duda de que el hechicero empleaba aquel espejo mágico como si se tratara de la pantalla de un televisor transmitiendo una remota señal en directo. Trilles verificó las apreciaciones del pigmeo y anotó en su estudio: “En efecto, todo era verdad: provisiones, disparo, ave abatida; y estaba, lo repetimos, a un día de distancia del lugar”.El rudimentario espejo de los pigmeos siguió asombrando a Trilles, quien describió en su libro alguna otra de sus funcionalidades extraordinarias. Además de identificar malhechores o visualizar sucesos a increíbles distancias, cuenta el sacerdote que aquel objeto mágico era utilizado para traducir idiomas desconocidos[5]: “En uno de los viajes que hicimos con monseñor Le Roy, el hechicero de la aldea donde llegamos por la noche nos describió con suma exactitud el camino que habíamos recorrido, lo que habíamos comido y hasta las conversaciones mantenidas. Uno de los detalles de nuestra conversación era particularmente típico. Habíamos encontrado una pequeña tortuga. ‘Puede servir para la cena de esta noche’, me dijo monseñor Le Roy, y yo añadí riendo, ya que teníamos mucha hambre: ‘Si hace falta, agregaremos la cabeza del guía’. Hablábamos en francés, idioma del que el hechicero no entendía una palabra, y sin embargo, sin moverse de su aldea, en presencia de todos, él nos había ‘visto’ en su espejo mágico ¡y nos repetía lo que habíamos dicho!”.
En otras ocasiones, la adivinación se efectuaba sin la mediación de ningún objeto prodigioso[6]: “poco a poco el hechicero se exalta; cantando, gira con rapidez sobre sí mismo, se curva en forma de arco, la cabeza echada hacia atrás toca el suelo golpeándolo con violencia. Después brinca ininterrumpidamente: sumido en un estado psíquico intermedio entre lo consciente y el trance”. Bajo esas condiciones el brujo pigmeo describe al consultante qué suerte correrá durante la caza de elefantes que “es representada mímicamente con una precisión extraordinaria: el hechicero ve. Se lanzan las azagayas: el hechicero ha designado al cazador, muestra al que huye, al que ataca, al que es atacado por el animal agonizante, dilacerado, ya no hay nada que hacer. Luego muestra a los vencedores y los vencidos de esta caza siempre peligrosa”. El padre Trilles no puede disimular su fascinación al terminar subrayando que: “algo de lo más extraño – he podido constatarlo-, esta visión a distancia del futuro se realiza hasta en los más mínimos detalles: no sólo el lugar de la caza, no sólo los hombres muertos o heridos y el número de los elefantes matados, sino también el número de los colmillos [capturados]. ¡Todo es exacto!”. En la sesión adivinatoria de la que Trilles fue testigo “el clan supo con satisfacción que se matarían ocho elefantes, de los cuales cinco serían machos y un solo cazador encontraría la muerte”. Pues bien, “lo que luego encontré más sorprendente es que las predicciones del mago se cumplieron exactamente”.
El reiterado contacto del padre Trilles con los pigmeos le deparó la contemplación de otro episodio extraordinario: el ritual en el que los magos más ancianos aceptaban a nuevos discípulos para transmitirles su saber[7]. Los neófitos se sentaban en el extremo de la tabla de un balancín. Bajo la otra punta del rudimentario columpio se ubicaba el hechicero con los brazos estirados. Entonces, los neófitos procedían a impulsarse y elevarse, pero cuando el extremo opuesto iba a golpear la cabeza del viejo brujo, una suerte de fuerza invisible lo impedía. El hechicero detenía el movimiento de la tabla y conseguía equilibrar el balancín sin tocarlo, sin que hubiera ningún peso en el otro extremo. Tan solo apuntando con las palmas de sus manos en dirección a ese lado del columpio. El rito dejaba exhausto al veterano brujo que perdía el conocimiento, caía bruscamente al suelo y era alejado de la ceremonia por los compañeros para reanimarlo.

Sueños premonitorios en tierra de fuego

Los fueguinos son una etnia de cazadores-recolectores y pescadores que habita en los archipiélagos más meridionales de Chile y Argentina. El sacerdote y etnólogo alemán Martin Gusinde convivió con ellos durante muchos años a principios del siglo XX, justo en un momento en que dicha comunidad era considerada una raza inferior y objeto de exterminio por el hombre blanco. La monumental obra etnográfica publicada en tres gruesos tomos por Gusinde el año 1937 contribuyó a eliminar todos esos prejuicios, denunciar las matanzas y dar valor a la cultura de los fueguinos.

Pues bien, cita el misionero alemán en su estudio una premonición de la que fue testigo y que protagonizó una mujer de la etnia yamana[8]: “El 26 de julio de 1923 Nelly me contó afligida que la noche anterior había soñado cosas muy feas: ‘De Mejillones (Isla Navarino) vinieron aquí (a Punta Remolino) algunas familias y me han contado que en aquel lugar reina un luto general. Hoy seguramente arribará alguien de allá y podremos saber quién ha muerto. Después de este sueño me he desvelado y ya no he podido dormir’”. Cuenta Gusinde que trató de tranquilizarla y convencerla de que las pesadillas no servían para hacer vaticinios. Sin embargo, durante varios días no se recibieron noticias de Mejillones y comenzaron a sospechar que algo extraño había pasado allí. Finalmente, “para nuestra gran sorpresa, Alejandro llegó a Punta Remolino y enseguida contó: ‘La noche pasada murieron allá dos mujeres entre nosotros. Anita, mujer de Willer y Sara, mujer de Masemikens. El propio Masemikens y la vieja Emilia están seriamente enfermos y sucumbirán pronto’”.

Desmaterializaciones ilusiorias

El antropólogo y lingüista ruso Vladimir Bogoraz recoge en su obra de 1910 Chukchee Mythology que las chamanas de esta comunidad autóctona de la península de Chukchee junto al Océano Ártico realizaban prodigios
en público con absoluta naturalidad. En una ocasión, una chamana entró en trance después de atraer a ciertos espíritus[9]. Luego, colocó una gran piedra redonda sobre su tambor. La mujer comenzó a apretarla como si la exprimiera y de su interior cayeron infinidad de piedras que se fueron apilando sobre el suelo durante cinco minutos. Durante dicha acción, la piedra redonda no experimentó ningún cambio.
Permaneció intacta y lisa. Apunta Bogaraz que “yo estaba sentado muy cerca de la prestidigitadora, y no logré descubrir de dónde provenían estas piedras. Además, toda la parte superior de su cuerpo estaba completamente desnudo y accesible a la inspección. Al cabo de unos momentos pedí de pronto a la chamana que repitiera el truco, para tratar de sorprenderla despre-
venida, pero enseguida tomó la piedra y de nuevo hizo brotar de ella un flujo de pequeñas piedras, aunque de mayores proporciones que las anteriores”.
Bogaraz nunca dio credibilidad a aquellos efectos anómalos aunque no detectara la manera en que se llevaban a cabo. Para él, “todas estas cosas sucedieron muchas veces en mi presencia” y “todos estos trucos se parecen de manera extraordinaria a los hechos de las modernas sesiones espiritistas, y sin duda no pueden realizarse sin ayuda de asistentes humanos”.

La brujería voladora de los azande

Entre los azande del Sudán existía la creencia de que la brujería era una entidad dañina que residía dentro del cuerpo de cada brujo. Desde allí y una vez invocada mediante el ritual correspondiente, la brujería viajaba por el aire emitiendo una luz brillante hasta alcanzar el organismo de su víctima, especialmente, cuando ésta permanecía dormida. Así explicaban los azande que los brujos pudieran matar a kilómetros de distancia sin salir de sus chozas. La fatídica luz en cuestión recordaba al brillo nocturno de las luciérnagas, según le informaron repetidas veces los miembros de esta comunidad africana al prestigioso antropólogo Sir Edward E. Evans-Pritchard.
Este profesor de Oxford ha sido uno de los más influyentes y reconocidos investigadores de la condición humana del siglo XX. Convivió con los azande largo tiempo durante la preparación de su tesis doctoral en los años veinte y sus libros continúan siendo una lectura académica obligatoria para cualquier estudiante de antropología. Lo que quizás nunca anticipó Evans-Pritchard es que él mismo vería actuar a esa extraña y letal luminosidad flotante de la que tanto le advirtieron sus informantes.
En su célebre trabajo Brujería, oráculos y magia entre los azande, este investigador británico refiere lo siguiente[10]: “Solo una vez he visto la brujería de camino. Había estado sentado en mi choza hasta tarde, tomando notas. Alrededor de la media noche, antes de retirarme, cogí una lanza y salí a mi habitual paseo nocturno. Caminaba por el huerto a espaldas de mi choza, entre plátanos, cuando noté una luz brillante que pasaba por detrás de las chozas de mis sirvientes hacia el caserío de un hombre llamado Tupoi. Como parecía una investigación valiosa, seguí su paso hasta que una gran pantalla de hierba oscureció la visión. Pasé rápidamente al otro lado de mi choza para ver dónde iba la luz, pero no conseguí volver a verla. Sabía que sólo una persona, un miembro de mi casa, tenía una lámpara que pudiera dar una luz tan brillante, pero a la mañana siguiente me dijo que no había salido por la noche ni había utilizado su lámpara. No faltaron informadores dispuestos a decirme que lo que había visto era la brujería”.
Aquella inesperada visión luminosa hubiera quedado en mera anécdota si no hubiera sido porque Evans-Prichard recibió una noticia al día siguiente que le hizo recapacitar: “La misma mañana, murieron un viejo pariente de Tupoi y un morador de su casa. Este hecho explicaba por completo la luz que yo había visto. Nunca descubrí su verdadero origen, que posiblemente sería un manojo de hierbas encendido por alguien que saliera a defecar, pero la coincidencia de la dirección en que se movía la luz y el posterior fallecimiento cuadraba con las ideas de los azande”.

Protectores invisibles de santuarios mayas

Los aluxes son unos seres traviesos propios de la cultura tradicional maya. Se los considera unas criaturas invisibles que custodian celosamente tesoros, cuevas y santuarios por lo que hay que tratarlos con el debido respeto y no actuar a la ligera cuando se intuye su presencia. Recuerdan en su comportamiento y personalidad a nuestros duendes occidentales así que, en el Yucatán, se les atribuye popularmente toda clase de conductas y actos mágicos. Pues bien, uno de los investigadores europeos que se vio inmiscuido en este juego de creencias fue Miguel Rivera Dorado, arqueólogo y catedrático de Antropología Americana en la Universidad Complutense de Madrid. Rivera Dorado acostumbra a relatar una rara experiencia que vivió mientras excavaba la ciudad mesoamericana de Oxkintok entre 1986 y 1990.
Conforme manifestó en el programa de radio la Escóbula de la Brújula, emitido el 22 de abril de 2016, “Yo cuento lo que sucedió”. Y, efectivamente, el profesor lo hizo: “Excavando el Zaa Tun Zaat que es un edificio laberíntico, encontramos una cámara funeraria. Abrimos la cámara estando presente todo el equipo porque una tumba en el Zaa Tun Zaat podía corresponder a un rey y ser una tumba formidable. Una serie de personas del equipo empezaron a hacer fotos para tenerlo todo fotografiado y dibujado. Pues bueno, no salieron las fotografías. Y las cámaras de fotos que usaban flash porque estábamos en el interior de un laberinto oscuro, pues empezaron a dispararse solas. Las cámaras se disparaban solas, los flashes se disparaban solos… hacia el techo, hacia las paredes…. Las dejábamos en el suelo y se disparaban solas… En fin, cobraron vida. Y no había forma de hacer fotografías ni de retratar nada dentro del Zaa Tun Zaat que es un lugar –dicho sea entre paréntesis- que todavía usan los chamanes mayas para la iniciación. El caso es que cuando ya no sabíamos que hacer, uno de los trabajadores, el capataz, nos dijo que les ofreciéramos unos cigarrillos a los aluxes porque les gustaba mucho el tabaco. Incrédulos por supuesto y entre risas, procurando no herir la susceptibilidad de los duendes, dejamos unos cuantos cigarrillos y se acabaron los flashes. Terminó el lío aquel”.
Otro detalle llamativo del asunto ocurrió cuando este episodio trascendió a la opinión pública y desde la televisión de Mérida, en concreto el Canal 13, llamaron a Rivera Dorado y su equipo “para hacernos una entrevista sobre las excavaciones y yo le dije, ‘no quiero hablar de los aluxes’. Por supuesto, a los dos minutos ya estábamos hablando de los aluxes. Pues, cuando una colaboradora mía antropóloga y yo mencionábamos a los aluxes, todo el sistema de comunicación se caía. Cuando dejábamos de hablar de los aluxes, se recuperaba todo”.

Allí donde los muertos bailan

Uno de los casos más repetidos entre los antropólogos a la hora de ejemplificar una observación participante tuvo lugar entre el pueblo Sisala de Ghana y lo vivió, en primera persona, Bruce Grindal mientras preparaba su tesis doctoral. Grindal pertenecía al departamento de Antropología de la Universidad de Indiana y publicó su insólita experiencia el año 1983 en el prestigioso Journal of Anthropological Research[11].
El investigador norteamericano consiguió asistir a un funeral Sisala que se estaba celebrando a media noche en el interior de una vivienda. El cadáver permanecía sentado en posición vertical, con las piernas cruzadas sobre una piel de vaca mientras un conjunto de individuos le rodeaban, cantaban, bailaban y tocaban tambores. Al observar cómo los danzantes se acercaban y alejaban del muerto a la vez que golpeaban con sus azadas en el suelo, Grindal fue cayendo en un extraño estado sensorial: “Al principio pensé que mi mente estaba engañando a mis ojos, así que no puedo decir cuándo ocurrió la primera experiencia; pero comenzó con momentos de anticipación y terror, como si supiera que algo impensable iba a suceder. La anticipación me dejó sin aliento, jadeando aire. En la boca de mi estómago sentí una sensación de sacudidas y tensiones, que correspondía a momentos de mayor conciencia visual. Lo que vi en esos momentos estaba fuera del ámbito de la percepción normal”.
Fue entonces cuando el joven etnógrafo contempló cómo diferentes destellos de luz muy fugaces envolvían al cadáver y a los danzantes aunque no pudo determinar exactamente de dónde procedían. En su propio cuerpo, Grindal sintió un golpe seco como si le hubieran cortado y separado la cabeza de la columna vertebral, momento en el cual “una visión terrible y hermosa estalló sobre mí”. Las hebras de luz como chispas de fuego jugaban sobre el rostro, los dedos de las manos y de los pies del difunto. Pero lo más insólito estaba a punto de ocurrir: “El cadáver, sacudido por espasmos, se puso de pie, girando y bailando frenético”. Todo a su alrededor resplandecía y fluía poderoso como si “el mismo piso y las paredes del lugar hubieran cobrado vida, irradiando luz y poder, atrayendo a los bailarines en una dirección y luego en otra”. El propio fallecido continuó danzando y cogió unas baquetas para tocar los tambores sagrados. Concluye Grindal reseñando que “no puedo decir si lo que experimenté fue cuestión de minutos o incluso una hora. Tampoco puedo estar seguro de la secuencia de acontecimientos que presencié. Pero después de un tiempo el poder que había llenado el recinto comenzó a enfriarse”. Cuando Grindal regresó a su casa se acostó y disfrutó de un sueño muy profundo. A la mañana siguiente, “me sentí refrescado y comí un desayuno abundante”.

¿Parantropología?

¿Qué valor cabe dar a los precedentes relatos etnográficos? Como reflexión de fondo podría decirse que cada pueblo participa de un universo de creencias que no es considerado una pura fabulación o entelequia. Dichas creencias, por muy extravagantes que nos puedan parecer, están respaldadas por experiencias asumidas como reales para los integrantes de esa comunidad. Los informantes cuentan casos y viven hechos destinados a probar la veracidad de todo aquello en lo que creen. Y, algunas veces, los propios antropólogos son insospechados testigos de ese juego de autentificación empírica de las creencias.
Por supuesto, las etnias preindustriales son un mosaico de sensibilidades y diversidad. No transitan por el mundo obnubiladas como autómatas por su imaginario de creencias. Hay miembros escépticos y, también, creyentes exigentes que cambian de brujo cuando este equivoca un pronóstico, falla con un remedio o con un conjuro. Igualmente, el ilusionismo y la prestidigitación no es un invento occidental. Los trucos más sofisticados están a la orden del día entre muchos hechiceros y chamanes para fascinar a los incautos, engrandecer una reputación y aparentar estar en posesión de poderes infinitos.
Finalmente, hoy día, resulta complicado encontrar dentro de la literatura antropológica académica sucesos y arrebatos de sinceridad como los aquí reunidos. El investigador actual tiende a disciplinar su escritura y moderar las emociones cuando publica un estudio de campo. Sus experiencias anómalas, de haberlas, rara vez aparecerán negro sobre blanco en las publicaciones del gremio. Tan solo serán objeto de comentario curioso en reuniones informales entre colegas.
En cambio, dentro de la historia de la parapsicologíahubo algún tímido intento de establecer una parantropología. En el boletín Luce e ombra de 1981, razonaba Giovanni Iannuzzo[12]: “Las prácticas mágicas han sido ampliamente estudiadas por numerosas ciencias humanas. Historiadores, etnólogos, antropólogos, por no hablar de los psicólogos y psicoanalistas, han dedicado un esfuezo muy interesante al problema de la génesis de las prácticas mágicas y la persistencia de ellas en el mundo moderno. Modelos sociológicos muy elaborados, relacionados con las formas de pensamiento mágico y su impacto social también fueron realizados. Sin embargo, este tipo de investigación, y estos modelos se están demostrando en general totalmente insuficientes como propuestas interpretativas del fascinante secreto que es el ‘poder mágico’ […] El problema surge en este punto es ver si el secreto del ‘poder mágico’ de alguna manera puede ser revelada por la parapsicología […] Existe, pues, no sólo la posibilidad, sino también la necesidad de una convergencia entre la parapsicología y la antropología”.
Pero sin duda, eran otros tiempos. La parapsicología había cogido cierto vuelo de disciplina seria. Por aquellos años, varias universidades tenían cátedras de estudios paranormales y las principales revistas científicas publicaban algún que otro trabajo sobre la materia. Algunos antropólogos prestigiosos como, por ejemplo, Ernesto de Martino formaron parte activa de la Sociedad Metapsíquica Italiana y el célebre historiador del chamanismo en el mundo clásico, E. R. Dodds, escribió en 1971 “Supernormal Phenomena in Classical Antiquity”[13], coqueteando con la idea de que algunos prodigios descritos por los filósofos griegos podían responder perfectamente a auténticos fenómenos paranormales.
Sin embargo, esta es una página ya pasada, aunque todavía existe una revista que trata del asunto: paranthropology, fundada en 2010[74]. En su declaración de intenciones podemos leer que consiste en “una revista gratuita en línea dedicada a la promoción de los enfoques científico-sociales para el estudio de las experiencias paranormales, creencias y fenómenos en todas sus variadas formas. Pretende fomentar un diálogo interdisciplinario sobre lo paranormal, con el fin de ir más allá del punto muerto escéptico versus defensor en el que se ha asentado el debate actual, y para abrir nuevas vías de investigación y comprensión”. Un intento independiente por recuperar ese camino parantropológico que pudo haber sido y no fue.

JUAN JOSÉ SÁNCHEZ-ORO                          El Ojo Crítico nº 83

[1] Petru Popescu, Amazon Beaming, New York: Viking (Penguin), 1991
[2] Citado por Ernesto de Martino, El mundo mágico, Buenos Aires: Libros de la Araucaria, 2004, pp. 74-75
[3] Henri Trilles, Les Pygmées de la forét équatorial, París, 1932, p. 493
[4] Henri Trilles, Les Pygmées de la forét équatorial, París, 1932, p. 181
[5] Henri Trilles, Les Pygmées de la forét équatorial, París, 1932, p. 180
[6] Henri Trilles, Les Pygmées de la forét équatorial, París, 1932, p. 189 y ss.
[7] Citado por Ernesto de Martino, El mundo mágico, Buenos Aires: Libros de la Araucaria, 2004, pp. 97-99
[8] Citado por Ernesto de Martino, El mundo mágico, Buenos Aires: Libros de la Araucaria, 2004, pág. 126

[9] Vladimir Bogoraz, Chukchee Mythology, en Jesup North Pacific Expedition, Vol. 8, Pt. 3, Memoir, Leiden: American Museum of Natural History, 1910, pág. 438 y ss.
[10] Edward E. Evans-Pritchard, Brujería, oráculos y magia entre los azande, Barcelona: Anagrama, 1976, pp. 58-59
[11] Bruce T. Grindal , “Into the Heart of Sisala Experience: Witnessing Death Divination”, Journal of Anthropological Research, 39/1 (Spring, 1983) pp. 60-80.
[12] Giovanni Iannuzzo, “Fenomeni Psi e pratiche magiche”, Luce e Ombra, 4 (octubre-diciembre 1981) pp. 334-357
[13] Proceedings of the Society for Psychical Research 55 (1971); reimpreso en Dodds, The Ancient Concept of Progress, Oxford: The Clarendon Press, 1988, pp. 156-210.
[14] http://paranthropologyjournal.weebly.com/free-pdf.html

“ZODIAC” LA HISTORIA MÁS ALLÁ DE FINCHER

Marta Trivi     Se acaban de cumplir diez años de la llegada a la cartelera española de Zodiac, una película basada en hechos reales, con la que el director David Fincher alimentaba la leyenda de uno de los asesinos más enigmáticos de la historia. Nadie puede poner en duda que la cinta sea uno de los mejores -si no el mejor- thriller en lo que llevamos de siglo. No obstante, como producto de true crime, Zodiac deja mucho que desear. Hablamos de las pistas y teorías que el director decidió dejar fuera.

La influencia del asesino del Zodiaco es tan poderosa como la de Jack el Destripador. Su figura nos fascina como recordatorio de que la justicia no siempre llega, como ejemplo de que en el mundo aún puede triunfar la maldad.

El Zodiaco es, además, el prototipo de asesino que nos asombra. Lejos de esconderse o avergonzarse por su comportamiento, anhelaba reconocimiento y encontraba divertido burlarse tanto de los policías que lo perseguían como de los periodistas que cada día debían sumergirse en su caso. Ególatra, al Zodiaco le gustaba hacer gala de su supuesta inteligencia superior y, en sus cartas llegó a incluir varios mensajes codificados, uno de los cuales, un criptograma formado por 340 símbolos, sigue sin haber sido resuelto a día de hoy a pesar de los esfuerzos tanto de la unidad de criptografía del FBI, como de la NASA y de incontables fanáticos del caso.

Basados en esta serie de asesinatos podemos encontrar casi una treintena de libros, uno de los cuales, Zodiac (1986), del dibujante reconvertido a escritor Robert Graysmith, destaca entre los demás en cuanto a volumen de ventas se refiere. Zodiac fue todo un best seller el año de su publicación, llegando a vender más de cuatro millones de copias, todo un hito para un libro de no-ficción. Entre los lectores estaba el guionista James Vanderbilt, que quedó tan fascinado con la historia de Graysmith que se dedicó a escribir una adaptación de la misma para la pantalla y a moverla hasta conseguir, no sólo financiación, sino que el director que él consideraba ideal, David Fincher, se sumara al proyecto.

Zodiac (2007) es una película hipnótica. Magnífica. Centrada en el diálogo y con un ritmo imperturbable, nos sumerge en la agonía de la obsesión por el asesino desarrollada por el propio Graysmith. Pero, incluso con la innegable calidad del producto final, los incondicionales del caso rechazan la cinta de manera tajante: el libro de Graysmith, pese a ser considerado una referencia por el gran público, es uno de los más denostados por los estudiosos del caso.

Mucha especulación y poca investigación, dicen. Injusto, inmoral y poco documentado. Graysmith ha acabado convertido en el personaje más odiado por la comunidad de fanáticos de los crímenes del Zodiaco.

El detective aficionado contra Arthur Leigh Allen

En su crítica para Los Angeles Times aparecida el 9 de febrero del 86, Richard Harnett decía que había disfrutado mucho con la lectura de Zodiac. Le había parecido un libro muy entretenido. El crítico se frotaba las manos -con media sonrisa irónica dibujada en la cara- mientras dejaba lo mejor para final. Y es que si Zodiac le había parecido tan divertido era porque lo consideraba un gran libro de ficción, lleno de teorías y suposiciones rocambolescas.

Fue Harnett, en este texto, el que le dio a Graysmith el sobrenombre que en internet no se cansan de usar contra él: “el detective aficionado”.

Graysmith y Jake Gyllenhaal, que le interpreta en ‘Zodiac’

Graysmith ha dedicado gran parte de su vida al asesino del Zodiaco. Además de Zodiac, ha publicado otro libro sobre el tema, Zodiac Unmasked (2002) en el que, según él, aumenta las pruebas que sostienen su teoría: Arthur Leigh Allen (conocido como Lee) es el asesino del Zodiaco.

Durante el año escaso en el que el Zodiaco estuvo cometiendo sus crímenes, Graysmith trabajaba como dibujante de caricaturas políticas para el San Francisco Chronicle, uno de los diarios de los que el Zodiaco solía acordarse en su correspondencia. El caricaturista vivió en segunda línea todo lo relacionado, tanto con los asesinatos como con los movimientos dentro del periódico y los debates sobre ética que las llegadas de las cartas abrían.

Su obsesión con el asesino iba en aumento conforme se percataba, según sus palabras, de que ‘la información sobre el caso se perdía entre jurisdicciones’ y que muchos sospechosos nunca llegaban a ser interrogados debido a los problemas burocráticos entre los diferentes cuerpos policiales involucrados.

Graysmith cita como principal fuente policial del libro las notas de William (Bill) Armstrong, el investigador asignado por el departamento de policía de San Francisco al caso. No obstante, mucha de la información citada en Zodiac es incorrecta o, incluso, llega a ser contradicha en Zodiac Unmasked quince años después.

Es por eso que, aunque la película dirigida por David Fincher es bastante fiel al libro, descarta muchas de sus teorías plenamente especulativas (como la de que Allen usó para los asesinatos ropa heredada de su padre) y presenta algunas correcciones basadas en la investigación sobre el suceso puesta en marcha por el mismo director.

El cambio más llamativo es que Fincher decide ignorar los análisis caligráficos de Sherwood Morril -el especialista consultado por Graysmith- y seguir las conclusiones de Gerald Mcmenamin, un lingüista de la universidad estatal de California. Sus deducciones no pueden ser más distintas.

Para Morril, cuyo método de trabajo principal se basa en analizar la forma de los trazos y el espacio entre las letras, sólo caben dos posibilidades: o bien el Zodiaco son en realidad dos hombres, o bien es sólo uno que intentaba disfrazar su letra usando un proyector y copiando la escritura del dibujante de carteles de cine Bob Vaughn (que fue investigado y declarado inocente por Ken Narlow del departamento de policía de Napa). Aunque esta última teoría se presenta en la cinta en una de las escenas mejor calibradas, no adquiere en ningún momento la importancia y profundidad que se le da en la versión en papel.

Para el investigador de Fincher, que prefiere analizar el lenguaje y las palabras escogidas para expresarse que el asesino usa en las cartas, el Zodiaco es sólo un hombre que en ningún momento intenta ocultar su identidad. Más allá de eso, disfruta mostrándose y es por eso que emplea tanto sus conocimientos sobre cine y literatura y utiliza frecuentemente el sarcasmo.

A pesar de que es la idea mostrada en la película, Max Daly, el investigador privado contratado por el director, también discrepa con la teoría central del libro, la de que Arthur Leigh Allen cometió los horribles asesinatos.

John Carrol Lynch interpretando a Arthur Leigh Allen

Aunque muchas pruebas circunstanciales pueden señalar a Allen, este ha sido investigado una y otra vez sin éxito. Lo más llamativo para muchos, es que ni siquiera su descripción se ajusta a la dada por los testigos del caso. Allen -que fue acusado de corrupción de menores- era un tipo gordo y bastante alto que a finales de los sesenta, cuando se cometieron los crímenes, podía ser ya considerado calvo.

Los testigos -entre los que se encuentra el agente Don Fonke de San Francisco- hablaban de un hombre delgado o musculado, con pelo claro (canoso, rubio o castaño claro rojizo) de estatura normal o baja y la cara alargada con gafas, lejos del redondeado rostro de Allen.

Las huellas dactilares que, se supone, dejó el asesino tanto en el taxi en el que cometió su último asesinato, como en el teléfono con el que dio aviso del tercero, no coinciden en ningún caso con las de Allen. Un hecho que Graysmith explica argumentando que no puede probarse de forma efectiva que esas marcas fueran dejadas por el asesino.

Fotografía policial del asesinato de Paul Stine

En 2003, un año después de la publicación de Zodiac Unmasked, Michael Maloney y Kelly Carroll, los detectives de San Francisco asignados a casos antiguos, tomaron muestras de ADN de las cartas enviadas por el asesino. Para ello, siguiendo una intuición, despegaron los sellos esperando encontrar rastros de la saliva usada para humedecer el pegamento. La corazonada funcionó.

De la muestra, el laboratorio fue capaz de obtener un perfil genético parcial que, de manera clara, dejaba fuera de sospecha tanto a Allen como a Mike Rodeli, otro sospechoso muy sonado de la época.

Durante la gira de presentación de la película, Graysmith, que por entonces aún se enfrentaba a una demanda de la familia de Bob Crane por su libro sobre el actor y su adaptación al cine posterior, defendió su teoría argumentando que esas cartas habían pasado de mano en mano por las redacciones de los periódicos y que la cadena de custodia policial se había roto. En definitiva: que no podía probarse que ese perfil de ADN correspondiera al asesino.

This Is The Zodiac Speaking

Oficialmente, el asesino del Zodiaco estuvo en activo desde diciembre de 1968 hasta octubre del 69. En ese periodo de tiempo tuvo ocasión de matar a cinco personas y dejar a dos hombres heridos en cuatro crímenes diferentes. Pero su sombra es mucho más alargada. El Zodiaco estuvo mandando misivas a diferentes periódicos y a particulares hasta 1974, salvo por un llamativo parón de algo menos de tres años.

Por descontado, existen una cantidad significativa de cartas cuya autenticidad no puede ser debidamente certificada. Entre estas, destaca una de 1978 cuya autoría, para algunos, pertenece a Dave Toschi, el investigador de la policía de San Francisco que es interpretado por Mark Ruffalo en la adaptación cinematográfica.

Y, al igual que con las cartas pasa con los crímenes. Hay algunos en los que siempre quedará la duda.

En la adaptación de Fincher podemos ver el encuentro entre una mujer y el que, según nos hace entender el director, es el asesino del Zodiaco, en una carretera nocturna. El hombre, tras hacerle señales luminosas a la mujer, consigue que detenga el coche y, tras eso, le inutiliza una rueda. Con la excusa de llevarla a una gasolinera, el asesino consigue que Kathleen Johns, que así se llama la joven madre, entre en su vehículo junto con su bebé para acabar saltando del coche en marcha más tarde ante el evidente peligro.

Este incidente, que sucedía en marzo del 70 cerca de Patterson, en California, es uno de los que más dudas levanta en los investigadores. Aunque la recreación de la película indique que todo fue cuestión de minutos, Johns pasó en el vehículo con su secuestrador algo más de tres horas y, debido a la diferencia de modus operandi, el único motivo por el que se sospecha que el Zodiaco pudo ser el criminal es que la mujer así lo dijo en la estación de policía en base a los retratos robots.

En una carta (de las auténticas), el Zodiaco reclamaba la autoría del delito cuatro meses después. Sin embargo, daba tan poca información al respecto y su historia se parecía tanto a la que ofrecían los medios que los investigadores confirmaron algo que venía sospechando desde mucho tiempo atrás: al asesino le gustaba apuntarse tantos.

Darlene Ferrin junto a su marido

Debido al afán del criminal por admitir cualquier cosa que aumentara el recuento de cadáveres, en la actualidad es muy difícil confirmar o desmentir teorías. No obstante, parece existir cierto consenso en admitir que Cheri Jo Bates no sólo fue una víctima del Zodiaco sino que fue la primera de ellas. Bates fue apuñalada 26 veces una mañana que se dirigía a la biblioteca de la universidad en la que estudiaba. Hay dos razones para relacionar este crimen con el Zodiaco.

La primera, las cartas. Un mes después del asesinato de Cheri, mucho antes de que el Zodiaco se diera a conocer, el asesino de la joven mandó una serie de misivas a periódicos de Riverside y al padre de la joven en el que, con cierto sarcasmo, se reía de la inutilidad policial.

Artículo sobre el asesinato de Cheri Jo Bates

La segunda razón, esta proporcionada por Graysmith en su libro, es que Morril, el experto en caligrafía con el que colabora, identificó un poema tallado en una mesa de la biblioteca de la facultad como “escrito por el asesino”. En la correspondencia enviada por el Zodiaco el 30 de abril del 70, el asesino felicita a la policía por haber descubierto “su actividad en Riverside” pero, al no proporcionar más datos, el asesinato de Cheri nunca se sumó a la lista oficial.

Los sospechosos favoritos

Zodiac de Fincher sigue tan de cerca la obra de Graysmith que ni siquiera se permite presentar a sospechosos alternativos. Los más conocidos son Richard Gaikowski, el sospechoso número uno para los fans del caso; Rick Marshall, al que los investigadores llamaban “el sospechoso favorito”; y Lawrence Kane, que es el que más pruebas y declaraciones acumula en su contra.

El nombre de Gaikowski saltó a la palestra gracias a Tom Voight, creador de zodiackiller.com y uno de los mayores especialistas en el asesino. Según su propia narración, Voight fue contactado por un informante, cuyo nombre en clave es Goldcatcher, que le proporcionó audio, fotos y muestras de escritura de un conocido del que sospechaba desde hacía mucho tiempo.

Tom Voight junto a Goldcatcher

Al analizarlos Voight se convenció. No es sólo que la voz y la escritura de Gaikowski y el Zodiaco fueran similares o que su pasado en las fuerzas armadas pudiera haberle proporcionado habilidad con la codificación sino que el hombre, que trabajó de periodista en su juventud, solía firmar sus artículos como Gyke, palabra que puede leerse en uno de los criptogramas enviados por el Zodiaco.

Paralelamente, Voight descubrió que Gaikowski había estado en tratamiento por una enfermedad mental en el hospital Mt. Zion durante 1971 y 1974 coincidiendo con los años de silencio del asesino. En la carta del 74, cuando el Zodiaco se decidía a compartir sus opiniones sobre El exorcista (1973), Gaikowski trabajaba, precisamente, en un cine.

Para los investigadores, que no pudieron contar en su época con la declaración de Goldcatcher, el hombre a seguir era Rick Marshall.

Marshall era, para el detective Ken Narlow, el sospechoso que más se parecía al retrato robot proporcionado por los testigos. Ferviente amante del cine y la literatura, Marshall aseguraba, en una entrevista en televisión, que no le extrañaba que los policías dudaran de él cuando compartía tantos intereses culturales con el asesino.

Durante el registro de la casa de Marshall se encontró una máquina de escribir de similares características a la que, se asumía, usaba el asesino, además de una máquina de coser (el Zodiaco se hizo una capucha y cosió un emblema en su pechera) y otros “items sospechosos” no detallados en el informe.

Pero es Lawrence Kane el que parece el candidato más probable según las pruebas. Diagnosticado, tras un accidente de coche en 1962, como una persona “incapaz de controlar sus impulsos”, fue identificado por las dos hermanas de la victima Darlene Ferrin como “El hombre desconocido que asistió al funeral”. Kathleen Johns, la víctima del extraño secuestro en coche, también señaló la foto de Kane como la imagen de su agresor.

Kane estuvo en la marina, en donde trabajó y estudió codificación naval, antes de ser descartado y enviado de vuelta a casa. La descripción de Kane se asemeja mucho a la declaración de los testigos supervivientes, además, vivía cerca de la calle en donde mataron al taxista Stine y poseía un coche similar al descrito por los testigos en las otras localizaciones de los crímenes. Por último, dato que muchos psicólogos destacan, Kane era probablemente asexual, lo que explicaría por qué ninguna de las víctimas del Zodiaco fue agredida en este sentido.

Mitos y leyendas

Uno de los hechos más escalofriantes del caso es que el Zodiaco se fue como vino. Tal y como empezó, dejó de actuar un año más tarde. Es por esto que muchos piensan que, en realidad, el Zodiaco es otra identidad de algún célebre asesino.

Bruce Davis, que pertenecía a la familia de Charles Manson, fue sospechoso durante cierto tiempo hasta que tanto el FBI como el abogado Vincent Bugliosi demostraron que era imposible que fuera el perpetrador . El foco sobre Davis lo puso el autor Howard Davis en su libro The Zodiac/Manson Connection (1997). Dennis Rider, el famoso BTK y Theodore Kaczinsky, conocido como Unabomber, tampoco se han librado de la sospecha aunque son más llamativas las acusaciones contra Michael O’Hare y Earl Van Best Jr.

Bruce Davis (derecha)

El primero fue señalado por Gareth Penn, reputado autor de true crime, que en su libro sobre el caso, Times 17 (1987), se hace un lío con las matemáticas y desarrolla la ya descartada “Radian Theory” (teoría del radián). Penn aseguraba que el Zodiaco actuaba siguiendo un ángulo concreto sobre el mapa de San Francisco y, por lo cual, debía ser alguien con amplios conocimientos cartográficos y científicos. O’Hare, como profesor de matemáticas universitario, se convirtió en su obsesión.

Van Best, por otro lado, fue un criminal de poca monta acusado, tras su muerte, por su hijo Gary L. Stewart en el libro The Most Dangerous Animal of All (2014). Stewart, abandonado de niño, empezó a investigar a su padre para conocer un poco de sus raíces y acabó desarrollando esta teoría, desbancada más tarde por los análisis de ADN.

Earl Van Best Jr.

Puede que al final el único libro que contenga algo más que especulaciones sea el de Lindon Lafferty, The Zodiac Killer Cover-Up: The Silence Badge (2012) que asegura que si no conocemos al asesino se debe a múltiples pifias de los investigadores y a la corrupción policial de la época.

Aunque los productores de cine dijeran a Fincher que un final abierto sería insatisfactorio y anticlimático lo cierto es que este, como mínimo, nos ha proporcionado unas buenas risas..

MARTA TRIVI       Canino

LA SEXUALIDAD EN EL MUNDO AZTECA

EDMUNDO FAYANAS ESCUER Hablar de sexualidad en los pueblos mesoamericanos es muy complicado porque hay muchas pruebas, que se encuentran desaparecidas de forma voluntaria al ser consideradas aberrantes por el integrismo cristiano.

El pueblo azteca estaba organizado en clanes, bajo el dominio de un emperador poderoso y varios señores, de esta forma fueron logrando un gran desarrollo.

Hablar hoy de sexualidad en los pueblos mesoamericanos es muy complicado porque hay muchas pruebas, que 1se encuentran desaparecidas de forma voluntaria al ser consideradas aberrantes por el integrismo cristiano.

Si seguimos a los cronistas de América, estos justifican la colonización, cuando dicen, que estos pueblos eran amorales y libidinosos, por lo que deberían ser reeducados en la palabra de Dios. Nos iremos dando cuenta, que dentro del mundo azteca hay diversidad de tribus y estas tuvieron un comportamiento sexual muy diferente entre ellas.

Hay cronistas que elogian algunas costumbres de los mexicas por tener unos principios morales “serios” porque se educa a sus jóvenes en el respeto a la familia, el carácter sagrado del matrimonio y se valora la importancia de la virginidad en la mujer o se fomenta la castidad sexual.

Resulta sorprendente que se critique la mente abierta y tolerante de los pueblos indígenas respecto al sexo y sin embargo, se calla el desenfreno sexual de los conquistadores españoles, donde las indígenas eran el principal botín de conquista con un abuso y corrupción por parte de los conquistadores respecto a la mujer indígena.

La mayor parte de la documentación escrita son referencias a lo que sucedió en el pasado, por lo que no son totalmente fiables por haber pasado por el tamiz integrista del cristianismo imperante en esa época histórica.

Esto conlleva a que muchos de los cronistas de la conquista de América ocultarán las prácticas sexuales más explicitas o amorales desde el punto moral cristiano. Resulta evidente, que en estos pueblos estaban muy vivos los rituales de la masturbación y las prácticas orgiásticas.

Hay numerosos restos arqueológicos sobre la sexualidad que fueron ocultados, entre ellos falos gigantes de los hautecas, así como imágenes sobre la homosexualidad y otras alusiones sexuales.

Las prácticas sexuales de los pueblos indígenas mesoamericanos horrorizaron a los conquistadores y provocaron un fuerte ataque a su moral cristiana. Estas sociedades reconocían el sexo, el uso de los placeres y el conocimiento del cuerpo. Debido a esto fueron exterminadas un gran número de piezas plásticas y otras permanecieron ocultas como ya vimos también cuando estudiamos el mundo inca.

Para justificar esto se buscó un discurso por el que estas piezas suponían una afrenta a Dios y debe reprimirse cualquier deseo de una acción que por naturaleza es propia del humano y por evolución, digna de disfrutar.

Sirva como ejemplo el cronista Bernal Díaz del Castillo, que en su relato sobre los huatecos decía: “eran todos sometidos, en especial los que vivían en la costa y tierra caliente… tenían excesos carnales, hijos con madres, hermanos con hermanas y tíos con sobrinas, hallarónse muchos que tenían este vicio de esta torpedad; pues de borrachos no les sé decir de tanta suciedad que entre ellos pasaba…

Esta censura no fue solamente por parte de los cronistas de la época, sino que ha sido de forma continuada hasta nuestros días. Al cristianismo cualquier sexualidad que no se circunscriba a su moral, resulta aberrante, de esta forma se ocultó las prácticas homosexuales de estos pueblos, las representaciones explicitas de copulación o el ocultamiento sobre el culto fálico de estas culturas mesoamericanas.

La presencia de los dioses era continúa en todo lo que sucedía en la vida, desde el clima, cosechas, incluido los aspectos más íntimos de la sexualidad y del amor. Existía en el mundo azteca una constante presencia de lo mágico y religioso, todo estrechamente relacionado con la sexualidad y el erotismo.

Uno de los problemas que tenemos para conocer la realidad del mundo mesoamericano, es el papel de la Iglesia Católica, que impuso una visión negativa de la sexualidad, reduciéndola exclusivamente al ámbito reproductor. La sexualidad estaba vinculada a la religión para los pueblos indígenas y nunc la sexualidad fue vista como algo negativo o pecaminoso.

Tres eran los grandes dioses aztecas en su relación con la sexualidad y el erotismo:

La diosa Tlazoltéotl que representaba la fecundidad, la fertilidad y el placer carnal. Era la protectora de las parturientes y todo lo relaciono con el sexo.

Xochipilli era el dios de las relaciones sexuales ilícitas, de las flores, del amor por lo que también era el dios de las prostitutas, los juegos, la belleza, la danza, el maíz y las canciones.

Xoxhiquétzal era la esposa del dios Xochipilli protectora de la prostitución y de la sexualidad, siendo también una diosa muy venerada por las tejedoras. Existía en el mundo azteca el culto a la diosa Xochiquétzal que tenía una apariencia con el nombre de Xochipilli el protector de la prostitución masculina y las relaciones homosexuales.

Las deidades, que hacían referencia al amor y a la belleza, hacían también referencia a los peligros de la sexualidad femenina o a la promiscuidad, por lo que en esta cultura se desarrolla el mito de la vagina dentada. La vagina dentada tiene que ver la concepción de la mujer y la tierra como ambivalentes depósitos de energía, oscilantes entre la vida y la muerte. Esto queda reflejado en composiciones escultóricas como la deidad Tlaltecuhti.

Patrick Johansson en su libro “Las palabras de los aztecas” nos muestra todo el amplio contenido de sexualidad que desarrolla este pueblo, que estará presente en los numerosos ritos que tenían “Es así como la simple copulación instintiva adquiere, en el contexto ritual instaurado por el hombre, una dimensión representativa donde los distintos valores socio religiosos entran en escena a través de sus encarnaciones o materializaciones míticas, para consagrar el acto…”

Los dioses eran todopoderosos e influían en todos los ámbitos de la sexualidad; incitaban al placer sexual, castigaban las transgresiones sexuales y perdonaban los pecados cometidos. Todos estaban sometidos a ellos, y su energía era canalizada mediante rituales, hechizos o pócimas que eran realizados por los chamanes, brujas o alcahuetas.

Los dioses aztecas de la sexualidad estaban presentes en todas las ceremonias públicas donde se castigaban o ejecutaban a todos aquellos, que habían transgredido las normas sexuales.

Veamos algunos casos como el dios Itzlacolluhqui que castigaba a todos aquellos que habían sido sorprendidos ejerciendo el adulterio. La diosa Macullxochitl en su día festivo exigía cuatro días de abstinencia sexual. Los dioses disfrutaban de un gran poder y podían influir en todos los aspectos de la sexualidad del mundo azteca.

Los condenados podían solicitar el perdón de los dioses mediante el ritual de la confesión, que nada tiene que ver con la del cristianismo. La confesión se hacía de forma directa entre el condenado y la diosa. Esto sólo podrá suceder una vez en la vida del azteca.

El condenado se presentaba ante la sacerdotisa que representaba a Xochiquetzul y hacían varios rituales de purificación, de estos era muy importante el baño. Una vez limpio se trasladaba al templo con unas pajillas en la mano. Estas representaban cada uno de los pecados cometidos. Delante de la diosa, cada una de las pajillas perforaba la lengua del pecador y posteriormente las escupía hacía hacia atrás. El sacerdote recogía estas pajillas y los quemaba, de esta forma terminaba la confesión.

El matrimonio entre personas de distintas etnias estaba mal visto en general, pues cada sociedad tenía en muy alta estima su origen divino y por ello, no era algo honorable mezclar su sangre con la de otro pueblo.

La concepción de la poligamia prehispánica establecía un señor, su mujer principal y sus mujeres secundarias, que formaban una sola familia, a la cual se le proporcionaba apoyo y protección, y donde las mujeres secundarias y sus hijos no eran objeto de estigmatización social.

Vemos, que existía la poligamia en Tenochtitlan. La primera concubina era considerada esposa y, las demás, solo eran concubinas para el placer.

Las mujeres aztecas debían ser sumisas ante su esposo. Sin embargo, las mujeres totonacas y otomíes eran temidas, iban a la guerra igual que los hombres y podían elegir al marido que quisieran. Una vez más vemos la diversidad de costumbres dentro de los pueblos aztecas.

La poligamia como vemos era aceptada. Los emperadores Moctezuma y Nezahualcoyoti tenían hasta dos mil concubinas en sus harenes. Como era imposible que pudieran relaciones con todas, se permitía que se pudieran dar placer entre ellas. Para ello utilizaban “la flor adulterina”, que era una especie de alcachofa con bulbo en forma de pene.

Morolinía dice “todos estaban con las mujeres que querían, y había algunos que tenían hasta doscientas mujeres. Y para esto los señores y principales robaban todas las mujeres, de manera que cuando un indio común se quería casar apenas hallaba mujer”.

Si seguimos a López de Gómara nos dice que Moctezuma vivía en el palacio de Tepac y “había mil mujeres, y algunos afirman que tres mil entre señoras, criadas y esclavas; de las señoras, que eran muy muchas tomaba para sí Moctezuma las que bien le aprecía; las otras daba por mujer a sus criados y a otros caballeros y señores; y así, dicen que hubo vez que tuvo ciento cincuenta preñadas a su tiempo, las cuales, a persuasión del diablo, movían, tomando cosas para lanzar las criaturas, o quizá porque sus hijos no habían de heredar”.

En la cultura azteca se distinguía al homosexual activo del pasivo. El activo representaban su rol genérico masculino, el pasivo al ser penetrado en el acto sexual, violaba su rol de hombre y se feminizaba. Debido a esto, al pasivo se le sacaba las vísceras, y le prendían fuego, mientras que el activo lo enterraban con ceniza y así moría. La ley mexica castigaba la sodomía con el empalamiento para el homosexual activo, y la extracción de las entrañas por el orificio anal para el homosexual pasivo y la muerte por garrote para las lesbianas.

De la existencia de la homosexualidad hay constancia en numerosos escritos de los misioneros y del propio Hernán Cortes que en sus “Cartas de Relación” decía “Hemos sabido y sido informados de cierto que todos son sodomitas y usan aquel abominable pecado”.

Bernal Díaz del Castillo en “La historia verdadera de la conquista de Nueva España” decía: “No tenían mujeres, más tenían el maldito oficio de la sodomía… había otra gente más sucia y pala y de peores costumbres no lo hubo como esta de la provincia de Panuco porque todos era sodomitas y se embudaban en las partes traseras”.

Gonzalo Fernández de Oviedo en su libro “Natural historia de las Indias” decía; “Entre los indios en muchas partes es muy común el pecado nefando contra natura, y públicamente los indios que son señores y príncipes que en esto pecan tienen mozos con quien usan este maldito pecado; y tales mozos son pacientes, así como caen en esta culpa, luego se ponen naguas, como mujeres que son, unas mantas cortas de algodón con que las indias andan cubiertas desde la cinta hasta las rodillas y se ponen sertales y puñetes de cuentas y las otras cosas que por arreo, ni hacen cosa que los hombres ejerciten; sino luego se ocupan en el servicio común de las cosas, así como barrer y fregar y las otras cosas a mujeres acostumbradas”.

Se sabe que había prácticas de sodomía en los ritos religiosos y la práctica generalizada de la pederastia. Dentro de una pareja homosexual uno se declaraba “Ahuanni” o afeminado y no los torturaban pero eran obligados a vivir como marido o mujer. El homosexual pasivo se le denominaba “berdache”.

Los españoles durante la conquista utilizaron a los homosexuales como esclavos y posteriormente como objeto sexual de los propios soldados españoles.

Las prostitutas estaban estigmatizadas y eran socialmente repudiadas, pero su actividad era tolerada y no eran juzgadas por su práctica.

Moctezuma ordenó destruir una casa de prostitutas porque pensaba que debido a las transgresiones públicas del prostíbulo, su pueblo había sido castigado con la llegada de los españoles.

El adulterio era considerado como una de las principales transgresiones y se castigaba con la pena de muerte, aunque también se dejaba en ocasiones que el castigo lo aplicara el mismo marido, quien arrancaba a mordiscos la nariz de su esposa y al amante.

El adulterio se castigaba porque se tenía la creencia que producía desequilibrios entre la comunidad y el Cosmos y la presencia del transgresor provocaba desgracias, como la pérdida de cosechas o la muerte de niños.

Para el pueblo de los parapechas en el caso de que los adúlteros hubieran asesinado al marido, el varón será quemado vivo mientras se arrojaban agua y sal hasta su muerte. En la sociedad azteca el hombre podía ser adúltero, sin embargo a la mujer se le castigaba con la muerte.

La masturbación del miembro viril masculino es una de las escenas más reproducidas en esculturas y pinturas en cuevas, pues de acuerdo a la antigua cosmovisión, las cavidades eran los espacios donde el semen-semilla fructificaba la tierra a manera de acto propiciatorio.

Los pueblos del norte y los totonacas practicaban la pederastia y era aceptada socialmente y la homosexualidad era vivida con mayor libertad.

En Tecnochtitlan la sexualidad estaba muy ligada a lo religioso y espiritual, se castigaba duramente lo que no estuviera dentro de lo permitido. Sin embargo, las tribus del norte vivían su sexualidad de forma más liberal.

Los mexicas consideraban el placer sexual un don divino, tan necesario como el alimento, el vigor vital y el reposo cotidiano. Sin embargo, pensaban en el mundo azteca que para poder disfrutarlo más debía ser ejercitado con moderación.

La sexualidad va más allá de lo reproductivo para los aztecas y fue visto como una manera de asegurar la marcha del mundo.

Debemos saber que los senos femeninos no tenían la connotación sexual que tienen en la actualidad.

En algunas culturas mesoamericanas, el erotismo no era el elemento central de la sexualidad, sino que se veía como una forma de ordenar el planeta, que tiene un lado femenino y otro masculino.

Como vemos, las prácticas sexuales de los pueblos aztecas horrorizaron a los conquistadores españoles imbuidos de la moral sexual cristiana e hicieron que sus prácticas sexuales fueran destruidas. De ahí, la dificultad para su estudio. Así mismo, vemos como no hay una uniformidad en las prácticas sexuales dentro de la cultura azteca como queda reflejado en este artículo.

EDMUNDO FAYANAS ESCUER                         Nueva Tribuna

BIBLIOGRAFIA

Blog de “Arqueología e historia del sexo”.
Gonzalo Fernández de Oviedo. “Indios, sodomitas y demoniacos”. Sumario de la Natural Historia de las Indias.
Instituto de Investigaciones Antropológicas. “Amor y magia amorosa entre los aztecas”. México, UNAM.
Lucena, M. “Así vivían los aztecas”. 1992. Madrid. Anaya.
Lucena, M. “Los aztecas”. En Historia de Iberoamérica, 1987. Madrid. Cátedra.
Rojas, J.L. “Los aztecas. Entre el dios de la lluvia y el de la Guerra”. 1088. Madrid. Anaya.
Quezada, Noemí. “Métodos anticonceptivos y abortivos tradicionales”, Anales de Antropología. 1975. México, UNAM, Instituto de Investigaciones Antropológicas.

BIBLIOTECA LIBERTALIA (junio 2017)

Una selección de libros, no necesariamente novedades, que me parecen interesantes y que, si puedo leer, en un futuro escribiré un artículo más extenso sobre ellos.

Si las editoriales están interesadas en enviar material o información para futuros artículos, reseñas o difusión pueden dirigirse a :
LIBERTALIADEHATALI, VICENTE MORALES, nº 7

28043 MADRID España

o a libertaliadehatali@yahoo.es

TEORÍA DE LA CONSPIRACIÓN. DECONSTRUYENDO UN MAGNICIDO: DALLAS 22/11/63  Javier García Sánchez

Este no es un ensayo convencional sobre “El Caso JFK”. Nunca lo pretendió. Más bien al contrario, en la segunda parte del texto se denuncia la falsedad de cierto número de ensayos convencionales acerca del tema, algunos de ellos muy reputados, si no intocables. Porque en Dallas, entre los días 22 y 24 de noviembre de 1963, exactamente desde las ejecuciones públicas de John Kennedy y su presunto asesino, Lee Oswald, tuvo lugar un complejo golpe de Estado desde dentro que afectaría no sólo a los EE.UU. sino al mundo entero, trastocando a peor el mapa geopolítico. Luego, durante tres lustros, por lo menos medio centenar de testigos fue liquidado a fin de ocultar una verdad que aún hoy se niega a nivel oficial. Dicho complot, coordinado por La Central de Inteligencia Americana, dejará tras de sí uno de los grandes misterios de la pasada centuria, aunque ahora podamos saber mucho más al respecto. En 2013, con motivo de los cincuenta años del magnicidio en Texas, iba a materializarse la última y definitiva ejecución de JFK, es decir su memoria. No digamos la de su presunto asesino. Libros, películas, documentales, reportajes, artículos de prensa: todos prácticamente al unísono en el mismo negocio de siempre. Nos mintieron hace medio siglo y continúan haciéndolo en la actualidad y, tanto entonces como hoy, ignorando la ingente cantidad de datos reveladores que nos dejó el caso. En el tortuoso camino hubo el Informe Warren y los Comités del Congreso y del Senado, pero sobre todo hubo toneladas de desinformación hábil y meticulosamente filtrada a lo largo del tiempo. Aquí será rebatida, sin concesiones. Por expresarlo a la manera spinozista, el objetivo fundamental de Teoría de la Conspiración es analizar hasta sus últimas consecuencias la presunta inocencia de Lee Harvey Oswald, de modo que ésta quede demostrada según el orden geométrico. Javier García Sánchez.

https://www.amazon.es/Teor%C3%ADa-conspiraci%C3%B3n-Deconstruyendo-magnicidio-Dallas/dp/8416259755

OVNIS LAS OPERACIONES SECRETAS DE LA CIA José Antonio Caravaca

Sinopsis:
¿Qué ocurriría si buena parte de los archivos de los investigadores OVNI fueran fruto de un gigantesco engaño? ¿Qué pasaría si algunos de los incidentes ufológicos más importantes de la historia fueran el resultado de una terrorífica experimentación clandestina? ¿Existe una gran operación de inteligencia para manipular el fenómeno OVNI desde sus inicios? ¿Es la CIA la responsable de algunas de las abducciones más célebres de la literatura ufológica?
Conoce la inquietante realidad que puede ocultarse tras los platillos volantes y que se ha silenciado hasta la fecha.

http://bibliotecadelmisterio.es/

http://caravaca.blogspot.com.es/2017/04/mi-nuevo-libro-ovnis-las-operaciones.html

LOS RIESGOS DE LA NANOTECNOLOGÍA
Marta Bermejo Bermejo y Pedro A. Serena Domingo

La aparición de la nanotecnología en cientos de materiales, dispositivos y productos cotidianos es imparable, alcanzando a todos los sectores productivos y mostrando su enorme potencial para mejorar nuestro bienestar. A la vez que ocurre esta revolución aparecen ciertos problemas causados por ella, algunos de índole social y política, y otros relacionados con los riesgos y el impacto de los nanomateriales sobre el ser humano y el medioambiente, avivando el debate social sobre la nanotecnología. Esta obra explica sus riesgos, presentes y futuros, los posibles daños y la forma en que todos estos temas se están abordando teniendo en cuenta las perspectivas relacionadas con la vigilancia de la salud, la prevención de riesgos, la regulación y la gobernanza.

http://www.catarata.org/libro/mostrar/id/1234

ST. PAULI OTRO FÚTBOL ES POSIBLE
Carles Viñas, Natxo Parra

En los años ochenta, gracias a los jóvenes vinculados al movimiento autónomo, al punk y al fenómeno de ocupación de viviendas, el St. Pauli se convirtió progresivamente en un club de culto. Desde entonces reconstruyó su identidad alrededor de unos parámetros completamente diferentes a los precedentes. A pesar de su escaso éxito deportivo, consiguió proyectarse como un equipo alternativo dada la serie de iniciativas de carácter social que emprendió una parte de su afición. Gracias a la identificación con ideas políticas de la izquierda, su escudo y sus estandartes han estado presentes en movilizaciones como Can Vies en Barcelona, Gamonal en Burgos o Gezi en Estambul (Turquía). Se ha convertido en un símbolo y suma más de 500 peñas repartidas por toda Europa, media docena de ellas en España.

El St. Pauli es la constatación de que otra forma de entender el mundo y el fútbol es posible. Es romanticismo en estado puro y es lo más similar al fútbol de barrio, a aquel fútbol popular que nuestros bisabuelos contemplaban desde las gradas cien años atrás. La forma de ser del FCSP ha hecho que personas de cualquier punto del mundo utilicen la bandera y el escudo en los movimientos sociales en los que participan. El año que viene seguirá en la Segunda División alemana, pero sus escudos estarán por toda Europa en primera línea de las protestas.

http://capitanswing.com/libros/st-pauli/

RUMBO A LO DESCONOCIDO Pablo Villarrubia

Pocos hombres han llegado a lugares tan recónditos del planeta, rincones que esconden los deslumbrantes misterios de las civilizaciones más antiguas, extraños fenómenos que escapan a la comprensión de la ciencia. Pablo Villarrubia, reportero de Cuarto Milenio, nos sumerge en un mundo lleno de belleza, intriga, aventuras y sensaciones.
“Rumbo a lo Desconocido nos sumerge en un mundo lleno de belleza, intriga y sensaciones salpicadas de misterio.”
VIAJA CON RUMBO A LO DESCONOCIDO y descubre los secretos de:
Las extrañas luminarias del desierto de Uyuni (Bolivia)
Los guardianes de las fórmulas secretas de l os bayele (Camerún)
La conexión cósmica de las colosales “dagobas” (Sri Lanka)
La morada de los muertos de los piaroas (Venezuela)
El fascinante y terrorífico ritual “djambi” (São Tomé y Príncipe)
El paraíso terrenal donde la gente nunca envejece (Altai)
La misteriosa desaparición del explorador Harry Percy Fawcett (Brasil)
El observatorio astronómico de los mil misterios (Armenia)

http://www.editorialodeon.com/tienda/Catalog/show/rumbo-a-lo-desconocido-366420

LOS PELIGROS DEL OCULTISMO Manuel Carballal

Manuel Carballal es el investigador que más casos de fraudes con móviles de temática esotérica ha resuelto en todo el mundo. Como criminólogo especializado en los delitos asociados a las creencias, ha tenido acceso a documentos policiales escalofriantes, en los que se recoge el lado menos amable del ocultismo y que se desvela en esta obra.

https://www.planetadelibros.com/libro-los-peligros-del-ocultismo/246839

CLEMENTE CERDEIRA INTÉRPRETE, DIPLOMÁTICO Y ESPÍA AL SERVICIO DE LA SEGUNDA REPÚBLICA Mourad Zarrouk

Clemente Cerdeira no fue un personaje principal, ni del protectorado de España en Marruecos, ni tampoco durante la Guerra civil. Sin embargo, varios protagonistas de aquella época, el mismísimo Franco entre ellos, lo tenían en su punto de mira, pues en sus manos, leales siempre a la Segunda República, estuvo la posibilidad de quebrar aquel golpe militar y así evitar tan cruenta guerra entre españoles. He aquí su historia…

https://www.editorialreus.es/libros/clemente-cerdeira-interprete-diplomatico-y-espia-al-servicio-de-la-segunda-republica/9788429019681/

¿QUÉ FUE DE LA GUERRA CIVIL? Nuestra historia explicada a los jóvenes Carlos Fernández Liria  Silvia Casado Arenas

Desde la muerte del dictador Francisco Franco se ha consolidado un relato complaciente de la Guerra Civil española: la guerra que comenzó en 1936 fue un enfrentamiento fratricida entre iguales, un conflicto lleno de dolor que tuvo su origen en los errores de unos y otros. Pareciera que, en cierta forma, ambos bandos perdieron. Esta narración, sin ser incierta en su totalidad, es abiertamente tendenciosa. La equidistancia respecto de los acontecimientos históricos no depende tan sólo de lo que se dice, sino de lo que no se dice, y en la historia de la Guerra Civil española son muchas las cosas que no se dicen.
En este libro, ¿Qué fue la guerra civil? Nuestra historia explicada a los jóvenes, se ofrece un relato alternativo a la luz de aspectos y lecturas de la guerra que deben ser tomados en cuenta para su perfecta comprensión. Ser equidistante, cuando se trata de víctimas y de verdugos, consiste en identificar a las primeras y señalar a los segundos.

http://www.akal.com/libros/QuE-fue-la-Guerra-Civil/9788446044376

GRANDES MISTERIOS DE LA ARQUEOLOGÍA Viajes al encuentro de lugares sagrados  Jesús Callejo

Esta obra viene a descubrir y demostrar que muchas culturas y civilizaciones de la humanidad tenían grandes conocimientos científicos sobre ámbitos tan diversos como la ingeniería, geografía o astronomía, y sobre todo, una concepción sagrada de la vida que les hacía pensar y crear en función de las apetencias de sus dioses.

Jesús Callejo nos introduce de manera cautivadora en los grandes misterios que los descubrimientos arqueológicos entrañan en todos los rincones del mundo y que a día de hoy siguen planteando muchos interrogantes. Un libro para disfrutar, aprender y observar nuestro mundo desde otra perspectiva.

http://www.esferalibros.com/libro/grandes-misterios-de-la-arqueologia/

EL OCULTISMO EN LA POLÍTICA Historia secreta de la búsqueda del poder Gary Lachman

Ocultismo en la política es un libro:

…Para descubrir que Estados Unidos fue una nación que diseñaron los masones, y que el peso de sus cimientos se deja sentir incluso en la Era Trump.

…Para saber en qué medida las ideas de artistas y literatos como Swedemborg, Steiner, Blavatsky, Bulwer-Lytton, Roerich o Jung han determinado las políticas de grandes líderes mundiales.

…Para tener en cuenta cómo rosacruces, illuminati, templarios, magos y alquimistas han influido en países y sus tomas de decisiones.

…Para comprender cómo influyeron las creencias en lo sobrenatural en movimientos de izquierdas y de derechas, desde el siglo XIX hasta hoy.

…Para recordar que detrás de Hitler se movieron ideas surgidas de un esoterismo rancio y ancestral.

…Para sorprenderse con la creencia en el «Rey del Mundo», una utopía que algunos creen que persiguen movimientos como la UE.

https://www.planetadelibros.com/libro-el-ocultismo-en-la-politica/248687

EL VALLE ASESINO Frank Westerman

La noche del 21 de agosto de 1986, sin razón aparente, se extingue toda clase de vida humana y animal en un valle en el noroeste de Camerún. Los cuerpos sin vida de gallinas, babuinos, cebúes y pájaros amanecen desperdigados entre la hierba. Y 1.746 personas, entre hombres, mujeres y niños, han sido sorprendidas por la muerte en sus viviendas, ya sea dormidas o en alguna labor cotidiana, sin rastro alguno de violencia. Las casas y las palmeras están intactas. ¿Qué sucedió?

El valle asesino analiza cada faceta en torno a esta muerte masiva y misteriosa en un poderoso y poliédrico relato, con aires de thriller, que se extiende hasta Islandia y Hawái. Frank Westerman nos sumerge en una intrincada realidad donde coexisten la ciencia y la omnipresente mitología del continente africano para poner al descubierto la verdad desde tres perspectivas tan distintas como válidas. En este apasionante recorrido intenta dilucidar cómo nacen los relatos, y de qué forma las palabras y los hechos se transforman en mitos.

http://www.siruela.com/catalogo.php?id_libro=3384

FANTASMAGORÍA, MAGIA, TERROR, MITO Y CIENCIA Ramón Mayrata

Este es el mundo de los espectros y las pesadillas, la alucinación y el delirio… Una inédita historia de la humanidad contada a través de la magia, la ilusión y lo fantasmagórico. Un libro destinado a convertirse en un clásico donde se une la historia con lo tétrico, lo maravilloso y el mundo de los fantasmas en una erudición prodigiosa.

La Revolución francesa fue un impresionante espectáculo, la eclosión de un conflicto social y político que se resolvió, en los momentos culminantes, con una extremada violencia. En un París ensangrentado, la fantasmagoría otorgó vida y movimiento a las sesiones estáticas de la linterna mágica. Las imágenes flotaban solas y enigmáticas, aisladas de su entorno, en una atmósfera en la que las tinieblas de la sala hacían visibles las tinieblas del espíritu. Los seres imaginarios cobraron existencia y movimiento. Los muertos volvieron aparentemente a la vida. Las sesiones masónicas de Schröpfer o Cagliostro, los espectáculos de Philidor o Robertson, de Rueda o Mantilla en España, surgen al tiempo que la novela gótica, con la que comparten el gusto por lo tétrico, lo maravilloso y lo fantasmagórico. Desde hacía siglos, los cerebros habían sido adiestrados para ver seres que no son visibles: dioses, demonios, monstruos o fantasmas. Todos estos seres improbables tenían en el otro mundo su domicilio fijo. Al igual que los antepasados. Pero con la desaparición de la creencia en otra vida, fueron desalojados del Más Allá y tuvieron que ser reabsorbidos por la mente. En cierto modo, los pensamientos se saturaron de espectros que se materializaban a través del sueño, las pesadillas, la alucinación, el delirio o la locura. También a través de la óptica. La fantasmagoría fue la respuesta tecnológica y artística de una época para hacer visible esa poderosa carga espectral recluida en el cerebro.

Fantasmagoría. Magia, terror, mito y ciencia muestra cómo la práctica de desplazar fantasmas o apariencias engañosas desde los sueños o la imaginación al espacio físico se remonta a una historia secular, donde inicialmente lo virtual se asocia con la magia y la religión. Durante miles de años las técnicas de prestidigitación fueron empleadas para la ejecución de la «trampa sagrada» por chamanes y sacerdotes como componente esencial del rito. Desde el Renacimiento, la magia se seculariza y convierte en un arte escénico que tendrá un papel crucial en la configuración de la manera de percibir y sentir la realidad de la cultura moderna, en las tecnologías que posibilitan la sociedad del espectáculo, en la aparición del cine y en el desarrollo de la realidad virtual que invade nuestro espacio físico.

http://www.lafelguera.net/web/FANTASMAGORIA-Magia-terror-mito-y.html

CAZADORES DE NAZIS Andrew Nagorski

Han pasado más de setenta años desde el fin de la Segunda Guerra Mundial y la era de los cazadores de nazis está llegando a su fin de forma natural. Ahora es el momento de contar la historia completa de los hombres y mujeres que han dedicado su vida a seguirles el rastro a los asesinos del Tercer Reich. Un rastro que ha recorrido el mundo entero, con frecuentes paradas en Sudamérica, donde parte de los criminales más conspicuos encontraron refugio en la posguerra.

La historia empieza con los primeros juicios de Núremberg, recorre los procesos al comandante de Auschwitz Rudolf Höss, a «la perra de Buchenwald» Ilse Koch o al científico Arthur Rudolph, pasando por casos más dignos de una novela como el de la muerte del aviador Herbert Cukurs a cargo de un escuadrón del Mosad o la larga y accidentada búsqueda de Joseph Mengele, «el Ángel de la Muerte» de Auschwitz.

¿Justicia o venganza? La historia de los cazadores de nazis se ha debatido siempre entre estos dos polos. Y los perfiles de Simon Wiesenthal o del matrimonio Klarsfeld, junto a los de los jueces más destacados de estos grandes procesos, cuentan una historia a menudo intensamente personal, sin precedentes en los anales de la humanidad, y que cambiaría para siempre nuestra idea del bien y del mal.

http://www.turnerlibros.com/book/cazadores-de-nazis.html

 

ALIEN COVENANT Y EL CULTO CARGO Parte 3: Conclusión

Lo primero de todo. Alien: Covenant no es una película muy buena.

No es ofensivamente terrible, de hecho se pasa en su manera de ser tan inofensiva como sea posible. Incluso la violencia parece educada.

Te daría una sinopsis, pero puedes tomar todas tus escenas favoritas de la franquicia Alien, arreglarlas como quieras, añadir a un villano de dibujos animados cuyas motivaciones son completamente incomprensibles y así te apañas en un segundo.

Alien: Covenant se esfuerza mucho por arruinar toda la ontología que se propuso en la película, que pretende actuar como una secuela para ostensiblemente aniquilar a la raza del dios Ingeniero, en una erupción de CGI (Imágenes generadas por ordenador por sus siglas en inglés) para ni parpadear que tiene todo el peso y el drama de un videojuego de los años 80.

Pero al mismo tiempo parece contar una historia bajo la narrativa superficial. Y muchos de sus giros serán bien conocidos para cualquiera que esté versado en la Teoría del Antiguo Astronauta. Lo que, seamos realistas, era posiblemente ajeno a la trama en ejecución de Prometeo (la misión espacial encuentra restos de una raza alienígena mezclados con los progenitores xenomorfos).

Como Gordon y yo discutimos, también parece como si se tratara originalmente de servir como la avanzadilla para un nuevo bombardeo mediático* sobre AAT (teoría del antiguo astronauta por sus siglas en inglés), un plan que parece haberse volatilizado a raíz del huracán Trump y la resultante Guerra Fría (por el momento) civil en que se ha sumido el país.

Nunca he visto que la política de dividir y gobernar sea tan divisiva como lo que estamos viendo hoy, con el objetivo ostensible de atomizar a la población en subsecciones impotentes y disputas para evitar cualquier desafío potencial al gobierno oligárquico, incluso si la oligarquía se halla troceada en campos mutuamente antagónicos. (Debo mencionar aquí que este entero programa parece haber prendido en la estela de los movimientos Occupy).

Por supuesto, también hay el hecho de que el grupo social más fácil (tribu, país, imperio, etc) para conquistar es uno que está dividido contra sí mismo.

Solo lo digo.

Pero incluso este miserable giro de los acontecimientos parece resonar con la perspectiva de la AAT, específicamente la subtrama de “dioses en guerra” que recorre la bibliografía de Zecharia Sitchin, así como algunas de las teorías emergentes en el circuito de la ciencia marginal.

Ahora hay una corriente de pensamiento entre aquellos que luchan con la paradoja de Fermi, argumentando en esencia que la alta tecnología es inherentemente anti-adaptativa y conduce a la autodestrucción de manera inevitable.

Lo que esta teoría propone esencialmente es que no hemos tenido ningún contacto (reconocido) con razas extraterrestres porque todos han sido aniquilados por su propia tecnología avanzada (lease: ‘armamento’). Esto, por supuesto, es una suposición excesivamente egocéntrica (“las razas extraterrestres son tan salvajes y asesinas como nosotros”) y presume automáticamente que nuestra propia alta tecnología no es en realidad una especie de intrusión alienígena, aunque se comporte como tal.

Traigo esto porque hay dos temas corrientes en Alien: Covenant que quiero descomprimir, porque hacen (oblicuamente) referencia a algunos de los principios básicos de AAT (la película parece mantener una gran cantidad de ellos).

Primero es el genocidio de David del planeta del Ingeniero. Esta era una subtrama bastante ridícula, básicamente tirando todo lo que nos dijeron acerca de estos seres en la primera película. Esta es una raza de miles de millones de años que sembró toda la vida en la Tierra y sin embargo, ¿todos ellos son derrotados por un androide solitario que había secuestrado una de sus naves espaciales? ¿Cómo?

¿No tendrían naturalmente algún tipo de infraestructura de defensa que hubiera interceptado esa nave antes de que llegara a la órbita? No hay intento de seguir la propia lógica interna de la historia.

Hay todo tipo de maneras para que hubiera podido tenido sentido esto. Los Ingenieros habrían degenerado a lo largo de los milenios y habían perdido su alta tecnología, se habrían embebido tanto de su propio poder que nunca esperarían ningún reto exterior, etc., etc. Pero la película no hace absolutamente ningún intento de vender nada de eso.

Pero por la misma razón hay una fascinante alegoría aquí, incluso si no es intencional, y que enlaza de nuevo con el tema de la guerra de los dioses que se ejecuta a través de una gran cantidad de teorización AAT.

Ten en cuenta que los Ingenieros no están adornados con la elegancia de Giger en la escena del apocalipsis, sino se parecen más a la clase de cuasi-medievales familiar a los fanáticos de la fantasía espacial. También parecen bastante estúpidos mirando hacia la nave que se aproxima como los desventurados New Agers en Mars Attacks.

Pero, ¿de hecho eran los Ingenieros? Algunos fans no parecen pensar así.

Una mirada más cercana a los alienígenas (humanoides) en la película puede sugerir que ésta era de hecho otra raza descendente, la pista que es el color de piel (mate y rosado en comparación con blanco calcáreo y moderadamente brillante). Sus ojos tampoco parecen tan negros. Otra pista es su reacción a la nave, posiblemente sugiriendo que estas personas esperaban que sus dioses regresaran.

MARTE, ATACADO

¿Es esto una simulación o una referencia a otra subtrama encubierta por completo? Es posible que hubiera una revelación de que era sólo una raza descendiente en el guión original pero todo se perdiera en el proceso de reescritura.

Tal vez el aparente plan de David para matar a los colonos humanos -que son sus progenitores y otra raza descendiente- es la clave aquí. De cualquier manera, la historia (los primos de la humanidad aniquilados por un invasor espacial) encaja perfectamente con las teorías presentadas por el físico de plasma Dr. John Brandenburg:

“El Dr. Brandenburg ha teorizado previamente que el color rojo de Marte y las sustancias radiactivas en su suelo son el resultado de una explosión termonuclear por causas naturales.Él ahora dice que la “alta concentración” de Xenon-129 en la atmósfera marciana y el uranio y el torio en la superficie son restos de dos explosiones nucleares no naturales, lo más probable es que fueran provocadas por invasores alienígenas.

“¿Quiénes eran estos extraterrestres que invadieron y acabaron por desaparecer?” Brandenburg cree que Marte tuvo un clima como la Tierra y fue habitado por dos civilizaciones, una en una región llamada Cydonia Mensa y otra en el Caos Galaxias. ¿Porqué esas dos regiones?

“El análisis de nuevas imágenes de Odyssey, MRO y los orbitadores de Mars Express ahora muestran una fuerte evidencia de objetos arqueológicos erosionados en estos sitios”.

Según Brandenburg, los marcianos mantenían una alta civilización, aunque no tecnológica:

Dice que Marte alguna vez tuvo un clima semejante a la Tierra, hogar de vida animal y vegetal, y cualquier vida inteligente habría sido tan avanzada como los antiguos egipcios en la Tierra.

También está el retoque genético de David con el genoma xenomorfo. Como un dios propio, David aquí está interpretando el papel sugerido por los teóricos de la AAT, que postulan que los Anunaki pasaron por una serie de experimentos en la creación del genoma humano moderno y erradicaron los modelos no deseados mientras lo hacían.

Curiosamente, esto también se correlaciona con el mito de origen amigable de la AAT presentado por el antiguo escritor griego Hesíodo en su hito Los Trabajos y los Días. Hesíodo, de manera significativa, aparentemente estaba muy influenciado por la literatura babilónica, en particular el Enuma Elish.

Y la guerra de los dioses ciertamente se correlaciona con la Titanomaquia, o las guerras entre los Olímpicos y sus progenitores, los Titanes.

Entonces, ¿hay una deducción implícita de que David es el Prometeo titular, desafiando a los “dioses” y pastoreando el desarrollo de ingeniería de la raza xenomorfa? En el contexto de la película es realmente difícil de interpretar pero sugiere que había de hecho mucha más chicha en los bosquejos anteriores del guión.

ESTÁN POR TODAS PARTES

Pero vale la pena señalar que la franquicia de Alien no es sólo otro ejemplo de una propiedad CF importante que gira en torno a AAT, es también un ejemplo de una franquicia de CF en la que la AAT fue injertada en el medio (al mismo tiempo que se injertó en la franquicia Predator).

Algunas franquicias tienen la AAT horneada en su genoma en la concepción (Star Trek (más o menos) , la serie de la Odisea del Espacio, Battlestar Galactica), pero muchas más parecen tenerla implantada en algún momento en su desarrollo (Quatermass, Doctor Who, X-Files, Indiana Jones, Transformers, Jonny Quest, Godzilla, Doom, Halo, Assassin’s Creed).

Cuando los Olímpicos vinieron a Hollywood

Esto plantea una pregunta muy simple: ¿por qué? ¿Existe de hecho un culto cargo AAT en marcha en la industria del entretenimiento? Quiero decir que suena ridículo, ¿verdad?

Bueno, tal vez lo parezca un poco menos cuando miras la influencia de los Nueve en la franquicia de Star Trek (relanzada en la televisión este año) o el hecho de que uno de los cultos más poderosos de Hollywood está explícitamente orientado a la AAT justo hasta su núcleo mismo. También está la Iglesia Mormona, que es como mínimo compatible con la AAT.

Por otro lado, está también el Informe Brookings.

El informe se ha hecho notar por una sección corta titulada “Las implicaciones del descubrimiento de vida extraterrestre”, que examina las implicaciones potenciales de tal descubrimiento sobre actitudes y valores públicos. En la sección se examinan brevemente posibles reacciones del público ante algunos posibles escenarios para el descubrimiento de la vida extraterrestre, haciendo hincapié en la necesidad de nuevas investigaciones en este ámbito. Recomienda continuar estudios para determinar el probable impacto social de tal descubrimiento y sus efectos en las actitudes públicas …”

Un detalle que llamó la atención de investigadores como Richard Hoagland es la mención de posibles artefactos descubiertos en nuestro vecindad, artefactos que podrían cuestionar la visión entera de nuestro planeta y nuestra propia existencia.

“Aunque los encuentros cara a cara con ella[vida extraterrestre] no ocurrirán dentro de los próximos veinte años (a menos que su tecnología sea más avanzada que la nuestra, calificándola para visitar la Tierra), los artefactos dejados en algún momento en el tiempo por estas formas de vida posiblemente podrían ser descubiertos mediante nuestras actividades espaciales en la Luna, Marte o Venus”.

Y luego está este pasaje, que básicamente explica por qué tanta gente de CTIM(ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) se sienten tan profundamente heridos por la AAT:

“Se ha especulado que, de todos los grupos, científicos e ingenieros podrían ser los más devastados por el descubrimiento de criaturas relativamente superiores, ya que estas profesiones están claramente asociadas con el dominio de la naturaleza, más que con la comprensión y expresión del hombre. La comprensión avanzada de la naturaleza puede viciar todas nuestras teorías como poco, si no es que también requieran una cultura y tal vez un cerebro inaccesible a los científicos de la Tierra.”

Vaya.

Y la cita monetaria: sugerencias de cómo esa eventualidad o algún tipo de contacto extraterrestre podría ser administrado por los gerentes.

Continuar los estudios para determinar la comprensión emocional e intelectual y las actitudes, -y sucesivas alteraciones de ellas, si las hay-, con respecto a la posibilidad y las consecuencias de descubrir vida extraterrestre inteligente.

Estudios históricos y empíricos del comportamiento de los pueblos y de sus dirigentes frente a acontecimientos dramáticos y desconocidos o presiones sociales. Tales estudios podrían ayudar a proporcionar programas para satisfacer y adaptarse a las implicaciones de tal descubrimiento. Las preguntas que uno podría desear para responder por tales estudios incluirían: ¿Cómo podría dicha información, bajo qué circunstancias, ser presentada o apartada del público y para qué fines?

Y he aquí, 57 años después del Informe Brookings tenemos esto:

El sistema solar que la humanidad llama hogar podría haber sido habitado una vez por una especie extinta de alienígenas espaciales, ha sugerido un prominente científico.

Un astrónomo ha sugerido que antiguos extraterrestres podrían haber vivido en Marte, Venus o incluso en la Tierra antes de desaparecer sin dejar rastro.

En un fascinante trabajo académico sobre “especies tecnológicas indígenas anteriores”, Jason T. Wright, de la Universidad Estatal de Pensilvania, planteó la fascinante posibilidad de que pudiera existir evidencia de estos extintos extraterrestres en alguna parte del sistema solar.

Wright es un astrónomo que recibió atención global después de sugerir que una “megastructura alienígena” había sido vista en órbita alrededor de una estrella distante. Ahora ha dicho que extraterrestres avanzados podrían haber dejado atrás “tecno-señas” para que podamos encontrarlas, si tan sólo supiéramos dónde buscarlas.

Por supuesto, esto es exactamente lo que Richard Hoagland ha estado hablando, -y ha sido fieramente atacado por hacerlo-, por lo menos durante los últimos 40 años. Pero supongo que es diferente cuando la misma teorización viene desde dentro del sacerdocio.

Es gracioso; anoche estaba cortando la hierba y pesando en cosas. Ya sabes, como lo haces cuando cortas la hierba. Entonces comencé a reflexionar sobre lo simplista y repetitivo que es el espectáculo de los Alienígenas Ancestrales y con qué rapidez Giorgio Tsoukalos se transformó en un personaje de dibujos animados.

Pero entonces me di cuenta de que así es como funciona el adoctrinamiento educativo en nuestra cultura.

Todo tipo de materiales de enseñanza y capacitación en las escuelas públicas utilizan personajes de dibujos animados, ¿verdad? Walt Disney probablemente hizo una fortuna licenciando a sus personajes para películas educativas. Y es a través de la repetición que la gente realmente aprende cualquier cosa.

Así que Alienígenas Ancestrales podrían masticar el mismo hueso año tras año, pero eso ayuda a mantener su mensaje coherente a su público, que fluya y se desborde (leer: entra en la escuela secundaria de graduados). Lo amas o lo odias, pero tienes que reconocer que allí hay una metodología convincente.

Programa de acondicionamiento gubernamental o adoctrinamiento de culto, todos funcionan con la misma caja de herramientas.

¿Todo esto está llevando a alguna revelación importante, de la forma en que los defensores de la ‘Divulgación’ esperan? ¿O todo ello conduce a algún masivo engaño tipo proyecto Blue Beam?

Bueno, ¿por qué alguien esperaría eso? ¿Por qué alguien esperaría que los cielos, -se abrieran o no-, fueran el clímax de todo este condicionamiento?

La respuesta, por supuesto, es Hollywood. Porque esa es la manera en que funciona en las películas. La vida real no suele funcionar de esa manera.

Sin embargo, no importa quién o qué está detrás de todo esto, el hecho es que, guste o no, la AAT (y el tema OVNI en general) ya han cambiado dramáticamente nuestra cultura, nuestra tecnología y nuestra sociedad. Ciertamente nuestra cultura popular.

Aunque me estoy haciendo un poco viejo todavía me sorprende cuántos jóvenes dan por hechas las suposiciones básicas de la ATT, incluso si no han leído una página de Sitchin o de Von Daniken o ni siquiera han visto ni un capítulo de Alienígenas Ancestrales. No tienen que hacerlo. Su cultura pop favorita está metida hasta el cuello profundo en ella.

* Puedes agregar aquí el proyecto de Sekret Machines, encabezado por el ex guitarrista de Blink 182 Tom Delonge y Peter Levenda de Necronomicon y el famoso libro Sinister Forces, e involucrando todo tipo de pesos pesados del Estado Profundo como John Podesta.

CRISTHOPHER L. KNOWLES                        The Secret Sun

YURTAS

Viviendas utilizadas por los guerreros húngaros y las tribus nómadas del cercano Oriente y Asia Central

Los registros históricos muestran que los Yurts (de la lengua turca) o gers (como se les llama en Asia), han sido ampliamente utilizados como viviendas portátiles por las tribus nómadas del Cercano Oriente y Asia Central durante al menos tres mil años.

La primera descripción escrita de una yurta fue registrada por Herodoto de Halicarnaso, el antiguo historiador griego conocido como “El Padre de la Historia”, que escribió acerca de las yurtas como las moradas del pueblo escita que vivía en el norte del Mar Negro y Asia Central desde alrededor de 600 a.C. hasta 300 d.C.

La belleza de la yurta es la sencillez de su forma
Yurta de Mongolia en carro
Viviendas ideales para las culturas nómadas de la estepa de Asia Central
Ger mongola
Ger mongola con postes de techo
Yurta en el Parque Nacional Gorkhi-Terelji

También sirvieron como viviendas principales para los guerreros húngaros en Mongolia durante los siglos IV al VI d.C. Su uso se extendió con las conquistas y el imperio de Genghis Khan en el siglo XIII, y se dice que él controló su vasto imperio desde una gran yurta.

Cuando el explorador italiano Marco Polo visitó Mongolia en el siglo XIV, observó que el pueblo nómada residía en carpas circulares hechas de varas y cubiertas con fieltro (hecho de lana de su rebaño de ovejas) que llevaban consigo en carros. Eran moradas ideales para los nómadas mongoles porque movían su campamento al menos cuatro veces al año. Las grandes yurtas familiares fueron diseñadas para ser desmontadas fácilmente así que podrían ser transportadas en las partes posteriores de los caballos, de los camellos, o de los yaks, y construidas otra vez en apenas algunas horas.

Los dos principales tipos de yurta son la mongola Ger, que está hecha de varas de techo recto y uno o más montantes para apoyar el anillo central de madera (la corona); y la turca, (también conocido como Üy) de varas dobladas con un anillo central más ligero.

Las paredes de la yurta tradicional eran hechas de una serie de tablillas de madera o barras, unidas con una cuerda de tensión para formar un enrejado plegable, o enrejado (conocido como khana). El anillo central estaba colocado en dos postes colocados en el centro que servía como una cresta en la parte superior de la yurta. Finalmente, toda la estructura estaba cubierta con una capa de fieltro (se añadían capas adicionales en invierno).

La puerta de entrada de madera era a menudo ricamente decorada con una variedad de hermosos diseños, de los que los más cómunes eran símbolos representando la fuerza. La yurta también se ha convertido en un símbolo unificador de Afganistán, Pakistán, Kazajstán, Kirguistán, Uzbekistán y Tayikistán.

Una yurta Qaraqalpaq tipo madera curvada en Khwarezm
Interior
Una yurta tradicional de Kirguistán en 1860
Yurtas kirguises modernas
Yurtas de Kazajstán
Yurtas uzbekas
Mujer turcomana en la entrada de una yurta en Turkestán
Shangrak, parte superior de una yurta kazaja cerca de Nurota, Uzbekistán
Dentro de una yurta tradicional kazaja
Sitio de honor

Pero estas tiendas eran más que casas móviles. Los pueblos nómadas los veían como lugares sagrados, un símbolo de la cosmogonía mongola, un vínculo entre el pueblo mongol y la naturaleza. Las yurtas siguen siendo el tipo de vivienda más común en Mongolia y más de tres cuartas partes de la población las utilizan como su hogar. DAVID GORAN

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