LA CIENCIA SIGUE AL CINE DE VIAJES EN EL TIEMPO (VIRTUALES)

realidad-aplicacion-psicologia-Foto-Youtube_EDIIMA20140829_0157_13La ciencia pisa los talones al cine de viajes en el tiempo (pero de forma virtual)

Un programa en 3D que podría ayudar a pacientes con estrés postraumático a aceptar sus errores parece seguir las premisas de varias películas de Hollywood sobre viajes temporales al pasado.

Desde la antigüedad, el hombre siempre soñó con volar, y lo logró con un globo de aire caliente en el siglo XVIII. Dos centurias después, consiguió satisfacer el anhelo de viajar al espacio y poner el pie en la Luna. Superados esos dos límites ancestrales, la mayor meta de la humanidad en los viajes está ahora en romper las barreras del tiempo: ir hacia el futuro o hacia el pasado. Un sueño milenario como los anteriores, pero que de momento sólo ha satisfecho en el cine… O en la realidad virtual, cómo se verá más adelante, en un ejemplo de que la ciencia, a veces, parece seguir los pasos del séptimo arte.

Los viajes en el tiempo son una constante en la gran pantalla, y no hay más que ver la saga ‘ Terminator’, con los ‘cyborgs’ viajando del futuro al presente para eliminar a Sarah Connor y a su hijo John porque se convertirá en el futuro líder de la humanidad en la guerra contra las máquinas.

Otra popular saga es la de ‘ Regreso al futuro’, en la que el personaje de Marty McFly (Michael J. Fox) viaja al pasado o al futuro conduciendo un Delorean para resolver diversos enredos familiares, aunque el primer lío lo provoca él mismo sin querer porque su madre se enamora de él, y no de su padre, en una variante divertida de la conocida como paradoja del abuelo.

Esa misma paradoja se aborda en ‘ Looper’, en la que el personaje encarnado por Joseph Gordon-Levitt, un asesino a sueldo que viaja en el tiempo, se niega a realizar su último encargo, prefijado desde que eligió su profesión: matar a su yo futuro, al que da vida el actor Bruce Willis.

LO QUE DICE LA CIENCIA DE LOS VIAJES EN EL TIEMPO

Según la teoría de la relatividad de Albert Einstein, viajar en el tiempo hacia el futuro es muy complicado pero no imposible, porque el tiempo se ralentiza o acelera en función de la rapidez a la que se mueva un objeto con respecto a otra cosa. Según este científico, si el objeto viaja suficientemente rápido, por encima de la velocidad de la luz (300.000 kilómetros por segundo), puede ir al futuro. En la paradoja de los gemelos, el científico explicó que un gemelo que se quedase en la Tierra envejecería más rápido que uno que viajara en una nave espacial. J. C. Hafele y R. Keating demostraron esta teoría con relojes atómicos de cesio que montaron en varios aviones, y que se retrasaron un poco respecto a otro situado en la Tierra.

Otro ilustre científico, Stephen Hawking, asegura que si el hombre fuera capaz de construir una nave gigantesca (por la enorme cantidad de combustible que iba a necesitar), y que viajase a 1.000 millones de kilómetros por hora, el traslado en el tiempo sería posible. A la máxima velocidad, cada día en la nave equivaldría a un año en la Tierra. Siempre hacia adelante en el tiempo porque tanto la masa como la energía total son positivas.

De esta forma, los viajes hacia atrás en el tiempo sólo son posibles en el cine porque, como dice el propio Hawking, la ausencia de turistas venidos del futuro parece evidenciar que no hay (ni habrá) tecnología alguna que lo permita. Sin embargo, en el plano virtual sí que es posible. Un grupo de investigadores españoles ha creado un simulador cuántico que permite romper las teorías de Einstein y, jugando de forma virtual con las partículas subatómicas, crear el efecto antes que la causa. Más cercano y comprensible es el programa de realidad virtual creado por Doron Friedman y sus colaboradores, un proyecto que parece acercar la ciencia a los viajes temporales y el cine de ciencia ficción.

REALIDAD VIRTUAL PARA SALVAR VIDAS (VIRTUALES)

Treinta y dos participantes se metieron en un mundo virtual que representaba la galería de un museo. Su función allí era controlar el ascensor que utilizaban los visitantes tridimensionales para acceder a la segunda planta. Sin embargo, uno de ellos resultaba ser un criminal que, al llegar, disparaba a sangre fría asesinando a cinco personas, tres de las cuales había subido el protagonista con el ascensor.

Al ver qué sucedía con la llegada del pistolero, los participantes tenían la oportunidad de volver al pasado para tratar de evitar la masacre. Entonces, surgía el dilema moral.

Las opciones eran tres y casi siempre había alguna víctima: evitar que los visitantes subieran al segundo piso y que así el asesino no acabara con ellos (mataría entonces a las dos personas que ya estaban arriba); hacer sonar la alarma al entrar el homicida en el ascensor (entonces mata a la persona que hay en la primera planta); o detener el elevador a mitad de trayecto cuando el criminal está subiendo (nadie muere).

El objetivo del estudio era comprobar si las personas cambiaban sus acciones al volver al pasado en ese entorno virtual en 3D. Los resultados, publicados en la revista Frontiers of Psychology, ratificaron que las personas a las que se comunicó que volverían al pasado tenían sentimiento de culpa por lo ocurrido e intentaban reparar el mal que hicieron en su intento anterior, bien sacrificando una vida para salvar cinco o descubriendo que podían salvar a todos dejando el ascensor a mitad de camino. En cambio, los participantes que no tenían la noción de viajar al pasado, porque no se les había dicho, resultaron ser más propensos a pulsar la alarma, lo que no impedía la matanza.

Los científicos ven aplicaciones en el ámbito de la psicología a esta técnica de realidad virtual. Podría ayudar a que pacientes con estrés postraumático acepten sus decisiones erróneas. Por otro lado, y aunque seguramente no buscaban esto, es una forma de sentirse un poco como un héroe de una película de ciencia ficción. De hecho, la mecánica del programa tiene parecido con el argumento de varias películas sobre viajes en el tiempo.

PELÍCULAS CON VISITAS AL PASADO

Ocho minutos tiene el protagonista de ‘Código fuente’ para descubrir al terrorista que ha puesto una bomba en un tren cada vez viaja al pasado gracias a un secretísimo proyecto militar. Como en el programa de realidad virtual, el personaje de Jake Gyllenhaal dispone de varios intentos para llevar a cabo su misión y evitar la matanza en Chicago. Una gran diferencia con respecto al simulador es que, en su caso, él no está inmerso en un mundo virtual sino que, directamente, su mente se introduce en la de un pasajero de ese tren.

Menos tiempo, apenas cinco minutos, tiene Tom Cruise en ‘Al filo del mañana’ para intentar sobrevivir en una especie de desembarco en Normandía con alienígenas en lugar de nazis. En su caso, puede revivir continuamente debido a que, por accidente, quedó impregnado de la sangre de un extraterrestre muy peculiar la primera vez que murió en combate. Poco a poco, intento a intento, el marine encarnado por Cruise irá logrando permanecer más tiempo con vida en la batalla. Como en el programa virtual, se enfrentará a dilemas morales: ¿a quién salva? ¿A quién deja morir en la playa? ¿Debe sacrificar a algún compañero en pos de un bien superior? Su objetivo final es encontrar la forma de derrotar a los invasores.

En el clásico ’12 monos‘, Bruce Willis se traslada varias veces al pasado desde un presente postapocalíptico. La superficie de la Tierra ha quedado contaminada por un virus tan letal que ha obligado a los supervivientes a vivir bajo el suelo. La misión de este preso, que se ha ofrecido voluntario para que le reduzcan o conmuten su condena, es encontrar a los responsables de la dispersión del virus para evitar el genocidio. Quienes le envían creen que es una organización llamada ’12 monos’. Como en el programa virtual, tras los sucesivos intentos o viajes fallidos al pasado, Willis avanza en su misión poco a poco.

La última película de la saga X-Men, estrenada este mismo año, es ‘X-Men: días del futuro pasado’. En ella, los mutantes están siendo diezmados por unos robots llamados “centinelas”, por lo que envían la mente de Lobezno al pasado, a su yo de los años 70, para que reúna a algunos mutantes y evite el asesinato del creador de esos centinelas a manos de Mística. Ese hecho provocó la aprobación del programa que ha llevado a los X-Men a huir continuamente en el futuro para sobrevivir.

Las similitudes con el programa de Frontiers of Psychology son claras: el viaje en el tiempo es bastante virtual (sólo la mente) y se ofrece una oportunidad de enmendar un error pasado para evitar un gran número de muertes. Por fortuna para los espectadores, la acción no se desarrolla en un único espacio interior. Eso quitaría espectacularidad a las acciones de Magneto, Charles Xavier y compañía.

Cintas sobre viajes en el tiempo hay muchísimas. Ahora, un programa de realidad virtual permite que los pacientes se sientan como los protagonistas de una de estas películas de ciencia ficción. A menor escala, por supuesto, pero el premio también es salvar vidas humanas. Aunque sean virtuales y en 3D.

JORGE RAMÍREZ ORSIKOWSKY

ROSWELL: REALIDADES MULTIPLES Y HOMBRES DE NEGRO

MIB-at-the-doorSi sólo hay una cosa que podemos decir con certeza acerca de los famosos hechos que se produjeron en las cercanías de Roswell, Nuevo México, en el verano de 1947, es que existen múltiples teorías sobre lo que pasó. Y nadie puede ofrecer ninguna evidencia real y fuerte que definitivamente fije las cosas de un modo u otro. Por supuesto, la ovnilogía siempre ha sido así. Pero Roswell parece tipificar ese aspecto del fenómeno OVNI como ningún otro caso.

Los muchos y variados escenarios implican un OVNI estrellado, un globo meteorológico caído, un globo Mogul utilizado en la detección de las pruebas de la bomba atómica soviética, un experimento sobre globos aerostáticos y japoneses, algún tipo de percance atómico, una artimaña Soviética involucrando niños mutados, maniquíes de pruebas, un experimento de ala volante, una nave pilotada por viajeros del tiempo de nuestro futuro, un vehículo creado por una antigua raza terrestre que vive bajo tierra en grandes cavernas, e incluso un demoníaco engaño, al estilo Caballo de Troya.

Pero de una cosa podemos estar seguros: claramente todos los escenarios anteriores no puede ser correctos. Pero, espera unos minutos. Quizás puedan ser todos correctos, después de todo. Bienvenido al mundo complejo de múltiples líneas de tiempo, realidades alternativas, y multi-dimensiones.

Ahora, antes de que alguien diga que yo lo hago, no estoy diciendo, -en absoluto-, que lo que estoy a punto de exponer explica definitivamente Roswell, sólo que es algo sobre lo que vale la pena meditar y especular, eso es todo. No hay malo con teorizar incontroladamente. Y si tienes un problema con las teorías salvajes, díselo a quién realmente te importe, no a mí.

Considera esto: lo que hace Roswell tan confuso es que muchas de las teorías en realidad tienen grados de credibilidad asociadas a ellas. Los comentarios originales de Mack Brazel (que encontró el enorme campo de restos enorme en el Rancho Foster, del condado de Lincoln, Nuevo México) no parecen sugerir algo así como que cayera un globo meteorológico. Y cuando uno hace una lectura cuidadosa del “Informe globo Mogul” de la Fuerza Aérea de 1994 algunos, -pero ciertamente no todos-, de los datos alimentan el escenario Mogul.

Por otro lado, el llamado “metal memoria” esparcido por todo el rancho no concuerda en lo más mínimo con los desechos de un globo. Efectivamente, sugiere que algo sobrenatural estuvo entre nosotros.
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Luego está la cuestión de los cuerpos. Vamos a empezar con el escenario de los maniquíes de pruebas. Aunque muchos investigadores de Roswell descartan su testimonio, tanto Gerald Anderson y Jim Ragsdale describieron haber visto cuerpos como muñecos de pruebas. En cuanto a la teoría japonesa, Melvin Brown, -un testigo de los cuerpos extraños-, le dijo a su familia que los cuerpos que vio podrían haber “pasado por chinos”.  Tenemos otros que afirman que diminutos extraterrestres como griseso fueron recuperados en el rancho. Otros hablan de extraterrestres de aspecto mucho más humano, de alrededor de un metro y medio de altura.

En cuanto al propio lugar del accidente, se habla de un campo de restos y nada más. Otros, sin embargo, afirman tajantemente que un platillo volante se encontró en algún lugar de la zona. ¿O era un platillo medio intacto? Algunos dicen que no: en su lugar, se trataba de una cápsula de escape, o un avión Horten alemán, o una bomba atómica caída por error pero por fortuna, sin estallar.

¿Cómo es posible que tanta gente pueda tener tantas versiones contradictorias de lo que vieron, sabían o habían escuchado? La respuesta más obvia es que múltiples escenarios y líneas argumentales se han creado oficialmente en los últimos años para crear deliberadamente confusión sobre lo que en realidad sucedió, y que podría ser muy bien ser el quid de la cuestión y nada más.

Pero, vamos a darnos el gusto por un instante con la teoría de múltiples líneas de tiempo y múltiples realidades. Para ello, tenemos que confrontar las provocativas palabras , -que llevan a reflexionar-, de un amigo mío, Joshua P. Warren.

RMIB-570x623Hace unos años entrevisté a Josh para mi libro The Real Men in Black (Los verdaderos Hombres de Negro) sobre la teoría de que los Hombres de Negro (HdN) pudieran ser viajeros del tiempo y, -lo más-, manipuladores del tiempo. Josh tenía mucho que decir sobre este tema, mucho de la cual giraba en torno a cierta famosa fotografía, que nadie puede encontrar.

Durante el transcurso de la entrevista, Josh discutió la extraña historia de lo que se ha conocido como The Photograph Thunderbird (La fotografía del Pájaro del Trueno). Ciertamente la historia es muy extraña: de regreso a la década de 1960, una fotografía, que dice datada a finales de 1800, apareció en las páginas de una revista de noticias del día, -posiblemente True, Saga, o Argosy-, y muestra los restos de un gigantesco pájaro monstruoso, clavado en las puertas de un establo en algún lugar de la Norteamérica rural. La ubicación exacta continúa siendo materia de debate, al igual que la imagen en sí.

Numerosos autores e investigadores de toda clase de anomalías afirman con absoluta e inquebrantable certeza, que vieron personalmente la foto de incalculable valor cuando se publicó. Sin embargo, el gran problema hoy en día, es que a pesar del hecho de que las páginas de todas las revistas citadas arriba, y muchas otras más, han sido cuidadosa y diligentemente rastreadas, -incluso hasta un punto cercano a la obsesión-, la imagen no se puede encontrar absolutamente en ningún lugar.

Es casi como si nunca hubiera existido la primera vez. Y, de una manera curiosa, tal vez no lo hizo. O bien, si las teorías de Joshua P. Warren son correctas, tal vez lo hizo … pero sólo por un tiempo .

¿Cómo podemos explicar una situación tan extraña? Una fotografía concreta no puede simplemente desaparecer de cada publicación en la que alguna vez apareció. ¿Puede hacerlo?  Tal vez, si seguimos a Josh, sin duda puede: “me da la impresión,” me dijo, “que podría haber una línea de tiempo de desplazamiento que estamos pasando sobre la base del día a día. Un día los ovnis podrían ser reales, y al siguiente no lo son. El próximo día el Bigfoot está corriendo alrededor de tu patio trasero, y al día siguiente no existe”.

Josh continuó: “Un día la foto Thunderbird está en una revista, y luego, cuando la línea de tiempo se juega con el nuevo, que ya no es en la revista. Y puede ser que, día a día, hora a hora, o incluso minuto a minuto, pequeños cambios en la línea de tiempo se están haciendo por estas entidades o seres, volviendo y jugando constantemente con el pasado y el futuro. Así, cosas que recordamos en el pasado, como la foto Thunderbird, de repente ya no existen en el presente.”

Y tal vez eso es lo que ha ocurrido con Roswell. Pero, tal vez, no sólo hay múltiples líneas de tiempo, sino múltiples realidades también, que ya están maduras para una equivalente manipulación por algo parecido a los HdN. Tal vez, en una de esas realidades, los alienígenas encontraron la muerte en Roswell. En otra realidad, los criptoterrestres de Mac Tonnies cayeron sobre el Rancho Foster. En una tercera, todo fue debido a los japoneses. Y, en un cuarto mundo, maniquíes de pruebas fueron la causa desde el principio. Y así sucesivamente. Y así sucesivamente. Y así sucesivamente.

Pero, tal vez los Hombres de Negro, -personajes definitivamente manipuladores en el mejor de los casos-, navegaron esas mismas realidades y líneas de tiempo y pusieron todo en un estado “flujo unificado”. El resultado: las muchas realidades alternativas han llegado a fusionarse en una solas, creando así el escenario donde, en la actualidad, Roswell es una mezcla de recuerdos a cargo de la intromisión caótica con el orden natural, y una combinación de los diferentes escenarios que se originan dentro de las distintas realidades que se han diseminado a través a nuestro mundo.
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Tal vez eso explica también por qué hay tantas teorías contradictorias sobre quién era Jack el Destripador: un médico, un miembro de la familia real británica, un masón, un actor, e incluso ¡una matrona! Tal vez Jack fue todo esto. Sólo depende de que realidad llama a casa. Esto es, hasta que aparecen los HdN y hacen sus extraños trabajos y tejemanejes. Lo mismo podría aplicarse también al asesinato de JFK de noviembre de 1963. ¿Fueron los cubanos? ¿Los rusos? ¿La CIA? ¿Lee Harvey Oswald? ¿La mafia? La respuesta puede ser muy bien: ¡Sí, lo fue!

Si existen múltiples realidades y múltiples Tierras, quizás Roswell, Jack el Destripador y el asesinato de Kennedy para la gente de esos mundos son exactamente como lo que son para nosotros: una masa confusa (y desordenada) de teorías que parecen tener todas cierto grado de validez, algo que debería ser imposible. Pero que en realidad puede que no sea tan imposible después de todo, si alguien ha decidido fastidiar lo que transcurres por la el tiempo y la realidad.

Pero, ¿por qué los Hombres de Negro, o algo como ellos, participan en tal manipulación? Puede ser muy simple: lo hacen porque pueden y les divierte joder a la raza humana.

NICK REDFERN      (Traducido por JUAN PEDRO MOSCARDÓ para LIBERTALIADEHATALI)

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¿CÓMO SABEMOS QUE LOS VIAJEROS DEL TIEMPO NO ESTÁN CONSTANTEMENTE CAMBIANDO EL PASADO?

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¿CÓMO SABEMOS QUE LOS VIAJEROS DEL TIEMPO NO ESTÁN CONSTANTEMENTE CAMBIANDO EL PASADO?

drwhoDamos por sentado que el pasado es fijo. La historia siempre sucedió de la manera que recordamos que sucedió.  Pero, ¿cómo sabemos a ciencia cierta que ese es el caso? Si es posible viajar en el tiempo, los viajeros del tiempo se podrían ir rápidamente hacia atrás y cambiar las cosas todo el tiempo. ¿Y si fuera así, cómo podríamos incluso ser capaces de decirlo?

Le preguntamos a varios expertos en viajes en el tiempo, ninguno de los cuales realmente han viajado en el tiempo. (O si lo han hecho, se lo guardan)

En primer lugar, en cualquier caso es muy difícil de saberlo, porque “presumiblemente, cuando un viajero del tiempo cambiara nuestro pasado, al instante cambiaría también nuestros recuerdos del pasado a fin de hacerlas compatibles con el “nuevo pasado”, dice Christian Wüthrich, profesor de Estudios de Filosofía y Ciencias de la UCSD. “Si los cambios de nuestro pasado se producen de forma instantánea y son del todo consistentes, es decir, con actualizaciones de todas las memorias y registros del pasado, entonces no podríamos saberlo con certeza.”

Pero según los expertos, así es como se puede decir que alguien no está cambiando el pasado todo el tiempo:

Es imposible viajar en el tiempo.

Hemos oído esto muchas veces, de gran número de expertos. Como Jon Thaler, profesor de física en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, dice a IO9: “El problema es que no sabemos cómo construir una teoría que permita el viaje en el tiempo. Sin una teoría es difícil saber que fenómenos buscar.” Thaler escribió la sección de viaje en el tiempo de viaje de la Usenet Física FAQ, en la que explica que la teoría de la relatividad podría permitir “curvas temporales cerradas” que posibilitaran viajar en el tiempo,  pero la famosa “paradoja del abuelo” (en la que usted regresa y mata a su propio abuelo cuando era un bebé) demuestra que todo esto es imposible. Thaler dice a io9:

“En pocas palabras, parece que “curvas temporales cerradas”, -jerga de la física que permite viajar en el tiempo-, son incompatibles con la mecánica cuántica.” Se trata básicamente de cómo los físicos interpretan la “paradoja del abuelo”, excepto que este enfoque es más cuantitativo, “y por lo tanto el tipo de situación que los físicos les gusta analizar.”

Incluso si el tiempo de viaje fuera posible, no se podría cambiar el pasado de todos modos.

También hemos oído mucho esto. Wüthrich dice que muchos filósofos de la ciencia asumen que el pasado debe ser coherente, para evitar esas paradojas desagradables.
Estas “restricciones de consistencia” significan que hay un solo pasado, y es fijo. Por lo tanto, dice el experto en física cuántica con USC Todd Brun, “incluso si usted viaja al pasado con la intención de cambiar la historia, los acontecimientos conspirarán para forzarle a usted en lugar de amoldarla a ella[a la historia] (y la historia incluiría ya la presencia de los viajeros del tiempo).”

Por ello, a muchos filósofos del tiempo, les gustan historias, como la de Robert A. Heinlein “All You Zombies”(Todos vosotros zombies), en las que hay total consistencia, dice Nick Huggett, autor de Everywhere and Everywhen: Adventures in Physics and Philosophy. Huggett, profesor de filosofía en la Universidad de Illinois en Chicago, añade:

“Ahora no está en absoluto del todo claro lo que podría significar para cambiar el pasado. Decir que algo cambia es decir que era de una manera una vez y de otra manera otra vez, ¿verdad? ¿Habrías cambiado el pasado así? Eso parece requerir que ayer fue primero de una manera y luego de otra, ¿primero no viajaste por el tiempo ese día, y luego lo hiciste? Pero en nuestra historia viajaste por el tiempo y así la primera opción nunca sucedió y el pasado no fue cambiado por tu llegada, de nuevo porque no hiciste que algo diferente sucediera.”

La alternativa a esta idea es que cada vez que viajes atrás en el tiempo y cambies las cosas, estarás creando un nuevo universo, según la “teoría de los muchos mundos” de Hugh Everett. Esta nueva realidad todavía tiene un pasado coherente, el cual todo el mundo recordaría de igual modo, pero sería el pasado que resultó de los cambios del viajero del tiempo.

Dice Brun:

“Podría haber múltiples universos, y alterar el pasado provocará que el universo se ramifique. Tan extraño y de ciencia ficción como suena, lo tomamos seriamente en la mecánica cuántica, donde una de las principales interpretaciones es la llamada teoría de los “muchos mundos”, en la que cada evento cuántico provoca que el universo se ramifique. Pero incluso en este caso, no se puede volver atrás y cambiar la historia del propio universo de uno.”

Sólo se puede ser capaz de viajar de regreso hasta el punto en que se inventó la primera máquina del tiempo.

A menos que alguien haya inventado una máquina del tiempo y simplemente no se sepa aún, esto significaría que estamos a salvo. El profesor de física de la Universidad de Vanderbilt, Thomas J. Weiler, explica:

“El viaje en el tiempo al pasado, si es posible, sólo podría ir hacia atrás hasta que la primera máquina del tiempo[fuera inventada]. Como el pasado de nuestra civilización carece de una máquina del tiempo, es inmutable, mientras que el pasado de las civilizaciones más avanzadas podría ser mutable.”
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Nadie se está exhibiendo

La única manera clara de saber si los viajeros del tiempo estuvieran volviendo y jugando con el pasado sería si se jactaran de ello. Lo cual, de ser personas, probablemente lo harían. Dice Huggett:

“Supongamos que mañana retrocedes en el tiempo 2 días (es decir, hasta el día de ayer), y sensacionalmente apareces en la televisión nacional para hacer predicciones correctas sobre la actualidad. Habría que reconocer hoy que tu yo del futuro habría afectado el pasado.”

Aunque, aun así, no sabríamos a ciencia cierta si estos viajeros del tiempo jactanciosos habrían cambiado realmente nada, ya que nosotros sólo recordaríamos un pasado.

Habría huellas físicas

Dependiendo del método de viaje en el tiempo que se usara, cabría esperar que hubiera rastros físicos, dice Huggett. En la novela de Carl Sagan Contacto, es posible viajar en el tiempo usando un camino en el espacio-tiempo que nos lleva al pasado. Según Huggett, este tipo de agujero de gusano “requiere formas exóticas de la materia para mantenerla abierto, que podrían ser detectadas.”  Además, está la cuestión de la conservación de la energía, cuando apareces en el pasado, no serás formado a partir de la materia y la energía que ya estuvieran allí, sino que en lugar de eso, básicamente, importarás energía del futuro. Esto podría crear rastros que podrían ser detectables, si alguien realmente viniera hacia atrás en el tiempo hasta nuestra época. Así que en pocas palabras, los resultados de los viajes en el tiempo sería imperceptibles para aquellos de nosotros que estamos atrapados en el tiempo lineal, pero los métodos de viaje en el tiempo probablemente dejarían algún rastro.

Forzar la causa y el efecto podría cambiar las leyes de la probabilidad

Si alguien realmente pudiera volver atrás y cambiar el pasado, esto podría significar que los efectos precedieran a las causas, dice Brun a IO9. Y eso, a su vez, podría significar que todo iba a ir al revés, dando lugar a incoherencias lógicas que bien podríamos notar. Brun explica:

“La mezcla de causa y efecto puede hacer que los acontecimientos de otro modo improbables se vuelven mucho más probables.Así que si de repente nos encontramos con las leyes del azar violando nuestras estimaciones de sentido común de la probabilidad, eso podría significar que el viaje en el tiempo está sucediendo cerca. En principio, esto significa que uno podría detectar la existencia de máquinas del tiempo, ¡quizás incluso antes de que sean construidas! Pero es difícil saber exactamente qué buscar.”

La historia demuestra que no lo están haciendo.

Vamos a dar la última palabra al profesor de física de la Universidad de Harvard, Gary Feldman :

“Si los viajeros del tiempo están cambiando constantemente el pasado, no son muy buenos en eso ¿Por qué no evitar dos guerras mundiales desastrosas y sin sentido en el siglo pasado?”

CHARLIE JANE ANDERS   IO9 (6/01/12)  [Traducido por JUAN PEDRO MOSCARDÓ para LIBERTALIADEHATALI]

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¿PORQUÉ NO VEMOS VIAJEROS DEL TIEMPO?

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RECORD/PLAY

tape2Record/Play es un corto de ciencia ficción coescrito por Jesse Atlas y Aaron Wolfe, y dirigido por el primero. Muestra con una engañosa simplicidad una trágica historia de amor enredada en un orginal viaje en el tiempo. Es un perfecto ejemplo de como la ciencia ficción puede realizarse sin grandes alharacas.

Aunque está en inglés, no hay mucho diálogo y creo que se puede entender. El corto fue seleccionado para Sundance y ya ha ganado muchos premios como Fantastic Best, BET Urbanworld, Paris Fantastic Film Fest y NYC ShortsFest.

Ved aquí el corto completo: http://nyti.ms/14vsJMI

ROSWELL: LA TEORÍA DEL VIAJE EN EL TIEMPO

timetravel-roadApenas una semana, más o menos, después del famoso avistamiento del platillo volante de Kenneth Arnold en el monte Rainier, sobre las Cascade Mountain del estado de Washington, un vehículo aéreo muy inusual cayó a tierra sobre un lejano rancho del condado de Lincoln, Nuevo México, no muy lejos de la ahora famosa ciudad de Roswell.

El suceso profundamente controvertido ha sido objeto de decenas de libros, estudios oficiales realizados tanto por la Oficina de Contabilidad General y la Fuerza Aérea de los EE.UU., una gran cantidad de documentales de televisión, una película, y una considerable atención de los medios y el interés público.

El evento ciertamente extraño ha dejado a su paso una montaña de teorías para explicarlo, incluyendo un globo meteorológico, un “globo Mogul” secreto utilizado para monitorizar las pruebas de la bomba atómica soviética, una nave espacial extraterrestre, otros oscuros y sospechosos experimentos sobre exposición a grandes altitudes, un percance atómico, el choque de un cohete nazi con monos a bordo, y un accidente con una de las primeras aeronaves tipo “Ala Volante”, construido por científicos alemanes que fueron trasladados los Estados Unidos a partir del final de la Segunda Guerra Mundial.

No es ningún secreto, en absoluto, que soy claramente escéptico sobre la idea de que seres alienígenas encontraran la muerte en el desierto ese lejano día de julio de 1947. Y considero que un día deberíamos descubrir la verdadera historia de lo que realmente ocurrió en las afueras de Roswell; es probable que fuera un experimento militar secreto nacido de los primeros años de diabluras de la Guerra Fría. Sin embargo, podría muy bien estar al ciento por ciento equivocado en mis sospechas.

Teniendo en cuenta la frase inmediatamente anterior, ¿y si el caso Roswell es explicable de una manera muy diferente, y del todo alternativa? ¿Y si después de todo la extraña nave y su tripulación rara no fueran los habitantes de otra galaxia, ni tampoco militares de la era posterior a la Segunda Guerra Mundial? ¿Y si, aunque parezca increíble, su punto de origen estuviera en un futuro lejano de un marcado carácter humano?

day-after-roswell-174x300Si bien este escenario puede sonar extremo e increíble para muchos, -incluso a los que son de la opinión de que algo realmente insólito ocurrió en el condado de Lincoln, hace tantos años-, tales teorías se han expresado, y tienen sus adeptos también. Uno de los que reveló sus pensamientos sobre este particular escenario fue el teniente coronel Philip Corso, co-autor con William Birnes del muy debatido libro de 1997, El Día Después de Roswell.

La sensacional, -y también profundamente cuestionada y criticada-, historia que cuenta del pretendido conocimiento personal de Corso del caso Roswell mientras servía en el ejército, y de la forma en la que supuestamente ayudó al avance, -tanto científico como militar-, de los Estados Unidos debido al aprovechamiento de ciertas tecnologías fantásticas halladas en la nave recuperada en Roswell por parte de industrias privadas y contratistas de defensa.

A pesar de que muchos han presentado a Corso como un sólido defensor de la idea de que  extraterrestres cayeron a la tierra en Nuevo México en 1947, en realidad Corso estaba dispuesto a considerar algo muy diferente.

Los cuerpos extraños que se encuentraron dentro de los restos de la nave eran, según Corso, seres creados genéticamente, diseñados para soportar los rigores de los vuelos espaciales, pero no eran los verdaderos creadores del propio OVNI. Hasta el momento de su muerte en 1998, Corso especuló sobre la posibilidad de que el gobierno de los EE.UU. todavía no tendría una idea real de quién construyó la nave, o quién  creó genéticamente los cuerpos encontrados a bordo o en las proximidades de los restos.

timetravel-570x379En particular, Corso estimaba mucho la idea de que el ovni de Roswell era una especie de máquina del tiempo, posiblemente incluso una diseñada y construida por los habitantes de la Tierra de un futuro lejano, en lugar de por alguien de un sistema solar lejano.

Por supuesto, es preciso que aclare que la historia de Corso ha sido objeto de un intenso debate. Su relato sobre Roswell ha sido ruidosamente defendida y denostada. Otros parecen saber muy bien qué hacer con todo. Pero, por desgracia para los que tratan de dar algún sentido a la situación, la ovnilogía ha sido siempre así cuando se trata de asuntos de naturaleza altamente volátil. Nunca tenemos una respuesta definitiva. Siempre termina, para utilizar un terrible pero adecuado juego de palabras, en una zona “gris”.

Si la historia nos muestra que no hay nada tras la hipótesis de Philip Corso, entonces que así sea. Pero, si hay incluso una pequeña pizca de verdad en la historia, entonces aquí hay algo sobre lo que debemos reflexiona: ​​¿tal vez, mediante el estudio de los materiales de Roswell, las autoridades han aprendido algo profundamente inquietante y terrible sobre nuestro futuro, algo que no se atreve a compartir con nosotros, el pueblo en general. Nunca.

¿Es esta, quizá, la razón por la cual el asunto de Roswell sigue envuelto en el más abrumador secreto, más de 60 años después de que ocurriera? Parafraseando a Expdiente X, cuando se trata de ovnis y Roswell, “la verdad” puede que esté “ahí fuera” después de todo. En su lugar, podría estar incontables milenios por delante de nosotros…..

NICK REDFERN

¿OVNINAUTAS VIAJEROS DEL TIEMPO?

hdnRecientemente, un antiguo amigo, ovnílogo escritor, editor y observador del panorama ovnilógico, Tim Green Beckley,  me envió un correo electrónico para decirme que estaba trabajando en un nuevo libro sobre el controvertido tema del viaje en el tiempo. Tim me preguntó si me interesaría contribuir con un artículo y por supuesto yo lo estaba. Y ahora ya está el libro disponible para todos. Su título: “Diseños para máquinas del tiempo que realmente funcionan: Cómo moverse a través del tiempo y el espacio”.

Tim B Time Travel BookA lo largo de los años he oído sólo unas pocas historias, teorías y sugerencias sobre que, tal vez, nuestros supuestos visitantes extraterrestres puede que no fueran tan extraterrestres después de todo. Quizás somos nosotros. Pero no nosotros en el presente si entiendes lo que digo. En vez de eso, quizás ellos son de épocas todavía venideras. Sí, lo sé, es todo una gran “comedura de tarro”. ¡Pero aún es un tema importante, no importa cuantos dolores de cabeza nos ocasione!

Sin duda, una de las más intrigantes teorías que sugieren un componente de viaje temporal en el enigma ovni me llegó de un buen compañero, y prolífico autor e investigador, Joshua P. Warren. Josh ha desarrollado un interesantísimo escenario que coloca con firmeza uno de los más controvertidos aspectos del tema en el contexto de la navegación temporal. Es uno de mis favoritos de todos los rompecabezas paranormales: los Hombres de Negro.

En una entrevista que le hice hace un par de años, Josh afirmó de esos siniestros visitantes vestidos oscuramente: “¿Porqué los HdN visten así? ¿Porqué les llamamos Hombres de Negro? Bien, si un hombre se viste un traje negro, con un sombrero negro y pasea por la calle en 1910 y le ves, probablemente lo advertirías. ¿Pero pensarías que habría algo demasiado extraordinario o demasiado fuera de lugar?  No, seguramente no.

¿Y si ves a un hombre paseando por la calle en 2010 vistiendo un traje negro y sombrero negro, lo notarías? Probablemente sí. Pero, ¿pensarías que habría algo demasiado extraordinario? No. Y eso es por lo que alrededor de todo el siglo XX el traje y el sombrero negro funcionará para ellos.”

De este modo, en el notable escenario de Josh, la ropa de los HdN ingeniosamente les permite mezclarse sin importar que época del siglo pasado que pudieran visitar en cualquier momento. Pero, ¿y qué hay de períodos anteriores a los albores del siglo veinte? ¿Cómo podrían los HdN haberse camuflado en tiempos anteriores? Josh también tiene algunas ideas al respecto:

“Si volvieras al siglo XVII o al XVIII, tendrías que usar un diferente guardarropa dentro de una amplia gama. Yo no se cómo sería este guardarropa pero estoy seguro que si yo hablara con un historiador con un gran conocimiento del vestuario de tales épocas, y que también comprendiera el concepto del que estoy hablando, probablemente podríamos hacernos con unas ropas que los HdN podrían llevar en varios momentos a través de la historia, para darles la más amplia gama para trabajar en cualquier tiempo.”

Entonces si los Hombres de Negro son realmente algún tipo de humanos futuros, ¿porqué están tan interesados en el pasado? Josh reflexiona sobre la posibilidad de que quizás, más que ser los chicos malos como muchos los perciben, los HdN son algo parecido a policías del tiempo, cuyo papel sería asegurar ese pasado, presente y futuro no sea cambiado constantemente por imprudentes viajeros temporales que vuelan sobre los cielos de nuestra época en vehículos futurísticos que percibimos como naves extraterrestres.

Josh dice de este panorama: “Si tienes una situación en la que las líneas temporales están siendo constantemente alteradas de forma no autorizada, por alguno de esos viajeros para-temporales, desde el futuro lejano, entonces obviamente tendrás a esos Hombres de Negro saltando allí para intentar contener la línea de tiempo bajo control. Y es por ello que, cuando ves algo como lo que sucedió en los 60 en Point Pleasant, con una variedad total de actividades paranormales y extrañas criaturas, entonces los Hombres de Negro aparecen repentinamente.”

Josh concluye: “Así que podría ser que los Hombres de Negro siguieran todas estas cosas por todas partes; ese es su trabajo. No es que ellos causen que suceden esos incidentes sino que ellos son alertados  cuando hay un asunto peligroso de una línea temporal que necesita ser reparado. No serían necesariamente los chicos malos al fin y al cabo; ellos podrían ser los controladores de daños, y tal vez eso incluya alertar y silenciar a los testigos para proteger el secreto del viaje en el tiempo. Podrían ser extraños, y podrían parecer extraños, pero su misión global podría ser sólo mantener el orden y proteger las líneas temporales.”

¿Los HdN buenos chicos al fin? ¡Esto sí que sería una vuelta de tuerca!

NICK REDFERN

EL UNIVERSO DE BLOQUE

      

También conocida como eternalismo o bloque de tiempo, esta corriente filosófica podría explicar, -según el autor del artículo que traigo hoy-, muchos de los fenómenos paranormales que hasta la fecha no tienen explicación, como los OVNIS o las apariciones fantasmales. LIBERTALIADEHATALI

COMPRENDIENDO LO PARANORMAL… ¿ES ASUNTO DEL TIEMPO?

¿Los supuestamente disparatados fenómenos paranormales, desde los ovnis hasta los fantasmas, intuiciones psíquicas, profecías y visiones, reencarnación, vida después de la vida, e incluso episodios de alta extrañeza, todos ellos podrían ser explicados desde un origen similar?

Quizás la llave para abrir esos y muchos otros misterios sea todo algo perteneciente al tiempo. De acuerdo con el brillante físico y prolífico escritor científico, Paul Davies, lo que nosotros percibimos como tiempo, y lo que los físicos piensan del tiempo no concuerda. En Ese Misterioso Flujo, Davies escribe acerca de como percibimos el tiempo  en nuestra vida diaria:

“En nuestra vida diaria dividimos el tiempo en tres partes: presente, pasado y futuro. La estructura gramatical del lenguaje gira acerca de esta distinción fundamental. La realidad se asocia al momento presente. Pensamos que el pasado se ha escapado de nuestras vidas, mientras que el futuro es aún más impreciso, sin detallar. En este simple cuadro, el “ahora” de nuestra conciencia se desliza continuamente hacia adelante, transformando sucesos que fueron una vez un futuro impreciso en la concreta pero fugaz realidad del presente y relegándolos desde ahí a un pasado fijo.”

….. y como los físicos prefieren pensar el tiempo.

Pero para muchos físicos, el tiempo es visto un poco diferente según Davies:

“Los físicos prefieren pensar el tiempo trazado en su totalidad, -como un horizonte paisajístico-, con todos los sucesos pasados y futuros ubicados allí juntos… Está completamente ausente de esta descripción cualquier cosa que singularice un momento especial privilegiado como presente o cualquier proceso que sistemáticamente convertiría sucesos futuros al presente, y luego al pasado. En suma, el tiempo de los físicos ni transcurre ni fluye.”

EL UNIVERSO DE BLOQUE

Para los filósofos, este concepto de tiempo es a menudo referido como eternalismo. Quizás, sin embargo, es más comúmente conocido como tiempo bloque o el Universo de Bloque. En esta teoría, el tiempo es otra dimensión. Una dimensión donde no hay un flujo objetivo de tiempo y donde todos los sucesos, pasado, presente y futuro, existen en algún lugar dentro de este vasto bloque de tiempo.

CONSIDERANDO LAS POSIBILIDADES DEL UNIVERSO DE BLOQUE

En algún lugar dentro de este universo de bloque, desaliñados soldados romanos marchan sobre la recién construída calzada en la Londres romana, posiblemente en retirada o tras una victoria difícil. Una sangrienta batalla en todo su apogeo entre pictos y northumbrios por un lago se desarrolla en Escocia. También en alguna parte tienen lugar las batallas de Agincourt y Gettysburg.

Y no sólo son los grandes eventos históricos. El universo de bloque está repleto de las minucias mundanas de la vida diaria.

Una mujer permanece junto a la ventana, suspirando por la pérdida de su marido, ahogado años antes en una expedición ballenera.

Hay una cháchara de millones y millones de conversaciones.

No sólo existen sucesos pasados. Los eventos que todavía no se han producido, y pueden apenas imaginarse, se desarrollan también en alguna parte de este Universo de Bloque.

NO HAY RAZONES PARA EL MIEDO A LA MUERTE EN EL UNIVERSO DE BLOQUE

Si la teoría del universo de bloque es correcta, las implicaciones son profundas.

En el Simposio Center for Science and Society, celebrado en febrero de 2003, Cheryl Chen, del departamento de Filosofía de Harvard, consideró las implicaciones del Universo de Bloque:

“Si el punto de vista del Universo de Bloque es correcto, es irracional el temor a la muerte. Aparentemente nosotros tememos a la muerte porque creemos que no existiremos una vez que fallezcamos. Pero de acuerdo con la teoría del universo de bloque, no es cierto decir que existimos ahora, ni que no existiremos más allá de la muerte. La muerte es sólo uno de nuestras fronteras temporales, y no debería ser más preocupante que el nacimiento.”

Mientras la idea del universo de bloque puede suministrarnos consuelo a las puertas de la muerte, además puede proporcionarnos una llave para abrir muchos de los disparatados fenómenos paranormales que hoy permanecen inexplicados.

LA MARCHA DE EJERCITOS ESPECTRALES

Mientras instalaba la calefacción central en el sótano de la Casa del Tesoro en 1953, Harry Martindale fue testigo de una asombrosa visión. Soldados romanos vestidos con túnicas verdes y cascos emplumados, aparecieron de repente a través de la pared del sótano, marchando despeinados y abatidos antes de desaparecer. Curiosamente, los soldados sólo eran visibles desde una posición de rodillas. Más tarde se descubrió una calzada romana bajo el actual suelo del sótano, enterrada a una profundidad que alcanzaba hasta la rodilla.

En otro caso similar, una mujer escocesa aparentemente fue testigo de la repetición de lo que era, en la época de su experiencia, una poco conocida batalla entre pictos y northumbrios, -con guerreros que portaban llameantes antorchas-, que tuvo lugar en 685 d. C.

Y otro caso que puede ser más desconcertante aún es el de la batalla de Campania relatada por San Agustín en La Ciudad de Dios, en la que muchos informaron ser testigos de esta antigua batalla….días antes de que tuviera lugar en realidad.

¿Podrían estos casos de ejércitos espectrales y fantasmagóricas batallas ser explicados en modelo temporal del Universo de Bloque donde todos los sucesos están ocurriendo ahora, pero en diferentes ubicaciones dentro de ese bloque?

EL TIEMPO Y EL TRIANGULO DE LAS BERMUDAS

Otro misterio que podría ser explicado un día por el Universo de Bloque es el Triángulo de las Bermudas y sus numerosas desapariciones.

Bruce Gernon se describe a sí mismo como “la única persona en el mundo que ha sido testigo de lo que causa el Triángulo de las Bermudas”. Gernon cree que una niebla electrónica produce distorsiones de tiempo que podrían explicar algunas de las muchas desapariciones en tan conocidas aguas. En su propia experiencia, el avión que estaba pilotando fue envuelto en la así llamada niebla electrónica y fue catapultado 30 minutos adelante en el tiempo y 100 millas adelante en el espacio.

¿Podría esta niebla electrónica haber envuelto también al Vuelo 19 y transportar al malogrado escuadrón a otra ubicación dentro de este Universo de Bloque?

EL TIEMPO: LA LLAVE PARA ABRIR MUCHOS MISTERIOS

Debería recordarse que el Universo de Bloque es una teoría, y mientras muchos físicos pueden estar a favor, el Universo de Bloque aún está por demostrar. Tenemos un largo camino por recorrer antes de que entendamos el tiempo. Pero cuando lo hagamos, ¿nos proporcionará este nuevo conocimiento la llave para abrir muchos de los misterios que a duras penas intentamos comprender hoy? ¿Otorgará crédito a la realidad de los fenómenos paranormales?

¿Aprenderemos que los OVNIS que aparentemente entran y salen de nuestra atmósfera de forma instantánea simplemente poseen la habilidad de moverse hacia atrás y hacia adelante en diferentes ubicaciones temporales dentro del Universo de Bloque?

¿Explicaremos con toda tranquilidad fenómenos tales como esos “avistamientos de otras épocas”, visiones fantasmales, psicofonías y batallas entre ejércitos espectrales como sucesos que simplemente caen momentáneamente en nuestra propia posición en el tiempo del mismo modo que turistas visitando otro país?

¿Y las predicciones, profecías e intuiciones psíquicas serán un día lugar común en una sociedad que comprenda que el tiempo no fluye simplemente desde el pasado hacia el presente y un desconocido futuro, sino que todos los sucesos dentro del tiempo son accesibles si conocemos su ubicación dentro del tiempo de bloque?

ANDREW NICHOLSON

 

ASTROFÍSICOS PODRÍAN CONFIRMAR LA EXISTENCIA DE AGUJEROS DE GUSANO ATRAVESABLES

Los llamados ‘agujeros de gusano’, esos túneles en el espacio-tiempo que han sido predichos sólo en la teoría, podrían existir en realidad y ser grandes, estables y atravesables, asegura un grupo internacional de científicos.

Un estudio de la Universidad Karl von Ossietzky en Alemania sostiene que es posible detectar esos túneles en el universo, aunque el método para lograrlo sería más complicado del que se requiere para encontrar agujeros negros.

Un objeto todavía ‘inexistente’

La física relativista supone que estos agujeros, llamados en realidad Puentes de Einstein-Rosen, cuya existencia fue predicha sólo con ecuaciones matemáticas, tienen una entrada y salida conectadas por un ‘pasillo’ o túnel donde la materia podría viajar de un extremo a otro.

Actualmente hay diferentes teorías sobre los tipos de ‘agujeros de gusano’. Algunos investigadores creen que pueden permitir el viaje por el espacio, es decir llevar a un punto distante del Universo, mientras otros creen que permitirían el viaje en el tiempo e incluso a universos paralelos.

Además existen teorías que aseguran que de existir, estos agujeros serían inestables, pequeños y podrían cerrarse muy bruscamente, eliminando todo lo que esté dentro del túnel.

Sin embargo, un grupo liderado por el físico alemán Burkhard Kleihaus llegó a la conclusión de que en realidad estos agujeros, creados tras el Big Bang, podrían ligar puntos lejanos del Universo y aunque originalmente eran pequeños podrían haber aumentado considerablemente su tamaño debido a la expansión del Universo.
No obstante, los investigadores ven un problema en esta hipótesis: para que un objeto como una nave espacial pueda atravesar el pasillo y la curvatura del espacio-tiempo en la entrada del agujero debe ser muy ‘suave’ o de lo contrario la nave podría ser desgarrada por la gravedad. Y si la curvatura es ‘suave’, entonces los futuros viajeros tardarían muchísimo tiempo en llegar al extremo opuesto, incluso cientos de años luz.

Un gran trabajo por comprobar

Los físicos actuales han admitido en varias ocasiones la importancia de la investigación de Kleihaus, pero recalcan que su teoría exige una comprobación práctica que sólo puede hacerse a través de las observaciones astronómicas y hasta ahora esto ha sido excepcionalmente difícil.

Y es que los ‘agujeros de gusano’ están ocultos por nebulosas, estrellas u otros objetos espaciales que los hacen parecer a agujeros negros. No obstante, el grupo internacional de Kleihaus propuso un innovador método para detectarlos.

Para ello, se centran en el comportamiento del objeto Sagitario A* (Sgr A*, en la foto), que se encuentra en el centro de la Vía Láctea y suele ser considerado como un agujero negro supermasivo, pero según ellos podría ser en realidad un ‘agujero de gusano’. Esta teoría podría ser comprobada mediante observaciones del gas y la materia absorbida por el agujero: si es un agujero negro, el material desaparecerá sin emitir ninguna radiación, pero si lo hace entonces los astrónomos podrían suponer que se trata de un verdadero túnel interespacial.

RussiaToday

EL LHC COMO MÁQUINA DEL TIEMPO

El LHC podría convertirse en la primera máquina del tiempo    Permitiría enviar mensajes al pasado o al futuro

 Si la última teoría de Tom Weiler y Chui Ho Man es acertada, el Gran Colisionador de Hadrones (LHC)- el mayor acelerador de partículas del mundo, que inició su operación regular del año pasado – podría ser la primera máquina capaz de producir la materia precisa para viajar en el tiempo.

   “Nuestra teoría es una posibilidad muy remota”, admitió Weiler, que es profesor de Física en la Universidad de Vanderbilt, “pero no viola las leyes de la física o las limitaciones experimentales”.

   Uno de los objetivos principales del colisionador es encontrar el esquivo bosón de Higgs: las partículas que los físicos invocan para explicar por qué las partículas como los protones, neutrones y electrones tienen masa. Si el colisionador tiene éxito en la producción del bosón de Higgs, algunos científicos predicen que se creará una segunda partícula, llamado el singlete de Higgs, al mismo tiempo.

   Según la teoría de Weiler y Ho, estos singletes deben tener la capacidad de saltar a una quinta dimensión extra, en la que se puede mover hacia delante o hacia atrás en el tiempo y volver a aparecer en el futuro o pasado, informa la Universidad de Vanderbilt.

   “Uno de los atractivos de este enfoque para viajar en el tiempo es que evita todas las grandes paradojas”, dijo Weiler. “Debido a que el tiempo del viaje se limita a estas partículas especiales, no es posible que un hombre viaje en el tiempo para asesinar a sus padres antes de que nazca, por ejemplo. Sin embargo, si los científicos pudieran controlar la producción de singletes de Higgs, podrían ser capaces de enviar mensajes al pasado o al futuro”.

   La prueba de la teoría de los investigadores se producirá si los físicos que manejan el seguimiento del Colisionador comienzan a ver partículas de singletes de Higgs y aparecen productos de desintegración espontánea. Si lo hacen, Weiler y Ho creen que habrán sido producidos por las partículas que viajan en el tiempo para comparecer ante las colisiones que los produjo.

   La teoría de Weiler y Ho se basa en la teoría M, una “teoría del todo”. Un pequeño grupo de físicos teóricos ha desarrollado la teoría-M hasta el punto de que puede adaptarse a las propiedades de todas las partículas subatómicas y las fuerzas conocidas, entre ellas el peso, pero requiere de diez u once dimensiones en lugar de nuestras cuatro. Esto ha llevado a sugerir que nuestro universo puede ser como una membrana de cuatro dimensiones flotando en un espacio multi-dimensional.

   De acuerdo con este punto de vista, los elementos básicos de nuestro universo están permanentemente adheridos a la membrana y por lo tanto no puede viajar en otras dimensiones. Hay algunas excepciones, sin embargo. Algunos argumentan que la gravedad, por ejemplo, es más débil que otras fuerzas fundamentales, ya que se difunde en otras dimensiones. Otra excepción posible es la propuesta del singlete de Higgs, que responde a la gravedad, pero no a cualquiera de las fuerzas básicas.

EuropaPress

POR QUÉ NO VEMOS VIAJEROS DEL TIEMPO

Por qué no vemos viajeros del tiempo:10 razones como 10 soles

ADVERTENCIA: En caso de que la extensión del post te resulte excesiva a primera vista, piensa que al llegar al final del mismo siempre podrás retroceder en el tiempo, volver al instante en que no habías comenzado a leer y abandonar la idea. ¡Suerte!

En 1985 Arthur C. Clarke escribía: “el argumento más convincente contra la posibilidad del viaje en el tiempo es la llamativa ausencia de viajeros”. Al fin y al cabo, parece bastante razonable suponer que si existiesen verdaderamente las máquinas del tiempo, más temprano que tarde se podrían replicar y enseguida comenzarían a pulular los viajeros del tiempo por todos lugares y épocas.

En 1992, Stephen Hawking enunciaba su conjetura de la protección de la cronología. Básicamente, lo que afirmaba era que los viajes en el tiempo estaban prohibidos por las leyes físicas (al menos, a nivel macroscópico). De no ser así, deberíamos estar invadidos por hordas de turistas procedentes del futuro, cosa que no observamos en absoluto.

La proposición de Hawking se basaba en ciertos argumentos extraídos tanto de la teoría general de la relatividad como de la mecánica cuántica. Si se consideraba la geometría del espaciotiempo tal y como se hace habitualmente en la relatividad, lo que técnicamente se denomina una variedad diferenciable cuatridimensional de Hausdorff (esto sólo lo digo para darle apariencia de rigor al resto del post…), entonces se llega a la conclusión de que cualquier máquina del tiempo imaginable (bien sea un agujero de gusano de Morris-Thorne, las cuerdas cósmicas de Gott, la curvatura espacial de Alcubierre o un tubo de Krasnikov) permitiría al viajero del tiempo aventurarse hacia el pasado solamente, como mucho, hasta el momento de la construcción de la máquina. Esto significa que, a menos que alguien haya desarrollado ya secretamente una máquina del tiempo, entonces, para visitarnos a nosotros, los viajeros del futuro tendrían que utilizar máquinas del tiempo naturales o construidas por civilizaciones extraterrestres mucho tiempo atrás. Como no tenemos constancia de la existencia de ninguno de estos artefactos o estructuras que nos permitiesen recorrer lo que se denominan, en la jerga de los científicos que se dedican a estudiar estos temas, curvas cerradas de tipo tiempo, parece que la conclusión lógica es que deben estar prohibidas por las leyes que gobiernan el universo.
Y no os vayáis a pensar que solamente la física se ha encargado de rebatir la existencia del viaje en el tiempo. Han surgido respuestas incluso desde el mundo de la economía. M.R. Reinganum, economista, propuso en 1986 que si los viajeros del futuro nos hubieran visitado podrían perfectamente haber usado información privilegiada para hacer derrumbarse los intereses de las entidades financieras. Debido a que lo que observamos habitualmente parece todo lo contrario, los viajeros deben forzosamente no existir. Pensad tan sólo en los oscuros deseos de fama y fortuna sin fin que logra Biff Tannen con ayuda del almanaque de resultados deportivos en Regreso al futuro II (Back to the Future II, 1989) o los ingeniosos protagonistas de la película más desconcertante sobre viajes en el tiempo jamás filmada: Primer (Primer, 2004)

En cambio, si cruzamos la calle y nos dirigimos a la acera de enfrente (en el sentido estricto de la expresión y no en el figurado…) vemos que los escritores de ciencia ficción han imaginado, desde siempre, una gran variedad de fenómenos físicos que podrían ser la causa de la aparente imposibilidad de observar viajeros del tiempo procedentes del futuro, en el caso de que existiesen. Entre algunas de esas causas se pueden citar, por ejemplo, efectos colaterales del viaje, que les harían invisibles o incluso sufrir amnesia, como los protagonistas de la serie Perdido en el tiempo (Quantum Leap, 1989-1993), quienes únicamente pueden permanecer en nuestro tiempo durante periodos arbitrariamente cortos. También otros motivos, que tienen que ver con que su manifestación física es poco clara o imperfecta, de tal modo que solamente son visibles o audibles como fantasmas, espíritus o fenómenos paranormales.

Algunas de estas ideas se pueden encontrar, por ejemplo, en “The Founding of Civilization”, el relato publicado en 1968 por el autor ruso R. Yarov, en el que una ley física impide a los viajeros del tiempo detenerse en cualquier instante. Así, las máquinas viajan constantemente, sin parar. Los afortunados testigos de sus fugaces presencias las interpretan de muy distintas maneras: los más supersticiosos, como ovnis, naves espaciales extraterrestres, espectros y otras criaturas sobrenaturales; por contra, los más escépticos solamente ven fenómenos atmosféricos un tanto inusuales. Huy, huy, huy. ¿A qué me suena todo esto?

En “El zorro y el bosque”, de Ray Bradbury, se utiliza un dispositivo de bloqueo psicológico para asegurar que los viajeros del tiempo no puedan transmitir información tecnológica ni dar a conocer detalles acerca del viaje en el tiempo a los habitantes del pasado. Algo similar se puede leer en la obra de 1942 “Mi nombre es Legión”, del siempre sorprendente Lester del Rey.
Podríamos continuar durante párrafos y párrafos enumerando cientos de propuestas y soluciones a la aparente paradoja de la ausencia de viajeros del tiempo. De hecho, bien se podría escribir una extensa monografía sobre el tema. Pero no es éste el objetivo de este post (aunque no lo parezca, ¡JUAS!). Bien, dejando a un lado todos los argumentos anteriores y suponiendo por un momento que tanto las máquinas como los viajeros del tiempo existiesen, la pregunta que inevitablemente se nos plantea es: ¿podemos imaginar, con cierta base científica, algún motivo por el que no tengamos pruebas de que aquellas hayan sido utilizadas? Os expongo, a continuación, siete de ellos que se pueden encontrar en el libro de David Toomey citado en la fuentes.

El viaje en el tiempo requiere el uso de agujeros de gusano naturales o preexistentes que nunca han sido descubiertos.

Las curvas cerradas de tipo tiempo existen en algún lugar del universo, pero no han sido encontradas. Es posible que tengan una vida muy breve, que sean extraordinariamente raras o que estén fuera del alcance de nuestros telescopios.

El viaje en el tiempo es inaceptablemente caro o peligroso.

Es posible que se descubran curvas cerradas de tipo tiempo, pero que se encuentren a unas distancias tan grandes que viajar hasta ellas por el espacio ordinario sea prohibitivamente caro. Por otra parte, aunque se demostrase que el viaje en el tiempo es económicamente viable podríamos considerar que no vale la pena correr el riesgo que representa para nuestras vidas. Tal vez una civilización suficientemente avanzada decida intentarlo, se produce un accidente y se pone fin al intento para siempre.

En 1980 G. Fulmer señalaba la posibilidad de la existencia de alguna limitación física aún desconocida que impidiese el viaje en el tiempo: quizá el gasto de energía de la máquina dependiese matemáticamente de la cuarta potencia del tiempo que uno pretendiese recorrer, haciendo posibles únicamente viajes muy breves. Cabría la posibilidad de que esto se descubriese dentro de muchos años y, en consecuencia, aún no hayan tenido tiempo de alcanzarnos sus efectos.

El gran Robert Heinlein usa el argumento anterior en su novela “Puerta al verano”, con una ley algo menos restrictiva (inversa con el cuadrado de la distancia temporal). Isaac Asimov, asimismo, emplea ideas similares en su relato “Botón, botón”, en el que una máquina es capaz de rescatar y traer al presente objetos procedentes del pasado, siempre que su peso sea extremadamente reducido (la ley matemática, en este caso, es una exponencial inversa).

Otra idea muy interesante es la que sugiere que el flujo temporal tiene forma de espiral. No podemos movernos por él con velocidad “normal” a lo largo de su longitud, pero sí que resulta posible saltar entre los tramos de la espiral adyacentes más próximos entre sí.
Poul Anderson en “Flight to Forever” cuenta la historia de un viajero del tiempo quien, tras desplazarse cien años al futuro, descubre con horror que es incapaz de retornar nuevamente a su época porque el consumo energético es exponencialmente creciente para el viaje al pasado. En cambio, el periplo al futuro resulta enormemente más económico y mucho menos restrictivo. Decide, pues, seguir adentrándose en el futuro con el propósito de hallar alguna vez una civilización suficientemente avanzada que le pueda prestar ayuda. Nunca lo logra y entonces acaba viajando con destino al final del universo, el Big Crunch, cuando todo desaparece y asiste a un nuevo Big Bang, el nacimiento del nuevo universo y de un nuevo ciclo temporal. Emprende, una vez más, otro viaje al futuro que le llevará hasta un instante justamente anterior a aquél en el que decidió partir la primera ocasión. La experiencia le deja tan aterrorizado y traumatizado que decide eliminar todo vestigio de su increíble aventura. A partir de este momento, nadie vuelve a intentar el viaje en el tiempo.

¿Alguno de vosotros se atrevería a montarse en la máquina del tiempo, si conocieseis de antemano sus riesgos, peligros y posibles consecuencias? ¿No preferiríais optar por utilizar cobayas, aunque fuesen humanas, tal y como hace, por ejemplo, D.C. Compton (1971) en su “Hot Wireless Sets, Aspirin Tablets, the Sandpaper Sides of Used Matchboxes, and Something That Might Have Been Castor Oil”, donde emplea al arquetípico “tonto del pueblo” como primer viajero del tiempo de la historia?

¿Y qué me decís de la idea de D. Platcha, expuesta en su “The Man from When”, donde sugiere la posibilidad de utilizar tan sólo una única vez el viaje en el tiempo, a sabiendas de que la Tierra será totalmente destruida en un futuro muy próximo, unos 18 minutos?

El viaje en el tiempo deja de ser interesante.

El mismísimo Kip Thorne, uno de los pioneros en el campo del estudio científico riguroso de las máquinas del tiempo, abandonó el tema a principios de la década de 1990 para dedicarse a investigar la cuestión de las ondas gravitacionales. Posiblemente otros científicos hagan lo mismo y vayan perdiendo interés por las máquinas del tiempo, dirigiendo su atención y esfuerzos hacia otros asuntos. También podría darse un cambio de tendencia generalizado y la cultura científica experimental se dirigiese o enfocase hacia temáticas más filosóficas que físicas, por ejemplo.

En los últimos 4-5 siglos el conocimiento y el progreso científico-tecnológico nos ha habituado, de alguna manera, a pensar de un determinado modo, a ver el mundo bajo una óptica muy diferente a como se hacía muchos siglos atrás. Durante largos periodos como la Edad Media en la Europa occidental, incluso se detuvo el progreso de la ciencia. El método científico, tal y como lo conocemos actualmente, nació con Galileo Galilei (1564-1642). Es posible que no sea algo tan sólido como nos gustaría imaginar.
Suponed que, por algunas de las razones anteriores, solamente unos cuantos viajeros en el tiempo acaban emprendiendo el viaje. Quizá únicamente unos cuantos viajan a épocas posteriores a la nuestra y su presencia es ampliamente divulgada y conocida o, por el contrario, pasa desapercibida; o puede que otros pocos viajan a nuestra época a épocas anteriores a la nuestra, pasando por diversos motivos, inadvertidos. ¿No podría constituir esto razón más que sobrada para haberse puesto el punto y final a los poco interesantes y estimulantes viajes en el tiempo?

El viaje en el tiempo está prohibido, aunque resulta posible.

Encuentros entre sociedades de niveles tecnológicos radicalmente diferentes provocan casi inevitablemente que las menos avanzadas sean las que se lleven la peor parte y sufran un mayor trauma. Éste es un tema recurrente en la ciencia ficción más reflexiva, de carácter más social que científico. Sociedades muy seguras de su lugar en el universo se desintegraron al entrar en contacto con otras previamente desconocidas con ideas y formas de vida muy diferentes; otras sociedades que sobrevivieron a la experiencia pagaron el precio de unos cambios traumáticos en sus valores, actitudes y comportamiento.

Tal vez, si falla la conjetura de la protección de la cronología de Hawking, surja una preocupación ética de amplia aceptación en contra del viaje en el tiempo, o una ley que lo prohíba. ¿Y si la civilización capaz de viajar en el tiempo, para proteger a los habitantes del pasado o mismamente al propio pasado, hubiese prohibido el viaje en el tiempo? ¿Acaso nuestra civilización no ha creado reservas naturales donde preservar especies en vías de extinción? Si el refugio es “perfecto” el refugiado ni se dará cuenta. ¿No puede ser éste nuestro caso?

Aunque quizá las generaciones futuras nos consideran éticamente atrasados y peligrosos, y optan por mantenernos en un aislamiento forzoso para protegerse ellos mismos de nuestra nefasta presencia e influencia.

Los viajeros en el tiempo procuran pasar inadvertidos.

Podrían utilizar varias estrategias que no violan las leyes físicas conocidas. Tal vez nos observan desde el espacio, a cierta distancia, o mediante robots que de alguna forma consiguen permanecer invisibles a nuestros instrumentos. Tal vez están mucho más cerca pero drogan, hipnotizan de forma rutinaria a todo posible testigo de su presencia. ¿No podría darse la posibilidad de la existencia de una Comisión de Control del Tiempo, encargada de regular los viajes al pasado para evitar posibles transformaciones del presente y futuro, tal y como nos muestra el sin par Jean Claude Van Damme en Timecop, policía en el tiempo (Timecop, 1994)?
Paul Davies, el célebre científico y divulgador, ha sugerido que civilizaciones muy avanzadas, con el fin de ahorrar energía y hacer más eficiente el viaje, podrían reducir su propio tamaño.

O tal vez podrían estar ya entre nosotros, disfrazados, camuflados, tras haber sido cuidadosamente instruidos en nuestro idioma y costumbres. La reciente película Outlander (Outlander, 2008), protagonizada por Jim Caviezel tiene en cuenta las premisas anteriores. Kainan (Caviezel) se estrella con su nave espacial en la Noruega de la época vikinga. Con ayuda de tecnología muy avanzada se autoimplanta a través del globo ocular todos los conocimientos necesarios para pasar lo más desapercibido posible, aprende el idioma y se viste con las ropas adecuadas.
Los escritores de ciencia ficción, una vez más, han propuesto varias hipótesis sobre la identidad de los viajeros del tiempo. Así, encontramos a los equivalentes futuros de nuestros propios antropólogos o historiadores, como en Timeline (Timeline, 2003), basada en la novela “Rescate en el tiempo” del prolífico Michael Crichton; o a clases particularmente aventureras de turistas que se dedican a presenciar grandes catástrofes del pasado, como en Huída a través del tiempo (Grand Tour: Disaster in Time, 1992), algunos de los cuales nos visitan durante días, semanas o meses y luego se van; en cambio otros se quedan más tiempo y unos pocos, incluso, se quedan entre nosotros para siempre. De vez en cuando, alguno delata involuntariamente su procedencia, al escapársele algún hecho o tecnología del futuro. Nosotros, en cambio, les tomamos por locos y los encerramos en un sanatorio mental, como se refleja en Doce monos (Twelve Monkeys, 1995); les confundimos con alguna clase de demonios al estilo de lo que sucede en Timerider. El jinete del tiempo (Timerider: The Adventure of Lyle Swann, 1982); o les consideramos brujos y son condenados a morir abrasados en la hoguera, tal cual le sucede a Un astronauta en la corte del rey Arturo (The Spaceman and King Arthur, 1979). Afortunadamente, la avanzada tecnología de su traje espacial le salva en el último momento. Claro que siempre cabe la posibilidad de que los viajeros del tiempo sean simios evolucionados a partir de la especie humana y permanezcan ocultos trabajando en circos ambulantes, al estilo de Huída del planeta de los simios (Escape from the Planet of the Apes, 1971).

La civilización humana no sobrevive el tiempo suficiente como para desarrollar el viaje temporal.

En la célebre ecuación de Drake encontramos entre sus factores el de la longevidad de una civilización, es decir, el tiempo que sería capaz de vivir antes de desaparecer o, simplemente, autodestruirse.

Durante la época de la Guerra Fría, especialmente los soviéticos, eran muy pesimistas en lo referente al valor de dicho parámetro en la ecuación de Drake. Otros, en cambio, pensaban que el período de peligro nuclear de una civilización era relativamente breve y, una vez superado, podría sobrevivir durante bastante tiempo.

Pero no solamente a causa de un holocausto nuclear podría desaparecer nuestra civilización. Hay otras posibilidades, como el impacto de un meteorito tal como un asteroide o un cometa; una plaga natural o artificial; una supernova o similar; etc.
En relación a esto último, en 1982, M. Shaara relata en “Time Payment” la posibilidad real del viaje en el tiempo, tanto al pasado, como al futuro. Sin embargo, para explicar el “problema” que se plantea ante la aparente ausencia de viajeros procedentes del futuro, los protagonistas de la obra llegan a la conclusión de que únicamente existen dos posibilidades: o bien el viaje en el tiempo es tan peligroso que todos los que lo han probado han perecido en el intento, o bien es que en el futuro no existe absolutamente nadie para poder viajar. Este segundo argumento viene reforzado por el hecho de que, en la novela, la acción se desarrolla en un futuro lejano, cuando nuestro Sol se encuentra en sus últimas fases de evolución, a punto de convertirse en una nova.

Los viajeros del tiempo prefieren viajar a épocas distintas a la nuestra.

Esta posibilidad ataca directamente a nuestra autoestima como seres humanos. Quizá debamos asumir que no les interesamos en absoluto.

Si comprimiésemos la edad del universo en un solo año (a esto se le conoce como año cósmico), el sistema solar se formaría a mediados del mes de septiembre. Todo lo que se registra en la historia escrita, es decir, el surgimiento y decadencia de las grandes civilizaciones, aparece en los últimos diez segundos del 31 de diciembre.

Si nuestros descendientes futuros de dentro de 3.000 millones de años quisieran visitarnos sería algo parecido a que nosotros mismos visitáramos la Tierra en la época en que surgieron los primeros organismos unicelulares. ¿Podríamos o seríamos capaces de reconocer a los viajeros procedentes de un futuro tan lejano? ¿Cómo se comunicarían con nosotros? Es más, ¿se mostrarían siquiera interesados? Si dispusiéramos de un año entero para visitar y conocer, ¿querríamos visitar los últimos diez segundos del último día? ¿A quién no le apetece perderse las campanadas y las uvas de la suerte cósmicas?

Por supuesto que podemos considerarnos importantes y dignos de ser visitados y conocidos. Al fin y al cabo, somos la forma de vida más compleja conocida. Ahora bien, en el futuro lejano ¿también lo seríamos? O, por el contrario, ¿habría otras especies inteligentes en la Tierra? ¿Qué probabilidad existiría de que se desarrollaran? Los mamíferos no colonizaron la Tierra hasta que no desaparecieron los dinosaurios, hace unos 65 millones de años.

Otras razones. Especialmente, las tuyas

Si habéis llegado hasta aquí leyendo, quizá estéis pensando que a vosotros mismos se os están ocurriendo justamente en este momento decenas de otras nuevas razones para justificar la no existencia de los viajeros del tiempo o la misma imposibilidad de sus máquinas. De hecho, me sentiría muy frustrado si así no fuese, ya que os considero a todos dignos lectores de este blog.
Algún avispado, incluso, se habrá dado cuenta de que no he mencionado en ningún momento la interpretación de los universos paralelos, aludida profusamente por muchos autores. Prefiero dejarla para una futura ocasión. De momento, quedaos con tres películas donde se aborda el asunto. Se trata de Timemaster, el señor del tiempo (Timemaster, 1995); El único (The One, 2001) y Déjà vu (Déjá vu, 2006).

Como quiero predicar con el ejemplo, y aun a sabiendas de que lo que a partir de aquí se diga ya haya podido ser tratado en alguna obra literaria o película desconocidas por mí, permitidme mis propias aportaciones. Aquí van:

1.¿Y si cada vez que alguien intentase viajar al pasado quedase irremediablemente atrapado en su propio presente? ¿Cómo podríamos ser capaces de localizarle? Cada vez que lo pretendiésemos, su presente ya se habría desvanecido ante nuestros ojos, ya que nos encontraríamos en su futuro.
2.La muerte no existe. Cuando fallecemos, en realidad, somos transportados al futuro por una civilización extraterrestre que deja aquí únicamente nuestro cuerpo, un mero envoltorio. No es exactamente la misma idea que en la película Millennium (Millennium, 1989) pero se parece.
¿Os atrevéis a proponer las vuestras?

Fuentes:

Time Machines. Paul J. Nahin. Springer, 2ª edición corregida. 2001.

Las 100 mejores películas de viajes en el tiempo. Francisco Javier González-Fierro Santos. Cacitel. 2006.

Los nuevos viajeros en el tiempo. David Toomey. Ediciones de Intervención Cultural. 2008.

Mi puto cerebro, Sergio L. Palacios (Ph. D.), Journal of mental taraos and absolutely superior intelects, Vol. 69, p. 69-96. November 2010.

SERGIO L. PALACIOS 

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